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lunes, 8 de junio de 2026

08/06/2026 - ¿DOBLE VARA DE MEDIR?

Seis meses de bloqueo judicial en la investigación de la pareja de ayuso

La UCO lleva medio año esperando autorización para acceder a información financiera esencial mientras crecen las dudas sobre una causa que afecta al entorno más cercano de la presidente madrileña

Agustín Millán

La investigación judicial sobre Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha convertido en uno de los procedimientos más incómodos para el Gobierno regional. No solo por la gravedad de los hechos que se investigan, sino también por una circunstancia que empieza a generar una enorme preocupación: la causa permanece prácticamente paralizada desde hace seis meses mientras la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil espera una autorización judicial indispensable para continuar su trabajo.

El retraso no es una cuestión menor. La autorización pendiente afecta al acceso a documentación bancaria y financiera que los investigadores consideran fundamental para determinar si detrás de determinadas operaciones empresariales existió un posible soborno encubierto y un eventual circuito de blanqueo de capitales. Mientras tanto, el tiempo sigue corriendo.

Y cada día que pasa sin que se practiquen esas diligencias beneficia exclusivamente a quienes están siendo investigados.

Un caso que golpea directamente el entorno de Ayuso

La relevancia política de esta investigación es evidente. No se trata de un empresario cualquiera, sino de la pareja sentimental de la presidenta madrileña, una dirigente que ha construido buena parte de su discurso político sobre la exigencia de responsabilidades a sus adversarios y sobre la necesidad de combatir cualquier sospecha de corrupción en las instituciones públicas. Sin embargo, cuando las sospechas afectan a su propio entorno, el panorama cambia radicalmente.

La investigación judicial analiza una operación empresarial que llamó la atención de la Fiscalía por sus características. Alberto González Amador adquirió en 2020 una sociedad por 500.000 euros pese a que la empresa tenía una actividad muy limitada y unos activos aparentemente modestos. Precisamente esa desproporción entre el valor aparente de la compañía y el importe abonado es una de las razones que llevaron a los investigadores a profundizar en el caso y a intentar esclarecer por qué una empresa con una actividad tan reducida llegó a venderse por una cifra tan elevada.

La sombra de Quirón sobre la investigación

El asunto adquiere una dimensión todavía más delicada por las conexiones existentes con Quirón, uno de los mayores grupos sanitarios privados del país y una de las empresas con más presencia en la sanidad madrileña. La operación investigada afecta a una sociedad cuyo entorno empresarial estaba vinculado a personas relacionadas con Quirón Prevención, motivo por el que la Fiscalía considera necesario esclarecer si la compraventa respondió exclusivamente a criterios mercantiles o si pudo ocultar algún tipo de contraprestación económica vinculada a negocios previos.

Nadie ha sido condenado por estos hechos y la investigación continúa abierta, pero precisamente por eso resulta tan llamativo que las diligencias esenciales para aclarar las sospechas permanezcan bloqueadas durante meses. Una justicia lenta no solo perjudica a quienes finalmente puedan resultar inocentes, sino también a la ciudadanía cuando existen indicios que requieren una aclaración rápida y transparente.

Un retraso difícil de explicar

La versión oficial apunta a la acumulación de trabajo en el juzgado tras la jubilación de la anterior instructora. Sin embargo, la explicación empieza a resultar insuficiente para muchos observadores, ya que la UCO solicitó las diligencias hace meses, las acusaciones populares han reclamado avances y la Fiscalía ha respaldado la necesidad de continuar investigando. Pese a todo ello, el procedimiento sigue atrapado en un limbo procesal del que nadie parece capaz de ofrecer una explicación convincente.

La situación resulta especialmente llamativa porque la anterior magistrada dejó marcada una línea de actuación clara antes de abandonar el juzgado. Su intención era que la Guardia Civil analizara el incremento patrimonial del empresario, la utilización de sus sociedades mercantiles y los movimientos financieros susceptibles de tener relevancia penal, objetivos que difícilmente pueden cumplirse mientras la documentación solicitada siga sin llegar.

El problema no es solo judicial: también es político

Aunque Ayuso no está investigada en esta causa, resulta imposible separar el impacto político del procedimiento. Durante años, la presidenta madrileña ha utilizado la corrupción como uno de los ejes centrales de su discurso político, exigiendo explicaciones inmediatas, reclamando dimisiones y denunciando presuntas irregularidades incluso antes de que existieran sentencias firmes.

Ahora, sin embargo, es su entorno más cercano el que se encuentra bajo la lupa de los investigadores y la respuesta política ha sido muy distinta. Lejos de asumir la necesidad de ofrecer explicaciones exhaustivas, el Gobierno madrileño ha optado por presentar la investigación como una persecución política, pese a que los procedimientos judiciales no se abren por razones ideológicas, sino porque existen indicios que justifican una investigación y porque corresponde precisamente a los tribunales determinar si esos indicios tienen o no fundamento.

La erosión de la confianza ciudadana

El mayor daño que provoca una situación como esta no afecta únicamente a los protagonistas del caso, sino también a la credibilidad de las instituciones. Cuando una investigación permanece bloqueada durante meses, la percepción pública inevitablemente se deteriora y aumenta la sensación de que la justicia no actúa con la misma rapidez en todos los asuntos.

