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viernes, 16 de octubre de 2026

16/10/2026 - SE ELIGE UN PROGRAMA, LO QUE UNE DE VERDAD

https://ads.diariosabemos.com/www/delivery/lg.php?bannerid=329&campaignid=53&zoneid=36&loc=https%3A%2F%2Fdiariosabemos.com%2Fopinion%2Fse-elige-programa-une-verdad_519399_102.html&referer=https%3A%2F%2Fdiariosabemos.com%2F&cb=cb3f24148eComentario: No te canses Eduardo, hay un porcentaje muy alto de estupidez en España. Votarán a las extremas derechas y a los nazis.

Eduardo Madroñal Pedraza

Lo que hace que la gente sea, democrática y políticamente, igual es el programa que vota y apoya. Un programa que todos entiendan, con mayor o menor comprensión, los militantes, los simpatizantes, los amigos, los votantes e incluso la gente. Un programa que obliga a los dirigentes, elegidos por su coherencia en la defensa del programa, a llevarlo adelante y a no traicionarlo. Esto es lo auténticamente democrático. Primero, el programa, después los dirigentes. Porque es lo que une, de verdad. Porque cambiar el orden, primarias de personas primero y el programa después, es esencialmente antidemocrático. Porque no une, sino que divide.

Hace falta un frente amplio de verdad en España, pero no un frente estrecho. Un frente amplio de verdad no es la esencial unidad de la izquierda contra la derecha, aunque se necesite la unidad de la izquierda a la izquierda del PSOE que luche por redistribuir la riqueza, arrancada con el atraco de la vivienda y el saqueo de la inflación. Hace falta un programa político de todos los sectores sociales que sufren el expolio de los serviles botines y de los blackrocks estadounidenses, que una desde la clase obrera y demás sectores trabajadores, pasando por los autónomos, hasta llegar a las pequeñas y medianas empresas, que una a todos esos sectores sociales y a sus representantes políticos y sus organizaciones sectoriales. Un frente amplio por la redistribución de la riqueza.

Un frente amplio no es un reparto de puestos electorales. Un frente amplio es unir políticamente al 90% de la ciudadanía española con un programa que obligue, a los botines y blackrocks, que se están enriqueciendo a nuestra costa, para que paguen, con sus inmensos beneficios, lo que nos deben. Y debe formarse con un claro y urgente programa de redistribución de la riqueza para que el atraco de la vivienda y el saqueo de la inflación los paguen los que han acumulado una descomunal riqueza a costa de empobrecernos -de manera más grave o menos- a los "tontos" -como nos calificó el presidente "español" de la Iberdrola estadounidense (USAdrola)-, a los demás.

Apoyar todo avance, aunque sea minúsculo

Llevamos tres crisis "encadenadas"; la de los recortes y la austeridad de 2008; la de la pandemia, con todo lo que supuso de destrucción del tejido productivo; y la actual, con la subida de los precios de la vivienda y la inflación de la cesta de la compra, todas ellas ligadas a los juegos bélicos de Washington, ahora con sus amigos Netanyahu y Putin. Crisis, recortes y ajustes, que han ido a los bolsillos de los botines, el Ibex35 y los blackrocks, incluyendo la deuda pública que nos chupan.

Pero la situación ha cambiado gracias a la movilización popular por el derecho a la vivienda, que ha puesto el centro en lo que es más importante para la gente, que son sus condiciones de vida, sobre todo la vivienda, y en quienes son los responsables. Esto ha creado una nueva situación. Ahora, la atención está donde tiene que estar, es decir, con los problemas de la gente, la vivienda, los salarios, las pensiones, etc.

Con todas las elecciones que encaramos, la clave primera está en promover la más amplia unidad en todo el ámbito de la izquierda a la izquierda de la socialdemocracia, para impulsar candidaturas unitarias que impulsen un frente del 90% ante las dañinas políticas de Trump y sus USAtriótas en España. El ámbito a la izquierda del PSOE abarca más de 5 millones de personas, y es un ámbito riquísimo, con gran potencial. No solo están los partidos parlamentarios, es más amplio.

Hay multitud de fuerzas municipalistas, que son unibles en un proyecto para las generales. En el ámbito social hay miles de organizaciones que luchan por sanidad, educación, derechos laborales, que son unibles. Es un océano de fuerza lo que hay en ese espacio. Es una percepción errónea reducirlo a los partidos parlamentarios y poner el peso en las dificultades.

La clave de que las elecciones se desarrollen a favor de los intereses populares es que estén en el centro las cuestiones que afectan a las condiciones de vida de la gente, vivienda, salarios, pensiones, mejora de la sanidad y educación públicas. Y que la izquierda a la izquierda del PSOE se comprometa con un programa que dé respuesta a estas exigencias.

Es urgente redistribuir la riqueza

Es una conclusión que se saca de las victorias de Mamdani en Nueva York y Die Linke en Berlín. Hay que mejorar las condiciones de vida de la gente, y en particular la vivienda, que es el primer factor de empobrecimiento. Como dice Mamdani, el mayor peligro para la democracia es que la gente no tenga garantizada sus condiciones de vida. Y la primera tarea de la izquierda es defenderlas. Y para ello, hay que redistribuir la riqueza de los botines y blackrocks.

