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lunes, 6 de abril de 2026

06/04/2026 - EL IRPH EMPIEZA A CAER POR LA CIRCULAR 8/90

El juzgado 101 bis de Madrid anula un IRPH por ocultar información esencial

José Antonio Gómez

La Sentencia 1160/2026 del Juzgado de Primera Instancia nº 101 BIS de Madrid, ha declarado nula por abusiva la cláusula IRPH aplicada en un préstamo hipotecario.  Considera el juez que la falta de información precontractual genera un desequilibrio importante en perjuicio del consumidor basado en los siguientes argumentos: El prestatario no pudo prever el coste real del préstamo, No pudo comparar la oferta con otras alternativas del mercado, la entidad mantuvo una posición de ventaja informativa y el contrato protegía únicamente las expectativas económicas del banco.

La Asociación de Hipotecados Activos, que lleva desde 2012 defendiendo a los consumidores, ha conseguido en este caso, además, la nulidad de la comisión de apertura, el cálculo 365/360 y los gastos a cargo del prestatario, entre otras cláusulas. Según el portavoz de la asociación, José María Rivas de Roda, es importante recalcar que esta sentencia se consigue en un juzgado especializado después de los pronunciamientos restrictivos del Tribunal Supremo.  Según Rivas de Roda, “El magistrado del 101 BIS aplica la doctrina más reciente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), especialmente la sentencia de 12 de diciembre de 2024, que exige a las entidades financieras un estándar reforzado de transparencia cuando comercializan índices complejos como el IRPH”, y añade, “Y en este caso, la omisión de la Circular 5/94 es fundamental”.

Un Tribunal Supremo más preocupado por la banca que por los españoles

En las sentencias hasta ahora emitidas por el Tribunal Supremo se insinúa que la referencia a la Circular 8/90 es insuficiente para cumplir la transparencia necesaria del contrato, hasta el punto que se caería en un error de incorporación, como sucedió con la Sentencia 161/2026 (la única del Alto Tribunal que ha dado la razón a los consumidores). Al caer en el error de incorporación no cabe entrar en el tema del desequilibrio, ya que la cláusula IRPH no forma parte del contrato.

El problema del que se quejan los afectados españoles es que el Tribunal Supremo, que se está focalizando su esfuerzo en rechazar casaciones y disuadir a los consumidores de reclamar, por el contrario, no parece tener ninguna prisa en dos asuntos fundamentales: el primero es los referidos contratos que citan la Circular 8/90 en vez de la 5/94 y el segundo es la cláusula de cierre de algunas entidades (dejar el IRPH fijo cuando desaparece). Respecto al segundo aspecto, si bien el Tribunal Supremo ha dado por buena la aplicación de la Ley de Emprendedores en detrimento de la cláusula de cierre (STS 2072/2022, STS 327/2022 y STS 339/2022) se enmarcan todas ellas en la situación previa a las sentencias del TJUE de 2023 y 2024, por lo que dan por buena la contratación IRPH. Eso hace que sea problemático aportarlas a litigios sin una explicación detallada de las mismas.

Pero, por lo que se refiere a la cuestión primera, más importante, nos comentan los afectados que muchos bancos ofrecen arreglos negociados para evitar que el Tribunal Supremo se pronuncie y, mientras tanto, poder desahuciar a los afectados que no se hayan dado cuenta que su contratación IRPH podría ser nula.

 

domingo, 5 de abril de 2026

06/04/2026 LA VUELTA AL PASADO: 11 AÑOS DE SILENCIO Y LA MISMA MALETA

V. HURTADO 04/04/2026

Hoy, echando la vista atrás, me he reencontrado con mi escrito de hace 11 años; aquel por el que Extremadura7Días me concedió el segundo premio de los galardones Vauban. Al releerlo, me invade una sensación agridulce: el texto parece escrito esta misma mañana. Han pasado más de dos lustros y la situación, lejos de "progresar", se ha quedado congelada en un andamiaje oxidado.


​En 2015 dije que, si los extremeños queríamos avanzar, debíamos unirnos. Me equivoqué. Hoy, en pleno 2026, ni siquiera tenemos gobierno en la Comunidad porque una señora y un señor, muy bien arreglados ellos, son incapaces de ponerse de acuerdo sin recibir primero el "visto bueno" de sus amos en Madrid. Son capaces de arrastrarnos a nuevas elecciones antes que admitir su incompetencia e irse a sus casas a ver si vienen otros dos que, al menos, sepan para qué sirve un consenso.


​Si en 2015 hablaba de 35 años de régimen, hoy ya rozamos la "boda de oro" de los 50. Los únicos que hemos cambiado somos nosotros: más mayores, jubilados, pensionistas... y muchos que ese "bichito" que ya nadie nombra mandó a la tumba antes de tiempo. Ellos siguen esperando en la frialdad del cementerio con las manos abiertas a que lleguen los culpables que nunca dieron la cara.


