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viernes, 9 de octubre de 2026

09/10/2026 - EL ASALTO A LA JUSTICIA (II). LA TRAMPA DE LA DEMOCRACIA: EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Ángel Morillo Triviño

Como soy un forofo de las frases célebres (así lo he hecho saber en otras ocasiones) hoy me he parado en dos para iniciar este escrito, si bien una de ellas es sacada de una viñeta del Roto sobre la demagogia, “¡vuestros deseos son vuestros derechos!” que, en mi modesta opinión, tiene especial relevancia con nuestra Constitución de 1978 que dio lugar al Tribunal Constitucional (TC) del que hoy hacemos hincapié. Y, como no tratamos (a mi modo de ver, ni el Sr. Cavero con su libro, ni un servidor con su disección) de convencer a nadie, me he encontrado con lo que dijo Walter Benjamín (destacado filósofo, crítico literario, traductor y ensayista alemán de origen judío, considerado como uno de los pensadores más influyentes del siglo XX): “Convencer es inútil”. Difícil, muy difícil, en este país, cuando menos.

Bien, vamos con ese otro Organismo de suma importancia para la Democracia: el Tribunal Constitucional (TC). Qué si bien es el segundo en importancia detrás del Tribunal Supremo, en ocasiones se convierte en el primero pues es el que dictamina sobre nuestra Constitución de 1978, y en ella está todo lo que tiene que estar para algunos, pero no está todo lo que tiene que estar para todos.

Como con el anterior escrito sobre el Supremo, en este voy a diseccionar (así lo ha llamado un periódico de los que publican mis escritos) lo que dice Santos Manuel Cavero en su libro “La Trampa de la Democracia” sobre este alto Tribunal de Justicia.

¡Ea, vamos adelante! Primero lo que dice la Wikipedia en su enunciado y luego la disección.

El Tribunal Constitucional (ya en adelante TC) es un órgano constitucional español, independiente de los demás órganos constitucionales. Es el intérprete supremo de la Constitución española de 1978, sometido únicamente a esta y a la Ley Orgánica del TC. Es único en su orden y extiende su jurisdicción a todo el territorio español. A pesar de que se denomina «tribunal», no forma parte del Poder Judicial.  Es una institución separada y autónoma que no se integra en los juzgados y tribunales ordinarios.

El TC posee en exclusiva la potestad de examinar la constitucionalidad de normas con rango de ley, que pueden ser impugnadas mediante el respectivo recurso de inconstitucionalidad. Asimismo, es el máximo garante en España de los derechos fundamentales, en especial de aquellos protegidos por el recurso de amparo. Por último, también tiene la última palabra en conflictos de competencias entre administraciones de cualquier nivel, así como de la revisión de constitucionalidad de un tratado internacional.

Se compone de doce magistrados nombrados por el rey (cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, cuatro del Senado, dos del Gobierno y dos del Consejo General del Poder Judicial). Por si alguien quiere saberlo, no hay ningún Magistrado del T.C. que sea extremeño, con lo que servidor y mis paisanos lo tenemos más que crudo si algo hay que litigar en ese “tribunal” que afecte a Extremadura o a algún extremeño.

La Fiscalía ante el TC es el órgano a través del cual el Ministerio Fiscal forma parte de los procedimientos que se despachen ante este Alto Tribunal relacionados con las cuestiones de inconstitucionalidad promovidas por Jueces y Tribunales y con los recursos de amparo. La participación del Ministerio Fiscal en el TC está prevista en la Ley Orgánica del TC de 1979 y, desde la aprobación del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal de 1981, ha sido esta fiscalía la que asumió ese papel. Previamente, entre 1980 y 1981, fue una Sección ad hoc de la Fiscalía del Tribunal Supremo la que asumió la representación ante el TC. La Fiscalía ante el TC está integrada por un Fiscal Jefe, con la categoría de Fiscal de Sala, un Teniente Fiscal de la segunda categoría y siete fiscales de la segunda categoría, así como por el personal administrativo de apoyo.

A ver qué dice Santos Manuel Cavero sobre este Organismo del Estado, lo más resumido posible:

“Su función es objeto de controversia y debate, especialmente en relación con la politización de sus decisiones y su independencia frente a los intereses del poder político. Y ello a pesar de que en su origen el Tribunal fue concebido como un órgano con la capacidad de salvaguardar los principios democráticos consagrados en la Constitución, resolviendo los conflictos entre el poder legislativo, ejecutivo y judicial y asegurando el respeto a los derechos fundamentales, ya que su misión es ser un garante de la legalidad constitucional, ejerciendo el control de las leyes y resolviendo cuestiones que afectan a la interpretación y aplicación de la norma suprema: sin embargo, a medida que avanza el tiempo y los partidos políticos asumen roles más centralizados en el poder, el TC se ve afectado por la intervención política de la selección de sus miembros y en la dinámica de sus decisiones”.

“Desde la transformación del TC de España, desde su creación hasta la actualidad, se plantea un dilema crucial para la democracia: ¿cómo garantizar que un órgano encargado de velar por los derechos fundamentales y la estabilidad constitucional no se convierta en un instrumento de control político?”

“La creación del TC fue una respuesta directa a la necesidad de contar con un órgano autónomo e independiente que tuviera la capacidad de supervisar y controlar los actos de los poderes legislativo y ejecutivo, asegurando que la Constitución fuese respetada y que los derechos y libertades fundamentales no se viesen vulnerados: el Tribunal se configura, por tanto, como una garantía de los valores democráticos configurados en la Constitución de 1978, siendo el máximo responsable de resolver los conflictos de constitucionalidad y de asegurar que las leyes y los actos del poder público no contravengan los principios de la Carta Magna”.

