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jueves, 15 de octubre de 2026

15/10/2026 - OTRO PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA QUE NO LO ES, Y ESTE AÑO CON TRACA


La concesión de este galardón es una doble estafa y enseguida vas a entender fácilmente el porqué

JUAN TORRES LÓPEZ

Como cada año por estas fechas, los medios de comunicación de todo el mundo han vuelto a anunciar los ganadores del "Premio Nobel de Economía". Esta vez, los estadounidenses Robert E. Hall, de la Universidad de Stanford, y Michael Woodford, de la de Columbia, por sus trabajos sobre "los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica". Al anunciarlo, el presidente del comité que lo concede, John Hassler, subrayó que gracias a ellos los modelos que hoy utilizan los bancos centrales y los gobiernos de todo el mundo disponen de una base teórica sólida.

La concesión de este premio es una doble estafa y enseguida vas a entender fácilmente el porqué.

 

No es un Premio Nobel

 

Alfred Nobel dejó establecido en su testamento que los intereses de su fortuna se repartieran cada año entre quienes hubieran proporcionado el mayor beneficio a la humanidad en la Física, la Química, la Fisiología o Medicina, la Literatura y la paz entre las naciones. Conocía los estudios de economía de su tiempo, pero nunca pensó en premiarlos.https://adserver3.bigapis.net/www/delivery/lg.php?bannerid=26281&campaignid=12879&zoneid=27603&loc=https%3A%2F%2Fwww.diariosigloxxi.com%2Ftexto-diario%2Fmostrar%2F6052440%2Fotro-premio-nobel-economia-no-ano-traca&cb=2ce64fe96f

Lo que hoy se llama "Nobel de Economía" es, en realidad, el "Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel", creado en 1968 por el banco central sueco con motivo de su tricentenario. No lo financia el legado de Nobel ni lo eligió su voluntad. Como expliqué en mi libro Econofakes, el propio director de la Fundación Nobel, Michael Sohlman, reconoció años después que el banco hizo muchos cálculos para que los periodistas de todo el mundo no lo distinguieran de los demás. Y lo consiguió plenamente con un simple objetivo: hacer creer que la economía es una ciencia como las demás que reciben el galardón y, de paso, como han documentado Avner Offer y Gabriel Söderberg, reforzar la pretensión del banco de ser independiente del Parlamento y del Gobierno: si la economía es ciencia, las decisiones deben tomarlas los técnicos y no los representantes de la ciudadanía.

Premio al irrealismo

El premio de este año contribuye a ese fraude pues se concede a dos economistas que han desarrollado modelos y teorías completamente alejados de la realidad pero que sirven para consolidar las políticas económicas que concentran la riqueza y el poder. Merecen un reconocimiento científico tanto como un trabajo sobre anatomía que no incluyera al corazón o el hígado en el cuerpo humano y afirmase que este se mueve sin verse afectado por la ley de la gravedad.

Desde los años setenta, la corriente dominante en economía asumió tres fundamentos básicos. El primero, que cualquier explicación de lo que ocurre en el conjunto de la economía (el empleo, la inflación, las crisis) debía deducirse del comportamiento de individuos perfectamente racionales que maximizan su utilidad o su beneficio, que conocen perfectamente cómo funciona la economía y que, al formar sus expectativas sobre el futuro, nunca se equivocan de forma sistemática. El segundo que, como es imposible sumar los comportamientos de millones de personas diferentes, se supone que toda la economía funciona como si en ella sólo hubiera un único consumidor "representativo" de todos y una única empresa también "representativa" de todas las existentes. Y, finalmente, que, en esas condiciones, no hay crisis posibles, sino tan sólo "perturbaciones" aleatorias que llegan desde fuera y de las que la economía se recupera automáticamente volviendo a su equilibrio.

El ahora premiado Robert Hall contribuyó a fundar esta manera de razonar con un célebre artículo de 1978 en el que aplicaba las expectativas racionales al consumo. Y Michael Woodford la llevó a su expresión más acabada en los llamados "modelos neokeynesianos", que, con variantes, son los que hoy día emplean prácticamente todos los bancos centrales para fijar los tipos de interés, "gestionar las expectativas" y anunciar lo que piensan hacer gracias a los componentes que he mencionado: agente representativo, expectativas racionales, mercados que tienden siempre al equilibrio y crisis que vienen de fuera.

Suponer que tenemos un abrelatas

En mi último libro he explicado que este tipo de modelos razonan como el economista del chiste que, perdido en una isla con latas de comida y sin nada con qué abrirlas, propone a sus compañeros: "Supongamos que tenemos un abrelatas".

El consumidor y la empresa representativos, las expectativas racionales y el equilibrio automático son ese abrelatas. Algo que no existe pero que suponemos que lo tenemos para que puedan funcionar los modelos que nos conviene que funcionen.

Hace ya más de cincuenta años que se demostró matemáticamente que todas esas condiciones no pueden darse en la realidad, pero la solución de la economía dominante no fue abandonarlas, sino seguir dándolas por buenas y construir sobre ellas los mismos modelos con variantes cada vez más sofisticadas.

El modelo de referencia del ahora premiado Michael Woodford es el colmo de los disparates. Se plantea, literalmente, como el de una economía "sin efectivo", en la que el dinero apenas desempeña papel alguno y el banco central se limita a fijar un tipo de interés. No hay bancos que creen dinero de la nada al conceder préstamos, ni deuda privada que se acumule, ni burbujas financieras que estallen. Es decir, falta justamente lo que es bien sabido que provocó la mayor crisis de nuestro tiempo.

Por eso es lógico que no la pudieran ver venir, como tampoco los episodios inflacionarios que deben controlar. Tras el desastre, siguieron elaborando los modelos como si nada hubiera pasado, limitándose a remendarlos con nuevas "fricciones" financieras y el propio Woodford publicó un artículo en 2009 celebrando la "convergencia" de la macroeconomía en una nueva síntesis que compartían ya casi todos los economistas.