 

16/10/2026 - ESTER MUÑOZ LO PETA

DAVID TORRES

En el PP están tan seguros de que van a ganar otra vez las elecciones que no les importa meterse en camisa de once varas: porque caben. A poco que se esfuercen, puede que vuelvan a ganarlas y entonces a Pedro Sánchez no le quedará más remedio que montar otra dictadura comunista-etarra-bolivariana con el fin de entregar Ceuta y Melilla a Marruecos, despedazar España en porciones, crear para su mujer un ministerio de Contraataque Judicial y otro de Música Clásica para su hermano. Lo de subir como nunca los sueldos y pensiones, además de establecer una ayuda mínima vital, fueron concesiones de Sánchez a sus malvados socios de izquierda, quienes no paran de idear burradas que lleven cuanto antes al país a la ruina. Como la camisa de once varas de las pensiones estaba hecha unos zorros, Figaredo se puso a plancharla con mucho cuidado y mucho mimo, sólo para que Ester Muñoz la doblara y la metiera en una caja. Según sus propias palabras, la caja tiene forma de ataúd, porque las pensiones están muertas o, mejor dicho, van a petar, así que lo más práctico será que cada español se haga un plan de jubilación alternativo y aquí paz y después gloria. Si todavía no ha empezado la campaña electoral y la ultraderecha de dos sabores promete que va a privatizarnos las pensiones -mientras nos va privatizando la sanidad de paso-, habrá que irse preparando para que nos privaticen también la atmósfera, el oxígeno, las playas, las montañas, el campo y las ciudades. Están en ello, sí, hasta el punto de que Figaredo y Muñoz compiten por ver quién privatiza primero el concepto de privatización de las pensiones.

No hay mejor manera de movilizar al personal que hacerlo entrar en pánico, pero algunos compañeros de partido empiezan a pensar si a Ester Muñoz no se le habrá ido un poco la mano. Esto de decirle a la gente que el sistema de pensiones va a petar y que en cuestión de unos meses se van a quedar en bragas, igual los moviliza demasiado, sí, pero hacia el otro lado. Puesto que el PP es el único animal político que tropieza con la misma pensión las veces que haga falta, ya le deben de estar organizando a Feijóo una entrevista a huevo con Ana Rosa Quintana o con Susanna Griso (con cualquiera excepto Silvia Itxaurrondo) para que meta de nuevo la pata.

Ya la metió bien a fondo la semana pasada, cuando se puso a imitar a Churchill y dijo que su gobierno no iba a pedir aplausos sino sacrificios. No estaba claro a qué se refería exactamente Feijóo con lo de los sacrificios hasta que Ester Muñoz -gracias a ese don de lenguas suyo que no conoce fronteras- explicó el colapso del sistema de pensiones mediante un ejercicio de taichí en el que la pirámide poblacional se convertía en un vertedero. También lo podía haber explicado con ese fragmento de Apocalypto, de Mel Gibson, en el que se ofrecen sacrificios humanos al dios sol mientras las cabezas cortadas ruedan pirámide abajo. Ni siquiera Churchill, en vísperas de la invasión alemana, se atrevió a tanto.

Puestos a acojonar a su público, Feijóo podía haberse vestido de sacerdote azteca y Muñoz de Casandra, aquella desdichada agorera troyana que sólo profetizaba desgracias. Desde que Abascal les hace la competencia, ya no saben qué apocalipsis montar a la hora de exagerar las catástrofes que vendrán caso de no sentarse pronto en la Moncloa. De ahí que tengan que comerse sus propias profecías y dar marcha atrás a toda hostia, porque en lo de echarse al monte Olimpo Vox no tiene rival, mientras que en el PP no son tan apocalípticos como integrados. Dos días después, no les quedó otra que llamar otra vez a Ester Muñoz para que desdoblase la camisa de once varas y explicara lo bien que marcha el sistema público de pensiones. Lo cual podía interpretarse como que el sanchismo no ha gestionado el asunto mal del todo, algo realmente inconcebible para un votante acérrimo de derechas que, a estas alturas de la retractación, ya anda al borde del ictus. En su comparecencia ante los medios, Muñoz estuvo a punto de declarar que ella nunca había dicho lo que dijo. A fin de cuentas, el verbo “petar” en castellano tiene al menos dos significados y ella se refería a que las pensiones van viento en popa. Como la propia Ester Muñoz, que lo está petando.

 

jueves, 15 de octubre de 2026

15/10/2026 - OTRO PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA QUE NO LO ES, Y ESTE AÑO CON TRACA


La concesión de este galardón es una doble estafa y enseguida vas a entender fácilmente el porqué

JUAN TORRES LÓPEZ

Como cada año por estas fechas, los medios de comunicación de todo el mundo han vuelto a anunciar los ganadores del "Premio Nobel de Economía". Esta vez, los estadounidenses Robert E. Hall, de la Universidad de Stanford, y Michael Woodford, de la de Columbia, por sus trabajos sobre "los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica". Al anunciarlo, el presidente del comité que lo concede, John Hassler, subrayó que gracias a ellos los modelos que hoy utilizan los bancos centrales y los gobiernos de todo el mundo disponen de una base teórica sólida.

La concesión de este premio es una doble estafa y enseguida vas a entender fácilmente el porqué.

 

No es un Premio Nobel

 

Alfred Nobel dejó establecido en su testamento que los intereses de su fortuna se repartieran cada año entre quienes hubieran proporcionado el mayor beneficio a la humanidad en la Física, la Química, la Fisiología o Medicina, la Literatura y la paz entre las naciones. Conocía los estudios de economía de su tiempo, pero nunca pensó en premiarlos.https://adserver3.bigapis.net/www/delivery/lg.php?bannerid=26281&campaignid=12879&zoneid=27603&loc=https%3A%2F%2Fwww.diariosigloxxi.com%2Ftexto-diario%2Fmostrar%2F6052440%2Fotro-premio-nobel-economia-no-ano-traca&cb=2ce64fe96f

Lo que hoy se llama "Nobel de Economía" es, en realidad, el "Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel", creado en 1968 por el banco central sueco con motivo de su tricentenario. No lo financia el legado de Nobel ni lo eligió su voluntad. Como expliqué en mi libro Econofakes, el propio director de la Fundación Nobel, Michael Sohlman, reconoció años después que el banco hizo muchos cálculos para que los periodistas de todo el mundo no lo distinguieran de los demás. Y lo consiguió plenamente con un simple objetivo: hacer creer que la economía es una ciencia como las demás que reciben el galardón y, de paso, como han documentado Avner Offer y Gabriel Söderberg, reforzar la pretensión del banco de ser independiente del Parlamento y del Gobierno: si la economía es ciencia, las decisiones deben tomarlas los técnicos y no los representantes de la ciudadanía.