Los ciudadanos tienen derecho a saber si las sospechas eran fundadas o si, por el contrario, carecían de base. Lo que resulta difícil de aceptar es una situación de espera indefinida en la que las decisiones relevantes parecen posponerse sin una explicación clara. La transparencia exige respuestas y el Estado de derecho se fortalece precisamente cuando las investigaciones avanzan con independencia de quién sea la persona afectada.

El reloj sigue avanzando

La cuestión ya no es únicamente qué ocurrió en aquella operación empresarial de 500.000 euros. La verdadera pregunta es por qué una investigación considerada relevante por la Fiscalía, por la UCO y por las acusaciones populares continúa esperando una autorización solicitada hace ya medio año.

Cada semana que pasa aumenta la presión sobre el juzgado, alimenta las dudas sobre el desarrollo de la causa y erosiona la confianza de los ciudadanos en la capacidad de las instituciones para actuar con la rapidez y la transparencia que exige una democracia avanzada. La investigación sigue abierta, las preguntas continúan encima de la mesa y, seis meses después, las respuestas siguen sin llegar.

 

Comentario: Este fulano se va de rositas, y sino al tiempo. La justicia se ha quitado la venda y la cosa está muy clara: sólo ve por el ojo derecho, o sea que no es ciega, es tuerta. ¡¡¡Vergonzoso!!!

 

domingo, 7 de junio de 2026

07/06/2026 - AZNAR NO PERMITIRÁ QUE LA IZQUIERDA GANE OTRAS ELECCIONES: SE ACABÓ LA FIESTA DE LA DEMOCRACIA

Comentario: ¡El muñeco Luciano al ataque! Este cernícalo con pinta de “sarasa” y un narciso empedernido se piensa que es el general Custer resucitado. Pues mire Vd., mi general, los apaches, los siux, los pies negros, y las demás tribus le estamos esperando para derrotarlo de nuevo.  

El expresidente del Gobierno se aferra al manual trumpista para deslegitimar al adversario y degradar el sistema democrático

Marcos López

Desde hace meses, José María Aznar ha intensificado su presencia pública, su discurso y su estrategia para erosionar al Gobierno de coalición. Lo que podría parecer la simple reaparición de un expresidente se ha convertido en algo mucho más trascendental: Aznar ha enarbolado el manual trumpista de Steve Bannon consistente en la deslegitimación institucional. Un manual que combina agitación social, presión judicial, manipulación mediática y una narrativa de “salvación nacional” que justifica cualquier método para derrocar al Gobierno legalmente constituido. En realidad, es el golpismo a la española de toda la vida, pero pasado por el filtro del manual de la secta MAGA.

Aznar ya habla de impedir a toda costa que gane la izquierda y el Gobierno de coalición porque eso supondría acabar con “el sistema” democrático. Preparémonos de aquí a las elecciones para una andanada del líder ideológico del PP con bulos como el pucherazo de la izquierda, el miedo a la llegada del comunismo y el apocalipsis del “se rompe España”.

La conexión de Aznar con el trumpismo no es metafórica. Steve Bannon, ideólogo de la nueva extrema derecha estadounidense y arquitecto de la estrategia de Donald Trump para sembrar dudas sobre la legitimidad electoral, lleva años tejiendo redes clientelares en Europa. Su influencia en sectores de la derecha española es conocida, y su receta es clara: convertir la política en una guerra cultural permanente, desbordar las instituciones y forzar un clima de excepcionalidad. Aznar, que nunca ha ocultado su admiración por la derecha estadounidense más dura, parece haber encontrado en ese manual una hoja de ruta para su ofensiva actual.

El primer paso del manual trumpista consiste en construir un relato donde el adversario político no es un rival legítimo, sino una amenaza existencial. Trump lo hizo con los demócratas, acusándolos de “robar elecciones” y “destruir América”. Aznar ha adoptado un tono similar: habla de “deriva autoritaria”, “ruptura constitucional” y “Gobierno ilegítimo”, pese a que el Ejecutivo actual fue elegido por mayoría parlamentaria.

Este discurso no busca convencer con argumentos, sino movilizar emocionalmente a una base que ya está predispuesta a ver al PSOE y a sus socios como enemigos de España. La idea es simple: si el Gobierno es ilegítimo, cualquier acción para derribarlo se vuelve legítima. Es la lógica del “todo vale”.

Una de las frases más inquietantes pronunciadas por Aznar en los últimos meses ha sido su célebre “el que pueda hacer, que haga”. No es una frase improvisada. Es una consigna. Un llamamiento a la acción que recuerda demasiado a los mensajes de Trump antes del asalto al Capitolio: insinuaciones, medias palabras, apelaciones al “patriotismo” y a la “defensa de la nación”. ¿Pedirá Aznar que los militantes de la derecha tomen el Congreso de los Diputados o la Moncloa como en su día hicieron los trumpistas con el parlamento norteamericano? El señor de la guerra parece fantasear con ese delirio. Nunca permitirá que la izquierda gane unas nuevas elecciones. Lo impedirá por lo civil o por lo criminal.

Aznar no pide explícitamente desobediencia institucional, pero la sugiere. No llama directamente a la movilización permanente, pero la alienta. No ordena a jueces, policías o funcionarios que actúen contra el Gobierno, pero deja caer que “España lo necesita”. Es un juego peligroso: activar a sectores del Estado para que actúen como contrapeso político, no como garantes neutrales de la legalidad.

