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viernes, 29 de mayo de 2026

29/05/2026 - ZAPATERO Y LA FRUTERA DESCARADA

Francisco Javier López Martín

Vaya por delante mi convicción de que si no conseguimos acabar con la corrupción en España será esa corrupción la que nos termine devorando como país. La connivencia entre poderes públicos y empresas privadas, ayudados por la inestimable presencia de los lobistas, los conseguidores, intermediarios y comisionistas, ha penetrado de tal manera en el tejido político y económico que ha terminado por moldear la sociedad a su medida.

España se divide entre los presuntos corruptos y corruptores y aquellas otras personas que no pueden pertenecer a esa casta, aunque quisieran. Aquellos que ha encontrado la manera de vivir muy holgadamente a base de chanchullos varios y variados y aquellos otros que, por más que lo intenten no podrán pasar de pequeños pillos, granujas, golfos y tunantes.

Al margen, como parias de esta nuestra tierra, apátridas, figuran quienes creen que la sociedad, la política y la economía merecerían tener otra forma de funcionar. Son los de la cáscara amarga, los que ponen pegas a todo, los que, como una vez me dijo Esperanza Aguirre, parece que les molesta que les vaya tan bien a sus compañeros.

Esos seres raros, ya fueran de izquierdas, pero también algunos en la derecha, perdieron la guerra y nunca se beneficiaron de Transición alguna. A fin de cuentas, la Transición fue una tremenda operación de blanqueo que concedió la amnistía para todos, muertos y vivos, torturadores y torturados, vencedores y vencidos y que permitió que la casta de jueces, policías, políticos y adinerados del país siguieran intocables en sus puestos.

Vivimos hoy, como si fuera el final de los tiempos, la imputación del expresidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. El juez supone que se ha embolsado casi 2 millones de euros de forma ilegal a base de tráfico de influencias.

Es una imputación, aún no hay sentencia, pero la alarma está servida, porque se entendía que Zapatero era de los de la cáscara amarga, de los que no traficaba, sino mediaba, de los que no influía para llevarse pasta, sino para sembrar paz en el mundo.

Y además está eso tan feo de sus hijas protegidas por papá Bambi, en una empresita de marketing. Muchos en la izquierda se sienten decepcionados, la verdad. El país ha asumido que puede votarse a los corruptos, a sus corruptores y a los hijos de los hijos de corruptos y corruptores. Pero Bambi no puede caer tan bajo. Tiene siempre que haber un tonto útil al que podamos creer, para seguir yendo a votar, aunque sea tapándonos la nariz.

Resultaba cómico, enternecedor y hasta conmovedor, si no fuera tan patético, tan descorazonador y tremendo aquello de Iñaki Urdangarín, afirmando que, a fin de cuentas, él sólo hacía lo que veía que todos hacían en la familia de su esposa. Jugando con el título de la obra de Zorrilla podríamos afirmar que del Rey abajo… todos.  La verdad es que alguien debería revisar en profundidad los negocios de Aznar y familia, o de González e hijos, a lo largo de todos estos años.

Resulta patético por su evidencia, a la que nadie quiere prestar atención que, ante el juez, el que fuera mano izquierda de Aguirre y Secretario General del PP madrileño, Francisco Granados, haya afirmado reiteradamente, con muy escaso éxito, que la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, lo sabía todo sobre los casos de corrupción de su gobierno y que en Madrid no se movía un clavo sin que Aguirre lo supiera o diera el visto bueno.

En esa cantera trabajó Ayuso, con la alta misión de llevarle las redes sociales a Pecas, el famoso perro de Aguirre. Ahí aprendió cómo hay que moverse, qué hay que decir, cuánto hay que callar y el ejercicio de la chulería necesaria para que las oscuras actividades de su entorno familiar sean pasadas por alto y ella no tenga que pagar precio alguno. Tuvo buena maestra. Ella que, ahora, utiliza el antisanchismo como arma contra todo lo que se mueve, incluido Zapatero.

Ella vive de un sueldo de unos 103.000 euros anuales y es propietaria de la mitad de una empresa familiar que alquila viviendas. Hasta ahí, todo fruto de su trabajo y de las herencias.

El problema comienza con su Amador, que así se llama el novio. Dueño de varias empresas consultoras, inversoras, intermediadoras, especializadas en asesorar a mutuas, o multinacionales sanitarias como Quirón (hay quien le llama Alberto Quirón).

Sus empresas actúan como intermediarias y conseguidoras de material sanitario por el mundo. Son conocidas sus inversiones en el sector inmobiliario y en el negocio del alquiler. Actualmente, el conviviente dueño del ático donde vive la presidenta, se encuentra imputado y terminará sentándose en el banquillo, no se sabe cuándo, más bien tarde, acusado de dos delitos fiscales y uno de falsedad documental, como integrante de una organización criminal.

Hasta ahí los asuntillos de su pareja. Pero Ayuso tiene un hermano que compra, vende, trajina, realiza negocios, administra la empresa familiar, gerencia otra empresa tecnológica y energética y en sus ratos libres como autónomo compra y vende materiales para empresas y administraciones. Así, en plena pandemia, se metió en el negocio de las mascarillas, se las vendió al IFEMA y se embolsó cientos de miles euros en comisiones.

Caso archivado, por supuesto. Total, estábamos en pandemia, los precios de las mascarillas por las nubes y todos hacían la vista gorda. Por menos que eso andan Koldo y Abalos por los pasillos de la penitenciaría. Pablo Casado perdió su cargo de jefe del PP por preguntar más de la cuenta por los asuntos familiares de Ayuso.

Esta mujer, parece que está tan bien informada en medios jurídicos que ya anunció la que se le venía encima a Zapatero inmediatamente antes de la imputación. Y ya ha trazado su estrategia hablando de un gran escándalo internacional, llamando a Zapatero el Padrino de Sánchez y emprendiendo de nuevo una huida hacia adelante para que nadie hable de sus relaciones familiares.

Un día, hace ya muchos años, en plena burbuja inmobiliaria, un amigo, me dijo que en esta España de pelotazos inmobiliarios la presunción de inocencia no regía para los concejales de urbanismo en los Ayuntamientos. Creo que, en esta España, en el caso de la política y la economía, tal vez la presunción de inocencia tampoco funciona automáticamente.

Un político, un empresario, a cualquier nivel tiene que ser honrado y parecerlo, como la mujer del César. Pero esos especímenes no abundan. El que pueda hacer que haga, el que pueda trincar que trinque. Desgraciadamente, vamos necesitando una nueva transición anticorrupción. Seguramente no se haga nada porque hacerlo supondría la renovación de demasiadas caras en nuestra política y también en nuestra economía.

 

29/05/2026 - EL ATRACO AL SALARIO DIFERIDO: PRIVATIZACIÓN, MENTIRAS Y PRECARIEDAD EN EL SISTEMA DE PENSIONES

 

EL ATRACO AL SALARIO DIFERIDO: PRIVATIZACIÓN, MENTIRAS Y PRECARIEDAD EN EL SISTEMA DE PENSIONES

André Abeledo Fernández

El ataque sistemático contra el sistema público de pensiones en España representa la última gran frontera del saqueo financiero contra la mayoría social. Las pensiones no son una limosna del Estado, ni un subsidio, ni un gasto social que dependa de la buena voluntad del gobierno de turno. Son salario diferido: dinero que la clase trabajadora ha acumulado fruto de su esfuerzo durante décadas de explotación y que le pertenece por derecho legítimo. Sin embargo, el capital financiero ha puesto sus ojos en esa gigantesca tarta de recursos públicos, iniciando una ofensiva para mercantilizar la vejez de nuestro pueblo.

La estrategia para desmantelar este pilar de la solidaridad intergeneracional sigue el mismo guion utilizado en la sanidad o la vivienda: la asfixia inducida acompañada de una campaña del terror mediático. Los bancos, las aseguradoras y sus altavoces en la prensa generalista bombardean diariamente a la población con el falso mantra de que "el sistema público es insostenible" debido al envejecimiento demográfico. Es una mentira calculada. El sistema no sufre un problema de demografía, sino de reparto de la riqueza. Mientras los beneficios empresariales del Ibex 35 baten récords históricos, las cotizaciones sociales se mantienen bajas debido a los salarios de miseria y a las bonificaciones fiscales otorgadas a la patronal.

Las sucesivas reformas laborales y de pensiones de los últimos años han sido el instrumento legal para perpetrar este atraco. Al retrasar de forma progresiva la edad de jubilación, el sistema busca que la clase obrera trabaje hasta el desgaste físico extremo, reduciendo los años de cobro real de la pensión. Además, las últimas modificaciones normativas han abierto de par en par la puerta a los llamados "planes de pensiones de empresa", privatizando por la puerta de atrás la gestión del ahorro obrero a través de fondos de inversión, descapitalizando la Seguridad Social y rompiendo la caja única.

El impacto de estas políticas se traduce en una precariedad feroz que castiga doblemente a los sectores más vulnerables. La generalización de los contratos temporales, las jornadas parciales y el desempleo estructural cronifican la existencia de futuras pensiones de miseria. Esta realidad golpea con especial crueldad a las mujeres trabajadoras, víctimas de la brecha salarial y de la falta de reconocimiento del trabajo de cuidados. Hoy en día, miles de pensionistas se ven obligados a elegir entre comer tres veces al día, comprar los medicamentos que necesitan o encender la calefacción durante el invierno. Condenar a la pobreza a quienes lo han construido todo es una forma de violencia institucional.

Frente a la voracidad de la banca y las aseguradoras, no caben medidas cosméticas ni pactos de Toledo que solo sirven para retrasar el desastre. La dignidad de nuestros mayores exige una respuesta de ruptura. Es imprescindible blindar las pensiones públicas y garantizar por ley que ninguna pensión contributiva ni no contributiva esté por debajo del salario mínimo de subsistencia. El sistema debe financiarse, si es necesario, mediante una reforma fiscal profunda que grave directamente los beneficios de las multinacionales y de la banca rescatada. Hay que prohibir las deducciones fiscales a los planes privados y unificar las luchas en los barrios y centros de trabajo. La jubilación debe ser el derecho a un descanso digno, no el último negocio del capitalismo a costa de nuestras vidas.

 

miércoles, 27 de mayo de 2026

27/05/2026 - YO NO OPINO, PIENSO

Francisco Silvera

Yo no opino, pienso. Esto significa que ofrezco mi cabeza a quien quiera rebatir, debatir, discrepar, todo bajo las reglas del respeto y el razonamiento. La prensa actual está bosada de opinión, casi todo lo es. Hasta la información se tamiza por la opinión, y así se desacredita. Las tertulias, repletas de gente que escupe verdades como minas antipersona, con esa música cutrísima de cine bélico al fondo, maldisponen y encabronan al público, lo que comenzó como un legítimo espectáculo rentable hoy es uno de los canales precipuos de adoctrinamiento e idelogización.

He de decir, y me da apuro, que lo que escribo es parte de un entramado de ideas que llevo toda mi vida construyendo, cambiando, engordando y abandonando, proceso sin fin que me tiene entretenido el sentido. Si algo echo de menos en el pensar de la sociedad que vivo hoy, es la coherencia, la defensa de posiciones para el debate, si alguna queja oigo permanentemente es la imposibilidad de hablar sin miedo, incluso en las reuniones familiares, y siempre somos los mismos los que callamos, porque las ideas tienden a evitar el conflicto frente a la ignorancia, voluntaria o sobrevenida. Silencio frente a la bestia.

Yo condeno con toda la fuerza de mi intelecto el crimen, ésa es la noticia: que haya quien se salte las leyes, poner en algún tipo de riesgo a las poblaciones, cebarse con total indiferencia con los servicios públicos y humanitarios, regodearse e incluso humillar con aires de superioridad racial a los “enemigos” ... tontos hay en todos lados, pero ser un criminal es otra cosa.

Siempre he condenado toda dictadura en mis artículos, siempre he criticado el uso partidario de las mismas para atacar a quien convenga... ¿No les extraña que ya Venezuela, verbigracia, no sea parte de las noticias ni la preocupación de algunos partidos luchadores por la democracia?... ¿raro? No. Si se me ocurriera traslucir pesar por la situación de Cuba, eso me convertiría automáticamente en heredero de los Castro.

La incoherencia es la peor enfermedad del intelecto. No hablo de cambiar de opinión, no hablo del transcurso de la vida y la experiencia, que si no te hicieran cambiar de ideas serían meros cadáveres podridos en tu cerebro, por supuesto que yo no pienso igual de un momento para otro, ni siquiera pienso igual que cuando he empezado a escribir. Hablo de la veleidad, de que no te importe decir lo que haga falta para defender, salvar tu tesis principal, de pensar “ad hoc” o “ad hominem”, característica pura del ultrarreacionario: construido el enemigo, legitimo la defensa. Hasta deberíamos agradecerle sus violencias, tan necesarias contra el mal... del otro.

Así no se debe, no se puede pensar. Tenemos que despertar de esta distopía cultural. Mientras digo esto, me invade la tristeza más profunda porque sé que no, estamos viviendo la muerte de Occidente, una cultura racista, imperialista, machista, sí, todo eso, pero también la madre de la Ilustración: el único marco de pensamiento que ha permitido la libertad, la superación de esas losas baldías de la razón citadas anteriormente. Todo lo que está fuera de la Ilustración es fanatismo en uno u otro sentido. El futuro está en manos de sistemas de pensamiento tradicionalistas, vengan de Oriente, vengan del capitalismo por excelencia USA, vengan de los herederos de la basura soviética o de las religiones a las que se da la mano y te agarran los reproductores.

El planeta deriva hacia la brutalidad, el desprecio por la Cultura es absoluto, y no culpemos a las ágrafas o los analfabetos, los mismos intelectuales no son coherentes, no son conscientes de que convertir en simple entretenimiento sin valoración el producto de su actividad es colaborar con la desaparición del análisis, del pensamiento crítico; los partidos de izquierda en este país, en sus gestiones municipales, llevan décadas fomentando el empobrecimiento de las poblaciones financiando al enemigo estructural de la libertad que es la religión, cruces, procesiones, romerías... Nada en contra, que cada cual haga lo que le dé la gana, faltaría más, pero al tiempo que en la Educación o en la gestión Cultural se ofrezcan alternativas para pensar... la excusa de que entonces no los votaría nadie, al cabo de unos años, se convierte en su propio veneno suicida, la izquierda muere de inacción y, magia potagia, acusada de enemiga de la verdad y lo popular, de ir contra lo rural, contra la idiosincrasia local, y favorecedora de lo extranjero y de los valores contrarios a la democracia... cuando no hay enemigo mayor de la democracia que el tradicionalismo.

