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jueves, 12 de febrero de 2026

12/02/2026 - UNIDAD DE LA IZQUIERDA A LA IZQUIERDA DEL PSOE

José Amestoy Alonso

Desde hace tiempo escribo sobre la UNIDAD DE LA IZQUIERDA, como no podía ser menos ahora lo hago con mayor fuerza ya que en las otras ocasiones los egos y los sillones rompieron esa unidad. Deseo que en esta ocasión no sea igual.  

Hoy es diferente: si la derecha fascista y la ultraderecha franquista y nostálgica del régimen dictatorial ganan las Elecciones Generales, muchos políticos, sus cúpulas y sus partidos pueden ser inhabilitados, llevados a la cárcel e ilegalizados. 

Si esto ocurre en España tendremos que cantar todos los ciudadanos el Cara al Sol, por todo ello, las izquierdas a la izquierda del partido socialdemócrata tienen que unificar criterios democráticos en un frente común que cree un Programa aceptado por todos los líderes entre los que hay que integrar a republicanos de izquierdas, regionalistas, independentistas, y el resto de la izquierda excepto quienes son considerados traidores que se han convertido en sumisos o aquellos que quieren romper la UNIDAD y quieren ir solos por ser ególatras.

Los líderes y lideresas tienen que sentarse alrededor de una mesa después de que alguno vaya teniendo ya reuniones unilaterales y después todos los posibles candidatos en torno a una mesa redonda para formular un Programa común progresista y crear una única lista común para todas las circunscripciones para que todos miles de votantes de izquierdas voten la misma lista. 

Hablando se entiende la gente que tienen que tener muy claro que lo prioritario del Programa tienen que ser lo público basándose en la Educación, Sanidad, nacionalización de los sectores económicos y estratégicos sociales.

Debe figurar el cumplimiento de la Constitución y la reforma de artículos que no se cumplen o están siendo privatizados o se han quedado obsoletos.

La UNIDAD requiere también el cambio de Jefatura de Estado y de la economía social de mercado.

Así mismo los impuestos a las grandes sociedades se tienen que incrementar al igual que los salarios de los trabajadores y blindar las pensiones en la Constitución para que ningún gobierno pueda manipularlas a su antojo.

Si todos los partidos y plataformas de izquierdas se unen en un solo frente común no pasará como en Extremadura, o en Aragón que les han puesto en bandeja los gobiernos a la derecha y la ultraderecha fascista y franquista.

Según están las cosas la izquierda a la izquierda del PSOE actúa sin cabeza, da la impresión como ya ha ocurrido en otras ocasiones que les da igual pase lo que pase tener uno, dos o tres escaños con tal de estar en el Congreso de los Diputados. 

Pero los votantes de izquierdas, en la calle, no quieren que actúen así, sino que se UNAN para no volver a tiempos pasados.

Para que ocurra lo que piden los votantes de izquierdas todos los líderes tienen que estar como en Fuenteovejuna “todos a una” y para que tal cosa ocurra tiene que haber un candidato/a que sea un buen parlamentario y que esté rodeado de otros/as que le apoyen incondicionalmente y que todos luchen por el Bien Común sin fisuras y no decir y hacer solo en su Comunidad Autónoma como alguno dice y hace.

En el Congreso hoy sólo hay un parlamentario que pueda unir a toda la izquierda progresista y republicana. Se trata de Gabriel Rufián que se ha convertido en el azote del PP y de VOX.

Gabriel Rufián de ERC tiene que conseguir que PODEMOS se integre al igual que PNV, COMPROMÍS (Mónica Oltra), Barcelona en COMÚN, EQUO, HB BILDU, ESQUERRA UNIDA Y ALTERNATIVA, PNC, MÁS PAÍS, ADELANTE ANDALUCÍA, BNG, CUP, MÉS POR MALLORCA y plataformas progresistas y grupos de REPUBLICANOS, entre otros.

Desde que Rufián se ha convertido en el azote de Feijoo y Abascal la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha ideado crear una Coalición preelectoral con grupos que quieren seguir sumisamente a las órdenes de Pedro Sánchez; pero Sumar está ya amortizado y no sirve.

Pero además tenemos que preguntarnos qué ha hecho y a los empresarios que se oponen a su política y para, supuestamente, subir el SMI les ha rebajado los impuestos cuando tenía que haber hecho todo lo contrario, subirles los impuestos y subir sin ningún temor el SMI.

Aprendamos para no repetir los mismos errores.

Por otro lado, esta ministra intentó hacer una Reforma Laboral progresista y le salió el “tiro por la culata”. 

Y qué decir de la ministra de Sanidad que no ha conseguido desprivatizar la Sanidad privada (hoy 10 de febrero de 2025 en televisión apunta a esa desprivatización, como argumento de la Coalición preelectoral) y la pública cada vez es menos pública y no la ha subvencionado, por todo esto cada vez hay más colas en urgencias y menos personal para atender las urgencias, más tiempo de espera en especialidades. 

¿Y qué decir del ministro de consumo? Poco ha hecho por la agricultura, ganadería, pesca y silvicultura: no ha puesto freno a la subida de los precios de los productos básicos que consumen la mayoría de los ciudadanos.

Y qué pasa con la IU de Maíllo “rien de rien”, es una IU blanca que recuerda a la de, con todos mis respetos, el Dc.

Llamazares. Si el profesor D. Julio Anguita levantara la cabeza, se volvía a morir.

