Muy sencillo: Si las grandes Empresas monopolistas españolas y la Banca aportaran al Erario lo que realmente deberían aportar y no la miseria que pagan, este país -maravilloso para algunos, pero sólo para ellos- no tendría listas de espera sanitarias de ningún tipo, tendría un maestro de escuela para cada 10/15 alumnos, y nadie -de los miles que mueren todos los años- moriría por falta de asistencia. El Estado sería rico y tendría al día todas las infraestructuras necesarias para que los ciudadanos no pasen penalidades como las de los trenes y los aeropuertos, y, por supuesto, pudieran disfrutar de unos salarios acordes con su trabajo haciendo desaparecer la pobreza relativa -y la extrema- y el índice, sólo por delante de Rumanía, de exclusión social. Ni que decir tiene, se acabaría el problema de la vivienda y de los alquileres abusivos. Y, por descontado, se acabarían eso de “las puertas giratorias” y el maremágnum de empresas públicas que cobijan el clientelismo de los años que van de Democracia, que, dicho sea de paso, no es otra cosa que una vulgar PLUTOCRACIA, heredada del Régimen de Franco.
LA GRAN BANCA PAGA IMPUESTOS CANIJOS
Eduardo Madroñal Pedraza
07/06/2025
“Érase una vez una lobita buena a la que maltrataban
todos los corderos”. Variación del poema de José Agustín Goytisolo.
Los grandes bancos poseen las mayores acumulaciones de capital, lo que los
convierte en los principales centros de poder. Los 30 oligopolios del Ibex-35
controlan activos por valor de 782.000 millones de euros. Es una cantidad
extraordinaria, pero un solo banco, el Santander, duplica esa cifra, con 1,48
billones.
Lo mismo sucede a nivel mundial. Los activos de los 20 mayores bancos
privados mundiales suman 45,9 billones de dólares. Si a esto le añadimos los de
4 bancos centrales estatales -la Reserva Federal estadounidense, el Banco
Central Europeo (BCE), el Banco de Japón y el británico- se alcanzan los 70,1
billones de euros.
El poder de los grandes bancos
Y el papel predominante de los grandes bancos es producto de un proceso
continuo de concentración. En España en 1997, los cinco grandes bancos
controlaban el 31,4% del mercado. Hoy, acaparan el 72%. De 66 entidades
bancarias se ha pasado a solo 11.
Este salto en la concentración bancaria se ha producido también en Estados
Unidos (EEUU). Desde 1980 han desaparecido 11.000 bancos pequeños y medianos.
Una sucesión sin descanso de compras y fusiones ha convertido veinte grandes
bancos en solo seis. Esta híper-élite bancaria en EEUU ha pasado de controlar
el 59,2% de todos los depósitos hace veinte años a poseer ahora el 77% del
total.
La extorsión da beneficios
Los beneficios de los seis principales bancos españoles en 2024 (Santander,
BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja) alcanzaron los 31.768 millones,
un 21,7% más que el año anterior. Aún mayor son los obtenidos por los cuatro
más grandes bancos estadounidenses (JP Morgan Chase, Citigroup, Goldman Sachs y
Wells Fargo): ¡103.284 millones de beneficios el año pasado!
El “robo legal” en España
La mayor fuente de ingresos de la gran banca es el margen de intereses, lo
que ganan por prestar dinero. Se alimenta de las cuotas que pagamos en
préstamos e hipotecas. El año pasado ascendió a 84.752 millones de euros. En
2020 fueron 30.669. Nos han obligado, a las familias y pymes, a entregar a la
banca 50.000 millones más cada año. Gracias a la subida de los tipos de
interés. A cambio de nada. Y su segundo nicho de ganancias es el pago de
comisiones, las más altas de Europa. Casi 26.000 millones. Más de 8.000
millones sobre los obtenidos en 2019.
La gran banca se vuelve canija
Gracias a sucesivos regalos fiscales, el Estado recauda por el Impuesto de
Sociedades -el que aportan las empresas por sus beneficios- 20.000 millones
menos al año que en 2007. No se han beneficiado de ello las pymes, sino los
grandes grupos bancarios y empresariales -un 0,2% del total de empresas- que
concentran el 59% de los beneficios. Si durante la última década, estos grandes
grupos hubieran pagado la misma tasa de Impuesto de Sociedades que en 2007,
Hacienda habría recaudado 175.634 millones de euros más.
Las compañías del Ibex35 tienen documentadas hasta 805 filiales en paraísos
fiscales. La Agencia Tributaria cifra “en 11.000 millones el dinero que España
pierde cada año por el uso de paraísos fiscales por las grandes fortunas y la
elusión de impuestos por grandes grupos económicos”. Un Ibex35 bajo control
monopolista y de las grandes potencias: los fondos de pensiones estadounidenses
-directamente vinculados a grandes bancos y oligopolios monopolistas- controlan
el 61,4% del total mundial.
Sus beneficios gigantes se van
El 52% de las acciones del Ibex-35, los principales bancos y monopolios
oligárquicos, están en manos del capital extranjero. Cada vez que los bancos y
oligopolios españoles reparten dividendos, la mitad queda en manos extranjeras.
Al mismo tiempo, el capital extranjero también posee el 42,3% de los títulos de
deuda pública emitidos por el Estado español. Los principales propietarios son
grandes fondos en propiedad de esas oligarquías financieras.
Si sumamos lo que el capital extranjero ha recibido en la última década por
los dividendos de sus acciones en España y por los intereses de la deuda
española, beneficios limpios, la cifra alcanza los 235.511 millones de euros.
Esta cantidad triplica el gasto sanitario público total.
No son “puertas giratorias”, es dominio
del Estado
Ciertamente podemos hacer una larga lista de políticos que una vez acabado
su servicio institucional a la clase dominante en España -la oligarquía y el
imperialismo- terminan en uno de sus consejos de administración de tales
empresas monopolistas. Pero la clave está en que antes han sido servidores
legales, en el meollo del Estado, de los intereses oligárquico-imperialistas.
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