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miércoles, 3 de junio de 2026

03/06/2026 - CUBA, LA SUPERPOTENCIA QUE AMENAZA A ESTADOS UNIDOS

 

 

 

 

Comentario: Cómo me gustaría saber el potencial de Rusia, que hay quienes dicen que es superior al de los EEUU. Y, por supuesto, el de China.

 

 

 

 


¿Quién puede creer que su seguridad está realmente amenazada por una isla con apagones crónicos y 110 millones de dólares en defensa?

JUAN TORRES LÓPEZ

Llevo semanas sin poder dormir desde que he descubierto que vivimos al borde del abismo. Pete Hegseth, secretario de Defensa de los Estados Unidos, tuvo la valentía de alertarnos hace unos días: Cuba supone una amenaza a la seguridad nacional de la Estados Unidos, primera potencia militar del planeta. Y debió decirlo en serio porque el secretario de Estado, Marco Rubio, lo acaba de confirmar nuevamente hace unas horas.

 

Es impresionante. Se necesita respirar hondo y procesar bien lo que nos están diciendo.

 

Estamos hablando de la seguridad nacional de Estados Unidos, un país que ha presupuestado 1,5 billones de dólares para gasto militar en 2026; que tiene casi 1,5 millones de personas alistadas en todos sus ejércitos y 800.000 reservistas; casi 800 bases o establecimientos militares distribuidos en 80 países; 11 portaaviones nucleares operativos; 370 buques de combate, entre ellos 48 submarinos nucleares de ataque y 14 con misiles balísticos; 13.000 aeronaves militares entre todas las ramas; más de 5.500 ojivas nucleares, de las cuales, unas 1.700 están desplegadas y listas para su empleo; y 400 misiles balísticos intercontinentales.

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La seguridad nacional de semejante potencia militar se encuentra amenazada, según nos dicen, por Cuba.

 

Una isla cuyo presupuesto militar es casi 9.000 veces menor que el de Estados Unidos; que tiene 26 veces menos personal activo en el ejército; que dispone de un avión militar por cada 500 de Estados Unidos; que no tiene portaaviones, ni submarinos y sólo unas decenas (quizá 60 o 70) de patrulleras y buques ligeros, frente a los 370 de Estados Unidos. Y, por supuesto, que no dispone ni de ojivas nucleares, ni de ninguna base en el extranjero. Un país cuyo PIB total es 14 veces menor que el gasto que Estados Unidos realiza sólo en sus ejércitos.

 

A ver: ¿Puede ser verdad que una isla con esos recursos militares tan menguados, cuyo ejército carece de suministros de repuestos rusos desde 2022; que, sin moneda extranjera y sometida a un bloqueo brutal, no puede importar material militar nuevo; sin industria de defensa propia capaz de producir armamento mayor, constituye una amenaza para la seguridad nacional de la gran potencia militar, económica y financiera del planeta, según afirman los máximos responsables del ejército y la política exterior estadounidenses?

 

¡Basta ya de mentiras! Hay que ser muy torpe para dejarse engañar.

 

Lo que ocurre en realidad es que Estados Unidos necesita crear enemigos artificialmente (en Cuba, en Irán, en Venezuela o en cualquier lugar del mundo) para robarle su riqueza y para mantener un gasto militar billonario que no es sino el ingreso contante y sonante de las grandes corporaciones: del complejo militar-industrial de cuyo peligro ya advirtió el propio presidente Dwight D. Eisenhower en su discurso de despedida en 1961.

 

Los responsables de la administración que gobierna Estados Unidos necesitan recurrir al miedo y a decir que su seguridad está amenazada para justificar el expolio a otras naciones que cada día reconocen más abiertamente y para que nadie le pregunte en su propio país por qué no gastan ese dinero ingente en sanidad, educación o vivienda. Ya está bien de mentiras: si no existiera Cuba, tendrían que inventarla.

 

Llevan décadas haciendo lo mismo y por eso Cuba ha estado entrando y saliendo de la lista de estados patrocinadores del terrorismo al ritmo de los intereses electorales de cada administración, no al de algún tipo de evidencia. Lo reconoció el propio gobierno de Biden cuando la retiró de la lista al confesar que "no tenía información que respaldara la designación", como ya ocurrió antes con Obama.

 

Detrás de las declaraciones de Washington afirmando que Cuba constituye una amenaza "inusual y extraordinaria", sólo hay mentiras que revelan la extraordinaria inseguridad que sobre sí misma siente una potencia como Estados Unidos que precisa robar y asesinar para sobrevivir como tal. ¿Quién puede creer que su seguridad está realmente amenazada por una isla con apagones crónicos y 110 millones de dólares en defensa?

 

Lo mismo que dije hace unos días cuando escribí sobre la acusación de la fiscalía estadounidense a Raúl Castro, digo ahora que no tengo necesidad de defender a Cuba ni a su régimen. Es otra cuestión la que se plantea. Si Estados Unidos afirma que su seguridad nacional está amenazada por esa isla es porque sabe que su hegemonía no descansa en la superioridad de su modelo, sino en la capacidad de impedir que las demás naciones del planeta sean soberanas y elijan vivir de otro modo.

 

Lo que Trump y su administración le están diciendo al mundo cuando declaran que Cuba es una amenaza existencial para una potencia gigantesca como Estados Unidos es que su miedo no viene de los misiles, ni de los ejércitos enemigos, sino de las ideas que sean diferentes a las que defienden para ocultar para qué intereses trabajan. Y de ahí viene su principal problema: se pueden bombardear y destruir barcos, aviones, escuelas, hospitales... como suele hacer Estados Unidos, pero no las ideas, los ideales y la voluntad de los pueblos. A Cuba podrán doblegarla con con la fuerza y el terror de un ejército 9.000 veces más poderoso y con una economía más de 250 veces más grande, como han hecho con otros países semejantes. Pero nada podrá impedir que, antes o después, un imperio basado sobre el poder y la fuerza de los pocos termine sucumbiendo ante la razón y la fuerza de los muchos.