Todos estos son los que quieren seguir en otra Coalición preelectoral:

IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comunes presentarán su Coalición preelectoral, antes de que se forme un Frente Común.  Una manera de romper la unidad de la izquierda y querer seguir sumisos al PSOE sin haber hecho autocrítica de su paso por el Gobierno y tratando de romper el frente común propugnado por Gabriel Rufián, mal hecho por su parte pues deberían estar de acuerdo con Rufián, si es que quieren que no gobierne la ultraderecha del PP y VOX.

La UNIDAD DE LA IZQUIERDA solo tiene sentido si politic@s como Irene Montero, Ione Belarra, Gabriel Rufián, Óscar Matute, y todos aquellos líderes de los partidos que hemos nombrado más arriba se ponen de acuerdo.

Y una vez hecha la lista única ya se buscará a la persona más idónea, para iniciar la lista única porque lo importante es que luchen todos por cambiar lo privado por lo público y que se cubran todos los aspectos sociales que afectan a varios millones de ciudadanos y cerrar el paso a las derechas ultras.

Gabriel Rufián insiste en la gran coalición para frenar al PP y VOX.

 Y se pregunta. ¿No vale la pena intentar hacer algo diferente? No siempre desde Madrid sino desde el pueblo y sus ideas.

Y piensa, “lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos. Creer que el fascismo se va a parar en la frontera de tu sede o de tu nación porque vota diferente es magia negligente”.

Estas palabras provocaron un revuelo entre ciertos políticos insistiendo en una confluencia de izquierdas a nivel estatal que se propone desde hace tiempo.

Rufián no excluye a nadie, al contrario, multiplica más partidos y grupos.

Siempre habla bien de Podemos antes con Pablo Iglesias y después con Irene, Ione y el resto de podemitas.

Señala muy inteligentemente que "basta estar en la calle 5 minutos para escuchar" lo que opina el votante progresista, que pide "más cabeza y menos pureza”.

Si no hay proyecto común la izquierda se va a hacer puñetas pues por ahora hay tres posiciones: 

La cuestión del liderazgo divide a los partidos de izquierda: Rufián se postula entre líneas, Sumar apoya a Yolanda Díaz e IU de Maillo aboga por un cambio.

Lo que los ciudadanos queremos, es decir la calle, es que se UNAN todas las izquierdas y que no haya división sino multiplicación para que desaparezca la desazón si gobierna la ultraderecha, porque PP y VOX son lo mismo: los nostálgicos del franquismo y la dictadura.

Si por culpa de algún partido no se logra la UNIDAD DE LAS IZQUIERDAS, la Historia les pedirá explicaciones y los castigará.

Y dejaré de escribir más artículos por la unidad de la izquierda.

¡Por la UNIDAD DE LA IZQUIERDA, AHORA O NUNCA!

 

12/02/2026 - SI SIEMPRE HACEN LO MISMO, LOS MISMOS, EL RESULTADO NO PUEDE SER DIFERENTE

André Abeledo Fernández

Si siempre hacen lo mismo los mismos el resultado no puede ser diferente. Quienes lo han roto todo no pueden ser el pegamento de la izquierda. El problema no es Rufián, muy posiblemente puede ser parte de la solución, el problema son los que han llevado a la izquierda al desastre y siguen porque son los que han dinamitado la izquierda para montar agencias de colocación.

Dicen que la macroeconomía va muy bien, irá personalmente no lo he notado, la microeconomía me va muy mal. Lo que hace a los trabajadores más ricos o más pobres no es el salario que ganan, lo realmente importante es para lo que alcanza ese dinero y si tenemos los servicios básicos garantizados, incluyendo a la vivienda. Seguimos siendo un país que depende del turismo, lo que quiere decir que depende de que a otros países les vaya mejor que a nosotros para que vengan de vacaciones.

Una economía débil, sin industria, con salarios insuficientes y trabajos de mala calidad. Si me pagan el doble de salario y la vida sube el triple la realidad es que soy más pobre, si mí salario no alcanza para la vivienda y los servicios básicos no vivo, como mucho sobrevivo. Si un trabajador con empleo se mantiene en la pobreza, si un salario o una pensión no llega para vivir con dignidad, no me hables de justicia social, no me digas que eres de izquierdas, por lo menos no me mientas.

Si estás en política por interés general y no por interés personal y fracasas una y otra vez hundiendo cada vez más a la izquierda te apartas y das un paso a un lado si tienes un mínimo de dignidad. Más empleo es bueno, pero cuando los nuevos empleos no permiten vivir y tampoco sobrevivir sin ayuda de la familia, o de la limosna, eso no es justicia social.

La izquierda no puede ser unida por quienes la han roto, los culpables del desastre tienen que apartarse y dejar de ser un lastre para la clase trabajadora. SUMAR ha restado, los líderes de SUMAR han fracasado, si estas personas realmente estuviesen por ideales o por interés general habrían dado un paso a un lado hace mucho tiempo. Maíllo pide que Yolanda Díaz dé un paso al lado y "renovar" el liderazgo en la nueva coalición.

Yolanda Díaz es un cáncer desde siempre, que pregunten en Galicia y vean el legado que ha dejado. Maíllo desde Izquierda Unida ha dicho: "Tenemos que tener la humildad de decir, "Yo estoy al servicio de un proyecto común y será el proyecto común el que determine si soy útil o no". Estoy seguro de que Yolanda Díaz y su pandilla no se darán por aludidos, porque su política es o "yo o el caos". No todo el mundo suma, no todos son útiles, algunas personas han demostrado su capacidad para destruir y su personalismo tóxico ha hecho demasiado daño. 