“El Tribunal desempeñó una labor clave en la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos, uno de los basamentos esenciales de la nueva democracia española, y a través de la acción del Tribunal se fueron consolidando principios esenciales para el funcionamiento de un Estado democrático, como la protección de la igualdad, la libertad de expresión, la libertad de asociación y otros derechos fundamentales que la Constitución garantiza a todos los ciudadanos”.

“En la práctica su funcionamiento está marcado por tensione internas y externas que dificultan su plena independencia, lo que se traduce en un panorama en el que las decisiones judiciales pueden verse influenciadas por la creciente presión política”.

“A medida que avanza el tiempo, el desgaste de la estructura política y el proceso de concentración del poder en ciertos actores políticos comenzaron a afectar a su funcionamiento, haciendo que la institución no fuera ajena a las presiones externas, por lo que, de hecho, su politización ha sido una constante en su trayectoria, ya que la elección de sus miembros está ligada estrechamente al poder legislativo y, por tanto, a los intereses de los partidos políticos, lo que genera una contradicción inherente en su funcionamiento puesto que si bien está llamado a ser un órgano imparcial y autónomo, su composición política hace que sus sentencias reflejen las posturas ideológicas de los partidos que controlan el proceso de selección de sus miembros, por lo que su independencia se ve comprometida, ya que la representación política de los magistrados genera un sesgo que influye en el contenido de las decisiones, afectando a la legitimidad de las sentencias emitidas”.

“El TC también ha tenido que lidiar con los conflictos internos derivados de la falta de consenso entre sus miembros, ya que, en ocasiones, la polarización política entre los propios magistrados ha llevado a que sus decisiones no sean percibidas como neutrales, sino como el resultado de la influencia de las distintas orientaciones políticas representadas en el Tribunal: un ejemplo claro de esto fue la sentencia sobre el Estatut de Cataluña en el 2010, donde las divisiones internas del Tribunal quedaron patentes y la interpretación de la Constitución se vio afectada por factores políticos y de interpretación jurídica”.

“Es importante señalar que el TC sigue siendo una instancia crucial en la protección de los derechos fundamentales y ha logrado actuar como contrapeso frente a leyes o decisiones de los poderes públicos que contravienen los principios constitucionales, como ha hecho a lo largo de su historia emitiendo sentencias que han salvaguardado derechos fundamentales en temas como la libertad de expresión, el derecho de asociación o la protección de la privacidad”.

“El TC se enfrenta a un dilema fundamental: por un lado, tiene la responsabilidad de proteger la Constitución y los derechos fundamentales; y por el otro, debe lidiar con la presión política derivada de la forma en que se seleccionan sus miembros y la constante influencia de los partidos políticos”.

“Uno de los aspectos más criticado del sistema de nombramientos es la falta de transparencia y la limitada participación de la sociedad civil en el proceso pues en la práctica, los grandes partidos políticos son los que ocupan los puestos claves en la selección de los magistrados del TC. Su independencia está comprometida, ya que los magistrados elegidos suelen tener vínculos estrechos con los partidos que los designan, lo que genera la percepción de que el Tribunal no actúa como un órgano imparcial, sino como un actor político más”.

“Si bien es innegable que el TC juega un papel fundamental en el equilibrio democrático del país, también es necesario reformar su proceso de selección para evitar que se convierta en un instrumento de los partidos políticos, lo que requeriría un cambio hacia un modelo de selección más transparente, lo que plantea la necesidad de replantear el sistema de selección para preservar la independencia y asegurar su legitimidad ante la sociedad española. De ahí la necesidad urgente de una reforma del sistema de selección de los magistrados del TC, orientada hacia la transparencia y la meritocracia. La politización continua y la percepción de una justicia dependiente de intereses partidistas constituyen una seria amenaza para el Estado de derecho y para la legitimidad del sistema judicial español”.

“El TC ha pasado de ser un garante de la democracia a convertirse en un actor político influenciado por los intereses de los partidos en el poder. Y este proceso de transformación tiene consecuencias muy graves para la calidad democrática en España, ya que al convertirse en un actor político más, el Tribunal ha perdido parte de su capacidad para actuar como un contrapoder efectivo frente al ejecutivo y el legislativo y su rol de protección de los derechos fundamentales se ve comprometido por lo que sus decisiones son percibidas como respuesta a intereses de poder y no como decisiones imparciales y basadas en el Derecho, y en este sentido, la independencia judicial -pilar fundamental del Estado de derecho- se ve amenazada”.

Conclusión. Muy breve ya para no exceder demasiado el espacio: El TC está, a mi modo de ver por lo leído a Santos Manuel Cavero, totalmente “viciado”. Hay cantidad de casos que el Tribunal ha resuelto un tanto injustamente y que pueden ser consultados. Veremos -y lo digo porque me afecta directamente- si algún día este Tribunal aplica la Constitución y resuelve de una vez por todas lo del famoso IRPH de los millones de hipotecas en las que el índice se contempla y que está demostrado es una de las mayores cláusulas abusivas entre las muchas existentes y hace pagar a la Banca lo que es de justicia. Y, por descontado, la sociedad española se va a poner a la espera de que este Tribunal sea capaz de indagar en el tema de la vivienda y en el tema salarial para que muchísimos españoles pueden salir del tercer mundo en el que viven hoy.

No dejen de consultar mi blog “La Demagogia del Alacrán” (angelmorblogspot.blogspot.com) que tiene un sinfín de artículos, aparte de los míos, de grandes articulistas que no se muerden la lengua.