La sensación de que estamos dormidos, que no queremos ver más bien... todo esto es fruto de la quiebra del sistema económico en 2007-08, una ruina provocada por la avaricia de los millonarios y reparada con las nóminas y los presupuestos públicos de la mayoría que, lejos de defenderse de este enemigo común e indiscutible, intoxicada percibe que son sus congéneres quienes se quedan con lo “suyo” mientras los ladrones pueden alardear de éxito y soberbia como modelos de comportamiento. Los perros peleando por un hueso, mientras los amos devoran la carne y la excretan sobre nosotros. La Crisis del 29 detonó diez años más tarde, la nuestra del 07 está estallando aún en forma diferente, guerras sin sentido para controlar áreas físicas o económicas, explosión de desvergüenza en este muladar intencionadamente descontrolado que son las redes... Querría no ser pesimista, pero abro la boca y temo ser perseguido por quienes miran acusatoriamente en nombre de la Libertad, currutacos que no quieren apercibirse de que son los perseguidores.

 

martes, 26 de mayo de 2026

26/05/2026 - EL SUEÑO HÚMEDO DEL GOLPE DE JOSÉ MARÍA AZNAR

Comentario: Una vez más, “El Muñeco Luciano” a la carga. Sin haberse arrepentido todavía de haber llevado a los españoles a una guerra que, de manera indirecta, nos costó más de 200 muertos inocentes, sólo por hacerse una foto con un inglés y un yanqui. Este “Muñeco” permitió que un “loco” dictador libio pusiera una jaima en medio de España y negoció un tanto por ciento de comisión con él, por lo que debería estar procesado y en la trena (por la guerra de Irak y por la comisión) y no diciendo chorradas por ahí.

Da mucha pena que la derecha española tenga por un “héroe” a semejante personajillo. Suerte de que siga existiendo esa “Audiencia Nacional” sin haberse enterado de que España ya no es una dictadura, que estamos en el siglo XXI y ellos se quedaron estancados en el año 1936 del siglo pasado fieles a los “Principios Fundamentales del Movimiento Nacional”.  

El expresidente vuelve a arengar a los suyos con "el que pueda hacer que haga" para derrocar al Gobierno de Sánchez

José Antequera

Aznar ha vuelto a recuperar su manida frase, “el que pueda hacer que haga”, para instar a los españoles a desalojar del poder a un Gobierno legítimo como el de Pedro Sánchez. Ya lo hizo en 2023, cuando hizo un llamamiento a los jueces para que se movieran contra el sanchismo. Hoy, en pleno terremoto por la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, el expresidente popular cree que su sentencia “cobra más sentido que nunca”. Y hasta Felipe González le compra el discurso.

Tenemos ante nosotros al Aznar más inquietante, más duro, más trumpista que nunca. El señor de la guerra está adoptando las maneras y estilos del presidente norteamericano y, al igual que él, se ha aficionado a subir contenidos a su cuenta de Instagram, como uno de esos influencers hipermotivados de la secta MAGA. En realidad, estamos ante el mismo manual de derrocamiento de gobiernos zurdo/wokes que hace tiempo patentó el xenófobo, conspiracionista e iluminado magnate neoyorquino. Recuérdese que, en plena vorágine electoral yanqui, Trump arengó a su tropa de paramilitares, decadentes vaqueros y salvajes ultras disfrazados de chamanes prehistóricos con cabeza de bisonte hasta lanzarlos contra el Capitolio. La imagen de los golpistas paseándose por los pasillos del sagrado templo de la democracia fue la más penosa de la historia de Estados Unidos. Ahora Aznar recurre también a esos mismos métodos golpistas, solo que lo hace a la española, sustituyendo el eslogan trumpista “America First” (América primero) por el de “prioridad nacional” (copiado íntegramente de Vox) y “el que pueda hacer que haga”, que es más cervantino y castizo. Pero en el fondo, el sistema es el mismo. Aznar habla de una situación “insostenible” en España e insta a “ciudadanos responsables, comprometidos, dispuestos a hacer, a actuar, a servir a nuestro país”. Solo le ha faltado pedirle a sus acólitos y correligionarios que den hasta la última gota de su sangre por la madre patria, recuperando el lenguaje franquista que el PP está poniendo tan de moda por influencia del partido de Abascal.

El pasado fin de semana tuvimos un último episodio de la febril aventura golpista que ha emprendido Aznar contra un Gobierno legítimo. Al término de la manifestación de Colón, decenas de exaltados (muchos de ellos con la bandera del pollo y coreando cánticos fascistas) se dirigieron a Moncloa para tomar el palacio presidencial por la fuerza. ¿Terminará Sánchez como Allende, refugiado en la sede gubernamental tras un montón de sacos terreros y rodeado de unos cuantos fieles defensores de la democracia? Ya no hay que descartar nada. Este país enferma por momentos. La metástasis del fascismo se extiende rápidamente por toda la sociedad, tal como se pudo comprobar durante el cálido recibimiento que la Ertzaintza dispensó a los refugiados de la Flotilla de la Libertad (cálido porque los agentes calentaron a los activistas contra el genocidio perpetrado por Netanyahu en Gaza con un celo profesional similar al que demuestran los agentes del ICE en sus cacerías contra los inmigrantes de Minesota).

“Sánchez es un peligro para la democracia constitucional española, y los españoles nos tenemos que dar cuenta de esto, porque se ha puesto la Constitución y el Estado del Derecho al servicio de los que la quieren romper”, dice Aznar. Y la pregunta no puede ser otra que: ¿acaso no es más peligroso para un país quitar y poner gobiernos desde la calle, garrote en mano y al grito de Fulano hijo de fruta? Después de ese retorno al 36, con Sánchez convertido ya en el mismísimo demonio rojo con rabo y cuernos, con la antorcha del fascismo refulgiendo en medio de la noche de la historia, solo nos queda la consternación, el miedo y la pena.

En el mundo de ayer, lo de Zapatero habría sido tomado como un asunto a tratar con la máxima prudencia y ciencia judicial hasta ser aclarado (bajo el foco de la presunción de inocencia). Hoy, ya en tiempos de la posverdad fascista, al expresidente ya lo han condenado sin que le hayan dado siquiera la opción de defenderse. Todo ello mientras la mayoría de los medios de comunicación muerden el cebo y se entregan sin pudor al aznarista lema de “el que pueda hacer que haga” (los periodistas pueden hacer y de hecho están haciendo mucho en la hora crucial de la reinstauración del autoritarismo en nuestro país). El trumpismo al que se entrega Aznar trabaja para reventar el sistema desde dentro y a fe que lo está consiguiendo en todas partes. Al exalcalde de Barcelona Trías le inventaron una cuenta en Suiza (todo era falso); a Podemos Pablo Iglesias le inventaron otra cuenta en el paraíso fiscal de las Granadinas (falso también, aunque sirvió para destruir el partido); y al diputado podemita Urban le inventaron cuarenta kilos de cocaína (más falso que una moneda de dos caras). Hay más ejemplos de hasta dónde estamos llegando en el descenso a la cloaca y en el retroceso al Estado de derecho, como la reciente sentencia contra todo un fiscal general del Estado con la única mera sospecha de que una filtración tuvo que partir de su entorno personal. A tomar viento la Constitución, el Código Penal y las leyes procesales.

