Wikipedia

Resultados de la búsqueda

jueves, 12 de mayo de 2022

12/05/2022 - ¡QUÉ "CORTOS" ORGANIGRAMAS! PRIMERA PARTE

Seguro que a los trabajadores de la función pública no sorprende la pequeña ironía del título. Pero es que España tiene unos Organigramas públicos que son algo así como si este país (por sus dimensiones y por su número de habitantes, 505.990 Kilómetros cuadrados y 47.326.687 habitantes, según los últimos datos conocidos sin, por supuesto, contar o incluir -imagino- los del Sahara regalado al Reino del Dictador alauita de Marruecos) fuera del tamaño de tres veces Francia, cinco veces Alemania, siete veces Italia, o como Brasil de dimensiones y habitantes o Rusia también de lo mismo, y necesitara una administración -pongamos, por ejemplo- siete veces mayor para estar medianamente bien administrado. Y, ni que decir tiene, que ni por esas lo sería, pues más de la mitad pertenecerían al mundo de lo que la Dictadura española (con perdón, pero es  lo que hay) llamó “vagos y maleantes”, aunque, eso sí, en el caso de la Administración lo serían de cuello duro y corbata.

En un escrito -ahora no recuerdo de cuando, da igual- ya relacioné las casi ¡500.000 personas! que vivían de la política de una manera u otra en este país; y unas ¡175.000! que lo fueron pero que son parte del pretérito y viven de su etapa política una vejez (en casos “incipiente”, se supone que el motivo no puede ser otro que una presumible corrupción que los llevó a “largarse” cuanto antes) de panza en gloria.

Después les pongo, lo más resumido posible, el Organigrama político-administrativo de mi Comunidad Autónoma (Extremadura), el “non plus ultra” de las CCAA españolas en todo lo negativo respecto a educación, sanidad, servicios sociales, “vaciado de pueblos” (no está quedando ni un joven y entre los más de ¡21.000 “huidos”!, alguno recuerdo, porque lo he vivido, salía del país diciendo: ¡me voy de esta mierda de país!) Y no digamos ya lo referente a la judicatura (sí, justicia, presumiblemente, que deja bastante que desear puesto que hay jueces y “jueces”, por supuesto, masculinos y femeninos, y a los que quizás habría que hacer aquella famosa pregunta que alguien –ahora no recuerdo- pensó que se podría hacer a un Magistrado de un alto tribunal tras una controvertida sentencia favorable a la Banca al que se inquiriría “si aún no tenía finca de caza”). Resumiendo, aquí en Extremadura, como en el resto de España, los tres poderes del Estado, el Legislativo, el Ejecutivo (¡vaya tela del Ejecutivo nacional con lo del “camión” Pegasu!) y el Judicial, presuntamente, están corrompidos y la Democracia es una Oligarquía financiera comandada por la Sra. Botín. Para hacernos una idea, sólo hay que ver los casos aislados de una corrupción sistémica que, al parecer, tiene un coste total estimado en, nada menos, que ¡124.123.965.826 €!, con unos 587 casos y un total de implicados de 3.836 hasta el 2021, que, si lo desean, pueden acudir a la página “casos-aislados.com” y comprobar uno por uno, supongo, ya actualizados.

Bien, vamos, como ejemplo, con ese Organigrama de la Junta de Extremadura que, para colmo, es la región más pobre del país y donde casi la mitad de su población está en pobreza relativa y en riesgo de exclusión social; con un PIB, prácticamente, igual al del año 1983 y unos políticos (salvo la excepción de los de Unidas-Podemos que acaban de llegar) pensando en relanzar la Comunidad a base de proyectos de ocio para señoritos como ese Elysium de Castiblanco tras el fracasado Marina Isla de Valdecañas. El dinero de nuestros impuestos, ya se sabe, previsiblemente, “o para llenarle las faltriqueras a ese Sr. de Cristian Lay (antes, durante muchos años, al Sr. Gallardo, el de la Siderúrgica Balboa, a través de Francisco Fuentes Gallardo que lo ha sido todo en el PSOE extremeño menos Presidente) o para el Ocio Señorito”. Mientras, la Sanidad (los que aprueban el MIR no quieren saber nada de Extremadura, ¿por qué será?, y de los hospitales sólo medio se salva el antes llamado Infanta de Badajoz), la Educación y los Servicios Sociales, y lo que es aún peor, la Judicatura, están como vulgarmente se dice “cuerpo a tierra”, y así nada ni nadie impide este “horripilante” -que mi abuelo Antonio decía era algo muy superior a lo horrible-  macanudo Organigrama en gran parte lleno de “majagranzas” de la mandilandinga misoneísta:

PRESIDENCIA DE LA JUNTA DE EXTREMADURA.

Funciones: Portavocía (con rango de Consejero). Gabinete de la Presidencia. Secretaría General de la Presidencia. Dirección General de Acción Exterior. Dirección General Administración Local y Delegación de Extremadura en Bruselas.

Organigrama: Presidente (Consejo de Dirección); Portavocía de la Junta de Extremadura (servicio de prensa y publicidad); Gabinete de la Presidencia (servicio de análisis y documentación); Secretaría General de la Presidencia (servicio de régimen jurídico; servicio de coordinación, organización y recursos humanos; servicio de gestión económica y contratación; unidad de relaciones con entidades y organismos públicos; jefatura de protocolo); Dirección General de Acción Exterior (servicio de acción exterior); Dirección General de Administración Local (servicio de régimen jurídico de administración local; servicio de relaciones económico-presupuestarias con las entidades locales); Delegación de Extremadura en Bruselas.

VICEPRESIDENCIA PRIMERA Y CONSEJERÍA DE HACIENDA Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA.

Funciones: Secretaría General. Intervención General. Abogacía General. Secretaría General de Presupuestos y Financiación. Dirección General de Tributos. Dirección General de Financiación Autonómica y Fondos Europeos. Dirección General de Patrimonio y Contratación Centralizada. Secretaría General de Administración Digital. Dirección General de Función Pública. Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicación. Y, por último, Escuela de Administración Pública de Extremadura. Ni que decir tiene, que me ahorro las funciones de cada secretaría dada su amplitud, ya que harían demasiado largo este escrito, pero que pueden consultar en la página del Portal Ciudadano de la Junta de Extremadura si  tienen tiempo de sobra y están acostumbrados a leer con asiduidad a la manera de cualquier abogado, porque sino…

Organigrama: Vicepresidenta 1ª y Consejera (unidad de régimen jurídico y relaciones consultivas; consejo de dirección; gabinete de la consejera); Secretaría  General (servicio de recursos humanos y régimen interior; servicio de gestión económica; servicio de contratación; servicio de normativa y tramitación jurídica; servicio de legislación y documentación y servicio de asociaciones, fundaciones y colegios profesionales; Intervención General (intervención central del área de fiscalización y coordinación; intervención central del área de contabilidad; intervención central del área de auditoría e intervención central del área de control financiero permanente); Abogacía General de la Junta de Extremadura (jefatura del área de los servicios consultivos; jefatura del área de los servicios contenciosos y jefatura del área de asistencia letrada); Secretaría General de Presupuestos y Financiación (servicio de modificaciones presupuestarias; tesorería; servicio de presupuestos; servicio de operaciones financieras; servicio de finanzas y sostenibilidad financiera; unidad de política financiera; unidad de automatización de gestión económica y servicio de sistema económico-financiero); Dirección General de Tributos (servicio de recaudación; servicio de inspección fiscal; servicio de valoraciones; servicio fiscal de Badajoz; Servicio fiscal de Cáceres; unidad de automatización tributaria; servicio de gestión y coordinación tributaria; servicio del juego y servicio fiscal de Mérida); Dirección General de Financiación Autonómica y Fondos Europeos (servicio de gestión de fondos europeos; servicio de certificación de fondos europeos; servicio de control de fondos europeos; servicio de coordinación de fondos europeos y servicio de financiación autonómica); Dirección General, Patrimonio y Contratación Centralizada (servicio de patrimonio; servicio de contratación centralizada; servicio de planificación y coordinación de la contratación y servicio de parque móvil -más de ¡2.700 coches oficiales!-); Secretaría General de Administración Digital (servicio de atención y participación ciudadana; servicio de estrategia digital y coordinación de servicios; servicio de protección de datos y seguridad de la información; servicio de transparencia y calidad de los servicios y servicio de comunicación audiovisual); Dirección General de Función Pública (servicio de planificación, ordenación y carrera; servicio de gestión y provisión de personal; servicio de régimen retributivo, seguridad social y acción social; servicio de relaciones laborales y asuntos sindicales; servicio de selección; dirección de la escuela de administración pública; unidad de régimen jurídico y servicio de salud y prevención de riesgos laborales); Dirección General de Tecnologías de la Información y comunicación (servicio de soporte a usuarios; servicio de infraestructura tecnológica; servicio de administración de sistemas; servicio de desarrollo de servicios digitales corporativos; servicio de desarrollo de servicios digitales sectoriales y servicio de desarrollo de servicios digitales agrarios).

VICEPRESIDENCIA SEGUNDA Y CONSEJERÍA DE SANIDAD Y SERVICIOS SOCIALES.   

Funciones: Secretaría General; Dirección General de Planificación, Formación y Calidad Sanitarias y Sociosanitarias; Dirección General de Servicios Sociales, Infancia y Familias; Dirección General de Accesibilidad y Centros; Adscripción de Organismos Autónomos y Entes Públicos (Organismo Autónomo Servicio Extremeño de Salud -SES-, el Ente Público Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia -SEPAD-, el Ente Público Instituto de Consumo de Extremadura -INCOEX- y la Fundación para la Formación y la Investigación de los Profesionales de la Salud de Extremadura -FUNDESALUD-). A su vez el S.E.S. tiene las siguientes funciones: Dirección Gerencia del S.E.S.; Dirección General de Recursos Humanos y Asuntos Generales del S.E.S.; Dirección General de Planificación Económica; Dirección General de Asistencia Sanitaria del S.E.S. y Dirección General de Salud Pública del S.E.S. Y el SEPAD tiene la Dirección Gerencia del SEPAD y las Gerencias Territoriales de Cáceres y Badajoz del SEPAD.

