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sábado, 30 de mayo de 2020

30/05/2020 - EL CHISTE DEL GATO DEL COCHE


EL CHISTE DEL GATO DEL COCHE

 

Esto de la Renta Mínima Vital (RMV) ha levantado gran cantidad de resquemores entre la clase política de Extrema Derecha (VOX) y la Derecha (PP) que, dicho sea de paso, para no llevarnos a equívocos, son lo más parecido al equivalente entre una muñeca rubia y las famosas “Barbie”. Dicho en plata, entre VOX y PP es muy difícil establecer alguna diferencia sustancial, ya que, ambos partidos son algo así como “las marionetas” del neoliberalismo que tratan, cada uno a su nefasta manera vejatoria, de que este país siga siendo, después de tantos años, como dijo Otto von Bismarck: “España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a si misma y todavía no lo ha conseguido”. ¡Cómo México! Que dicen los mexicanos.

Es tal su hostilidad contra la gente de Podemos -especialmente contra el vicepresidente Pablo Iglesias- que no tienen reparo en que muchos de sus votantes (en este país hay de todo, pues que un humilde trabajador vote a la Extrema Derecha no es sino lo que ha dicho alguien: “Ser negro y votar al Ku Klux Klan”) sigan siendo parte de la clase empobrecida, precisamente por culpa de ese maléfico neoliberalismo que ellos apoyan de manera incondicional. Les ocurre como al del chiste del gato: “Pinchó su vehículo un Sr. al lado de la casa de un campesino y cuando echó mano al gato para cambiar la rueda se dio cuenta de que no lo llevaba. Empezó a cavilar si pedirle o no el gato al campesino -al cual conocía- y terminó, tras muchas divagaciones (me lo dejará/ no me lo dejará/ con lo raro que es este tío igual me dice que no/ pero bueno, no creo que me diga que no/ cómo no me lo va dejar viendo la situación/ y sí me dice que no, que le digo/ pero como me va decir que no…) se acercó a la puerta de la casa y cuando salió el campesino le espetó: “¿¡Sabes lo que estoy pensando!? ¡Que te metas el gato en los coj…!”.

A estos individuos del PP y de VOX, les duele el alma cuando hay alguien que se opone a sus privilegios, y mucho más si consigue algo que destroce sus servidumbres al estilo argentino. Y me da que este gobierno -excepcionalmente e increíblemente- no se va conformar con la RMV, después vendrá la reforma laboral (aunque no sea completa), la reforma del Patrimonio, la del IRPF, la de la tasa Tobin, el impuesto a la riqueza y alguna más que se les ocurra a los de Podemos y a este PSOE desconocido para sus gerifaltes Ibarra, Vara, F. González, A. Guerra, Bono, una caterva de ex ministros y ex altos cargos y toda la fachenda que  todavía cree en ellos.

viernes, 29 de mayo de 2020

29/05/2020 - CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO Y PERALTA-RAMOS, LA HERENCIA DE UN SAQUEO


DE GRAN INTERÉS PARA TODAS LAS PERSONAS QUE SE CONSIDERAN DEMÓCRATAS. SÓLO PARA EXPANDIR SU DIFUSIÓN Y QUE LOS ESPAÑOLES CONOZCAN A ALGUNOS DE SUS POLÍTICOS.

AUTOR: RAÚL SOLÍS



CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO Y PERALTA-RAMOS, LA HERENCIA DE UN SAQUEO

Nacida en España en 1974 por pura casualidad, hija de padre francés y madre argentina, pertenece a lo que en Argentina se llama “familia patricia”.

Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, marquesa de Casa Fuerte, la señora que ha acusado a Pablo Iglesias, en sede parlamentaria, de ser hijo de un terrorista y que tendrá que pagar una buena indemnización por calumnia, es hija de la oligarquía argentina, aunque con orígenes castellanos, heredera de los que invadieron y saquearon América Latina, motivo por el que su estirpe concentra en la actualidad millones de latifundios de tierra y de las ganaderías de vacuno en el país argentino.

Nacida en España en 1974 por pura casualidad, hija de padre francés y madre argentina, pertenece a lo que en Argentina se llama “familia patricia”, los colonizadores españoles que llegaron y arrasaron con todo e impusieron sus leyes y sus privilegios en el siglo XVI. Frente a los “negros de mierda”, en Argentina están los patricios: la oligarquía de toda la vida que acumula las producciones de soja y las explotaciones de vacuno, las dos grandes potencias económicas y exportadoras del país del tango.

Ahora andan rabiando los dueños de la soja, los patricios, porque el presidente Alberto Fernández planea poner un impuesto para poder financiar el gasto social de un país rico que, sin embargo, tiene a un 50% de su población en la pobreza por la insolidaridad de una clase parasitaria que cierra carreteras y bloquea el país si se le suben los tributos para financiar las necesidades de la patria.

Para conocer a Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, hay que conocer cómo se las gasta la oligarquía argentina, el profundo clasismo que desprende y el odio con el que tratan a sus súbditos, que viven a cuatro cuadras de sus enormes mansiones con medidas de seguridad y vigilancia privada.

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ahora vicepresidenta, le puso un salario a las empleadas de hogar, valorando así el trabajo doméstico hecho históricamente por las mujeres, y el eslogan que los ricos gritaban en las calles era que por culpa de Cristina no tenían ya criada en casa. Pagaban tan poco a niñas semianalfabetas de las villas miseria que el subsidio del Estado supuso un bloqueo a la explotación laboral.

Odio a los pobres

También es oportuno recordar para saber cómo se las gasta la oligarquía argentina, educada en el odio al “negro de mierda”, que, cuando murió Evita Perón profanaron su tumba y se llevaron el cadáver fuera del país porque no podían soportar que los pobres tuvieran un símbolo de poder popular, un lugar donde peregrinar y la herencia de que la justicia social era posible.