Un saber presentado como la ciencia neutral que no lo es

Al presentar la economía como un sistema que tiende por sí solo al equilibrio y en el que sólo hace falta que un banco central "técnico" ajuste los tipos de interés, convierten en un asunto de expertos preguntas que deberían ser objeto de deliberación democrática. Por ejemplo, cuánto paro estamos dispuestos a aceptar para contener la inflación, a quién beneficia que suban o bajen los tipos de interés, o quién paga los rescates bancarios. Preguntas puramente políticas que los economistas convencionales quieren hacer creer que se responden como si fueran ecuaciones.

La paradoja de este año se produce cuando el premio del Banco Central de Suecia premia a quien diseñó los modelos que usan bancos centrales cuya independencia está siendo atacada desde el poder político más agresivo y caprichoso, el del trumpismo. Pero la respuesta a ese ataque no puede ser la de blindarlos de nuevo bajo el manto de una ciencia inexistente, sino someter sus decisiones a un control democrático transparente, con modelos plurales y realistas, y con rendición de cuentas ante la ciudadanía.

Las alternativas existen. Hay economistas que trabajan con modelos que incorporan el dinero bancario, la deuda, la energía, la diversidad de comportamientos y la complejidad de la vida económica, y que han acertado allí donde los modelos premiados fallaron. Pero rara vez reciben el premio del Banco de Suecia, que en su inmensa mayoría ha ido a parar a quienes defienden la corriente dominante que ha provocado el mayor número de crisis financieras de la historia y una concentración de la riqueza y el poder igualmente sin precedentes.

Lo que se ha premiado una vez más no es un descubrimiento que beneficie a la humanidad, como quería Alfred Nobel, sino una forma de pensar la economía que conviene a quien da el premio y que beneficia a muy pocos. Galbraith hablaba de todo esto como "fraude inocente". Yo tengo cada vez más dudas de su inocencia.

 

15/10/2026 - ¡INSULTANDO, INSULTANDO!

 ÁNGEL MORILLO TRIVIÑO

Insultar es de cobardes. Seguro que alguien lo ha dicho antes que servidor, pero, además, insultar arropado por una plebe de energúmenos como hacen esos del PP y de VOX es aún de mayor cobardía. Uno a uno no tendrían tantos “guevos” para insultar como ellos hacen siempre con un “escudo” protector al lado, bien de “sus congéneres” o de la policía o los escoltas. 

Salvo raras excepciones, en los años que llevamos de “democracia” (las comillas son porque pienso que no es democracia sino plutocracia) nunca había ocurrido esto de poner de moda el insulto al político del bando que gobierna. Siempre se han dicho cosas “fuertes” del contrario, pero nunca se insultaba como ahora se hace y con la certidumbre de que el insulto es apropiado y merecido. Mas, cuando estos insultadores profesionales, como ese tal Tellado del PP o la IDA (esta ha perdido el norte y se está perdiendo ella porque ya, sencillamente, asquea y lo va a pagar caro en las urnas), lo hacen, se olvidan de que lo verdaderamente insultante para cualquier ciudadano es intentar esconder esas víctimas de sus incapacidades, caso de la Dana de Valencia, del metro también de Valencia, de los ancianos de Madrid (7.291) enviados sin la mínima asistencia al cementerio en el Covid, de los muertos de los trenes de Atocha por la negligencia del “muñeco Luciano” por hacerse una foto con dos presidentes, uno americano y otro inglés que han reconocido su error, mientras el “cenacho” español (un narcisista empedernido) sigue sin hacerlo y pateando foros dando lecciones de ética con casi todos sus ministros imputados en casos de corrupción (el de Montoro de cárcel sin contemplaciones), sin olvidar los muertos del famoso Yak-42 (62 militares) por las negligencias de los contratos para “amañar” Dios sabe qué y porqué. Y sí, estos energúmenos mandados por el PP y VOX que no dejan de decir HP al presidente del Gobierno, son los que están de acuerdo con esos judíos israelitas que han asesinado a más de ochenta mil palestinos (sin contar los que estén debajo de los escombros), la mayoría mujeres y niños indefensos.

Es algo que estomaga, el insulto ha calado en las redes y no es difícil oír a cualquier mequetrefe un insulto sin venir a cuento. Y, por supuesto, no es de recibo que una multitud de “niñatos” (la mayoría hijos de papá, casi seguro, vagos e ineptos) se manifiesten al grito de: ¡Pedro Sánchez, hijo de puta!, adornados con banderas de España -con el aguilucho- hasta el culo provocando a las personas decentes que luchan por sus derechos que sus papás les han robado impunemente durante siglos y les siguen robando.

El colmo de los insultos ha sido el de esos legionarios (¡vaya ejemplo de la Legión!) y el fulano ese que no tiene media hostia, Vito Quiles, amenazando de muerte, y demostrando que “la cabra” tiene más conocimiento que ellos.

En fin, como la cosa va de insultos me he molestado en seleccionar algunas frases famosas sobre el tema para darle forma a este escrito que es producto de la indignación que se sufre cuando uno escucha tanto arrumaco de tantos arrepticios:

“El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe”. Diógenes de Sinope, filósofo griego (404/322 a.C).

“Cuando una persona se configura para expresarse en 140 caracteres, cuando se habitúa al dicterio o al insulto, pierde capacidad para la argumentación, que es la médula del pensamiento”. Fernando Savater (1947), filósofo español.

“Un incitador al odio vive de la agresión del insulto y la burla, tiene siempre listo el puñal de la difamación y es un asesino en potencia”. Luis Gabriel Carrillo Navas.

“Quien me insulta siempre, no me ofende jamás”. Victor Hugo (1802–1885).

“No habrá extorsión, insulto o amenaza que me aparten del camino”. Cristina Fernández de Kirchner (1953).

“Detrás de la insolencia viene el insulto”. Salomón (990/931 a.C)

 “A cada insulto que recibamos nosotros, una propuesta, a cada descalificación, una idea, y a cada exageración una sonrisa”. José Luis Rodríguez Zapatero (1960).