 

09/10/2026 - EL ASALTO A LA JUSTICIA (I) LA TRAMPA DE LA DEMOCRACIA: EL TRIBUNAL SUPREMO

 

ÁNGEL MORILLO TRIVIÑO

“La trampa de la democracia” (sobre la perversión del sistema democrático en España) es un libro muy interesante de Santos Manuel Cavero López.

En mi modesta opinión, es un libro que tienen que leer todas las personas que ignoran el funcionamiento de nuestros organismos democráticos. Sencillamente, para conocer de cerca lo que se “guisa” en sus entrañas y poder así tener una opinión ajustada a la realidad y no la que se nos hace llegar a través de ciertos medios que en España son una inmensa mayoría (la conocida “caverna mediática”). Medios que, queriendo o sin querer, u obligados por quienes son sus “dueños”, distorsionan todo lo que cae en sus manos para el maldito adoctrinar de su conveniencia política y social.

El libro es muy amplio (769 páginas), pero resulta un análisis muy riguroso de todos los temas que trata y de cómo está presente la corrupción en la mayoría de ellos, explicado de una manera sencilla para que todo pueda ser fácilmente entendido.

Servidor les va llevar, de la mejor manera que sabe, a una especie de conclusión sobre los puntos del libro que están hoy día en la mente de todos, excepto de los que sólo siguen los partidos de futbol, el tenis, el balonmano, el baloncesto… o las revistas de la farándula en el caso de las féminas.

Voy a empezar con el capítulo que hace referencia a la Justicia, que el autor titula: “El Asalto a la Justicia”. Y me detendré primero en el Tribunal Supremo, dada su actualidad con varios casos de suma importancia para el devenir democrático y que pueden marcar “políticamente” a algunos y a algún grupo político de los de mayor arraigo nacional.  

La IA de Google responde así cuando le preguntas sobre el Tribunal Supremo español: El Tribunal Supremo (TS) es el órgano jurisdiccional superior de España en todos los órdenes (civil, penal, contencioso-administrativo, social y militar), con jurisdicción en todo el territorio nacional y sede en Madrid. Actúa como máximo intérprete de la jurisprudencia ordinaria, resolviendo principalmente recursos de casación. Es el máximo Tribunal, superior en todos los órdenes jurisdiccionales, salvo en materias de garantías constitucionales, competencia del Tribunal Constitucional. Para no extenderme demasiado, sus atribuciones y organización las pueden consultar ampliamente en la Wikipedia.

Y esto es lo que dice, en parte (porque todo es demasiado para un escrito de opinión), Santos Manuel Cavero López: “El tribunal Supremo, máxima instancia judicial de España, ocupa un lugar fundamental en la estructura del poder judicial y ha jugado (y sigue jugando) un papel decisivo en la interpretación y aplicación de la ley a lo largo de la últimas décadas, ha experimentado innovaciones que han planteado serias interrogantes sobre su independencia y su capacidad para cumplir con su misión constitucional, tal como establece el artículo 123.1 de la Constitución Española (CE)”. “La creciente politización y la falta de transparencia en los procesos de selección de sus miembros han sido factores decisivos que han contribuido a minar la confianza pública en la imparcialidad de este órgano, su composición ha estado marcada por una profunda influencia política. Hay que precisar que el TS se compone de magistrados nombrados por el Rey a propuesta del CGPJ, y éste es elegido por el Congreso y por el Senado, por lo que sin duda es un proceso que es objeto de politización, especialmente en la elección de los vocales del CGPJ y en la propuesta de candidatos para el TS.” “Aunque el TS de España tiene sus orígenes en la Ley Orgánica del Poder Judicial de 1870 que estructuró la justicia española en un sistema jerárquico, sin embargo, el TS tal y como lo conocemos hoy, como el máximo órgano jurisdiccional en España, fue consolidado en la Constitución de 1978, que estableció el Estado de derecho y delineó la estructura del poder judicial como un pilar fundamental de la democracia. El Tribunal se encargó de vigilar la separación de poderes, garantizar la protección de los derechos fundamentales y poner freno a las posibles tentativas de retrocesos autoritarios tras la dictadura franquista”. “Las prácticas de nombramiento de los magistrados del TS y la intervención política en sus decisiones forjan dudas sobre su capacidad para actuar sin injerencias externas, pues el proceso de selección de los magistrados del TS es uno de los puntos más debatidos en relación con su independencia, ya que los miembros de este alto tribunal son designados por el CGPJ, órgano cuyos miembros son elegidos mayoritariamente por las Cortes Generales, lo que implica una interdependencia con el poder legislativo y, por tanto, con los intereses políticos de los partidos en el gobierno”.

“La elección de los magistrados del TS es uno de los aspectos más controvertidos del sistema judicial español, particularmente porque refleja la falta de separación clara entre los poderes judicial y político, ya que, de acuerdo con la Constitución de 1978, la designación de los magistrados del TS está en manos del CGPJ, un órgano que se compone por 20 miembros, llamados vocales, nombrados por el Rey, que son elegidos por las Cortes Generales (Congreso y Senado) entre jueces y juristas de reconocida competencia, y su presidente, que es a su vez Presidente del TS y del CGPJ que es designado por el Pleno del Consejo en una sesión constitutiva, y es elegido también entre miembros de la Carrera Judicial o juristas de reconocida competencia. El proceso de nombramiento de los magistrados del TS está estrechamente vinculado a las decisiones de los partidos políticos a estar el CGPJ compuesto en gran parte por representantes políticos, cuya designación responde a la correspondencia de fuerzas políticas en el Congreso y el Senado, por lo que existe un alto grado de politización en la elección de los magistrados del TS. La intervención política en la selección de magistrados también provoca un ambiente de dependencia del poder judicial respecto al poder ejecutivo y legislativo. En la práctica, la elección de los magistrados en el TS ha sido interpretada como una forma indirecta de control político sobre el poder judicial”.

“Las decisiones del TS, al estar influenciadas por el poder político, siguen inevitablemente una orientación ideológica uniforme, dificultando la pluralidad de criterios judiciales que es esencial para la evolución del derecho, lo que también afecta al desarrollo de derechos en el ámbito constitucional, ya que las sentencias en materias controvertidas, como la libertad de expresión o los derechos de las minorías, no siempre se han dictado en función de principios universales, sino en función de presiones políticas más o menos explícitas”.

“Por tanto, el impacto en la jurisprudencia se concreta en cuatro factores: a) el nombramiento de magistrados, ya que la influencia del poder ejecutivo en el nombramiento de magistrados puede llevar a la designación de personas con afinidades políticas, comprometiendo la imparcialidad de las decisiones; b) las decisiones por bloques, porque la politización se manifiesta en decisiones judiciales divididas por bloques partidistas, especialmente en caso sensibles, lo que socava la credibilidad del Tribunal y da la impresión de que las decisiones se toman en función de intereses políticos; c)la erosión de la confianza pública, puesto que la percepción de politización en el TS lleva a un pérdida de confianza en la justicia y en la democracia en general, ya que los ciudadanos cuestionan la imparcialidad de las decisiones y la capacidad del tribunal para proteger la constitución; y d) la seguridad jurídica, ya que la politización afecta a la seguridad jurídica debido a que las decisiones judiciales son percibidas como inconsistentes y sujetas a cambios según la conveniencia política, lo que dificulta la previsibilidad de las leyes y las decisiones judiciales. Como consecuencias de estos impactos se identifican las tres más relevantes: en primer lugar, la desmoralización de los jueces, debido a que la politización amedranta a los jueces que se oponen a la influencia política, mientras que otros pueden verse tentados a comprometer su independencia para avanzar en sus carreras; en segundo lugar, la legitimidad del sistema judicial, ya que si el TS no es percibido como un guardián objetivo del marco constitucional la legitimidad del sistema judicial y el estado de derecho puede verse comprometida; y finalmente,  división social, derivada de la politización del TS que contribuye a la polarización y división social puesto que los ciudadanos pueden percibir que las decisiones judiciales están influenciadas por intereses políticos y no por la justicia. Por tanto, la legitimidad del TS y por ende la calidad democrática del sistema judicial español, se ve gravemente comprometida, su independencia y capacidad para garantizar justicia se ven ensombrecidas por la falta de un sistema de selección de magistrados que garantice un verdadero distanciamiento de los intereses políticos, por lo que el reto del sistema judicial español es recuperar la autonomía judicial y asegurar que el TS, como máxima instancia judicial, actúe no en función de intereses políticos, sino como un auténtico garante de la Constitución”.

“Resulta imprescindible reconocer que la independencia judicial es uno de los principios fundamentales del Estado de derecho, reconocido tanto por la Constitución de 1978 como por diversos tratados internacionales, como la Convención Europea de Derechos Humanos, por lo que la independencia del poder judicial es la piedra angular que garantiza el ejercicio de los derechos fundamentales de los ciudadanos y la no intromisión de los poderes ejecutivo y legislativo en las decisiones judiciales, de ahí que por lo tanto es evidente que la politización del TS representa una amenaza a la democracia española, dado que permite que las decisiones judiciales sean influenciadas por los intereses políticos y no exclusivamente por el derecho”.

Conclusión: El Tribunal Supremo está politizado (sólo hay que ver la lentitud con los casos del PP y la rapidez con el caso del Fiscal General, y las prisas que se darán con el de la esposa del presidente del Gobierno para antes de las Elecciones Generales), y eso conduce, aunque sea indirectamente, a que una buena parte de sus miembros pueda incurrir, presuntamente, en alguna forma de corrupción, por ejemplo, en la inepcia, que también es corrupción.

En España, tanto el PP como el PSOE se han encargado desde el inicio de la mal llamada democracia (plutocracia, más bien) de establecer una corrupción sistémica que afecta a todos los órganos de funcionamiento del Estado, incluidos los de la judicatura también.

Seguiré sacando conclusiones, la próxima sobre el Tribunal Constitucional. Y entre medio, lo que caiga de la actualidad política y del “carro” en el que viaja toda la basura, toda la escoria, de políticos de la derecha y la extrema derecha… y algunos también de la mal llamada izquierda.

09/10/2026 - ESTO SE VOTA

Las próximas elecciones no van de elegir entre diferentes opciones políticas, sino de evitar que la psicopatía más enfermiza nos gobierne