 

viernes, 29 de mayo de 2026

29/05/2026 - LOS GOBIERNOS EUROPEOS TIEMBLAN POR LOS DOSIERES DE LAS AGENCIAS DE TRUMP COMO EL QUE HA DERRIBADO A ZAPATERO

Comentario: El Imperio en descomposición ataca judicialmente, porque militarmente está en las últimas, ni siquiera ha sido capaz de hacer doblar la rodilla a los iraníes. Con “cuatro” drones, Irán tiene acojonado al todopoderoso Imperio yanqui y a su presidente bocazas que no hace nada que no sea amenazar mientras los ayatolás se parten el culo de risa. Ánimo Trump de mierda, en el estrecho de Ormuz están esperando los de los drones a esos portaviones tan grandes que casi no caben en él.

Pedro Sánchez, como decimos los españoles, es un hombre de pelo en pecho y no va claudicar porque un bocazas diga cuatro mentiras y levante cuatro bulos. Y la prensa de la caverna mediática española que sigue sus directrices mintiendo y manipulando todo lo que les llega, no va convencer a los españoles de bien que están con el único presidente que ha hecho algo por ellos… y más porque no lo han dejado vascos y catalanes que viven de poner el cazo sin importarles nada España y los españoles.

Por cierto, los negocios de la familia de la fantasma Sra. Ayuso son mucho más “negros” y corruptos que los que haya tenido cualquier socialista incluido Zapatero si se llegara a demostrar (cosa que está por verse), y si en este país queda alguien de la justicia que no sea, presuntamente, un “pringado” y actúe con la ley en la mano, se demostrará una vez más que los corrompidos son los de la derechona de Aznar y compañía junto a los fascistas de VOX. Atentos con la Kitchen y con el Sr. Montoro, que ahí sí que hay tela que cortar.

Medios como el italiano L'Espresso dan por hecho una operación desde la Casa Blanca para acabar con Pedro Sánchez y desestabilizar a la Unión Europea

Marcos López

Los gobiernos europeos tiemblan por los dosieres secretos de Trump

En los gobiernos europeos cunde la idea de que Trump ha puesto en la diana a los gobiernos que no son de su cuerda. El primero ha sido el Ejecutivo de coalición de Pedro Sánchez, pero en Italia empiezan a recordar el viejo dicho castizo: “Cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar”. “El semanario italiano L’Espresso ha publicado un reportaje en el que denuncia una operación dirigida desde el entorno de Donald Trump para derrocar al presidente del Gobierno español. Según la investigación periodística, la estrategia utiliza el proceso judicial contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como ariete para forzar un cambio de ciclo político en España”, según el medio digital BilbaoHiria. Sin duda, Giorgia Meloni no debe dormir tranquila sabiendo que la siguiente puede ser ella por haber dado la espalda a Trump durante la guerra de Irán. Tampoco el canciller alemán Merz o el premier francés Emmanuel Macron.

La publicación sitúa el llamado “expediente Zapatero” en el centro de una guerra de poder sin precedentes. “L’Espresso sostiene que Trump busca enviar un mensaje contundente a los líderes europeos díscolos, entre ellos Sánchez, quien se ha negado a alinearse con las directrices estadounidenses. La negativa de España a permitir el uso de las bases aéreas de Rota y Morón para la ofensiva contra Irán habría colmado la paciencia de Washington. Un correo interno del Pentágono, filtrado por Reuters, llegó a plantear la suspensión de España de la OTAN como castigo”. Además, agencias como el FBI y la CIA manejan información sensible que Trump está dispuesto a airear para desestabilizar a la UE. La guerra híbrida de las autocracias era esto.

Según el citado medio vasco, “el artículo de L’Espresso describe un entramado de informaciones falsas, filtraciones interesadas y presiones judiciales que recuerdan a operaciones de desestabilización del pasado. La imputación de Zapatero por el rescate de la aerolínea Plus Ultra con 53 millones de euros de fondos públicos, en el marco de una investigación por blanqueo de capitales vinculados a Venezuela, sería la pieza elegida para erosionar a Sánchez por asociación. El rescate, aprobado en 2021, ha sido objeto de una comisión de investigación en el Senado”.

“La información del semanario italiano coincide con un clima de máxima tensión en el PSOE. Según ha trascendido, Pedro Sánchez envió un mensaje privado a la Comisión Ejecutiva Federal para exigir unidad y defender el honor de Zapatero. Hoy más que nunca, debemos reafirmarnos en nuestra tarea de seguir luchando por hacer avanzar a nuestro país”, recoge el texto atribuido al presidente. “Desde Ferraz, la secretaria de Organización, Rebeca Torró, lanzó un mensaje de respaldo absoluto y reclamó respeto a la presunción de inocencia”, añade el citado medio.

Por su parte, El País publica el malestar del Gobierno de Trump con Sánchez. “Si el presidente de España no me ha recibido a mí, no creo que esté invitando al presidente Trump”. “Con estas palabras se ha quejado el embajador de Estados Unidos en Madrid, Benjamín León Jr., de no haberse reunido todavía con el presidente Pedro Sánchez, más de tres meses después de incorporarse al puesto. El máximo representante de la Administración Trump en Madrid se ha entrevistado con los líderes del PP, Alberto Núñez Feijóo, y Vox, Santiago Abascal, además de con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Por parte del Gobierno le han recibido el vicepresidente primero Carlos Cuerpo y los ministros de Exteriores, Defensa, Interior y Agricultura, José Manuel Albares, Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y Luis Planas, además de presentar credenciales al Rey, con quien departió ampliamente”, añade el rotativo madrileño.

Según Radiocable.com, “la investigación sobre Zapatero, respaldada por el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense, se interpreta en los gobiernos europeos como un mensaje dirigido a todos los gobiernos que han desafiado a Trump. Es el análisis que hace el semanario italiano L’Espresso tras el estallido del caso Plus Ultra que está golpeando al ejecutivo socialista de Pedro Sánchez tras la confirmación de una intervención directa del poderoso DSN de EEUU. Sostiene que el verdadero objetivo de la Administración Trump no es tanto Zapatero, sino más bien Sánchez, uno de los pocos líderes europeos que en los últimos meses ha tenido el valor de desafiar abiertamente a Donald Trump y criticar a Israel”. Pero L´Espressoque fue el medio que declaró a Pedro Sánchez “persona del año” en 2025 por ser “referente de otra política”, subraya que el caso ha hecho saltar las alarmas en el resto de gobiernos europeos, que saben que son vulnerables a la enorme cantidad de información que tiene EEUU y a la sensación de que con Trump las “fronteras entre geopolítica, inteligencia, presión económica y expedientes judiciales se han vuelto cada vez más difusas”.