“El "hijo de la chingada" es el engendro de la violación, del rapto o la burla. Si se compara esta expresión con la española, "hijo de puta", se advierte inmediatamente la diferencia. Para el español la deshonra consiste en ser hijo de una mujer que voluntariamente se entrega, una prostituta; para el mexicano, es ser fruto de una violación”. Octavio Paz.

“Las gentes me cortejan en la medida que no las moleste. Pero cuando pretendo servir a objetivos que no les convienen pasan inmediatamente al insulto, mientras que los indiferentes se esconden detrás de su cobardía”. Albert Einstein (1879/1955).

“Los insultos jamás serán rivales para un argumento que demuela con contundencia: la doble moral, la memoria selectiva, los sofismas, las falacias y la agresión”. Luis Gabriel Carrillo Navas.

"El insulto es el refugio, de mediocres, hipócritas, sectarios y envidiosos, pues no progresan ni dejan progresar”. Luis Gabriel Carrillo Navas.

“Cuando los argumentos se acaban, los mediocres se refugian en la violencia y el insulto”. Luis Gabriel Carrillo Navas.
“Hacer alarde público de principios éticos, y luego traicionarlos por aferrarse al poder, con la patraña de hacer de la necesidad virtud, es un ejercicio hipócrita de cinismo obsceno, y un insulto a la inteligencia y la buena fe de los ciudadanos”. José Luis Rodríguez Jiménez.

Cierro el escrito con un párrafo del quizás mejor político que ha tenido hasta ahora la democracia (la plutocracia, valga la redundancia), Julio Anguita:

 “Rebeldía. Pero la rebeldía no es un gesto altisonante. No es un grito, no es un insulto, no es una pedrada, no es una mala contestación, es mucho más profundo. La rebeldía es un grito de la inteligencia y de la voluntad que dice, y lo voy a decir en román paladino: ¡no me da la gana de decirle que sí a esta actual situación! -Por qué- ¡Porque no quiero y me niego a decirle que sí! Porque entiendo que puede haber otra situación y por tanto yo no asumo esta podredumbre y no participo en ella y lucho contra ella. Y esta actitud es una actitud intelectual, y cuando digo intelectual no quiero hablar de universitario, hablo de la mente de cualquier ser humano. Es un posicionamiento que nace de la mente y del corazón, del fuego del querer cambiar. Esta es la rebeldía fundamental. Lo otro son voces, son chillidos, son insultos, son graznidos. - ¡Dale caña! - Circo romano. ¡No, no! La rebeldía no es ni más ni menos que el posicionamiento con otros valores y la decisión de hacerles frente. Rebeldía para decir que no aceptamos que la “Competitividad y el Mercado” sean los que rijan los destinos de las sociedades. Que entendemos que hay una declaración universal de derechos humanos que tiene que cumplirse y que eso significa sociedad de pleno empleo, donde el hombre y la mujer sean exactamente iguales, donde no haya marginados y que costará mucho tiempo y mucho sacrificio, pero es hermoso luchar. ¡Incluso morir por eso! Porque morir tenemos que morir, muramos por lo menos luchando por un ideal noble y no consumiéndonos como un brasero”.

 

miércoles, 14 de octubre de 2026

14/10/2026 - LO QUE ESTÁ EN JUEGO

Vicente Mateos Sainz de Medrano

Las inminentes elecciones generales tienen un componente ideológico más acentuado que las precedentes, porque llegamos a ellas con una polarización alarmante, buscada y fomentada a lo largo de toda la legislatura, por una derecha y extrema derecha que nunca ha terminado de reconocer la legitimidad del Gobierno progresista encabezado por Pedro Sánchez. Deslegitimar, desde el minuto uno, su capacidad para gobernar ha generado una deriva de irracionalidad en la crítica, con acusaciones falsas y sin pruebas, hasta el punto de poner en duda las instituciones en las que se asienta el sistema democrático. Estrategia cuyo principio axial es la creencia de que el poder es de la derecha y que, si no lo tiene, es porque se lo han robado, de donde coligen que todo vale para recuperarlo, aunque suponga la degradación de la democracia; en línea con el principio franquista de que no importa destruir España, porque ya la reconstruiremos a nuestra manera.

Ésta es la base del todo vale para echar a perro Sánchez, al sanchismo, de la Moncloa, que incluye los insultos cada vez más zafios y vejatorios: usted ha vivido de la prostitución le espeto Feijoo en un debate parlamentario, o la intromisión en la vida privada del Presidente, con la inestimable ayuda de jueces que juegan a la política, su brazo judicial, para sentar en el banquillo a su hermano y su mujer con resortes de medios afines. Estrategia que ha servido al PP, para ocultar su proyecto político que ahora empieza a aflorar tras la convocatoria anticipada de las elecciones.

Comicios en los que los españoles y españolas deberán decidir entre el progreso y el futuro o el retroceso y la vuelta a un pasado idealizado como la derecha se viene esforzando en propalar, frente a una realidad que califican de apocalíptica—siempre sin datos ni pruebas—con el objetivo de expandir el miedo a un futuro negro, del que solo nos salvará la vuelta a la certidumbre que ofrece un sistema de ordeno y mando: un régimen autoritario.

Desmontar lo que la derecha llama el sanchismo, es el primer objetivo marcado por Feijoo que concretó en la frase, vamos a reconstruir nuestras instituciones para que nadie vuelva a pensar que el poder está por encima de las normas, en la presentación de su campaña electoral con el lema Por fin. Frase que resume a las claras el ansia por recuperar el poder que interesadamente olvida, como siempre, que ha sido el PP el que a lo largo de la legislatura ha degradado las instituciones, torpedeado, durante cinco años la renovación del CGPJ, para retener la mayoría conservadora vulnerando el mandato constitucional. Igual que ahora bloquea la renovación del Tribunal Constitucional. O como, en estas semanas degrada el sistema electoral, al poner en duda la limpieza del voto por correo que lanza el mensaje, implícito, de que hay un intento de pucherazo por parte del Gobierno, en previsión de que, si no gobierna es porque, otra vez, le han robado las elecciones. Igual que hizo Trump cuando perdió frente a Joe Biden.