GERARDO TECÉ

Maricarmen es una puta sinvergüenza. Que me digan a qué edad se puede dejar de pagar el alquiler. Es una actriz contratada por el Gobierno para montar el numerito. A mí no me da pena ninguna esta jeta. ¿Se ha muerto? La habrá matado el propio Gobierno. El karma ha actuado. No hagamos política con un drama como el de Maricarmen. Si se llamase Morocarmen ya tendría un piso. Todo el mundo sabe que a los inmigrantes les regalan casas. Todo el mundo sabe que no se puede salir de casa porque está todo lleno de inmigrantes viviendo en la calle. Ha sido un MENA. Hay que salir a cazar MENAS. ¿Era español? Eso es porque les regalan la ciudadanía. ¿Nacido en España y de padres españoles? La policía miente. Me alegra que la policía os abra la cabeza, zurdos de mierda. Deberían haberse quitado de en medio y dejar que la gente linchara a esas ratas terroristas dentro del coche. ¿De una oenegé? Pues sería una oenegé terrorista. Sánchez gobierna con terroristas. Debería acabar en prisión también por eso. O huyendo del país metido en el maletero de un coche. Cómo me reí cuando le dieron palos en Paiporta. Tuvo que salir corriendo. El galgo de Paiporta, qué gracia. La agresión en Oviedo ha sido una anécdota. Las pintadas amenazantes son una anécdota. Las amenazas de muerte son una anécdota. Los violentos de la Puerta del Sol tienen cuchillos para untar. Cuando gobernemos nosotros acabará la crispación. Pedro Sánchez, hijo de puta. Traidor. Felón. Sátrapa. Habría que aniquilar a todos los zurdos. Quieren robar las elecciones. Han manipulado el censo. No vaya usted a Correos. Están preparando un pucherazo. Gracias por esta mayoría de derechas en Extremadura. Están preparando un pucherazo. Gracias por esta mayoría de derechas en Aragón. Están preparando un pucherazo. Gracias por esta mayoría de derechas en Castilla y León. Están preparando un pucherazo. Esperemos que el resultado del 29N sea el correcto. Ojalá otra guerra civil para acabar con tanto zurdo. Os queda poco, rojos de mierda. Cuando gobernemos, habrá que hacer algo con las pensiones. No es sostenible que sean públicas. No es sostenible la educación pública. No es sostenible la sanidad pública. A mi pareja se le debe dinero. Hacienda lo persigue. Este ático forma parte de mi vida privada y ese otro ático es una oficina. El que ha desmentido el bulo va pa’lante. Queda demostrado que fue él o alguien de su entorno, así que lo condenamos a él. Begoña es una corrupta a la que hay que retirarle el pasaporte porque, después de que su secretaria mandase mails personales, podría querer darse a la fuga ayudada por sus escoltas. Hay que encarcelarla. A ella, al hermano y a toda la familia. ¡Viva el Rey! No hay derecho a lo que los socialistas y comunistas le han hecho a este hombre. Letizia es satánica, una feminazi. Los nazis eran de izquierdas. Franco no era un dictador. Tenía que volver Franco para que aprendierais lo que es bueno. Todos fueron víctimas en aquella guerra provocada por los rojos. Todo nuestro apoyo a Israel, que solo se defiende. Netanyahu es un amigo y un líder que defiende los derechos humanos. Asesinas de niños, eso es lo que son las mujeres que abortan. Usted no es libre de asesinar al niño que lleva dentro. Viva la libertad, carajo. ¿Por qué no puedo tener un arma? ¿Por qué no puedo tener muchos pisos si me gusta comprarme pisos? ¿Por qué tengo que pagar impuestos? El que pueda hacer, que haga.

Las próximas elecciones no van de elegir entre diferentes opciones políticas, sino de evitar que la psicopatía más enfermiza nos gobierne.

 

09/10/2026 - QUIEREN ASFALTAR EL CAMINO HACIA LA PRIVATIZACIÓN DE LAS PENSIONES

Comentario: Más claro, el agua. Gracias André por tus datos y tus explicaciones tan convincentes. Lástima que en este país haya tantos miserables aprovechados y, por supuesto, tantos idiotas que se creen todas las necedades de los señoritos de toda la vida.

André Abeledo Fernández

Figaredo, de VOX, dice que el sistema de pensiones está quebrado y que es insostenible. No es un análisis, es una estrategia: la derecha empieza a asfaltar con sus mentiras el camino para privatizar las pensiones y convertir nuestra vejez en un negocio. Y lo dicen claramente, sin esconderse.

Lo más increíble es que, después de oírlo, haya gente que no es multimillonaria, que algún día tendrá que jubilarse y que, aun así, piensa votarles. Votar contra uno mismo Trabajadores y autónomos dispuestos a votar a una derecha que, si consigue sus objetivos, los condenará a una vejez miserable, a vivir y morir en la pobreza y sin la ayuda de un Estado que les dé la espalda.

No puedo entender qué razonamiento lleva a alguien a votar contra sus propios intereses. Si algo está roto, no contratas a una cuadrilla de demolición. Y PP y VOX vienen a eso: a destruir lo poco que queda del llamado Estado del bienestar, lo poco, muy poco, qué hay de justicia social y equidad en el Estado español. Mienten mucho, pero también dicen verdades. Lanzan bulos a todas horas, pero entre tanta mentira también sueltan verdades: lo que de verdad piensan. Y sus votos en el Parlamento lo demuestran.

Votaron contra la subida del salario mínimo; para esta derecha, ni siquiera debería existir. En un país con un paro tan alto, su solución es el despido libre y gratuito. Mientras la Unión Europea, gobernada por la derecha europea, advierte de que despedir en España es demasiado barato, la derecha española, la peor de Europa, considera que el trabajador sigue demasiado protegido. Casi habría que darle las gracias al empresario por los días que nos haya podido explotar. Los votos, no las palabras Que nadie se quede con el discurso: miremos las votaciones.

El 2 de octubre cayeron los decretos de vivienda, el primero con 172 votos a favor y 178 en contra, y el segundo con 166 a favor y 184 en contra. PP y VOX votaron en contra, y Junts también. El 27 de enero cayó el decreto ómnibus del escudo social, con 179 votos en contra: PP, VOX y Junts. El 10 de septiembre de 2025, la jornada de 37,5 horas fue vetada por 178 votos frente a 170: otra vez PP, VOX y Junts. En la reforma de la dependencia, PP y VOX votaron en contra en comisión, donde el dictamen salió adelante por 20 votos a 17.