Premio al irrealismo

El premio de este año contribuye a ese fraude pues se concede a dos economistas que han desarrollado modelos y teorías completamente alejados de la realidad pero que sirven para consolidar las políticas económicas que concentran la riqueza y el poder. Merecen un reconocimiento científico tanto como un trabajo sobre anatomía que no incluyera al corazón o el hígado en el cuerpo humano y afirmase que este se mueve sin verse afectado por la ley de la gravedad.

Desde los años setenta, la corriente dominante en economía asumió tres fundamentos básicos. El primero, que cualquier explicación de lo que ocurre en el conjunto de la economía (el empleo, la inflación, las crisis) debía deducirse del comportamiento de individuos perfectamente racionales que maximizan su utilidad o su beneficio, que conocen perfectamente cómo funciona la economía y que, al formar sus expectativas sobre el futuro, nunca se equivocan de forma sistemática. El segundo que, como es imposible sumar los comportamientos de millones de personas diferentes, se supone que toda la economía funciona como si en ella sólo hubiera un único consumidor "representativo" de todos y una única empresa también "representativa" de todas las existentes. Y, finalmente, que, en esas condiciones, no hay crisis posibles, sino tan sólo "perturbaciones" aleatorias que llegan desde fuera y de las que la economía se recupera automáticamente volviendo a su equilibrio.

El ahora premiado Robert Hall contribuyó a fundar esta manera de razonar con un célebre artículo de 1978 en el que aplicaba las expectativas racionales al consumo. Y Michael Woodford la llevó a su expresión más acabada en los llamados "modelos neokeynesianos", que, con variantes, son los que hoy día emplean prácticamente todos los bancos centrales para fijar los tipos de interés, "gestionar las expectativas" y anunciar lo que piensan hacer gracias a los componentes que he mencionado: agente representativo, expectativas racionales, mercados que tienden siempre al equilibrio y crisis que vienen de fuera.

Suponer que tenemos un abrelatas

En mi último libro he explicado que este tipo de modelos razonan como el economista del chiste que, perdido en una isla con latas de comida y sin nada con qué abrirlas, propone a sus compañeros: "Supongamos que tenemos un abrelatas".

El consumidor y la empresa representativos, las expectativas racionales y el equilibrio automático son ese abrelatas. Algo que no existe pero que suponemos que lo tenemos para que puedan funcionar los modelos que nos conviene que funcionen.

Hace ya más de cincuenta años que se demostró matemáticamente que todas esas condiciones no pueden darse en la realidad, pero la solución de la economía dominante no fue abandonarlas, sino seguir dándolas por buenas y construir sobre ellas los mismos modelos con variantes cada vez más sofisticadas.

El modelo de referencia del ahora premiado Michael Woodford es el colmo de los disparates. Se plantea, literalmente, como el de una economía "sin efectivo", en la que el dinero apenas desempeña papel alguno y el banco central se limita a fijar un tipo de interés. No hay bancos que creen dinero de la nada al conceder préstamos, ni deuda privada que se acumule, ni burbujas financieras que estallen. Es decir, falta justamente lo que es bien sabido que provocó la mayor crisis de nuestro tiempo.

Por eso es lógico que no la pudieran ver venir, como tampoco los episodios inflacionarios que deben controlar. Tras el desastre, siguieron elaborando los modelos como si nada hubiera pasado, limitándose a remendarlos con nuevas "fricciones" financieras y el propio Woodford publicó un artículo en 2009 celebrando la "convergencia" de la macroeconomía en una nueva síntesis que compartían ya casi todos los economistas.

Un saber presentado como la ciencia neutral que no lo es

Al presentar la economía como un sistema que tiende por sí solo al equilibrio y en el que sólo hace falta que un banco central "técnico" ajuste los tipos de interés, convierten en un asunto de expertos preguntas que deberían ser objeto de deliberación democrática. Por ejemplo, cuánto paro estamos dispuestos a aceptar para contener la inflación, a quién beneficia que suban o bajen los tipos de interés, o quién paga los rescates bancarios. Preguntas puramente políticas que los economistas convencionales quieren hacer creer que se responden como si fueran ecuaciones.

La paradoja de este año se produce cuando el premio del Banco Central de Suecia premia a quien diseñó los modelos que usan bancos centrales cuya independencia está siendo atacada desde el poder político más agresivo y caprichoso, el del trumpismo. Pero la respuesta a ese ataque no puede ser la de blindarlos de nuevo bajo el manto de una ciencia inexistente, sino someter sus decisiones a un control democrático transparente, con modelos plurales y realistas, y con rendición de cuentas ante la ciudadanía.

Las alternativas existen. Hay economistas que trabajan con modelos que incorporan el dinero bancario, la deuda, la energía, la diversidad de comportamientos y la complejidad de la vida económica, y que han acertado allí donde los modelos premiados fallaron. Pero rara vez reciben el premio del Banco de Suecia, que en su inmensa mayoría ha ido a parar a quienes defienden la corriente dominante que ha provocado el mayor número de crisis financieras de la historia y una concentración de la riqueza y el poder igualmente sin precedentes.

Lo que se ha premiado una vez más no es un descubrimiento que beneficie a la humanidad, como quería Alfred Nobel, sino una forma de pensar la economía que conviene a quien da el premio y que beneficia a muy pocos. Galbraith hablaba de todo esto como "fraude inocente". Yo tengo cada vez más dudas de su inocencia.

 

15/10/2026 - ¡INSULTANDO, INSULTANDO!