Organigrama: Consejero/a (consejo de dirección y gabinete del/la consejero/a); Secretaría General (servicio de gestión de recursos humanos; servicio de gestión económica y presupuestaria; servicio de contratación administrativa; servicio de obras, proyectos e instalaciones; servicio de régimen jurídico; servicio territorial de Cáceres; servicio territorial de Badajoz y servicio de asuntos generales); Dirección General de Planificación, Formación y Calidad Sanitarias y Sociosanitarias (servicio de planificación, ordenación y coordinación; servicio de autorización, acreditación, evaluación y calidad; servicio de inspección sanitaria; servicio de participación comunitaria en salud y servicio de escuela de ciencias de la salud y de la atención sociosanitaria); Dirección General de Servicios Sociales, Infancia y Familia (servicio de prestaciones sociales; servicio de adolescencia y familias; servicio de protección y atención a la infancia; servicio de programas sociales y migraciones y servicio de renta básica de inserción); Dirección General de Accesibilidad y Centros (servicio de accesibilidad y centros); Instituto de Consumo de Extremadura (gerencia del instituto; servicio de control de mercados; oficina del defensor de los usuarios del sistema sanitario público de Extremadura y junta arbitral de consumo).

SERVICIO EXTREMEÑO DE SALUD.

Dirección Gerencia (subdirección de sistemas de información); Dirección General de Recursos Humanos y Asuntos Generales (subdirección de asesoría jurídica; subdirección de administración de personal y prevención de riesgos laborales; subdirección de régimen retributivo y relaciones laborales; subdirección de selección y provisión de personal estatutario fijo y subdirección de gestión y contratación de personal estatutario temporal); Dirección General de Planificación Económica (subdirección de presupuestos; subdirección de tesorería; subdirección de contabilidad; subdirección de gestión económica y contratación y subdirección de obras, instalaciones y equipamientos); Dirección General de Asistencia Sanitaria (subdirección de atención primaria; subdirección de atención especializada; subdirección de farmacia; subdirección de salud mental y subdirección de cuidados y humanización de la asistencia); Dirección General de Salud Pública (subdirección de salud alimentaria y ambiental; subdirección de epidemiología; secretaria técnica de drogodependencia; gerencia del área de salud de Mérida; gerencia del área de salud de Badajoz; gerencia del área de salud de Don Benito-Villanueva, gerencia del área de salud de Llerena-Zafra; gerencia del área de salud de Cáceres; gerencia del área de salud de Plasencia; gerencia del área de salud de Navalmoral de la Mata y gerencia del área de salud de Coria).

SEPAD.  

Dirección Gerencia (unidad de accesos y valoración de la dependencia; unidad de prestaciones económicas; unidad de gestión de programas asistenciales; unidad de gestión de control de la actividad asistencial y sistema de información; gerencia territorial de Cáceres y gerencia territorial de Badajoz).

 

Hasta aquí la primera parte de este escrito que lo único que pretende es que se sepa la cantidad de personas que “hace falta” para que los ciudadanos seamos, por regla general, muy mal atendidos a pesar de los innumerables impuestos que pagamos para que vivan a cuerpo de rey una ingente cantidad de políticos del tres al cuarto. Y les aconsejo que, por lo dicho hasta aquí, no echen cuenta de los Directores Generales, Secretarios y Altos Cargos que van, porque aún faltan muchos que relacionar, pues esto no ha hecho nada más que empezar y faltan más Consejerías de las que se puedan imaginar. No olviden, además, que estamos hablando de Extremadura, la Comunidad más pobre de España, así que, ¿cómo será, por ejemplo, el Organigrama de Andalucía?

Pero esto es la Democracia, aunque servidor diría que esto es, sencillamente, “un gran elenco oligárquico” en pocos países conocido.      

Continuará.

martes, 19 de abril de 2022

18/04/2022 - COSAS... DE ESPAÑA, CLARO

 COSAS…DE ESPAÑA, CLARO

Me van a perdonar los lectores de mis escritos que publican algunos periódicos independientes (Diario 16, Siglo XXI, Extremadura Progresista…), pero, últimamente, estoy de un vago que a mí mismo preocupa y que hace que me dedique a buscar piezas (así llama Beatriz Talegón a mis escritos) de tiempos pasados y las reedite. Aunque, por de contado, también es cierto que se me está “agotando el hilo”, pues es muy difícil para alguien con mi escasa formación poder hacer frente escribiendo a lo que acontece en este país cada día y que no se haya “exprimido” ya por un sinfín de articulistas de renombre y se siga haciendo -al margen de la crónica obligada de la guerra de Ucrania- en toda la prensa nacional; eso sí, desde diferentes puntos de mira, pues hay quienes no tienen remedio y “machacan y machacan sobre hierro duro” olvidando que lo que pasa en España hoy lleva pasando ya mucho años antes -calcándolo, diría yo- en pos de la habitual jeta que siempre ha imperado en nuestra clase política que no cesa de meternos un pufo tras otro sino es con la luz o con los combustibles con la cesta de la compra, echando la culpa a alguien que nunca es quién la tiene. Ahora con la guerra de Ucrania, y mañana será con otra guerra que se inventen para llenarse las alforjas o con algún despropósito de los muchos que cometen a diario para seguir su ilimitada afanada y su perversidad para con los más desfavorecidos que no cesan de aumentar productos de sus rapiñas y, reitero, de sus guerras inventadas para que ocurra eso que dijo en una ocasión El Roto: “armas para las guerras, guerras para las armas. El negocio perfecto”.

Lo cierto es que “cada uno (por regla general, siendo servidor, afortunadamente, de los que está en la excepción de la regla) lee el periódico de sus opiniones, es decir, cada español se entretiene en hablar consigo mismo” como señaló un Sr. llamado Juan Donoso Cortés; que imagino se refería a medios como El Mundo, ABC, La Razón, El País, El Español, El Confidencial, Ok Diario, etc., etc., o, por qué no, escuchando emisoras de radio como La Cope, Onda Cero, La Ser, Etc. (por señalar las más destacadas del adoctrinamiento nacional), y unas cuantas más -muchas de ellas regionales o incluso locales- al servicio del grupo político que las mantiene. De modo que, en ningún medio escrito o de audición de los antes citados podrán nunca leer o escuchar lo que dijo en una ocasión Nikita Jrushchov: “A los Estados capitalistas: Os guste o no, la historia está de nuestra parte. Os enterraremos”. Algo que no parece estar muy lejos si se mira, por ejemplo, la evolución que está teniendo China en el plano económico. Y es, con la India y Rusia -que están al lado- medio mundo si se cuentan sus habitantes, y tres potencias -o futuras potencias dos de ellas,  una ya lo es- militares. Aunque dudo que nadie “entierre” a nadie a nivel mundial, lo diga quien lo diga.

En fin, no quiero hacer bueno eso que dijo Napoleón Bonaparte de que “hay ladrones a los que no se castiga, pero que nos roban lo más preciado: el tiempo”. Por cierto, Napoleón dijo muchas cosas muy interesantes, entre las que se cuenta -ahora que está poniéndose el feminismo en su lugar y que estamos asistiendo a una guerra dentro de Europa- que “contra las mujeres es la única guerra que se gana huyendo”. ¡Vaya con el gabacho!

Así pues, vamos -cuanto antes- con algunas de esas cosillas de este nuestro maravilloso país que ya señalé en mayo y julio del 2017 y que “siguen, prácticamente, por los mismos derroteros después de largos y penosos cinco años”, y con vistas, para colmo, a empeorar (más de lo que ya lo han hecho, como podrán comprobar a continuación) haciendo bueno eso que dijo El Roto en una de sus viñetas:”Necesitamos una alternativa a lo que hay que sea igual a lo que hay”. Que se ha cumplido…, pero empeorando.

En un escrito que titulé: “Sí hay que ir, se va; pero, ir por ir…”, dije lo siguiente:     

“Con permiso de José Mota, aprovecho su frase que tanta gracia nos hizo hace años para dejar claro que todo se hace con algún fin y no por amor al arte. Nadie, y mucho menos un político, hace nada por nada, eso es más que obvio. Que se lo digan a nuestro Ex Presidente extremeño Rodríguez Ibarra, que mientras según el sindicato GESTHA hay en España un ¡47%! de trabajadores cobrando menos de 1.000 €/ mensuales, él tiene una auto-pensión de 6.000 € desde el año 2007 y actualmente chofer, despacho, secretario y dos auxiliares a cuenta de nuestros impuestos. Y, como no podía ser de otra forma,  Extremadura, como en 1983, sigue siendo número uno en el 2017 en paro, temporalidad, pobreza (65% no llega a final de mes) y marginalidad por su gracia y la del Sr. Fernández Vara. Uno de izquierda-derecha, y el otro de derecha-izquierda, y ambos, fachas a la vez. ¿Cómo ahora, en 2021-2022? Aunque, ojo con los datos del INE, porque Andalucía con la “sultana” señora Díaz, que pretende en el futuro liderar un Grupo (ahora más acabado que la falange de Hornachos) con miras a volver a gobernar España (¡sálvese quien pueda!), tiene una tasa aún superior de pobreza a la extremeña, concretamente el 78% no llega a fin  de mes; pero eso sí, las sevillanas que no falten…, ni la inmensa cantidad de horteras chupando de la teta que hay en la Comunidad Autónoma con más clientelismo de la Nación, que dicho sea de paso, aún así le cuesta ganar las Elecciones. Hoy, con el PP, Cs y Vox, poco ha cambiado; y menos aún cambiará si, como parece, Vox sale en las próximas reforzado. Los “verdejos” no es que den miedo, es que dan pánico por el posible retrogrado activismo político a tiempos, aunque ya lejanos, inolvidables.

O sea sé, sólo alguien que carece de toda instrucción se deja “comprar”, como cantan Sabina y Chavela Vargas, “por menos de nada”. Pues bien, aquí, en esta España nuestra (uno de los países europeos que menos invierte en protección social, o sea, lo justito para mal cubrir la educación, la sanidad y las pensiones, y donde la corrupción campea a sus anchas con un Ministerio de “Sus Calléis”, antes de Justicia, como señala Forges) los políticos están acostumbrados a que se les den los apoyos necesarios para gobernar a cambio de nada, por simple “afinidad” ideológica (exceptuando, como se está viendo estos días, porque apoyaban a los gobiernos nacionales catalanes y vascos, y por qué lo hacen actualmente los vascos con los Presupuestos Generales del Estado). No admiten que lo normal, si se requieren apoyos a otros grupos es para formar una coalición de gobierno, y, evidentemente, repartir los cargos de ese gobierno proporcionalmente al número de votos recibidos de los ciudadanos. Pero no como el actual Gobierno de coalición PSOE-Unidas-Podemos, en el que los “sociolistos” sabotean cualquier propuesta progresista de sus coaligados y éstos, ¡puf!, a bajarse los pantalones. Hay que dejar atrás, sin renunciar a su correspondiente castigo, los apoyos que prestaba el clan del Sr. Puyol, con su familia al frente, y los que prestaban el Sr. Arzalluz y compañía, ya que, juntos nos han “limpiado” hasta las ñáñaras. Cuatro ñiquiñaques, no sólo vascos y catalanes, han desvalijado este país valiéndose de esos apoyos “incondicionales” que ha quedado claro que no lo eran tanto: nadie “iba” por ir; “iban” por la pasta gansa, que, como no hace falta explicar, está quedando patente. 

Dicho lo cual, no me explico por qué nadie del grupo Unidos-Podemos, ni nadie de los grupos regionales que “compartían” cartel con ellos, aclara de una vez por todas a los ciudadanos que lo que pretendía el Sr. Sánchez era sólo y exclusivamente que se les apoyara sin nada a cambio. O sea, una coalición de gobierno al estilo castellano: mandando sólo ellos. ¿Por qué y para qué? ¿Quizás para seguir con sus andanzas en todas las Administraciones al estilo de todos los gobiernos anteriores sin distinción de color político? Hablando en plata: ¿Para seguir con el saqueo hasta que todos, excepto políticos y empresarios del Ibex y Cía., quedemos sumidos en la pobreza más extrema? Podemos, reitero, debería corregir, de una vez por todas a los “socialistas” del “no es no, pero sí” y emular a José Mota para hacerles ver a los españoles que “si hay que ir, se va; pero ir por ir”…, para qué. ¿Para qué te tomen como cómplice de cuatro desarrapados piratas del Mediterráneo con cuenta en el Caribe, Suiza, Andorra, “Andalusí”, La Islas Vírgenes, La City Londinense, Delaware,...? ¿O para que los próximos gobiernos reivindiquen el acercamiento de sus presos políticos a Suiza como señaló un medio?

No cabe la  menor duda: la política española requiere urgentemente una renovación casi total. No podemos seguir soportando más de ¡quinientos mil políticos! de los que el 80%, o quizás me quede corto, son auténticos carcamales que vienen de vuelta de todo y que, solucionado su descarado nepotismo, se dedican a afanar todo lo que se le pone a tiro para disfrutar una vejez de aventajados rábulas. Sirva como dato Alemania, que, con el doble casi de población que España, sólo necesita para administrarse poco más de ¡cien mil políticos!, cuatro veces menos que nosotros; y si alguno se corrompe ya sabe lo que le espera: su ruina para  siempre…, no como aquí. ¡Increíble, además, que La Moncloa cuente hoy, según parece, con más de mil asesores políticos! ¿Tan torpes son los ministros… y el presidente?  

Para terminar, una frase de un tal Jaume Perich: “La Democracia es el menos malo de los sistemas políticos conocidos. Pero es perfectamente posible empeorarla”. ¿Es o no es lo que se ha hecho aquí y lo que se sigue haciendo, además, por la tremenda? Estarán conmigo en que sí, ¿no?

Y menos mal que, a diferencia de Francia, aquí la extrema derecha está sometida por la derecha (son los mismos perros con distintos collares), sino pronto estaríamos viendo de nuevo a la entrada de los pueblos el yugo y las flechas. Y ya veremos si en la actualidad esos símbolos no están tan lejos de volver.

Unos meses después, en otro escrito que titulé: “Claro que sí: España es un gran país”, dije lo siguiente:

“Como cantan “Los Tigres del Norte”, México es una gran Nación: después de haber sido expoliada durante trescientos años, y de haberle quitado por la cara los americanos (ellos los llaman “los gringos”) hasta ocho Estados, no han podido acabar con ella. A España, le  ocurre tres cuartos de lo mismo: cientos de años de saqueo continuado (los últimos ochenta casi a cara descubierta) y no han podido acabar con nosotros.

Cuando no han sido las Monarquías han sido las Repúblicas, y si no las Dictaduras. Y ahora ya, para colmo de los colmos, la Democracia. Ciertamente, tenemos que ser un gran País para haber logrado sobrevivir a tanto desfalco. Y la política ha debido gozar de mucho efugio para sortear el sin fin de leyes con que siempre hemos contado. Quizás por aquello que creo dijo un tal Romanones: “Vds. hagan las leyes, yo haré los reglamentos”. O por lo que dijo Julio César: “divide et impera” (divide y domina). Un País y 17 CCAA (Naciones para algunos, pero que no dejan de ser simples Regiones) en un Sistema gangrenado de Administraciones duplicadas y cientos de empresas públicas para el fomento del clientelismo. ¿Hay quien dé más? ¿Qué “genio” montó esta tragedia (sólo para los más, lógicamente) sin ser griego ni romano?

 Oigo en TV que la cifra de la corrupción en España ronda  hoy por hoy los ¡87.000 millones de euros anuales! ¿Es posible que haya tanto filibustero dentro de esta “isla de Piratas” que no está en el mar de las Antillas? Pero, si sólo se quedara ahí, nos podíamos dar con un canto en los dientes, porque a los ¡87.000 millones! hay que sumarle otros ¡90.000 millones! del fraude fiscal, preferentemente, de la Gran Empresa (de los del Ibex, para entendernos), y a ambos los otros ¡40.000 millones!, aproximadamente, de la Economía Sumergida record de la UE. Y suma y sigue, porque no se nos olvida el despilfarro de todas las Administraciones sin excepción que seguro son otros más de ¡50.000 millones! como mínimo y, por último, tampoco podemos olvidar eso que  los americanos (ya saben “los gringos”) llaman “Honest Graft” (corrupción legítima) difícil de saber su cuantía, pero también de muchas cifras; y, cómo no, los llamados “Windfall Prolits” (beneficios caídos del cielo) que “regalamos” a las Eléctricas y a las Nucleares y Gran Hidráulica, injustamente, superior a los ¡20.000 millones! ¿Cuántos al año en total? ¡Uff!

Mientras esto ocurre con total normalidad, el 22,3% de los españoles está en riesgo de pobreza y va en aumento; y los extremeños, cómo no, con el 30,4%, en puestos de Champions. Por cierto, la burbuja del futbol acaba de explotar. Esa es otra más a sumar en este nuestro gran País”. No recuerdo porqué dije esto del futbol, aunque lo que sí acaba de explotar en la temporada 2021-2022, con ese “Var de Copas”, es la arbitrariedad (los arbitrajes de Florentino Pérez) sin ninguna duda.

Dicho lo dicho, para acabar este escrito les transcribo el párrafo final de un artículo de Miguel Lorente Acosta del pasado día 14 titulado “Asincronía” en el que señala: “Confundir el deseo y la aspiración con el argumento de la razón para la acción no resuelve los problemas y, en cambio, sí genera desconfianza para abordar la necesaria transformación social. Una transformación que nunca podrá conseguirse sólo con políticas sobre hechos concretos, y que requiere una toma de conciencia sobre la realidad, la responsabilidad común para abordarla y el compromiso social para culminar dicha transformación. Y todo esto exige confianza y creer en el modelo alternativo, algo que no se logra bajo la Asincronía”. Aclarando, para no molestar teniendo que buscar en el diccionario a los que no conozcan el término “Asincronía”, que proviene de Asincronismo que significa “falta de coincidencia temporal en los hechos”.

P.D. Las negritas en los escritos de 2017 son de mi actual valoración.

martes, 5 de abril de 2022

05/04/2022 - LA VIDA SIGUE IGUAL

 LA VIDA SIGUE IGUAL

Era el Festival de Benidorm de 1968, Julio Iglesias ganó con “La vida sigue igual”, que ha dado la vuelta al mundo y aún se sigue escuchando con anhelo en Memory FM y en Nostalgia FM (emisoras de sólo música). Si mal no recuerdo, ese mismo año también ganó Massiel el Festival de Eurovisión con la canción del Dúo Dinámico, el famoso, “la-la-la”. Eran tiempos de la época de oro de la música -no sólo española, también de resto del mundo- que ya nunca volverán; entre otras razones porque no estarán Julio Iglesias, Raphael, y tantos -y tantas- solistas inigualables, pero sobre todo, porque faltarán The Beatles, Rolling Stones y un sinfín de grupos españoles (Brincos, Bravos, Lone Star, Los Mustang…) y americanos e ingleses inigualables (me quedo con Bee Gees, sin que ello signifique que no aprecie a otros muchos sin descartar, por supuesto, a los británicos The Animals como excepcionales). Tiempos de la mejor música de todos los tiempos, que, a mi modo de ver (y de muchos filósofos, José Luis López Aranguren entre ellos) cambiaron la mentalidad de una juventud que siempre había querido ser mayor por la de una juventud que ahora quería ser joven siempre.

Faltaban diez años para que los españoles votáramos la Constitución del 78 (el fiasco más grande que se ha cometido, según parece, desde entonces; y mira qué ha habido descalabros luego, pero en fin…). Llegó la democracia y con ella las libertades, aunque servidor recuerda que en los años finales de los sesenta y principio de los setenta ya en España lo que había era una especie de Dictablanda, y había desaparecido toda forma de opresión, por supuesto, como no podía ser de otra forma en una Dictadura, dentro de un orden y no para todos los españoles, sobre todo, para los de a pie. Pero, los trabajadores que habían emigrado o inmigrado al extranjero o a las ciudades se habían repuesto de lo que eso significa (no hace falta recordarlo, pone los pelos de punta) y había empezado el país a funcionar y a vivir sin los agobios propios sufridos después de una guerra que servidor siempre llama incivil y que los había maltratado hasta incluso la hambruna de la década de los años 40. “España ya era otra” (no hace falta que explique las comillas), y los emigrantes veraneaban en sus pueblos de nacimiento luciendo sus utilitarios nuevos y sus famosos “billetes verdes” de mil pesetas. Y en nuestras playas cada vez había más turismo foráneo (las suecas y otras…) y cada vez se construían más hoteles y apartamentos y se disfrutaba de una comida que no había en ningún lugar del mundo mejor y más barato.

España tenía la mejor Seguridad Social hospitalaria (aunque no la mejor atención primaria a pesar de que en cada pueblo había un médico, que junto al cura y el alcalde eran, que remedio, sumamente respetados), las Universidades entre las mejores del mundo y un sinfín de grandes empresas estatales que D. Felipe González y D. José María Aznar (quizás el político más engañabobos el primero, y el más “eso” y narcisista el segundo, de la mal llamada Democracia puesto que ha sido y es una vulgar Cleptocracia) se encargaron de vender por “unas pesetas” -para fomentar un futuro de eso que llaman “puertas giratorias”, aunque haya habido quienes ni siquiera eso han necesitado  para hacerse “ultraricos”- y que ahora estamos echando de menos y nos vemos en la necesidad de recurrir a artimañas aborrecibles que favorecen siempre a los mismos. Dicho sea de paso, como ejemplo de esas martingalas, ahí está ese descuento de los carburantes que, obviamente, a quienes más favorecen -amén de la picaresca- son a los señoritos que utilizan coches de alta gama y yates y jet para sus desplazamientos; algo así como, quiero recordar, hizo nuestro querido ex presidente Zapatero con los famoso 400 € a todo el mundo incluido el Sr. Botín que en gloria esté..., si es que existe la gloria y “desconocen” allí el individuo -con perdón- que fue.

En fin, en el fondo, sin, por supuesto, recurrir a los tiempos de la Dictadura, pues sería demasiado retroceder en el tiempo y tener que decir algo de la evolución lógica temporal, pero si a décadas pasadas, como cantaba Julio Iglesias, “la vida sigue igual”. Así lo hice ver modestamente en mi anterior escrito sobre “el probe Miguel” del año 2009, y así lo voy a hacer ahora reproduciendo un par de escritos de los años 2009 y 2011. Incluso creo que las cosas han empeorado en muchas facetas del devenir diario en los meses que van de este año y el Gobierno no es capaz de atajar debido a su “descarada protección”, del capitalismo aplastante de los establishment oligárquicos de todo  tipo, muy especialmente el financiero, aún a pesar de haberse comprometido con sus socios de coalición y pasarse por el “arco de triunfo” lo firmado al respecto, lo cual nos hace recordar -en parte- la primera estrofa de la canción: “/Unos que nacen otros morirán/Unos que ríen otros llorarán/Aguas sin cauces ríos sin mar/Penas y glorias guerras y paz/. Sobradamente sabemos los que ríen y los que lloran: los ricos, políticos, elitistas y demás morralla del capital riendo y los demás, en más del 40%, sino llorando si sintiendo la incertidumbre de lo que verán mañana, si es que ven algo que llevarse a la boca a un precio razonable y, sobre todo, asumible.

Vamos con los recuerdos -sólo dos-, simplemente, para que vean lo poco que ha cambiado este país -lo que se decía- en una década, año más año menos:

 

ABORDAJE ABORTADO (07/12/2009)

“Desde el principio de los tiempos han abundado los individuos que se han propuesto vivir a costa de los demás. No hay excepción en la historia de ningún pueblo. En todos los confines del mundo hay quien trata de servirse de los demás para su propio gozo y placer. Hasta el rey David, se cuenta, envió a la guerra al marido de una mujer que deseaba para tener más fácil seducirla, lo que supone un acto claro de apropiarse con asechanza de lo que no le correspondía.

Las clases dominantes, desde siempre, han actuado contra los grupos delictivos y clandestinos con benevolencia en lugar de con severidad. Sin que se entienda bien por qué, pues benevolencia -como dijo Antonio Machado- no quiere decir tolerancia de lo ruin o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.

Hay en la historia abundancia de piratas, corsarios, bucaneros y filibusteros que lo eran por “mandato” de quienes regían o gobernaban.

Según relata Wolfranm zu Mondfeld en su libro “Piratas”: “Los salteadores del mar constituyeron desde un principio una potencia militar indiscutible. El Imponente Imperio Romano hubo de echar mano de 500 naves, 120.000 soldados, 24 generales y su más brillante estratega, Gneo Pompeyo, para poder hacer frente al antiguo azote de la piratería mediterránea, y si salió al fin victorioso, fue más por la astucia política que por el poderío militar. Un pirata catalán -que no me apunte nadie eso de: “de casta le viene al galgo”-, Roger de Flor, mantuvo fuera del Imperio Bizantino durante luengos años a las huestes turcas, consideradas entonces como invencibles. Y fueron unos piratas ingleses, Sir Francis Drake y John Hawkins, dos de los más famosos piratas de ese país, los que -luchando también “contra los elementos”- lo salvaron en 1588 de una invasión española, contribuyendo a la destrucción de la “Invencible”.

Los asaltantes de los mares constituyeron también un factor económico de importancia indiscutible. Por sus manos pasaban sumas inmensas, para seguir conductos a los que nunca habían sido destinados. Participaron en tales negocios, reyes, banqueros y armadores. Fueron piratas franceses e ingleses los que llevaron a la quiebra y al estancamiento centenario al imperio colonial español en Centro y Sudamérica, a la vez que levantaban la potencia económica de sus propios países. Así, por ejemplo, Jean Ango era tan poderoso que tenía más barcos que la corona francesa y el doble de dinero.

Es evidente que esa potencia militar y económica de los piratas se convertía también enseguida en un factor político con el que había que contar en todo momento. Los príncipes, reyes y emperadores “hacían la corte” y adulaban a los corsarios, a cuyos pies pusieron cuantiosas sumas de dinero, títulos nobiliarios y las más altas condecoraciones, con el fin de propiciárselos. Bizancio, Turquía, Francia e Inglaterra compraban sencillamente a los capitanes piratas más famosos y les encargaban el alto mando de sus escuadras y hasta la misma España (único gran país europeo donde la piratería jamás llegó a echar raíces -no es el caso de ahora ni, precisamente, por las descargas de Internet-) hizo tratos en ese mismo sentido con hombres como Azor Jairedín y Sir Henry Mainwaring”, dos de los personajes más estrechos de conciencia de la época.

Pero, de un tiempo a esta parte -con lo del Alakrama- se habla demasiado de piratas en este nuestro país. Y ahora, en los últimos días, se habla más aún de piratería. De piratería a través de Internet para ser más exactos. Mas, como ocurre siempre -últimamente demasiado en España-, en nombre de un valor se aprovecha para llevar a cabo un atropello, cuando no un expolio o una vulgar injusticia: “que le quiten a uno la libertad en nombre de la libertad, le perviertan en nombre de la virtud, le den matarile en nombre de la vida, le digan digo cuando le debieran decir Diego y enarbolen las banderas de la izquierda por la pasta”.

Así, en nombre de los derechos de autor, que –como señala el manifiesto de periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet- no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos (como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión), se está tratando, se trataba más bien -al parecer, de momento, ha sido abortado el abordaje- de llenar no sólo las arcas de los músicos, cineastas (una parte importante de ellos la auténtica farándula) y escritores (la verdad, pocos…, más bien escribidores como Aznar y su esposa, Ibarra, Felipe González y unos cuantos políticos más, entre otros), sino las del Estado vía canon e impuestos indirectos de todo lo que supone el mundo de las copias de libros, cintas y obras musicales. Y eso si que es puro filibusterismo por el hecho de su sobrevaloración abusiva.

Por ejemplo: si el autor de un disco, no ya de los unplugged (qué demonios -como dice J. J. Millás- querrá decir unplugged), los duetos, las remasterizaciones, etc., vende, que es fácil en muchos cantantes, un millón de copias, sólo a tres euros de beneficio por copia, habrá ganado tres millones de euros; pero si vendiera 20 millones de copias en todo el mundo -sin descargas de Internet- habría ganado 60 millones de euros; sin contar con lo que le pagará de por vida la SGAE por la reproducción pública del disco.

De modo que, con estas cifras, el Estado y su benevolente actuación con los piratas, sacaría un buen pellizco, posiblemente de sobra, para que el Gobierno pueda aumentar el número de asesores, personal de libre designación y de confianza, cuando no de “mantener” otros 300.000 liberados sindicales (gracias al despotismo “en la red”) y, cómo no, subirse los sueldos abusivos que ya tienen.

Y, aunque las pérdidas fiscales, si no se consuma el abordaje, por “evasión de impuestos” alcancen los 1.000 millones de €, no hay que olvidar que las empresas -muchas relacionadas con la farándula y de gente de la misma farándula- dejan de ingresar por diversos motivos más de 6.000 millones de € cualquier año. Siendo la destrucción de empleo (5.000 puestos en los últimos cinco años) “por culpa de las bajadas en Internet” una menudencia comparado con lo que el mundo empresarial está ocasionando ahora con su intransigencia, su vil perspicacia y su ridiculez salarial -ello tiene hundido el consumo, y, por ende, el empleo- que no lleva a otros sino que la explotación y la opresión rayana en el más descarado fascismo.

Así mismo, sin contar las bajadas de Internet, me da que con estas cifras Víctor Manuel no tendrá necesidad de echarse los corderos al hombro; Ana Belén no tendrá que pedir limosna en la puerta de Alcalá ni en ningún bazar de Estambul; Almodóvar no sufrirá ningún ataque de nervios; Alejandro Sanz no tendrá que coger cerezas en el Jerte como jornalero; Lolita no se verá obligada a vender prendas de “Berca” y “Estradilario” en los mercadillos; Ramoncin no tendrá que repartir octavillas de los derechos de autor en la Puerta del Sol ni Loquillo en Las Ramblas; Mecano no tendrá que ponerse a vender juguetes y Julio Iglesias no se verá “arruinado” porqué la vida siga igual. Pongo por caso.

Se pongan como se pongan, sin juicio no hay condena. Eso debería ser el primer principio democrático y no la censura camuflada que nos quieren endosar estos lobos fascistas con piel de obrero, protectores de futbolistas, banqueros, ricos y señoritos latifundistas, clerigalla obispal, profesionales de la economía sumergida, empresarios explotadores, corruptos de todas las idiosincrasias y, ahora también, de piratas, corsarios, bucaneros y filibusteros faranduleros”. 

GANAR TIEMPO PARA ESCONDER EL BOTÍN (28/02/2011)

“Ahora que está tan de moda hablar sobre la piratería informática, es conveniente que los ciudadanos tachados de esa acusación (todos los que utilizan un ordenador personal para algo) no olviden que la auténtica piratería, la que los desvalija, la que secciona sus bienes y contribuye a su deterioro social, educativo, sanitario y de impureza judicial, cuando no de corrupción generalizada en todos los ámbitos de la vida pública, es la de un elevado número entre los políticos (sobre todo entre los que mandan) y la mayoría de la gente de las altas finanzas y grandes empresarios. Resultando muy curioso saber que una gran parte de estos desalmados, así lo confirma la estadística, muere de muerte natural y a edad avanzada, por supuesto, como ciudadanos honrados. Porque el fin del saqueo consiste en procurarse una vida larga y agradable merced a los bienes malversados. Y es, así mismo, muy significativo que los perversos siempre tuvieron una inclinación a los postulados del elitismo político más variopinto, como lo demuestra el hecho de que Marx y Engels tuvieran como “padrino” para poder imprimir su “Manifiesto Comunista” a un aventurero americano que conocieron en un café de Bruselas. Claro que, de haber ocurrido ese hecho ahora en el siglo XXI, el tigre americano habría sido posiblemente un banquero cántabro, vasco o catalán (imagínense por quienes lo digo), y que me disculpen la totalidad de los restantes ciudadanos de esas zonas que como los de todas las demás son dignos y cabales.

Se considera muy esclarecedor que, a lo largo de la historia, todos los países hoy desarrollados -antes imperialistas casi en su totalidad- se valieran de piratas y filibusteros (las naciones los acogían “amantísimamente”) para lograr sus objetivos dominadores y para, permisiblemente, algo más: ¿para esconder el botín de sus expoliaciones a la ciudadanía quizás? ¿Por qué no? ¿Quién llega mejor que ellos a esos “lugares” desconocidos e intransitables y tan difíciles de localizar? En fin… siempre se ha oído decir que Bin Laden, el millonario saudí y aceptable mayor pirata de los tiempos modernos y actualmente cabeza del terrorismo de Al Qaeda, aprendió de los “tunantes americanos” a esconder su dinero. Y si antiguamente se escondían los tesoros en la isla de Cocos, en el Pacífico, a unos mil kilómetros de Costa Rica, hoy hay un sinfín de “paraísos fiscales” para esconder cualquier “tesoro” (léase despojo al Estado y consecuentemente al sudor de los trabajadores). Incluso hay Estados (no sólo ocurre en Mónaco, Liechtenstein, Andorra, Emiratos Árabes, o cualesquiera de esas islas afrodisiacas como las Caimán) como el nuestro, como nuestra España de hoy, que rayan, dada su permisividad con ricos y poderosos a la hora de aplicarles y controlar su fiscalidad, en uno de esos paraísos. Pues, aquí tenemos SICAVs, SIF Luxemburgueses, fondos de cualquier tipo y el pago de sólo un ¡10%! real del Impuesto de Sociedades, amén de unos salarios entre los peores -sino el peor- de todos los países europeos de la OCDE.

Echando un vistazo a los líderes mundiales que van cayendo, no sólo por rebelión ciudadana (Ben Alí o Mubarak y pronto algunos más que la miseria no va a perdonar), sino por haber sido derrotados en las urnas tras largo tiempo de gobierno “demócrata” en países sin dictadura o con ésta camuflada en el bipartidismo que delata -y el ciudadano palpa a diario sin necesidad de ser muy avispado- la censura en los medios de difusión, el adoctrinamiento nacional (en Extremadura y Andalucía a cargo de las Universidades Populares y las Casas de la Incultura y un sinfín de Organismos irrelevantes y “repetidos” para gloria de la sinecura) y las leyes prohibitivas, podemos comprobar cómo, cuando ocurre la debacle -el pueblo no aguanta más opresión y más injusticia social-  y hay que salir corriendo, aparece la cifra afanada, “lavada” para no escandalizar demasiado, de miles y miles de millones que no tuvieron tiempo de ganar, pero que atesoran en los antes citados “paraísos fiscales”. Así, por ejemplo, cuentan las malas lenguas, que a un Ex Presidente socialista se le señalan en Caracas unas enormes posesiones que los taxistas de allá, para alargar la carrera, “invitan” a conocer a los turistas. Y, ni que decir tiene, que todos los líderes -salvo rara excepción- se resisten a abandonar las jefaturas y prolongan sin motivo su “agonía”, seguramente, para tener tiempo de esconder bien la rapiña de sus mandatos. Aunque, ¡ojo!, quizás por aquello de que “la excepción hace la regla”, no sea el caso del Sr. Rodríguez Zapatero. Que no es que se debería haber marchado ya, sino que nunca debió llegar y este país sería ahora, posiblemente, menos desafortunado; no sólo por él, también por la gente de la que se ha rodeado, donde hay “personas” que los españoles tardarán en olvidar y eso que aún no han dado todo lo que llevan dentro.

Mas, si en otros tiempos los piratas a “sueldo del Estado” eran numerosos, comenzando con Demetrio Poliorcete (año 323 a.c. que lucho para impedir la desintegración del imperio de Alejandro Magno) o Sexto Pompeyo que fue el último gran pirata de la antigüedad clásica, y siguiendo con Roger de Flor (catalán de descendencia alemana), Horudsn  Barbarroja, Juan Ango, Simón el Bailador, Francis Drake, Sir Henry Morgan, Blackbeard (Barbanegra) y un largo sin fin  hasta llegar a Jean Lafitte que fue quien “auxilio” a Karl Marx y Friedrich Engels, ahora que los tiempos han cambiado y no hace falta trabuco para atracar, son igualmente innumerables. ¿Cuántos hay en el BSCH, BBVA y todos los grandes bancos de Alemania, Reino Unido, Francia, USA, China, India, Brasil, etc., etc., que, seguro, saben esconder cualquier pillaje? Y lo “mejor” es que pueden hacerlo en tiempo real, sólo con pulsar la cifra a esconder y enter, merced a esa tecnología informática de la que tanto se aprovechan, según ellos, los ciudadanos.

Para terminar y sin ánimo de ofender o creerme en posesión de la verdad, sinceramente, pienso que en mi país se están dando las circunstancias para afirmar, sin mucho temor a equívocos que, si no exactamente eso, algo muy parecido a “ganar tiempo para esconder el trofeo” se está produciendo. Pues ¿cómo se explica que el PSOE se aferre al poder y no adelante las elecciones generales con la política que está llevando a cabo que no deja de producir parados, pobreza, malestar sin precedentes en pensionistas y en los que lo serán pronto y en los jóvenes que está el ¡50%! sin trabajo y sin perspectiva de encontrarlo en mucho tiempo, endeudamiento en todas las Administraciones, deuda cada vez más cara, déficit público y privado en aumento incontrolable, ruina casi total en las PYMES y las Microempresas, rebajas salariales cada día menos asumibles y subidas de impuestos generalizados (a los que los pagan), despilfarro de dinero público inigualable en el mundo desarrollado, corrupción en todos los niveles de la vida pública (lo de los ERE de Andalucía ya clama al cielo), favoritismo descarado a la gran Banca que, lógicamente, aplaude sus medidas de sometimiento de la economía real a la especulación y el parasitismo de rentistas e intermediarios financieros sobre trabajadores, autónomos y pensionistas (el salvamento de la rentas de la plutocracia internacional), y el mismo favoritismo a familiares y amigos con total desprecio por la igualdad de oportunidades y la justicia social, etc., etc.?                 

¿Se tratará, reitero, de “ganar tiempo para esconder la captura” o será una “maniobra” para tener tiempo de ocultar cualquier “papel” comprometido? Lo mismo me da, que me da lo mismo, ya que, “cuando el grajo vuela bajo, hace un frio del carajo”.

Bueno, como dijo un tal Édouard Herriot: “El valor de una civilización se mide no por lo que sabe crear, sino por lo que sabe conservar”… como hacen los políticos españoles, o ¿no?

miércoles, 23 de marzo de 2022

23/03/2022 - EL "PROBE" MIGUEL Y ELLOS

 EL “PROBE” MIGUEL Y ELLOS

En octubre de 2009 (tenía entonces 13 años menos que ahora, o sea 60 julios) me gustó Triana Pura y su canción “El Probe Miguel” y escribí esta pieza que ahora les voy a reeditar para que vean lo poco o nada que ha cambiado todo en este país maravilloso que se llama -todavía- España después de más de una década. Y digo todavía, porque pronto, si no se pone algún remedio a la tontuna imperante de decirlo todo en inglés, se llamará “spain” (pronunciado “spein”, según parece, o quizás “spin”, no lo sé; en cualquier caso lo mismo me da que me da lo mismo, la horterada se habrá arraigado y la RAE lo tendrá que aceptar para que no se enfaden gente como Toni Cantó o las consejeras de educación de Andalucía y Extremadura o esa “simplona”, Ayuso, que desgobierna en Madrid…por citar algunos casos). Por cierto, lo del gobierno de Madrid -con su presidenta al frente- negando que existan pobres en esa Comunidad clama al cielo. ¿No habrán visto estos cuatro “oligarquillos de poca monta” las colas del hambre en muchos pueblos del Sur de Madrid? Bueno, al fin y al cabo, ellos sólo “pasean” por Serrano y Pozuelo de Alarcón, lo cual significa que como viva la gente en Aluche, por ejemplo, les trae al fresco.

Les pido que me disculpen por las reediciones, que, ciertamente, es una forma de apuntarse un escrito más un poco por la cara, pero es que cuando uno relee algunos de sus escritos cae en la cuenta de que hay poca o nula diferencia de lo que se dijo entonces con lo que está aconteciendo hoy. Vean sino (música aparte):

/Que le estará pasando al probe Miguel/

/Que jace mucho tiempo que no sale…

/Lá, laran, larala…, lá, laran, lará/

¿La recuerdan? ¡Santo cielo!, la música…, hasta la de esta canción es maravillosa.

Pero no, no es de canciones -uno tiene un oído enfrente del otro- de lo que quiero tratar en este respetuoso escrito, sino de todos los pobres, ya sean Miguel, Juan, Pedro, Tomás, Enrique o Ángel y Juan Gabriel, pongamos por caso, que viven -que vivimos- en este País, algo así como un 20% y ¡subiendo! (el 40% en Extremadura y, previsiblemente, ¡sin freno ni siquiera de zapata!); y, claro, de los que deberían hacer las cosas de otra forma para que no sucediera así, para que no lo fuéramos.

Muy especialmente -en buena lógica- esa izquierda a la que siempre consideramos vinculada a los menos pudientes, pero que ahora ha perdido el alma y gobierna para favorecer a los que más tienen; algo que, seguramente, hacen porque entre esos están ya ellos, corrompidos por el poder y unos salarios desmesurados para su pobre servicio a la sociedad o, como estamos viendo en el día a día y eso ya es peor, gracias a los fraudes encubiertos por una política bribona y digna de los dictadores más perversos que ha dado la historia.

 No hay nada más que ver cómo todos los ricachos y algunos que no lo son tanto ocultan a la Hacienda pública un 25% del PIB -entre otras escrupulosidades- y, según los Inspectores de ésta, eso supone que se dejan de ingresar nada menos que 70.000 millones de €, siete veces más de lo que ahora se quiere sacar a los gentiles de siempre, como no puede ser de otra forma, a través de las nóminas y del IVA (dinero blanco).

En este País se está consiguiendo, por tanto, sin el más primario recelo, que la dual incongruencia derecha-izquierda ya no lo sea por mor del embaucamiento. Y que los políticos de ambos bandos acaben por tener intereses de clase comunes dado que todos ellos forman parte del “establishment”, del sistema de privilegios. Contra el que, dicho sea de paso, debería luchar la izquierda en nombre de la igualdad social. Si la que gobierna lo fuera, pero, por malandanza, no lo es.

Mas, si por el título pudiera pensarse que trato de mofarme (jamás lo he hecho de nadie) y por este inicio de ser lo más fustigador posible con los Gobernantes, pues…, lo segundo quizás.

Cualquier Gobierno de cualquiera de las Naciones se merece mis comedimientos y, por descontado, mucho más el de un Estado que es el mío; lo que pasa es que servidor piensa (perdón si no debiera) que se está produciendo un injusto desencuentro entre quienes rigen los destinos del País y quienes son manejados. Ya que, nos asiste un Gobierno ordinario, de trápalas, sin principios, envilecido, descarriado…, un Gobierno que, como ya referí en otro escrito, dicta medidas universales cuando hace falta rédito electoral y luego no -para los Obreros no-; que no se conforma con recompensar Bancos abusivos y opacos (entre los que más del mundo); que emplea cualquier triquiñuela para que la Justicia sólo castigue a los más desfavorecidos y absuelva a políticos, empresarios, capitostes, etc.; que obliga a que Hacienda recaude de las rentas del trabajo y deje fuera las grandes fortunas y no investigue el capital; que trata por todos los medios de manipular la Educación; que tiene el Estado (y no digamos ya las CCAA) atiborrado de asesores y altos cargos innecesarios; que…

 Ocurre por consiguiente, así lo veo, que caminamos con paso poco firme -dando tumbos- hacia el progreso, una forma de no llegar nunca; y con gran decisión hacia la anarquía, la corrupción pública generalizada (si no hemos llegado ya a ella, que pudiera), el despilfarro institucional y, en consecuencia, el caos económico. Vamos, que si no se cambia pronto el rumbo -que dudo se haga-, nos dirigimos directamente al precipicio social.

España estará -si no se cambia, reitero- en un corto plazo de tiempo dividida en dos:

Una, la del “probe Miguel”, el 50% de sus ciudadanos, sumida en la pobreza y viviendo con menos del 60% del salario medio, con un alto porcentaje -quizás la mitad de estos- en la sección extrema de ella, con menos de un euro al día (localizados mayoritariamente en las regiones “socialistas” de Castilla la Mancha, Andalucía y, cómo no, Extremadura).

Y la otra, el restante 50%, la “desarrollada”, en la que más de las tres cuartas partes tendrán unos ingresos brutos anuales de 13.400 € a lo sumo, los mileuristas, que del 2.006 al 2.009 han aumentado de 11 a 18,3 millones; lo que revela, axiomáticamente, que la empresa española, liderada por Díaz Ferrán (el gran Sr. de los ERE y precursor del despido libre que -lo vimos todos los que lo vimos- hizo el indio y salió desquiciado y apresuradamente, sin convencer a nadie, de esa pantomima televisiva de las preguntas de los ciudadanos de todas las regiones, excepto de Extremadura, que no cuenta ni para las sin-sustanciales maniobras manipulativas de la propaganda gubernamental), no sólo es la que menos atención presta a la I+D+I, sino la más ruin, explotadora, engañosa al hablar de cotizaciones sociales y salarios, y, no hay que olvidarlo, la que más subvenciones estatales recibe y la única entre los Países desarrollados que prefiere “regalar viajes” a contribuir a la Hacienda pública, dando lugar a que, en el impuesto de sociedades (ese que tanto piden que se rebaje para crear empleo, -¡puf!-), de lo que se paga a lo que se debería pagar hay una diferencia de más de cinco puntos. Y el resto, la parte “desarrollada” que queda, con la clase media reducida a la mínima expresión, formando parte de la opulencia política, empresarial y del arte y los deportistas de élite, con ingresos ciclópeos e incitadores a la rebelión social.

Rebelión, por otra parte, que se producirá cuando las clases políticas (entre ellas las de “los que no han ido a la escuela”, caso de algunos ministros actuales como el Sr. Blanco que -lo vimos en 59 segundos- se pisa el morro y aprovecha cualquier comparecencia televisiva para deleitar con un ejercicio inconmensurable de “demagogia del alacrán”), ahora enmascaradas en la izquierda, pierdan las elecciones en sucesivas ocasiones (tres, tal vez), por sus parciales maneras de ver las desigualdades, y perciban restringidos sus emolumentos teniendo que volver al sitio del que nunca debieron salir.

Aparecerá el sindicalismo displicente (el grado de empecinamiento, sectarismo y obcecación de los líderes de CCOO y UGT ha llegado hasta el extremo de que están amenazando con una huelga general contra la empresa, pero, ¡ojo! a favor del Gobierno) y la calle será una auténtica asonada…, lo que debería ser ahora con motivo de la subida de impuestos, los bajos salarios y la indecencia política rampante si tuvieran un mínimo de honestidad social.

Y cuando esto ocurra, que llegará, ELLOS saldrán corriendo con el fruto de la rapiña y el resto de la población seguirá una buena temporada, si logra preservar el pellejo, haciendo sonar… y bueno el ¿cántico?:

/Que le estará pasando al probe Miguel/

/Que jace mucho tiempo que no sale/

/Lan, larán, larala- lan, larán, la, lá/

Y termino, ¿no me dirán que este escrito, después de ¡trece años! nada menos, no se podría escribir ahora sin corregir una sola coma? Pues eso…por desgracia para los de siempre.

domingo, 13 de marzo de 2022

13/03/2022 - EL EQUILIBRIO (Y II)

 EL EQUILIBRIO (Y II)

Ya sé que de lo que escribe hoy todo el mundo es de la guerra de Ucrania y Rusia, pero no conviene olvidar que cuando se habla de patrimonio y de renta también se está librando una guerra en la que millones de personas se empobrecen –en muchos casos, más de lo que aún están- y sufren las desigualdades sociales de todo tipo. Millones de niños mueren a diario -más que en la guerra de rusos y ucranianos- por falta de alimentación y de atención médica. Y millones de ancianos han sucumbido a la pandemia por falta de atención médica sin que ello haya importado mucho a esas grandes potencias económicas (EEUU, Reino Unido, Francia, China, Italia e incluso España y alguna que otra más como, por ejemplo Corea del Sur y Japón), al revés, pues se han quitado de encima parte del problema de cubrir las pensiones debido al gran envejecimiento de la población mundial (con España a la cabeza donde el 44% de su población tienen más de 50 años). La guerra, como todas las guerras, tiene un motivo económico por encima de lo que pueda significar que el armamento de unos y otros haga peligrar su integridad territorial. Con motivo de esta entre rusos y ucranianos, estamos pagando ya el pato países como España donde pronto no habrá que hacer mucho caso a ese Borrell (borreguil) ni a esa Sra. del Banco Santander que gana casi un millón de euros mensuales con la usura de su Banco (uno de los de mayor rapiña del mundo) porque no podremos permitirnos encender la calefacción ni uno ni ningún grado menos (los que la tengan, porque más de media España carecemos de la misma), ni encender la luz, ni desplazarnos a ver a nuestros familiares (personalmente tendré que hacer los 320 Kilómetro que hay de Castuera a Badajoz -ida y vuelta- a pie para poder ver a mi nietas y a sus padres), ni disfrutar de una fruta para el postre de un simple cocido o unas judías estofadas o lentejas lavadas como decían en la guerra incivil española. Me dan más miedo el representante máximo de la UE, el Sr. Borrell (y la Sra. Botín), que los propios rusos o ucranianos, porque Borrell siendo el más alto cargo de la diplomacia se dedica a pedir que se envíen más armas para que la gente se siga matando (los que han tenido las agallas de quedarse allí para combatir y los “chavales” rusos que se han visto involucrados en una guerra que no le hace mucha gana aunque su máximo exponente de la oligarquía se lo quiera vender como algo esencial para la patria, que es, en realidad, algo para duplicar sus dividendos y los de los otros oligarcas que lo secundan a pie juntillo). Lo de Borrell es de juzgado de guardia, cómo no le importa en absoluto que muera la gente con tal de favorecer al gringo que con el gas licuado se está poniendo las botas y le importan un bledo, no sólo los muertos, sino los millones de personas que se está viendo obligadas dejarlo todo (familia, esposos, enseres, sus ahorros de toda una vida sacrificada para tener algo, etc., etc.) para sobrevivir en un país lejano de acogida. Como dijo Anguita: “malditas las guerras y quienes las crean”, y para colmo, con individuos que con 30.000 € al mes, piden a la población sacrificios económicos para poderlas financiar en lugar de luchar a muerte por un arreglo diplomático que, lo diga quien lo diga, es factible incluso en las peores condiciones, que, por cierto, no es el caso, puesto que rusos y ucranianos (aunque entre estos no esté claro quiénes forman su gobierno, con, al parecer, nazis en el mismo) incluso hablan la misma lengua en su mayoría y sólo tienen unas “pequeñas” diferencias en cuanto a zonas territoriales se refiere, en casos prorrusas y en caso proucranianas que han deparado desde el año 2014, según se dice, más de 8.000 muertos y miles de sufridores del conflicto. En fin…

Aquí estamos de nuevo para seguir -ya como final- con el equilibrio que debe haber entre empresas y trabajadores para una salida honrosa de todos en el devenir de cada día y que no se generen esas abrumadoras diferencias actuales a la hora de valorar lo que hacen unos y otros, especialmente, en lo que a medios de vida con dignidad se merecen los segundos. Siempre en la creencia de que sin empresas no hay trabajo, pero que en el sentido inverso -sin trabajadores no hay empresas- tampoco puede haber la producción necesaria para la vida de todos. Y, antes de seguir con las excepcionales explicaciones de Thomas Piketty, quisiera decir simplemente que no se puede hacer una sociedad medianamente justa con los “parámetros” que la empresa española (igual me da la pequeña, la mediana o la grande) tiene por religión y que, por desgracia, debido a un sindicalismo convertido en displicente por un político que, para colmo, es muy valorado por la sociedad, D. Felipe González Márquez, es aceptada por las nuevas generaciones como único baluarte para su desigual vivir. Dicho en pocas palabras, como único refugio para no caer en la pobreza más severa y mantenerse en la pobreza relativa como principio del “menos es nada” que ciertos grupos políticos propugnan.

Decía Piketty en su apartado sobre “La fiscalidad progresiva sobre la propiedad y la circulación de capital”, siguiendo donde nos habíamos quedado en la primera parte: Para evitar una concentración excesiva del capital, los impuestos progresivos sobre las sucesiones y la renta deben seguir desempeñando en el futuro el papel que desempeñaron durante el siglo XX, con tasas que durante décadas alcanzaron o superaron el 70-90 por ciento en la parte más alta de la distribución de la renta y la riqueza (particularmente en Estados Unidos y el Reino Unido). Con la perspectiva que da el tiempo, aquellas décadas se presentan hoy ante nosotros como el período de mayor crecimiento jamás observado. Sin embargo, la experiencia histórica indica que estos dos impuestos no son suficientes y que deben complementarse con un impuesto progresivo sobre el patrimonio, herramienta central para garantizar una verdadera circulación del capital.

Existen varios motivos para ello. Por una parte, en comparación con el impuesto sobre la renta, el impuesto sobre el patrimonio es menos manipulable, especialmente en el caso de las grandes fortunas, cuyas rentas en sentido fiscal representan a menudo una insignificante fracción del patrimonio, mientras que la mayor parte de las rentas en sentido económico se acumulan en holdings familiares y otras estructuras específicas. Si nos limitamos a aplicar un impuesto progresivo sobre la renta, entonces, de forma casi automática, los grandes patrimonios pagan impuestos minúsculos en proporción a su riqueza.

Por otra parte, el patrimonio constituye en sí mismo un indicador de la capacidad de pago del contribuyente. En este sentido, es tan pertinente, o más, que la renta anual, que puede variar por todo tipo de razones que no tienen necesariamente un impacto en el importe de un impuesto que se diga justo (o que no son las únicas que deben tenerse en cuenta). Si un propietario posee importantes activos, en forma de casas, edificios, almacenes, y fábricas, de los cuales no obtiene ningún ingreso significativo, por ejemplo porque los reserva para su propio uso, esto no debería bastar para eximirlo de todo impuesto, al contrario. De hecho, en todos los países en los que existe un impuesto sobre el patrimonio inmobiliario (ya sean viviendas, oficinas o bienes profesionales de cualquier tipo), como sucede con la property tax en Estados Unidos o con la taxe foncière en Francia, nadie consideraría  la posibilidad de eximir del impuesto a los grandes propietarios (personas físicas o jurídicas) sólo porque no perciban rentas algunas de los mismos.

Conviene añadir que, en comparación con el impuesto progresivo de sucesiones, que también es una forma de impuesto a la propiedad, la ventaja del impuesto sobre el patrimonio es que se adapta mucho más rápido a la evolución de la riqueza y de la capacidad de pago del contribuyente. Por ejemplo, no vamos a esperar a que Mark Zuckerberg o Jeff Bezos cumplan noventa años y transfieran su riqueza para empezar a cobrarle impuestos.  Por construcción, el impuesto de sucesiones no es una buena herramienta para someter a contribución a las fortunas d reciente creación. Para eso se requiere el uso de un impuesto anual sobre el patrimonio, especialmente en un mundo en el que la esperanza de vida aumenta considerablemente. Nótese también que los impuestos sobre bienes inmuebles que se aplican actualmente (la property tax o la taxe foncière), a pesar de todas sus limitaciones, siempre han permitido recaudar ingresos mucho más importantes que el impuesto de sucesiones. Han sido, además, mucho menos impopulares que este último. Resulta sorprendente observar cómo, en general, el impuesto sobre sucesiones aparece en todas las encuestas como uno de los más impopulares, mientras que los impuestos sobre el patrimonio y la renta son relativamente bien aceptados, y el impuesto progresivo sobre la fortuna (el ISF en Francia o la milionaire tax en Estados Unidos) es acogido con éxito. En otras palabras, los contribuyentes prefieren pagar un impuesto en torno al 1 o 2 por ciento anual sobre el valor de sus propiedades durante décadas, en lugar de tener que pagar el 20 o 30 por ciento en el momento en que el patrimonio se transfiere.

Y sigue Thomas Piketty con otro punto del capítulo 17 denominado: “El tríptico de la fiscalidad progresiva: propiedad, herencia, renta”. El sistema tributario de una sociedad justa debería estar basado en tres grandes impuestos progresivos: un impuesto anual progresivo sobre la propiedad, un impuesto progresivo sobre las herencias y un impuesto progresivo sobre la renta. El impuesto anual sobre la propiedad y el impuesto sobre sucesiones aportarían (conjuntamente) ingresos equivalentes al 5 por ciento de la renta nacional aproximadamente (en donde cerca del 4 por ciento corresponde al impuesto anual sobre la propiedad y el 1 por ciento restante al impuesto de sucesiones), que se utilizaría en su totalidad para financiar la dotación de capital. El impuesto progresivo sobe la renta, en el que también hemos incluido las cotizaciones sociales y un impuesto progresivo sobre las emisiones de carbono, aportaría en torno al 45 por ciento de la renta nacional y permitiría financiar el resto del gasto público, en particular la renta básica y, sobre todo, el Estado social (incluido el sistema sanitario y educativo, los regímenes de pensiones, etc. sin tocar los impuestos indirectos -como el IVA- que son extremadamente regresivos y deben ser reemplazados por impuestos progresivos sobre la propiedad, la herencia y la renta). En concreto, con unos ingresos  en torno al 5 por ciento de la renta nacional procedente de los impuestos sobre la propiedad y las herencias, sería posible financiar una dotación a cada persona de 25 años de edad equivalente al 60 por ciento del patrimonio medio por adulto.

Después habla Piketty en su libro, “Capital e Ideología”, sobre la Transparencia patrimonial en un solo país, pero no voy a cansarles nada más que con un último punto sobre “Renta básica y salario justo: el papel del impuesto progresivo sobre la renta”, aunque, eso sí, recomendándoles que lean su libro que es muy interesante desde principio al final. Y dice en este punto: Una versión relativamente ambiciosa de la renta básica podría consistir en la introducción de una renta mínima equivalente al 60 por ciento de la renta media después de impuestos para quienes carezcan de otros recursos. El importe de esta renta mínima sería decreciente con respecto al nivel de ingresos del perceptor y cubriría alrededor del 30 por ciento de la población, con un coste total aproximado equivalente al 5 por ciento de la renta nacional. Añadiendo (sin olvidar que son resúmenes de todos los puntos tratados del capítulo de un servidor) que una sociedad justa debe basarse en una lógica de acceso universal a los bienes fundamentales: la salud, la educación, el empleo, las relaciones salariales y los salarios diferidos (para las personas mayores -en forma de pensiones de jubilación- y para los que no tienen trabajo -en forma de prestaciones de desempleo-). La ambición debe  ser la de una sociedad basada en una remuneración justa del trabajo. Y la renta básica puede contribuir a ello, mejorando ingresos de la personas con salarios demasiado bajos. Se trata, sobre todo, del sistema educativo. Para que todo el mundo tenga la oportunidad de acceder a un trabajo bien remunerado, debemos dejar atrás la hipocresía de invertir más recursos en los itinerarios elitistas que en los itinerarios de estudios que más frecuentan los estudiantes socialmente desfavorecidos. También se trata del derecho laboral y, en general, del sistema jurídico. Las negociaciones salariales, el salario mínimo, las escalas salariales y el reparto de los derechos de voto entre los representantes de los trabajadores y los accionistas pueden contribuir al establecimiento de salarios más justos, así como a una mejor distribución del poder económico  y a una mayor implicación de los trabajadores en la estrategia empresarial. Se trata también del sistema fiscal. Además del impuesto progresivo sobre la propiedad y de la dotación de capital, que promueve la participación de los trabajadores, conviene no olvidar que el impuesto progresivo sobre la renta contribuye al establecimiento de salarios más justos mediante la reducción de las diferencias de renta propias de una sociedad justa. En concreto, la experiencia histórica muestra que los tipos marginales del orden del 70-90 por ciento sobre las rentas más altas han permitido poner fin a remuneraciones astronómicas e innecesarias, en beneficio, sobre todo, de los salarios más bajos y de la eficiencia económica y social del conjunto. Cabe recordar que, en ausencia de estos sistemas públicos, los trabajadores en cuestión tendrían que afrontar importantes pagos a fondos de pensiones y seguros médicos privados que, en la práctica, pueden resultar mucho más costosos que los sistemas públicos.

Y termina Piketty este punto diciendo lo importante que es pensar en la renta básica como parte de un paquete más ambicioso que incluye la fiscalidad progresiva sobre la propiedad y la renta, la dotación de capital y el Estado social. Algo muy importante, sumamente importante diría un servidor, aunque en España sólo lo sea para Unidas-Podemos…, y no para todos sus líderes, o “lideras”.

miércoles, 2 de marzo de 2022

02/03/2022 - EL EQUILIBRIO (I)

 EL EQUILIBRIO (I)

Que el empresario pueda ir de safari, o darle vueltas a la tierra en una nave aeroespacial con sus amigos, no debería ser necesariamente imprescindible para ese disfrute que el trabajador tenga que hacerse a la idea de que nunca podrá disfrutar de unos días de vacaciones en la playa o en la montaña con su familia sólo contemplando el atardecer, los valles, las tabernas de su pueblo donde pasó su infancia y recordar otros tiempos que siempre fueron mejores. Tiene que haber un equilibrio que sea de justicia por lo que cada uno aporta a la sociedad (aunque el empresario, al menos, los grandes empresarios en España, aportan más bien poco, puesto que no pagan nada o casi nada y evaden impuestos de la manera más inimaginable, dando lugar a la conocida pobreza y a las mayores desigualdades sociales), cada uno en su lugar: el empresario dando empleo y el trabajador cumpliendo con su obligación de aportar a la empresa lo mejor de sí mismo para que todo cuadre y ambos puedan vivir dignamente. Pero, por desgracia, no ocurre así ni mucho menos. El empresario cada vez vive mejor y el trabajador (en España, cuando menos) cada vez es más pobre hasta el punto de que hemos llegado a rondar los muchos millones de trabajadores (no sé muy bien si 10 o 11 millones) que a pesar de tener trabajo son pobres, o lo que significa que sus salarios son miserables y ruines. Y algo aún peor: los trabajadores están hechos a la idea de que así debe ser y no protestan por nada con el pensamiento de que peor es no tener ningún trabajo y tener que, como en otros tiempos no tan lejanos, emigrar a Alemania, Francia, Suiza o a la Argentina (por citar un país Sudamericano), cuando no a un sitio aún más lejano como es Australia. Por supuesto, para gloria del sindicalismo displicente que acaba de aprobar una reforma laboral que en casi nada favorece a la mano de obra del mundo obrero español, y que han dado su visto bueno los grandes oligopolios del país, y hasta la mayor gloria del capitalismo español la señora Botín y sus correligionarios del Ibex y demás “morralla” cotizada. Mientras una “comunista” -lástima- que había despertado las ilusiones entre los menos favorecidos se ha “casado” con el capital a las primeras de cambio y nos ha dejado pasmados en un plis plas. En fin, cosas de este país considerado uno de los que mejor situado está para vivir mejor y más dignamente, pero que en realidad es una auténtica vergüenza mundial cuando de desigualdades de todo tipo se trata.

No soy un experto en analizar ciertos comportamientos sociales, en parte debido a mí más que humilde formación académica (sólo llegué a estudiante de Magisterio y -quiero recordar- del plan 59 cuando se accedía a la carrera con sólo cuarto de Bachillerato y Revalida) y a que dediqué mucha parte de mi tiempo joven a jugar al futbol (de eso si que sé) y mirar a las chicas guapas, que en esas edades son casi todas, en lugar de dedicarlo a leer y escribir… y terminar mis estudios. Para concluir con alguna de mis vivencias: lo de leer y escribir me sobrevino demasiado tarde; sobre todo, lo de escribir (desde el año 2000 hasta hoy sólo 537 escritos contando éste), pues lo de leer si fue más tempranero, y eso supone que ahora me tengo que valer para mis escritos de muchos resúmenes de escritores famosos como es el caso del que voy a exponer ciertos párrafos, Thomas Piketty (Capital e Ideología), en este caso. Ya que, me parece que muy pocos economistas han sido capaces de desarrollar lo que desarrolla él sobre mi enunciado, que, dicho sea de paso, no creo que nunca se consiga, o, cuando menos, servidor no creo que los vea si acaso algún día se dan en nuestro país, como, por otra parte, ya ocurre en otros. Pero, antes de entrar en los “fundamentos” de Thomas Piketty, quiero que recuerden tres citas que me parecen muy alusivas y que hay que tener en cuenta cuando se habla de equilibrios sociales. Son estas: “Un hombre puede construirse un trono de bayonetas, pero no puede sentarse en él” de William R. Inge; “Mi pueblo y yo hemos llegado a un entendimiento que nos satisface mutuamente. Ellos pueden decir lo que quieran y yo puedo hacer lo que me plazca” de Federico II de Prusia (¿no es lo que está ocurriendo actualmente en España?); y “Los hispanos prefieren la guerra al descanso, y si no tienen enemigo exterior lo buscan en casa” de Pompeyo Trogo, siglo I a.C. Una gran verdad que hace que la riqueza aumente considerablemente (en España y todo el llamado Atlántico Norte), mientras la pobreza, por desgracia cada día que pasa para más gente, no sólo no se estanca sino que, obviamente, va en aumento a la par de las desigualdades sociales y de todo tipo.

Antes de seguir, sí sé que de lo que hoy se habla y se escribe en toda la prensa mundial es de la invasión de Rusia a Ucrania, de la embestida (en mi opinión, pudiera ser, con visos de anexionársela para continuar con la “recreación” de la nueva URRS) de la segunda potencia armamentística del mundo contra cuatro ciudadanos de azul y amarillo que lo que más tienen son cereales y un armamento “callejero” -por llamarlo de alguna forma- con el que poco o nada pueden hacer para defenderse y que, además, tienen en su contra el hecho de que ciertos ciudadanos del país son, para colmo, pro-rusos. Si se obstina Ucrania (reitero, la parte que no es pro-rusa), todo terminará en una especie de genocidio, pues los rusos ya se sabe como las gastan, y su presidente, Putin, es, al parecer, el mayor memorándum existente del quizás mayor genocida de la historia, el tal Stalin. Sin, por descontado, olvidarse de lo ocurrido en ciertos territorios ucranianos desde el año 2014 a manos del actual gobierno de Ucrania y sin dejar de “reparar” en  esos comportamientos -si son ciertos- comandados por el humorista que preside ese país al que todo occidente hoy considera invadido, reitero, por la segunda potencia armamentística mundial.   

En fin, a lo que íbamos, esos “apuntes” de Thomas Piketty que, reitero, de poco nos van a servir a los españoles, a los políticos españoles, claro; aquí gobierna -en la sombra, por supuesto- la Sra. Ana Patricia Botín y el Ibex y demás cotizadas, que mueven con gran destreza los hilos de las marionetas de la política, y si no echen un vistazo a la recientemente aprobada “reforma laboral”, al fiasco de la misma y al engaño de que sería derogada la del PP del 2012 que apenas ha sufrido cambio alguno de importancia.

Dice Piketty en el capítulo 17 (Elementos para un socialismo participativo en el siglo XXI) de su “Capital e Ideología”: “La revolución conservadora de los años ochenta, el colapso del comunismo soviético y  el desarrollo de una nueva ideología neopropietarista han llevado al mundo a principios del siglo XXI a niveles extraordinarios y descontrolados de concentración de la renta y la riqueza, generando así crecientes tensiones sociales en todas partes”. “Partiendo de las experiencias históricas conocidas es posible superar el actual sistema capitalista y trazar lo que podrían ser las bases de un nuevo socialismo participativo de cara al siglo XXI, de una nueva perspectiva igualitaria de alcance universal, basada en la propiedad social, en la educación y en compartir el conocimiento y el poder”. “Las condiciones para una propiedad justa requiere el desarrollo de nuevas formas de propiedad social y el reparto de los derechos de voto y de participación en la toma de decisiones en las empresas. También requiere reemplazar la noción de propiedad privada permanente por la propiedad temporal, a través de un impuesto altamente progresivo sobre los grandes patrimonios capaces de financiar una dotación de capital universal con la que organizar una circulación permanente de los bienes y la riqueza. Conviene analizar un impuesto progresivo sobre la renta, la renta básica y la justicia educativa, además de hablar de democracia y fronteras, y de cómo es posible superar la organización actual de la economía mundial en beneficio del sistema democrático transnacional basado en la justicia social, fiscal y climática”.

Se pregunta Piketty en otro apartado del mismo capítulo: “¿Qué es una sociedad justa? Y propone una definición imperfecta. Una sociedad justa es la que permite a todos sus miembros acceder a los bienes fundamentales de la manera más amplia posible. Entre estos bienes fundamentales se encuentra la educación, la salud, el derecho a voto y, en general, la participación plena de todos en las diversas formas de vida social, cultural, económica, cívica y política”.

Y cuando habla de la superación del capitalismo y de la propiedad privada en el mismo capítulo expone: “Para superar el capitalismo y la propiedad privada y poner en marcha un socialismo participativo, propongo apoyarnos y profundizar en esos dos mismos pilares. Es posible avanzar más de lo que se ha hecho hasta ahora haciendo evolucionar el sistema jurídico y fiscal; por una parte, instituyendo una verdadera propiedad social del capital, mediante una mejor distribución del poder en las empresas; y, por otra parte, introduciendo un principio de propiedad temporal del capital, en el marco de un impuesto altamente progresivo sobre los grandes patrimonios (¡tararí le han dicho a Unidas-Podemos los políticos del PP, PSOE, Ciudadanos, Vox y demás fuerzas capitalistas de nuestra querida España sobre cierta propuesta al respecto!) que permita la financiación de una dotación universal de capital y circulación permanente de la riqueza”.

En el siguiente paso, nos habla Piketty de “Compartir el poder en las empresas: una estrategia de experimentación”. Muy interesante, a mi modo de ver. Comienza con la propiedad social y dice: “Los sistemas de reparto de los derechos de voto llevan en vigor en la Europa germánica y nórdica desde finales de la década de 1940 y principio de la de 1950. Los representantes de los trabajadores cuentan con la mitad de los votos en los consejos de administración de las empresas en Alemania y con un tercio de los votos en Suecia (también en las pequeñas empresas), independientemente de su participación en el capital. Estas reglas de “cogestión” son el resultado de la lucha protagonizada por los sindicatos y sus representantes políticos en el contexto de un movimiento reivindicativo que comenzó a finales del siglo XIX y logró establecer un equilibrio de poder más ecuánime tras la primera guerra mundial y, especialmente, tras la segunda guerra mundial. Estos cambios legales de gran importancia fueron acompañados por considerables innovaciones constitucionales. Estas normas han favorecido la aparición en la Europa germánica y nórdica de un modelo social y económico a la vez más productivo y menos desigualitario que cualquier otro modelo que se haya puesto en práctica hasta el momento”.

Y continúa con “La fiscalidad progresiva sobre la propiedad y la circulación de capital” en donde expresa: “Desde el momento en el que se acepta la idea de que la propiedad privada seguirá jugando un papel en una sociedad que podamos llamar justa, especialmente en el caso de las pequeñas y medianas empresas, seguirá siendo necesario encontrar acuerdos institucionales para evitar que el capital se concentre de forma ilimitada”. “Para evitar una concentración excesiva del capital…

To be continue. Sí, con perdón por el anglicismo, pero no quiero que los de la Junta de Extremadura y otros me llamen la atención por decir vulgarmente “continuará”.