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lunes, 6 de abril de 2026

06/04/2026 - EL IRPH EMPIEZA A CAER POR LA CIRCULAR 8/90

El juzgado 101 bis de Madrid anula un IRPH por ocultar información esencial

José Antonio Gómez

La Sentencia 1160/2026 del Juzgado de Primera Instancia nº 101 BIS de Madrid, ha declarado nula por abusiva la cláusula IRPH aplicada en un préstamo hipotecario.  Considera el juez que la falta de información precontractual genera un desequilibrio importante en perjuicio del consumidor basado en los siguientes argumentos: El prestatario no pudo prever el coste real del préstamo, No pudo comparar la oferta con otras alternativas del mercado, la entidad mantuvo una posición de ventaja informativa y el contrato protegía únicamente las expectativas económicas del banco.

La Asociación de Hipotecados Activos, que lleva desde 2012 defendiendo a los consumidores, ha conseguido en este caso, además, la nulidad de la comisión de apertura, el cálculo 365/360 y los gastos a cargo del prestatario, entre otras cláusulas. Según el portavoz de la asociación, José María Rivas de Roda, es importante recalcar que esta sentencia se consigue en un juzgado especializado después de los pronunciamientos restrictivos del Tribunal Supremo.  Según Rivas de Roda, “El magistrado del 101 BIS aplica la doctrina más reciente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), especialmente la sentencia de 12 de diciembre de 2024, que exige a las entidades financieras un estándar reforzado de transparencia cuando comercializan índices complejos como el IRPH”, y añade, “Y en este caso, la omisión de la Circular 5/94 es fundamental”.

Un Tribunal Supremo más preocupado por la banca que por los españoles

En las sentencias hasta ahora emitidas por el Tribunal Supremo se insinúa que la referencia a la Circular 8/90 es insuficiente para cumplir la transparencia necesaria del contrato, hasta el punto que se caería en un error de incorporación, como sucedió con la Sentencia 161/2026 (la única del Alto Tribunal que ha dado la razón a los consumidores). Al caer en el error de incorporación no cabe entrar en el tema del desequilibrio, ya que la cláusula IRPH no forma parte del contrato.

El problema del que se quejan los afectados españoles es que el Tribunal Supremo, que se está focalizando su esfuerzo en rechazar casaciones y disuadir a los consumidores de reclamar, por el contrario, no parece tener ninguna prisa en dos asuntos fundamentales: el primero es los referidos contratos que citan la Circular 8/90 en vez de la 5/94 y el segundo es la cláusula de cierre de algunas entidades (dejar el IRPH fijo cuando desaparece). Respecto al segundo aspecto, si bien el Tribunal Supremo ha dado por buena la aplicación de la Ley de Emprendedores en detrimento de la cláusula de cierre (STS 2072/2022, STS 327/2022 y STS 339/2022) se enmarcan todas ellas en la situación previa a las sentencias del TJUE de 2023 y 2024, por lo que dan por buena la contratación IRPH. Eso hace que sea problemático aportarlas a litigios sin una explicación detallada de las mismas.

Pero, por lo que se refiere a la cuestión primera, más importante, nos comentan los afectados que muchos bancos ofrecen arreglos negociados para evitar que el Tribunal Supremo se pronuncie y, mientras tanto, poder desahuciar a los afectados que no se hayan dado cuenta que su contratación IRPH podría ser nula.

 

domingo, 5 de abril de 2026

06/04/2026 LA VUELTA AL PASADO: 11 AÑOS DE SILENCIO Y LA MISMA MALETA

V. HURTADO 04/04/2026

Hoy, echando la vista atrás, me he reencontrado con mi escrito de hace 11 años; aquel por el que Extremadura7Días me concedió el segundo premio de los galardones Vauban. Al releerlo, me invade una sensación agridulce: el texto parece escrito esta misma mañana. Han pasado más de dos lustros y la situación, lejos de "progresar", se ha quedado congelada en un andamiaje oxidado.


​En 2015 dije que, si los extremeños queríamos avanzar, debíamos unirnos. Me equivoqué. Hoy, en pleno 2026, ni siquiera tenemos gobierno en la Comunidad porque una señora y un señor, muy bien arreglados ellos, son incapaces de ponerse de acuerdo sin recibir primero el "visto bueno" de sus amos en Madrid. Son capaces de arrastrarnos a nuevas elecciones antes que admitir su incompetencia e irse a sus casas a ver si vienen otros dos que, al menos, sepan para qué sirve un consenso.


​Si en 2015 hablaba de 35 años de régimen, hoy ya rozamos la "boda de oro" de los 50. Los únicos que hemos cambiado somos nosotros: más mayores, jubilados, pensionistas... y muchos que ese "bichito" que ya nadie nombra mandó a la tumba antes de tiempo. Ellos siguen esperando en la frialdad del cementerio con las manos abiertas a que lleguen los culpables que nunca dieron la cara.


​Mientras tanto, las "sagas familiares" en las instituciones ya no son noticia; son parte del paisaje, como las encinas, pero sin dar bellotas. Los "papis" han pasado el testigo a los hijos, asegurando que el sillón no salga del salón de casa.


​1. Sanidad: de la espera a la desesperación
 

​En aquel entonces nos quejábamos de las listas de espera. Hoy, la situación es crítica: faltan médicos en los pueblos y especialistas en los hospitales. Nuestros mayores tienen que hacer malabares para elegir entre llenar la nevera o pagar el copago. La "burocracia digital" se ha convertido en el muro perfecto para que el ciudadano no moleste a su médico de cabecera.


​2. El tren y las carreteras: El eterno "próximamente"


​Prometieron un tren digno para 2020, luego 2022... ahora ya nos dan cita para el 2034. A este paso, la alta velocidad la veremos desde el otro barrio. Tenemos una vía de "chichinabo" que deja a los extremeños tirados en mitad del campo por las chapuzas de años. Y mientras, el ministro del ramo —ese gran ejemplo de la "evolución humana"— ni sabe, ni oye, ni quiere oír. Eso sí, el sueldo lo cobra con una puntualidad británica.