Odian tanto al peronismo popular que durante los años de la dictadura militar estuvo prohibido siquiera decir el nombre del general Juan Domingo Perón o de Eva María Duarte, popularmente conocida como Evita Perón, creadores de la clase media argentina, de la sanidad, educación, universidades, paga extra, jornada de ocho horas, el voto femenino, planes de viviendas, de la industrialización del país y hasta crearon residencias de verano para que los pobres pudieran ir a la playa en como lo hacían los ricos.

“Mírenlos de tú a tú”, venía a decir Evita, convertida en un mito de las clases populares y el recuerdo más nítido de que es posible gobernar a favor de la gente sencilla, porque un país es más rico y próspero cuanta más gente es incluida dentro del sistema.

Colegio exclusivo.

Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, criada en el colegio más exclusivo de Buenos Aires, en el Northlands School, bilingüe, carísimo, donde también estudió la mismísima Máxima de Holanda, la reina argentina de los Países Bajos que en Argentina es conocida como 'La Holandesa'. El gran drama de Cayetana es no ha pisado suelo real en su vida. Por eso siempre habla como si no fuera a encontrar respuesta.

Mientras Argentina se moría de hambre por las medidas neoliberales impulsadas por las familias patricias del país, la ahora diputada del PP estudiaba Historia tan ricamente en Londres, en la Universidad de Oxford, con las élites económicas del mundo, sin “negros de mierda” que tanto le molestan y ensucian las calles de Buenos Aires.

Cayetana Álvarez de Toledo pertenece a la clase social de los fachos que dieron todos los golpes de Estado, en América Latina y en España, los que hicieron desaparecer a miles de militantes de la justicia social tirándolos por los aviones en medio del mar de la Plata, los que robaron hijos y nietos a las mujeres pobres que todavía se concentran en la Plaza de Mayo de la capital bonaerense para reclamarlos, los que han puesto de rodillas varias veces a Argentina y escupen al paso de un “negro de mierda”.

Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, que llegó a España justo cuando su país se moría de hambre por las medidas económicas neoliberales que ella defiende en el Congreso de los Diputados, representa el odio de los ricos cuando ven amenazados sus privilegios. La ideología de Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos es el odio a los pobres y la persecución contra quienes defienden la justicia social y poner firme a la oligarquía parasitaria.

Por eso profanaron la tumba de Evita, han intentado meter presa a Cristina Fernández de Kirchner y tienen tanta ira contra Pablo Iglesias. Son parásitos, todo lo que tienen es herencia de un saqueo. Se irritan porque los “negros de mierda” les están disputando sus privilegios. En España, en Argentina y en el mundo entero.

jueves, 21 de mayo de 2020

21/05/2020 - POPULISMOS


 POPULISMOS

 

Según la RAE, el significado del vocablo “populismo” tiene dos acepciones: La primera es “popularismo”, que viene a ser la tendencia o afición a lo popular en forma de vida, arte, literatura, etc.; y la segunda es la tendencia política que pretende atraerse a las clases populares, usado más en sentido despectivo. No hay que confundir pues, populismos con “populares”, ya que, “la civilización no suprime la barbarie, la perfecciona”, que dijo Voltaire. Algo muy propio de la clase política de derechas, muy especialmente, en nuestro país. Sobre todo, en lo que a los dos partidos políticos de derechas declaradas (PP y VOX) se refiere, pues entre ambos hay poca diferencia ideológica que los pudiera diferenciar. Ambos -en VOX más acusada- responden a la frase famosa de Wole Soyinka: “La mente del fanático es un insaciable agujero negro, que engulle todo lo que hace la vida luminosa y soportable”. Son dos partidos neoliberales (como ahora se dice), pero que están más cerca del fascismo dictatorial de otras épocas que de la realidad que debiera imperar en el siglo XXI. Sin que eso suponga que los “socialdemócratas” (las comillas son porque no lo son, valga la redundancia) estén muy alejados de muchas de las teorías de ese capitalismo opresor que significa el neoliberalismo puro y duro que el mundo occidental aplica casi en su totalidad, si exceptuamos los países nórdicos de Europa y poco más. España, dicho sea de paso, se mire como se mire, lleva desde la falsa transición aplicando esa política, por cambiar algo, semineoliberal, que sólo fue una alternativa medio decente en los primeros años del gobierno de Felipe González que, como todo el mundo sabe, nos engordó para luego, como los cerdos, llevarnos al “matadero” económico y social del que aún no hemos podido salir convirtiendo el sindicalismo en displicente, en cierto modo, un poco también haciendo honor a esa antedicha frase de Wole Soyinka. Y dudo mucho que en un futuro próximo lo hagamos, salvo que ese futuro sea el del dibujante y “tengamos futuro en el futuro”. Mientras tanto, el antedicho Sr. González y todos los suyos de entonces, son hoy clase privilegiada de derechas (en bastantes casos sectarios neoliberales); aunque, ciertamente, no tan fachas como los otros, ¡hasta ahí podríamos haber llegado!, pero que están pidiendo a los jóvenes que pare los pies a Pedro Sánchez, que, obviamente los tiene políticamente -como un robot- poco movibles y, en cualquier caso, a las órdenes de la Sra. Botín y del neoliberalismo de la UE al dictado de Alemania.

