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viernes, 13 de marzo de 2026

13/03/2026 - IRPH: TRANSPARENCIA MATERIAL, EL DESAFIO DE VARIOS MAGISTRADOS CONTRA LA DOCTRINA DEL SUPREMO

Se trata de una de las doctrinas centrales del derecho europeo de defensa de los consumidores que está totalmente desarrollada por el TJUE

José Antonio Gómez

Las sentencias de la Audiencia Provincial de Palencia introducen un elemento inesperado: una ruptura parcial con la línea jurisprudencial dominante sobre el IRPH. En un contexto donde la mayoría de las resoluciones judiciales han consolidado una interpretación restrictiva para los consumidores, dos sentencias de este tribunal provincial sugieren que la batalla jurídica en torno al índice hipotecario IRPH está lejos de haber terminado.

No se trata simplemente de dos decisiones más dentro del vasto volumen de litigios hipotecarios. En realidad, constituyen un raro desafío a la doctrina consolidada por el Tribunal Supremo de España, que en noviembre de 2025 volvió a reforzar una interpretación que, en la práctica, ha cerrado la puerta a miles de reclamaciones de consumidores.

Durante meses, el panorama judicial español ha mostrado una notable uniformidad. Audiencias provinciales de todo el país (desde Navarra hasta Barcelona, pasando por Málaga o A Coruña) han rechazado sistemáticamente las demandas que cuestionaban la legalidad del índice hipotecario IRPH. En ese entorno, las sentencias de Palencia destacan no solo por su resultado, sino por la metodología jurídica empleada para alcanzarlo.

El núcleo del razonamiento de los magistrados de Palencia radica en una aplicación estricta del principio de transparencia material, una doctrina central del derecho europeo de consumo desarrollada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Según este enfoque, no basta con que una cláusula contractual sea formalmente comprensible. Debe permitir al consumidor comprender de manera real las consecuencias económicas del contrato. Y es precisamente en este punto donde las sentencias de Palencia consideran que las entidades financieras fallaron.

En su decisión de diciembre de 2025, el tribunal analizó un contrato hipotecario firmado en 2002 con la entidad Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI). La sentencia declaró la nulidad de la cláusula que imponía el IRPH como índice de referencia al considerar que el banco no proporcionó información esencial al prestatario.

En particular, la entidad no incluyó en la documentación contractual los valores históricos del IRPH ni su evolución pasada, elementos que habrían permitido al consumidor comparar ese índice con otras referencias disponibles en el mercado hipotecario. Este déficit informativo fue decisivo. La Audiencia concluyó que la entidad bancaria incumplió su obligación de transparencia, lo que provocó la nulidad de la cláusula y la obligación de devolver los intereses pagados en exceso durante la vida del préstamo.

La segunda sentencia, dictada en enero de 2026, refuerza la misma línea argumental. En este caso, el tribunal examinó un contrato hipotecario suscrito por otra entidad financiera. Los magistrados detectaron otra omisión relevante: la falta de referencia a la Circular 5/1994 del Banco de España, normativa que establecía que el IRPH debía aplicarse teniendo en cuenta un diferencial negativo para reflejar adecuadamente el coste real del crédito.

La ausencia de esta referencia normativa y la falta de información alternativa sobre la evolución histórica del índice llevó nuevamente a declarar la nulidad de la cláusula IRPH por falta de transparencia. La consecuencia jurídica fue contundente. El tribunal sustituyó el índice por el Euríbor sin diferencial adicional, obligando a la entidad a recalcular el préstamo y devolver las cantidades cobradas de más.

Desafío a la doctrina del Supremo

Desde una perspectiva sistémica, estas sentencias plantean una cuestión incómoda: hasta qué punto la interpretación dominante del Tribunal Supremo está alineada con la jurisprudencia europea en materia de protección de consumidores.

El alto tribunal español ha construido en los últimos años una doctrina que, en la práctica, limita el alcance del control de transparencia en los contratos hipotecarios referenciados al IRPH. Esta doctrina ha permitido validar muchas de estas cláusulas pese a las críticas doctrinales y a las dudas surgidas tras varias decisiones del tribunal europeo.

En paralelo, el Supremo ha reforzado el cierre procesal de este tipo de litigios mediante numerosos autos de inadmisión de recursos de casación, lo que reduce significativamente las posibilidades de que nuevas interpretaciones prosperen en la jurisdicción ordinaria. En ese contexto, las decisiones de la Audiencia de Palencia representan una anomalía dentro de la práctica judicial española reciente.

Sin embargo, incluso los propios defensores de los consumidores reconocen que estas victorias judiciales tienen un alcance limitado. Tanto UCI como otras entidades previsiblemente recurrirán las sentencias, lo que abrirá la puerta a un nuevo examen por parte del Tribunal Supremo de España. La experiencia reciente sugiere que el alto tribunal podría revertir estas decisiones o limitar su impacto.