​3. Paro y juventud: exportando talento a granel


​En 2015 decía que nuestros hijos abandonaban la tierra. Hoy la maleta sigue siendo el accesorio más usado. Exportamos licenciados para levantar Madrid o Alemania, mientras aquí nos quedamos con abuelos que, con pensiones de miseria, aún tienen que estirar el chicle para ayudar a hijos y nietos.


​4. Clase política: promesas de cartón piedra


​Mencionaba yo entonces a Vara (DEP) y sus promesas ante notario. Hoy el color del sillón habrá cambiado, pero la "sangre joven" que venía a salvarnos ha aprendido más rápido dónde están las dietas y las tarjetas que dónde están los baches de las carreteras secundarias.

 

En resumidas cuentas: Extremadura ya no tiene que levantar la voz... tiene que dar un golpe en la mesa. El silencio es complicidad con nuestra propia decadencia. Hace 11 años miraba hacia abajo y veía a Andalucía; hoy, al mirar hacia abajo, solo veo el vacío de ser los últimos de la fila en esta nación llamada España.


​Si no nos unimos como ciudadanos de a pie, dentro de otros 11 años (si es que aún estoy en esta tierra y no bajo de ella), estaré escribiendo la misma carta mientras veo pasar de largo el último tren. Ya está bien de ser invisibles.

 

05/04/2026 - 7.291 RESUCITADOS

MARTA NEBOT

Esta semana santa -o no tanto- se ha estrenado No, no iban a morir igual, el nuevo documental sobre los 7.291 ancianos que murieron abandonados en las residencias de ancianos de Madrid en 2020 por unos protocolos sanitarios vergonzosos -con o sin pandemia-. Escribo sobre él para que se lea el domingo de resurrección -con fe o sin ella-. Soy atea, como muchos de los que siguen peleando porque se les haga justicia. Lo hacen para que podamos descansar en paz. Esta columna ya está repleta de paradojas y recién empieza.

¿Quiénes eran los que no iban a morir igual, los que lo hicieron solos, sin atención médica ni paliativos, encerrados en sus habitaciones, ahogándose aferrados a los barrotes de sus camas y a la incomprensión por tal abismo de desamparo? 

Eran Elena, Alfonso, Chelo, Claudia, Alejina, Margarita, Julia, Miguel, Carmen, Milagros, Gorgonio, Guillermo, Petra, Benita, Paula, Concha... Seguro que votaban de todo, seguro que creían o no lo mismo.

Elena se volvió muy coqueta en sus últimos años; Alfonso, un atleta que se hacía cinco kilómetros de bici estática diarios con 104 años; Petra cantaba muy bonito y a todas horas; Chelo cuidaba del huerto y le encantaba jugar al julepe y con sus nietos. 

Habían vivido "vidas duras", "humildes", "hijos de la guerra, la posguerra, la dictadura". Sabían de hambre, de injusticia y de miseria. Pero eran "generosos", "profundamente buenos", "cuidadores"; se sabían en otra España, cuentan quienes les recuerdan en este docu.

Algunos habían empezado a hablar de los tiempos oscuros. La vejez les había quitado el miedo y la vergüenza. 

Y así hasta 7.291 historias distintas que terminaron en muerte indigna, en agonías atroces por una decisión política: la Comunidad de Madrid, con Isabel Díaz Ayuso como presidenta, no envió los médicos que tenía a donde hacían más falta. Los mandó al hospital "milagro" de Ifema -donde solo aceptaban enfermos leves- y a los hoteles medicalizados -donde lo mismo-, mientras en las residencias morían cientos a diario. En los hospitales privados había camas libres, como reconocieron sus directores en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid, que fue disuelta sin conclusiones por convocatoria electoral. Los residentes con seguros médicos privados sí fueron trasladados a centros hospitalarios. Solo condenaron a morir -y a hacerlo a pelo y solos- a los viejos en residencias que dependían de la seguridad social de todos.   

Javier Quintas, un director de cine y de series de televisión de primer nivel (El comisario, Física y química, Los protegidos, Los misterios de Laura, El príncipe, Mar de plástico, Casa de papel y un largo etc) y Aman Hamoudi De Andrés del Pozo, coordinador de las políticas de juventud del Ayuntamiento de Alcorcón, trabajador social y realizador de vídeos, que fue niño saharaui nacido en un campo de refugiados y se formó en España gracias a su familia de acogida, han hecho posible este nuevo trabajo documental que puede seguir creciendo, que puede contarnos más y más sobre ellos, como la exposición que ha acompañado con su estreno. 

El 18 de marzo pasado se cumplieron seis años del primer protocolo de la vergüenza que dio la orden de dejarles morir. Por esa efeméride los familiares y amigos que todavía luchan por su memoria y por algo de justicia organizaron una exposición con sus biografías, con sus fotos, con sus cosas en la Fundación Anselmo Lorenzo, en el barrio de Arganzuela. 

Allí se han expuesto sus objetos: una gorra de Alfonso, el costurero de la tía Chelo, un parchís, varios abanicos, las cintas de Juanito Valderrama, un trabajo de fin de grado que les ha dedicado una estudiante valenciana, los libros de Manuel Rico, de Alberto Reyero, de Sara Tajuel, el informe de la Comisión Ciudadana... Todo para mantenerlos vivos en el recuerdo, para recordarnos que no son solo un número, que fueron personas que murieron torturadas y que puede volver a pasar, porque el pasado que no se reconoce amenaza con repetirse.   

En este documental hablan también los trabajadores que los acompañaron en aquel morir tan feo, jugándose la vida y la de sus familias, sin EPI, sin tests, sin mascarillas, por debajo de todos los mínimos... Cuentan que lo más duro no fue la escasez, ni la enfermedad, sino la soledad y la impotencia. Repito: lo más duro fue el abandono de este Madrid nuestro tan rico. 

La madre de Carmen, que tenía alzhéimer, se escapaba e iba buscando a gritos por las tres plantas de la residencia a su marido, que había muerto en la habitación de al lado y nadie se lo había dicho. Es la viva imagen de la desesperación que debió explotar en cada uno de esos 7.291 últimos momentos. ¿Qué pensarían en el último suspiro?

Las familias tenían terror al teléfono. Confinadas en sus casas esperaban la llamada que les confirmara la pesadilla que les perseguía tanto dormidos como despiertos.  

Vieron venir lo que venía, como lo vieron en la Comunidad de Madrid. Los primeros con angustia y desesperación, los segundos con ¿frialdad? y triunfalismo por el hospital de campaña más grande e inútil del mundo. 

¡Qué oportuno hablar de los 7.291 en la semana que este país dedica a la conmemoración de un calvario, aunque sea con final feliz en el cielo! ¡Qué buena idea recordar a los que tanto piensan en la otra vida que no olvidamos lo que hicieron en esta con nuestros viejos indefensos!

Mi madre siempre ha tenido terror a los centros de mayores. Lleva décadas rogándome que jamás la deje en "uno de esos sitios". Siempre creí que conservaba la memoria de tiempos pasados, que las residencias de ancianos ya no son el infierno que ella imagina, que llegado el momento -si no me quedaba más remedio- tendría que llevarla allí a mi pesar y al suyo, como tantos hacen y han hecho. No puedo imaginar el dolor si hubiera sido ella una de estas víctimas. No puedo imaginarlo pero tengo que intentarlo por lo menos.     

El domingo de resurrección va de esperanza, también para los ateos educados en una cultura cristiana. Nuestra esperanza es que Madrid no pueda olvidarlos, que no podamos digerir el abandono en el peor momento, que no asumamos que el Estado del bienestar ya está muerto. Si lo hacemos lo seguirán matando. Si lo apuñalaron una vez y les salió tan barato, volverán a hacerlo y seremos más los que moriremos desatendidos y solos. Los 7.291 pueden ser el principio de muchos otros calvarios.

 

05/04/2026 - SUELTA ROCA NEGRA SUS MENTIRAS NEGRAS

Eduardo Madroñal Pedraza

"La aurora de Nueva York tiene/ cuatro columnas de cieno/ y un huracán de negras palomas/ que chapotean las aguas podridas. (...) A veces las monedas en enjambres furiosos/ taladran y devoran abandonados niños". "El silencio quemaba mis ojos/ como negra cal". "Mis lágrimas darán el arco/ negro de la luz negra". Lorca.

La Roca Negra no es la Casa Blanca. La Roca Negra es la expresión concentrada de la clase dominante estadounidense, la que realmente manda en la Casa Blanca. BlackRock, que gestiona unos 14 billones de dólares en activos, aumentó sus ingresos, en 2025, un 19%, 24.216 millones de dólares, y ganó un 17% más, 7.736 millones, es uno de los 3 fondos de inversión también principales accionistas en bancos y oligopolios yanquis. Su presidente ha estado en España, y escogió los anfitriones con los que reunirse y las palabras que debían trascender al público.

Para oligarquía, la de toda la vida, la yanqui

Primero es saber quién habla y qué esconde. La interpenetración de los fondos de inversión entre sí y con bancos y oligopolios constituyen la burguesía monopolista, la clase dominante estadounidense, que ahora trata de revertir su inexorable ocaso imperial.

Lo primero es entre los fondos de inversión. The Vanguard Group, Inc. el mayor accionista de BlackRock, Inc., un 9% de sus acciones. A su vez, BlackRock lo es de Vanguard, un 6%. Y lo mismo sucede con el tercer grande, State Street Corporation.

Lo segundo es la interpenetración con los principales bancos de Estados Unidos. JPMorgan Chase, Bank of America y Wells Fargo & Co., suman el 42% de todo el patrimonio financiero en banca. El cuarto es Citigroup Inc. (Citi). Otros son U.S. Bancorp (USB) y Goldman Sachs. Los principales accionistas en los seis bancos son The Vanguard Group, BlackRock, y State Street, oscilando, en este orden, entre algo menos del 10% y algo más del 4% de participación accionarial en las citadas entidades financieras.

Lo tercero es la penetración en los oligopolios militares clave, en los tecnológicos, de inteligencia artificial y de bases de datos. En la industria de defensa, o de guerra como Trump la ha bautizado, BlackRock junto con State Street Corporation y Vanguard Group son los principales accionistas de los cinco grandes oligopolios del armamento, Lockheed Martin, Raytheon Technologies (RTX), General Dynamics, Northrop Grumman y Boeing. Hablamos de un presupuesto militar reconocido de 800.000 millones de dólares anuales, que ahora con las guerras de Trump no hace más que crecer.

Respecto al dominio de las tecnológicas, BlackRock vuelve a ser con Vanguard Group y State Street los tres accionistas principales en Apple Inc., Microsoft Corporation, Alphabet Inc. (Google), Amazon.com Inc., NVIDIA Corporation y Meta Platforms Inc. (Facebook). Y, cómo no, en los medios de comunicación y entretenimiento como Fox News, CBS, Comcast y Disney.

No habla de política mundial. Primera mentira

Su posición geopolítica mundial aparece a través de la inteligencia artificial. Dice que el problema no es que la inteligencia artificial transforme nuestras vidas, sino quién y cómo guiará esa transformación. Si Europa y Estados Unidos, o China. Mentira disfrazada de media verdad, negra mentira. Señala al blanco principal y determinante para Washington, China.

Ahora mismo en la parte del mundo que domina la superpotencia estadounidense, la inteligencia artificial la controlan las grandes corporaciones yanquis, incluida la que ya influye cada vez más en la Europa subordinada y en la vida de su ciudadanía. China sigue su camino independiente.

No habla de política española. Segunda mentira

Afirma que, en los últimos 20 años, en España se ha creado más riqueza que nunca. Otra vez, una media verdad que es una mentira negra. El problema es quién se ha apropiado de esa riqueza. Se la ha apropiado mayoritariamente el Ibex35 y, por tanto, los fondos y bancos extranjeros que lo dominan. En estos años las persistentes políticas fiscales, casi de paraíso fiscal, de la legislación española, y la permisividad gubernamental con las crecientes actividades monopolistas de los oligopolios del Ibex35 han permitido que la riqueza social, de cada 4 euros de beneficios, 3, se haya ido a Wall Street.

Y miente descaradamente afirmando que el aumento de la clase media en España supone menos gente con dificultades económicas que a principios de siglo. Los informes constantes de Oxfam y de Cáritas, y los datos del Instituto Nacional de Estadística, demuestran el creciente empobrecimiento no sólo del 30% de la población que no llega a fin de mes, sino de ese 50% restante que llega a fin de mes, pero cada vez más empobrecido, y progresivamente empeorando su situación económica y su futuro social.

 

martes, 31 de marzo de 2026

31/03/2026 - EL EMPEÑO DE ANTICORRUPCIÓN EN NO SENTAR AL PP EN EL BANQUILLO POR LA "KITCHEN" ABOCA AL ESTADO A ASUMIR LAS INDEMNIZACIONES

Comentario: Como no podía ser de otra forma: Rajoy y la Sra. Cospedal se van de rositas y los gilipollas de los españolitos a pagar. ¡Valiente “merde” de justicia! ¡Valiente “merde” de país!

La Fiscalía y la Audiencia Nacional rechazaron que el PP fuera enjuiciado como presunto partícipe a título lucrativo pese a que la formación fue la beneficiada por la operación policial para arrebatar documentación a Bárcenas sobre la 'caja b'.  

·       Ana María Pascual

El juicio por la trama Kitchen arranca el próximo lunes, 6 de abril, de manera "descafeinada", indican fuentes jurídicas, al no sentarse en el banquillo todos los que se beneficiaron de la operación ilegal de inteligencia puesta en marcha desde el Ministerio del Interior del gobierno de Mariano Rajoy para sustraer documentación sobre la caja b del PP al que había sido su tesorero, Luis Bárcenas, en el marco del caso Gürtel que ya se estaba investigando por la justicia. 

No están en el banquillo ni el expresidente Mariano Rajoy; ni la que fuera la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal; ni siquiera el propio Partido Popular; todos ellos presuntos beneficiados de Kitchen, cuyo fin último era detraer a la justicia pruebas de la trama Gürtel. El cargo más alto que va a ser juzgado es Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, que, sin señalar directamente a Rajoy, ha declarado que el caso Gürtel era una cuestión que atañía al PP y no al Ministerio del Interior.

Es por eso que extraña sobremanera que el PP no figure entre los encausados de la operación Kitchen como responsable a título lucrativo cuando sí lo fue en ocasiones anteriores en el marco de los juicios por el caso Gürtel, de los que resultó condenado en tres ocasiones por haberse lucrado de la trama corrupta liderada por Francisco Correa, que anidó de lleno en el PP.

El "empeño" de la Fiscalía Anticorrupcción, dirigida por Alejandro Luzón, en que el PP no se sentara en el banquillo como responsable a título lucrativo, como pedían la acusación popular ejercida por el PSOE y las defensas del exministro Fernández Díaz y de Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad, ha dejado la causa con interrogantes sobre quién ordenó la operación, y en todo caso, la ausencia de Rajoy y de Cospedal deja al procedimiento huérfano de presuntos "autores intelectuales o ideólogos", indican fuentes jurídicas. 

Y esto, además, tiene otra lectura: el rechazo de la responsablidad civil a título lucrativo del PP, que tiene un carácter solidario, es decir, de pago conjuntamente con los condenados para devolver los fondos de los que se hubiera beneficiado, aboca al Estado a sufragar de manera subsidiaria toda la carga de las indemnizaciones que no sean satisfechas por los responsables. Porque la Fiscalía podía haber pedido que el PP respondiera solidariamente por la actuación de sus cargos sin renunciar a que el Estado fuera responsable civil subsidiario.

El coste de la 'Kitchen'

En el caso Kitchen, la Audiencia Nacional rechazó la petición del PSOE de que se cuantificara en un informe económico el alcance de la operación parapolicial y su impacto en el erario, al destinarse hasta 70 policías a labores de espionaje sin orden judicial. Sí se conoce la cuantía de los fondos reservados que percibió Sergio Ríos, que actuó como chófer-espía de la familia Bárcenas: 2.000 euros al mes entre julio del año 2013 y el mes de septiembre del año 2015; además de más de 3.000 euros en gastos de transportes y comida. 

Estos fondos públicos usados en beneficio del PP no han sido tenidos en cuenta ni por la Fiscalía ni por el ya jubilado juez instructor Manuel García Castellón ni por su sucesor, el juez Piña, que volvió a desestimar en enero pasado la petición del PSOE para que el PP fuera enjuiciado como partícipe a título lucrativo y que María Dolores de Cospedal se sentara en el banquillo.

A escasos días para que arranque la vista oral, los socialistas han pedido este lunes a la Audiencia Nacional que les informe de la investigación para conocer la capacidad económica de los encausados a fin de que respondan de las eventuales indemnizaciones y multas que se les pide.

"Se solicita que, o bien se nos dé acceso a las piezas separadas y a los oficios que se hayan efectuado, o, de no existir, que se actúe conforme a lo ordenado, puesto que no estamos hablando exclusivamente de la responsabilidad civil solicitada por la familia Bárcenas, que excede los 120.000 euros (más el 30% de costas), sino también de dinero público detraído de las arcas del Estado (más de 54.000 euros) y de cuantiosas posibles multas pecuniarias", solicita el PSOE en un escrito al que ha tenido acceso Público y en el que se ahonda de esta manera: "Resulta, por tanto, necesario que la Administración de Justicia sea capaz de evitar cualquier posibilidad de que sean los propios ciudadanos quienes deban asumir el coste de la corrupción, dado que el Ministerio Fiscal pide la responsabilidad civil subsidiaria del Estado".

Peticiones de indemnización

Luis Bárcenas, su esposa, Rosalía Iglesias, y el hijo común, Willy, todos ellos espiados, piden 400.000 euros a cada uno (1,2 millones de euros en total), en calidad de acusación particular, "debiéndose añadir como responsabilidad civil derivada del delito de malversación de caudales públicos a los acusados en la cantidad que finalmente se fije en sentencia de ser condenatoria", según consta en su escrito de acusación. La alta suma indemnizatoria de los Bárcenas se refiere al intento de secuestro que sufrieron por parte de un falso cura, que falleció en 2022. Esta cuestión ha quedado fuera del enjuiciamiento.  

Por su parte, la Fiscalía pide, en concepto de responsabilidad civil, a los encausados Jorge Fernández Díaz, Francisco Martínez, Eugenio Pino, José Manuel Villarejo Pérez, Andrés Gómez Gordo y Sergio Javier Ríos Esgueva que indemnicen, de manera conjunta y solidaria, a Luis Bárcenas en la cantidad de 6.000 euros; y a Rosalía Iglesias, en la cantidad de 3.000 euros por los delitos contra la intimidad. 

Por otro lado, el Ministerio Público pide para la cúpula del Ministerio del Interior, Fernández Díaz y Martínez, así como para el ex director Adjunto Operativo de la Policía Eugenio Pino la cantidad de 57.943 euros por el delito de malversación. Respecto de esa cantidad total, responderán también, de manera conjunta y solidaria, el encausado Sergio Javier Ríos Esgueva en la cantidad de 54.700 euros; el comisario jubilado Villarejo en 47.243 euros; y el comisario Andrés Manuel Gómez Gordo en la cantidad de 10.000 euros. 

En el caso de Sergio Ríos, para quien la Fiscalía solicita que se anule su nombramiento como funcionario de la Policía Nacional, cuenta con un abogado de oficio y actualmente está suspendido de empleo y sueldo en el Cuerpo, por lo que es previsible que no pueda hacer frente a las indemnizaciones ni a las multas a las que pudiera ser condenado. 

En el caso del comisario Andrés Gómez Gordo, exasesor de Cospedal en Castilla- La Mancha, la acusación popular del PSOE indica "la posible existencia de fuentes de ingresos adicionales no esclarecidas", a la luz de las "elevadas minutas" que abona a despachos de renombre en varias causas penales, sin que esté aportado a la causa un análisis patrimonial, lo que para el partido "refuerza el riesgo de fuga". En este caso y también para el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, el PSOE ha pedido prisión provisional como medida cautelar por riesgo de fuga.

 

sábado, 28 de marzo de 2026

28/03/2026 - AZNAR SE PERDIÓ EN LAS PLAYAS DE NORMANDÍA

Margallo asegura que el argumento que le dio el entonces presidente del Gobierno para invadir Irak era que España no había estado en el desembarco aliado de 1944

José Antequera

Aznar persiste en sus mentiras sobre la guerra de Irak. Ha pasado el tiempo desde entonces y la historia ya ha puesto las cosas y a cada cual en su sitio. Aquello fue lo que fue: un inmenso montaje, una mayúscula patraña para que Bush Junior pudiera hacer caja y negocio con sus amigos de Wall Street. Hoy la historia se repite, esta vez en Irán. Entre Irak e Irán median más de dos décadas y cuatro letras del abecedario, pero Ansar sigue en el mismo sitio de siempre: amarrado al palo mayor del embuste.   

Sin embargo, de cuando en cuando el señor de la guerra hispano recibe algún revés en forma de revelación, incluso de su propio partido. Es lo que ha ocurrido en las últimas horas con José Manuel García-Margallo, exdiputado, exministro de Exteriores del PP y tertuliano de Risto Mejide, que ha reconocido en La Sexta que cuando España decidió entrar en la guerra de Irak, por expreso deseo y capricho de Aznar, “no había armas de destrucción masiva”. En realidad, no hacía falta que el viejo intelectual del PP (ya quedan pocos) viniera a decirnos algo que todo el mundo sabe a estas alturas. Pero su afirmación resulta cuando menos sorprendente, no solo por el momento elegido, con Trump Netanyahu incendiando Oriente Medio, sino porque el bueno de Margallo confiesa un hecho inédito: “Yo le pregunté a Aznar por qué apoyamos políticamente lo de Irak. Porque no estuvimos en Normandía, esa fue su respuesta”, sentenció el exministro. Ahora se entiende todo. Un delirio de grandeza agravado por el desconocimiento.

El puzle de la historia, con sus sombras y lados oscuros, se va recomponiendo a base de grandes confesiones y pequeñas confidencias como la que acaba de hacer el listo del Partido Popular. Si es verdad que, en aquellas horas dramáticas y cruciales para nuestro país (a las puertas de los atentados de Atocha), Aznar estaba pensando en la invasión de Normandía y en la Segunda Guerra Mundial es que el delirio del expresidente era, y es, todavía más preocupante de lo que parecía. ¿Qué demonios tenía que ver aquel desembarco llevado a cabo por las tropas norteamericanas para liberar Europa del yugo nazi con las trapacerías de Sadam Husein? Nada. Tiempos y escenarios completamente desconectados uno de otro. Pero la mente de Aznar es puro delirio maquiavélico y si la realidad no se adapta a sus intereses ya la cambiará él con su retórica del mundo al revés para que parezca lo que no es.

El expresidente no pasará a la historia precisamente por sus sesudos análisis sobre historia o geopolítica internacional. Falsea, adultera, manipula en sus ensayos y otros pinitos para la FAES. Revisa el pasado (sobre todo el franquista) para que encaje con sus posiciones políticas reaccionarias plagadas de prejuicios. La memoria histórica se la pela y es lo que se conoce como un dogmático. Nada ni nadie podrá convencerle jamás de que la conquista de América no fue una excursión pacífica, cultural y científica, sino una invasión y un proyecto colonial para expoliarle el oro de los indígenas. Comparar la guerra de Irak con el desembarco de Normandía no tiene ningún sentido. Es tanto como trazar un paralelismo con la guerra de Troya, la guerra de los Siete Años o las invasiones napoleónicas. O sea, mezclar churras con merinas. Nos hubiese gustado a nosotros ver la cara de Margallo cuando el jefe le soltaba semejante discurso propio de cuñado en la barra de un bar. La mandíbula se le debió desencajar al momento. Ojos como platos. Y ponte tú a rebatirle la descabellada disertación histórica (más bien arriesgada paja mental) al jefe. Aznar siempre se ha manejado como una especie de caudillo/dictador y, cualquiera que le llevaba la contraria, a los cinco minutos salía por la puerta de atrás de Génova con la caja de cartón y la carta de despido. Mejor darle la razón.

Ahora entendemos muchas de las cosas que pasaron en España en aquel período convulso, entre 2003 y 2004. Teníamos en Moncloa a un presidente con una imaginación desbordante, inmadura y febril, sin duda fruto de haber leído demasiados cómics de Hazañas bélicas y demasiado Rudyard Kipling, el autor de cabecera del gran proyecto imperial británico. Aznar se quedó en Kim, en la sometida India británica, en un mundo falsamente en orden, benévolo y fascinante que en realidad escondía esclavitud, injusticia y explotación. Las lecturas de Aznar son las mismas que las de cualquier persona de derechas que no ha dado el salto a la madurez intelectual: Beau GesteLas minas del rey Salomón, Tarzán de los monos, en fin, libros de aventuras donde el hombre blanco, el amo natural, se mueve por África y por Asia como por su propia granja para su uso y disfrute. La recuperación del viejo sueño colonial, bien español, bien anglosajón, esa fue la gran aportación de Aznar a España y al mundo. Y esa fue nuestra desgracia.

Ansar creyó que cuando invadía Irak en compañía del bobo Bush y Blair estaba enviando a sus soldados a las gloriosas playas de Normandía infestadas de nazis. El problema es que al otro lado de la trinchera no estaba la fiera Wehrmacht con sus metralletas, tanques y lanzagranadas, sino un ejército desarrapado de iraquíes pobres como ratas y atrapados entre dos fuegos: el de un tirano como Sadam y un iluminado como Bush quien, bien mirado, al lado de Trump, es Franklin Delano Roosevelt. Hoy mismo nos hemos enterado de que al magnate neoyorquino el Pentágono tiene que darle la información sobre la guerra de Irán en vídeos cortos de menos de dos minutos, en plan Tik Tok, porque no presta atención, no comprende nada, se aburre y se va. Estamos en manos de otro idiota sin luces. Sálvese quien pueda.

28/03/2026 - VOX PONE A MARÍA GUARDIOLA AL BORDE DEL LEXATÍN

 

Comentario: Con lo fácil que sería que los del PSOE se abstuvieran en la investidura de la Sra. Guardiola y dejaran a VOX con el culo al aire. Además, la Sra. Guardiola tiene, si mal no recuerdo, 29 diputados, y le saca a los “machirulos” 18 diputados, suficiente mayoría para mandarlos a la mierda. Y el PSOE, tras el desastre acaecido, debería recapacitar en lugar de enervarse sin motivo o en las próximas se repetirá la hecatombe.

Tan pronto se anuncia un pacto de investidura de María Guardiola en Extremadura como se desmiente. Trumpismo en estado puro

Marcos López

La negociación en Extremadura avanza y retrocede según el manual de la ciclotimia trumpista. Hoy sí, mañana no; hoy blanco, mañana negro. Hoy hay acuerdo, mañana no. No cabe duda, Abascal le está tomando el pelo a Feijóo.

El líder de Vox ha dicho de todo, que les pregunten por el programa político, no por los sillones; que no le interesa el “reparto de cargos”; que tres regiones españolas esperan “urgentemente un cambio de rumbo y lo van a tener”. Sin embargo, Extremadura, Aragón y Castilla y León siguen sin gobierno. Vox lo ha paralizado todo, el trumpismo era esto. Tira y afloja, marear la perdiz hasta destruir las instituciones democráticas, la técnica del palo y la zanahoria. Y cada día que pasa aumenta la sensación de que es Abascal quien marca el ritmo mientras Alberto Núñez Feijóo intenta mantener el equilibrio entre su discurso moderado y la dependencia parlamentaria de la extrema derecha.

La reunión con Miguel Tellado monitorizando las negociaciones terminó con versiones contradictorias. Mientras Vox insinuaba avances y culpaba a Génova de obstaculizar el acuerdo, el PP aseguraba que muchas de las exigencias de los ultras ni siquiera se habían tratado. Esta divergencia no es anecdótica; forma parte de un patrón en el que Vox utiliza la negociación territorial para proyectar fuerza nacional, mientras el PP intenta evitar que cada pacto autonómico se convierta en un examen de su liderazgo.

Desde la perspectiva de quienes interpretan la situación como una humillación política para Feijóo, el problema no es solo la negociación en Extremadura, sino la estrategia general. Vox ha aprendido que su poder no reside únicamente en los escaños que aporta, sino en la capacidad de tensionar al PP en público. Cada declaración altisonante, cada acusación de “traición” o “falta de valentía”, cada insinuación de que el PP se mueve por miedo a la izquierda, forma parte de un guion que busca situar a Feijóo a la defensiva.

En este contexto, Vox funciona como un dardo calculado. Sugiere que el PP actúa con doblez, que dice una cosa en privado y otra en público, y que carece de la determinación necesaria para gobernar con claridad ideológica. Es evidente que Abascal está tomando la delantera, este tipo de mensajes no solo desgastan al PP, sino que refuerzan la imagen de Vox como un partido que no se deja domesticar.

Feijóo, por su parte, intenta mantener una línea discursiva que combine moderación con firmeza. Su objetivo declarado es ampliar el espacio del centro-derecha y atraer a votantes desencantados con el sanchismo sin perder a quienes, en los últimos años, se han desplazado hacia Vox. Pero esa estrategia tiene un coste: cada vez que el PP intenta marcar distancia, Vox lo acusa de tibieza; cada vez que intenta acercarse, se expone a críticas internas y externas por ceder ante la extrema derecha.

La negociación en Extremadura es un ejemplo perfecto de esta trampa. Tan pronto se anuncia un acuerdo como se desmiente. María Guardiola está el borde del Lexatín mientras el tiempo pasa y la sombra de la repetición electoral se acrecienta. Vox sabe que el PP necesita sus votos para gobernar, y utiliza esa necesidad para imponer condiciones que van más allá del ámbito autonómico. No se trata solo de consejerías o programas regionales; se trata de demostrar que Vox puede obligar al PP a moverse, a rectificar, a justificarse. Para quienes interpretan la situación como una burla política, Abascal está aprovechando cada oportunidad para exhibir que Feijóo no controla la relación entre ambos partidos.

Además, la estrategia de Vox tiene un componente comunicativo muy eficaz. Cada vez que el PP intenta rebajar el tono o negar tensiones, Vox responde con declaraciones que reavivan el conflicto. La narrativa es simple: “Nosotros somos claros; el PP es ambiguo”. Esta simplicidad funciona bien en un ecosistema mediático donde los mensajes contundentes tienen más impacto que las matizaciones. Y mientras el PP intenta explicar que las negociaciones son complejas y requieren discreción, Vox se limita a lanzar titulares que ocupan portadas.

