No me cabe la menor duda de que soplan vientos del Este para toda la comunidad mundial. Los chinos acaban de dar un golpe encima de la mesa con lo de la inteligencia artificial (AI) que ha traído mucha “ruina” a los americanos que juegan en las Bolsas. Seguro que no se lo esperaban, como ya ocurriera, tiempos atrás, cuando los rusos se les adelantaron en la carrera espacial. Aunque luego ellos “tiraran de la cuerda” y llegaran primeros a la Luna, siempre suponiendo que no estuviera detrás de esa “llegada” Steven Spielberg o algún que otro de esos directores que pueblan Hollywood con sus inenarrables invenciones. Todo está, para algunos, no muy claro sobre esa gran conquista, y mucho menos viendo como es ese país y lo que en él se miente sobre todas las cosas.
La pugna por la hegemonía mundial continua, e incluso
se ha acentuado con la llegad del “bisonte” traganiños Trump a la Casa Blanca.
Como los rusos son con mucho el país más grande de la tierra, más de 17
millones de kilómetros cuadrados y lo que eso supone, los yanquis y su nuevo “emperador”
quieren anexionarse Canadá (más de 9 millones de kilómetros cuadrados) y
Groenlandia (2,1 millones de kilómetros cuadrados) para ponerse por delante en
terrenos de los rusos. Sin enterarse de que no sólo consiste en tener más
tierra (aunque eso sea importante por los minerales y demás productos que
puedan albergar) sino en que la tecnología y esa AI en particular les de alguna
ventaja en otros menesteres hoy día imprescindibles para el desarrollo
industrial y económico. De momento, ahí están los chinos (con los hindúes que
no son moco de pavo al lado) y su AI “amigos” (las naciones no tienen amigos
cuando llega el momento de discutir sus intereses, pero…) de los rusos. Sin
olvidar que Rusia es la mayor potencia mundial armamentística, aunque los
americanos no quieran reconocerlo. Hasta el punto de que tienen potencial
nuclear en el espacio, algo que los yanquis aún no han conseguido, y mayor
número de ojivas nucleares que ellos. Los submarinos nucleares rusos también
están en franca mayoría, y de esa tan famosa aviación de los yanquis no sabemos
si la de los rusos no le va a la zaga, que pudiera ser.
Rusia tiene de todo lo habido y por haber en sus
inmensas tierras y algo muy importante hoy en día, el gas. Algo que es
auténtico y no como el que tienen los americanos que es una “basura” que hay
que refinar para poder usar y bastante más caro.
Además, los rusos se van a anexionar (cuando termine
la guerra de Ucrania) las tierras de los ucranianos en conflicto (sin olvidar
que antes toda Ucrania era suya, conocida como el “granero de Rusia”). Zonas
como la República Popular de Donetsk, la República Popular de Lugansr y los
Óblast de Zaporiyia y Jersón volverán a ser rusas, del mismo modo que ya lo es
la República de Crimea y la ciudad federal de Sebastopol tierras muy ricas en
gas y petróleo.
Pienso, y espero no equivocarme, que lo inteligente
hoy en día (la Unión Europea se lo debería plantear en lugar de poner el dinero
de todos para que sigan muriendo gente en Ucrania apoyando a ese “payaso” de
Zelensky que ha ilegalizado 15 partidos políticos convirtiéndose en un Dictador
de poca monta al que Trump va a dar boleta próximamente) es ponerse sin
pensarlo al lado de rusos, chinos e hindúes y sus “amigos” de los BRICS, haciendo
caso a Jrushchov cuando dijo a los Estados Capitalistas eso de: “os guste o no,
la historia está de nuestra parte. Os enterraremos” Aunque lo último sea una
expresión propia de un bárbaro fanático, lo anterior está muy acertado en mi
modesta opinión, sin dejar de reconocer a Rusia como una Oligarquía en toda
regla, pero ¿quiénes del mundo civilizado no lo son? Y no hay que olvidar que
nadie a través de la historia (ni Napoleón ni Hitler entre otros) ha conseguido
hacer doblar la rodilla a los rusos.
Lo dicho, los chinos están imparables tecnológicamente
y económicamente y son amigos de los rusos, por lo que el “imperio yanqui” se
desmorona y soplan VIENTOS DEL ESTE, lo admitan o no los negacionistas y los terraplanistas,
que no son sólo los que lo son.
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