 ÁNGEL MORILLO TRIVIÑO

Insultar es de cobardes. Seguro que alguien lo ha dicho antes que servidor, pero, además, insultar arropado por una plebe de energúmenos como hacen esos del PP y de VOX es aún de mayor cobardía. Uno a uno no tendrían tantos “guevos” para insultar como ellos hacen siempre con un “escudo” protector al lado, bien de “sus congéneres” o de la policía o los escoltas. 

Salvo raras excepciones, en los años que llevamos de “democracia” (las comillas son porque pienso que no es democracia sino plutocracia) nunca había ocurrido esto de poner de moda el insulto al político del bando que gobierna. Siempre se han dicho cosas “fuertes” del contrario, pero nunca se insultaba como ahora se hace y con la certidumbre de que el insulto es apropiado y merecido. Mas, cuando estos insultadores profesionales, como ese tal Tellado del PP o la IDA (esta ha perdido el norte y se está perdiendo ella porque ya, sencillamente, asquea y lo va a pagar caro en las urnas), lo hacen, se olvidan de que lo verdaderamente insultante para cualquier ciudadano es intentar esconder esas víctimas de sus incapacidades, caso de la Dana de Valencia, del metro también de Valencia, de los ancianos de Madrid (7.291) enviados sin la mínima asistencia al cementerio en el Covid, de los muertos de los trenes de Atocha por la negligencia del “muñeco Luciano” por hacerse una foto con dos presidentes, uno americano y otro inglés que han reconocido su error, mientras el “cenacho” español (un narcisista empedernido) sigue sin hacerlo y pateando foros dando lecciones de ética con casi todos sus ministros imputados en casos de corrupción (el de Montoro de cárcel sin contemplaciones), sin olvidar los muertos del famoso Yak-42 (62 militares) por las negligencias de los contratos para “amañar” Dios sabe qué y porqué. Y sí, estos energúmenos mandados por el PP y VOX que no dejan de decir HP al presidente del Gobierno, son los que están de acuerdo con esos judíos israelitas que han asesinado a más de ochenta mil palestinos (sin contar los que estén debajo de los escombros), la mayoría mujeres y niños indefensos.

Es algo que estomaga, el insulto ha calado en las redes y no es difícil oír a cualquier mequetrefe un insulto sin venir a cuento. Y, por supuesto, no es de recibo que una multitud de “niñatos” (la mayoría hijos de papá, casi seguro, vagos e ineptos) se manifiesten al grito de: ¡Pedro Sánchez, hijo de puta!, adornados con banderas de España -con el aguilucho- hasta el culo provocando a las personas decentes que luchan por sus derechos que sus papás les han robado impunemente durante siglos y les siguen robando.

El colmo de los insultos ha sido el de esos legionarios (¡vaya ejemplo de la Legión!) y el fulano ese que no tiene media hostia, Vito Quiles, amenazando de muerte, y demostrando que “la cabra” tiene más conocimiento que ellos.

En fin, como la cosa va de insultos me he molestado en seleccionar algunas frases famosas sobre el tema para darle forma a este escrito que es producto de la indignación que se sufre cuando uno escucha tanto arrumaco de tantos arrepticios:

“El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe”. Diógenes de Sinope, filósofo griego (404/322 a.C).

“Cuando una persona se configura para expresarse en 140 caracteres, cuando se habitúa al dicterio o al insulto, pierde capacidad para la argumentación, que es la médula del pensamiento”. Fernando Savater (1947), filósofo español.

“Un incitador al odio vive de la agresión del insulto y la burla, tiene siempre listo el puñal de la difamación y es un asesino en potencia”. Luis Gabriel Carrillo Navas.

“Quien me insulta siempre, no me ofende jamás”. Victor Hugo (1802–1885).

“No habrá extorsión, insulto o amenaza que me aparten del camino”. Cristina Fernández de Kirchner (1953).

“Detrás de la insolencia viene el insulto”. Salomón (990/931 a.C)

 “A cada insulto que recibamos nosotros, una propuesta, a cada descalificación, una idea, y a cada exageración una sonrisa”. José Luis Rodríguez Zapatero (1960).

“El "hijo de la chingada" es el engendro de la violación, del rapto o la burla. Si se compara esta expresión con la española, "hijo de puta", se advierte inmediatamente la diferencia. Para el español la deshonra consiste en ser hijo de una mujer que voluntariamente se entrega, una prostituta; para el mexicano, es ser fruto de una violación”. Octavio Paz.

“Las gentes me cortejan en la medida que no las moleste. Pero cuando pretendo servir a objetivos que no les convienen pasan inmediatamente al insulto, mientras que los indiferentes se esconden detrás de su cobardía”. Albert Einstein (1879/1955).

“Los insultos jamás serán rivales para un argumento que demuela con contundencia: la doble moral, la memoria selectiva, los sofismas, las falacias y la agresión”. Luis Gabriel Carrillo Navas.

"El insulto es el refugio, de mediocres, hipócritas, sectarios y envidiosos, pues no progresan ni dejan progresar”. Luis Gabriel Carrillo Navas.

“Cuando los argumentos se acaban, los mediocres se refugian en la violencia y el insulto”. Luis Gabriel Carrillo Navas.
“Hacer alarde público de principios éticos, y luego traicionarlos por aferrarse al poder, con la patraña de hacer de la necesidad virtud, es un ejercicio hipócrita de cinismo obsceno, y un insulto a la inteligencia y la buena fe de los ciudadanos”. José Luis Rodríguez Jiménez.