 

12/02/2026 - CLÁUSULA DE ANTICIPACIÓN: LOS TRIBUNALES EMPIEZAN A DAR LA RAZÓN A LOS AFECTADOS MIENTRAS EL BANCO DE ESPAÑA SE CONTRADICE

La cláusula de anticipación supone que cuando se cobra mensualmente un préstamo al que se aplica un tipo de interés anual entonces es muy probable que se esté cobrando de más al consumidor

José Antonio Gómez 12/02/2026

Según las matemáticas financieras, cuando se aplica un tipo de interés anual (por ejemplo, el 5%) pero se cobra mensualmente, como ocurre en los préstamos hipotecarios, se está cobrando de más al cliente. Para que la entidad cobre efectivamente este 5% anual pactado es necesario hacer una corrección a la baja en los intereses mensuales. Este es el resultado financiero del que el matemático Guillem Bou avisó a varios afectados. Estos últimos reclamaron ante sus entidades y, previo paso por el SAC, el Banco de España finalmente les dio la razón.

Ahora mismo, que se sepa, hay varias resoluciones del Banco de España estableciendo esta corrección a la baja en préstamos de BBVA Ibercaja. El supervisor, en estos informes motivados, señala que se están cobrando intereses de más. Por otra parte, hay tres sentencias de primera instancia y una de Audiencia Provincial que declaran abusivo este sobrecobro de intereses. Es la cláusula de anticipación, una cláusula abusiva, que ha iniciado su recorrido jurídico como tantas otras (suelo, IRPH, 365, redondeo, etc.). Parecía que todo iba sobre ruedas para los afectados, pero, súbitamente, este proceso de reparación fue interrumpido, por lo que se avecina un nuevo una fuente de litigiosidad.

Súbito cambio de criterio del Banco de España

Después de las referidas resoluciones favorables al cliente algún tipo de alarma debió sonar en el Banco de España. Recientemente ha emitido dos resoluciones totalmente en sentido contrario. Por eso los afectados que reclamen ahora temen que la máxima autoridad financiera les dé la espalda, pero se preguntan cómo es posible que lo que, matemáticamente ayer era blanco, hoy sea negro, sin ninguna justificación, porque sí.

Lo que ha indignado estos afectados es que el Banco de España se niega ahora a entrar en la transparencia. Es decir, se niega a escribir que un cliente normal y corriente que no conoce las matemáticas financieras y, por tanto, no sabe que, al firmar aquel contrato, le van a cobrar de más. Las resoluciones del Banco de España a las que ha tenido acceso Diario Sabemos vienen a decir que uno tiene que pagar lo que firmó, independientemente que sea transparente o no.

“Con este razonamiento” sostiene José María Fernández (un afectado por estas resoluciones) “no existirían las cláusulas abusivas. El Banco de España, increíblemente, se muestra contrario a las directivas de la Unión europea y exhibe el pacta sunt servanda". Esa expresión latina quiere decir, aplicado a este caso, que hay que atenerse a lo firmado, tal cual. Pero el señor José María es un jubilado que ha ocupado puestos importantes en la administración del Estado, conoce bien el procedimiento administrativo, y ya ha presentado su instancia ante el Gobernador del Banco de España. Se prevé que vengan más. Por desgracia, a la hora de defender a los ciudadanos contra los abusos bancarios, en España nunca es un camino de rosas, hay que luchar por los derechos de los consumidores palmo a palmo.

La corrección de anticipación no se aplica en España, pero sí en Perú

En estas comunicaciones cruzadas entre clientes, entidades y el Banco de España, Guillem Bou investigó el panorama internacional y descubrió que el Banco de la Nación de Perú (banca pública) sí establece que debe considerarse la corrección a la baja de intereses debido a la anticipación. Y esta corrección a la baja, es decir, que los peruanos pagan menos que los españoles, debe realizarse en todos los productos financieros con anticipación, esto es préstamos personales, tarjetas de crédito, pólizas de crédito, etc.

Pero su sorpresa fue a más cuando vio que, en realidad, son todos los bancos peruanos quienes aplican la conversión anual-mensual, que supone pagar menos que los clientes españoles. Así Liberbank, BanBif, Caja Piura… ¡incluso BBVA Banco de Santander lo hacen!

Los simuladores de hipotecas en Perú, a diferencia de los españoles, en consecuencia, aplican la anticipación. La única salvedad que hay que considerar es que nuestro TIN se llama TEA (Tasa Efectiva Anual) y nuestra TAE (Tasa anual equivalente, la que incluye comisiones y gastos) se llama TCEA (Tasa de Costo Efectivo Anual).

A la vista de estos hechos el afectado nos ha transmitido su indignación a la hora de presentar su instancia al Banco de España: “¿Somos los españoles más tontos que los demás?” se pregunta el jubilado.

Descontrol del Banco de España

Para dificultar las reclamaciones, además, la anticipación es una cláusula abusiva que no se encuentra transcrita literalmente en el contrato. Viene a ser como las cláusulas REDAL: no hay ningún contrato donde se lea REDAL, sino que es un conjunto de cláusulas financieras que forman un pacto financiero de este estilo. Por tal motivo, desgraciadamente, los afectados necesitan de un experto para que mire su contrato y establezca si hay o no anticipación en él. Parece ser que la anticipación es masiva, afecta a casi todos los firmantes de hipoteca, porque se ha llegado al extremo de detectar contratos que sí llevan la corrección a la baja de intereses pero que, a la hora de la verdad, el banco no la aplica en los recibos mensuales. ¿Cómo puede ser que el Banco de España haya permitido semejante descontrol incluso en los contratos que sí reconocen el descuento por anticipación?