Ésta idea de que el Ejecutivo ha ocupado las instituciones públicas oculta, con intención aviesa, que todos los gobiernos democráticos habidos en España, renuevan los cargos públicos cuando llegan al poder, conforme a la lógica democrática: ningún gobierno quiere tener al enemigo en casa. El mensaje de que su Gobierno será transparente, es otro brindis al sol a juzgar por la trayectoria del PP, el único partido condenado por corrupción por el caso Gürtel, según la sentencia de la Audiencia Nacional por enriquecimiento ilícito en perjuicio de los intereses del Estado que produjeron beneficios económicos cuantificables al PP. O como rompió a martillazos los discos duros de sus ordenadores, para ocultar los sobresueldos que cobraban de la caja B sus altos cargos, incluido un tal M. Rajoy, en el famoso caso Kitchen.

En materia económica la propuesta es la de siempre, una rebaja fiscal que beneficiará a los que más tienen y detraerá recursos para financiar la sanidad, la educación y los servicios sociales públicos como vienen haciendo, sistemáticamente, en las comunidades donde gobiernan con la extrema derecha. Completa el panorama medidas, la prioridad nacional, que ha comparado a Vox, que significa acabar con el crecimiento económico que aporta la inmigración: solo hay que ver la cifras. Diversidad que la derecha aborrece como demuestra el recorte de financiación de proyectos culturales que huelen a rojerío, mientras financian sin tiento las fiestas taurinas que expresan el ser español y refuerzan nuestra identidad española.

Esta es la reconstrucción nacional que propone Feijoo, que plantea los próximos comicios en una pugna entre dos modelos de sociedad. El de una vuelta a los valores de siempre de la derecha, de recortes sociales en derechos y libertades para beneficiar la expansión del capitalismo salvaje y el españolismo rancio. O el modelo que defiende y expande los derechos ciudadanos, prima la defensa del estado del bienestar, y la diversidad social y cultural que no ve al otro, al que viene de fuera, como un usurpador. Lector elector, todo está en tus manos.

 

martes, 13 de octubre de 2026

13/10/2026 - SACRIFICIOS

  

 

 

Comentario: Dijo Jardiel Poncela que hay dos maneras de conseguir la felicidad: una hacerse el idiota; la otra serlo. Me da que la segunda le viene bien al cabecilla del PP, porque se necesita ser tonto para, como están las cosas (vivienda, salarios, pensiones, sanidad, educación, etc., etc.) pedirle a la gente sacrificios. ¿Más sacrificio del que ya soportan? En mi juventud, en mi pueblo, llamábamos “modorros” a quienes soltaban semejantes expresiones fuera de contexto. No diré nada más, pero, espero que la ciudadanía no sea ahora como cuando Antonio Machado dijo aquello de “uno de cada diez españoles piensa, los otros nueve trompan”.

 

 

 

 

 


RAFAEL TORRES

Feijóo promete un gobierno que pedirá sacrificios a los ciudadanos. Se ve que la cultura de la crueldad en la que el mundo parece haberse instalado no conoce límites. Ni la propia Soraya Sáenz de Santamaría se atrevió a formular ese pedido antes de las elecciones de 2011, sino que se esperó a ganarlas para pedir a la gente "sacrificios importantes", o, mejor dicho, para anunciarle los muchos, terribles y variados que le iban a propinar. En su comparecencia tras el Consejo de Ministros que urdió las mil maneras de empobrecer aún más, si cabe, a los pobres, estaba flanqueada por ¡De Guindos! y por ¡Montoro!, el ministro de Hacienda que, como todo el mundo sabe, se sacrificó muchísimo en solidaridad con los sacrificados.

Pero Feijóo sí se ha atrevido, siquiera a causa de uno de esos reveladores deslices que le son tan característicos, a pedir sacrificios a quienes se supone que le votarían esperando algún alivio en la cosa sacrificial. Dejando a un lado que tales futuros martirios vendrían por el lado de los recortes sociales como vinieron con Soraya y Rajoy, cabe preguntarse en qué escuela política se ha criado para prometer eso en vísperas electorales. Además, ¿qué clase de gobierno sería ese que pediría sacrificios a los siempre sacrificados y no, como es fácil prever, a los que nunca se sacrificaron, los montados en el dólar sin la menor intención de apearse?

Pese a que el PP se ha apresurado a decir que es que no se le ha entendido bien, que lo que va a pedir a la ciudadanía si gobierna es esfuerzo y no sé qué más, lo cierto es que en la mente de Feijóo parece ocupar tanto espacio lo del sacrificio, que se le sale. Y, en efecto, se le salió, por ejemplo, cuando dijo que derogaría todas las leyes aprobadas por el actual gobierno, lo cual que, teniendo en cuenta que la mayoría de ellas son de carácter social, su derogación liquidaría los beneficios sociales que trajeron, y por ahí vendrían esos sacrificios que no es que pidiera, sino que impondría, ésta es otra, para "reconstruir España". Con Soraya, de Guindos y Montoro en la memoria, no creo que los no amnésicos estén por semejante reconstrucción.

 

lunes, 12 de octubre de 2026

12/10/2026 - EL ACOSO A PODEMOS, MISMA CANTINELA, MISMA PELÍCULA

 

Comentario: Es increíble que los políticos de todos estos partidos que se dicen a la izquierda del PSOE que salieron de Podemos, sino no serían nada, ahora se nieguen a pasar por unas primarias. Son cuatro “farfollas” que no van a conseguir nada de nada, y mucho menos, sujetar a los ultras del PP y VOX, porque la ciudadanía sabe que sólo pretenden tener un puesto para apretar el botón por cuatro, cinco o seis mil euros al mes más un sinfín de prebendas. Podemos hace bien en no rendirse y presentarse solo: “vale más honra sin barcos que barcos sin honra”. Ese Frente Amplio sólo tiene la posibilidad de sacar algo si acaso en Madrid, en el resto de España, cero patatero.  