El segundo pilar del manual trumpista es la instrumentalización del poder judicial. En Estados Unidos, Trump intentó colocar jueces afines, presionar a fiscales y utilizar los tribunales como arma política. En España, la estrategia pasa por otra vía: la acumulación y sincronización de causas judiciales contra el PSOE, sus dirigentes y sus aliados parlamentarios. Mientras los procesos contra el partido socialista avanzan a una velocidad de crucero, en buena medida gracias a informes de la UCO o de la UDEF cogidos por los pelos, los que afectan a las derechas se retrasan, se ralentizan o se guardan en un cajón. El caso Montoro, la trama Kitchen y el sumario del novio de Ayuso por delitos fiscales son buenos ejemplos de cómo se eternizan los casos que no interesa investigar.

No se trata de negar que existan investigaciones legítimas. El problema es la evidente coordinación temporal: querellas que aparecen en momentos clave, filtraciones interesadas a determinados medios, autos judiciales que se publican horas antes de votaciones decisivas. La sensación de “asedio judicial” no es casual; es parte de una estrategia para desgastar al Gobierno y sembrar la idea de que está rodeado de corrupción, aunque muchas de esas causas terminen archivadas.

Aznar y su entorno han sido especialmente activos en amplificar estas causas, presentándolas como pruebas irrefutables de un supuesto “régimen socialista”. La realidad es más compleja, pero la narrativa ya está instalada.

El trumpismo no funciona sin un ecosistema mediático dispuesto a amplificar cada acusación, cada sospecha y cada mensaje incendiario. En España, ciertos medios han asumido ese papel con entusiasmo. La estrategia es clara: titulares alarmistas, tertulias crispadas, columnas que presentan al Gobierno como una amenaza para la democracia.

Aznar, que mantiene una influencia notable en algunos de estos medios, ha sabido activar esa maquinaria. Cada aparición suya genera una ola de editoriales, entrevistas y análisis que refuerzan su discurso. La repetición constante convierte la exageración en normalidad y la sospecha en certeza.

Otro elemento del manual trumpista es la movilización constante. Trump alentó manifestaciones, caravanas y protestas frente a instituciones. En España, hemos visto cómo determinados sectores de la derecha han adoptado tácticas similares: concentraciones frente a sedes del PSOE, protestas nocturnas, escraches a ministros y una presencia creciente de grupos ultras.

Aznar no lidera estas movilizaciones, pero las legitima. Su discurso las alimenta. Su narrativa las justifica. Y su silencio ante los excesos las normaliza.

La suma de todos estos elementos (guerra judicial, presión mediática, movilización social, deslegitimación institucional) no es casual. Es una estrategia de desgaste total cuyo objetivo es forzar una crisis política que haga caer al Gobierno antes de que termine la legislatura. No se trata de ganar elecciones, sino de impedir que el adversario gobierne. No se trata de debatir ideas, sino de destruir al rival. Es la lógica del trumpismo: si no puedo gobernar, haré ingobernable al país. Fascismo posmoderno.

España no es Estados Unidos, y la sociedad española tiene anticuerpos democráticos fuertes. Pero la tensión política actual demuestra que el manual trumpista ha calado en ciertos sectores de la derecha. Aznar, con su autoridad simbólica y su capacidad de influencia, se ha convertido en el principal difusor de esa estrategia.

 

sábado, 6 de junio de 2026

06/06/2026 - EXPERTOS JURISTAS ALERTAN DEL EXCESIVO PODER DE LA UCO EN LAS INVESTIGACIONES CONTRA EL PSOE

Comentario: No hace mucho, se puede comprobar en mi blog, hice un escrito en el que preguntaba si la UCO era un cuerpo al servicio del Partido Popular. Pues, por lo que se ve, va a resultar que sí.

La unidad de élite de la Guardia Civil toma la iniciativa en el caso Leire, por encima incluso del juez Pedraz y la Fiscalía

Marcos López

La petición de la UCO al juez Pedraz para que pida a la Agencia Tributaria y a los bancos las cuentas del PSOE, tras el estallido del caso de la fontanera Leire Díez, está abriendo un debate político de gran calado. Joaquín Urías, catedrático de Derecho Constitucional, ve riesgos en esta instrucción. “Es cierto que el juez puede encargar informes a la Policía. Pero hay un problema, el Tribunal Constitucional dice que en una investigación que afecta a los derechos de las personas, el control judicial tiene que ser aún mayor”.

De esta manera, Urías aporta un enfoque jurídico interesante después de que la UCO se haya puesto al frente de la investigación del caso Leire, por encima del juez y de la Fiscalía. Da la sensación de que la unidad de élite de la Guardia Civil ha tomado el timón y puede hacer casi cualquier cosa, como registrar la sede del PSOE durante largas horas por un asunto de espionaje. Nada tiene que ver el caso Leire con una posible financiación ilegal. No han aparecido comisiones o mordidas, cuentas en paraísos fiscales o empresas pantalla que permitan asegurar que el PSOE se estaba financiando irregularmente como sí ocurrió con el PP en tiempos de Rajoy y la Gürtel.

Sin embargo, con la excusa de indagar en las andanzas de un personaje algo friqui como Leire Díez, la UCO está hurgando en cada cuenta y en cada libro de contabilidad del partido socialista. Hay indicios que nos pueden llevar a pensar que estamos ante otra investigación prospectiva (salir de pesca a ver si se encuentra algún delito). El Estado de derecho prohíbe este tipo de actuaciones propias de países bajo regímenes totalitarios. Una investigación prospectiva es una actuación policial o judicial que se inicia sin hechos objetivos que investigar, basada solo en conjeturas o sospechas vagas. Su lógica es “a ver si se encuentra algo”. Esto implica que no existe una notitia criminis clara; se investiga a una persona o su entorno “en general”; se buscan posibles delitos sin indicios previos.

