El PP acusa al PSOE de sacar rédito político de los incendios mientras omite su negligencia en prevención, personal y medios
Eva Maldonado 25/08/2025
Con las llamas aún activas, miles de hectáreas
calcinadas y pueblos confinados, la derecha busca desviar el foco: acusa al
Gobierno de utilizar la tragedia como estrategia electoral. Pero los hechos
apuntan en otra dirección: donde gobierna el PP, falta personal, prevención y
transparencia.
Incendios y propaganda: una cortina de
humo para ocultar la realidad
Mientras el fuego sigue devorando el norte peninsular, con especial
virulencia en Galicia y Castilla y León, el Partido Popular ha optado por
enredarse en una ofensiva política para acusar al PSOE de "usar la
tragedia" con fines electorales. Una maniobra con la que la
derecha pretende blindarse ante las crecientes críticas por su nefasta gestión
del operativo antiincendios.
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, lo dijo sin rodeos: “Ni una
sola tragedia en la que el PSOE no intente sacar rédito político”. Pero lo que
la dirigente popular no mencionó fue que su propio partido lleva semanas
encadenando decisiones cuestionables, recortes estructurales y silencios
clamorosos, mientras se desata una de las peores crisis
medioambientales de los últimos años.
En Castilla y León, por ejemplo, el secretario general del PSOE de León,
Javier Alfonso Cendón, ha pedido la dimisión del presidente autonómico, Alfonso
Fernández Mañueco, y del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos
Suárez-Quiñones. No por tacticismo electoral, sino por la incapacidad demostrada en gestionar una emergencia que
ha dejado a cientos de personas atrapadas, evacuadas o respirando humo durante
días.
Los fuegos no se apagan con discursos
vacíos
Las imágenes hablan por sí solas: motobombas aparcadas por falta de
personal, llamadas de auxilio de vecinos ignoradas, y cuadrillas que trabajan
al límite porque muchas plazas del operativo siguen sin cubrir. Todo esto,
mientras la Junta pide ayuda al Gobierno central... y lo hace sin asumir que los primeros en actuar deberían ser ellos mismos.
Los incendios no se apagan con titulares ni con enfrentamientos en redes
sociales. Se apagan con un sistema público robusto,
con prevención planificada, con personal suficiente y bien formado, y con presupuestos pensados para proteger el territorio, no para
sobrevivir al verano sin escándalos.
Lo que no se apaga es la propaganda: mientras las llamas asolan el
monte, el PP difunde un relato paralelo, en el que todo es
culpa de Madrid, incluso cuando los focos están ardiendo en sus propias
comunidades. La portavoz del PP europeo, Dolors Montserrat, ha llegado a
afirmar que el Gobierno no ha hecho “los deberes”, y ha utilizado informes de
forma interesada para blanquear las responsabilidades
de los gobiernos autonómicos populares.
Pero los datos desmienten el relato: España ha solicitado medios
europeos con rapidez, ha activado la cooperación internacional y ha
puesto en marcha fondos que, en muchos casos, las comunidades gestionadas por
el PP no han sabido ejecutar. Hasta 320 millones de euros de los
fondos Next Generation siguen sin invertirse en prevención y gestión forestal,
según la propia Comisión Europea.
No es campaña, es responsabilidad política
El fuego no es una metáfora. Es una emergencia. Y cuando desde las
instituciones no se actúa con diligencia, sino con marketing
político, lo que está en juego no es el rédito de un partido, sino
la vida, los medios de subsistencia y el patrimonio natural de miles de personas.
Decir que el PSOE está “haciendo campaña” por exigir responsabilidades a
quienes gobiernan en Castilla y León o Galicia es una perversión del debate público. El PSOE no está
inventando las hectáreas quemadas, ni las plazas sin cubrir, ni los informes sindicales
que alertaban hace meses del caos. Está cumpliendo con su deber de
oposición, que es señalar lo que no funciona, pedir dimisiones
cuando corresponde, y exigir explicaciones.
La pregunta es: ¿qué propone el PP como alternativa? Porque si el plan es
insistir en que todo es culpa de Sánchez, mientras siguen dejando solos a los pueblos que se enfrentan al fuego con
medios precarios, entonces sí que estamos ante una estrategia
política, y no precisamente de quienes lo denuncian.
Lo urgente no es el relato, es el monte
Cada incendio no es solo una catástrofe ambiental, es el reflejo de un modelo político que ha desmantelado lo público.
La defensa del territorio no puede seguir supeditada a intereses partidistas ni
a estrategias de comunicación. El Partido Popular debería preguntarse por qué
recibe tantas críticas cuando se enfrenta a crisis como esta. Y tal vez la
respuesta no está en los tuits del PSOE, sino en los bosques arrasados que
dejan sus recortes y su mala gestión.
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