Y, llegados a este punto, hay que considerar un hecho todavía más grave. Cabe preguntarse si la liquidación de saldo en las ejecuciones hipotecarias es correcta (tiene la corrección a la baja por anticipación) o bien la entidad ha abusado a la hora de presentar cuentas. De hecho, dos de las sentencias de las que se dispone son, en realidad, autos que sobreseen la ejecución con la combinación de dos factores: REDAL y anticipación. 

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

11/02/2026 - LA CESTA DEL IPC Y LA VIVIENDA

¿La economía va bien y tú no llegas a fin de mes? Así nos engañan con la inflación

Nos dicen que la economía va como un cohete, que la inflación está controlada... Pero tú no llegas a fin de mes. El problema no es que gestiones mal tus gastos domésticos, es que las autoridades no te dicen toda la verdad cuando te cuentan las estadísticas. Los datos que manejan tienen un agujero, más bien un socavón, por donde se te cuela la vivienda. Te lo contamos.

CARLOS MANUEL SÁNCHEZ 26/01/2026

Algo no te cuadra. Vale que nos acordamos de la inflación, sobre todo por Navidad y en la cuesta de enero, o cuando suben los huevos, como en 2024 subió el aceite de oliva. Pero hay algo que no terminas de creerte. El índice de precios de consumo (IPC) está en el 2,9 por ciento. Tu sueldo o tu pensión, con suerte, han subido ese 2,9 por ciento. Y, sin embargo, a final de mes no te llega. No es que seas mal gestor de tu economía doméstica. Es que hay un agujero en las estadísticas oficiales. O más bien un socavón, por el que se cuela el mayor gasto de tu vida: la vivienda.

Cualquier persona que pague una hipoteca o intente comprar un piso sabe que esa cifra del 2,9 por ciento es una broma. La Unión Europea publica cada trimestre un índice específico para medir los precios de la vivienda en propiedad –se llama OOHPI (por sus siglas en inglés)– y Eurostat lo calcula para todos los países. En España, ese índice marcó un 10,3 por ciento de subida anual en el segundo trimestre de 2025. Cuatro veces más que la inflación oficial. Pero ese 'gastazo' no cuenta para el IPC. ¿La razón? Para Bruselas, y por tanto para el Gobierno, tu vivienda no es un gasto. Es una inversión. Como si no pagaras hipoteca cada mes. Como si, aunque ya la tengas pagada, no tuvieras que afrontar el IBI, la comunidad de vecinos, las derramas cuando hay que arreglar algo, el seguro del hogar… Como si vivieras gratis.

El 'gastazo' de la compra de una vivienda no cuenta para calcular el IPC. La razón: es una inversión. Como si no pagaras el IBI, las derramas, la comunidad de vecinos, el seguro de hogar...

Esta es la trampa: el IPC mide la inflación, es decir, el mordisco que se le da al valor de tu dinero, a tu poder adquisitivo. Eso ya lo sabías. Pero lo que quizá no asocias inmediatamente es que ese índice no es solo una referencia técnica. Es la herramienta que determina cosas muy concretas de tu vida: cuánto suben las pensiones; el punto de partida en las negociaciones salariales; si el Banco Central Europeo (BCE) sube o baja los tipos de interés (y, por tanto, si tu hipoteca se encarece o se abarata). En España, muchos contratos de alquiler se actualizan automáticamente según esta cifra. Los salarios de los funcionarios también. Y las ayudas y prestaciones sociales.

Y ese índice tan importante no incluye el mayor gasto de las familias españolas. El 80 por ciento de los hogares está representado por propietarios o gente que está pagando una hipoteca. Pero para las estadísticas oficiales solo cuentan los inquilinos, que son el 20 por ciento. Y ni siquiera ese 20 por ciento está bien representado. En el IPC español, el grupo «Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles» representa entre el 12 y el 15 por ciento de la cesta. Pero dentro de ese bloque, el «alquiler efectivo de la vivienda» tiene un peso mucho menor que la energía y los suministros: no llega al 10 por ciento sobre el total del gasto mensual. Mientras tanto, según la Encuesta de presupuestos familiares, del propio INE, los hogares que alquilan gastan de media entre el 30 y el 40 por ciento de sus ingresos en vivienda. Más en Madrid o Barcelona, donde hay quien se deja la mitad del sueldo. El resultado: cuando los alquileres se disparan, el IPC apenas se mueve. Y cuando el IPC apenas se mueve, los salarios no suben, las pensiones no se ajustan, y el Banco Central Europeo no ve motivo para actuar. Mientras, millones de personas ven cómo su mayor gasto les devora el sueldo.

Para calcular la inflación, solo se tiene en cuenta el coste del alquiler, que solo paga el 20 por ciento de los españoles. Y ni eso está bien representado. Pesa menos que la energía, cuando es el 40 por ciento de tus gastos

Pero el asunto (y el mosqueo) va más allá de España y Europa. En febrero de 2024, un equipo de economistas liderado por Larry Summers –exsecretario del Tesoro de Estados Unidos, probablemente el economista con más influencia política de las últimas décadas– publicó un estudio en el Fondo Monetario Internacional con un título sugerente: El verdadero coste de vivir. Su hallazgo es demoledor: si Estados Unidos midiera la inflación como lo hacía antes de 1983 –es decir, incluyendo los precios de la vivienda y los costes de los préstamos hipotecarios–, la inflación de 2022 no habría sido del 9 por ciento. Habría sido del 18 por ciento. El doble. Y eso explica, según Summers, por qué la gente piensa que la están estafando mientras los datos oficiales dicen que todo va bien.