Y en una proposición de Podemos sobre la Ley de Familias, en septiembre, hubo 177 votos en contra, 147 abstenciones y 19 a favor. Hay que ser justos: en el Pleno de la dependencia, el 14 de julio, el PP se abstuvo (137 abstenciones) y solo VOX votó en contra (33), con 179 votos a favor. El PP también se abstuvo en las ayudas al transporte y votó a favor de la subida salarial a los funcionarios, donde VOX fue el único voto en contra. Pero, cuando se trata de frenar la vivienda, el escudo social o la reducción de jornada, ahí están, juntos y en la misma fila.

La hipocresía de los que nunca han cogido una pala Son los mismos que dicen que los trabajadores enfermos se quejan de vicio. En Galicia, Rueda quiere dar incentivos a los médicos que den menos bajas y más altas. Y esto lo dice el partido de Feijóo, que se cogió una baja en plena campaña electoral por un pinzamiento en la espalda. Cuidado, que este es el nivel. Gente que lleva media vida viviendo de la política, que no sabe lo que es trabajar de verdad, nos viene a decir que tenemos que trabajar enfermos y que, si nos hemos destrozado el cuerpo y ya no servimos, somos una carga. La idea de fondo es esa: que somos reemplazables y que no es lo mismo uno de ellos que uno de los nuestros.

Sin sanidad pública, cualquiera puede arruinarse Muchos trabajadores con buenos salarios, si tuviesen un cáncer, no podrían pagar el tratamiento. Ni vendiendo el piso, como pasa en Estados Unidos. Y cuando nos hablan de la mochila austriaca, con el aplauso de sindicatos del sistema, sindicatos de la patronal como UGT, o nos dicen que cobramos demasiado cuando ya no llegamos a fin de mes, hay que recordar quién gana con todo eso. Este Gobierno no es de izquierdas, pero lo que viene es peor Seré claro: este Gobierno, que se dice el más progresista de la historia, no ha hecho lo que tenía que hacer porque no es de izquierdas. Maquillaje y parches.

La reforma laboral no se derogó, la ley mordaza sigue ahí, los salarios siguen siendo insuficientes, el despido sigue siendo igual de barato, la Inspección sigue sin inspectores ni dureza con las empresas que incumplen el Estatuto y los convenios. Y el INSS, que lo mide todo como un negocio, solo da incapacidades a quien está prácticamente muerto. PSOE y Sumar forman parte del mismo sistema que PP y VOX y defienden, de distinta manera, los intereses de los mismos amos. Pero seamos realistas. Jamás he votado al PSOE ni a Sumar, ni lo haré.

Soy de izquierdas, de izquierdas de verdad, clase trabajadora y orgulloso, hijo y nieto de trabajadores. Y precisamente por eso lo tengo clarísimo: lo que proponen PP y VOX es un desastre para la inmensa mayoría, para nosotros, para nuestros padres y abuelos, para nuestros hijos, nietos y bisnietos. Desmontarlo todo para volver a montar algo de justicia social llevará décadas, si lo conseguimos, y costará sangre, sudor y lágrimas. Al borde del precipicio, la solución no es tirarse La solución a algo que no funciona no puede ser romperlo del todo. Si estás al borde del precipicio, no te tiras.

Eso no es una solución, es un suicidio colectivo, como el de Argentina con Milei. PP y VOX son las herramientas de los señoritos, de los oligarcas, de los fondos buitre y de los especuladores: los que encarecen la vivienda, los que impiden que haya vivienda pública y banca pública porque eso les quita el negocio. Ellos manejan los hilos. Poner al zorro a vigilar el gallinero, pedirle a un ladrón que te cambie la cerradura o, si eres una cucaracha, votar al insecticida: buena idea no es.

Su único idioma es el dinero Y no nos olvidemos de que da igual que la derecha hable en catalán, en gallego, en euskera o en castellano, en inglés, en francés o en alemán. No importa en qué idioma hable, porque su único idioma es el dinero y su único objetivo es defender los intereses de quienes lo tienen. Y, por mucho que tú tengas dos o tres pisos o dos coches, tú no eres el multimillonario, campeón. Tener dos vacas y un monte no te hace terrateniente. Los multimillonarios cuyos intereses defienden son otros, y los grandes empresarios también. No eres tú, autónomo. Estás muy equivocado: tú no formas parte de ese grupito. Cuando votas al mismo partido que vota esta gente y que financia esta gente, el equivocado eres tú, no ellos. ¡Até a vitoria sempre!

 

jueves, 8 de octubre de 2026

08/10/2026 - EL 3 DE NOVIEMBRE, PEDRO SÁNCHEZ Y COINCIDO CON ÁNGEL MORILLO

Domingo Sanz

He escrito en la pantalla "Pedro Sánchez 3 de noviembre" y la misma IA que tantas veces se hace dueña de la pantalla, esta vez ni ha respirado. Y, por si fuera poco, entre los primeros 50 resultados del buscador no aparece ni uno solo relacionando a Sánchez con ese 3. En cambio, todas insisten en lo del día 29 aunque yo no había escrito ese número.

He decidido colocar en este título "Pedro Sánchez" y "3 de noviembre" para ver si, en caso de que al leerlo se decide usted a realizar la misma búsqueda, aparece esta vez algo que demuestre la existencia de una relación, legal, por supuesto.

Pedro Sánchez no es tonto y estoy convencido de que lo ha tenido en cuenta para convocar el 29N, pero no podía decirlo, aunque ha sido el discurso más internacional (el 15% de su contenido) de los que recuerdo entre los pronunciados por cualquier presidente del Gobierno de los que han adelantado las elecciones.