L'Espresso asegura que el estallido del caso que involucra al ex primer ministro socialista español Zapatero, “padre político de Pedro Sánchez”, se interpreta en Madrid, Bruselas, París e incluso Roma como “un mensaje a todos los gobiernos que desafiaron a Trump”. Detalla que la investigación es sobre tráfico de influencias, blanqueo de dinero y fondos ilícitos vinculados al rescate de Plus Ultra. Pero enfatiza que el detalle que ha “sacudido los pasillos del poder europeo” y “paralizado a medio continente” es la intervención directa del todopoderoso Departamento de Seguridad Nacional de EEUU (DHS), que colaboró ​​oficialmente con la policía española, aportando pruebas cruciales para la investigación. Sostiene que esto evidencia que Washington ha encendido el faro y esto, en la era Trump, provoca que ningún líder europeo duerma tranquilo.

 

29/05/2026 - ZAPATERO Y LA FRUTERA DESCARADA

Francisco Javier López Martín

Vaya por delante mi convicción de que si no conseguimos acabar con la corrupción en España será esa corrupción la que nos termine devorando como país. La connivencia entre poderes públicos y empresas privadas, ayudados por la inestimable presencia de los lobistas, los conseguidores, intermediarios y comisionistas, ha penetrado de tal manera en el tejido político y económico que ha terminado por moldear la sociedad a su medida.

España se divide entre los presuntos corruptos y corruptores y aquellas otras personas que no pueden pertenecer a esa casta, aunque quisieran. Aquellos que ha encontrado la manera de vivir muy holgadamente a base de chanchullos varios y variados y aquellos otros que, por más que lo intenten no podrán pasar de pequeños pillos, granujas, golfos y tunantes.

Al margen, como parias de esta nuestra tierra, apátridas, figuran quienes creen que la sociedad, la política y la economía merecerían tener otra forma de funcionar. Son los de la cáscara amarga, los que ponen pegas a todo, los que, como una vez me dijo Esperanza Aguirre, parece que les molesta que les vaya tan bien a sus compañeros.

Esos seres raros, ya fueran de izquierdas, pero también algunos en la derecha, perdieron la guerra y nunca se beneficiaron de Transición alguna. A fin de cuentas, la Transición fue una tremenda operación de blanqueo que concedió la amnistía para todos, muertos y vivos, torturadores y torturados, vencedores y vencidos y que permitió que la casta de jueces, policías, políticos y adinerados del país siguieran intocables en sus puestos.

Vivimos hoy, como si fuera el final de los tiempos, la imputación del expresidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. El juez supone que se ha embolsado casi 2 millones de euros de forma ilegal a base de tráfico de influencias.

Es una imputación, aún no hay sentencia, pero la alarma está servida, porque se entendía que Zapatero era de los de la cáscara amarga, de los que no traficaba, sino mediaba, de los que no influía para llevarse pasta, sino para sembrar paz en el mundo.

Y además está eso tan feo de sus hijas protegidas por papá Bambi, en una empresita de marketing. Muchos en la izquierda se sienten decepcionados, la verdad. El país ha asumido que puede votarse a los corruptos, a sus corruptores y a los hijos de los hijos de corruptos y corruptores. Pero Bambi no puede caer tan bajo. Tiene siempre que haber un tonto útil al que podamos creer, para seguir yendo a votar, aunque sea tapándonos la nariz.

Resultaba cómico, enternecedor y hasta conmovedor, si no fuera tan patético, tan descorazonador y tremendo aquello de Iñaki Urdangarín, afirmando que, a fin de cuentas, él sólo hacía lo que veía que todos hacían en la familia de su esposa. Jugando con el título de la obra de Zorrilla podríamos afirmar que del Rey abajo… todos.  La verdad es que alguien debería revisar en profundidad los negocios de Aznar y familia, o de González e hijos, a lo largo de todos estos años.

Resulta patético por su evidencia, a la que nadie quiere prestar atención que, ante el juez, el que fuera mano izquierda de Aguirre y Secretario General del PP madrileño, Francisco Granados, haya afirmado reiteradamente, con muy escaso éxito, que la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, lo sabía todo sobre los casos de corrupción de su gobierno y que en Madrid no se movía un clavo sin que Aguirre lo supiera o diera el visto bueno.

En esa cantera trabajó Ayuso, con la alta misión de llevarle las redes sociales a Pecas, el famoso perro de Aguirre. Ahí aprendió cómo hay que moverse, qué hay que decir, cuánto hay que callar y el ejercicio de la chulería necesaria para que las oscuras actividades de su entorno familiar sean pasadas por alto y ella no tenga que pagar precio alguno. Tuvo buena maestra. Ella que, ahora, utiliza el antisanchismo como arma contra todo lo que se mueve, incluido Zapatero.

Ella vive de un sueldo de unos 103.000 euros anuales y es propietaria de la mitad de una empresa familiar que alquila viviendas. Hasta ahí, todo fruto de su trabajo y de las herencias.

El problema comienza con su Amador, que así se llama el novio. Dueño de varias empresas consultoras, inversoras, intermediadoras, especializadas en asesorar a mutuas, o multinacionales sanitarias como Quirón (hay quien le llama Alberto Quirón).

Sus empresas actúan como intermediarias y conseguidoras de material sanitario por el mundo. Son conocidas sus inversiones en el sector inmobiliario y en el negocio del alquiler. Actualmente, el conviviente dueño del ático donde vive la presidenta, se encuentra imputado y terminará sentándose en el banquillo, no se sabe cuándo, más bien tarde, acusado de dos delitos fiscales y uno de falsedad documental, como integrante de una organización criminal.

Hasta ahí los asuntillos de su pareja. Pero Ayuso tiene un hermano que compra, vende, trajina, realiza negocios, administra la empresa familiar, gerencia otra empresa tecnológica y energética y en sus ratos libres como autónomo compra y vende materiales para empresas y administraciones. Así, en plena pandemia, se metió en el negocio de las mascarillas, se las vendió al IFEMA y se embolsó cientos de miles euros en comisiones.