¿Cómo se mide la inflación y por qué lo hacemos mal?

Qué es el IPC y cómo funciona

El índice de precios de consumo (IPC) es una medida de cuánto suben los precios de las cosas. Cada mes, el Instituto Nacional de Estadística (INE) envía a sus encuestadores a tiendas, super-mercados y gasolineras para anotar los precios de una cesta de la compra representativa que incluye cientos de productos: pan, leche, carburante, ropa, cortes de pelo, facturas de luz. En teoría, cada producto tiene un peso en la cesta según lo importante que sea en el gasto medio de las familias. Luego se compara el precio total de esa cesta con el del mes anterior y se calcula el porcentaje de variación.

El agujero del 80 por ciento

El problema está en qué se incluye en la cesta y qué no. El IPC español, como el de casi toda la Unión Europea (hay excepciones, como Chequia), solo incluye los alquileres. Pero si eres propietario de tu vivienda o estás pagando una hipoteca, eso no cuenta para nada. ¿Por qué? Porque, según la metodología oficial, comprar una casa es una inversión, no un consumo. Estás comprando un activo que luego podrás vender. Esto sería defendible si la mayoría de la gente alquilara. Pero, en España, el 80 por ciento de los hogares son propietarios o están pagando hipotecas. Solo el 20 por ciento alquila.

El coste de la oportunidad

Supongamos que ya pagaste tu hipoteca. Tu piso está libre de cargas. ¿Tu coste de vivienda es cero entonces? Pues no. Imagina que tu piso vale ahora 300.000 euros. Ese dinero está atrapado en ladrillos. Podrías vender el piso, meterte en un alquiler de 800 euros al mes y meter esos 300.000 euros en bonos del Estado al 3 por ciento anual, que te darían 9000 euros de intereses. Pagarías 9600 euros de alquiler, pero casi lo compensarías. Y tendrías 300.000 euros líquidos para emergencias. Pero no lo haces. Prefieres quedarte en tu casa. Tiene todo el sentido: es tu hogar, tienes tus recuerdos, conoces a los vecinos. Nadie te está diciendo que deberías venderla. Pero el hecho de no venderla tiene un coste: esos 9000 euros al año que podrías estar ganando y no ganas. Eso es el coste de oportunidad. No es dinero que salga de tu cartera, pero es dinero que deja de entrar.

Un ejemplo con números

Tienes un piso en Madrid que compraste hace unos años. Estás pagando una hipoteca de 1200 euros al mes. Además, pagas 600 euros al año de IBI, 100 euros al mes de comunidad, 300 euros de seguro del hogar y, digamos, unos 800 euros anuales de media en mantenimiento cuando se rompe algo o hay que pintar. Total: 16.500 al año. Eso es lo que realmente te cuesta vivir en tu casa. Pero, según el IPC oficial, tu coste de vivienda es cero euros. Ahora imagina que el BCE sube los tipos de interés y tu hipoteca pasa de 1200 a 1600 euros al mes. Tu coste de vida acaba de subir 4800 euros al año. Un 30 por ciento más solo en vivienda. Pero el IPC oficial no lo ve. Porque tú no cuentas.

Porque, además, el agujero del calcetín no es solo la vivienda. Hay otro que está relacionado: cuando te suben la hipoteca o los intereses del préstamo del coche, o cuando la tarjeta de crédito te sangra, tu coste de vida también sube. Pero tampoco se refleja en el IPC. Porque el coste del dinero –los intereses que pagas– no se considera parte del coste de vida. En fin, es otro de esos pequeños trucos contables que hacen que la realidad y las estadísticas vivan en universos paralelos.

¿Y por qué cambió Estados Unidos su metodología en 1983? Ah, esa es una pregunta interesante. Porque en los años setenta y principios de los ochenta, con la vivienda incluida, la inflación oficial era tan alta que el Gobierno se veía obligado a subir las pensiones constantemente. Demasiado caro. Así que encontraron una solución de prestidigitador que ríete del mago David Copperfield, que ese mismo año hizo desaparecer la Estatua de la Libertad: cambiaron la forma de medir. Sacaron los precios de compra de vivienda y los sustituyeron por un concepto abstracto llamado 'alquiler equivalente', básicamente lo que pagarías por alquilar tu propia casa si no fuera tuya. Nadie hace eso, claro. Solo es un ejercicio de imaginación estadística. Pero, mágicamente, la inflación bajó.

Desde 2003, el Banco Central Europeo y Eurostat llevan diciendo que sería deseable incluir el coste de la vivienda en propiedad en el IPC, pero nada se mueve. A cambio, sus estadísticas nos dicen que la inflación está controlada

Europa, fiel a su tradición de ir veinte años por detrás de Estados Unidos incluso en las malas ideas, ni siquiera ha llegado a ese punto, aunque va por el mismo camino. El Banco Central Europeo y Eurostat, la oficina estadística de la UE, llevan diciendo desde 2003 que sería «deseable» incluir el coste de la vivienda en propiedad en el índice armonizado de precios de consumo. ¡Más de veinte años! En 2021, Christine Lagarde prometió que lo harían. En 2023, Eurostat publicó una hoja de ruta la cual decía que «quizá en 2026» estaría listo. Bueno, pues ya estamos en 2026 y nada se mueve. Porque, claro, las estadísticas dicen que la inflación está controlada.