JUAN TORTOSA

Quienes llevan años intentando matar a Podemos continúan sin admitir que jamás lo conseguirán. Vuelven a resonar los ecos de aquellas palabras de Enric Juliana tras la proclamación, hace tres años y medio, de Yolanda Díaz en Magariños como candidata por Sumar a la presidencia del Gobierno. Un acto en el que, por cierto, la formación morada fue ninguneada.

"¿Quién es el genio, el sagaz estratega que ha diseñado todo esto?", se preguntaba por entonces el director adjunto de La Vanguardia. Cuando los colocaron entre la espada y la pared, la formación de Ione Belarra aceptó los puestos en las listas que les asignaron. Habían sido chantajeados, amenazados, insultados y se les advirtió por activa y por pasiva que, si no tragaban, ellos serían los responsables de que la ultraderecha llegara al poder. ¿Les suena? 

Y ahora vuelve la misma música, la misma letra que cuando intentaron acabar con Irene Montero, la misma desconsideración que cuando los dejaron sin portavocía en el grupo parlamentario, una de las razones por las que los cinco diputados de Podemos acabaron pasándose al grupo mixto. Si no han acabado con ellos, lo tengo ya escrito alguna que otra vez, es porque el poso ideológico es suyo, porque la coherencia a la hora de cantarle las cuarenta al PSOE cuando formaban parte del gobierno estuvo siempre ahí. Y cuando los echaron, continuaron siendo propietarios de los mensajes de izquierdas más potentes. Motor Podemos, que siempre sostuvo Iván Redondo.

Sin ellos no hay futuro, y los trepas y burócratas que no acaban de dar con la tecla a la hora de llevar a cabo una transición presentable desde Sumar hasta el llamado Frente Amplio lo saben. Necesitan a Podemos y esta vez, al menos de momento, lo que proponen Irene Montero y compañía no puede estar más claro: primarias abiertas para todo el mundo. Rufián incluido, si acaba animándose. Lagarto, lagarto, ni en pintura quieren primarias las Mónicas, Urtasun, Bustinduys, Colaus y compañía, acostumbradas ellas y ellos como están al disfrute de mullidos sillones que sueñan continuar ocupando como sea. O volver a ocuparlos, como en el caso de la exalcaldesa de Barcelona. ¿Someterse al escrutinio de las bases? ¡Quita, hombre! ¿Para qué hacer el ridículo si nos puede valer con volver a amenazar a los díscolos de siempre?

La historia se empeña en repetirse y esta vez lo está haciendo de manera mucho más grosera. En ese mecano llamado Frente Amplio no paran de volar las navajas, los de Compromís solo quieren hablar de su libro, los de Adelante Andalucía del suyo y Antonio Maíllo anda más perdido que un pulpo en un garaje, el pobre. Bueno, más bien ¡pobre Izquierda Unida! Ferreras y La Ser están empeñados en echarles una mano, pero cuando les ponen la cámara delante no dejan de hacer el ridículo, de contradecirse dejando al presunto elector cada día más desorientado, más desanimado. Su empeño en negarse a la celebración de las primarias que propone Montero solo se entiende desde el miedo que le tienen a hacer el ridículo, a quedar en evidencia. 

Me temo que todo esto Pedro Sánchez y los gurús que le rodean lo saben de sobra, saben que les interesa un partido fuerte como Podemos que les presione de verdad, pero no pueden evitar escorar hacia la opción más cómoda, hacia la docilidad de otro Sumar como el que durante tres años y medio ha jugado a simular que presionaba al PSOE cuando en realidad Pedro y sus chicos siempre han acabado haciendo haciendo lo que les ha dado la gana. Por mucho teatro que sus “socios” le hayan puesto para disimular la humillación. Por mucho plante que hayan ido escenificando, como las horas anteriores al Consejo de Ministros donde se aprobaron los dos primeros decretos de Vivienda tumbados más tarde en el Congreso de los Diputados por Junts, Vox y PP. 

Cuando más se necesita que las llamadas izquierdas sean fuertes y compactas, más se pelean entre ellos. Y lo que resulta más gracioso: se empeñan en echarle la culpa a Podemos, que fue quien procuró poner las cosas claras desde el principio. La progresía mediática no deja de intentar echarle una mano al llamado Frente Amplio a ver si se aclaran. Difunden nombres en clave globo sonda y ninguno cuaja. No cuajan porque ni los mismos nominados se lo acaban de creer. Necesitan a Podemos para usar sus votos y, una vez usados, volver a quitárselos de encima a las primeras de cambio. Pero esta vez, igual estoy equivocado, da toda la impresión de que no va a colar.

 “Seréis los responsables de que gobierne la ultraderecha”, vuelven a repetir los mismos de hace tres años y medio. No, por favor, la misma película otra vez no, que ya nos la sabemos. Espero con toda mi alma, y no creo que sea yo solo, que Irene Montero y lo que representa se mantenga firme esta vez. Podemos no tiene nada que ganar cediendo a los chantajes y la sociedad española tampoco. 

Necesitamos, por mal que se presente el panorama, una opción política que mantenga la coherencia que hasta ahora ha tenido y crezca a partir de ahí. Si ellos se dejan doblar el pulso, estamos perdidos. Si no lo hacen y consiguen resistir, es muy probable que más de uno se acabe llevando una buena sorpresa el próximo 29 de noviembre.

 

12/10/2026 - EL MADRID DE AYUSO CELEBRA EL DÍA DE LA HISPANIDAD TRUMPISTA

Comentario: En Madrid se disputan el 29-N 37 escaños (si no ha cambiado con relación a 2023), los barrios obreros tienen la palabra para poder disponer de sanidad, educación y servicios sociales votando izquierda o perder esos servicios en favor de que los “buitres” se apoderen de ellos y los privaticen. Y los de los bares que no olviden que detrás irán ellos cuando sólo haya señoritos para consumir. ¡Con lo que era Madrid antes de que llegaran estos “pollos” trumpistas!