Por ello, muchos juristas consideran que la única vía capaz de alterar de forma estructural el equilibrio jurídico actual pasa por una nueva intervención del tribunal europeo. El mecanismo sería el planteamiento de una nueva cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Este procedimiento permitiría suspender numerosos procesos en curso mientras Luxemburgo aclara nuevamente cómo debe aplicarse el principio de transparencia en los contratos hipotecarios referenciados al IRPH.

Una batalla aún abierta

La historia reciente del litigio hipotecario en España demuestra que las grandes transformaciones jurídicas rara vez surgen de una sola sentencia. Más bien son el resultado de una larga interacción entre tribunales nacionales y europeos.

Las decisiones de la Audiencia Provincial de Palencia no cambian todavía el equilibrio del sistema. Pero sí introducen una grieta en una doctrina que parecía consolidada.

En términos jurídicos, puede tratarse solo de una victoria aislada en una guerra procesal más amplia. En términos políticos y económicos, sin embargo, recuerdan que el derecho europeo sigue siendo la última instancia capaz de redefinir las reglas del juego.

miércoles, 11 de marzo de 2026

11/03/2026 - NI EL DELFÍN SE LIBRA DE TRUMP

El Pentágono planea enviar cetáceos al Estrecho de Ormuz para limpiar las minas colocadas por el régimen de Irán

José Antequera

Donald Trump prepara una nueva monstruosidad que añadir a su larga lista (que ya es difícil): delfines, leones marinos y mamíferos acuáticos para limpiar el Estrecho de Ormuz, convertido en un peligroso campo de minas por los iraníes. En las últimas horas se ha sabido que el régimen de los ayatolás está plantando todo tipo de artefactos explosivos en esa arteria del comercio mundial. El objetivo: convertir Ormuz en un cuello de botella para terminar de estrangular la economía global y de paso arrastrar a China (auténtica obsesión del magnate neoyorquino), a la Tercera Guerra Mundial.

Aunque los generales del Pentágono presumen de haber abatido 16 embarcaciones iraníes mientras colocaban las minas, lo cierto es que un buen puñado de explosivos (entre quinientos y un millar) han podido ser colocados en las aguas del Estrecho. Y ahí es donde entran los pobres mamíferos acuáticos. Trump ha dado orden de movilizar la unidad de delfines y leones marinos para detectar la munición y desactivarla. Hay que denunciarlo alto y fuerte. Durante la primera Guerra del Golfo, y después con la invasión de Irak, Estados Unidos utilizó a estos hermosos animales como parte de su Programa de Mamíferos Marinos para la detección de minas. Nos dijeron que no entraban en contacto con las cargas explosivas, ya que su labor se limitaba a marcar la posición de la bomba con flotadores de colores, avisando así a su entrenador. Sin embargo, ¿cuántos de estos nobles seres acuáticos estallaron por los aires? ¿Cuántos pacíficos cetáceos reprogramados como arma de guerra fueron sacrificados? Jamás se dieron cifras concretas de semejante crueldad. Nos contaron que los habían bautizado con nombres de dibujos animados como MakaiTacomaKatrina y Ten, pero sobre sus misiones secretas y su trabajo letal nada más se supo. Las denuncias de los ecologistas y defensores de los derechos de los animales fueron, una vez más, ninguneadas.

Cuenta la mitología griega que en un tiempo remoto los misteriosos delfines fueron piratas castigados y convertidos en cetáceos por tratar de vender al dios Dioniso como esclavo. Desde Homero, el delfín ha sido compañero inseparable del marinero solitario, terapeuta de niños autistas, atracción de feria e inspiración de poetas. Hoy a los delfines (muy apreciados por la Marina norteamericana por su sofisticado sistema de sonar natural) los amaestran durante décadas, seguramente mediante métodos y prácticas moralmente reprobables. Filosóficamente, entrenar a seres humanos para que se maten entre sí en el campo de batalla es algo nauseabundo. Decía Paul Valéry que la guerra es una masacre entre gentes que no se conocen para provecho de gentes que sí se conocen pero que no se masacran. O sea, una orgía de atrocidades alimentadas por charlatanes y embaucadores como Aznar. Pero el ser humano es libre de elegir su propio destino, su propio infierno, su propia autodestrucción, mientras que, al inteligente delfín, un ser superior, lo sacan del mar –donde nada en libertad y en armonía con el planeta y con el cosmos–, lo alistan contra su voluntad, lo enfundan en una bandera absurda que no es la suya y lo recluyen en un cuartel de agua, donde se le agota con ejercicios extenuantes y estúpidas acrobacias antes de enviarlo a primera línea de batalla. Pocas aberraciones humanas cometidas por el llamado sapiens tan execrables como esta.

En la guerra de Irán hay demasiados intereses en juego: el precio del barril de petróleo, la estabilidad de las Bolsas y los mercados internacionales, las elecciones de medio mandato de noviembre que Trump podría perder si el conflicto bélico se prolonga demasiado y el ciudadano medio americano, harto de no poder llenar el depósito de combustible de su Cadillac, rompe con el trumpismo. Todo eso y la destrucción del mundo de ayer con su Derecho internacional basado en reglas, enterrado para siempre por doña Ursula Von der Leyen. El delfín vive en orden y paz con la naturaleza; el ser humano en el caos, la ley de la jungla y la nueva edad de oro del trumpismo fascista. ¿Quién es el ser más racional?

