Precisamente hoy, día del trabajo, ha iniciado su trabajo como camarero en un hotel de Suiza una persona española. Su salario es cuatro veces el SMI de España. Su contrato está debidamente registrado y en él se especifican todos sus derechos y su salario. Ha sido dado de alta en la Seguridad Social de Suiza y se le han proporcionado todos los papeles necesarios para vivir allí como un ciudadano más del país. La vivienda le cuesta menos de 500 €/mes y tiene incluido TV, Internet, luz, agua y gas, además de todo lo necesario para poder pernoctar dignamente (ropa de cama, cuarto de baño con ducha y todo lo necesario para su aseo personal). Su jornada es inferior a 8 horas y tiene dos días de descanso semanales. Las tres comidas diarias le cuestan entre 12 y 15 € al día, menos que en España.
Puede viajar (los
trenes son puntuales y nuevos, no se nota dentro que vaya circulando) en sus
días libres por cualquier lugar del país sin ningún problema ni nadie que se lo
impida. Es un ciudadano suizo más y como tal goza de todos los privilegios que
Suiza otorga a cualquier persona sea de donde sea.
Suiza no pertenece
a la Unión Europea, pero se puede llegar allí sin necesidad de pasaporte,
simplemente con el DNI, y vivir y trabajar allí todo el tiempo que sea
necesario sin nadie que te lo impida totalmente documentado. Se cobra
puntualmente cada mes en francos suizos, que están ligeramente por encima del
euro. La educación en Suiza es muy esmerada y hay un total respeto por las
personas sean del color que sean y vengan de donde vengan.
Para no agobiar:
los españoles, especialmente la clase política y el empresariado, deberían
empezar a emular a países como Suiza, o países del entorno nórdico (Suecia,
Noruega, Finlandia, Islandia, Dinamarca…) o Irlanda.
Fdo.: Ángel Morillo Triviño
01/05/2026
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