Cierro el escrito con un párrafo del quizás mejor político que ha tenido hasta ahora la democracia (la plutocracia, valga la redundancia), Julio Anguita:

 “Rebeldía. Pero la rebeldía no es un gesto altisonante. No es un grito, no es un insulto, no es una pedrada, no es una mala contestación, es mucho más profundo. La rebeldía es un grito de la inteligencia y de la voluntad que dice, y lo voy a decir en román paladino: ¡no me da la gana de decirle que sí a esta actual situación! -Por qué- ¡Porque no quiero y me niego a decirle que sí! Porque entiendo que puede haber otra situación y por tanto yo no asumo esta podredumbre y no participo en ella y lucho contra ella. Y esta actitud es una actitud intelectual, y cuando digo intelectual no quiero hablar de universitario, hablo de la mente de cualquier ser humano. Es un posicionamiento que nace de la mente y del corazón, del fuego del querer cambiar. Esta es la rebeldía fundamental. Lo otro son voces, son chillidos, son insultos, son graznidos. - ¡Dale caña! - Circo romano. ¡No, no! La rebeldía no es ni más ni menos que el posicionamiento con otros valores y la decisión de hacerles frente. Rebeldía para decir que no aceptamos que la “Competitividad y el Mercado” sean los que rijan los destinos de las sociedades. Que entendemos que hay una declaración universal de derechos humanos que tiene que cumplirse y que eso significa sociedad de pleno empleo, donde el hombre y la mujer sean exactamente iguales, donde no haya marginados y que costará mucho tiempo y mucho sacrificio, pero es hermoso luchar. ¡Incluso morir por eso! Porque morir tenemos que morir, muramos por lo menos luchando por un ideal noble y no consumiéndonos como un brasero”.

 

miércoles, 14 de octubre de 2026

14/10/2026 - LO QUE ESTÁ EN JUEGO

Vicente Mateos Sainz de Medrano

Las inminentes elecciones generales tienen un componente ideológico más acentuado que las precedentes, porque llegamos a ellas con una polarización alarmante, buscada y fomentada a lo largo de toda la legislatura, por una derecha y extrema derecha que nunca ha terminado de reconocer la legitimidad del Gobierno progresista encabezado por Pedro Sánchez. Deslegitimar, desde el minuto uno, su capacidad para gobernar ha generado una deriva de irracionalidad en la crítica, con acusaciones falsas y sin pruebas, hasta el punto de poner en duda las instituciones en las que se asienta el sistema democrático. Estrategia cuyo principio axial es la creencia de que el poder es de la derecha y que, si no lo tiene, es porque se lo han robado, de donde coligen que todo vale para recuperarlo, aunque suponga la degradación de la democracia; en línea con el principio franquista de que no importa destruir España, porque ya la reconstruiremos a nuestra manera.

Ésta es la base del todo vale para echar a perro Sánchez, al sanchismo, de la Moncloa, que incluye los insultos cada vez más zafios y vejatorios: usted ha vivido de la prostitución le espeto Feijoo en un debate parlamentario, o la intromisión en la vida privada del Presidente, con la inestimable ayuda de jueces que juegan a la política, su brazo judicial, para sentar en el banquillo a su hermano y su mujer con resortes de medios afines. Estrategia que ha servido al PP, para ocultar su proyecto político que ahora empieza a aflorar tras la convocatoria anticipada de las elecciones.

Comicios en los que los españoles y españolas deberán decidir entre el progreso y el futuro o el retroceso y la vuelta a un pasado idealizado como la derecha se viene esforzando en propalar, frente a una realidad que califican de apocalíptica—siempre sin datos ni pruebas—con el objetivo de expandir el miedo a un futuro negro, del que solo nos salvará la vuelta a la certidumbre que ofrece un sistema de ordeno y mando: un régimen autoritario.

Desmontar lo que la derecha llama el sanchismo, es el primer objetivo marcado por Feijoo que concretó en la frase, vamos a reconstruir nuestras instituciones para que nadie vuelva a pensar que el poder está por encima de las normas, en la presentación de su campaña electoral con el lema Por fin. Frase que resume a las claras el ansia por recuperar el poder que interesadamente olvida, como siempre, que ha sido el PP el que a lo largo de la legislatura ha degradado las instituciones, torpedeado, durante cinco años la renovación del CGPJ, para retener la mayoría conservadora vulnerando el mandato constitucional. Igual que ahora bloquea la renovación del Tribunal Constitucional. O como, en estas semanas degrada el sistema electoral, al poner en duda la limpieza del voto por correo que lanza el mensaje, implícito, de que hay un intento de pucherazo por parte del Gobierno, en previsión de que, si no gobierna es porque, otra vez, le han robado las elecciones. Igual que hizo Trump cuando perdió frente a Joe Biden.

Ésta idea de que el Ejecutivo ha ocupado las instituciones públicas oculta, con intención aviesa, que todos los gobiernos democráticos habidos en España, renuevan los cargos públicos cuando llegan al poder, conforme a la lógica democrática: ningún gobierno quiere tener al enemigo en casa. El mensaje de que su Gobierno será transparente, es otro brindis al sol a juzgar por la trayectoria del PP, el único partido condenado por corrupción por el caso Gürtel, según la sentencia de la Audiencia Nacional por enriquecimiento ilícito en perjuicio de los intereses del Estado que produjeron beneficios económicos cuantificables al PP. O como rompió a martillazos los discos duros de sus ordenadores, para ocultar los sobresueldos que cobraban de la caja B sus altos cargos, incluido un tal M. Rajoy, en el famoso caso Kitchen.

En materia económica la propuesta es la de siempre, una rebaja fiscal que beneficiará a los que más tienen y detraerá recursos para financiar la sanidad, la educación y los servicios sociales públicos como vienen haciendo, sistemáticamente, en las comunidades donde gobiernan con la extrema derecha. Completa el panorama medidas, la prioridad nacional, que ha comparado a Vox, que significa acabar con el crecimiento económico que aporta la inmigración: solo hay que ver la cifras. Diversidad que la derecha aborrece como demuestra el recorte de financiación de proyectos culturales que huelen a rojerío, mientras financian sin tiento las fiestas taurinas que expresan el ser español y refuerzan nuestra identidad española.