Caso archivado, por supuesto. Total, estábamos en pandemia, los precios de las mascarillas por las nubes y todos hacían la vista gorda. Por menos que eso andan Koldo y Abalos por los pasillos de la penitenciaría. Pablo Casado perdió su cargo de jefe del PP por preguntar más de la cuenta por los asuntos familiares de Ayuso.

Esta mujer, parece que está tan bien informada en medios jurídicos que ya anunció la que se le venía encima a Zapatero inmediatamente antes de la imputación. Y ya ha trazado su estrategia hablando de un gran escándalo internacional, llamando a Zapatero el Padrino de Sánchez y emprendiendo de nuevo una huida hacia adelante para que nadie hable de sus relaciones familiares.

Un día, hace ya muchos años, en plena burbuja inmobiliaria, un amigo, me dijo que en esta España de pelotazos inmobiliarios la presunción de inocencia no regía para los concejales de urbanismo en los Ayuntamientos. Creo que, en esta España, en el caso de la política y la economía, tal vez la presunción de inocencia tampoco funciona automáticamente.

Un político, un empresario, a cualquier nivel tiene que ser honrado y parecerlo, como la mujer del César. Pero esos especímenes no abundan. El que pueda hacer que haga, el que pueda trincar que trinque. Desgraciadamente, vamos necesitando una nueva transición anticorrupción. Seguramente no se haga nada porque hacerlo supondría la renovación de demasiadas caras en nuestra política y también en nuestra economía.

 

29/05/2026 - EL ATRACO AL SALARIO DIFERIDO: PRIVATIZACIÓN, MENTIRAS Y PRECARIEDAD EN EL SISTEMA DE PENSIONES

 

EL ATRACO AL SALARIO DIFERIDO: PRIVATIZACIÓN, MENTIRAS Y PRECARIEDAD EN EL SISTEMA DE PENSIONES

André Abeledo Fernández

El ataque sistemático contra el sistema público de pensiones en España representa la última gran frontera del saqueo financiero contra la mayoría social. Las pensiones no son una limosna del Estado, ni un subsidio, ni un gasto social que dependa de la buena voluntad del gobierno de turno. Son salario diferido: dinero que la clase trabajadora ha acumulado fruto de su esfuerzo durante décadas de explotación y que le pertenece por derecho legítimo. Sin embargo, el capital financiero ha puesto sus ojos en esa gigantesca tarta de recursos públicos, iniciando una ofensiva para mercantilizar la vejez de nuestro pueblo.

La estrategia para desmantelar este pilar de la solidaridad intergeneracional sigue el mismo guion utilizado en la sanidad o la vivienda: la asfixia inducida acompañada de una campaña del terror mediático. Los bancos, las aseguradoras y sus altavoces en la prensa generalista bombardean diariamente a la población con el falso mantra de que "el sistema público es insostenible" debido al envejecimiento demográfico. Es una mentira calculada. El sistema no sufre un problema de demografía, sino de reparto de la riqueza. Mientras los beneficios empresariales del Ibex 35 baten récords históricos, las cotizaciones sociales se mantienen bajas debido a los salarios de miseria y a las bonificaciones fiscales otorgadas a la patronal.

Las sucesivas reformas laborales y de pensiones de los últimos años han sido el instrumento legal para perpetrar este atraco. Al retrasar de forma progresiva la edad de jubilación, el sistema busca que la clase obrera trabaje hasta el desgaste físico extremo, reduciendo los años de cobro real de la pensión. Además, las últimas modificaciones normativas han abierto de par en par la puerta a los llamados "planes de pensiones de empresa", privatizando por la puerta de atrás la gestión del ahorro obrero a través de fondos de inversión, descapitalizando la Seguridad Social y rompiendo la caja única.

El impacto de estas políticas se traduce en una precariedad feroz que castiga doblemente a los sectores más vulnerables. La generalización de los contratos temporales, las jornadas parciales y el desempleo estructural cronifican la existencia de futuras pensiones de miseria. Esta realidad golpea con especial crueldad a las mujeres trabajadoras, víctimas de la brecha salarial y de la falta de reconocimiento del trabajo de cuidados. Hoy en día, miles de pensionistas se ven obligados a elegir entre comer tres veces al día, comprar los medicamentos que necesitan o encender la calefacción durante el invierno. Condenar a la pobreza a quienes lo han construido todo es una forma de violencia institucional.

Frente a la voracidad de la banca y las aseguradoras, no caben medidas cosméticas ni pactos de Toledo que solo sirven para retrasar el desastre. La dignidad de nuestros mayores exige una respuesta de ruptura. Es imprescindible blindar las pensiones públicas y garantizar por ley que ninguna pensión contributiva ni no contributiva esté por debajo del salario mínimo de subsistencia. El sistema debe financiarse, si es necesario, mediante una reforma fiscal profunda que grave directamente los beneficios de las multinacionales y de la banca rescatada. Hay que prohibir las deducciones fiscales a los planes privados y unificar las luchas en los barrios y centros de trabajo. La jubilación debe ser el derecho a un descanso digno, no el último negocio del capitalismo a costa de nuestras vidas.

 

miércoles, 27 de mayo de 2026

27/05/2026 - YO NO OPINO, PIENSO

Francisco Silvera

Yo no opino, pienso. Esto significa que ofrezco mi cabeza a quien quiera rebatir, debatir, discrepar, todo bajo las reglas del respeto y el razonamiento. La prensa actual está bosada de opinión, casi todo lo es. Hasta la información se tamiza por la opinión, y así se desacredita. Las tertulias, repletas de gente que escupe verdades como minas antipersona, con esa música cutrísima de cine bélico al fondo, maldisponen y encabronan al público, lo que comenzó como un legítimo espectáculo rentable hoy es uno de los canales precipuos de adoctrinamiento e idelogización.

He de decir, y me da apuro, que lo que escribo es parte de un entramado de ideas que llevo toda mi vida construyendo, cambiando, engordando y abandonando, proceso sin fin que me tiene entretenido el sentido. Si algo echo de menos en el pensar de la sociedad que vivo hoy, es la coherencia, la defensa de posiciones para el debate, si alguna queja oigo permanentemente es la imposibilidad de hablar sin miedo, incluso en las reuniones familiares, y siempre somos los mismos los que callamos, porque las ideas tienden a evitar el conflicto frente a la ignorancia, voluntaria o sobrevenida. Silencio frente a la bestia.