Las fuentes jurídicas y doctrinales coinciden en que este tipo de actuaciones son incompatibles con un proceso penal garantista. Vulnera el principio de legalidad (toda investigación debe partir de un hecho presuntamente delictivo, según la Ley de Enjuiciamiento Criminal), y atenta contra la presunción de inocencia: se investiga sin indicios sólidos. Además, se invade la intimidad del investigado sin justificación (principio de especialidad) y se constituye una “causa general”.

“Se están filtrando datos económicos, en teoría no debería”, asegura el catedrático Urías. Según este experto, los registros de la UCO y se petición indiscriminada de cuentas del PSOE al juez Pedraz puede llevar a que la prensa sepa “cuánto cobra” cada militante, y “en qué ha gastado el dinero el PSOE”. “Es delicado porque afecta a la privacidad de las personas”. Además, el jurista cree que hay desproporción en la instrucción de unos casos y otros. “En la gestión de los tiempos se deduce una cierta desigualdad en cómo se llevan unos asuntos y otros, tanto por parte del juzgado como de la policía judicial. Hay indicios de delitos, pero investigar delitos con celeridad cuando la opinión pública está pendiente de ello, genera desigualdad. Es más dañino para determinadas fuerzas políticas que para otras”, añade.

Expertos como Ignasi Guardans están siendo muy críticos con las últimas actuaciones de la UCO. “¿Y si cerramos el Parlamento y dejamos que nos gobierne la UCO un tiempo? Porque están tan crecidos con sus opiniones (no hechos policialmente probados: opiniones), que a lo mejor nos hacen un buen plan de vivienda o tienen ideas buenas sobre la financiación autonómica”.

  

viernes, 5 de junio de 2026

05/06/2026 - UNA "GURTEL" Y UNA "KITCHEN" PARA EL PSOE, "S´ÍL VOUS PLAÎT"

ANA PARDO DE VERA

Vaya por delante en este artículo una obviedad de primero de Le Carré: cuando quieras dedicarte al espionaje, a la infiltración, evita dejar huellas de varios años atrás como mensajes en el móvil o libretitas con esquemas escritos a mano. Evita también dejar rastro sobre quién te envía, para quién trabajas, quiénes son tus poderosos contactos (reales o inventados), dónde has estado o por dónde andarás para ejecutar tus objetivos. Haz todo esto y más -puedes incluso intentar entrar en el CNI, en la CIA y hasta en el Mossad- o dedícate mejor a la cría de gamusinos, porque si la razón te asiste en tu lucha titánica contra un Estado profundo (el Mal) que quiere tumbar a un Gobierno progresista (el Bien), tienes un problema; pero si vas dando tumbos aquí y allá sin más resultado que unos aspavientos desproporcionados sobre tu misión, tienes todos los problemas. Y tus contactos, también.

Todo está patas arriba en la llamada trama Leire caso Leire causa Leire o cloaquilla de Ferraz gestapillo del PSOE porque he oído de todo y casi todo, aunque nada original si tenemos en cuenta que esta nomenclatura ya estuvo asociada a asuntos de espionaje interno en el PP, sobre todo, de Madrid, desde Aguirre hasta Ayuso pasando por Gallardón o Almeida y con Carromero incluido. El ventilador político, judicial, policial y mediático, eso sí, está a todo meter, algo que se agradecería teniendo en cuenta las altas temperaturas si no fuera por la mugre que lleva asociada y que lo enmierda todo, sea cual sea el resultado de este thriller de serie Z. Les admito que está siendo realmente complicado distinguir un indicio de delito de una deducción o conclusión de la UCO, que es una atribución creciente de la policía judicial que nos tiene fascinadas, al menos al periodismo que no tiene más objetivo que dar información rigurosa, honesta y comprensible a la opinión pública. Ya saben, no es lo mismo titular "Zapatero lideró una organización criminal" que "La UCO cree que Zapatero lideró una organización criminal de cuyo papel principal no dejó rastro". Por ejemplo.

En este país, la presunción de inocencia ha saltado por los aires, eso es un hecho, gravísimo en una democracia, pero al que nadie parece dar importancia. Parafraseando libérrimamente a un tal Montoro -al que la UCO no hace ni puñetero caso, por cierto-, estamos en el "Que caiga el Estado de Derecho que ya lo levantamos nosotros", ahora en versión mucho más grosera de la mano del PP de Feijóo, que no se molesta ni en disimular su ansiedad sudorosa. El objetivo es demostrar que el presidente del Gobierno es un corrupto, que lideraba una Gürtel en el PSOE (financiación ilegal) y una Kitchen en La Moncloa (fabricación de pruebas contra jueces, juezas, fiscales o fuerzas y cuerpos de Seguridad para dinamitar las causas de corrupción contra los socialistas y la familia de Sánchez); una Gürtel y una Kitchen que, por supuesto, son muchísimo más graves que aquellas por las que condenaron al PP, por un lado, y lo juzgan en estos momentos, por otro. Dónde van a parar.