El fascismo está más fuerte y desacomplejado que nunca. Ha metido cabeza en las instituciones para convertirlas en organismos pseudofranquistas; ha tomado la judicatura; y ha conseguido convencer a buena parte del pueblo de que todo vale y de que todo es legítimo para derrocar un gobierno socialista. Se hace realidad el sueño húmedo de que una España sin rojos, limpia, católica y pura de sangre y de ideas, es posible. Aznar agita el fantasma de la revolución falangista posmoderna mientras la gente de bien calla por miedo, en la falsa creencia de que todo pasará como una mala pesadilla. El problema es que la pesadilla no pasará. Y ya nada será igual que antes.

 

26/05/2026 - ZAPATERO Y LA HIPOCRESÍA DE UN ESTADO QUE SÓLO SE ESCANDALIZA POR TURNOS

La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ha abierto un debate judicial, político y moral. Lo judicial seguirá su curso. Lo político ya ha quedado bastante claro. Y lo moral, en España, hace años que cotiza a la baja

Josep Jover

Conviene empezar por una obviedad que aquí siempre estropea alguna consigna: una imputación no equivale a una condena. Que un expresidente haya sido citado como investigado no prueba su culpabilidad. Prueba, eso sí, que un juez considera que hay indicios suficientes para sentarlo ante la Justicia y obligarlo a dar explicaciones. No es poco. Pero tampoco es la sentencia final que tantos redactan con la alegría procesal de quien confunde una toga con una porra.

Ahora bien, dicho eso, la cuestión política de fondo no desaparece. Al contrario: se vuelve más interesante. Porque el caso no sólo plantea qué hizo o no hizo Zapatero, qué favores movió, qué puertas abrió o qué cobros pudieron estar asociados a esa red de influencias. Plantea también otras preguntas, bastante más incómodas para el sistema: por qué unas conductas se convierten en escándalo nacional irreversible cuando afectan a la izquierda y otras merecen para la derecha una indulgencia casi administrativa, como si todo fueran molestias del tráfico institucional y también, qué se ha dado o prometido a cambio de los dossieres americanos contra Zapatero.

Aquí es donde aparece el gran teatro español. Si una investigación de este calibre, nutrida en parte por material llegado desde el exterior, hubiera puesto en el foco a un expresidente de la derecha, buena parte de ecosistema mediático estaría hablando de captura del Estado, connivencia internacional, interferencias intolerables y delitos contra el interés nacional. Y no les faltaría retórica, que para eso vamos sobrados de patriotas de alquiler.

La hipocresía, por desgracia, no es patrimonio de un solo bando. La derecha mediática y política lleva años explotando la idea de que la corrupción ajena es una prueba de decadencia nacional, mientras la propia suele presentarse como error administrativo, exceso de confianza o simple mala compañía. Una especie de milagro ideológico: si lo hacen los otros, es una trama; si lo hacen los tuyos, es una distracción. España, ese país donde la moral pública cambia de código postal según quién firme la factura.

Y luego está el otro elefante en la sala: la confianza en la Justicia. O, para ser más exactos, la confianza limitada, intermitente y selectiva en la Justicia. Hay una percepción muy extendida, de que una parte relevante del aparato judicial español actúa con sesgos conservadores profundos, herencias corporativas resistentes al paso del tiempo y una severidad no siempre repartida de manera homogénea; sobre todo si eres de izquierdas o independentista. Esa percepción no surge de la nada ni de una simple rabieta ideológica. Se alimenta de décadas de decisiones discutidas, ritmos procesales asombrosamente desiguales, entusiasmos cautelares muy variables y una cierta familiaridad entre poder judicial, poder mediático y cultura política ultra-conservadora.

Afirmar que existe esa percepción, e incluso que hay elementos históricos para tomársela en serio, es un antecedente, afirmar como hecho probado que toda decisión contra un dirigente de izquierdas responde a una conjura del “estado profundo” es otra muy distinta. Y además es intelectualmente perezoso. Porque convierte cualquier investigación en un dogma previo: si afecta a los míos, es persecución; si afecta a los otros, es justicia poética. Es el mismo tribalismo que criticamos, solo que con mejor vocabulario; pero eso de la vinculación con la derecha dura de nuestro poder judicial, como las meigas, haberlas, hailas.

La posición seria, aunque menos cómoda para el fanatismo de sobremesa, es más exigente: ni santificar automáticamente al juez, ni absolver automáticamente al investigado porque encaja en nuestro mapa sentimental. Se puede sospechar del sesgo estructural del sistema y, al mismo tiempo, exigir explicaciones durísimas a un expresidente cuando aparece en una causa de tráfico de influencias, sociedades instrumentales, flujos opacos y contactos de alto nivel. De hecho, esa es la única posición adulta. Todo lo demás es propaganda con aspiraciones de catecismo. Y las mismas explicaciones deben ser exigidas para los expresidentes anteriores, que su conducta habitual no ha desentonado de lo que se reprocha a Zapatero.

Pero la cuestión de fondo importante sigue intacta: ¿a cambio de qué? Si hubo gestiones, si hubo mediación, si hubo influencia, si hubo cobros, si hubo estructuras pensadas para separar el favor del beneficiario final, la cuestión central no es sólo penal. Es institucional. ¿A cambio de qué se pone el prestigio de una expresidencia al servicio de intereses privados? ¿A cambio de qué se normaliza que el poder retirado siga operando como oficina de contactos premium? ¿A cambio de qué se espera que la ciudadanía no vea en todo esto algo más que una “actividad privada” bastante bien conectada? Y porqué Zapatero sí y los otros expresidentes no.

Porque tengámoslo claro: ¿se habría reaccionado igual si el apellido investigado fuese otro? La respuesta, sinceramente, parece obvia. No. Habríamos visto otro vocabulario, otras urgencias morales, otros editorialistas inflamados y otros patriotas de plató descubriendo de pronto la soberanía nacional. En España no cambia tanto el amor a la justicia como el reparto de los adjetivos.

Zapatero tiene derecho a defenderse. Faltaría más. Pero el país también tiene derecho a no tragarse el viejo menú de siempre: presunción de inocencia para los propios, presunción de culpabilidad para los adversarios y presunción de pureza para unas instituciones, como la Justicia, que llevan demasiado tiempo reclamando confianza automática mientras administran méritos desiguales para merecerla. Y eso nos lleva a la siguiente pregunta: Qué ha cobrado o qué se le ha prometido al que ha generado y enviado esos dossieres con los que se imputa a Zapatero. Porque en el mundo internacional nadie da nada por nada.

Eso quizá sea lo más revelador del caso. No sólo es lo que pueda acabar acreditándose sobre Zapatero, sino es el espejo que vuelve a colocar la realidad delante del sistema. Un espejo cruel, sí, pero merecido. En él aparece una democracia donde una justicia con muchos grises, se invoca con fervor cuando castiga al rival, se cuestiona cuando roza al aliado y se idealiza o se denigra según convenga al turno de palabra. Aunque sea a costa de traicionar a la idea del estado y a los propios ciudadanos.

Muy institucional todo. Muy edificante. Muy español.