Yo condeno con toda la fuerza de mi intelecto el crimen, ésa es la noticia: que haya quien se salte las leyes, poner en algún tipo de riesgo a las poblaciones, cebarse con total indiferencia con los servicios públicos y humanitarios, regodearse e incluso humillar con aires de superioridad racial a los “enemigos” ... tontos hay en todos lados, pero ser un criminal es otra cosa.

Siempre he condenado toda dictadura en mis artículos, siempre he criticado el uso partidario de las mismas para atacar a quien convenga... ¿No les extraña que ya Venezuela, verbigracia, no sea parte de las noticias ni la preocupación de algunos partidos luchadores por la democracia?... ¿raro? No. Si se me ocurriera traslucir pesar por la situación de Cuba, eso me convertiría automáticamente en heredero de los Castro.

La incoherencia es la peor enfermedad del intelecto. No hablo de cambiar de opinión, no hablo del transcurso de la vida y la experiencia, que si no te hicieran cambiar de ideas serían meros cadáveres podridos en tu cerebro, por supuesto que yo no pienso igual de un momento para otro, ni siquiera pienso igual que cuando he empezado a escribir. Hablo de la veleidad, de que no te importe decir lo que haga falta para defender, salvar tu tesis principal, de pensar “ad hoc” o “ad hominem”, característica pura del ultrarreacionario: construido el enemigo, legitimo la defensa. Hasta deberíamos agradecerle sus violencias, tan necesarias contra el mal... del otro.

Así no se debe, no se puede pensar. Tenemos que despertar de esta distopía cultural. Mientras digo esto, me invade la tristeza más profunda porque sé que no, estamos viviendo la muerte de Occidente, una cultura racista, imperialista, machista, sí, todo eso, pero también la madre de la Ilustración: el único marco de pensamiento que ha permitido la libertad, la superación de esas losas baldías de la razón citadas anteriormente. Todo lo que está fuera de la Ilustración es fanatismo en uno u otro sentido. El futuro está en manos de sistemas de pensamiento tradicionalistas, vengan de Oriente, vengan del capitalismo por excelencia USA, vengan de los herederos de la basura soviética o de las religiones a las que se da la mano y te agarran los reproductores.

El planeta deriva hacia la brutalidad, el desprecio por la Cultura es absoluto, y no culpemos a las ágrafas o los analfabetos, los mismos intelectuales no son coherentes, no son conscientes de que convertir en simple entretenimiento sin valoración el producto de su actividad es colaborar con la desaparición del análisis, del pensamiento crítico; los partidos de izquierda en este país, en sus gestiones municipales, llevan décadas fomentando el empobrecimiento de las poblaciones financiando al enemigo estructural de la libertad que es la religión, cruces, procesiones, romerías... Nada en contra, que cada cual haga lo que le dé la gana, faltaría más, pero al tiempo que en la Educación o en la gestión Cultural se ofrezcan alternativas para pensar... la excusa de que entonces no los votaría nadie, al cabo de unos años, se convierte en su propio veneno suicida, la izquierda muere de inacción y, magia potagia, acusada de enemiga de la verdad y lo popular, de ir contra lo rural, contra la idiosincrasia local, y favorecedora de lo extranjero y de los valores contrarios a la democracia... cuando no hay enemigo mayor de la democracia que el tradicionalismo.

La sensación de que estamos dormidos, que no queremos ver más bien... todo esto es fruto de la quiebra del sistema económico en 2007-08, una ruina provocada por la avaricia de los millonarios y reparada con las nóminas y los presupuestos públicos de la mayoría que, lejos de defenderse de este enemigo común e indiscutible, intoxicada percibe que son sus congéneres quienes se quedan con lo “suyo” mientras los ladrones pueden alardear de éxito y soberbia como modelos de comportamiento. Los perros peleando por un hueso, mientras los amos devoran la carne y la excretan sobre nosotros. La Crisis del 29 detonó diez años más tarde, la nuestra del 07 está estallando aún en forma diferente, guerras sin sentido para controlar áreas físicas o económicas, explosión de desvergüenza en este muladar intencionadamente descontrolado que son las redes... Querría no ser pesimista, pero abro la boca y temo ser perseguido por quienes miran acusatoriamente en nombre de la Libertad, currutacos que no quieren apercibirse de que son los perseguidores.

 

martes, 26 de mayo de 2026

26/05/2026 - EL SUEÑO HÚMEDO DEL GOLPE DE JOSÉ MARÍA AZNAR

Comentario: Una vez más, “El Muñeco Luciano” a la carga. Sin haberse arrepentido todavía de haber llevado a los españoles a una guerra que, de manera indirecta, nos costó más de 200 muertos inocentes, sólo por hacerse una foto con un inglés y un yanqui. Este “Muñeco” permitió que un “loco” dictador libio pusiera una jaima en medio de España y negoció un tanto por ciento de comisión con él, por lo que debería estar procesado y en la trena (por la guerra de Irak y por la comisión) y no diciendo chorradas por ahí.

Da mucha pena que la derecha española tenga por un “héroe” a semejante personajillo. Suerte de que siga existiendo esa “Audiencia Nacional” sin haberse enterado de que España ya no es una dictadura, que estamos en el siglo XXI y ellos se quedaron estancados en el año 1936 del siglo pasado fieles a los “Principios Fundamentales del Movimiento Nacional”.  

El expresidente vuelve a arengar a los suyos con "el que pueda hacer que haga" para derrocar al Gobierno de Sánchez

José Antequera

Aznar ha vuelto a recuperar su manida frase, “el que pueda hacer que haga”, para instar a los españoles a desalojar del poder a un Gobierno legítimo como el de Pedro Sánchez. Ya lo hizo en 2023, cuando hizo un llamamiento a los jueces para que se movieran contra el sanchismo. Hoy, en pleno terremoto por la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, el expresidente popular cree que su sentencia “cobra más sentido que nunca”. Y hasta Felipe González le compra el discurso.