La Comunidad de Madrid de Ayuso entregará su Medalla Internacional a un representante de la Administración Trump lo que supone un abrazo ideológico al trumpismo

José Antonio Gómez

La escenografía del Día de la Hispanidad en Madrid ha dejado de ser un mero escaparate de fraternidad cultural transatlántica para transformarse en una calculada toma de posición ideológica. Bajo el mandato de Isabel Díaz Ayuso, se ha dado un paso de gigante al extender la más alta distinción de la Comunidad al Estados Unidos de Donald Trump.

No se trata de un simple gesto de cortesía institucional hacia una potencia aliada en el aniversario de su independencia. La versión de la Comunidad de Madrid de Ayuso, que apela a ese país como "faro del mundo libre", encierran una validación explícita de un modelo político específico. Es el abrazo sin matices al movimiento Make America Great Again (MAGA), a la doctrina del desmantelamiento del Estado y a una retórica de confrontación total que ha encontrado en la capital de España su principal terminal de aterrizaje en el continente europeo.

La desarticulación del amparo público

Detrás de las proclamas de "libertad" y los discursos sobre la prosperidad individual que animan las galas conservadoras, el modelo que se premia al otro lado del Atlántico ostenta un balance social inapelable. La arquitectura política del trumpismo ha hecho del hacha presupuestaria su principal seña de identidad.

Bajo la premisa de liberar al mercado de las ataduras estatales, la administración estadounidense ha emprendido un desmontaje sistemático de los escasos mecanismos de protección social garantizados por el Gobierno federal. El ataque directo a programas esenciales como Medicaid, el sistema de cobertura sanitaria para las familias de menores ingresos, ha dejado a millones de personas atrapadas en la desprotección médica. A ello se suma el tijeretazo en los programas de asistencia alimentaria, como el SNAP, diseñados para evitar la malnutrición de las familias trabajadoras más castigadas por la pobreza. Esta visión, que subordina la salud pública y la alimentación básica al saldo individual de la cuenta corriente, encuentra un eco inquietante en el ecosistema político madrileño.

En el Madrid de Ayuso, la tensión constante en la sanidad pública madrileña, el colapso de la atención primaria y las políticas de desgravación fiscal orientadas a los tramos de renta más altos reflejan una misma matriz ideológica: la convicción de que los servicios públicos no son derechos inalienables, sino cargas prescindibles que entorpecen la iniciativa privada.

Bajada de impuestos a los ricos

El motor económico de este credo ultraliberal comparte una fórmula matemática sencilla pero destructiva. Tanto en el Capitolio de Washington como en la Puerta del Sol, el dogma de la bajada masiva de impuestos para las grandes fortunas y los fondos de inversión se presenta como el único camino hacia la prosperidad.

Sin embargo, la hemeroteca y las hojas de balance demuestran que las rebajas fiscales a las rentas altas no se pagan solas; se financian directamente con el recorte y la precarización de la educación, el transporte y los servicios sociales básicos.

Este modelo de darwinismo social predica que la riqueza de unos pocos se filtrará de forma natural hacia abajo, mientras en el camino se desmantelan los colchones de amortiguación que evitan la exclusión. Para el trumpismo, las guerras comerciales, el proteccionismo selectivo y el endurecimiento de la doctrina militar son las caras de una misma moneda presupuestaria.

Se reduce el gasto en bienestar social mientras se incrementa la agresividad institucional, un equilibrio de prioridades donde la inversión pública abandona al ciudadano vulnerable para servir a los grandes patrimonios.

El drama de la deportación hispano

La contradicción más sangrienta de esta distinción institucional en el Día de la Hispanidad se produce en el terreno humano. Resulta profundamente contradictorio proclamar la defensa de los pueblos iberoamericanos desde la tribuna madrileña mientras se aplaude la gestión de un Ejecutivo que ha convertido la persecución migratoria en su principal bandera electoral.

Las operaciones de deportación masiva desplegadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han sembrado el terror en los barrios hispanos de Estados Unidos, fracturando familias, criminalizando la mano de obra migratoria y expulsando a miles de ciudadanos latinoamericanos que buscaban un futuro de dignidad.

El discurso que ensalza la comunidad hispana como un motor económico en eventos de etiqueta omite sistemáticamente las redadas a pie de calle y las expulsiones en caliente. Premiar al país que promueve la estigmatización de la comunidad latina representa un sarcasmo político doloroso para los miles de migrantes sudamericanos y centroamericanos que residen en Madrid. La capital de España, tradicional puerto de acogida, termina alineándose con las políticas de cerrojo y persecución que operan en las fronteras de América del Norte.

La importación del fraude electoral

Pero el contagio del trumpismo en la política madrileña no se limita a las recetas económicas o a las políticas migratorias; ha calado en el corazón mismo del sistema democrático. La teoría conspiranoica del fraude electoral, que alcanzó su punto álgido con el asalto al Capitolio de Washington y el rechazo frontal a los resultados de las urnas en Estados Unidos, ha encontrado una réplica directa en el discurso de Isabel Díaz Ayuso.

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha coqueteado repetidamente con la sombra de la sospecha sobre los procesos electorales y las instituciones del Estado. Al cuestionar la legitimidad de las convocatorias electorales, alimentar teorías sobre la manipulación del voto y deslegitimar a los órganos arbitrales, el aparato de Sol aplica con precisión quirúrgica el manual de agitación del populismo americano. En estos días Ayuso afirmó que a nadie se le ocurriera votar por correo. Es, casi calcado, el mismo discurso de Trump y de la secta MAGA de cara a las elecciones de mitad de mandato.

Es la estrategia de la destrucción institucional: minar la confianza de la ciudadanía en las reglas del juego democrático para construir un escenario de polarización permanente donde no existan adversarios políticos, sino enemigos morales a los que hay que extirpar del poder.