 

Tenemos que asumir que está claro lo que la derecha (que tanto los contertulios como los articulistas defensores de las políticas del PP y del PSOE en los principales medios de desinformación claman a diario) entiende por populismos, que no es otra cosa que “la tendencia política que pretende atraerse a las clases populares en el más amplio sentido despectivo”. De ahí que continuamente se esté “criticando” cualquier medida que promueven los ministros de Podemos y se esté también crónicamente denigrando a Pablo Iglesias, incluso con acrimonia como hacen ilustres escritores y articulistas, que se autodenominan de izquierda, caso de Javier Marías. Ello a pesar de que, a punto fijo, tanto los ministros de Podemos como el vicepresidente Pablo Iglesias estén poniendo en movimiento la versión de sus principios más descafeinada. Quizás porque esa manera sea la única que el gran capital les va a permitir para cambiar en algo esta podrida sociedad plagada de corruptos y delincuentes en todos los ámbitos empresariales y políticos a los que gustaría que España fuera -siguiera siendo, aunque no está muy lejos- una Democracia Orgánica con todas las libertades suprimidas. Y sino que se lo pregunten a los caceroleros del barrio de Salamanca que la extrema derecha ha puesto en la calle dejando de respetar el más insignificante derecho a no contagiarse que tienen la ciudadanía y las fuerzas del orden, que, dicho sea de paso, bastante pasividad están demostrando no interviniendo con “cuatro hostias” a esos “monos” y “monas” -ya quienes los protegen- que viven en la opulencia gracias a los impuestos de los demás y a los fraudes de las empresas de sus papás y suyas propias.

 

No sabemos exactamente en qué va a consistir esa Renta Mínima Vital (RMV), o como al final la llamen, de Pablo Iglesias, ni nos imaginamos a que se debe que la derecha se escandalice cuando a ellos en nada les va a afectar, salvo que, como sería lo lógico, se les obligara a poner la parte que les corresponde. Sencillamente, para empezar, haciendo que la gran empresa sea perseguida por el Erario -como se hace con cualquier autónomo- y se les impida defraudar los tantas veces aquí expuestos ¡entre 70.000 y 90.000 millones de euros anuales! Con eso habría suficiente para cubrir esa RMV, o, reitero, como la llamen, y para que las pensiones -cuando menos las que no llegan a 1.000 €- no sufran el posible quebranto que se prevé. Si no llega la “guita”, pues adelante con esos impuestos anunciados a las grandes fortunas e implantando el IMPUESTO DE PATRIMONIO (sí, con mayúsculas) que ponga a cada cual en el sitio que le corresponde y este país deje de ser de los pocos en que las rentas del trabajo superen a las rentas del capital. Y, si me apuran, intentando que la Economía Sumergida – fácil de aflorar si se quiere- no alcance las cifras bochornosas que ahora alcanza superando en el doble a la media de la UE de los países de nuestro entorno que, al parecer, supondría para las arcas públicas unos ingresos estimados en otros ¡70.000 millones de euros anuales! Vamos, que nos sobrarían perras sin necesidad de recurrir a ningún rescate y sin tener que seguir aumentando la Deuda Pública -aunque eso importa un carajo- haciendo que la Banca se atiborre de intereses sin ningún costo.

 

Dicho lo dicho, en cualquier caso, hay que llevar a cabo ya, sin más dilación, una serie de reformas en este país que hagan honor a eso que los filósofos llaman “axiología”, sencilla y llanamente para, de verdad, ser un país moderno y donde el llamado Estado de Bienestar sea una realidad para todos y no sólo para unos pocos. Un país con todos los servicios públicos plenamente garantizados, muy especialmente esas Residencia de Mayores -muchas en manos de fondos buitres- donde han muerto tantos y tantos seres queridos por falta de asistencia a consecuencia del maldito Covid-19, una Sanidad Pública única y universal (la privada que se la paguen los que la quieran), una Educación Pública también universal y gratuita (la privada que la paguen los papás de los torpes), y una Justicia igual para todos y no la que ahora tenemos, que en casos resulta irrisoria si se trata de llevar a cabo contra ciertos personajes de la vida pública y del mundo de las finanzas. En resumen: Afrontando una Reforma Administrativa; una Reforma Laboral digna (tratando de que el mundo sindical resurja de sus cenizas y tenga siempre algo que decir); una Reforma Fiscal que haga el IRPF progresivo y no regresivo como es ahora (un joven que no llega a 22.000 euros brutos -unos 15.000 netos- tiene que abonar más de 2.000 € por haber tenido dos pagadores que es casi lo habitual en el actual mundo laboral); una Reforma Política donde la representación de la ciudadanía sea proporcional y no el pitorreo de esa Ley de D'Hont actual y en la que desaparezcan los más de ¡300.000 políticos! que sobran; y, por supuesto, una reforma Económica que no tenga este país con la mitad de los negocios sin las licencias y permisos obligatorios (especialmente en el mundo rural) en parte para la captación -compra, diría servidor- del voto cautivo. Y una cosa más: Un país en el que desaparezcan las subvenciones empresariales y las contrataciones administrativas sean plenamente transparentes para evitar el despilfarro y la corrupción que ahora suponen. Que la clase política se mentalice de una vez por todas de que, como señaló Anguita: “Los principios no se negocian”. Bienvenidos sean los populismos pues…, siempre que correspondan a la primera acepción, evidentemente.

miércoles, 13 de mayo de 2020

13/05/2020 - ¿LOS CULPABLES?: LOS RECORTES


¿LOS CULPABLES?: LOS RECORTES

 

