Comentario: Ni que decir tiene que el PSOE andaluz, después de la debacle sufrida, debería abstenerse y facilitar el gobierno del PP que ha ganado las Elecciones limpiamente, y quitarnos a todos los andaluces y a todos los españoles de en medio a esa basura de VOX que nos quiere llevar de nuevo a la Dictadura franquista. Además, se da la circunstancia de que PP y PSOE no están tan lejos en sus políticas sociales, ya que el PSOE ha defraudado a los votantes de izquierda en muchas de sus reivindicaciones laborales y de todo tipo, lo cual lo acerca bastante, por desgracia, al PP.
Los ultraderechistas mantienen la condición de la “prioridad nacional” para apoyar la investidura del candidato del PP, aunque no concretan si también reclaman formar parte de un gobierno de coalición
Una cosa es querer y otra poder. El deseo del ganador de
las elecciones andaluzas del pasado domingo, el Partido Popular de Juan Manuel
Moreno Bonilla, es gobernar en solitario los
cuatro próximos años pese a haber perdido de un plumazo cinco diputados y, de
paso, la mullida mayoría absoluta que ha
disfrutado en esta pasada legislatura en el Parlamento andaluz. Pero
evidentemente no puede, aunque se haya quedado a escasos
20.000 votos y dos diputados de los 55 que otorgan la mayoría
absoluta. Por eso el deseo de Moreno Bonilla de anteponer la “prioridad andaluza” a la imposición de la
“prioridad nacional” de la ultraderecha es solo eso, un deseo, porque la única
forma de evitar retratarse junto a Vox en algún tipo de acuerdo con el que
lograr la mayoría absoluta de la Cámara autonómica es lograr enarbolar la bandera
de la “responsabilidad” democrática para que la ultraderecha no toque poder
como sí ha logrado en otras comunidades gobernadas por el PP como Extremadura o
Aragón.
El caso de Andalucía ahora es similar al de estas
comunidades cogobernadas actualmente por PP y Vox, pero la ‘vía andaluza’ de
Moreno Bonilla, supuestamente contrapuesta a la dura de la presidenta
madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha fracasado
este 17M al perder el comodín de la mayoría absoluta. Visto lo visto, en el PP
empiezan a ahormar el mensaje de endosar al principal partido de la oposición,
el PSOE de María Jesús Montero, la “responsabilidad” de evitar que una medida xenófoba como la “prioridad nacional”
de Vox se imponga también en Andalucía, una condición sine qua non de
los ultraderechistas.
La maniobra política en gestación por parte del PP se
dirige ahora a ahondar en el shock que vive el PSOE andaluz por los peores
resultados electorales de su historia en unas andaluzas
Así las cosas, el partido más votado no quiere pactar con el único que se
acerca a sus postulados por su derecha porque traspasa líneas rojas que, hasta hoy mismo, el propio
Moreno Bonilla ha considerado infranqueables. La maniobra política en gestación
por parte del PP andaluz se dirige ahora a ahondar en el shock que vive el PSOE andaluz por los peores
resultados electorales de su historia en unas autonómicas andaluzas, su
histórico granero de votos durante décadas, y lo hace inoculando el virus de
la división interna vía propuesta de abstención para
que Moreno Bonilla pueda esquivar las imposiciones de
Vox. Desde que este lunes el candidato del PP antepuso la “prioridad
andaluza” a la “prioridad nacional” xenófoba de Vox estaba poniendo en marcha
la maquinaria política en su partido para presionar a las devastadas filas
socialistas.
Apenas 48 horas después de las elecciones andaluzas, la posición de los
ultraderechistas se mantiene inamovible y todo pasa por la aceptación de su
propuesta estrella, la xenófoba y segregacionista “prioridad nacional”, una
medida que levanta ampollas a día de hoy
entre los populares andaluces pero que sus colegas de otras comunidades que han
celebrado recientes elecciones con idéntico resultado, Extremadura y Aragón por el momento, ya asumen sin
complejos en sus ejecutivos de coalición.
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