Cada gesto de Vox que contradice o ridiculiza al PP alimenta la idea de que Abascal está imponiendo su agenda. Y aunque Feijóo insiste en que su proyecto es autónomo y que no aceptará imposiciones, la realidad parlamentaria le obliga a convivir con un partido que no tiene incentivos para facilitarle la vida. La situación en Extremadura es solo un anticipo, un entrante del menú indigesto que está por venir en Aragón y Castilla y León.

 

28/03/2026 - LAS PRÁCTICAS RACISTAS DEL ICE LLEGAN A LA POLICÍA ESPAÑOLA

La detención del diputado de Podemos Serigne Mbaye, grabada en vídeo, recuerda a los casos de abuso policial registrados en Estados Unidos

Marcos López

Podemos ha denunciado la detención ilegal de su exdiputado en la Asamblea de Madrid y activista antirracista Serigne Mbaye. Según la formación morada, ha sido una “redada racista propia del ICE” (el grupo paramilitar que siembra el pánico en Estados Unidos). Mientras Mbaye denuncia que los agentes lo identificaron solo porque es de color y porque quieren apartarlo de la vida política, hay motivos para pensar que las prácticas trumpistas y la violencia racial están llegando peligrosamente a las comisarías de la Policía española.

La detención de Mbayé ha encendido un debate que llevaba años latente en España: hasta qué punto los cuerpos policiales reproducen dinámicas de discriminación racial que recuerdan a las prácticas del ICE estadounidense, famoso por sus redadas selectivas, sus detenciones arbitrarias y su enfoque xenófobo hacia la población migrante. El caso Mbayé, por su simbolismo y por la secuencia de hechos que lo rodea, ha actuado como catalizador de una discusión más amplia sobre racismo institucional, derechos civiles y el papel del Estado en la gestión de la diversidad.

Serigne Mbayé, diputado autonómico y figura destacada del movimiento antirracista, fue detenido en Madrid tras un requerimiento policial de identificación. Según su versión, mostró su documentación y aun así fue esposado y trasladado a dependencias policiales. Según la versión policial, se negó a identificarse. La contradicción entre ambas narrativas no ha hecho sino intensificar la polémica. Lo que sí es indiscutible es el contexto: Mbayé es un hombre negro, activista contra el racismo policial y representante público. Su detención no puede desligarse de ese marco. Para muchos colectivos sociales, el episodio encaja en un patrón conocido: controles basados en perfiles raciales, trato diferenciado y una presunción de sospecha que recae sistemáticamente sobre personas racializadas.

Comparar a la Policía española con el ICE puede parecer, a primera vista, una hipérbole. El ICE opera en un país con un sistema migratorio mucho más agresivo, con competencias amplísimas y con un historial de abusos documentados. Sin embargo, el paralelismo no surge de la nada. Lo que se señala no es una equivalencia absoluta, sino una deriva preocupante. Tres elementos alimentan esa comparación: primero, el uso del perfil racial como criterio operativo. Las organizaciones de derechos humanos llevan más de una década documentando controles policiales basados en la apariencia física. Informes de Amnistía Internacional, SOS Racismo o Rights International Spain han señalado que personas negras, árabes o latinoamericanas sufren identificaciones desproporcionadas. El ICE ha sido criticado por los mismos hechos: detener primero y preguntar después, siempre sobre los mismos cuerpos.

En segundo lugar, en Estados Unidos el ICE ha construido un imaginario donde la figura del migrante (especialmente si es latino o afrodescendiente) se asocia a la ilegalidad. En España, aunque el discurso es menos explícito, la práctica policial reproduce a veces esa lógica: la extranjería como sospecha, la negritud como indicio, la pobreza como amenaza.

Y en tercer término, la falta de mecanismos de control efectivos. Tanto en el caso del ICE como en el de la Policía española, las denuncias por discriminación rara vez prosperan. La ausencia de estadísticas oficiales sobre controles policiales, la dificultad para probar un perfil racial y la tendencia a cerrar filas dentro de los cuerpos de seguridad generan una sensación de impunidad.

La detención de un diputado no es un incidente menor. Revela que ni siquiera la visibilidad pública protege frente a prácticas policiales que muchos ciudadanos racializados denuncian desde hace años. Si esto ocurre con un representante electo, ¿qué sucede con quienes no tienen altavoz, recursos o redes de apoyo? El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, debería tomar cartas en el asunto. Una investigación de asuntos internos se impone, sobre todo teniendo en cuenta que la detención fue grabada en vídeo y se aprecian prácticas policiales presuntamente abusivas.

El caso también expone una tensión profunda: mientras España se presenta como un país diverso, moderno y comprometido con los derechos humanos, persisten dinámicas heredadas de un modelo policial poco adaptado a esa realidad multicultural. La formación en diversidad es escasa, los protocolos son ambiguos y la cultura interna de los cuerpos policiales sigue siendo, en muchos aspectos, homogénea y resistente al cambio.

La detención de Mbayé ha generado reacciones políticas inmediatas. Podemos y otros grupos progresistas han denunciado racismo institucional. Desde sectores conservadores se ha acusado a la izquierda de “politizar” un procedimiento policial. El paralelismo con el ICE funciona como advertencia. No se trata de afirmar que España haya llegado al nivel de Estados Unidos, sino de señalar que ciertos patrones (si no se corrigen) pueden consolidarse. La historia demuestra que las prácticas discriminatorias no aparecen de un día para otro: se normalizan poco a poco, se justifican como “protocolos”, se invisibilizan bajo la retórica de la seguridad.

El caso Mbayé obliga a mirar de frente ese riesgo. Obliga a preguntarse por qué un hombre negro es detenido en circunstancias que difícilmente se aplicarían a un diputado blanco. Obliga a revisar protocolos, a exigir transparencia y a repensar el papel de la policía en una sociedad plural.

miércoles, 25 de marzo de 2026

25/03/2026 - ¿UN ESCUDO "SOCIAL" PARA EL LATIFUNDIO?

 

OPINIÓN: ¿Un escudo "social" para el latifundio?