Política del espectáculo

En el fondo de este movimiento no hay un cálculo diplomático de Estado, sino una operación de proyección personal dentro de la derecha española. Isabel Díaz Ayuso ha entendido que la hegemonía en el espacio conservador ya no se disputa en el centro ni mediante la moderación del discurso, sino en la radicalización de las trincheras. Su viaje al ecosistema político de Florida y sus apelaciones permanentes al "faro del mundo libre" buscan situarla como la líder natural de la ola ultraliberal europea, marcando el camino hacia el liderazgo de su propio partido.

El uso de la fiesta de la Hispanidad como plataforma para galardonar a los Estados Unidos de Trump consolida un cambio de época en la política regional. Madrid deja de mirarse en el espejo de las democracias sociales europeas para mirarse en la trinchera ideológica de Mar-a-Lago.

El precio de esa operación de imagen no lo pagan los diplomáticos ni los estrategas de campaña; lo pagan los servicios públicos golpeados por los recortes, las familias que ven degradarse su sanidad de barrio y un clima democrático cada vez más enrarecido por la importación de las peores conspiraciones de la política transatlántica.

 

viernes, 9 de octubre de 2026

09/10/2026 - EL ASALTO A LA JUSTICIA (II). LA TRAMPA DE LA DEMOCRACIA: EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Ángel Morillo Triviño

Como soy un forofo de las frases célebres (así lo he hecho saber en otras ocasiones) hoy me he parado en dos para iniciar este escrito, si bien una de ellas es sacada de una viñeta del Roto sobre la demagogia, “¡vuestros deseos son vuestros derechos!” que, en mi modesta opinión, tiene especial relevancia con nuestra Constitución de 1978 que dio lugar al Tribunal Constitucional (TC) del que hoy hacemos hincapié. Y, como no tratamos (a mi modo de ver, ni el Sr. Cavero con su libro, ni un servidor con su disección) de convencer a nadie, me he encontrado con lo que dijo Walter Benjamín (destacado filósofo, crítico literario, traductor y ensayista alemán de origen judío, considerado como uno de los pensadores más influyentes del siglo XX): “Convencer es inútil”. Difícil, muy difícil, en este país, cuando menos.

Bien, vamos con ese otro Organismo de suma importancia para la Democracia: el Tribunal Constitucional (TC). Qué si bien es el segundo en importancia detrás del Tribunal Supremo, en ocasiones se convierte en el primero pues es el que dictamina sobre nuestra Constitución de 1978, y en ella está todo lo que tiene que estar para algunos, pero no está todo lo que tiene que estar para todos.

Como con el anterior escrito sobre el Supremo, en este voy a diseccionar (así lo ha llamado un periódico de los que publican mis escritos) lo que dice Santos Manuel Cavero en su libro “La Trampa de la Democracia” sobre este alto Tribunal de Justicia.

¡Ea, vamos adelante! Primero lo que dice la Wikipedia en su enunciado y luego la disección.

El Tribunal Constitucional (ya en adelante TC) es un órgano constitucional español, independiente de los demás órganos constitucionales. Es el intérprete supremo de la Constitución española de 1978, sometido únicamente a esta y a la Ley Orgánica del TC. Es único en su orden y extiende su jurisdicción a todo el territorio español. A pesar de que se denomina «tribunal», no forma parte del Poder Judicial.  Es una institución separada y autónoma que no se integra en los juzgados y tribunales ordinarios.

El TC posee en exclusiva la potestad de examinar la constitucionalidad de normas con rango de ley, que pueden ser impugnadas mediante el respectivo recurso de inconstitucionalidad. Asimismo, es el máximo garante en España de los derechos fundamentales, en especial de aquellos protegidos por el recurso de amparo. Por último, también tiene la última palabra en conflictos de competencias entre administraciones de cualquier nivel, así como de la revisión de constitucionalidad de un tratado internacional.

Se compone de doce magistrados nombrados por el rey (cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, cuatro del Senado, dos del Gobierno y dos del Consejo General del Poder Judicial). Por si alguien quiere saberlo, no hay ningún Magistrado del T.C. que sea extremeño, con lo que servidor y mis paisanos lo tenemos más que crudo si algo hay que litigar en ese “tribunal” que afecte a Extremadura o a algún extremeño.

La Fiscalía ante el TC es el órgano a través del cual el Ministerio Fiscal forma parte de los procedimientos que se despachen ante este Alto Tribunal relacionados con las cuestiones de inconstitucionalidad promovidas por Jueces y Tribunales y con los recursos de amparo. La participación del Ministerio Fiscal en el TC está prevista en la Ley Orgánica del TC de 1979 y, desde la aprobación del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal de 1981, ha sido esta fiscalía la que asumió ese papel. Previamente, entre 1980 y 1981, fue una Sección ad hoc de la Fiscalía del Tribunal Supremo la que asumió la representación ante el TC. La Fiscalía ante el TC está integrada por un Fiscal Jefe, con la categoría de Fiscal de Sala, un Teniente Fiscal de la segunda categoría y siete fiscales de la segunda categoría, así como por el personal administrativo de apoyo.

A ver qué dice Santos Manuel Cavero sobre este Organismo del Estado, lo más resumido posible:

“Su función es objeto de controversia y debate, especialmente en relación con la politización de sus decisiones y su independencia frente a los intereses del poder político. Y ello a pesar de que en su origen el Tribunal fue concebido como un órgano con la capacidad de salvaguardar los principios democráticos consagrados en la Constitución, resolviendo los conflictos entre el poder legislativo, ejecutivo y judicial y asegurando el respeto a los derechos fundamentales, ya que su misión es ser un garante de la legalidad constitucional, ejerciendo el control de las leyes y resolviendo cuestiones que afectan a la interpretación y aplicación de la norma suprema: sin embargo, a medida que avanza el tiempo y los partidos políticos asumen roles más centralizados en el poder, el TC se ve afectado por la intervención política de la selección de sus miembros y en la dinámica de sus decisiones”.

“Desde la transformación del TC de España, desde su creación hasta la actualidad, se plantea un dilema crucial para la democracia: ¿cómo garantizar que un órgano encargado de velar por los derechos fundamentales y la estabilidad constitucional no se convierta en un instrumento de control político?”

