Comentario: Sólo unas cuantas personas -entre ellas un servidor- conseguimos que en Castuera no se instalara una incineradora y que fuera retirado de una rotonda un avión de guerra. Tomen nota y “uñas a la gatera” con lo del biometano.
La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha señalado la pasada tarde en la concentración convocada a las puertas del Teatro Romano de Mérida, que Unidas por Extremadura está con la Extremadura “que no se resigna, que se organiza y que pelea por un futuro mejor aquí”. Así ha manifestado el cansancio por esta Extremadura “de postureo, de escaparate” y de esta región que, como ha señalado, se está “vendiendo a precio de saldo”.
“Necesitamos un gobierno valiente”, ha reclamado De Miguel ante los
numerosos manifestantes que han viajado a la capital autonómica desde
diferentes puntos de Extremadura, muchos en representación de las plataformas
contra de las diferentes plantas de biometano proyectadas en la región.
“Extremadura no puede convertirse en el vertedero de Europa”, ha reivindicado
la portavoz de Unidas por Extremadura que ha añadido que nuestra comunidad
“dista mucho de lo que es este gobierno”.
“Estamos muy cansados de que Extremadura sea tierra de sacrificio, una
tierra donde se le perdonan los impuestos a las grandes eléctricas mientras los
servicios básicos fundamentales penden de un hilo”, ha señalado De Miguel que
además ha recordado que la Extremadura que “no se resigna está hoy tomando las
calles”.
De Miguel ha puesto en evidencia que el gobierno extremeño “no tiene la
decencia de entrar por la puerta grande del Teatro Romano y tiene que hacerlo
por la puerta de atrás porque no quieren dar la cara” y ha señalado que “nos
avergonzamos profundamente” de un gobierno que “está poniendo a Extremadura en
el mapa no ya solo como de las zonas más contaminadas, sino también como una
tierra poco solidaria, como una tierra con el corazón frío, una tierra
insolidaria que no acoge a quien lo necesita”.
La portavoz de Unidas por Extremadura ha calificado al gobierno de la Junta
de Extremadura de “fariseo” porque mañana asistirá a la misa de la Virgen de
Guadalupe sin cumplir “ni uno solo de los evangelios”. Para De Miguel este es
un gobierno que “niega el pan a quien tiene hambre y que niega la manta a quien
tiene frío, un gobierno que dice que hay que ayudar a Ceuta mientras se niega
al reparto de dinero para que los servicios fundamentales en Ceuta puedan ser
sostenidos y para que la emergencia inmigratoria que hay en Ceuta pueda ser
sobrellevada”.
“Un gobierno que se niega a acoger a los menores migrantes que hay
hacinados ahora mismo en Ceuta, no es un gobierno que pueda ir mañana a darle
ninguna ofrenda a la Virgen de Guadalupe porque es un gobierno fariseo, un
gobierno de cínicos y de hipócritas, un gobierno de gente que no tiene
humanidad” ha criticado la portavoz de Unidas por Extremadura que ha
reivindicado a “la gente decente de Extremadura” que, según ha afirmado, está
luchando por “un futuro aquí” y por construir “una tierra de oportunidades”.
“La Extremadura del postureo, la Extremadura de los grandes discursos está
ahí, pero la Extremadura real, la que levanta esta tierra día a día, la que
madruga, es la que está hoy aquí”, ha señalado.
De Miguel también ha querido felicitar a las personas y entidades que
recibirán las Medallas de Extremadura, entre ellas José María Núñez, Guillermo
Gracia, el Museo Nacional de Arte Romano y Pedro Porro a quienes ha definido
como “un orgullo para esta tierra” y ha reconocido su trabajo y compromiso con
la región.
Por último, la portavoz de Unidas por Extremadura ha advertido que “detrás
de estas medallas también hay un gobierno que niega los derechos más
fundamentales, que está poniendo en peligro las libertades” y que, como ha
señalado, “nos retrotrae a épocas muy oscuras de este país que pensamos que
habían quedado olvidadas”. De Miguel ha terminado reivindicando una Extremadura
“que no se resigna” y que, ha asegurado, seguirá organizándose y movilizándose
para defender “una tierra de oportunidades y un futuro aquí”.