Con tantos muertos en todas partes de la geografía española, la gente se pregunta quién o quiénes son los culpables de que tal catástrofe ocurra y porqué España es el país con más sanitarios contagiados, aun a pesar de que hay países que tienen más muertos que nosotros (aunque, parece ser, que las cifras de letalidad por cada 100.000 habitantes están cambiando y hay quien, por lo que se ve, está esprintando -dicho en el argot ciclista- tanto en muertos como en contagiados, sanitarios incluidos, obviamente). Cuando inicio este escrito (10-05), Italia, Reino Unido y EEUU tienen entre un 3% y un 10% de sanitarios contagiados, mientras que nosotros sobrepasamos el 20%. “Algo huele a podrido en Dinamarca”, que dijo, no recuerdo ahora quien, para denunciar que las “cosas” no funcionaban como debieran. No es normal que el Covid-19, que algún día sabremos de donde ha salido, ataque de manera tan furibunda hasta el punto de recordar pandemias más antiguas que, según algunos historiadores, hicieron derrumbarse imperios como el Romano (“un estornudo colectivo derribó un Imperio”), el Napoleónico o incluso el imperio Azteca y otros menos conocidos. Servidor no se fía de nadie viendo cómo viven algunos y como lo hacen otros (manifiestas desigualdades sociales, económicas y de todo tipo), y como los intereses empresariales puede que hayan llegado ya al límite máximo de opresión y ahora “el señorito y su avaricia” sufra también la pandemia; aunque, obviamente, no como los demás, pues el virus embiste más fuerte a las clases menos favorecidas y, lógicamente, más vulnerables. Incluso pudiera ser que haya quienes quieran hundir el imperialismo norteamericano para implantar el suyo. Cosa, por otra parte, más que difícil sino no es “eliminando” su personal mediante una “peste” incontrolable en el tiempo. En fin…

No cabe duda de que el gobierno, con el estado de Alarma, ha asumido toda la responsabilidad, pero eso no significa que sea (con sus aciertos y con sus muchos errores) el culpable de tantos muertos y tantos contagios. “Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones fuertes son lo más seguro”, que dijo un tal Tito Livio ¿antes de ayer? Es la postura del gobierno. Postura que, como era de esperar conociendo a tanto espantapájaros incoherente, no satisface a las marionetas del liberalismo popular (mejor, neoliberalismo) y de los partidos de ese signo catalanes y vascos. Los representantes (reitero, marionetas) del capitalismo más opresor de la historia de la humanidad, como señaló El Roto: “Parecía que se abrazaban, pero era para no caerse”. Salvo que celebraran que estaban perpetrando una especie de “holocausto” social y económico propio de su genética y de su conciencia errónea.

Con mandato de la Unión Europea (UE) -súbditos del club Bilderberg- llegaron a España los RECORTES, que nos dijeron que eran necesarios para preservar el déficit (que tanto alemanes como franceses se han saltado a la torera cuando les ha pasado por donde Vds. están pensando), pero que eran mucho más necesarios para implantar sus políticas usureras y explotadoras de las clases trabajadoras y populares para hacer que el Estado del Bienestar se fuera al carajo; si es que existía, que lo dudo, cuando menos en Extremadura con casi la mitad de sus habitantes -más de 450.000- en situación de pobreza relativa y un 52% de pobreza infantil después de más de 30 años de gobierno, para colmo, socialista (socialdemócrata de derechas que se dice ahora). Nos engañaron miserablemente haciéndonos creer que todo iría después sobre rueda, pero “el fin no puede justificar los medios por la simple y obvia razón de que los medios empleados determinan la naturaleza de los fines producidos”, como dijo Aldous Huxley. Y con el Covid-19 ha quedado más que patente el desastre que ha supuesto para el país esa réproba y farsanta política degenerativa.

Esos RECORTES (muchos miles de millones de euros) en Sanidad, Educación y Servicios Sociales atravesaron las fronteras de todas las CCAA, de Norte a Sur y de Este a Oeste archipiélagos incluidos. La política profesional no se cortó lo más mínimo y, por cierto, siguió con sus escandalosos emolumentos a pesar de lo que estaba pasando…, y con su número sobreelevado (casi ¡500.000 políticos! el doble que Alemania con la mitad de habitantes), haciendo bueno eso que dijo alguien, ahora no recuerdo quien: “El ladrón vulgar te roba el dinero, el reloj, la cadena, el móvil, el auto… El político te roba la felicidad, la salud (en este momento más que nunca), la vivienda, la educación, el futuro, la pensión, la diversión y el trabajo. El primer ladrón te elige a ti…, y el segundo lo eliges tú”. ¡Somos una hijuela de borregos!

Para salvar el sistema financiero que había colapsado (especialmente las Cajas de Ahorro sableadas por la política y los políticos) y tenía que cuadrar sus balances hubo que llevar a cabo los RECORTES sobradamente conocidos que ascendieron, según parece, a más de ¡100.000 millones de €! Y no sólo la Sanidad ha sufrido, aunque sea la que más, de esos miserables RECORTES que han perjudicado de sobremanera a las clases más populares, sino que han dado lugar a que no haya dinero para las pensiones mientras se rescataban autopistas (al construirse subvencionadas, lógicamente) por valor de ¡3.718 millones de euros!; indemnizar Castor, ¡1.650 millones de euros!; evasión fiscal (sólo de la Gran Empresa, entre ¡70.000 y 90.000 millones de euros anuales!); rescate bancario, ¡66.577 millones de euros!; corrupción, unos ¡55.000 millones de euros cada año!; y despilfarro y obras innecesarias otros ¡55.000 millones de euros cada año aproximadamente! Todo ello sin contar la economía sumergida (entre el 24% y el 30% del PIB) que si se asemejara a los demás países de la UE de similar desarrollo al nuestro supondría unos ingresos superiores a los ¡70.000 millones de euros cada año! Es decir, somos una auténtica vergüenza económica a pesar de estar entre los doce países más desarrollados del mundo y el cuarto o quinto de Europa (presumiblemente gracias al IVA y las divisas del turismo que sobrepasa cada año los 80 millones de visitantes). Y una vergüenza aún más intolerable, el hecho de que seamos uno de los países con más necesidad de comedores sociales (¡101.942 madrileños!, sólo un ejemplo, llenan las colas del hambre en la capital, noticia de hoy 13/05) y donde protección civil se multiplica por todos los pueblos de España recogiendo de todo para los llamados bancos de alimentos mientras los ricos aumentan cada año un 25% y los pobres y las desigualdades sociales no paran de subir hasta el punto de que pronto se les quedará bajo el Everest. Y, cómo somos los españoles: ¡No pasa nada! Ni hay signo alguno de que pueda cambiar la situación, y mucho menos ahora con el Covid-19 “espoleado” por cuatro botarates.