Hoy, el mataniñas Trump y su lacayo Netanyahu vuelven a la carga con los horrores de la guerra. Mientras explotan las escuelas repletas de colegiales, mientras cada día mueren cientos de civiles inocentes en los bombardeos sobre IránLíbanoCisjordania Palestina, podría parecer una frivolidad preocuparse por unos cuantos animales utilizados para la maquinaria del crimen y el genocidio. Se está librando una batalla por una montaña de dólares y unos océanos de petróleo y sangre, así que el lector de esta columna se preguntará qué demonios puede importar que empleen a unos cuantos cetáceos para que podamos llenar los depósitos de nuestros coches una semana más. Importa. Importa porque la explotación del delfín como carnaza, como carne de cañón para la guerra, es el símbolo perfecto de hasta qué nivel de degradación, depravación e inmoralidad ha llegado el mono desnudo mal evolucionado hacia la locura y la barbarie.

No se trata de caer en la retórica naíf o buenista, ni de recuperar argumentos de aquellas películas lacrimógenas de nuestra infancia como ¡Liberad a Willy! Se trata de denunciar una injusticia más, quizá minúscula al lado de la masacre de esa escuela femenina que el criminal de guerra Trump ha volado por los aires con sus infames Tomahawks, pero injusticia, al fin y al cabo. Trump, destructor de mundos, va a explotar para la guerra al bello, amigable, sonriente y atlético delfín. Va ponerle el uniforme de los marines y una gorra de MAGA. Va a sacrificarlo por la patria y por sus petroleros cargados de codicia y negras mentiras. Ya lo dijo Anguita: malditas las guerras y los canallas que las hacen. Y que dejen en paz a los delfines.

 

11/03/2026 - SE ACUMULAN DEMASIADOS RIESGOS EN LAS FINANZAS INTERNACIONALES


 


La guerra en Irán ha reavivado el temor a una nueva sacudida en los mercados financieros

JUAN TORRES LÓPEZ

La guerra en Irán ha reavivado el temor a una nueva sacudida en los mercados financieros internacionales. Sin embargo, el verdadero riesgo puede no estar en el propio conflicto (aunque este ya sea grave de por sí), sino en algo más profundo: la acumulación silenciosa de fragilidades muy peligrosas en el sistema financiero global.

 

En los últimos años se han ido formando desequilibrios que comentaré enseguida que recuerdan a patrones observados antes de crisis financieras anteriores; y no sería la primera vez que una crisis financiera aparece cuando aparentemente todo sigue funcionando con normalidad.

 

Señales de alarma recientes

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En los últimos días, diversos medios de comunicación han informado de que el mayor gestor de activos del mundo, BlackRock, que administra unos 14 billones de dólares, ha limitado temporalmente la cantidad de dinero que algunos inversores pueden retirar de ciertos fondos cuando las solicitudes superan los límites preestablecidos. Y algo parecido ha ocurrido con otros fondos gestionados por gigantes del crédito privado como Blackstone o Blue Owl Capital.

 

En términos sencillos, esto significa que un número significativo de inversores ha solicitado retirar dinero al mismo tiempo y que los fondos no pueden devolverlo inmediatamente porque los activos en los que invierten no son líquidos (no se pueden vender rápida y fácilmente).

 

Esto plantea dos preguntas relevantes.

 

La primera, por qué muchos inversores desean salir de estos fondos. La segunda, cómo es posible que instituciones tan grandes tengan dificultades para atender esas retiradas.

 

La respuesta a la segunda pregunta es relativamente sencilla. Los fondos de crédito privado invierten sobre todo en préstamos a empresas que duran años y que no pueden venderse con rapidez para obtener liquidez, a diferencia de lo que ocurre con acciones o bonos cotizados. Cuando las solicitudes de reembolso aumentan rápidamente, los gestores pueden encontrarse con dificultades temporales para obtener efectivo.

 

Esto no significa necesariamente que los fondos estén en peligro inmediato. De hecho, esos límites de retirada forman parte de su funcionamiento normal. Hay que estar atentos, sin duda, por si aumentaran las retiradas, pero lo preocupante, lo que merece mayor atención, es el hecho de que la demanda de reembolsos haya sido lo suficientemente elevada como para activar esos mecanismos. Ahí está la cuestión clave: demasiados inversores están anticipando que se pueden producir problemas y tratan de ponerse a salvo.

 

El crecimiento del crédito privado

 

En las últimas dos décadas, los fondos de inversión han ido ocupando parte del espacio que antes correspondía a la banca tradicional en la financiación de empresas. Ha surgido así un mercado de crédito privado muy rentable, pero también menos transparente, menos regulado que el sistema bancario y, por tanto, muy peligroso.