Para más inri, como la vivienda se considera una inversión, cuando los precios suben, eso no es una inflación problemática. Es creación de riqueza. Tu casa vale más, eres más rico, todo genial. Pero si mides la vivienda como coste de vida, cuando los precios suben, lo que tienes es gente que no puede acceder a un techo. Es lo que está pasando ahora.

Las democracias occidentales han ido degradando sistemáticamente su voluntad de medir de forma honesta el coste de la vida de sus ciudadanos desde los años ochenta

Las consecuencias de esta trampa estadística son brutales. Durante la última década, los bancos centrales han mantenido los tipos de interés en mínimos históricos, muchas veces en territorio negativo, para «estimular la economía». El resultado: los precios de los activos –vivienda, bienes, acciones…– se han disparado. La inflación oficial baja beneficia a una minoría: los que ya tienen activos. Grandes propietarios, herederos, arrendadores... Y perjudica a la mayoría: los que viven de su trabajo.

Y por si la situación europea no fuera suficientemente preocupante, en Estados Unidos el sistema estadístico está cayéndose a pedazos. En octubre de 2025, el Gobierno federal sufrió un cierre parcial que duró semanas. Consecuencia: el índice de precios de consumo de ese mes nunca se publicó. Un mes entero de inflación, desaparecido. Y, para rematar, el Congreso aprobó recortes presupuestarios que están reduciendo la calidad de la recopilación de datos.

Hay un patrón aquí, y no es sutil. Desde los años ochenta, las democracias occidentales han ido degradando sistemáticamente su capacidad –o su voluntad– de medir de forma honesta el coste de vida de sus ciudadanos. Cada cambio metodológico ha ido en la misma dirección: hacer que la inflación parezca más baja de lo que la gente experimenta. Y eso no es neutral. Determina quién gana y quién pierde.

Como explica el sociólogo Simon Bienstman, de la Universidad Goethe de Fráncfort, que ha estudiado cómo la desigualdad persistente mina la confianza democrática: «Cuando la promesa de progreso compartido se rompe, muchos ciudadanos dejan de ver a las instituciones como garantes de sus derechos y empiezan a percibirlas como parte del problema». No es casualidad que el auge de los populismos en Europa y Estados Unidos haya coincidido con la década en la que más se ha ensanchado esta brecha entre la realidad vivida y las estadísticas oficiales.

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11/02/2026 - IRPH: "TENEMOS UN SUPREMO QUE DA LA ESPALDA A LA CIENCIA, ES DECIR, UN TRIBUNAL TERRAPLANISTA"

Entrevista a Guillem Bou que analiza la situación actual del IRPH tras las sentencias del Supremo

José Antonio Gómez 23/12/2025

Las irregularidades en los contratos hipotecarios fueron descubiertas hace años por, entre otros, Guillem Bou, un tipo sencillo y, como tal, ha conseguido que mucha gente entienda cosas que se diseñaron para que nadie lo comprendiera. Este matemático catalán ha logrado, a través de un trabajo implacable de análisis, que los entresijos de las cláusulas abusivas sean desentrañados, incluso para los jueces. Pero, sobre todo, Bou ha dado esperanzas y armas para que los ciudadanos venzan a los bancos españoles, ha entregado la honda y la piedra a David para derribar a Goliat.

Puntos importantes de su trabajo han sido sus informes como el Estudio sobre desequilibrio financiero en la contratación IRPH de la Dirección General de Consumo de las Islas Baleares y de los cálculos financieros en el informe La protección de los afectados por el índice de referencia de préstamos hipotecarios del Síndic de Greuges de Catalunya.

También ha formado parte de la comisión de estudio sobre el problema de la vivienda del Síndic de Greuges de Catalunya, y ha comparecido en el Parlament de Catalunya y en el Parlament de les Illes Balears para explicar la problemática del índice IRPH.

Por otro lado, fue consultor de diversos grupos parlamentarios para la presentación de enmiendas en el Congreso de los Diputados al Proyecto de Ley reguladora de los contratos de crédito inmobiliario.

Hoy hablamos con él para que nos analice la situación del IRPH tras las sentencias del Supremo. 

Desde su experiencia como matemático, ¿el IRPH fue un índice adecuado para hipotecas minoristas?

Si se hubiera aplicado según la Circular 5/94 entonces sí hubiera sido adecuado. Eso sólo se entiende si se examina la documentación sobre la construcción de la circular donde, ante el desconcierto de las nuevas hipotecas variables, el Banco de España pretendía sacar una referencia objetiva para los ciudadanos, acostumbrados hasta entonces a tipos fijos.

O sea, ¿se pensó como un índice sin diferencial?

Eso es lo que se deduce de la documentación del Banco de España. Era como decir “el precio justo, ahora que los tipos son variables, es este, un promedio”. Eso era el IRPH.

¿Y qué pasó entonces?

Pues que algunas entidades, por lo visto, añadían el diferencial y alguien en el Banco de España se encargó de advertir que, precisamente, por su construcción, debía ir con un diferencial negativo.

¿Eso está claramente documentado?