No creo que haya nadie que ponga en duda que los RECORTES han traído este descalabro sanitario (sin contar que ya estaban muriendo en España, quiero recordar, más de 80 personas diarias por falta de asistencia teniéndola concedida) y sean los culpables de tantos muertos y de la crisis que ahora se va a generar en la economía y que, con seguridad, será aprovechada por el Gran Capital para establecer más aún esa distancia ya señalada más arriba entre ricos y pobres. Por supuesto, como dice El Roto: “Para evitar contagios”. ¡Qué generación de mercachifles sin los más elementales escrúpulos! Me da que lo va a tener difícil Thomas Piketty para que se lleve a cabo su teoría sobre el capital de su libro “Capital e Ideología”.

Independientemente de que los gobiernos de derechas son los máximos responsables porque eran los que gobernaban, no hay que olvidar que en este país hay 17 gobiernos (todos de derechas, aunque algunos se autodenominen de izquierda -socialdemócratas de derechas-) que han seguido al pie de la letra las instrucciones que llegaban de la UE y, por descontado, del Gobierno Central. Y no hay ninguna duda pues, de que los RECORTES son los culpables de que la sanidad española (una de las mejores del mundo antes) se haya visto inmersa en un problema grave sin los mínimos medios para poder atajarlo. Se ha puesto de manifiesto las carencias producto de los RECORTES en todas las CCAA. Por poner un ejemplo cercano, en el área de salud de Plasencia (Extremadura) no hace mucho (poco antes de la llegada de la pandemia) se marcharon 27 médicos porque sus contratos eran una vergüenza, y no quiero hablar del área de Don Benito-Villanueva donde los propios médicos han llegado a manifestarse públicamente mientras el Sr. Fernández Vara (presidente de la Comunidad y médico forense casualmente) concede un aumento del contrato con Ambulancias Tenorio (a la que se está pensando rescindir dicho contrato como ya hicieran Baleares y Castilla La Mancha, al parecer) de cerca de ¡dos millones de euros!, previsiblemente para que pueda hace frente a una supuesta deuda de 2,5 millones de euros con la Seguridad Social. O que, como es ya habitual, la Junta extremeña haya “repartido” otros cuantos de millones de euros entre los sindicatos displicentes CCOO y UGT y la patronal CREEX para que aquí no proteste nadie por nada. Por lo menos deberían haberse acordado estos políticos, que llevan sin pincharlas -pero cobrando- uno pocos de meses, del padre Ángel para que abriera algunas “sucursales” en Extremadura, que tiene más comedores sociales que Burkina Faso o la República del Congo.

Bueno, todos los sanitarios extremeños (sobre todo, enfermeros, auxiliares y médicos) se están partiendo el pecho (nunca mejor dicho) mientras el consejero de Sanidad, un tal Vergeles, practica las famosas externalizaciones (que nos cuestan diez veces más de su precio) para poder aligerar una simple operación de cataratas que requiere esperar hasta tres años (Mérida está ahí, como ejemplo) y otras cosas más importantes que prefiero callar porque están en vías judiciales. Y, ¡cuidado!, porque no somos los extremeños los únicos que estamos padeciendo las miserias impuestas por los RECORTES en la Sanidad, miren cómo está Madrid, Cataluña, Valencia y todas las demás CCAA, sobresaliendo Andalucía (el SAS es un desastre total del que cuentan y no acaban) después de casi todo el periodo “democrático” (lo de democrático es un decir, de ahí las comillas) gobernada por los socialdemócratas de derechas totalmente corrompidos.

miércoles, 6 de mayo de 2020

03/05/2020 - JUSTICIA FISCAL


JUSTICIA FISCAL

 

Una cosa está muy clara: Cuando pase definitivamente la pandemia del Covid-19, nos vamos a encontrar, de nuevo, con otra Gran Depresión. En este caso mucho más fuerte que la del 2008, en la que a los españoles -no a todos, obviamente- nos costó “rescatar” parte de la Banca con unos ¡cien mil millones de euros!, sino más, que nunca nos van a devolver por mucho que insistan los de Podemos con Pablo Iglesias (actual vicepresidente del gobierno) a la cabeza. La Banca jamás devuelve nada, lo hemos comprobado no hace mucho con el impuesto de AJD y TP y lo volveremos a experimentar con el IRPH de las hipotecas (y a ver si por lo menos lo anulan, que por lo que parece, según lo aparecido en prensa, no va a ocurrir sin juzgados al medio), pues la justicia española, descaradamente, la protege, de eso no creo que tenga nadie duda; y la otra justicia de más arriba, la de la UE, hace casi lo mismo (como se ha podido comprobar, precisamente, con el IRPH), aunque con un poco de decoro -la corbata bien ajustada al cuello de la camisa- que es lo menos que se les puede pedir. En resumidas cuentas, está muy claro: Bilderberg (al que por supuesto pertenece la Sra. Botín “jefa” del Estado español en la sombra, imagínense…) está detrás del mundo económico y financiero -también de la UE- y con eso está todo dicho. Ni el gobierno, por muy progresista que se crea, ni Pablo Iglesias, ni San Pedro y San Pablo que volvieran, van a conseguir que la Banca no sea el principal problema con el que se enfrenta el mundo civilizado y, muy especialmente, las clases trabajadoras y las clases populares. El 99,3% de la Deuda Pública (según las escasas publicaciones de que disponemos, pues el dato no conviene que se sepa) del mundo la tienen ellos, y eso supone el mismo poder en equivalencia. Aunque, los países del Mediterráneo -sobre todo, Italia- tienen al euro cogido por donde Vds. estarán pensando, y la UE neoliberal tiembla si estos países deciden abandonarlo y volver a sus monedas haciendo las correspondientes devaluaciones. Grecia ya les dio un aviso, y, sabido es lo que ocurrió: “diarrea en la mayoría de la Banca europea”.