Luego te lees los sumarios y/o los informes de la UCO y la UDEF sobre las causas abiertas sobre las que se achicharra el PSOE y, aún sin quitarles un gramo de gravedad, te da la risa, con perdón, sobre la comparación que trata de apuntalar el Partido Popular con sus propias condenas por financiación ilegal y procesos judiciales por las cloacas parapoliciales de Interior bajo el mano de Fernández Díaz. Algo que los de Feijóo hacen la mayoría de las veces en base a las deducciones de la policía judicial y/o los titulares de algunos medios, y ni siquiera nos referimos ya a las terminales digitales de la ultraderecha.

Desconozco qué planes tiene el juez Pedraz -un decir, porque confío en que él tampoco los sepa- para el final de la incipiente causa Leire o como quieran llamarla pero con culpabilidad o sin ella, lo que está claro es que no se recuerda una chapuza más torpe para recopilar información (no sería delito) o tratar de condicionar ilegalmente investigaciones y procesos judiciales (sería delito). Todo está embarrado y hasta pervertido en las acciones judiciales contra el PSOE, David Sánchez o Begoña Gómez, empezando por el guirigay fascista de acusaciones y terminando por los informes de una policía judicial que ha resultado ser el sumun de la lógica aristotélica. Que León XIV nos coja confesadas, ya que lo tenemos por aquí.

 

05/06/2026 - LA GUARDIA CIVIL SE LEVANTA CONTRA EL GOBIERNO

Comentario: Resulta increíble que cuatro mandos de la GC que no están nunca en los sitios donde los agentes prestan unos servicios encomiables a la sociedad traten de derribar un gobierno legítimamente elegido. “El que pueda hacer que haga” dijo el narciso mayor del reino, y sólo nos falta que salga un generalillo de 1,60 de estatura y vuelva desde África con la guardia mora. ¡¡¡Lo que iban a disfrutar algunos!!!

Los informes de la UCO sobre el PSOE, muchos de ellos basados en meros indicios, están siendo definitivos para crear el clima de descomposición política e institucional del país

José Antequera

La Guardia Civil aprieta el acelerador contra el Gobierno. La UCO ha pedido al juez Pedraz que reclame a la Agencia Tributaria y a varias entidades bancarias información financiera respecto al PSOE y el PSC. El caso Leire, la fontanera de Ferraz que presuntamente trabajaba para frenar investigaciones y causas judiciales contra el Gobierno de Pedro Sánchez, puede darle a la UCO el premio gordo de la cacería que iba buscando con insistencia: las preciadas cuentas del partido socialista. Nunca una agente torpe hizo tanto por el enemigo.

Han sido numerosos los casos que han estallado en los últimos meses, pero hasta ahora los agentes no habían atravesado el Rubicón de pedir los libros de contabilidad de Santos Cerdán. Ya los tienen. Y el asunto no es menor, ya que los socios del Gobierno de coalición han puesto una condición para no dejar caer al actual Consejo de Ministros: que no llegue a demostrarse financiación ilegal en el seno del PSOE. Si eso llegara a ocurrir, el Ejecutivo caería a los cinco minutos. Gabriel Rufián lo ha dicho por activa y por pasiva: Esquerra romperá con Sánchez si las cuentas de Ferraz no cuadran.

Estamos ante un momento crítico, dejen paso a la Guardia Civil. La caverna mediática aprieta el acelerador del bulo; la Justicia no cede; Feijóo busca en Junts, en el PNV y hasta debajo de las piedras los cuatro votos que le faltan para su ansiada moción de censura revancha. De momento, los partidos nacionalistas se resisten a los cantos de sirena del PP. Entregarse a Génova sería tanto como hacerse el harakiri ante Vox, el socio preferente que ha amenazado con promover la ilegalización del nacionalismo en nuestro país. Más claro no ha podido decirlo el lehendakari vasco, Imanol Pradales, quien recuerda que los ultras de Abascal se caracterizan por “cuestionar las instituciones del autogobierno vasco, el Estado de las autonomías y la propia identidad vasca”, así que tiene las “alarmas encendidas”. Todo el mecano del sanchismo, la legislatura misma, pende a esta hora de un hilo frágil: las cuentas del PSOE, las cuentas del PSOE, un mantra febril que corre por el cuartel de la UCO y que se ha convertido en una auténtica obsesión para los investigadores, conscientes de que tienen al Gobierno rojo cautivo y desarmado. En la unidad anticorrupción de la Benemérita todos se han puesto manos a la obra, han tocado a rebato, tricornios relucientes y cornetas al amanecer. El que pueda hacer que haga. La consigna, el santo y seña: encontrar la maldita financiación ilegal como sea, porque Sánchez no puede llegar vivo a las vacaciones de verano. Si lo hace, si sobrevive al incendio, el asunto Leire se enfriará, llegará el otoño, las aguas se calmarán, los socios indepes y de la izquierda real volverán relajados de las frescas playas del norte y la legislatura tendrá todavía algo de recorrido. La coalición de izquierdas no puede volver a ganar, ya lo ha dicho Aznar, porque si lo hace, el sistema constitucional quebrará. Nunca las palabras del gurú del PP sonaron tan antidemocráticas, tan a tejerazo barato.