Pero seamos prácticos. Usted ya sabe que lo que ocurrirá el 3 de noviembre, es decir, solo 26 días antes del 29, es que se celebrarán en USA las elecciones de medio mandato, que partidario soy de importar ese formato con algunos cambios, y, mira por dónde, ahora entiendo porque Donald Trump ha bajado en las últimas fechas el volumen de sus violencias, tanto las que matan personas como las verbales.

Y más que lo bajará hasta el día de sus medias urnas y también acto seguido porque, según el resultado que consiga su partido, si es que aún sigue existiendo algo parecido a eso, hasta puede que le dé un calambre en la lengua y tengan que alimentarle por las narices o, vaya usted a saber por dónde, pues las encuestas auguran una derrota histórica: todo el mundo sabe que el único responsable de la debacle, y del precio de la gasolina también, es el inquilino de la Casa Blanca, aunque con derecho a realizar en ella obras faraónicas para dejar su huella. Para más inri.

Por lo tanto, y a diferencia de las elecciones que se han ido celebrando en los países de la Latinoamérica que piensa que le pertenece, con un Trump apoyando sin la menor de las diplomacias a los candidatos ultras que mayormente han ido ganando gracias a él, resulta que Pedro Sánchez va a poder comenzar la campaña electoral con un Trump herido, quien sabe si de muerte (política), y que bastante tendrá con enfrentarse a los suyos de USA, cabreados como monas por una derrota de él que pagarán ellos.

Y por aquí ya me estoy imaginando a cualquier periodista preguntando a Feijóo y Abascal por la derrota de su mejor aliado para crispar y amenazar en España contra Sánchez y ellos sin saber dónde meterse o respondiendo "¡¡QUITA BICHO!!".

Por mi parte, yo sigo siendo partidario de empezar a practicar un poco de democracia directa, aunque tenga que ser rebajada, léase referéndum consultivo en virtud del artículo 92 de la Constitución, pero Sánchez se ha negado, así que no me queda más remedio que adaptarme, temporalmente, a las nuevas circunstancias electorales, confiar en la derrota de Trump el 3 de noviembre y que exista el mínimo sentido común para que, el mismo día en el que la Diputación Permanente del Congreso apruebe los decretos que retrasarán desahucios, CC.OO y UGT decidan desconvocar o, como mínimo, aplazar, como mínimo, la huelga general que han anunciado, aunque solo sea porque sus líderes no serán nunca tan valientes como Sánchez y su gobierno, que han decidido jugárselo todo para poder aprobar una ley urgente e imprescindible que el pleno del Congreso les había rechazado.

Por último, no hubiera podido cerrar este artículo sin hacer referencia al de Ángel Morillo en este mismo Diario Sabemos titulado "Elecciones no, referéndum", con el que estoy muy de acuerdo y que puede leer aquí. Morillo, con mucho acierto, menciona también la importancia de la implicación de los jóvenes en la política. Desde aquí decirle que, en particular, la escasísima presencia de jóvenes en los parlamentos constituye, en mi opinión, uno de los mayores riesgos para la democracia. Espero que en las candidaturas de los partidos se incorporen personas de menos de 30 años de edad en una proporción que no esté tan lejos de la existente en los censos electorales.

 

martes, 6 de octubre de 2026

06/10/2026 - SE SABE QUE LE ODIAN

 

 

 


RAFAEL TORRES

MADRID, 5 (OTR/PRESS) Como Feijóo se figura ya investido, seguro que lo primero que ha hecho es ponerse manos a la obra para construir el millón de viviendas que ha prometido. Sin embargo, ni Feijóo es presidente del Gobierno, ni lo de los pisos será, si es que el candidato del PP llega a La Moncloa, no ya lo primero, sino ni lo último que se le ocurra. Demasiado reciente está su voto contrario al Decreto que perseguía la accesibilidad de los españoles a una vivienda asequible precisamente.

De Feijóo y Abascal se sabe que no pueden ver ni en pintura a Pedro Sánchez, es más, que le odian como si les debiera dinero, pero de su proyecto político nada se sabe, aunque cualquiera puede imaginárselo perfectamente a partir de su levantisca acción opositora: se opusieron a la subida del salario mínimo, al incremento de las pensiones, al escudo social contra los desahucios, a la amnistía para la pacificación de Cataluña, a la regularización de los trabajadores inmigrantes que residían en España, a la política exterior contraria a los desmanes de Trump y Netanyahu, y a todo lo habido y por haber que propusiera el frágil Gobierno que ahora se despide.

Diríase, vista la euforia de PP-Vox, que lo que ha hecho Pedro Sánchez no es convocar elecciones anticipadas, sino traspasarle directamente la presidencia a Feijóo y la vicepresidencia a Abascal. Eso sí, falta, para exacerbamiento de esa ansiedad, el paso por las urnas, que por mucho que las derechas supongan ya sorteado triunfalmente porque se lo han dicho las encuestas, no se efectuará hasta el 29 de noviembre. Para entonces, la explosión de indignación popular, transversal y mayoritaria contra la demencial carestía de la vivienda y contra la postura de las derechas sobre el particular, puede que no obre sobre el ánimo de los electores como lo está haciendo ahora, pero también pueden explotar, indignar y aterrar otras cosas, como, sin ir más lejos, la escalofriante perspectiva de Vox en el poder. Pero Feijóo y Abascal se figuran ya investido y sub-investido respectivamente, y de los españoles dependerá darles ese gusto o no.

 

06/10/2026 - ELECCIONES NO, REFERÉNDUM

Este escrito se redactó un día antes de la convocatoria de las Elecciones.