Pero, sí que hay algo que se puede hacer para derrotar y acabar con la Gran Depresión en, relativamente, poco tiempo. Les resumiré un poco un capítulo del libro “Capital e Ideología” de Thomas Piketty (les recomiendo que lean el libro en su totalidad), aunque sé que es muy difícil que los gobiernos -sobre todo, los que están en la sombra- sean capaces de llevar a cabo tal política que varios presidentes americanos -con Roosevelt a la cabeza- si tuvieron agallas para implantar tras la Gran Depresión del año 1929 que ha sido la más atroz conocida. Se trata de hacer algo así como dice El Roto: ¡Que se dejen de reconstruir la economía y hagamos otra nueva!

Según Piketty: “Conviene profundizar en torno al concepto de justicia fiscal. Desde el siglo XVIII, el debate ha estado centrado en la fiscalidad progresiva; es decir, en un impuesto con tipos bajos para los más pobres que aumentan gradualmente para los más ricos. En general, se pueden distinguir tres grandes categorías de fiscalidad progresiva: el impuesto progresivo sobre la renta (rentas del trabajo, salarios, pensiones, ingresos de actividades profesionales, etc., o rentas del capital, como dividendos, intereses, alquileres, beneficios, etc.), de manera que se grava a cada individuo en función de sus recursos del momento y, por lo tanto, en proporción a su capacidad para contribuir a la provisión de bienes y servicios públicos; el impuesto progresivo sobre las sucesiones (que en general incluye también las donaciones), que se satisface en el momento que se realiza una transmisión patrimonial y permite, de este modo, reducir la perpetuación intergeneracional de la riqueza y la concentración de patrimonios; y el impuesto progresivo anual sobre el patrimonio (también conocido como impuesto sobre la fortuna o impuesto sobre el capital) que se recauda cada año sobre la base del total de activos poseídos, que puede considerarse un índice de capacidad de pago más revelador, duradero, y, hasta cierto punto, menos manipulable, que los ingresos anuales, siendo también el único que permite una redistribución permanente de la propiedad y una verdadera circulación del patrimonio. La experiencia histórica sugiere que el sistema fiscal ideal debe buscar un equilibrio entre estas tres formas de progresividad fiscal, que a priori son legítimas. Hay muchas razones para pensar que la fiscalidad progresiva de la propiedad desempeñará un papel central en el siglo XXI, en particular debido al fuerte aumento de la propiedad privada y a la concentración experimentada por los patrimonios desde 1980-1990. La introducción de un verdadero impuesto progresivo sobre el capital, que permita financiar una dotación universal de capital, podría contribuir a afrontar la deriva desigualitaria e identitaria del capitalismo globalizado actual”.

Y, con perdón por la extensión, un poquito más de Piketty y termino: “Una limitación importante de los gravámenes puntuales sobre la propiedad privada es que sólo solucionan temporalmente el problema de la concentración de la propiedad y del poder económico y político. La experiencia histórica muestra que surgen constantemente nuevas desigualdades a partir de nuevas formas de propiedad. Por esta razón, es necesario recurrir a un impuesto progresivo sobre la propiedad, de carácter anual y permanente, con tipos aplicables a las mayores tenencias de activos obviamente más reducidos que los utilizados en el marco de un gravamen puntual, pero lo suficientemente elevado como para permitir una movilidad real de la riqueza y evitar una concentración excesiva. En particular, toda creación de riqueza depende de la división social del trabajo y del capital de conocimientos acumulados desde el inicio de la humanidad, de lo cual ninguna persona viva puede ser considerada responsable o propietaria. A finales del siglo XIX, en plena Gilded Age (Edad dorada), en un momento en que Estados Unidos estaba preocupado por la creciente concentración de la riqueza en manos de unos pocos, así como el aumento del poder de las grandes empresas y de sus accionistas, el escritor autodidacta Henry George tuvo un gran éxito criticando la propiedad privada de la tierra. El movimiento de denuncia de las desigualdades a que había contribuido este escritor condujo finalmente a la creación del impuesto progresivo sobre la renta en 1913 y del impuesto progresivo sobre el patrimonio en 1916. Medio siglo después, el impuesto sobre el patrimonio volvió a ocupar un lugar en el debate estadounidense de manera mucho más radical, con la propuesta del senador demócrata de Luisiana Huey Long, que muy molesto con el poder de los accionistas y las grandes empresas, a principios de la década de 1930 trató de superar a Roosevelt por su izquierda en cuestiones de progresividad fiscal, explicando que el impuesto progresivo sobre la renta y las sucesiones no iba a ser suficiente para resolver los problemas del país. En 1934 difundió su plan de acción, titulado “share our wealth: every man a King” (compartir nuestra riqueza: cada hombre un rey). El núcleo de su programa consistía en la introducción de un impuesto altamente progresivo sobre los patrimonios superiores a un millón de dólares (aproximadamente, setenta veces el patrimonio medio de la época). La propuesta se complementaba con un aumento de la progresividad de los impuestos sobre la renta y las sucesiones, con el fin de financiar el aumento del nivel de las pensiones para las personas mayores con bajos ingresos, así como una reducción de la jornada laboral y un plan de inversión para restablecer el pleno empleo.  Huey Long, un personaje autoritario y controvertido, proveniente de una familia pobre de blancos de Luisiana, había anunciado su intención de desafiar a Roosevelt durante las primarias demócratas de 1936. En parte para responder a esta presión, Roosevelt hizo que se adoptara un impuesto sobre el patrimonio en la Revenue Act (Ley de ingresos) de 1935, que en realidad era un recargo del impuesto sobre la renta con un tipo impositivo del 75% sobre las rentas más altas. La popularidad de Huey Long alcanzó su punto álgido en septiembre de 1935 (más de ocho millones de miembros en los comités locales de Share our wealth -compartir nuestra riqueza- y audiencia récord de 25 millones de oyentes en sus programas de radio) cuando un oponente político le abatió de un disparo con un rifle en la State House (casa del estado) de Baton Rouge”.     