OPINIÓN: ¿Un escudo "social" para el latifundio?

 

La verdad es que tenía este escrito casi terminado antes de que el gobierno se me adelantara con las medidas anunciadas para paliar en parte los efectos de lo que está ocurriendo por culpa del "emperador yanqui" y sus ansias de dominio del mundo con su genocida sionista de Israel como "ariete" en Oriente Medio.

 

Las medidas del gobierno pueden valer, pero no son todas las que algunos pensamos que deberían ser, y, en cualquier caso, creo que es posible que se esté dando mi pregunta de este escrito, aunque sea un poquitín al margen de ellas.

 

Antes de nada, veamos qué significa el vocablo "latifundio". Según la RAE, significa "finca rústica de gran extensión". Obviamente, un significado sobradamente conocido por todas las personas que viven del campo, que, ni que decir tiene, son muchas en España. Demasiada de esa gente que vive MUY BIEN del campo, muchos latifundistas entre ellos, se va a beneficiar de ese "escudo social". Que de social, más bien peca un poquito, ya que, dicho sea de paso, va a beneficiar a muchos latifundistas -y otros- que "trabajan la tierra" con tractores de más de ¡200.000 euros!, algo que pone en serias dudas sus necesidades benefactoras del gobierno, aunque no paren de manifestarse en Madrid y en media España, pero "chivo que no berrea, no mama", dice el dicho popular.  

 

Valiéndonos de la Wikipedia, la extensión necesaria para considerar una explotación latifundista depende del contexto: en Europa, un latifundio puede tener algunos cientos de hectáreas. En América Latina puede superar fácilmente las diez mil. En términos de propiedad, es equivalente a una gran propiedad agraria.

 

En España todos sabemos que hay multitud de fincas rústicas que sobrepasan con creces la extensión que se considera latifundio; por citar solo un ejemplo, la familia Alba tiene, al parecer, varias fincas (difícil saber cuántas) que superan las 30.000 hectáreas, y si el "escudo social" del que se habla se hace firme, serán algunos de los ricos descendientes de la duquesa los que recibirán esas previstas ayudas. También, muy cerca del pueblo donde vivo, hay unas cuantas familias que tienen propiedades rústicas que se pueden calificar como latifundios en razón de sus enormes extensiones y, se supone, igualmente, recibirán esas ayudas. A las que, obviamente, habrá que añadir el "escudo social de la PAC" de la Unión Europea, sin ninguna necesidad, pues el campo —con tantas lluvias este año— tiene suficiente hierba para dar de comer al ganado, y los precios de las chuletas de cordero, aun así, antes del caos petrolífero por la guerra de Irán, ya valían 30 €/kilo. De los demás productos del campo solo hay que ver los precios que tienen; la cesta de la compra está a punto de convertirse en algo inasequible para una gran mayoría de las familias españolas. ¿Dónde está el Ministerio de Consumo?

 

Un inciso de actualidad, antes de seguir, porque no quiero que se me olvide: En Castilla y León (donde, por cierto, también hay latifundios) ha mejorado la socialdemocracia sus resultados. Debido, se dice por ahí, a que su líder se ha mostrado contrario a esa corriente inventada del "sanchismo". Dudo mucho de que el "joven" líder no sea partidario de esa corriente, si es que existe, pero lo que sí que está más que claro es que quien ha movilizado al electorado socialdemócrata ha sido, sin ningún género de dudas, el "no a la guerra" de Pedro Sánchez. ¡Lo diga quien lo diga!

 

Sigo. Y hablamos de Extremadura, la tierra de los más bajos salarios, la mayor precariedad laboral, el mayor índice de paro del país, donde más se están vaciando los pueblos (sólo quedan pensionistas, la mayoría, para colmo, con problemas de habitabilidad por falta de residencias de mayores, algunas incluso ya construidas pero que no se autorizan vaya Vd. a saber por qué, caso de una en mi pueblo de nacimiento Benquerencia de la Serena), la tierra con la mayor pobreza relativa y extrema y el mayor índice de posible exclusión social, amén de una paupérrima sanidad, donde los profesionales tienen que hacer malabarismos para mantenerla medianamente eficiente (ningún médico se quiere quedar aquí, más de 250 plazas de médicos de familia sin cubrirse, y una cita para los que están tiene entre 15 y 20 días), etc., etc., para no alargarme demasiado con la problemática de la Comunidad más pobre de España, que, ¡vaya tela!, lleva desde el 21 de diciembre del pasado año (y lo que le queda aún) con un gobierno en funciones, evidentemente, cobrando sus enormes salarios, lo mismo que los Sres. Diputados de la Asamblea sin apenas nada que hacer, que, por supuesto, sí pueden comer chuletas a 30 euros el kilo y llenar la cesta de la compra. ¿¡Vivan las autonomías!? Pues no, así no.

 

En fin, ¿qué se va a hacer? Esto es lo que hay, que no lleva trazas de cambiar. Pero el gobierno nacional, si quiere que la que tenemos encima se aligere un poquito, debería considerar un amplio "escudo social" para la gente que más lo necesita (control exhaustivo de precios de los productos de primera necesidad ante los especuladores de las grandes superficies y topar, como ha hecho Croacia, los carburantes) y, por supuesto, olvidarse de esos que protestan tanto con sus tractores de 200.000 € y de los empresarios que se dedican al transporte de mercancías con un sinfín de camiones y, en casos, camioneros mal pagados y trabajando más horas de las permitidas con la consiguiente peligrosidad de sus vidas.

 

Y a ver si es posible que nos olvidemos del Sr. Aznar ("el muñeco Luciano", un empedernido narciso que, si nos descuidamos un poco, vende España y sigue pavoneándose públicamente como un inigualable salvapatrias) y sus libertades únicamente para los suyos, los señoritingos (esos miles de latifundistas), la Banca y las Grandes Corporaciones que no pagan impuestos, los "héroes" del capitalismo opresor que tampoco pagan nada y, cómo no, de la guerra de Irán, no vaya a ser que nos vuelva a ocurrir como con nuestra participación (por una mísera foto de incondicional sumisión al yanqui) en la guerra de Irak, que nos costó indirectamente más de 200 muertos inocentes.