Tal como están las cosas, y dado que, aunque se convoquen ya mismo, unas Elecciones Generales suponen que hace falta un tiempo para poderse celebrar y la calle (miles de manifestaciones por todo el país claman por la vivienda hoy) no puede esperar, sencillamente, porque ya ha esperado demasiado y está hasta donde se pueden imaginar, es necesario recurrir a un referéndum que permita a España en su conjunto pronunciarse sobre el problema que la acucia.

Además, las Elecciones Generales conllevan un tiempo muy amplio hasta que se forme gobierno y se puedan acometer las reformas que se piensen hacer, que, dicho sea de paso, en el caso de ganar el Partido Popular y Vox (parece ser que ellos no tienen ninguna duda al respecto, olvidándose de vascos y catalanes y de que los jóvenes acudan a las urnas y los pensionistas se sumen a las protestas callejeras y voten bien) no son ninguna, pues con su rechazo a las propuestas en los decretos se han retratado y han dejado claro que para ellos sólo importan sus viviendas y sus áticos, de tal modo que esos fondos buitres tendrán las puertas abiertas de par en par para apoderarse completamente del mercado inmobiliario (la Sra. de Aznar, siendo alcaldesa de Madrid, les vendió de una tacada ¡3.000! viviendas, según parece, de protección pública) y, sobre todo, de regular a su antojo el alquiler, amén de que la Banca (el otro gran tenedor) también contará con su apoyo y el de la judicatura “viciada” para seguir su marcha sin freno de desahucios mandando gente sin recursos, mucha gente, a pernoctar en la calle no para manifestarse sino para vivir. Muy triste, lo de estos “pollos” de la derecha trumpista española. Pero, el remedio está ahí, lo tiene el gobierno en la mano y, legalmente, puede usarlo cuando quiera, sin que sean necesarios los distritos como ocurre con unas Elecciones Generales: una papeleta de votación única para todos los españoles y marchando.

Pedro Sánchez debería convocar un referéndum ya mismo. En sólo un par de días se pueden confeccionar las preguntas (no más de tres) y dejar que España entera se pronuncie sobre un tema tan transcendental como es la vivienda, y, de paso, dejar fuera de juego (en offside que se dice en el fútbol) a todo el fascismo y facherío nacional.

El referéndum, así lo explica categóricamente sin nada de retóricas que den lugar a confusión, Domingo Sanz (Ciencias Políticas): “Ignoran todos, cómplices en esto, la Constitución que tanto mencionan, porque les "saca los colores" con su artículo 92”.

"1. Las decisiones políticas de especial transcendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.

2. El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados.

3. Una ley orgánica regulará las condiciones y el procedimiento de las distintas modalidades de referéndum previstas en esta Constitución."

“Miro el calendario y compruebo que han pasado más de cuarenta y seis años desde que aquellos a quienes elegimos en 1979 fueron tan atrevidos que no dejaron pasar ni trece meses para aprobar la Ley Orgánica 2/1980 y cumplir así con el punto 3 del artículo 92.

Es imprescindible un referéndum y, por los plazos establecidos en la Ley Orgánica 2/1980, el Gobierno debe anunciar, pero ya, que va a convocar.

Se trata de un referéndum ganador. Sí o sí, tanto si se celebra como si no.

Si sale adelante, para que los partidos que apoyan al Gobierno se comprometan ante la sociedad a abrir el melón de la reforma de la Constitución en la próxima legislatura, siempre que reciban el sí del censo electoral.

Y si no se puede convocar por falta de la mayoría absoluta (algo que no exige la Constitución, pero sí la Ley 2/1980 en lo que fue otro recorte cometido por los parlamentarios a lo aprobado por la voluntad popular en diciembre de 1978), quienes voten en contra quedarían "retratados", pues las próximas elecciones distinguirán a las candidaturas que estuvieran dispuestas a liderar cambios importantes concediendo la palabra a la sociedad, de aquellas que se la niegan para todo y siempre se la negarán, salvo con urnas convocadas a punta de pistola.

De momento, ningún partido de los formados por personas que nunca podrían hacer política si volviera una dictadura le ha exigido al Gobierno la convocatoria de un referéndum para derrotar a los peligrosos neo franquistas con la voluntad popular manifestada en las urnas.”

Lástima todo lo dicho hasta aquí, porque cuando estaba terminando este escrito ha llegado la noticia de la convocatoria de Elecciones Generales para el día 29 de noviembre próximo. Una pena que el presidente se haya decantado por el pragmatismo. Aunque, no obstante, lo del referéndum iba a ser bastante difícil, ya que el Generalísimo de los de Vox lo dejó todo atado y bien atado para que sus secuaces promovieran la ley orgánica 2/1980 que lo dejaba prácticamente imposible de celebrar con un Congreso como el actual.

Mi agradecimiento a Domingo Sanz por sus inequívocas explicaciones y por, en mi caso, haber sido quién me sugirió la idea del título de este escrito.

Ojalá que los jóvenes lo piensen bien y voten a los que, cuando menos, se han preocupado de tratar sus justas reivindicaciones. La juventud, lo he dicho siempre, puede cambiar las cosas y hacer que su futuro no sea el que la derecha y la extrema derecha quiere para ellos, que, dicho sea de paso, es la sumisión a sus postulados capitalistas y opresores de tiempos ya olvidados.

¡¡¡Españoles!!! Franco ha muerto. A ver si en estas próximas Elecciones del 29 de noviembre los jóvenes y, por supuesto, los pensionistas y ciudadanos trabajadores incansables les dan una lección a los ladrones de pobres de toda la vida.