Esta es la reconstrucción nacional que propone Feijoo, que plantea los próximos comicios en una pugna entre dos modelos de sociedad. El de una vuelta a los valores de siempre de la derecha, de recortes sociales en derechos y libertades para beneficiar la expansión del capitalismo salvaje y el españolismo rancio. O el modelo que defiende y expande los derechos ciudadanos, prima la defensa del estado del bienestar, y la diversidad social y cultural que no ve al otro, al que viene de fuera, como un usurpador. Lector elector, todo está en tus manos.

 

martes, 13 de octubre de 2026

13/10/2026 - SACRIFICIOS

  

 

 

Comentario: Dijo Jardiel Poncela que hay dos maneras de conseguir la felicidad: una hacerse el idiota; la otra serlo. Me da que la segunda le viene bien al cabecilla del PP, porque se necesita ser tonto para, como están las cosas (vivienda, salarios, pensiones, sanidad, educación, etc., etc.) pedirle a la gente sacrificios. ¿Más sacrificio del que ya soportan? En mi juventud, en mi pueblo, llamábamos “modorros” a quienes soltaban semejantes expresiones fuera de contexto. No diré nada más, pero, espero que la ciudadanía no sea ahora como cuando Antonio Machado dijo aquello de “uno de cada diez españoles piensa, los otros nueve trompan”.

 

 

 

 

 


RAFAEL TORRES

Feijóo promete un gobierno que pedirá sacrificios a los ciudadanos. Se ve que la cultura de la crueldad en la que el mundo parece haberse instalado no conoce límites. Ni la propia Soraya Sáenz de Santamaría se atrevió a formular ese pedido antes de las elecciones de 2011, sino que se esperó a ganarlas para pedir a la gente "sacrificios importantes", o, mejor dicho, para anunciarle los muchos, terribles y variados que le iban a propinar. En su comparecencia tras el Consejo de Ministros que urdió las mil maneras de empobrecer aún más, si cabe, a los pobres, estaba flanqueada por ¡De Guindos! y por ¡Montoro!, el ministro de Hacienda que, como todo el mundo sabe, se sacrificó muchísimo en solidaridad con los sacrificados.

Pero Feijóo sí se ha atrevido, siquiera a causa de uno de esos reveladores deslices que le son tan característicos, a pedir sacrificios a quienes se supone que le votarían esperando algún alivio en la cosa sacrificial. Dejando a un lado que tales futuros martirios vendrían por el lado de los recortes sociales como vinieron con Soraya y Rajoy, cabe preguntarse en qué escuela política se ha criado para prometer eso en vísperas electorales. Además, ¿qué clase de gobierno sería ese que pediría sacrificios a los siempre sacrificados y no, como es fácil prever, a los que nunca se sacrificaron, los montados en el dólar sin la menor intención de apearse?

Pese a que el PP se ha apresurado a decir que es que no se le ha entendido bien, que lo que va a pedir a la ciudadanía si gobierna es esfuerzo y no sé qué más, lo cierto es que en la mente de Feijóo parece ocupar tanto espacio lo del sacrificio, que se le sale. Y, en efecto, se le salió, por ejemplo, cuando dijo que derogaría todas las leyes aprobadas por el actual gobierno, lo cual que, teniendo en cuenta que la mayoría de ellas son de carácter social, su derogación liquidaría los beneficios sociales que trajeron, y por ahí vendrían esos sacrificios que no es que pidiera, sino que impondría, ésta es otra, para "reconstruir España". Con Soraya, de Guindos y Montoro en la memoria, no creo que los no amnésicos estén por semejante reconstrucción.

 

lunes, 12 de octubre de 2026

12/10/2026 - EL ACOSO A PODEMOS, MISMA CANTINELA, MISMA PELÍCULA

 

Comentario: Es increíble que los políticos de todos estos partidos que se dicen a la izquierda del PSOE que salieron de Podemos, sino no serían nada, ahora se nieguen a pasar por unas primarias. Son cuatro “farfollas” que no van a conseguir nada de nada, y mucho menos, sujetar a los ultras del PP y VOX, porque la ciudadanía sabe que sólo pretenden tener un puesto para apretar el botón por cuatro, cinco o seis mil euros al mes más un sinfín de prebendas. Podemos hace bien en no rendirse y presentarse solo: “vale más honra sin barcos que barcos sin honra”. Ese Frente Amplio sólo tiene la posibilidad de sacar algo si acaso en Madrid, en el resto de España, cero patatero.  

JUAN TORTOSA

Quienes llevan años intentando matar a Podemos continúan sin admitir que jamás lo conseguirán. Vuelven a resonar los ecos de aquellas palabras de Enric Juliana tras la proclamación, hace tres años y medio, de Yolanda Díaz en Magariños como candidata por Sumar a la presidencia del Gobierno. Un acto en el que, por cierto, la formación morada fue ninguneada.

"¿Quién es el genio, el sagaz estratega que ha diseñado todo esto?", se preguntaba por entonces el director adjunto de La Vanguardia. Cuando los colocaron entre la espada y la pared, la formación de Ione Belarra aceptó los puestos en las listas que les asignaron. Habían sido chantajeados, amenazados, insultados y se les advirtió por activa y por pasiva que, si no tragaban, ellos serían los responsables de que la ultraderecha llegara al poder. ¿Les suena? 

Y ahora vuelve la misma música, la misma letra que cuando intentaron acabar con Irene Montero, la misma desconsideración que cuando los dejaron sin portavocía en el grupo parlamentario, una de las razones por las que los cinco diputados de Podemos acabaron pasándose al grupo mixto. Si no han acabado con ellos, lo tengo ya escrito alguna que otra vez, es porque el poso ideológico es suyo, porque la coherencia a la hora de cantarle las cuarenta al PSOE cuando formaban parte del gobierno estuvo siempre ahí. Y cuando los echaron, continuaron siendo propietarios de los mensajes de izquierdas más potentes. Motor Podemos, que siempre sostuvo Iván Redondo.