Podíamos seguir con Piketty hasta comprobar cómo se llegó a cobrar incluso por encima del 90% (Roosevelt llevó la tasa de impuestos hasta un máximo histórico del 94% para los ingresos superiores a los 200.000 dólares de la época) en la renta de los millonarios para solucionar la debacle, pero se hace largo de contar, lo mejor es que lean el libro, es sumamente ilustrativo. Y, desde luego, no se hagan ilusiones con una solución, ni siquiera parecida, del tipo expuesta para España, el neoliberalismo va seguir en la UE. Pablo Iglesias y los suyos, como los griegos de SYRIZA de Alexis Tsipras, serán derrotados una y otra vez por el clientelismo del Bilderberg y al final pagaremos los de siempre, ¡seguro!, pues como dijo en días pasados El Roto: “conviene ampliar la distancia entre ricos y pobres para evitar contagios...”

03/05/2020 EL NEOLIBERALISMO DE LA UE "PROTEGE" A LA BANCA


EL NEOLIBERALISMO DE LA UE “PROTEGE” A LA BANCA

 

Acabo de leer en un periódico de los de mayor audiencia, que la Banca gana una nueva batalla en torno al IRPH. Y en otro medio, en este caso de los destacados en temas de economía, que la Banca provisiona casi 4.000 millones de euros para “hundir” sus beneficios.

Respecto a mi primera lectura, está muy claro: ya la UE había dictaminado -al igual que en otras ocasiones- que lo del IRPH deberían solventarlo los jueces españoles, con lo que la cosa estaba más que clara, y esa primera sentencia -que no es la primera, pues servidor ya tiene una de hace unos años, cuatro si mal no recuerdo- sólo hace refrendar la posición neoliberal tanto de unos como de otros. Se veía venir -tontería es darle vueltas al tango- como el neoliberalismo sigue sojuzgando en el mundo occidental, y ya vamos por más de ¡60.000 millones de euros! que la ciudadanía ha perdido en beneficio de la Banca gracias a la UE. No está nada mal.

Respecto a la segunda lectura, sólo se me ocurre que la Banca se está poniendo el parche antes de que le salga el grano por si acaso se le ocurre a este gobierno tomar una simple medida de izquierda y le coloca un impuesto -que no sería cosa del otro mundo, obviamente- y les “trastoca” los beneficios de la Deuda Pública (su próxima amasadura de intereses por el Covid-19), por decir una de sus múltiples especulaciones…, además del IRPH, claro.    

 

lunes, 27 de abril de 2020

27/04/2020 - EJEMPLO DE TRANSPARENCIA


EJEMPLOS DE TRANSPARENCIA

 

Resulta más que curioso esto de la transparencia cuando están al medio socialistas o populares. Con lo de la pandemia del Covid-19 ha quedado clara en lo que al Gobierno Central se refiere cuando de dar datos cada día se trata. Olvidándose por un poco tiempo de la prometida reforma laboral del 2012 que la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (militante del PCE, al parecer), aún no se ha atrevido a tocar y ya surgen dudas de si será capaz de hacerlo, y de la famosa Ley Mordaza, que, dicho sea de paso, hay quienes dicen que algunas partes de las fuerzas de seguridad -los menos, por fortuna- está utilizando con saña mientras el ministro no sabe no contesta. Una pena. Una pena más añadida, claro. Y, ¿qué me dicen de nuestra Junta de Extremadura? Mientras en Cáceres en concreto (la tercera provincia española con el índice de mortalidad más alto del país, a la par con las que van delante) está arrasando la pandemia, y más concretamente en una residencia de ancianos pública se ha llegado a alcanzar un ¡47% de fallecimientos!, el presidente se dedica a “actualizar” el contrato de Ambulancias Tenorio subiéndolo en 2.228.404,82 € (seguramente para que esta empresa “socialista” andaluza, según se dice, pueda hacer frente a la deuda con la Seguridad Social, que asciende, según ha sido publicado en prensa, a más de dos millones de euros), y como cada año, según creo, ha establecido la subvención a CCOO, UGT y la CREEX (sindicatos y patronal) de 1.855.383 €. Digo que podrían haber esperado tanto unos como los otros y haber dedicado ese dinero para paliar las carencias que han quedado patentes en la sanidad y en los servicios sociales. Un descarado habría dicho: ¡Valiente médico ese Vara que no está en un hospital luchando como los demás en lugar de hacerlo en la poltrona a todo confort, sin peligro de contagio y, por su aspecto, “dándole al güisqui cheli”! ¿Cuántas vidas se podrían salvar con casi cuatro millones de euros en parte regalados y en parte… también regalados? Pero, por favor, ¿no hemos quedado en que no se le va a renovar el contrato a Tenorio porque es un desastre de servicio, como lo ha sido, según todos los indicios, en Baleares y Castilla La Mancha, y seguramente lo estará siendo en Andalucía si es la empresa que tiene el SAS? ¿Cuándo se va terminar ese cuento que de nada sirve a los trabajadores desde que el “socialista más socialista”, el Sr. González, “compró” el sindicalismo con los cursos de formación? ¿Y cuándo vamos a dejar de mantener los extremeños con nuestros impuestos -que ahora tanta falta hace para combatir la pandemia, sobre todo en esa residencia de ancianos de Cáceres- a tantas jetas de la patronal que llevan viviendo de lo ajeno desde tiempos inmemoriales? Sin ánimo de derrenegar a nadie: ¡Ya basta de malgastar el dinero público en fachenda!