​Mientras tanto, las "sagas familiares" en las instituciones ya no son noticia; son parte del paisaje, como las encinas, pero sin dar bellotas. Los "papis" han pasado el testigo a los hijos, asegurando que el sillón no salga del salón de casa.


​1. Sanidad: de la espera a la desesperación
 

​En aquel entonces nos quejábamos de las listas de espera. Hoy, la situación es crítica: faltan médicos en los pueblos y especialistas en los hospitales. Nuestros mayores tienen que hacer malabares para elegir entre llenar la nevera o pagar el copago. La "burocracia digital" se ha convertido en el muro perfecto para que el ciudadano no moleste a su médico de cabecera.


​2. El tren y las carreteras: El eterno "próximamente"


​Prometieron un tren digno para 2020, luego 2022... ahora ya nos dan cita para el 2034. A este paso, la alta velocidad la veremos desde el otro barrio. Tenemos una vía de "chichinabo" que deja a los extremeños tirados en mitad del campo por las chapuzas de años. Y mientras, el ministro del ramo —ese gran ejemplo de la "evolución humana"— ni sabe, ni oye, ni quiere oír. Eso sí, el sueldo lo cobra con una puntualidad británica.


​3. Paro y juventud: exportando talento a granel


​En 2015 decía que nuestros hijos abandonaban la tierra. Hoy la maleta sigue siendo el accesorio más usado. Exportamos licenciados para levantar Madrid o Alemania, mientras aquí nos quedamos con abuelos que, con pensiones de miseria, aún tienen que estirar el chicle para ayudar a hijos y nietos.


​4. Clase política: promesas de cartón piedra


​Mencionaba yo entonces a Vara (DEP) y sus promesas ante notario. Hoy el color del sillón habrá cambiado, pero la "sangre joven" que venía a salvarnos ha aprendido más rápido dónde están las dietas y las tarjetas que dónde están los baches de las carreteras secundarias.

 

En resumidas cuentas: Extremadura ya no tiene que levantar la voz... tiene que dar un golpe en la mesa. El silencio es complicidad con nuestra propia decadencia. Hace 11 años miraba hacia abajo y veía a Andalucía; hoy, al mirar hacia abajo, solo veo el vacío de ser los últimos de la fila en esta nación llamada España.


​Si no nos unimos como ciudadanos de a pie, dentro de otros 11 años (si es que aún estoy en esta tierra y no bajo de ella), estaré escribiendo la misma carta mientras veo pasar de largo el último tren. Ya está bien de ser invisibles.

 

05/04/2026 - 7.291 RESUCITADOS

MARTA NEBOT

Esta semana santa -o no tanto- se ha estrenado No, no iban a morir igual, el nuevo documental sobre los 7.291 ancianos que murieron abandonados en las residencias de ancianos de Madrid en 2020 por unos protocolos sanitarios vergonzosos -con o sin pandemia-. Escribo sobre él para que se lea el domingo de resurrección -con fe o sin ella-. Soy atea, como muchos de los que siguen peleando porque se les haga justicia. Lo hacen para que podamos descansar en paz. Esta columna ya está repleta de paradojas y recién empieza.

¿Quiénes eran los que no iban a morir igual, los que lo hicieron solos, sin atención médica ni paliativos, encerrados en sus habitaciones, ahogándose aferrados a los barrotes de sus camas y a la incomprensión por tal abismo de desamparo? 

Eran Elena, Alfonso, Chelo, Claudia, Alejina, Margarita, Julia, Miguel, Carmen, Milagros, Gorgonio, Guillermo, Petra, Benita, Paula, Concha... Seguro que votaban de todo, seguro que creían o no lo mismo.

Elena se volvió muy coqueta en sus últimos años; Alfonso, un atleta que se hacía cinco kilómetros de bici estática diarios con 104 años; Petra cantaba muy bonito y a todas horas; Chelo cuidaba del huerto y le encantaba jugar al julepe y con sus nietos. 

Habían vivido "vidas duras", "humildes", "hijos de la guerra, la posguerra, la dictadura". Sabían de hambre, de injusticia y de miseria. Pero eran "generosos", "profundamente buenos", "cuidadores"; se sabían en otra España, cuentan quienes les recuerdan en este docu.

Algunos habían empezado a hablar de los tiempos oscuros. La vejez les había quitado el miedo y la vergüenza. 