Sin ellos no hay futuro, y los trepas y burócratas que no acaban de dar con la tecla a la hora de llevar a cabo una transición presentable desde Sumar hasta el llamado Frente Amplio lo saben. Necesitan a Podemos y esta vez, al menos de momento, lo que proponen Irene Montero y compañía no puede estar más claro: primarias abiertas para todo el mundo. Rufián incluido, si acaba animándose. Lagarto, lagarto, ni en pintura quieren primarias las Mónicas, Urtasun, Bustinduys, Colaus y compañía, acostumbradas ellas y ellos como están al disfrute de mullidos sillones que sueñan continuar ocupando como sea. O volver a ocuparlos, como en el caso de la exalcaldesa de Barcelona. ¿Someterse al escrutinio de las bases? ¡Quita, hombre! ¿Para qué hacer el ridículo si nos puede valer con volver a amenazar a los díscolos de siempre?

La historia se empeña en repetirse y esta vez lo está haciendo de manera mucho más grosera. En ese mecano llamado Frente Amplio no paran de volar las navajas, los de Compromís solo quieren hablar de su libro, los de Adelante Andalucía del suyo y Antonio Maíllo anda más perdido que un pulpo en un garaje, el pobre. Bueno, más bien ¡pobre Izquierda Unida! Ferreras y La Ser están empeñados en echarles una mano, pero cuando les ponen la cámara delante no dejan de hacer el ridículo, de contradecirse dejando al presunto elector cada día más desorientado, más desanimado. Su empeño en negarse a la celebración de las primarias que propone Montero solo se entiende desde el miedo que le tienen a hacer el ridículo, a quedar en evidencia. 

Me temo que todo esto Pedro Sánchez y los gurús que le rodean lo saben de sobra, saben que les interesa un partido fuerte como Podemos que les presione de verdad, pero no pueden evitar escorar hacia la opción más cómoda, hacia la docilidad de otro Sumar como el que durante tres años y medio ha jugado a simular que presionaba al PSOE cuando en realidad Pedro y sus chicos siempre han acabado haciendo haciendo lo que les ha dado la gana. Por mucho teatro que sus “socios” le hayan puesto para disimular la humillación. Por mucho plante que hayan ido escenificando, como las horas anteriores al Consejo de Ministros donde se aprobaron los dos primeros decretos de Vivienda tumbados más tarde en el Congreso de los Diputados por Junts, Vox y PP. 

Cuando más se necesita que las llamadas izquierdas sean fuertes y compactas, más se pelean entre ellos. Y lo que resulta más gracioso: se empeñan en echarle la culpa a Podemos, que fue quien procuró poner las cosas claras desde el principio. La progresía mediática no deja de intentar echarle una mano al llamado Frente Amplio a ver si se aclaran. Difunden nombres en clave globo sonda y ninguno cuaja. No cuajan porque ni los mismos nominados se lo acaban de creer. Necesitan a Podemos para usar sus votos y, una vez usados, volver a quitárselos de encima a las primeras de cambio. Pero esta vez, igual estoy equivocado, da toda la impresión de que no va a colar.

 “Seréis los responsables de que gobierne la ultraderecha”, vuelven a repetir los mismos de hace tres años y medio. No, por favor, la misma película otra vez no, que ya nos la sabemos. Espero con toda mi alma, y no creo que sea yo solo, que Irene Montero y lo que representa se mantenga firme esta vez. Podemos no tiene nada que ganar cediendo a los chantajes y la sociedad española tampoco. 

Necesitamos, por mal que se presente el panorama, una opción política que mantenga la coherencia que hasta ahora ha tenido y crezca a partir de ahí. Si ellos se dejan doblar el pulso, estamos perdidos. Si no lo hacen y consiguen resistir, es muy probable que más de uno se acabe llevando una buena sorpresa el próximo 29 de noviembre.

 

12/10/2026 - EL MADRID DE AYUSO CELEBRA EL DÍA DE LA HISPANIDAD TRUMPISTA

Comentario: En Madrid se disputan el 29-N 37 escaños (si no ha cambiado con relación a 2023), los barrios obreros tienen la palabra para poder disponer de sanidad, educación y servicios sociales votando izquierda o perder esos servicios en favor de que los “buitres” se apoderen de ellos y los privaticen. Y los de los bares que no olviden que detrás irán ellos cuando sólo haya señoritos para consumir. ¡Con lo que era Madrid antes de que llegaran estos “pollos” trumpistas!

La Comunidad de Madrid de Ayuso entregará su Medalla Internacional a un representante de la Administración Trump lo que supone un abrazo ideológico al trumpismo

José Antonio Gómez

La escenografía del Día de la Hispanidad en Madrid ha dejado de ser un mero escaparate de fraternidad cultural transatlántica para transformarse en una calculada toma de posición ideológica. Bajo el mandato de Isabel Díaz Ayuso, se ha dado un paso de gigante al extender la más alta distinción de la Comunidad al Estados Unidos de Donald Trump.

No se trata de un simple gesto de cortesía institucional hacia una potencia aliada en el aniversario de su independencia. La versión de la Comunidad de Madrid de Ayuso, que apela a ese país como "faro del mundo libre", encierran una validación explícita de un modelo político específico. Es el abrazo sin matices al movimiento Make America Great Again (MAGA), a la doctrina del desmantelamiento del Estado y a una retórica de confrontación total que ha encontrado en la capital de España su principal terminal de aterrizaje en el continente europeo.