“La creación del TC fue una respuesta directa a la necesidad de contar con un órgano autónomo e independiente que tuviera la capacidad de supervisar y controlar los actos de los poderes legislativo y ejecutivo, asegurando que la Constitución fuese respetada y que los derechos y libertades fundamentales no se viesen vulnerados: el Tribunal se configura, por tanto, como una garantía de los valores democráticos configurados en la Constitución de 1978, siendo el máximo responsable de resolver los conflictos de constitucionalidad y de asegurar que las leyes y los actos del poder público no contravengan los principios de la Carta Magna”.

“El Tribunal desempeñó una labor clave en la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos, uno de los basamentos esenciales de la nueva democracia española, y a través de la acción del Tribunal se fueron consolidando principios esenciales para el funcionamiento de un Estado democrático, como la protección de la igualdad, la libertad de expresión, la libertad de asociación y otros derechos fundamentales que la Constitución garantiza a todos los ciudadanos”.

“En la práctica su funcionamiento está marcado por tensione internas y externas que dificultan su plena independencia, lo que se traduce en un panorama en el que las decisiones judiciales pueden verse influenciadas por la creciente presión política”.

“A medida que avanza el tiempo, el desgaste de la estructura política y el proceso de concentración del poder en ciertos actores políticos comenzaron a afectar a su funcionamiento, haciendo que la institución no fuera ajena a las presiones externas, por lo que, de hecho, su politización ha sido una constante en su trayectoria, ya que la elección de sus miembros está ligada estrechamente al poder legislativo y, por tanto, a los intereses de los partidos políticos, lo que genera una contradicción inherente en su funcionamiento puesto que si bien está llamado a ser un órgano imparcial y autónomo, su composición política hace que sus sentencias reflejen las posturas ideológicas de los partidos que controlan el proceso de selección de sus miembros, por lo que su independencia se ve comprometida, ya que la representación política de los magistrados genera un sesgo que influye en el contenido de las decisiones, afectando a la legitimidad de las sentencias emitidas”.

“El TC también ha tenido que lidiar con los conflictos internos derivados de la falta de consenso entre sus miembros, ya que, en ocasiones, la polarización política entre los propios magistrados ha llevado a que sus decisiones no sean percibidas como neutrales, sino como el resultado de la influencia de las distintas orientaciones políticas representadas en el Tribunal: un ejemplo claro de esto fue la sentencia sobre el Estatut de Cataluña en el 2010, donde las divisiones internas del Tribunal quedaron patentes y la interpretación de la Constitución se vio afectada por factores políticos y de interpretación jurídica”.

“Es importante señalar que el TC sigue siendo una instancia crucial en la protección de los derechos fundamentales y ha logrado actuar como contrapeso frente a leyes o decisiones de los poderes públicos que contravienen los principios constitucionales, como ha hecho a lo largo de su historia emitiendo sentencias que han salvaguardado derechos fundamentales en temas como la libertad de expresión, el derecho de asociación o la protección de la privacidad”.

“El TC se enfrenta a un dilema fundamental: por un lado, tiene la responsabilidad de proteger la Constitución y los derechos fundamentales; y por el otro, debe lidiar con la presión política derivada de la forma en que se seleccionan sus miembros y la constante influencia de los partidos políticos”.

“Uno de los aspectos más criticado del sistema de nombramientos es la falta de transparencia y la limitada participación de la sociedad civil en el proceso pues en la práctica, los grandes partidos políticos son los que ocupan los puestos claves en la selección de los magistrados del TC. Su independencia está comprometida, ya que los magistrados elegidos suelen tener vínculos estrechos con los partidos que los designan, lo que genera la percepción de que el Tribunal no actúa como un órgano imparcial, sino como un actor político más”.

“Si bien es innegable que el TC juega un papel fundamental en el equilibrio democrático del país, también es necesario reformar su proceso de selección para evitar que se convierta en un instrumento de los partidos políticos, lo que requeriría un cambio hacia un modelo de selección más transparente, lo que plantea la necesidad de replantear el sistema de selección para preservar la independencia y asegurar su legitimidad ante la sociedad española. De ahí la necesidad urgente de una reforma del sistema de selección de los magistrados del TC, orientada hacia la transparencia y la meritocracia. La politización continua y la percepción de una justicia dependiente de intereses partidistas constituyen una seria amenaza para el Estado de derecho y para la legitimidad del sistema judicial español”.

“El TC ha pasado de ser un garante de la democracia a convertirse en un actor político influenciado por los intereses de los partidos en el poder. Y este proceso de transformación tiene consecuencias muy graves para la calidad democrática en España, ya que al convertirse en un actor político más, el Tribunal ha perdido parte de su capacidad para actuar como un contrapoder efectivo frente al ejecutivo y el legislativo y su rol de protección de los derechos fundamentales se ve comprometido por lo que sus decisiones son percibidas como respuesta a intereses de poder y no como decisiones imparciales y basadas en el Derecho, y en este sentido, la independencia judicial -pilar fundamental del Estado de derecho- se ve amenazada”.

Conclusión. Muy breve ya para no exceder demasiado el espacio: El TC está, a mi modo de ver por lo leído a Santos Manuel Cavero, totalmente “viciado”. Hay cantidad de casos que el Tribunal ha resuelto un tanto injustamente y que pueden ser consultados. Veremos -y lo digo porque me afecta directamente- si algún día este Tribunal aplica la Constitución y resuelve de una vez por todas lo del famoso IRPH de los millones de hipotecas en las que el índice se contempla y que está demostrado es una de las mayores cláusulas abusivas entre las muchas existentes y hace pagar a la Banca lo que es de justicia. Y, por descontado, la sociedad española se va a poner a la espera de que este Tribunal sea capaz de indagar en el tema de la vivienda y en el tema salarial para que muchísimos españoles pueden salir del tercer mundo en el que viven hoy.

No dejen de consultar mi blog “La Demagogia del Alacrán” (angelmorblogspot.blogspot.com) que tiene un sinfín de artículos, aparte de los míos, de grandes articulistas que no se muerden la lengua.