Tenemos ante nosotros al Aznar más inquietante, más duro, más trumpista que nunca. El señor de la guerra está adoptando las maneras y estilos del presidente norteamericano y, al igual que él, se ha aficionado a subir contenidos a su cuenta de Instagram, como uno de esos influencers hipermotivados de la secta MAGA. En realidad, estamos ante el mismo manual de derrocamiento de gobiernos zurdo/wokes que hace tiempo patentó el xenófobo, conspiracionista e iluminado magnate neoyorquino. Recuérdese que, en plena vorágine electoral yanqui, Trump arengó a su tropa de paramilitares, decadentes vaqueros y salvajes ultras disfrazados de chamanes prehistóricos con cabeza de bisonte hasta lanzarlos contra el Capitolio. La imagen de los golpistas paseándose por los pasillos del sagrado templo de la democracia fue la más penosa de la historia de Estados Unidos. Ahora Aznar recurre también a esos mismos métodos golpistas, solo que lo hace a la española, sustituyendo el eslogan trumpista “America First” (América primero) por el de “prioridad nacional” (copiado íntegramente de Vox) y “el que pueda hacer que haga”, que es más cervantino y castizo. Pero en el fondo, el sistema es el mismo. Aznar habla de una situación “insostenible” en España e insta a “ciudadanos responsables, comprometidos, dispuestos a hacer, a actuar, a servir a nuestro país”. Solo le ha faltado pedirle a sus acólitos y correligionarios que den hasta la última gota de su sangre por la madre patria, recuperando el lenguaje franquista que el PP está poniendo tan de moda por influencia del partido de Abascal.

El pasado fin de semana tuvimos un último episodio de la febril aventura golpista que ha emprendido Aznar contra un Gobierno legítimo. Al término de la manifestación de Colón, decenas de exaltados (muchos de ellos con la bandera del pollo y coreando cánticos fascistas) se dirigieron a Moncloa para tomar el palacio presidencial por la fuerza. ¿Terminará Sánchez como Allende, refugiado en la sede gubernamental tras un montón de sacos terreros y rodeado de unos cuantos fieles defensores de la democracia? Ya no hay que descartar nada. Este país enferma por momentos. La metástasis del fascismo se extiende rápidamente por toda la sociedad, tal como se pudo comprobar durante el cálido recibimiento que la Ertzaintza dispensó a los refugiados de la Flotilla de la Libertad (cálido porque los agentes calentaron a los activistas contra el genocidio perpetrado por Netanyahu en Gaza con un celo profesional similar al que demuestran los agentes del ICE en sus cacerías contra los inmigrantes de Minesota).

“Sánchez es un peligro para la democracia constitucional española, y los españoles nos tenemos que dar cuenta de esto, porque se ha puesto la Constitución y el Estado del Derecho al servicio de los que la quieren romper”, dice Aznar. Y la pregunta no puede ser otra que: ¿acaso no es más peligroso para un país quitar y poner gobiernos desde la calle, garrote en mano y al grito de Fulano hijo de fruta? Después de ese retorno al 36, con Sánchez convertido ya en el mismísimo demonio rojo con rabo y cuernos, con la antorcha del fascismo refulgiendo en medio de la noche de la historia, solo nos queda la consternación, el miedo y la pena.

En el mundo de ayer, lo de Zapatero habría sido tomado como un asunto a tratar con la máxima prudencia y ciencia judicial hasta ser aclarado (bajo el foco de la presunción de inocencia). Hoy, ya en tiempos de la posverdad fascista, al expresidente ya lo han condenado sin que le hayan dado siquiera la opción de defenderse. Todo ello mientras la mayoría de los medios de comunicación muerden el cebo y se entregan sin pudor al aznarista lema de “el que pueda hacer que haga” (los periodistas pueden hacer y de hecho están haciendo mucho en la hora crucial de la reinstauración del autoritarismo en nuestro país). El trumpismo al que se entrega Aznar trabaja para reventar el sistema desde dentro y a fe que lo está consiguiendo en todas partes. Al exalcalde de Barcelona Trías le inventaron una cuenta en Suiza (todo era falso); a Podemos Pablo Iglesias le inventaron otra cuenta en el paraíso fiscal de las Granadinas (falso también, aunque sirvió para destruir el partido); y al diputado podemita Urban le inventaron cuarenta kilos de cocaína (más falso que una moneda de dos caras). Hay más ejemplos de hasta dónde estamos llegando en el descenso a la cloaca y en el retroceso al Estado de derecho, como la reciente sentencia contra todo un fiscal general del Estado con la única mera sospecha de que una filtración tuvo que partir de su entorno personal. A tomar viento la Constitución, el Código Penal y las leyes procesales.

El fascismo está más fuerte y desacomplejado que nunca. Ha metido cabeza en las instituciones para convertirlas en organismos pseudofranquistas; ha tomado la judicatura; y ha conseguido convencer a buena parte del pueblo de que todo vale y de que todo es legítimo para derrocar un gobierno socialista. Se hace realidad el sueño húmedo de que una España sin rojos, limpia, católica y pura de sangre y de ideas, es posible. Aznar agita el fantasma de la revolución falangista posmoderna mientras la gente de bien calla por miedo, en la falsa creencia de que todo pasará como una mala pesadilla. El problema es que la pesadilla no pasará. Y ya nada será igual que antes.

 

26/05/2026 - ZAPATERO Y LA HIPOCRESÍA DE UN ESTADO QUE SÓLO SE ESCANDALIZA POR TURNOS

La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ha abierto un debate judicial, político y moral. Lo judicial seguirá su curso. Lo político ya ha quedado bastante claro. Y lo moral, en España, hace años que cotiza a la baja

Josep Jover

Conviene empezar por una obviedad que aquí siempre estropea alguna consigna: una imputación no equivale a una condena. Que un expresidente haya sido citado como investigado no prueba su culpabilidad. Prueba, eso sí, que un juez considera que hay indicios suficientes para sentarlo ante la Justicia y obligarlo a dar explicaciones. No es poco. Pero tampoco es la sentencia final que tantos redactan con la alegría procesal de quien confunde una toga con una porra.

Ahora bien, dicho eso, la cuestión política de fondo no desaparece. Al contrario: se vuelve más interesante. Porque el caso no sólo plantea qué hizo o no hizo Zapatero, qué favores movió, qué puertas abrió o qué cobros pudieron estar asociados a esa red de influencias. Plantea también otras preguntas, bastante más incómodas para el sistema: por qué unas conductas se convierten en escándalo nacional irreversible cuando afectan a la izquierda y otras merecen para la derecha una indulgencia casi administrativa, como si todo fueran molestias del tráfico institucional y también, qué se ha dado o prometido a cambio de los dossieres americanos contra Zapatero.

Aquí es donde aparece el gran teatro español. Si una investigación de este calibre, nutrida en parte por material llegado desde el exterior, hubiera puesto en el foco a un expresidente de la derecha, buena parte de ecosistema mediático estaría hablando de captura del Estado, connivencia internacional, interferencias intolerables y delitos contra el interés nacional. Y no les faltaría retórica, que para eso vamos sobrados de patriotas de alquiler.

La hipocresía, por desgracia, no es patrimonio de un solo bando. La derecha mediática y política lleva años explotando la idea de que la corrupción ajena es una prueba de decadencia nacional, mientras la propia suele presentarse como error administrativo, exceso de confianza o simple mala compañía. Una especie de milagro ideológico: si lo hacen los otros, es una trama; si lo hacen los tuyos, es una distracción. España, ese país donde la moral pública cambia de código postal según quién firme la factura.

Y luego está el otro elefante en la sala: la confianza en la Justicia. O, para ser más exactos, la confianza limitada, intermitente y selectiva en la Justicia. Hay una percepción muy extendida, de que una parte relevante del aparato judicial español actúa con sesgos conservadores profundos, herencias corporativas resistentes al paso del tiempo y una severidad no siempre repartida de manera homogénea; sobre todo si eres de izquierdas o independentista. Esa percepción no surge de la nada ni de una simple rabieta ideológica. Se alimenta de décadas de decisiones discutidas, ritmos procesales asombrosamente desiguales, entusiasmos cautelares muy variables y una cierta familiaridad entre poder judicial, poder mediático y cultura política ultra-conservadora.

Afirmar que existe esa percepción, e incluso que hay elementos históricos para tomársela en serio, es un antecedente, afirmar como hecho probado que toda decisión contra un dirigente de izquierdas responde a una conjura del “estado profundo” es otra muy distinta. Y además es intelectualmente perezoso. Porque convierte cualquier investigación en un dogma previo: si afecta a los míos, es persecución; si afecta a los otros, es justicia poética. Es el mismo tribalismo que criticamos, solo que con mejor vocabulario; pero eso de la vinculación con la derecha dura de nuestro poder judicial, como las meigas, haberlas, hailas.

La posición seria, aunque menos cómoda para el fanatismo de sobremesa, es más exigente: ni santificar automáticamente al juez, ni absolver automáticamente al investigado porque encaja en nuestro mapa sentimental. Se puede sospechar del sesgo estructural del sistema y, al mismo tiempo, exigir explicaciones durísimas a un expresidente cuando aparece en una causa de tráfico de influencias, sociedades instrumentales, flujos opacos y contactos de alto nivel. De hecho, esa es la única posición adulta. Todo lo demás es propaganda con aspiraciones de catecismo. Y las mismas explicaciones deben ser exigidas para los expresidentes anteriores, que su conducta habitual no ha desentonado de lo que se reprocha a Zapatero.

Pero la cuestión de fondo importante sigue intacta: ¿a cambio de qué? Si hubo gestiones, si hubo mediación, si hubo influencia, si hubo cobros, si hubo estructuras pensadas para separar el favor del beneficiario final, la cuestión central no es sólo penal. Es institucional. ¿A cambio de qué se pone el prestigio de una expresidencia al servicio de intereses privados? ¿A cambio de qué se normaliza que el poder retirado siga operando como oficina de contactos premium? ¿A cambio de qué se espera que la ciudadanía no vea en todo esto algo más que una “actividad privada” bastante bien conectada? Y porqué Zapatero sí y los otros expresidentes no.

Porque tengámoslo claro: ¿se habría reaccionado igual si el apellido investigado fuese otro? La respuesta, sinceramente, parece obvia. No. Habríamos visto otro vocabulario, otras urgencias morales, otros editorialistas inflamados y otros patriotas de plató descubriendo de pronto la soberanía nacional. En España no cambia tanto el amor a la justicia como el reparto de los adjetivos.

Zapatero tiene derecho a defenderse. Faltaría más. Pero el país también tiene derecho a no tragarse el viejo menú de siempre: presunción de inocencia para los propios, presunción de culpabilidad para los adversarios y presunción de pureza para unas instituciones, como la Justicia, que llevan demasiado tiempo reclamando confianza automática mientras administran méritos desiguales para merecerla. Y eso nos lleva a la siguiente pregunta: Qué ha cobrado o qué se le ha prometido al que ha generado y enviado esos dossieres con los que se imputa a Zapatero. Porque en el mundo internacional nadie da nada por nada.

Eso quizá sea lo más revelador del caso. No sólo es lo que pueda acabar acreditándose sobre Zapatero, sino es el espejo que vuelve a colocar la realidad delante del sistema. Un espejo cruel, sí, pero merecido. En él aparece una democracia donde una justicia con muchos grises, se invoca con fervor cuando castiga al rival, se cuestiona cuando roza al aliado y se idealiza o se denigra según convenga al turno de palabra. Aunque sea a costa de traicionar a la idea del estado y a los propios ciudadanos.

Muy institucional todo. Muy edificante. Muy español.

 

lunes, 25 de mayo de 2026

25/05/2026 - EL RELOJ DE ALFONSO GUERRA EN ANDALUCÍA

Antes de entrar en la frase famosa de Alfonso Guerra allá por el año 2012, si mal no recuerdo, pues por aquel entonces hice un escrito sobre ella que voy a reeditar más abajo, quiero señalar eso que dijo un tal Breno (jefe galo) que había sitiado y vencido a la ciudad de Roma en el siglo 390 a. c.: Vae victis (¡Ay de los vencidos!) ¿Por qué digo esto? Pues por lo que nos espera a los ciudadanos de a pie si el PP gana el próximo año las Elecciones Generales. Como en aquella época ya remota, seremos “devorados por los leones”. Como lo van a ser los ciudadanos andaluces por el “galo” Moreno Bonilla y sus correligionarios de VOX tras haber vencido a los socialdemócratas (que no socialistas) del PSOE. Los romanos (andaluces en este caso) pagarán, pero no será suficiente, y PP y VOX pondrán su espada encima de la balanza y pronunciarán la famosa frase “Ay de los vencidos”.