La desarticulación del amparo público

Detrás de las proclamas de "libertad" y los discursos sobre la prosperidad individual que animan las galas conservadoras, el modelo que se premia al otro lado del Atlántico ostenta un balance social inapelable. La arquitectura política del trumpismo ha hecho del hacha presupuestaria su principal seña de identidad.

Bajo la premisa de liberar al mercado de las ataduras estatales, la administración estadounidense ha emprendido un desmontaje sistemático de los escasos mecanismos de protección social garantizados por el Gobierno federal. El ataque directo a programas esenciales como Medicaid, el sistema de cobertura sanitaria para las familias de menores ingresos, ha dejado a millones de personas atrapadas en la desprotección médica. A ello se suma el tijeretazo en los programas de asistencia alimentaria, como el SNAP, diseñados para evitar la malnutrición de las familias trabajadoras más castigadas por la pobreza. Esta visión, que subordina la salud pública y la alimentación básica al saldo individual de la cuenta corriente, encuentra un eco inquietante en el ecosistema político madrileño.

En el Madrid de Ayuso, la tensión constante en la sanidad pública madrileña, el colapso de la atención primaria y las políticas de desgravación fiscal orientadas a los tramos de renta más altos reflejan una misma matriz ideológica: la convicción de que los servicios públicos no son derechos inalienables, sino cargas prescindibles que entorpecen la iniciativa privada.

Bajada de impuestos a los ricos

El motor económico de este credo ultraliberal comparte una fórmula matemática sencilla pero destructiva. Tanto en el Capitolio de Washington como en la Puerta del Sol, el dogma de la bajada masiva de impuestos para las grandes fortunas y los fondos de inversión se presenta como el único camino hacia la prosperidad.

Sin embargo, la hemeroteca y las hojas de balance demuestran que las rebajas fiscales a las rentas altas no se pagan solas; se financian directamente con el recorte y la precarización de la educación, el transporte y los servicios sociales básicos.

Este modelo de darwinismo social predica que la riqueza de unos pocos se filtrará de forma natural hacia abajo, mientras en el camino se desmantelan los colchones de amortiguación que evitan la exclusión. Para el trumpismo, las guerras comerciales, el proteccionismo selectivo y el endurecimiento de la doctrina militar son las caras de una misma moneda presupuestaria.

Se reduce el gasto en bienestar social mientras se incrementa la agresividad institucional, un equilibrio de prioridades donde la inversión pública abandona al ciudadano vulnerable para servir a los grandes patrimonios.

El drama de la deportación hispano

La contradicción más sangrienta de esta distinción institucional en el Día de la Hispanidad se produce en el terreno humano. Resulta profundamente contradictorio proclamar la defensa de los pueblos iberoamericanos desde la tribuna madrileña mientras se aplaude la gestión de un Ejecutivo que ha convertido la persecución migratoria en su principal bandera electoral.

Las operaciones de deportación masiva desplegadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han sembrado el terror en los barrios hispanos de Estados Unidos, fracturando familias, criminalizando la mano de obra migratoria y expulsando a miles de ciudadanos latinoamericanos que buscaban un futuro de dignidad.

El discurso que ensalza la comunidad hispana como un motor económico en eventos de etiqueta omite sistemáticamente las redadas a pie de calle y las expulsiones en caliente. Premiar al país que promueve la estigmatización de la comunidad latina representa un sarcasmo político doloroso para los miles de migrantes sudamericanos y centroamericanos que residen en Madrid. La capital de España, tradicional puerto de acogida, termina alineándose con las políticas de cerrojo y persecución que operan en las fronteras de América del Norte.

La importación del fraude electoral

Pero el contagio del trumpismo en la política madrileña no se limita a las recetas económicas o a las políticas migratorias; ha calado en el corazón mismo del sistema democrático. La teoría conspiranoica del fraude electoral, que alcanzó su punto álgido con el asalto al Capitolio de Washington y el rechazo frontal a los resultados de las urnas en Estados Unidos, ha encontrado una réplica directa en el discurso de Isabel Díaz Ayuso.

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha coqueteado repetidamente con la sombra de la sospecha sobre los procesos electorales y las instituciones del Estado. Al cuestionar la legitimidad de las convocatorias electorales, alimentar teorías sobre la manipulación del voto y deslegitimar a los órganos arbitrales, el aparato de Sol aplica con precisión quirúrgica el manual de agitación del populismo americano. En estos días Ayuso afirmó que a nadie se le ocurriera votar por correo. Es, casi calcado, el mismo discurso de Trump y de la secta MAGA de cara a las elecciones de mitad de mandato.

Es la estrategia de la destrucción institucional: minar la confianza de la ciudadanía en las reglas del juego democrático para construir un escenario de polarización permanente donde no existan adversarios políticos, sino enemigos morales a los que hay que extirpar del poder.

Política del espectáculo

En el fondo de este movimiento no hay un cálculo diplomático de Estado, sino una operación de proyección personal dentro de la derecha española. Isabel Díaz Ayuso ha entendido que la hegemonía en el espacio conservador ya no se disputa en el centro ni mediante la moderación del discurso, sino en la radicalización de las trincheras. Su viaje al ecosistema político de Florida y sus apelaciones permanentes al "faro del mundo libre" buscan situarla como la líder natural de la ola ultraliberal europea, marcando el camino hacia el liderazgo de su propio partido.

El uso de la fiesta de la Hispanidad como plataforma para galardonar a los Estados Unidos de Trump consolida un cambio de época en la política regional. Madrid deja de mirarse en el espejo de las democracias sociales europeas para mirarse en la trinchera ideológica de Mar-a-Lago.

El precio de esa operación de imagen no lo pagan los diplomáticos ni los estrategas de campaña; lo pagan los servicios públicos golpeados por los recortes, las familias que ven degradarse su sanidad de barrio y un clima democrático cada vez más enrarecido por la importación de las peores conspiraciones de la política transatlántica.