 

Para financiar sus préstamos, estos fondos captan capital de inversores institucionales y particulares y, además, utilizan apalancamiento, es decir, se endeudan para ampliar su capacidad de préstamo. Si reúnen, por ejemplo, 1.000 millones de capital de inversores, piden préstamos ellos mismos, quizá por el doble o triple de esa cantidad (a veces, mucho más) para prestar en mucha mayor cuantía.

 

Mientras las empresas que reciben los préstamos del fondo paguen y los inversores no retiren su dinero de forma masiva, el sistema funciona bien y da altos beneficios. Pero cuando las condiciones económicas se deterioran, el sistema se vuelve más frágil y se pueden generar tensiones comparables con las observadas en crisis financieras anteriores.

 

Un sistema financiero en la sombra

 

Tras la crisis de 2008 se endureció la regulación bancaria, lo que redujo el riesgo dentro de los bancos. Aunque no se fue todo lo lejos de lo que se debía, se produjo un efecto perverso y previsible.

Para escapar de las restricciones, buena parte de las operaciones más arriesgadas (y rentables) se desplazó hacia el llamado sistema financiero no bancario o shadow banking, en el que operan muchos de los vehículos de inversión utilizados por los grandes fondos. Estas entidades se dedicaron a dar préstamos a las empresas que no lo obtenían en el mercado convencional.

 

Según estimaciones del Financial Stability Board, este sector alcanza los 240 billones de dólares a escala global y descansa en tres pilares que generan una gran vulnerabilidad:

– Préstamos a medio y largo plazo que son activos muy difíciles de vender y que se financian, como he dicho, con capital de inversores que puede retirarse en cualquier momento.

– Apalancamiento (endeudamiento) muy elevado de los fondos que, además, es ajeno al control de las autoridades reguladoras y en muchas ocasiones no se refleja en sus balances.

– Interconexión con el sistema bancario tradicional, a través de líneas de crédito y financiación, que no siempre es transparente, de modo que una crisis en el crédito privado no sólo afectaría a los fondos de inversión, sino también a bancos y otros intermediarios financieros.

 

Un riesgo añadido

 

Otro elemento que está mostrando signos de fragilidad y riesgo elevado es la evolución del mercado de financiación a muy corto plazo que se conoce como repo (repurchase agreement).

 

Un repo (repurchase agreement) es un préstamo entre instituciones financieras que se concede a muy corto plazo, incluso a un día, usando bonos como garantía (en la jerga financiera se dice que se usan como colateral): un banco necesita efectivo inmediatamente, entrega bonos del Tesoro, recibe dinero hoy, y mañana recompra esos bonos con intereses.

 

En este mercado se negocian operaciones por valor de unos 16 billones de dólares diarios y de él depende buena parte de la financiación del sistema financiero global. Allí se mueven y de él dependen todos los grandes bancos y fondos de inversión del planeta. Si se bloquea, son todos ellos los que se ven afectados.

 

Pues bien, diversas instituciones como el Bank for International Settlements y el propio Financial Stability Board vienen advirtiendo que las vulnerabilidades que se están acumulando en este mercado es muy grande, precisamente como consecuencia de lo que he apuntado, el elevado apalancamiento de algunos participantes, y a lo que se une la utilización del mismo bono en varias operaciones y la fuerte concentración de operaciones en unos pocos grandes intermediarios financieros

 

Si el mercado repo se tensionara seriamente —algo que incluso algunos reguladores consideran ya como un riesgo más que potencial— la liquidez del sistema podría deteriorarse rápidamente. Y una señal de que eso puede estar sucediendo en estos momentos es el creciente uso de apalancamiento por parte de los llamados hedge funds o fondos de cobertura que utilizan estrategias de inversión de alto riesgo, justo en el mercado de bonos del Tesoro estadounidense que sirven de garantía.

 

No hay colapso en ese mercado, como algunos analistas están empezando a señalar, pero las muestras de peligrosa fragilidad estructural son cada vez más visibles y parecidas al patrón que precedió a crisis anteriores.

 

Un indicador silencioso: las subastas de deuda del Tesoro

 

Justamente otro indicador relacionado con lo anterior está dando también señales de alerta: las subastas de deuda del gobierno estadounidense organizadas por su departamento del Tesoro.

Cuando la demanda en estas subastas se debilita o se vuelve más irregular, el Tesoro debe pagar rendimientos más altos para colocar su deuda y esto puede provocar subidas de tipos de interés que afectan a todo el sistema financiero global.

 

Lo que se viene observando es que, en algunas subastas recientes, la demanda ha sido más irregular que en años anteriores, y justo cuando la emisión de nueva deuda de Estados Unidos aumenta sin cesar. Hay menor participación de compradores extranjeros y más grandes bancos tienen que quedarse con más bonos en las subastas.

 

Un patrón conocido

 

Nada de esto significa que una crisis financiera global sea inevitable o inmediata. Pero ahora hay una coincidencia de factores que recuerda claramente a los patrones que han precedido a crisis financieras: activos poco líquidos financiados con capital que se retiran, alto apalancamiento, creciente interconexión entre el sistema bancario y el financiero en la sombra, tensiones y burbujas de crédito en sectores importantes, como la construcción y la vivienda antes de la crisis de 2008 y ahora de exceso de inversión y expectativas en la inteligencia artificial.