Y así hasta 7.291 historias distintas que terminaron en muerte indigna, en agonías atroces por una decisión política: la Comunidad de Madrid, con Isabel Díaz Ayuso como presidenta, no envió los médicos que tenía a donde hacían más falta. Los mandó al hospital "milagro" de Ifema -donde solo aceptaban enfermos leves- y a los hoteles medicalizados -donde lo mismo-, mientras en las residencias morían cientos a diario. En los hospitales privados había camas libres, como reconocieron sus directores en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid, que fue disuelta sin conclusiones por convocatoria electoral. Los residentes con seguros médicos privados sí fueron trasladados a centros hospitalarios. Solo condenaron a morir -y a hacerlo a pelo y solos- a los viejos en residencias que dependían de la seguridad social de todos.   

Javier Quintas, un director de cine y de series de televisión de primer nivel (El comisario, Física y química, Los protegidos, Los misterios de Laura, El príncipe, Mar de plástico, Casa de papel y un largo etc) y Aman Hamoudi De Andrés del Pozo, coordinador de las políticas de juventud del Ayuntamiento de Alcorcón, trabajador social y realizador de vídeos, que fue niño saharaui nacido en un campo de refugiados y se formó en España gracias a su familia de acogida, han hecho posible este nuevo trabajo documental que puede seguir creciendo, que puede contarnos más y más sobre ellos, como la exposición que ha acompañado con su estreno. 

El 18 de marzo pasado se cumplieron seis años del primer protocolo de la vergüenza que dio la orden de dejarles morir. Por esa efeméride los familiares y amigos que todavía luchan por su memoria y por algo de justicia organizaron una exposición con sus biografías, con sus fotos, con sus cosas en la Fundación Anselmo Lorenzo, en el barrio de Arganzuela. 

Allí se han expuesto sus objetos: una gorra de Alfonso, el costurero de la tía Chelo, un parchís, varios abanicos, las cintas de Juanito Valderrama, un trabajo de fin de grado que les ha dedicado una estudiante valenciana, los libros de Manuel Rico, de Alberto Reyero, de Sara Tajuel, el informe de la Comisión Ciudadana... Todo para mantenerlos vivos en el recuerdo, para recordarnos que no son solo un número, que fueron personas que murieron torturadas y que puede volver a pasar, porque el pasado que no se reconoce amenaza con repetirse.   

En este documental hablan también los trabajadores que los acompañaron en aquel morir tan feo, jugándose la vida y la de sus familias, sin EPI, sin tests, sin mascarillas, por debajo de todos los mínimos... Cuentan que lo más duro no fue la escasez, ni la enfermedad, sino la soledad y la impotencia. Repito: lo más duro fue el abandono de este Madrid nuestro tan rico. 

La madre de Carmen, que tenía alzhéimer, se escapaba e iba buscando a gritos por las tres plantas de la residencia a su marido, que había muerto en la habitación de al lado y nadie se lo había dicho. Es la viva imagen de la desesperación que debió explotar en cada uno de esos 7.291 últimos momentos. ¿Qué pensarían en el último suspiro?

Las familias tenían terror al teléfono. Confinadas en sus casas esperaban la llamada que les confirmara la pesadilla que les perseguía tanto dormidos como despiertos.  

Vieron venir lo que venía, como lo vieron en la Comunidad de Madrid. Los primeros con angustia y desesperación, los segundos con ¿frialdad? y triunfalismo por el hospital de campaña más grande e inútil del mundo. 

¡Qué oportuno hablar de los 7.291 en la semana que este país dedica a la conmemoración de un calvario, aunque sea con final feliz en el cielo! ¡Qué buena idea recordar a los que tanto piensan en la otra vida que no olvidamos lo que hicieron en esta con nuestros viejos indefensos!

Mi madre siempre ha tenido terror a los centros de mayores. Lleva décadas rogándome que jamás la deje en "uno de esos sitios". Siempre creí que conservaba la memoria de tiempos pasados, que las residencias de ancianos ya no son el infierno que ella imagina, que llegado el momento -si no me quedaba más remedio- tendría que llevarla allí a mi pesar y al suyo, como tantos hacen y han hecho. No puedo imaginar el dolor si hubiera sido ella una de estas víctimas. No puedo imaginarlo pero tengo que intentarlo por lo menos.     

El domingo de resurrección va de esperanza, también para los ateos educados en una cultura cristiana. Nuestra esperanza es que Madrid no pueda olvidarlos, que no podamos digerir el abandono en el peor momento, que no asumamos que el Estado del bienestar ya está muerto. Si lo hacemos lo seguirán matando. Si lo apuñalaron una vez y les salió tan barato, volverán a hacerlo y seremos más los que moriremos desatendidos y solos. Los 7.291 pueden ser el principio de muchos otros calvarios.