Creo que la Sra. Montero (que no piensa dimitir como sería lo suyo) ha buscado en su Andalucía natal la jubilación de oro en la Asamblea Regional, sin haberse preocupado lo más mínimo por desconectarse de la sanidad que, debido a sus múltiples externalizaciones cuando fue Consejera de Salud, algo que no debería haber olvidado, la ha puesto donde debía, en la oposición. Los andaluces tienen memoria y no se olvidan de cuando en los 35 años de gobierno del PSOE, la sanidad fue olvidada y de ahí su total precariedad, que, evidentemente, la derecha y la extrema derecha (muy favorables a la sanidad privada) no van a corregir en absoluto. Pobres andaluces, sin recursos una gran mayoría.

Pero, vamos con lo del reloj de Alfonso Guerra, sin olvidar que el escrito es del año 2012 y desde entonces ha llovido mucho, pero que en ciertos aspectos de la vida política se asemeja bastante a lo que está ocurriendo ahora; y muy claro que lo del reloj le viene al dedo a la Sra. Montero, visto lo visto en las pasadas elecciones andaluzas de hace unos días.

Decía servidor por aquel año 2012:

Quien no recuerda a ese Alfonso Guerra del inicio de la democracia sagaz y directo al centro de la mezquindad que para él suponían ciertas actuaciones de otros líderes políticos contra los ciudadanos. Quien no recuerda lo del reloj: “…se le da un martillazo al reloj y después se muestra al público diciendo que tiene arreglo”. Pena que D. Alfonso no haya respondido después a las expectativas que en él depositó toda la gente progresista y solo haya sido el compañero de viaje de un embaucador que nos ha engañado a todos y muy especialmente a los suyos, a los trabajadores y a los pobres y a los más desfavorecidos. Pero, ¿qué se va a hacer?, el socialismo del PSOE ha resultado ser un fiasco que solo se asemeja al fascismo. Y, aunque nunca se puede decir “de esa agua no beberé”, dudo que mientras viva, vuelva a votar a esta pandilla de vividores, corruptos y engaña obreros que son los únicos que junto a los lobbys y a las élites no tienen problemas con la Banca y a los únicos que ésta concede esos famosos “créditos hielo” que, en un país tan caluroso como este nuestro, se funden con facilidad.

Bien. Pues algo como lo del reloj de Alfonso Guerra está pasando en la actualidad con la política de nuestro país. Los políticos le han dado un “martillazo” a España y ahora nos cuentan que tiene arreglo. Los políticos de todos los colores, sin excepción que haga la regla, pues a los de IU, que aún no han gobernado, hay quienes dicen que se les ve venir -como dijo Forjes con el Agro-Rock-, supongo que por lo de Andalucía. Pero… ¿Y cómo es el arreglo que, digan lo que digan, tiene que venir de fuera? ¿Cómo el de Portugal, Irlanda o Grecia? Por favor, no, ¡eso no!

No recuerdo a nadie de la política que llegue más allá de la expresión de inculpación a la crisis (¿inventada por el mundo financiero para soltar lastre a costa de los ciudadanos?) o, tardíamente, a la burbuja inmobiliaria que, por cierto, ha hecho rico a más de uno poniendo el cazo. Ningún padre de la patria reconoce su ineptitud. Ningún talento de esta democracia -que no lo es tal por culpa de una ignominiosa ley electoral- ha presentado su dimisión por causar a los ciudadanos los perjuicios que todos estamos viviendo mientras él se ponía las botas con sueldos y prebendas y privilegios propios de otros tiempos y en absoluto acordes con su poca capacidad o depauperada ingeniosidad para resolver problemas en lugar de crearlos.  

Poblaciones, pequeñas y grandes, arruinadas por tantas y tantas obras innecesarias y por un florecimiento sin igual de la sinecura (un empleo, nueve votos) para mantener el cargo y consiguientemente un sueldo que ni se había soñado. Obras como una escuela para cien alumnos donde solo hay doce niños en edad escolar o un ambulatorio de cinco plantas para un pueblo de menos de trescientos habitantes, o el adecentamiento de una calle que en el plazo de menos de tres años hay que levantar tres veces para corregir baches y es en la actualidad el terror de personas y automóviles por sus bordillos “vanguardistas” de ingeniería hortero-social (imagínense de que opción política), o la construcción de un “carril-bici” de menos de 600 metros cuesta arriba que termina en la puerta de un taller mecánico por un lado y contra la pared lateral de una casa por otro, son solo algunos ejemplos de la debacle que la desvergüenza ha producido.

Autonomías que eran ricas, como Cataluña o Valencia, en bancarrota… y sus cabecillas ricos y estrenando traje y corbata a diario y pidiendo miles de millones de euros para seguir oyendo “música celestial”, por supuesto sin intención de agradecer…, ni de devolver, lógicamente, pues se lo debemos el resto de los españoles a ellos por habernos explotado durante muchos años para con nuestro sudor hacerse ricos y poderosos y querer ser una nación independiente. O como Extremadura, que tiene hasta un “Observatorio Financiero”. ¿Para observar que tipo de pájaros? Buitres “leonardos”, como dice mi amigo Diego del Pozo, quizás. O Andalucía, que mantiene más de ¡35.000! móviles oficiales. Y de las demás, ¿qué se puede decir de bueno? Posiblemente, nada de nada.

El país, en suma, intervenido por la Banca y el valor de las ideas: pido un préstamo a mi Nación a través del Banco Central Europeo al 1% y compro Deuda Pública de mi propio Estado -para ayudarle- al 6%... claro que, como con ello no es suficientemente enojosa la burla, pido una ayuda al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria. Y los usuarios, la mayoría pobres ya, en tanto, a pagar cláusulas contractuales a 30 0 34 euros. Es decir, resumiendo: el País saqueado por la Política -principalmente pepera y socialista- y por la Banca y las Grandes corporaciones de Servicios. Pero…, esto tiene arreglo.