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jueves, 5 de febrero de 2026

05/02/2026 - NECROFILIA POPULAR, IRRELEVANCIA DE LOS MUERTOS (II)

Voy a comenzar esta segunda y penúltima parte con una frase famosa sobre la irrelevancia de los muertos: “Los muertos no pueden clamar por la justicia. Es deber de los vivos hacerlo por ellos”. De Lois Macmaster Bujold. ¿Clama Madrid? Está claro que sí.

Los ancianos de Madrid. Los 7.291 fallecidos en las residencias de Madrid durante la pandemia.

Los protocolos de la vergüenza, que están siendo investigados, suponen una de las decisiones políticas más graves de nuestra democracia.

Lo ocurrido en las residencias madrileñas durante la pandemia fue fruto de una de las decisiones más graves que haya tomado jamás un político español en democracia. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso fue el responsable último de unos protocolos que la Justicia investiga ahora por suponer una posible discriminación que provocó la muerte de 7291 personas de una manera inhumana. Actuar como si no hubiera ocurrido nada, tal y como hace la presidenta madrileña, es síntoma de una indignidad peligrosa para la calidad democrática.

Aquellas indicaciones que salieron de la Puerta del Sol impidieron el acceso al hospital a un grupo de personas que cumplían unas características muy concretas: tener una edad avanzada, vivir en una residencia de ancianos y no disponer de un seguro médico privado.

Es decir, desde un despacho político se habría decidido a quién se le daba la oportunidad de salvar su vida obviando criterios profesionales o sanitarios. Los conocidos como protocolos de la vergüenza se centraban en cuestiones como la edad del paciente o su bolsillo. Los ancianos en residencias no fueron derivados a hospitales porque se iban a medicalizar los centros en los que vivían, algo que nunca ocurrió. Sin embargo, aquellos que podían costearse un seguro privado sí fueron trasladados a sus hospitales privados. A los que solo tenían la sanidad pública, tal y como ha confirmado en su declaración el director de los centros HM Hospitales, Juan Abarca, se les impidió el acceso a aquellos hospitales que llevaban pagando toda su vida con sus impuestos, en el momento en que más lo necesitaban.

Dos altos cargos del Gobierno de Ayuso, Carlos Mur y Francisco Javier Martínez, han sido imputados como responsables de estos protocolos. Por otro lado, Antonio Burgueño, asesor sanitario de la Comunidad de Madrid, ha declarado ante la jueza de Leganés que investiga los protocolos que mantuvo una reunión con la propia presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, su jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, y los consejeros de Sanidad y Hacienda, Enrique Ruiz Escudero y Javier Lasquetty. También ha declarado que asumió el mando único de la sanidad madrileña. En esa reunión, Burgueño había presentado un plan para que los ancianos residentes fueran atendidos en sus residencias, algo que el Gobierno madrileño anunció poco después.

La discriminación por razón de edad y, posiblemente por criterios socioeconómicos, que llevó a cabo el Gobierno de Ayuso durante la pandemia, no puede no tener responsabilidades políticas. Es una gestión catastrófica que va a perseguir a Isabel Díaz Ayuso durante el tiempo que le quede de mandato.

En los momentos clave o los más delicados, el PP nunca está a la altura. En los momentos en que la situación exige elevar la moral o la integridad, los populares nunca consiguen estar a la altura. No lo estuvieron en los atentados del 11M, en el accidente del Yak-42 o en la DANA de Valencia. En Génova 13, tampoco están a la altura en los momentos posteriores y en el acompañamiento a las víctimas.

Ha sido lamentable ver cómo dirigentes autonómicos del PP de Madrid banalizan a los familiares de las 7291 víctimas, se ríen de ellas o incluso dudan si realmente eran familiares de los fallecidos cuando aparecían en los medios. Se mire por donde se mire, lo ocurrido en Madrid durante la pandemia, es de una gravedad inasumible en democracia. Los familiares de las víctimas merecen justicia y un gobierno que les pida perdón en lugar de burlarse de ellos.