Sí, claro, es lo que se comunicó al Tribunal Supremo en el escrito de alegaciones de la Sentencia 1591/2025 del pasado mes de noviembre. Pero no hicieron caso. Sospecho que los magistrados no entienden qué es el IRPH.

En los casos que usted ha analizado, ¿los bancos explicaron el funcionamiento real del IRPH y su impacto económico a largo plazo?

No he encontrado ni un solo caso donde se explique esto. Sólo alguna vez he visto una hipoteca de los años noventa donde sí se aplica el diferencial negativo. Es decir, la entidad sabía lo que debía hacer.

¿Cómo valora las últimas sentencias del Tribunal Supremo sobre el IRPH desde una perspectiva técnica y pericial?

Son sentencias propias de quien desconoce lo que está juzgando. Si, por ejemplo, tenemos que la gráfica del Euribor y del IRPH no son paralelas, pero el Supremo se empeña en que sí lo son (y por eso cree que con un diferencial menor se arregla el abuso) yo no sé qué decir… Lamento ser tan claro: tenemos un Tribunal Supremo que da la espalda a la ciencia, es decir, un tribunal terraplanista.

¿Eso del paralelismo de las gráficas, donde se estudia?

En tercero de ESO y se repasa en cuarto. Cualquier afectado con hijos en estos cursos de la ESO puede preguntar y los chavales le dirán que no son paralelas. Por tanto, un diferencial menor no compensa la diferencia entre Euribor e IRPH.

El Alto Tribunal sostiene que no basta con demostrar que el IRPH es más caro, sino que hay que probar falta de información relevante. ¿Es esto razonable desde el punto de vista financiero?

No soy jurista, pero he sido profesor durante casi cuarenta años. Si yo hubiera examinado a un alumno de algo que no hubiera explicado, me hubiera caído un expediente.

Para que los lectores lo entiendan. En un procedimiento sobre IRPH, ¿qué elementos son clave en un informe pericial financiero?

Los valores de las series temporales anteriores al momento de la firma, porque de este modo se puede calcular lo que el banco sabía que iba a cobrar de más. Esto es lo que se explica, con diferentes métodos, en las alegaciones de la Sentencia 1591/2025, pero el Tribunal Supremo no ha hecho caso, ni siquiera menciona en la Sentencia la “cláusula freno” a pesar de tener toda la argumentación que prueba la mala fe financiera y la abusividad.

¿Qué peso tienen los cuadros comparativos entre IRPH y Euríbor en la valoración judicial?

El Euribor constituía, por lo general, el 80% o más de los contratos hipotecarios. Obviamente, si tengo que comparar una hipoteca IRPH con la mayoría de préstamos contratados en este momento, tengo que remitirme a los cuadros comparativos, los pocos que el Banco de España elaboró. A pesar de ser pocos, se demostró en las alegaciones a la Sentencia 1591/2025 el abuso del IRPH, por métodos de acotación.

¿Cree que el Tribunal Supremo entendió estos “métodos de acotación”?

Los métodos de acotación se explican en segundo bachillerato o en primeros cursos de titulaciones de ciencias (matemáticas, físicas, económicas, ingenierías…). Si el Supremo no entiende el paralelismo de funciones de tercero ESO, tengo mis dudas que pueda entender qué es una función acotada por otra, que es la base de la demostración que se presentó en las alegaciones de la Sentencia 1591/2025.

¿Cómo se demuestra pericialmente si un consumidor pudo comprender o no las consecuencias económicas del IRPH?

No las podía comprender porque la información que se le dio era incompleta (ocultaba, precisamente, todo lo que se pagaba de más con el IRPH). Y, por otra parte, la Circular 5/94 no sólo es incomprensible para un consumidor, sino que, además, tiene elementos de redacción extraños para un experto, como expuse en el informe IRPH para el Gobierno de las Islas Baleares.

¿Qué errores frecuentes detecta en las periciales presentadas por las entidades bancarias?

Según las periciales bancarias que he visto, el consumidor medio español es licenciado en económicas, eso para empezar. Lo demás, son contradicciones sobre contradicciones, como decir, a la vez, que la banca no podía prever la evolución de tipos y, al mismo tiempo, podía emitir publicidad asegurando que el IRPH era estable.

En términos medios, ¿cuánto dinero puede haber pagado de más un hipotecado con IRPH frente a uno con Euríbor? ¿Se puede hablar de un perjuicio económico estructural?

Es, precisamente, un perjuicio económico estructural, eso es lo que tanto le cuesta entender al Tribunal Supremo. Y no hay más que estudiar el funcionamiento del IRPH para detectar que estamos ante algo similar al “cartel de coches” o a los trucajes de los surtidores de gasolina de hace años.

Las cantidades dependen de cada caso, pero es mucho lo cobrado de más, mucho más que en las cláusulas suelo, porque estas sólo se aplican durante unos años y, en cambio, el IRPH abusa durante toda la vida del préstamo.

¿Qué consecuencias tendría para las familias una eventual nulidad del IRPH con devolución de cantidades?

Tanto la nulidad de contrato como la nulidad de intereses son favorables financieramente para las familias. Les salvan de la bancarrota. Tendría que ser un caso rarísimo, que todavía no he encontrado, donde la nulidad fuera un mal negocio financiero para una familia con IRPH.

Desde un punto de vista estrictamente financiero, ¿considera que las sentencias del Supremo analizan correctamente la naturaleza económica del IRPH?