 

lunes, 25 de mayo de 2026

25/05/2026 - EL RELOJ DE ALFONSO GUERRA EN ANDALUCÍA

Antes de entrar en la frase famosa de Alfonso Guerra allá por el año 2012, si mal no recuerdo, pues por aquel entonces hice un escrito sobre ella que voy a reeditar más abajo, quiero señalar eso que dijo un tal Breno (jefe galo) que había sitiado y vencido a la ciudad de Roma en el siglo 390 a. c.: Vae victis (¡Ay de los vencidos!) ¿Por qué digo esto? Pues por lo que nos espera a los ciudadanos de a pie si el PP gana el próximo año las Elecciones Generales. Como en aquella época ya remota, seremos “devorados por los leones”. Como lo van a ser los ciudadanos andaluces por el “galo” Moreno Bonilla y sus correligionarios de VOX tras haber vencido a los socialdemócratas (que no socialistas) del PSOE. Los romanos (andaluces en este caso) pagarán, pero no será suficiente, y PP y VOX pondrán su espada encima de la balanza y pronunciarán la famosa frase “Ay de los vencidos”.

Creo que la Sra. Montero (que no piensa dimitir como sería lo suyo) ha buscado en su Andalucía natal la jubilación de oro en la Asamblea Regional, sin haberse preocupado lo más mínimo por desconectarse de la sanidad que, debido a sus múltiples externalizaciones cuando fue Consejera de Salud, algo que no debería haber olvidado, la ha puesto donde debía, en la oposición. Los andaluces tienen memoria y no se olvidan de cuando en los 35 años de gobierno del PSOE, la sanidad fue olvidada y de ahí su total precariedad, que, evidentemente, la derecha y la extrema derecha (muy favorables a la sanidad privada) no van a corregir en absoluto. Pobres andaluces, sin recursos una gran mayoría.

Pero, vamos con lo del reloj de Alfonso Guerra, sin olvidar que el escrito es del año 2012 y desde entonces ha llovido mucho, pero que en ciertos aspectos de la vida política se asemeja bastante a lo que está ocurriendo ahora; y muy claro que lo del reloj le viene al dedo a la Sra. Montero, visto lo visto en las pasadas elecciones andaluzas de hace unos días.

Decía servidor por aquel año 2012:

Quien no recuerda a ese Alfonso Guerra del inicio de la democracia sagaz y directo al centro de la mezquindad que para él suponían ciertas actuaciones de otros líderes políticos contra los ciudadanos. Quien no recuerda lo del reloj: “…se le da un martillazo al reloj y después se muestra al público diciendo que tiene arreglo”. Pena que D. Alfonso no haya respondido después a las expectativas que en él depositó toda la gente progresista y solo haya sido el compañero de viaje de un embaucador que nos ha engañado a todos y muy especialmente a los suyos, a los trabajadores y a los pobres y a los más desfavorecidos. Pero, ¿qué se va a hacer?, el socialismo del PSOE ha resultado ser un fiasco que solo se asemeja al fascismo. Y, aunque nunca se puede decir “de esa agua no beberé”, dudo que mientras viva, vuelva a votar a esta pandilla de vividores, corruptos y engaña obreros que son los únicos que junto a los lobbys y a las élites no tienen problemas con la Banca y a los únicos que ésta concede esos famosos “créditos hielo” que, en un país tan caluroso como este nuestro, se funden con facilidad.

Bien. Pues algo como lo del reloj de Alfonso Guerra está pasando en la actualidad con la política de nuestro país. Los políticos le han dado un “martillazo” a España y ahora nos cuentan que tiene arreglo. Los políticos de todos los colores, sin excepción que haga la regla, pues a los de IU, que aún no han gobernado, hay quienes dicen que se les ve venir -como dijo Forjes con el Agro-Rock-, supongo que por lo de Andalucía. Pero… ¿Y cómo es el arreglo que, digan lo que digan, tiene que venir de fuera? ¿Cómo el de Portugal, Irlanda o Grecia? Por favor, no, ¡eso no!

No recuerdo a nadie de la política que llegue más allá de la expresión de inculpación a la crisis (¿inventada por el mundo financiero para soltar lastre a costa de los ciudadanos?) o, tardíamente, a la burbuja inmobiliaria que, por cierto, ha hecho rico a más de uno poniendo el cazo. Ningún padre de la patria reconoce su ineptitud. Ningún talento de esta democracia -que no lo es tal por culpa de una ignominiosa ley electoral- ha presentado su dimisión por causar a los ciudadanos los perjuicios que todos estamos viviendo mientras él se ponía las botas con sueldos y prebendas y privilegios propios de otros tiempos y en absoluto acordes con su poca capacidad o depauperada ingeniosidad para resolver problemas en lugar de crearlos.  

Poblaciones, pequeñas y grandes, arruinadas por tantas y tantas obras innecesarias y por un florecimiento sin igual de la sinecura (un empleo, nueve votos) para mantener el cargo y consiguientemente un sueldo que ni se había soñado. Obras como una escuela para cien alumnos donde solo hay doce niños en edad escolar o un ambulatorio de cinco plantas para un pueblo de menos de trescientos habitantes, o el adecentamiento de una calle que en el plazo de menos de tres años hay que levantar tres veces para corregir baches y es en la actualidad el terror de personas y automóviles por sus bordillos “vanguardistas” de ingeniería hortero-social (imagínense de que opción política), o la construcción de un “carril-bici” de menos de 600 metros cuesta arriba que termina en la puerta de un taller mecánico por un lado y contra la pared lateral de una casa por otro, son solo algunos ejemplos de la debacle que la desvergüenza ha producido.

Autonomías que eran ricas, como Cataluña o Valencia, en bancarrota… y sus cabecillas ricos y estrenando traje y corbata a diario y pidiendo miles de millones de euros para seguir oyendo “música celestial”, por supuesto sin intención de agradecer…, ni de devolver, lógicamente, pues se lo debemos el resto de los españoles a ellos por habernos explotado durante muchos años para con nuestro sudor hacerse ricos y poderosos y querer ser una nación independiente. O como Extremadura, que tiene hasta un “Observatorio Financiero”. ¿Para observar que tipo de pájaros? Buitres “leonardos”, como dice mi amigo Diego del Pozo, quizás. O Andalucía, que mantiene más de ¡35.000! móviles oficiales. Y de las demás, ¿qué se puede decir de bueno? Posiblemente, nada de nada.

El país, en suma, intervenido por la Banca y el valor de las ideas: pido un préstamo a mi Nación a través del Banco Central Europeo al 1% y compro Deuda Pública de mi propio Estado -para ayudarle- al 6%... claro que, como con ello no es suficientemente enojosa la burla, pido una ayuda al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria. Y los usuarios, la mayoría pobres ya, en tanto, a pagar cláusulas contractuales a 30 0 34 euros. Es decir, resumiendo: el País saqueado por la Política -principalmente pepera y socialista- y por la Banca y las Grandes corporaciones de Servicios. Pero…, esto tiene arreglo.

25/05/2026 - LA MAYOR DESVERGÜENZA DEMOCRÁTICA: LA JUSTICIA SE QUITA LA VENDA

Y resulta que no es ciega, es tuerta. Ve demasiado bien por el ojo derecho.

Quizás el problema sea que hay todavía muchos magistrados que no tienen finca de caza y muchos jueces que no tienen aún chalet en sus pueblos, al igual que les ocurre a muchos periodistas de la derecha “cavernícola” (El Mundo, ABC, La Razón, El Español, El Confidencial, Ok-Diario, Artículo 14, Antena 3, La Cinco, la mayoría de las TVs autonómicas y tantos y tantos más) que quieren vivir en lujosas casas y no pagando alquileres -en casos- en zonas demasiado transitadas por latinos, africanos, chinos, árabes y de otras etnias con los que no comparten ciertas costumbres asegurando que viven con cierta peligrosidad.  Para la “caverna” todos los que vienen de fuera son asesinos, maleantes, drogadictos, acosadores, ladrones, etc., etc., y, además huelen mal.

Curioso como la Diputada de la Asamblea de Extremadura de Unidas-Podemos, Irene de Miguel ha recordado que en Extremadura hubo en 2025 cuatro asesinatos machistas y una violación en manada en Mérida a una menor "y no han dicho nada porque resulta que el DNI de los agresores no era un DNI extranjero". Y más curioso resulta el hecho de que a un acosador -el tal Vito Quiles- que se permite el lujo de acosar a la mujer del Presidente del Gobierno, y a su colega el tal “Mondongo” -o como se llame- la justicia no les diga lo más mínimo exigible y los absuelva de todas sus andanzas. Claro que esto ocurre porque estamos en el siglo XXI, ya que de haber ocurrido en los años 70/80/90 del siglo pasado no habría sido necesaria la intervención de la justicia, porque los hombres dilucidaban sus diferencias de “hombre a hombre” y nadie tenía las agallas suficientes para acosar a otra persona -incluso aunque fuera mujer- sin ser despachado con un buen sopapo, de la mujer si llegaba el caso, y listo el asunto.

Antes de seguir, para que nadie se lleve a engaños, quiero dejar claro el significado de “desvergüenza” del título de este escrito: “desvergüenza” significa insolencia o atrevimiento, dicho o hecho impúdico o insolente, y sus sinónimos más comunes son descaro/desfachatez, falta total de vergüenza o timidez, falta de respeto, cinismo, descaro al mentir o actuar de manera incorrecta, desenvoltura, procacidad, impudicia, cuero, descoco, indecencia, deshonestidad, liviandad, etc. 

Bien. Con la imputación del expresidente Zapatero en un caso de corrupción, parece ser que a la justicia -ya claramente sin ninguna venda- se le ha visto, como vulgarmente se dice, el “plumero”. Catedráticos de prestigio internacional y Magistrados de reconocida solvencia han calificado el auto del juez Calama (el hermano de un Sr. al que, lo que es la vida, Zapatero indultó de un delito cuando era Presidente del Gobierno) como un auto sin pies ni cabeza. Es decir, que la intencionalidad política se ve venir a legua. No caben muchas dudas de que este juez esté haciendo buena esa frase de un expresidente de la derechona (luego diré algo de él) “el que pueda hacer que haga”. No cabe la menor duda de que la JUSTICIA ha perdido la vergüenza y lo van a sentir hasta los más convencidos de sus maneras siempre en pos de la legalidad. No, por supuesto que no, servidor lo ha vivido de cerca en más de una ocasión y no está en absoluto convencido de sus formas en pos de la legalidad. Algo que no hay que ir a Salamanca para saberlo viendo lo que está pasando cada día en los tribunales, sobre todo, en los más altos.

Juan Torres López ha dicho, y me da que está muy acertado: “que es política disfrazada de justicia, la forma más directa y efectiva de acabar con esta última”; “los principios que sólo se aplican al enemigo son puro engaño y simple propaganda que tenemos la obligación de denunciar y combatir”.

No me quiero extender demasiado, pero, empezando por D. Felipe González, recuerdo cuando un amigo que había viajado a Caracas me contó que el taxista en el que iba al hotel le dijo si quería conocer el barrio de Felipe González. Todos sabemos la amistad de D. Felipe con el anterior presidente de Venezuela antes del golpe de Chaves, pero un barrio entero suyo, la verdad es que cuesta creerlo; y no me digan nada de Colombia, ya que, si mal no recuerdo e l Sr. González tiene la doble nacionalidad y viajaba no hace mucho tiempo casi todas las semanas a esa nación donde hay mucha tela que cortar entre gobierno y las distintas facciones “militarizadas” en un país donde la cocaína reina en muchas zonas; y, como soy extremeño y aquí es venerado D. Felipe, sólo decirles que, al parecer, tiene una finca en el entorno de Guadalupe, no muy grande entre encinas y alcornoques, pero limítrofe con un enorme latifundio de un inversor argentino que no conoce España. En fin, la cosa no huele muy bien, pero la justicia nunca se ha ocupado de averiguar nada de nada. Como no se ha ocupado de las amistades del Sr. Aznar con el derrocado presidente de Libia Gadafi, donde se pactó un 1% vaya Vd. a saber para qué negocio, con el regalo incluido de un caballo de pura raza árabe, o sobre la venta de más de 3.000 viviendas en Madrid de su Sra. a un fondo buitre cuando fue alcaldesa (alcaldesa de Madrid, ahí es ná) y la justicia lo dio por bueno sin más ni más.

He prometido no extenderme, pero no quiero dejar en el tintero algo sobre nuestro expresidente Rodríguez Ibarra, que es también alguien, dicen (Dicen… es ya media mentira según un tal Thomas Fuller) muy querido por estos lares. ¿Conocerán Siderúrgica Balboa? ¿Quién no? Pues, miren Vds.: durante su mandato, si mal no recuerdo de 24 años, el dueño de esa siderúrgica, tío de su mano derecha el Diputado Francisco Fuentes Gallardo, acumuló un capital milmillonario, dicen, con las ayudas de la Junta de Extremadura, pues, al parecer el Sr. Gallardo, el tío de Francisco Fuentes, en los años 70/80 andaba por los pueblos recogiendo herraduras con un burro. Recuerdo como un año –no recuerdo cual de 1900- el Sr. Gallardo acumuló el 70% de las ayudas de la Junta para la pequeña y mediana empresa. Ahora la siderúrgica está en manos de otro “amigo” del Sr. Ibarra, el conocido Ricardo Leal Cordobés fundador de la empresa piramidal Cristian Lay, ahora englobada en CL Grupo Industrial. En fin, en Kaosenlared, se pueden informar bien sobre las “andanzas” del Sr. Ibarra, que no son pocas y sin que la justicia lo haya molestado nunca.

Y ¿qué me dicen del expresidente Rajoy? Sólo les diré que los jueces, por desgracia, aún no pueden descifrar la escritura cuneiforme, uno de los sistemas más antiguos de la humanidad creado por los sumerios en Mesopotamia (actual Irak) alrededor de 3500 a. c. y por eso no han podido saber lo que significa M. Rajoy. Igual les hace falta a los jueces unas pequeñas clases de escritura, por qué sino…

Bueno, vamos terminando. No recuerdo al autor que dice: “Hay papeles que en los juzgados circulan con una velocidad admirable: embargos, bloqueos, oficios bancarios, órdenes de retención y mandamientos de decomiso e inmovilización con más entusiasmo que bisturí. Sobre todo, si estos papeles llevan el membrete de Hacienda, la Seguridad Social o de un Juzgado de Instrucción en un proceso mediático (Zapatero, por ejemplo). Otros papeles, curiosamente, parecen sufrir una especie de alergia institucional a la luz”. Podría contar, porque lo sé de primera mano cómo se han “escondido” o “traspapelado” Procedimientos que daban, presuntamente, con la trena a gente incluso de la nómina judicial en posesión de esa medalla de San Raimundo de Peñafort y algún personaje de consideración ciudadana que hubiera sorprendido a mucha gente.