Hay furia en el Instituto Armado, una euforia antisanchista que viene de los tiempos del procés, de los indultos y de la ley de amnistía a los políticos catalanes implicados en la intentona de secesión. Vuelve el “a por ellos, oé” de los piolines. Tampoco ayuda demasiado a la Moncloa la falta de medios de los agentes, las condiciones laborales en ocasiones pésimas, el abandono que sufre el cuerpo en su lucha contra los narcos asesinos en aguas del Estrecho. Qué mejor ejemplo de esa ojeriza visceral antigubernamental que el último comunicado de asociaciones como AUGC. El sindicato urge la inmediata comparecencia parlamentaria de Marlaska y la directora general de la Guardia Civil por las supuestas reuniones con Leire. “No pueden seguir callados más tiempo. Tienen obligación de comparecer, informar y dar explicaciones”, asegura. Y chitón.

Sánchez se empeña en que la legislatura se agote, pero aquí lo único que se agota es la paciencia picoleta. Hay runrún en los cuarteles, olor a pólvora, ruido y no necesariamente de sables o por la maquinaria de las tanquetas arrancando y poniéndose en marcha. Esta es una rebelión de papel timbrado, funcionarial, burocráticamente eficaz. Sánchez en una pesadilla kafkiana verde oliva de la que no puede despertar.

Así las cosas, expertos en derecho advierten de que la UCO podría incurrir en una investigación prospectiva contra el PSOE, la última de un aluvión de dosieres e informes que han terminado siendo letales para el Gobierno. Una unidad de élite de la Guardia Civil que toma las riendas judiciales y políticas ante un juez que se abstiene, que deja hacer, que mete la cabeza bajo el ala y se pone la venda en los ojos mientras revienta el país, se parecería demasiado a un siniestro Estado policial. Más después de escuchar a ese mando que ha acusado al teniente coronel Balas de “hacer lo que le sale de los huevos”. En un Estado de derecho, no debería ser la policía la que pidiera pruebas periciales económicas de un investigado. Tendría que ser el propio juez de instrucción el que tomara esa decisión a la vista de los indicios que le aportan los agentes. Pero en este país hace ya tiempo que se cruzaron todas las líneas rojas del respeto a los derechos de los investigados. Se especula y se conjetura en los informes oficiales, se filtran bulos y noticias fake a la prensa, se inventan y exageran titulares ilustrándolos con el papelito de turno bajo el sello de la espada desnuda, el haz de lictores, el hacha y la corona real. Se condena a un fiscal general del Estado sin pruebas y se lleva al banquillo de los acusados al hermano o a la esposa del presidente del Gobierno por cualquier menudencia o tontería. Poca broma con la Guardia Civil, porque cuando los tricornios intervienen, tiembla el Gobierno. Y tiembla España.

 

miércoles, 3 de junio de 2026

03/06/2026 - CUBA, LA SUPERPOTENCIA QUE AMENAZA A ESTADOS UNIDOS

 

 

 

 

Comentario: Cómo me gustaría saber el potencial de Rusia, que hay quienes dicen que es superior al de los EEUU. Y, por supuesto, el de China.

 

 

 

 


¿Quién puede creer que su seguridad está realmente amenazada por una isla con apagones crónicos y 110 millones de dólares en defensa?

JUAN TORRES LÓPEZ

Llevo semanas sin poder dormir desde que he descubierto que vivimos al borde del abismo. Pete Hegseth, secretario de Defensa de los Estados Unidos, tuvo la valentía de alertarnos hace unos días: Cuba supone una amenaza a la seguridad nacional de la Estados Unidos, primera potencia militar del planeta. Y debió decirlo en serio porque el secretario de Estado, Marco Rubio, lo acaba de confirmar nuevamente hace unas horas.

 

Es impresionante. Se necesita respirar hondo y procesar bien lo que nos están diciendo.

 

Estamos hablando de la seguridad nacional de Estados Unidos, un país que ha presupuestado 1,5 billones de dólares para gasto militar en 2026; que tiene casi 1,5 millones de personas alistadas en todos sus ejércitos y 800.000 reservistas; casi 800 bases o establecimientos militares distribuidos en 80 países; 11 portaaviones nucleares operativos; 370 buques de combate, entre ellos 48 submarinos nucleares de ataque y 14 con misiles balísticos; 13.000 aeronaves militares entre todas las ramas; más de 5.500 ojivas nucleares, de las cuales, unas 1.700 están desplegadas y listas para su empleo; y 400 misiles balísticos intercontinentales.

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La seguridad nacional de semejante potencia militar se encuentra amenazada, según nos dicen, por Cuba.

 

Una isla cuyo presupuesto militar es casi 9.000 veces menor que el de Estados Unidos; que tiene 26 veces menos personal activo en el ejército; que dispone de un avión militar por cada 500 de Estados Unidos; que no tiene portaaviones, ni submarinos y sólo unas decenas (quizá 60 o 70) de patrulleras y buques ligeros, frente a los 370 de Estados Unidos. Y, por supuesto, que no dispone ni de ojivas nucleares, ni de ninguna base en el extranjero. Un país cuyo PIB total es 14 veces menor que el gasto que Estados Unidos realiza sólo en sus ejércitos.

 

A ver: ¿Puede ser verdad que una isla con esos recursos militares tan menguados, cuyo ejército carece de suministros de repuestos rusos desde 2022; que, sin moneda extranjera y sometida a un bloqueo brutal, no puede importar material militar nuevo; sin industria de defensa propia capaz de producir armamento mayor, constituye una amenaza para la seguridad nacional de la gran potencia militar, económica y financiera del planeta, según afirman los máximos responsables del ejército y la política exterior estadounidenses?

 

¡Basta ya de mentiras! Hay que ser muy torpe para dejarse engañar.

 

Lo que ocurre en realidad es que Estados Unidos necesita crear enemigos artificialmente (en Cuba, en Irán, en Venezuela o en cualquier lugar del mundo) para robarle su riqueza y para mantener un gasto militar billonario que no es sino el ingreso contante y sonante de las grandes corporaciones: del complejo militar-industrial de cuyo peligro ya advirtió el propio presidente Dwight D. Eisenhower en su discurso de despedida en 1961.

 

Los responsables de la administración que gobierna Estados Unidos necesitan recurrir al miedo y a decir que su seguridad está amenazada para justificar el expolio a otras naciones que cada día reconocen más abiertamente y para que nadie le pregunte en su propio país por qué no gastan ese dinero ingente en sanidad, educación o vivienda. Ya está bien de mentiras: si no existiera Cuba, tendrían que inventarla.

 

Llevan décadas haciendo lo mismo y por eso Cuba ha estado entrando y saliendo de la lista de estados patrocinadores del terrorismo al ritmo de los intereses electorales de cada administración, no al de algún tipo de evidencia. Lo reconoció el propio gobierno de Biden cuando la retiró de la lista al confesar que "no tenía información que respaldara la designación", como ya ocurrió antes con Obama.

 

Detrás de las declaraciones de Washington afirmando que Cuba constituye una amenaza "inusual y extraordinaria", sólo hay mentiras que revelan la extraordinaria inseguridad que sobre sí misma siente una potencia como Estados Unidos que precisa robar y asesinar para sobrevivir como tal. ¿Quién puede creer que su seguridad está realmente amenazada por una isla con apagones crónicos y 110 millones de dólares en defensa?

 

Lo mismo que dije hace unos días cuando escribí sobre la acusación de la fiscalía estadounidense a Raúl Castro, digo ahora que no tengo necesidad de defender a Cuba ni a su régimen. Es otra cuestión la que se plantea. Si Estados Unidos afirma que su seguridad nacional está amenazada por esa isla es porque sabe que su hegemonía no descansa en la superioridad de su modelo, sino en la capacidad de impedir que las demás naciones del planeta sean soberanas y elijan vivir de otro modo.

 

Lo que Trump y su administración le están diciendo al mundo cuando declaran que Cuba es una amenaza existencial para una potencia gigantesca como Estados Unidos es que su miedo no viene de los misiles, ni de los ejércitos enemigos, sino de las ideas que sean diferentes a las que defienden para ocultar para qué intereses trabajan. Y de ahí viene su principal problema: se pueden bombardear y destruir barcos, aviones, escuelas, hospitales... como suele hacer Estados Unidos, pero no las ideas, los ideales y la voluntad de los pueblos. A Cuba podrán doblegarla con con la fuerza y el terror de un ejército 9.000 veces más poderoso y con una economía más de 250 veces más grande, como han hecho con otros países semejantes. Pero nada podrá impedir que, antes o después, un imperio basado sobre el poder y la fuerza de los pocos termine sucumbiendo ante la razón y la fuerza de los muchos.

 

viernes, 29 de mayo de 2026

29/05/2026 - LOS GOBIERNOS EUROPEOS TIEMBLAN POR LOS DOSIERES DE LAS AGENCIAS DE TRUMP COMO EL QUE HA DERRIBADO A ZAPATERO

Comentario: El Imperio en descomposición ataca judicialmente, porque militarmente está en las últimas, ni siquiera ha sido capaz de hacer doblar la rodilla a los iraníes. Con “cuatro” drones, Irán tiene acojonado al todopoderoso Imperio yanqui y a su presidente bocazas que no hace nada que no sea amenazar mientras los ayatolás se parten el culo de risa. Ánimo Trump de mierda, en el estrecho de Ormuz están esperando los de los drones a esos portaviones tan grandes que casi no caben en él.

Pedro Sánchez, como decimos los españoles, es un hombre de pelo en pecho y no va claudicar porque un bocazas diga cuatro mentiras y levante cuatro bulos. Y la prensa de la caverna mediática española que sigue sus directrices mintiendo y manipulando todo lo que les llega, no va convencer a los españoles de bien que están con el único presidente que ha hecho algo por ellos… y más porque no lo han dejado vascos y catalanes que viven de poner el cazo sin importarles nada España y los españoles.

Por cierto, los negocios de la familia de la fantasma Sra. Ayuso son mucho más “negros” y corruptos que los que haya tenido cualquier socialista incluido Zapatero si se llegara a demostrar (cosa que está por verse), y si en este país queda alguien de la justicia que no sea, presuntamente, un “pringado” y actúe con la ley en la mano, se demostrará una vez más que los corrompidos son los de la derechona de Aznar y compañía junto a los fascistas de VOX. Atentos con la Kitchen y con el Sr. Montoro, que ahí sí que hay tela que cortar.

Medios como el italiano L'Espresso dan por hecho una operación desde la Casa Blanca para acabar con Pedro Sánchez y desestabilizar a la Unión Europea

Marcos López

Los gobiernos europeos tiemblan por los dosieres secretos de Trump

En los gobiernos europeos cunde la idea de que Trump ha puesto en la diana a los gobiernos que no son de su cuerda. El primero ha sido el Ejecutivo de coalición de Pedro Sánchez, pero en Italia empiezan a recordar el viejo dicho castizo: “Cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar”. “El semanario italiano L’Espresso ha publicado un reportaje en el que denuncia una operación dirigida desde el entorno de Donald Trump para derrocar al presidente del Gobierno español. Según la investigación periodística, la estrategia utiliza el proceso judicial contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como ariete para forzar un cambio de ciclo político en España”, según el medio digital BilbaoHiria. Sin duda, Giorgia Meloni no debe dormir tranquila sabiendo que la siguiente puede ser ella por haber dado la espalda a Trump durante la guerra de Irán. Tampoco el canciller alemán Merz o el premier francés Emmanuel Macron.

La publicación sitúa el llamado “expediente Zapatero” en el centro de una guerra de poder sin precedentes. “L’Espresso sostiene que Trump busca enviar un mensaje contundente a los líderes europeos díscolos, entre ellos Sánchez, quien se ha negado a alinearse con las directrices estadounidenses. La negativa de España a permitir el uso de las bases aéreas de Rota y Morón para la ofensiva contra Irán habría colmado la paciencia de Washington. Un correo interno del Pentágono, filtrado por Reuters, llegó a plantear la suspensión de España de la OTAN como castigo”. Además, agencias como el FBI y la CIA manejan información sensible que Trump está dispuesto a airear para desestabilizar a la UE. La guerra híbrida de las autocracias era esto.

Según el citado medio vasco, “el artículo de L’Espresso describe un entramado de informaciones falsas, filtraciones interesadas y presiones judiciales que recuerdan a operaciones de desestabilización del pasado. La imputación de Zapatero por el rescate de la aerolínea Plus Ultra con 53 millones de euros de fondos públicos, en el marco de una investigación por blanqueo de capitales vinculados a Venezuela, sería la pieza elegida para erosionar a Sánchez por asociación. El rescate, aprobado en 2021, ha sido objeto de una comisión de investigación en el Senado”.

“La información del semanario italiano coincide con un clima de máxima tensión en el PSOE. Según ha trascendido, Pedro Sánchez envió un mensaje privado a la Comisión Ejecutiva Federal para exigir unidad y defender el honor de Zapatero. Hoy más que nunca, debemos reafirmarnos en nuestra tarea de seguir luchando por hacer avanzar a nuestro país”, recoge el texto atribuido al presidente. “Desde Ferraz, la secretaria de Organización, Rebeca Torró, lanzó un mensaje de respaldo absoluto y reclamó respeto a la presunción de inocencia”, añade el citado medio.

Por su parte, El País publica el malestar del Gobierno de Trump con Sánchez. “Si el presidente de España no me ha recibido a mí, no creo que esté invitando al presidente Trump”. “Con estas palabras se ha quejado el embajador de Estados Unidos en Madrid, Benjamín León Jr., de no haberse reunido todavía con el presidente Pedro Sánchez, más de tres meses después de incorporarse al puesto. El máximo representante de la Administración Trump en Madrid se ha entrevistado con los líderes del PP, Alberto Núñez Feijóo, y Vox, Santiago Abascal, además de con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Por parte del Gobierno le han recibido el vicepresidente primero Carlos Cuerpo y los ministros de Exteriores, Defensa, Interior y Agricultura, José Manuel Albares, Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y Luis Planas, además de presentar credenciales al Rey, con quien departió ampliamente”, añade el rotativo madrileño.

Según Radiocable.com, “la investigación sobre Zapatero, respaldada por el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense, se interpreta en los gobiernos europeos como un mensaje dirigido a todos los gobiernos que han desafiado a Trump. Es el análisis que hace el semanario italiano L’Espresso tras el estallido del caso Plus Ultra que está golpeando al ejecutivo socialista de Pedro Sánchez tras la confirmación de una intervención directa del poderoso DSN de EEUU. Sostiene que el verdadero objetivo de la Administración Trump no es tanto Zapatero, sino más bien Sánchez, uno de los pocos líderes europeos que en los últimos meses ha tenido el valor de desafiar abiertamente a Donald Trump y criticar a Israel”. Pero L´Espressoque fue el medio que declaró a Pedro Sánchez “persona del año” en 2025 por ser “referente de otra política”, subraya que el caso ha hecho saltar las alarmas en el resto de gobiernos europeos, que saben que son vulnerables a la enorme cantidad de información que tiene EEUU y a la sensación de que con Trump las “fronteras entre geopolítica, inteligencia, presión económica y expedientes judiciales se han vuelto cada vez más difusas”.

L'Espresso asegura que el estallido del caso que involucra al ex primer ministro socialista español Zapatero, “padre político de Pedro Sánchez”, se interpreta en Madrid, Bruselas, París e incluso Roma como “un mensaje a todos los gobiernos que desafiaron a Trump”. Detalla que la investigación es sobre tráfico de influencias, blanqueo de dinero y fondos ilícitos vinculados al rescate de Plus Ultra. Pero enfatiza que el detalle que ha “sacudido los pasillos del poder europeo” y “paralizado a medio continente” es la intervención directa del todopoderoso Departamento de Seguridad Nacional de EEUU (DHS), que colaboró ​​oficialmente con la policía española, aportando pruebas cruciales para la investigación. Sostiene que esto evidencia que Washington ha encendido el faro y esto, en la era Trump, provoca que ningún líder europeo duerma tranquilo.