Wikipedia

Resultados de la búsqueda

martes, 3 de febrero de 2026

03/02/2026 - ¿QUÉ HACE LA FISCALÍA? ¿QUÉ, LOS PARTIDOS DE IZQUIERD?

CRISTINA FALLARÁS

EL 25 de septiembre de 2025, VOX puso en marcha una campaña contra mí porque, afirman, promuevo el odio. No es una campaña cualquiera. No se trata de que un miembro de VOX o uno de sus voceros me insulte en redes, algo que vienen haciendo desde hace años. Tampoco es una acción conjunta de acoso por parte de grupos ultra ligados al partido, algo que también vengo sufriendo desde hace aproximadamente una década. Se trata del partido como tal.

Es decir, una fuerza política, nada menos que la tercera en representación dentro del Congreso de España, una institución democrática, llama a actuar contra una periodista para recoger dinero. Sí, contra una periodista, porque el partido inició su campaña a raíz de una columna mía publicada en este mismo medio bajo el título No trates con fascistas, no trates con racistas”.

Su campaña, con la excusa de lo que sea que piensen de mí, incluye una ficha destinada a captar afiliados, o sea dinero. Cuando entras a la página, lo primero que tienes que hacer es introducir tus datos: nombre, apellidos, dirección de correo electrónico, teléfono… Que yo sepa, es algo absolutamente inaudito. No conozco otra ocasión en España en la que un partido use el odio contra una periodista para facturar. Directamente. Sin disimulo.

Como he dicho, este infierno empezó el 25 de septiembre del año pasado. Al día siguiente, acudí a la Fiscalía para denunciarlo y pedir el cierre de la página y una investigación contra VOX por violencia contra mí. Desde entonces no ha pasado nada. Absolutamente nada. La página del odio sigue abierta para que el partido ultra continúe recabando apoyos, adhesiones y dinero a costa de señalarme como enemiga. O sea, que mi cara lleva colgada ahí más de 4 meses, más de 18 semanas, un total de 131 días en los que no han dejado de llegarme amenazas de agresiones, amenazas de muerte, insultos y acosos.

Me sorprende que la Fiscalía no haya encontrado razones para cerrar la página de VOX, pese a que se le ha enviado una muy nutrida lista de amenazas y agresiones contra mí ligadas a la misma. También me sorprende que ninguna fuerza política del Parlamento, a excepción de Podemos, haya tenido a bien exigir al partido formalmente retirar la campaña. No sé, incluso algo más tibio, algo como afearle el gesto.

Al principio pasé miedo. Después, rabia. La rabia se convirtió en pasmo. Ahora siento un desamparo sin límites. Tengo la impresión de que el Gobierno de España y los partidos de izquierdas —por lo tanto, las personas que los componen— permiten que otro partido, o sea una institución como la suya, señale y amedrente a una ciudadana, en este caso una periodista sin mover un dedo.

Vendrán tiempos peores, pero estos no son desde luego buenos. No sé si esperaba algo de la Fiscalía (una ya tiene su edad), pero de las fuerzas democráticas progresistas sí suponía que recibiría apoyo. Ya no.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario