Desde hace tiempo escribo sobre la UNIDAD DE LA IZQUIERDA, como no podía
ser menos ahora lo hago con mayor fuerza ya que en las otras ocasiones los egos
y los sillones rompieron esa unidad. Deseo que en esta ocasión no sea
igual.
Hoy es diferente: si la derecha fascista y la ultraderecha franquista y
nostálgica del régimen dictatorial ganan las Elecciones Generales, muchos
políticos, sus cúpulas y sus partidos pueden ser inhabilitados, llevados a la
cárcel e ilegalizados.
Si esto ocurre en España tendremos que cantar todos los ciudadanos el Cara
al Sol, por todo ello, las izquierdas a la izquierda del partido
socialdemócrata tienen que unificar criterios democráticos en un frente común
que cree un Programa aceptado por todos los líderes entre los que hay que
integrar a republicanos de izquierdas, regionalistas, independentistas, y el
resto de la izquierda excepto quienes son considerados traidores que se han
convertido en sumisos o aquellos que quieren romper la UNIDAD y quieren ir
solos por ser ególatras.
Los líderes y lideresas tienen que sentarse alrededor de una mesa después
de que alguno vaya teniendo ya reuniones unilaterales y después todos los
posibles candidatos en torno a una mesa redonda para formular un Programa común
progresista y crear una única lista común para todas las circunscripciones para
que todos miles de votantes de izquierdas voten la misma lista.
Hablando se entiende la gente que tienen que tener muy claro que lo
prioritario del Programa tienen que ser lo público basándose en la Educación,
Sanidad, nacionalización de los sectores económicos y estratégicos sociales.
Debe figurar el cumplimiento de la Constitución y la reforma de artículos
que no se cumplen o están siendo privatizados o se han quedado obsoletos.
La UNIDAD requiere también el cambio de Jefatura de Estado y de la economía
social de mercado.
Así mismo los impuestos a las grandes sociedades se tienen que incrementar
al igual que los salarios de los trabajadores y blindar las pensiones en la
Constitución para que ningún gobierno pueda manipularlas a su antojo.
Si todos los partidos y plataformas de izquierdas se unen en un solo frente
común no pasará como en Extremadura, o en Aragón que les han puesto en bandeja
los gobiernos a la derecha y la ultraderecha fascista y franquista.
Según están las cosas la izquierda a la izquierda del PSOE actúa sin
cabeza, da la impresión como ya ha ocurrido en otras ocasiones que les da igual
pase lo que pase tener uno, dos o tres escaños con tal de estar en el Congreso
de los Diputados.
Pero los votantes de izquierdas, en la calle, no quieren que actúen así,
sino que se UNAN para no volver a tiempos pasados.
Para que ocurra lo que piden los votantes de izquierdas todos los líderes
tienen que estar como en Fuenteovejuna “todos a una” y para que tal cosa ocurra
tiene que haber un candidato/a que sea un buen parlamentario y que esté rodeado
de otros/as que le apoyen incondicionalmente y que todos luchen por el Bien
Común sin fisuras y no decir y hacer solo en su Comunidad Autónoma como alguno
dice y hace.
En el Congreso hoy sólo hay un parlamentario que pueda unir a toda la
izquierda progresista y republicana. Se trata de Gabriel Rufián que se ha
convertido en el azote del PP y de VOX.
Gabriel Rufián de ERC tiene que conseguir que PODEMOS se integre al igual
que PNV, COMPROMÍS (Mónica Oltra), Barcelona en COMÚN, EQUO, HB BILDU, ESQUERRA
UNIDA Y ALTERNATIVA, PNC, MÁS PAÍS, ADELANTE ANDALUCÍA, BNG, CUP, MÉS POR
MALLORCA y plataformas progresistas y grupos de REPUBLICANOS, entre otros.
Desde que Rufián se ha convertido en el azote de Feijoo y Abascal la
vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha ideado crear una Coalición
preelectoral con grupos que quieren seguir sumisamente a las órdenes de Pedro
Sánchez; pero Sumar está ya amortizado y no sirve.