 

Y cuando todo eso produce fragilidades que se acumulan, cualquier shock inesperado -como la guerra de Irán que va a afectar a variables tan influyentes en el conjunto de la economía como los precios del petróleo- puede actuar como detonante inmediato

 

lunes, 9 de marzo de 2026

09/03/2026 - EL PELOTAZO DE TRUMP ES NUESTRA MISERIA

La guerra de Irán no es más que un paso más en la organización de un inmenso plan financiero, a nivel planetario, para beneficio de unos pocos

José Antequera

Las bolsas mundiales abren con fuertes caídas provocadas por el pánico a que se prolongue la guerra de Irán. El lunes negro. Trump y sus amigos, los tecnobrós, petroleros de Texas y fabricantes de armas de Wall Street, ya tienen lo que querían: una nueva crisis económica con tintes de fuerte recesión. El mundo empieza a pagar los desmanes del delirante inquilino de la Casa Blanca.

A río revuelto, ganancia de pescadores, dice el dicho popular. Es tan viejo como el origen mismo de los tiempos. Cuando la codicia de los poderosos (y de los aspirantes a serlo) se dispara, el mal de muchos es el beneficio de unos pocos. Para esta gente, la guerra, la peste, el hambre y la muerte –los Cuatro Jinetes del Apocalipsis–, funcionan como los catalizadores o acelerantes perfectos del putrefacto sistema capitalista. No hay nada nuevo bajo el sol en lo que está pasando en el convulso escenario internacional de hoy. La guerra de Trump no es una tragedia inevitable, es un suculento y monumental plan de negocio.

Fue Marx uno de los primeros en apuntar a las crisis cíclicas (bien diseñadas y planeadas por el propio capitalismo industrial) como forma de acumular riqueza. Schumpeter, a su vez, estableció el concepto de “destrucción creativa”, es decir, el capitalismo tiene que destruir para seguir produciendo (el sistema morirá de éxito). Y Thomas Piketty, experto en desigualdad y distribución de la renta, analiza los jugosos procesos de concentración del dinero en dinámicas de crisis y recesión. El asunto está más que estudiado.

No vamos a remontarnos aquí a la época premoderna y a la crisis de los tulipanes registrada en los Países Bajos durante la primera mitad del siglo XVII, cuando “se podía comprar una hermosa casa en el canal de Ámsterdam por el precio de un bulbo” de esa preciosa flor, lo que llevó a la ruina general, según explica Gordon Gekko (magistralmente interpretado por Michael Douglas) en la película Wall Street. Desde el Pánico de Londres de 1825, considerada la primera crisis moderna causada por la especulación financiera y la burbuja, ya llevamos unos cuantos terremotos originados desde los despachos de las altas esferas. En concreto, hubo ocho cracks en el siglo XIX, como el de 1857 (primero de la historia con carácter global). En el siglo XX hubo otras catorce grandes crisis, entre ellas el pánico bancario de 1907, la Primera Guerra Mundial, la Gran Depresión del 29 y la crisis del petróleo del 73. Y qué podemos decir de este siglo XXI que se nos empieza a hacer ya muy largo: en 26 años, cinco colapsos de proporciones mayúsculas: gran crisis financiera de 2007 por las hipotecas subprime y el hundimiento de Lehman Brothers; crisis del euro (2010); crisis del covid 19; crisis energética por la guerra de Ucrania y ahora esta última por la caprichosa guerra del señorito Trump.

Hasta dónde puede llegar el descerebrado megalómano e impulsivo de Mar-a-Lago en su misión Furia Épica que arrastra a la humanidad al suicidio colectivo solo el destino lo sabe. Pero ya tenemos datos para concluir que este incendio de Irán que ya se extiende por todo Oriente Medio y por parte de Europa ha sido planeado en varios centros de poder. En los despachos de la Trump Tower de Nueva York, por supuesto; en los despachos del complejo industrial-militar con ramificaciones en el Pentágono (sobre el que ya alertó Eisenhower en uno de sus discursos para la historia); en los despachos de las corporaciones tecnológicas (véase Elon Musk, hasta hace poco asesor de confianza del líder de MAGA) y de las seis mayores compañías petrolíferas (el llamado Big Oil, que ya se reúne sin complejos en la Casa Blanca, convertida en la sede del consejo de administración de Trump Corporation).

Los titulares de prensa empiezan a hablar de crisis y recesión, y ya se sabe que cuando el río suena, agua lleva. Preparémonos para facturones de la luz a precios astronómicos, subida de precios de la cesta de la compra (inflación a tope), paro, caída del comercio internacional y contracción del crecimiento. Serán las clases trabajadores y más vulnerables quienes, como siempre, paguen el pato de una crisis que no se diferenciará demasiado de las otras. Habrá colas del hambre mientras las élites brindan con champán por el último pelotazo financiero. Pedro Sánchez tiene trabajo con el escudo social.