Ya expuse en el informe IRPH para el Ministerio de Consumo (el segundo informe que hice) que las sentencias del Supremo revelaban que no se entendía la naturaleza económica del IRPH. En el informe están los párrafos clave de estas sentencias que prueban el desconocimiento financiero por parte de los magistrados.

¿Existe, a su juicio, una desconexión entre la lógica financiera del producto y la interpretación jurídica que hace el Alto Tribunal?

Sí, el Tribunal Supremo está juzgando otra cosa, una entelequia de índice que no existe en la realidad, no el IRPH. De entrada, el IRPH, como la propia banca reconoce, es un índice basado en riesgos globales, no en el precio del dinero en Europa, como es el Euribor. Eso significa que, sin saberlo, los hipotecados IRPH pagan más porque cubren el riesgo financiero de otros clientes. Por eso el IRPH sube en 2011-2013 cuando el Euribor se desploma. Esto, a juicio del Tribunal Supremo, no es engañoso ni abusivo, por lo que creo que no acaban de entender lo que juzgan.

El Supremo sostiene que el IRPH no es abusivo per se. ¿Es técnicamente defendible afirmar esto cuando el índice incorpora márgenes bancarios implícitos?

Es un hecho matemático-financiero, es decir, objetivo, que sin diferencial negativo hay doble retribución. Por tanto, es masivamente abusivo de entrada.

Por otra parte, todo el histórico de IRPH se ha confeccionado con cláusulas suelo, clausulas 360 y comisiones de apertura nulas, por no hablar de los numerosos contratos con TAEs equivocadas. Es decir, es índice dilatado, pero es el Ministerio de Economía quién debería actuar al respecto en este caso.

Desde la práctica pericial, ¿es razonable exigir al consumidor medio que entienda un índice calculado a partir de la media de TAEs?

En la documentación de la Circular 5/94 son las propias entidades, es decir, la propia banca, quien sostiene por escrito que los clientes no entienden qué es la TAE. El Tribunal Supremo sólo tiene que leerla, está publicada en la web de la Dirección General de Consumo de las Islas Baleares.

El Alto Tribunal rechaza que la comparación con el Euríbor sea suficiente para probar abusividad. ¿Puede hablarse de una infravaloración del perjuicio económico sufrido por los hipotecados en la doctrina del Supremo?

En los métodos de cálculo que se incluyen en las alegaciones a la Sentencia 1591/2025 no se compara el IRPH con el Euribor, se compara el IRPH con el conjunto de préstamos.

Este escrito de alegaciones explica algo que los ingenieros informáticos (y otros) conocen sobradamente: las relaciones “uno a uno” y “uno a muchos” en las bases de datos. Ahora bien, si como he dicho, el Supremo ha mostrado deficiencias de comprensión del IRPH en aspectos elementales, entiendo que pueda tener dificultades cuando se trata de cómo se compara siguiendo métodos científicos.

¿Las sentencias aportan seguridad jurídica, o generan inseguridad al exigir pruebas financieras casi imposibles para el consumidor?

El problema de las sentencias no es que exijan pruebas imposibles para el consumidor, es que son imposibles por sí mismas. No se puede realizar la prueba financiera que el Supremo propone en la Sentencia 1591/2025 porque usa datos que no existían en el momento de la firma.

¿Observa incoherencias entre el razonamiento financiero del Supremo y la doctrina del TJUE sobre cláusulas abusivas?

Para mí no es tanto un tema de incoherencia como de ignorancia. He sido profesor de matemáticas toda la vida, y le puedo decir cuando alguien no entiende los conceptos matemático-financieros. El Supremo no puede ser financieramente coherente con el TJUE porque no entiende, simplemente, los aspectos financieros de las sentencias TJUE.

Sin ir más lejos, el TJUE detecta enseguida que está juzgando un caso de doble retribución. En otras palabras: una estafa masiva (digo “estafa” hablando vulgarmente). Y, por otra parte, el TJUE detecta enseguida que, si se omite que el IRPH se construye con tipos TAE en vez de TIN, se está vendiendo gato por liebre.

Por eso, no encuentro otra explicación educativa, como profesor, que el Tribunal Supremo no entiende lo que dice el TJUE.

¿Es financieramente consistente que el Supremo exija prueba de comprensión individual sin valorar el diseño del producto?

Eso ya se explica en los métodos de comparación “uno a uno” y “uno a muchos” que se exponen en el escrito de alegaciones de la Sentencia 1591/2025.

La ciencia no funciona como cree el Supremo. En una sentencia, no recuerdo cuál, el Supremo sostiene que el IRPH no es abusivo porque no sabemos qué diferencial se hubiera aplicado si se hubiera contratado Euribor. Si razonáramos de este modo, estaríamos todavía en el paleolítico.

Que fumar perjudica los pulmones y conlleva, por tanto, riesgo de cáncer es un hecho científico. Y lo es aunque un tipo con suerte no contraiga el cáncer o a otro tipo le afecte menos que a otro. La ciencia ya controla las leyes y las desviaciones. El IRPH es financieramente abusivo independientemente que, a un cliente particular, el banco le hubiera ofrecido una alternativa Euribor con otro diferencial.  

Desde su experiencia, ¿diría que las sentencias del Supremo presentan deficiencias técnicas financieras, más que jurídicas?

No soy jurista, por lo que no puedo opinar sobre las deficiencias jurídicas. En cambio, que las sentencias del Supremo son técnicamente erróneas o defectuosas, es un hecho demostrable (y demostrado). Es normal que esto suceda, nadie es experto en todo. Lo que no es normal es que no se corrija.