 

05/04/2026 - SUELTA ROCA NEGRA SUS MENTIRAS NEGRAS

Eduardo Madroñal Pedraza

"La aurora de Nueva York tiene/ cuatro columnas de cieno/ y un huracán de negras palomas/ que chapotean las aguas podridas. (...) A veces las monedas en enjambres furiosos/ taladran y devoran abandonados niños". "El silencio quemaba mis ojos/ como negra cal". "Mis lágrimas darán el arco/ negro de la luz negra". Lorca.

La Roca Negra no es la Casa Blanca. La Roca Negra es la expresión concentrada de la clase dominante estadounidense, la que realmente manda en la Casa Blanca. BlackRock, que gestiona unos 14 billones de dólares en activos, aumentó sus ingresos, en 2025, un 19%, 24.216 millones de dólares, y ganó un 17% más, 7.736 millones, es uno de los 3 fondos de inversión también principales accionistas en bancos y oligopolios yanquis. Su presidente ha estado en España, y escogió los anfitriones con los que reunirse y las palabras que debían trascender al público.

Para oligarquía, la de toda la vida, la yanqui

Primero es saber quién habla y qué esconde. La interpenetración de los fondos de inversión entre sí y con bancos y oligopolios constituyen la burguesía monopolista, la clase dominante estadounidense, que ahora trata de revertir su inexorable ocaso imperial.

Lo primero es entre los fondos de inversión. The Vanguard Group, Inc. el mayor accionista de BlackRock, Inc., un 9% de sus acciones. A su vez, BlackRock lo es de Vanguard, un 6%. Y lo mismo sucede con el tercer grande, State Street Corporation.

Lo segundo es la interpenetración con los principales bancos de Estados Unidos. JPMorgan Chase, Bank of America y Wells Fargo & Co., suman el 42% de todo el patrimonio financiero en banca. El cuarto es Citigroup Inc. (Citi). Otros son U.S. Bancorp (USB) y Goldman Sachs. Los principales accionistas en los seis bancos son The Vanguard Group, BlackRock, y State Street, oscilando, en este orden, entre algo menos del 10% y algo más del 4% de participación accionarial en las citadas entidades financieras.

Lo tercero es la penetración en los oligopolios militares clave, en los tecnológicos, de inteligencia artificial y de bases de datos. En la industria de defensa, o de guerra como Trump la ha bautizado, BlackRock junto con State Street Corporation y Vanguard Group son los principales accionistas de los cinco grandes oligopolios del armamento, Lockheed Martin, Raytheon Technologies (RTX), General Dynamics, Northrop Grumman y Boeing. Hablamos de un presupuesto militar reconocido de 800.000 millones de dólares anuales, que ahora con las guerras de Trump no hace más que crecer.

Respecto al dominio de las tecnológicas, BlackRock vuelve a ser con Vanguard Group y State Street los tres accionistas principales en Apple Inc., Microsoft Corporation, Alphabet Inc. (Google), Amazon.com Inc., NVIDIA Corporation y Meta Platforms Inc. (Facebook). Y, cómo no, en los medios de comunicación y entretenimiento como Fox News, CBS, Comcast y Disney.

No habla de política mundial. Primera mentira

Su posición geopolítica mundial aparece a través de la inteligencia artificial. Dice que el problema no es que la inteligencia artificial transforme nuestras vidas, sino quién y cómo guiará esa transformación. Si Europa y Estados Unidos, o China. Mentira disfrazada de media verdad, negra mentira. Señala al blanco principal y determinante para Washington, China.

Ahora mismo en la parte del mundo que domina la superpotencia estadounidense, la inteligencia artificial la controlan las grandes corporaciones yanquis, incluida la que ya influye cada vez más en la Europa subordinada y en la vida de su ciudadanía. China sigue su camino independiente.

No habla de política española. Segunda mentira

Afirma que, en los últimos 20 años, en España se ha creado más riqueza que nunca. Otra vez, una media verdad que es una mentira negra. El problema es quién se ha apropiado de esa riqueza. Se la ha apropiado mayoritariamente el Ibex35 y, por tanto, los fondos y bancos extranjeros que lo dominan. En estos años las persistentes políticas fiscales, casi de paraíso fiscal, de la legislación española, y la permisividad gubernamental con las crecientes actividades monopolistas de los oligopolios del Ibex35 han permitido que la riqueza social, de cada 4 euros de beneficios, 3, se haya ido a Wall Street.

Y miente descaradamente afirmando que el aumento de la clase media en España supone menos gente con dificultades económicas que a principios de siglo. Los informes constantes de Oxfam y de Cáritas, y los datos del Instituto Nacional de Estadística, demuestran el creciente empobrecimiento no sólo del 30% de la población que no llega a fin de mes, sino de ese 50% restante que llega a fin de mes, pero cada vez más empobrecido, y progresivamente empeorando su situación económica y su futuro social.