El orden mundial ha saltado por los aires, el Derecho internacional está siendo pisoteado y la ONU se ha convertido en una especie de silencioso hogar del jubilado a punto de ser clausurado donde cuatro vejetes se reúnen para contarse sus batallitas del pasado. Caminamos, por tanto, hacia un mundo más inestable y peligroso, sí, pero también más rentable, sobre todo para algunos que se frotan las manos. Un mundo sin reglas y sin leyes donde mandan la ley del más fuerte y los grandes tiburones de los mercados. Un mundo en estado de tensión permanente bajo la amenaza del terror nuclear donde hoy explota VenezuelaMéxico Cuba, mañana vuelan por los aires las monarquías árabes y cualquier día nos tenemos que poner el casco por la invasión yanqui de Groenlandia. Cuando decimos que Trump es el nuevo Nerón de la humanidad, a escala planetaria, no exageramos un ápice. El sátrapa es un yonqui del fuego y la pólvora, disfruta con el olor a humo y cenizas tras el incendio de la aldea global. Un pirómano con manguera ancha y poderes absolutos. ¡Cómo engañó a millones de incautos a los que convenció de que sería el nuevo Premio Nobel de la Paz sin meterse en guerra alguna! Ya todo el planeta es un inmenso campo de batalla de todos contra todos. El sindiós perfecto y total. Cuentan que en las Fallas de Valencia de este año (entre mascletá y bombardeo en Teherán con miles de muertos) va a ser el ninot más recurrente y representado sin que nadie quiera indultarlo. Pues a la hoguera con el odioso personaje.

 

09/03/2026 - IRPH: EL BANCO DE ESPAÑA DEJA SOLO AL SUPREMO CON SU INTERPRETACIÓN CONTRARIA A LA DOCTRINA DEL TJUE

La máxima autoridad financiera señala que las sentencias del Supremo obedecen a una interpretación del propio tribunal

José Antonio Gómez

El “diferencial negativo” en las hipotecas ligadas al IRPH, es, en la práctica, una rebaja que serviría para compensar el efecto de las comisiones que incluye dicho índice, y aproximar el coste del contrato a precio de mercado. En relación con la aplicación de ese diferencial, el Tribunal Supremo ha reiterado en múltiples sentencias que la Circular 5/1994 no obligaba a aplicar esa rebaja en todos los contratos, reconduciendo la controversia a una cuestión de tratamiento de datos estadísticos, comparaciones en abstracto o comunicaciones de datos de las entidades.

Sobre este asunto, la Fundación Escuelas de Prácticas Jurídicas del Iltre. Colegio de Abogados de Granada, celebró la semana pasada un encuentro jurídico en el que reunió a magistrados de las Audiencias Provinciales de Málaga y Granada, y miembros de los Servicios Jurídicos de la Asociación de Consumidores ADICAE. Entre los invitados estuvo Guillem Bou, el matemático autor del informe original sobre el IRPH (que dio lugar a varias cuestiones prejudiciales planteadas ante el TJUE). Durante su intervención, Bou explicó cómo la falta de aplicación del diferencial negativo provoca una doble retribución, puesto que la entidad cobra “derechos de autor” por el servicio prestado (la comisión de apertura hace aumentar el índice IRPH si el contrato no lleva diferencial negativo). Además, el matemático entregó documentos de 1994 y 2017 donde el Banco de España y las entidades sostienen que el diferencial negativo debe aplicarse a la operación, no a unos hipotéticos cálculos.

Un consumidor afectado por la controvertida cláusula, asistente a la ponencia, solicitó al Banco de España una lista de los procedimientos de cálculo en los que supuestamente se aplicó la corrección del Anexo IX, su periodicidad, su finalidad y la razón de esa corrección, y pidió que, de no existir dicho tratamiento estadístico, se indicara expresamente. Es decir, preguntó por la supuesta lectura que hace el Tribunal Supremo de la Circular 5/94. El Banco de España se negó a contestar a su pregunta.

La respuesta del supervisor bancario, de fecha 3/03/2026, no señala ningún procedimiento estadístico en la línea de las sentencias del Tribunal Supremo. En su lugar, emite una importante declaración prácticamente absurda, pero exculpatoria: “el Tribunal Supremo, en su sentencia 1590/2025, del pasado 11 de noviembre (apartado 7 de su Fundamento Jurídico 2º), ha aclarado que…”. Cuidado con esta expresión.

La respuesta del Banco de España es absurda, en primer lugar, porque es una contradicción con su respuesta de 2017, donde indica que los precios entre entidades y clientes son libres excepto si se contrata el IRPH, porque entonces hay que aplicar un diferencial negativo. En segundo término, porque el Banco de España reproduce lo que dice el Supremo e indica que el diferencial “iría destinado a asegurar el efectivo conocimiento del interés medio del mercado”, cosa que no tiene ningún sentido puesto que la Circular se dirigía a entidades, no a clientes. Pero, finalmente y mucho más importante, no se explica que se redactara una Circular que remite a unos cálculos que no existen.  Obviamente el Banco de España se ha cuidado muy mucho de no reconocer este punto. Se ha limitado a no responder al afectado. 

