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domingo, 31 de agosto de 2025

31/08/2025 - EL RELATO PROGRE

Comentario: Se le olvidan a este “buen” Sr. algunos matices del franquismo: Los pueblos se vaciaron (cuando servidor nació mi pueblo tenía más de 1500 habitantes y se quedó en algo más de 400 cuando se fue la gente), los agricultores, ganaderos, los hortelanos, etc., etc. se tuvieron que ir a Madrid, Barcelona, Bilbao… y mal vender sus posesiones a los señoritos por cuatro perras; luego comenzó, casi simultáneamente, el éxodo a Alemania, Suiza, Sudamérica, Australia… deshaciendo familias que habían vivido siempre juntas y se perdió el yugo conyugal en la mayoría; se le olvida a este Sr. que la gente que inmigró a Madrid y a las demás ciudades españolas vivieron muchos años sin luz, sin agua caliente, sin calefacción, en un piso de 40 metros siete u ocho personas, sin WC, en lo que se llamaba un “retrete”; con la misma ropa en invierno y en verano como los espartanos; sin escuelas medio decentes para sus hijos que, obligados, empezaban a trabajar a los 12 años, y las universidades reservadas para los niños de los pudientes del franquismo; analfabetos la mayoría (para ellos no existió la escuela), tenían que aceptar cualquier trabajo por muy indigno que fuera y estar casi toda su juventud pagando letras con unos intereses del 25% para sacar adelante su familia. Había que reconstruir lo que Franco había expoliado y había que reconstruir la Alemania nazi a base de sudor y penalidades pagadas en muchos casos con “el pellejo”.

Por último: no existía el sindicalismo, ni los convenios, y te tenías que conformar con lo que el empresario te daba de manera casi como una limosna, haciendo horas extras para poder medio subsistir y, por supuesto, calladito sino te pagaba una mensualidad, y estabas sin cobrar meses y meses. Las calles y las carreteras eran de piedra y los coches no existían prácticamente, estábamos, hasta que llego la democracia, a unos 40 años de la convergencia con el resto de las naciones europeas civilizadas. Y podría añadir muchas más penas, pero para qué recordar más algo que pasó y esperamos que no vuelva a pasar dejando a esa “escoria” de VOX fuera de nuestros votos.     

Martín Sánchez 31/08/2025

La tiranía "progre" en España se sostiene principalmente sobre un relato diseñado a conciencia para inyectar en la psique de los ciudadanos el odio a lo propio y el autoaborrecimiento más destructivo.
De ahí que el objetivo primordial de la izquierda haya sido siempre dominar los medios de comunicación y el sistema educativo, para imponer su versión fabulada de la historia e introducir el veneno posmoderno del nuevo circo woke.
El relato progre nos habla, entre otras lindezas, de lo mal que tratamos a los pobres musulmanes durante la Reconquista, del supuesto genocidio indígena en Sudamérica, de la Guerra Civil entre honrados republicanos y malvados fascistas y por supuesto, de la abominable dictadura franquista.
Pero esta versión sesgada de la realidad omite significativos matices, como las aberraciones cometidas por las hordas islámicas durante su ocupación, la contribución de España al desarrollo de las tribus indígenas en Sudamérica, el desastre económico y social de la Segunda República o el historial criminal de la izquierda española como factor desencadenante de la Guerra Civil.
Se olvidan también de mencionar la posición de España entre las primeras potencias económicas durante esa "abominable dictadura" (años 60), con un índice de paro casi inexistente, en un país donde apenas se pagaban impuestos y donde una familia de clase trabajadora, con un solo sueldo, podía criar a cuatro hijos y comprarse una vivienda en un plazo aproximado de seis a diez años.
Si al relato histórico le sumamos todos los elementos del posmodernismo woke, como la ideología de género, el feminismo, el lenguaje inclusivo o la violencia machista, tenemos un panfleto propagandístico diseñado para enseñar a los blancos a odiar su raza, a los niños a odiar su sexo, a las mujeres a odiar su feminidad, a los patriotas a odiar a su país y a Occidente a odiar su historia.
Pero si alguien osa contradecir dicho relato, aunque sea aportando datos perfectamente documentados... será señalado como fascista, homófobo, nazi o racista (entre otros apelativos) con el objeto de estigmatizarlo y silenciarlo. El día que los ciudadanos de este país dejen de tener miedo a ese estigma, la tiranía progre perderá definitivamente el relato, y ese será, sin duda, el día señalado para su final.

 

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