José Antequera, una persona íntegra, un periodista ejemplar, ha dicho en uno de sus excepcionales artículos: “reconforta seguir escuchando las verdades del barquero de resistentes como Javier Aroca, Luis Arroyo o Pablo Iglesias”. “Existe el lawfare en este país. ¿Cómo es posible que a Juan Carlos I, Felipe, Aznar y Mariano Rajoy no se les haya investigado por nada y sí a Zapatero? Todo esto es rarísimo”, asegura el fundador de Podemos. De raro nada, camarada Pablo. Está todo meridianamente claro. Solo que hay que tener el valor para percibir la verdad en toda su dimensión y crudeza y no ponerse las manos en los ojos esperando que pase la distópica pesadilla ultra.

Final: comparto lo que se ha dicho por ahí sobre la Audiencia Nacional: “No ha superado el trámite conocido como “transición” y sigue fiel a los Principios Fundamentales del Movimiento Nacional franquista. Y algo que a servidor apena mucho: lástima que la mayoría de la Guardia Civil y de la Policía Nacional que prestan en la actualidad un gran servicio a la sociedad tengan “ciertos mandos” que dejan mucho que desear por su redomado partidismo hacia la derecha trasnochada y la ultraderecha fascista.

   

25/05/2026 - GOLPE MEDIÁTICO AL SANCHISMO

Comentario: Está más que claro: La Audiencia Nacional sigue fiel a “Los Principios del Movimiento Nacional”. Después de este magnífico artículo de José Antequera, les ruego lean el de un servidor sobre la desvergüenza de la justicia que aparece en mi blog.

Los últimos movimientos como el de Àngels Barceló y Carlos Alsina ponen al descubierto el giro a la derecha de los grandes medios de este país

José Antequera

Hay “presión” a los medios de comunicación para que no se cuenten los agujeros negros de la investigación de la UDEF contra Zapatero en el caso del rescate de Plus Ultra, dice Javier Ruiz en su programa Mañaneros mientras va desgranando, una a una, las lagunas detectadas. De ser cierta la afirmación, sería preocupante, ya que sin una prensa libre no hay democracia. La teoría del “golpe blando” de las togas va materializándose ante nuestros ojos ante la indolencia de la izquierda (hasta la UCO le ha dicho al juez Peinado que Begoña Gómez no cometió delito alguno), pero tan grave o más es la erosión del Cuarto Poder, al que los grandes grupos mediáticos están reconfigurando para el inminente advenimiento de la extrema derecha PP/Vox. Diversos movimientos registrados en las redacciones de los grandes medios de comunicación, dados a conocer en las últimas horas, avalan esta hipótesis.

La salida precipitada de Ángels Barceló de la cadena Ser, por ejemplo, merece un análisis. La conocida periodista ha anunciado que deja la casa tras 21 años de impecable trayectoria profesional mientras la prensa matutina madrileña da por hecho que no lo hace voluntariamente, sino que se fuerza su cese por discrepancias con la dirección, por las tensiones editoriales y por un giro estratégico que algunos interpretan como un desplazamiento hacia posiciones más conservadoras del Grupo Prisa. En ese pulso, habrían sido decisivas las fuertes discrepancias de la locutora con el responsable de informativos, Fran Llorente, a cuenta de la ideología de los tertulianos que Barceló invita a su programa diario Hoy por Hoy. Alguien en las altas esferas ha debido concluir que había demasiado rojo y sanchista en esas charlas mañaneras, demasiado análisis marxista de la realidad, algo contraproducente justo cuando el Gobierno se tambalea y solo necesita un golpe de gracia para que caiga. La periodista dijo no, advirtió que su programa lo controlaba ella y se la han cargado. No hay más. Toda nuestra solidaridad y nuestro apoyo a la voz de terciopelo que nos ha acompañado durante tanto tiempo.

Otro presunto caso de súbito purgado en medio del vendaval Zapatero es el que se ha llevado por delante al incómodo Carlos Alsina, hasta hoy buque insignia de Onda Cero. Aquí no hablamos precisamente de un socialcomunista, un bilduetarra o un peligroso chavista. Alsina es un referente de la derecha liberal moderada. Pues también ha caído mientras arreciaba la ofensiva ultra en las instituciones y en la calle con manifestaciones profranquistas con tipos duros amedrentando periodistas, tal como ocurrió el pasado fin de semana con el líder de DesokupaDaniel Esteve, que llamó “basura” y “payasa”, en su cara, a una reportera de Malas Lenguas. El clima de revolución falangista, el ambientazo facha con las banderas del pollo ondeando en Colón, aconsejaba reposicionar la línea editorial de Onda Cero, adaptarla a los nuevos tiempos nazis, y esa debe ser, sin duda, la razón última de la salida de Alsina por mucho que el propio damnificado haya negado ser víctima de una purga como “castigo o imposición”.

En el convulso mundillo de la prensa no hay nada casual. Y el momento político crítico que vivimos, con la horda fascista tratando de escalar los muros de Moncloa, ha terminado por convencer a algunos cobardes de los grandes consejos de administración de que es mejor nadar y guardar la ropa. En los últimos días han sido muchas las ratas que han abandonado el barco tras años navegando con el viento a favor del sanchismo. Periodistas que iban de rojos, de aguerridos, de valientes frente al auge del fascismo, y que se han rajado al primer thriller del juez Calama sobre Zapatero. En realidad, el magistrado se ha limitado a hacer un copia y pega del atestado de la UDEF. Todo el contenido de 85 folios de la resolución del instructor de la Audiencia Nacional es un calco de las suposiciones policiales. Desde la ausencia de audios y grabaciones que imputen a ZP (a nadie en la Policía se le ocurrió pincharle el teléfono, raro tratándose de un peligroso capo) hasta la reiterada coletilla repetida como un interesado mantra de que el expresidente era el cabecilla de una trama internacional de crimen organizado. Nada de eso se ha probado hasta el momento. El informe de la UDEF adolece de graves carencias en al menos tres bloques: en el delito de tráfico de influencias (no hay ni un solo indicio de que Zapatero presionara a un funcionario público para que el rescate de la aerolínea se le diera a su amigo Julito y otros colegas); en los ingresos detectados a las empresas implicadas, que no cuadran, bailan y parecen hechas por alguien poco ducho en balances fiscales; y en la famosa cuenta en Dubai que, hasta donde se sabe, no pertenece a ZP.

Pero hay más, en los informes en manos del juez Calama se sugiere que, en el mes de marzo, los implicados de Plus Ultra ya tenían atado y bien atado el rescate de la aerolínea gracias a las influencias sobre Julián Mateos, el director del Fondo de Apoyo de la SEPI. El problema es que este señor se incorporó a su puesto en el mes de agosto de 2021, cinco meses después del supuesto soborno. Sería el primer caso de tráfico de influencias de la historia con un funcionario que aún no lo era cuando se cometió el delito. Por no hablar del supuesto trato de favor de la Seguridad Social a Plus Ultra del que habla el informe policial y que no existió (había una deuda, es cierto, pero estaba aplazada, luego técnicamente no se puede hablar de morosidad hasta que no transcurran los plazos legales); o de la cancelación de los 500.000 euros de la hipoteca que la UDEF afea a Zapatero como parte de las supuestas mordidas y que en realidad salieron de la venta de su casa en Aravaca para comprar un solar (la familia del expresidente vive de alquiler). Rumor este último que ha dado para el último montaje de OK Diario, que hoy descubre, a grandes titulares amarillos, el presunto solar de la sucia corrupción zapaterista, en realidad una minúscula parcelilla abandonada y llena de arbustos.

Para terminar de darle algo de colorido y exotismo al caso, los agentes de la UDEF han metido en su informe, con calzador, a las chicas de Ábalos, que ni pinchan ni cortan en lo de Plus Ultra. Burdo, pero vamos con ello. Toda esta ardua labor de investigación es la que debería estar haciendo la prensa española que presume de independiente, pero ya todos los periodistas, salvo honrosas excepciones como el veterano y metódico Ekaizer, se han convertido en amanuenses de la Audiencia Nacional y escriben lo que les dictan los jueces sin pararse a pensar, a reflexionar o a cotejar nada. Nos encontramos inmersos en un golpe blando no solo judicial, también mediático. “¿Qué nos va a quedar después de lo de Àngels”, se lamenta con tristeza la gran Rosa Villacastín? El NO-DO, amiga, el NO-DO.

 

domingo, 24 de mayo de 2026

24/05/2026 - LA INFORMACIÓN JUDICIAL PRIVILEGIADA DEL PP EN LOS CASOS QUE AFECTAN AL PSOE

Comentario: Servidor lo tienen claro. Leyendo artículos sobre lo que está pasando todos los días se llega fácilmente a la conclusión de que la justicia, presuntamente, está siendo un chivato del PP. Es muy vergonzoso, pero, presumiblemente, no hay ninguna duda de que la justicia actúa con total despecho hacia lo que ellos consideran la izquierda. La “rabia” fascista sólo se cura con democracia y con derechos civiles y la justicia debería estar un poquito menos canteada hacia la derecha, se le ve el plumero a legua. La Audiencia Nacional sigue manteniéndose, al parecer, como cuando vivía el Generalísimo, fiel a los “Principios fundamentales del Movimiento Nacional”. Pero eso sí, aún no ha sido capaz de descifrar la escritura cuneiforme de las cuentas del Partido Popular, ¿o no es una escritura cuneiforme lo de M. Rajoy?

Llama la atención la tolerancia de la Justicia española con las presuntas filtraciones de los tribunales que llegan a Génova 13

Marcos López

Miguel Ángel Rodríguez, asesor de Ayuso, ha vuelto a delatarse al revelar que maneja datos secretos y confidenciales, como nadie, del entorno judicial. “Te voy a decir una cosa, Pedro Sánchez: todo parece indicar que tú también vas pa'lante”, apuntó un Rodríguez que también avanzó que tendrá a su público al tanto de las novedades judiciales contra el PSOE. ¿Tiene constancia de filtraciones, en este caso del sumario abierto por el juez Calama contra Zapatero en el rescate de la compañía aérea Plus Ultra y que, según deja caer el gurú ayusista, podría afectar al presidente del Gobierno?

Miembros del Ejecutivo como el ministro de Transportes, Óscar Puente, han insinuado que en el PP parecen conocer con antelación los movimientos judiciales que están por producirse. Feijóo ha demostrado en no pocas ocasiones que posee esas “dotes adivinatorias” sobre las causas que se van abriendo contra el partido socialista. Y no es, según recuerdan desde la izquierda, un episodio aislado. De hecho, la propia Isabel Díaz Ayuso ya avanzó que 2026 sería un año terrible para el Ejecutivo de coalición por los casos de corrupción que se le vendrían encima. Dio en toda la diana.

¿Por qué la Justicia no actúa contra estas filtraciones? El Tribunal Supremo fue muy rápido a la hora de condenar al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en la revelación del expediente penal tributario del novio de la presidenta madrileña. Fue tan duro el alto tribunal que falló con pruebas indirectas pese a que todos los periodistas que declararon como testigos atestiguaron que García Ortiz no era el filtrador de la noticia. Pese a los testimonios en contra y falta de vestigios concluyentes, el Supremo concluyó que la filtración había provenido del “entorno” del máximo responsable de la Fiscalía y lo condenó.

La polémica ha crecido a medida que portavoces populares han deslizado datos, fechas y escenarios procesales que aún no habían sido formalmente comunicados por los órganos judiciales, lo que ha generado inquietud en sectores jurídicos y políticos.

El asunto no es menor. En un Estado de derecho, la separación entre poder judicial y poder político es un pilar esencial. Por ello, la posibilidad de que un partido pueda anticipar movimientos judiciales antes de que sean públicos plantea interrogantes sobre la procedencia de esa información, su uso político y las implicaciones institucionales que podría tener.

Dirigentes socialistas han expresado su preocupación por lo que consideran un “patrón” en el comportamiento del PP: declaraciones públicas en las que se adelantan decisiones judiciales que, posteriormente, se confirman. Para el PSOE, este fenómeno alimenta la sospecha de que el principal partido de la oposición podría estar accediendo a información reservada o no divulgada oficialmente.

El PP, por su parte, rechaza estas acusaciones y sostiene que su conocimiento deriva de un seguimiento exhaustivo de los procedimientos, del análisis de los tiempos procesales y de la información publicada en medios. Sin embargo, la reiteración de anticipaciones ha abierto un debate sobre si existe una asimetría informativa que favorece al PP en el terreno político.

Uno de los puntos clave del debate es distinguir entre lo que puede considerarse un análisis político legítimo –basado en experiencia, precedentes y conocimiento del funcionamiento judicial– y lo que podría constituir una filtración de información reservada.

Juristas consultados por distintos medios han recordado que los procedimientos judiciales están sujetos a reglas estrictas de confidencialidad, especialmente en fases de instrucción. Si un partido político accediera a datos no públicos, podría comprometerse la integridad del proceso.

En este sentido, algunos expertos han señalado que la mera apariencia de acceso privilegiado ya es problemática, porque erosiona la confianza ciudadana en la independencia judicial. La cuestión, por tanto, no es solo si existe filtración, sino si la percepción de que podría existir afecta a la credibilidad institucional.

El PP ha utilizado en varias ocasiones referencias a causas que afectan al entorno socialista para cuestionar la legitimidad del Gobierno o para presionar en debates parlamentarios. Desde la dirección popular se argumenta que se trata de un ejercicio de oposición legítima, basado en hechos de relevancia pública.

El PSOE, en cambio, considera que el PP está instrumentalizando procesos judiciales en curso y que lo hace con un nivel de detalle que no debería estar al alcance de un partido político. Para los socialistas, esta dinámica forma parte de una estrategia más amplia de desgaste, en la que la información judicial se convierte en un arma política.

Diversas asociaciones de jueces han pedido prudencia y han recordado que las resoluciones judiciales deben comunicarse por los cauces establecidos. Aunque no se han señalado filtraciones concretas, sí se ha subrayado la importancia de evitar cualquier apariencia de connivencia entre actores políticos y operadores jurídicos.

Algunos magistrados han advertido de que, si se demostrara que un partido ha accedido a información reservada, podría abrirse un debate sobre responsabilidades disciplinarias o incluso penales. No obstante, hasta el momento no se ha acreditado ninguna irregularidad.

Más allá de la disputa entre PP y PSOE, el debate sobre la información privilegiada toca un aspecto estructural: la necesidad de reforzar la confianza en la independencia judicial y en la impermeabilidad de los procesos frente a presiones políticas. En un clima de polarización, cualquier indicio de desbalance informativo puede convertirse en un elemento de tensión institucional.

Por ahora, la controversia sigue abierta y es probable que continúe alimentando el debate político en los próximos meses. Lo que está en juego no es solo la credibilidad de los partidos, sino la percepción ciudadana sobre la neutralidad del sistema judicial.