Ahora bien, más allá de todos estos aspectos, lo relevante es que el Banco de España pone las culpas en el Supremo. Es el Alto Tribunal, y no el Banco de España, quien “ha aclarado” el significado del diferencial negativo en la Circular 5/94. Ello será relevante si algún día los afectados piden responsabilidades al Estado Español o plantean un desacato al TJUE o una supuesta prevaricación. 

 

domingo, 8 de marzo de 2026

08/03/2026 - LA ORILLA BLANCA, LA ORILLA NEGRA (REEDICIÓN)

 

Desde la Segunda Guerra Mundial -como desde antes- no ha dejado de haber contiendas. La historia de la humanidad es la historia de las conflagraciones por el negocio que siempre ha supuesto: intereses fronterizos, económicos o ideológicos que han constituido una fábrica de muerte, de dolor para el ser humano, capaz de acabar con familias y con amores, generar hambre y miseria, crear destrucción o cercenar infancias, además de sembrar un miedo que nunca acaba de desaparecer. El filósofo Paul Valery lo dijo claro: «La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan». Obviamente, en este escrito sólo trato de que los lectores sepan de buena tinta algo más sobre todo lo que ya pasó, lo que está pasando y lo que, previsiblemente, volverá a ocurrir.

Las “programadas” invasiones de Kuwait y de Irak, junto con la famosa “Primavera Árabe”, inventada por Barack Obama (amén del “genocidio” de Gaza y la actual guerra de Irán), han traído, por intereses espurios como siempre, muerte, destrucción y algo mucho peor: terrorismo islámico por medio mundo. Fanatismo religioso que no respeta ninguna regla común de las personas. Pero el negocio de las armas -uno de los más fructíferos, por no decir el que más- tiene que seguir funcionando. Así pues, si no hay guerra, se inventa; porque hay que vender armas (los países son los primeros traficantes) y las grandes potencias tienen que sustituir sus “obsoletos” arsenales en guerras que poco le afectan para poder seguir fabricando y vendiendo, y para actualizar sus potenciales con nuevos inventos más sofisticados para matar. Oriente Medio y gran parte de África matan a su gente de hambre, pero no les faltan armas a sus Dictadores para guerrear por dominar la tiranía que los enriquece. Y no conformes, alimentan fanáticos para que mueran matando en busca del placer eterno inexistente. Así, han conseguido que las ciudades más pobladas de medio mundo sufran de sus fanatismos y estén en permanente peligro. Ahora todos son lamentos y pesares cada vez que el terrorismo islámico golpea; mas, ningún mandamás se acuerda ya de que sus egoísmos, sobre todo, económicos son los que nos han traído esta “peste” tan difícil de erradicar. La irracionalidad que rodea las contiendas bélicas aún impera sobre la inteligencia, los intereses sobre la humanidad y la ceguera mental sobre la luz cerebral (que se lo digan a Trump). De modo que, el mensaje de “La orilla blanca, la orilla negra” puede ser fácilmente trasladado al mundo de la política en una época convulsa como la actual, en la que de nuevo son necesarios los himnos por la paz. Porque, aunque en el mundo occidental cada vez es más raro un enfrentamiento bélico -o quizás no tanto, véase la guerra de Ucrania-, siguen existiendo orillas blancas y orillas negras.

“Debe hacer un alto mi capitán/sí que estoy cansado, no puedo más”

 

08/03/2026 - MARADONA NO ES MESSI, DIEGO NUNCA ACEPTARÍA UNA INVITACIÓN DE TRUMP O NETANYAHU

André Abeledo Fernández

Nos ponen como ejemplo de futbolista a Messi y es uno de los mejores de la historia, pero también pretenden que sea el ejemplo del futbolista ejemplar, que no molesta, que se reúne con el poder, que abraza a genocidas, que se reúne con bestias como Donald Trump y Netanyahu mientras niños que llevan su camiseta son asesinados por miles en Palestina, en Irán, en el Líbano.

Según algunos los futbolistas no deben opinar de política y aún menos enfrentarse al poder. Los apolíticos también hacen política, pero de la cobarde.

"El analfabeto político

El peor analfabeto

es el analfabeto político.

No oye, no habla,

ni participa en los acontecimientos políticos.

No sabe que el costo de la vida,

el precio del pan, del pescado, de la harina,

del alquiler, de los zapatos o las medicinas

dependen de las decisiones políticas. 

El analfabeto político

es tan burro, que se enorgullece

e hincha el pecho diciendo

que odia la política. 

No sabe, el imbécil, que,

de su ignorancia política

nace la prostituta, 

el menor abandonado,

y el peor de todos los bandidos,

que es el político trapacero,

granuja, corrupto y servil

de las empresas nacionales 

y multinacionales".