Antes de seguir y adentrarme en la guerra de Irak, quiero recordarles que también estuvimos presentes en Afganistán con gobierno del Sr. Aznar del PP, para ayudar, se supone, a eliminar a los talibanes. Esa contribución, con 27.100 militares -que no sirvió de nada, al final los talibanes volvieron al poder- nos costó la friolera de 4.000 millones de euros y 102 muertos más dos intérpretes también muertos. Así que la suma es ya, incluidos los del Yak-42, de 298+7.291+104=7.693. Irrelevante.

La guerra de Irak.

Durante el inicio de la guerra de Irak en 2003, el presidente del Gobierno de España era José María Aznar, líder del Partido Popular. Su gobierno apoyó activamente la invasión liderada por Estados Unidos, enviando tropas (1.300 militares) a la zona, a pesar de la amplia oposición social en España. Su egocentrismo desmesurado por figurar en una foto con los presidentes del Reino Unido y de EEUU, mostrándoles toda la pleitesía propia de una persona de poco abolengo, nos costó otros 11 muertos y 18 heridos. Además, 7 agentes del CNI murieron en una emboscada en noviembre de 2003. Y gracias que el presidente que lo sustituyó en marzo del 2004, José Luis Rodríguez Zapatero, ordenó la retirada de las tropas, pues de haber seguido allí, está claro que el número de muertos habría aumentado considerablemente. Señalar que los americanos tuvieron casi 4.500 muertos y más de 32.000 heridos, y los ingleses 179 muertos y 315 heridos, además de los 130 muertos de otros países de la coalición, pero, eso sí, los yanquis se hicieron cargo del petróleo iraquí y desde entonces el país está sumido en algo así como una guerra civil con cerca de 2 millones de muertos que no ha podido evitarlos una segunda intromisión yanqui. Seguimos sumando y tenemos ya 7.693+18= 7.711. Irrelevante.    

La Dana de Valencia.

De la Dana de valencia se ha gastado ya demasiada tinta, y todo el mundo está suficientemente informado de lo que ocurrió, pero, si algo más se quiere saber, les recomiendo que se dirijan a la Wikipedia donde todo está reflejado punto por punto. Mi misión en este escrito es señalar el número de fallecidos y sus responsables políticos. De quiénes gobernaban la Comunidad Valenciana no hay la menor duda, eran los políticos del Partido Popular y, obviamente, los máximos responsables de las irregularidades que dieron lugar a la catástrofe: 238 muertos y ningún desaparecido a fecha de 3 de diciembre de 2025. Parece ser que fue por negligencia Popular que ocurriera lo que ocurrió una vez más, con lo que las cifras sumadas estas víctimas son ya: 7.711+238= 7.949. Irrelevante.

El tren de Galicia. Accidente de Angrois.

Cuando ocurrió lo del accidente ferroviario de Santiago de Compostela o accidente de Angrois (año 2013), gobernaba en España Mariano Rajoy Brey del Partido Popular. El accidente se produjo el 24 de julio de 2013 cuando un tren Alvia que viajaba de Madrid a Ferrol descarriló en la curva A Grandeira de Angrois a unos tres kilómetros de Santiago de Compostela. De las 224 personas que viajaban a bordo (218 pasajeros y 6 tripulantes) 144 resultaron heridas y 80 fallecieron. El tren viajaba a 191 km/h cuando entró en la curva del accidente, duplicando la velocidad máxima de 81 km/h. La ministra de Fomento (actual Ministerio de Transporte) era Ana Pastor Julián del Partido Popular y en la Comunidad de Galicia gobernaba el actual líder del PP Alberto Núñez Feijóo. Aunque la causa de este accidente aún no está cerrada por la justicia (las víctimas hacen responsables a Ana Pastor del PP y José Blanco del PSOE), los muertos están ahí y hay que sumarlos puesto que ocurrió con gobierno del PP y este Partido, como siempre, se inhibe de lo ocurrido. Sigue la suma y tenemos ya 7949+80= 8.029. Irrelevante.

 

Fdo.: Ángel Morillo Triviño -04/02/2026

 

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