Pero además tenemos que preguntarnos qué ha hecho y a los empresarios que
se oponen a su política y para, supuestamente, subir el SMI les ha rebajado los
impuestos cuando tenía que haber hecho todo lo contrario, subirles los
impuestos y subir sin ningún temor el SMI.
Aprendamos para no repetir los mismos errores.
Por otro lado, esta ministra intentó hacer una Reforma Laboral progresista
y le salió el “tiro por la culata”.
Y qué decir de la ministra de Sanidad que no ha conseguido desprivatizar la
Sanidad privada (hoy 10 de febrero de 2025 en televisión apunta a esa
desprivatización, como argumento de la Coalición preelectoral) y la pública
cada vez es menos pública y no la ha subvencionado, por todo esto cada vez hay
más colas en urgencias y menos personal para atender las urgencias, más tiempo
de espera en especialidades.
¿Y qué decir del ministro de consumo? Poco ha hecho por la agricultura,
ganadería, pesca y silvicultura: no ha puesto freno a la subida de los precios
de los productos básicos que consumen la mayoría de los ciudadanos.
Y qué pasa con la IU de Maíllo “rien de rien”, es una IU blanca que
recuerda a la de, con todos mis respetos, el Dc.
Llamazares. Si el profesor D. Julio Anguita levantara la cabeza, se volvía
a morir.
Todos estos son los que quieren seguir en otra Coalición preelectoral:
IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comunes presentarán su Coalición
preelectoral, antes de que se forme un Frente Común. Una manera de romper
la unidad de la izquierda y querer seguir sumisos al PSOE sin haber hecho
autocrítica de su paso por el Gobierno y tratando de romper el frente común
propugnado por Gabriel Rufián, mal hecho por su parte pues deberían estar de
acuerdo con Rufián, si es que quieren que no gobierne la ultraderecha del PP y
VOX.
La UNIDAD DE LA IZQUIERDA solo tiene sentido si politic@s como Irene
Montero, Ione Belarra, Gabriel Rufián, Óscar Matute, y todos aquellos líderes
de los partidos que hemos nombrado más arriba se ponen de acuerdo.
Y una vez hecha la lista única ya se buscará a la persona más idónea, para
iniciar la lista única porque lo importante es que luchen todos por cambiar lo
privado por lo público y que se cubran todos los aspectos sociales que afectan
a varios millones de ciudadanos y cerrar el paso a las derechas ultras.
Gabriel Rufián insiste en la gran coalición para frenar al PP y VOX.
Y se pregunta. ¿No vale la pena intentar hacer algo diferente? No
siempre desde Madrid sino desde el pueblo y sus ideas.
Y piensa, “lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos. Creer
que el fascismo se va a parar en la frontera de tu sede o de tu nación porque
vota diferente es magia negligente”.
Estas palabras provocaron un revuelo entre ciertos políticos insistiendo en
una confluencia de izquierdas a nivel estatal que se propone desde hace tiempo.
Rufián no excluye a nadie, al contrario, multiplica más partidos y grupos.
Siempre habla bien de Podemos antes con Pablo Iglesias y después con Irene,
Ione y el resto de podemitas.
Señala muy inteligentemente que "basta estar en la calle 5 minutos
para escuchar" lo que opina el votante progresista, que pide "más
cabeza y menos pureza”.
Si no hay proyecto común la izquierda se va a hacer puñetas pues por ahora
hay tres posiciones:
La cuestión del liderazgo divide a los partidos de izquierda: Rufián se
postula entre líneas, Sumar apoya a Yolanda Díaz e IU de Maillo aboga por un
cambio.
Lo que los ciudadanos queremos, es decir la calle, es que se UNAN todas las
izquierdas y que no haya división sino multiplicación para que desaparezca la
desazón si gobierna la ultraderecha, porque PP y VOX son lo mismo: los
nostálgicos del franquismo y la dictadura.
Si por culpa de algún partido no se logra la UNIDAD DE LAS IZQUIERDAS, la
Historia les pedirá explicaciones y los castigará.
Y dejaré de escribir más artículos por la unidad de la izquierda.
¡Por la UNIDAD DE LA IZQUIERDA, AHORA O NUNCA!