Yo siempre seré de Maradona, un futbolista a quien no le daba la gana de callarse, de lamerle las botas al poder, que decía lo que pensaba y no podía olvidar de donde venía.

A Maradona algunos no le perdonan lo humano, porque él era muy todos nosotros, lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Y el mejor 10 de la historia.

Maradona gracias a ti estamos recibiendo una clase de hipocresía progre acelerada, algunos pseudo progres de los que se hacen pasar por gente de izquierdas te tiran más mierda a ti que al Rey emérito.

¿Porque a los efímeros les molesta tanto que un ángel caído como Maradona ya sea eterno?, no entiendo el ensañamiento, el odio, al Dios más humano. Gente que se cree clase obrera insultando la decisión de todo un pueblo que ha decidido libremente hacerlo eterno.

Gente que no entiende que ese niño nacido en uno de los barrios más pobres de la pobre Argentina, fue la alegría del pueblo cuando no tenían un plato en la mesa.

"...Vivíamos los 7 en una misma habitación. Yo veía a mi papá que se levantaba a las 4 00 AM para ir a laburar..."

(Diego)

Jamás podréis entender el corazón de los pueblos, porque os ciega un ego absurdo basado en la nada.

Diego Armando Maradona era el 10 de todo un pueblo. ¿Por qué a los 0 a la izquierda les cuesta tanto entenderlo?

Ahora le tiran mierda a la tumba al Diego, ahora que el 10 ya es eterno, lo acusan de todos los males.

¿O el problema es que Diego Armando Maradona era hijo de un barrio pobre con pocos estudios y os jode que a pesar de todo ya es una leyenda?

"Un villero con mucha guita, pero con conciencia de clase. Un Dios errante, sucio y pecador. El más humano de los dioses."

(Eduardo Galeano).

Maradona el niño de un barrio muy pobre, que se hizo millonario con veinte años, con lo difícil que debe ser gestionar mentalmente esa tremenda fama y gran cantidad de dinero, era un gran admirador del Che, Fidel Castro, Hugo Chávez, Lula, la causa palestina y en general defensor de la clase trabajadora y de los pueblos oprimidos, que aun siendo millonario se sentía clase obrera y la admiraba.

Y claro que tenía defectos y cometió uno y mil errores y algún horror ¿Quién no?

Os sumáis a la derecha para criticar a Diego Armando Maradona desde vuestra supuesta superioridad moral. Sus supuestos vicios y excesos os escandalizan tanto como a la ultraderecha nacionalcatólica que tampoco le perdona haber sido el mejor y decirse de izquierdas.

Diego Armando Maradona hizo lo que quiso, bueno y malo, políticamente incorrecto casi siempre. Pero ¿quién soy yo para juzgar esa parte de su vida? Me faltan datos y no estoy por la labor.

Solo sé que fue el mejor futbolista del mundo y que el fútbol, puede gustar o no, es un deporte que mueve masas y que a muchos nos gusta y que para otros es casi una religión.

Maradona era fútbol y también pueblo

Como futbolista fue el mejor, más que un futbolista era un mago del balón, un artista de la pelota, un líder capaz de hacer a cualquier equipo bueno, de marcar la diferencia. Daba el pase, metía el gol, tiraba las faltas y los penaltis, podía regatear a todo el equipo contrario.

Maradona era fútbol y también pueblo. Apoyó la causa palestina, a la Revolución Cubana, sentía una gran admiración por Fidel Castro y el Che Guevara. Apoyó a la Revolución Bolivariana en Venezuela, conoció a Chávez y a Maduro. También a Evo Morales, a Lula, a Ortega, a la izquierda en Argentina.

En Argentina Maradona era mucho más, la hizo campeona del mundo y fue estandarte de la mejor época de una selección que él se echó a la espalda. En Italia hizo grande al Nápoles, a un equipo pequeño. Hasta su llegada ningún equipo del sur de Italia, de la Italia pobre, había ganado nada, Maradona hizo al Nápoles dos veces campeón de la liga y una vez de la UEFA. Allí Maradona sigue siendo un gigante.

Organizó un partido en Nápoles, enfrentándose a su directiva en un campo de tierra para recaudar fondos para un niño enfermo.

Todos tenemos luces y sombras y muchas veces somos hijos de nuestras circunstancias. A pesar de no haber podido estudiar por ser de origen humilde, fue de izquierdas por intuición. Admirar y homenajear a Maradona en el día de su muerte ¿nos hace peores? No lo veo así. El miedo a ser juzgado no hará que deje de decir lo que pienso o de sentir como siento.

Dijo Maradona que «me arrepiento del 99% de las cosas que hice en la vida, pero el otro 1%, que es el fútbol, compensa todo lo demás».

Lo dijo todo en un campo de fútbol porque en la cancha Diego era el Dios de los pobres. Pero también habló y opinó sin miedo poniéndose siempre al lado de los más débiles.

Maradona denunció la barbarie del imperialismo Yanqui y del sionismo genocida de Israel, hubiese sido más cómodo no hacerlo, pero Maradona tenía empatía y era valiente.