Pero, para ejemplo de transparencia, aquí está el pueblo en el que vivo (menos de 6.000 habitantes ya). Con la “anulación de derechos reconocidos presupuesto de ingresos cerrados” por importe de 2.621.862,35 € que, si no lo he entendido mal, han prescrito en el pasado 2019. Y con “reconocimiento de derechos reconocidos de presupuesto de ingresos cerrado” por importe de 1.028.280,08 € que, evidentemente, prescribirán también -si no lo ha hecho ya- en cualquier momento. El gerente del OAR, Manolo Cordero (sino lo han cambiado ya), tiene una papeleta dura de roer con este alcalde, que además ahora es Diputado provincial. Es dinero de todos los ciudadanos que se ha perdido dejando de cobrar facturas, tasas, licencias, impuestos, multas, etc., etc. pero que, sin la menor duda “ayuda” bastante a ganar elecciones. Mas no queda ahí la transparencia, hay muchas “partidas” que aclarar en un Ayuntamiento que no tiene oposición, pues tanto PP como Cs están, como se suele decir, en babia…, o lo que es aún peor: apoyando al ex falangista en sus innumerables martingalas de “ingeniería financiera”. Incluso se puede afirmar sin mucho temor a errar que es muy posible que los dos concejales de Ciudadanos (uno de ellos con una clínica ilegal consentida por la corporación con toda la cara dura del mundo) sean “corpúsculos” del PSOE. La Corporación Municipal (con su alcalde al frente, antes de que se celebren los juicios que tiene pendiente por lo penal, lógicamente, pues después será difícil que esté) debería aclararnos a todos los ciudadanos algunos hechos que están ahí y todo el pueblo sabe de ellos algo solamente: ¿Cuánto nos han costado realmente esas ayudas a emprendedores que en su mayor parte han tenido que cerrar sus negocios (no por el Covid-19), sino porque no funcionaban? ¿500.000 € según algunos, 1.000.000 de euros según otros? ¿Dinero para el fomento del clientelismo? ¿Corrupción, despilfarro, usura política? ¿Llegaremos a saberlo algún día? Lo dudo. Lo que si sabremos, posiblemente antes de lo que algunos se imaginan, es el por qué se persiguió (hasta obligarlo a dejar su negocio) a un joven emprendedor que no recibió ninguna ayuda del Ayuntamiento, “utilizando” a un ex funcionario de prisiones, se supone, “alzado” por alguien a un cargo importante (un individuo sospechoso que tendrá que explicar sus actuaciones y por quien era “dirigido” si es que así, presumiblemente, ocurría) y a dos agentes del GIAT para salvar un posible chiringuito socialistas y a un “amigo”. Y sigo: ¿Cómo se explica que una empresa -Vital Sport S.L.- fundada por el hijo del alcalde, reciba, al parecer, cada año ¡60.000 €! de ayudas mediante contrato firmado hasta el 2023 y suponga la privatización de los servicios deportivos habiéndoseles cedido todas las instalaciones y medios deportivos municipales? ¿Por qué el Ayuntamiento, presuntamente, ha puesto a disposición de esa empresa el personal deportivo de su plantilla y corre con todos los gastos de luz, agua y mantenimiento de instalaciones además de los emolumentos de dicha plantilla? ¿Trabaja en una empresa en la que tiene acciones el Ayuntamiento su hija sin haber seguido los principios de publicidad, igualdad, capacidad y mérito? La Sra., sin duda, goza de una gran capacidad, sólo hay que preguntarles a los que fueron a la escuela con ella. ¿Qué ocurre con ese negocio de la “huerta de la bomba”? ¿Es o no es un chiringuito del PSOE local? Los datos del registro mercantil llaman un poco la atención, hay mucho dinero al medio y “los empresarios”, al parecer, estaban más tiesos que una mojama cuando se inició el “negocio”, o lo que sea. ¿Qué ocurre con ese tablón del Ayuntamiento, llamado “el tablón de las miserias”, según el cual, previsiblemente, trabajan siempre los mismos? ¿Cuánta gente cobra en esta “villa” -y en los demás pueblos de la comarca- los famosos 430 € sin deber y, se supone, son el clientelismo del PSOE “trabajando” en la economía sumergida? ¿En qué se gasta ¡ocho millones de euros! -qué es, al parecer, el presupuesto del Ayuntamiento- un pueblo de menos de seis mil habitantes aparte de las múltiples “calderetas” y fiestas de guardar? Sin, por supuesto, contar las posibles deudas que van acumulando. ¿¡En qué!?

Resulta, y con esto termino, que, prácticamente, cada 1.000 habitantes suponemos al Ayuntamiento algo más de un millón de euros de gastos, lo que significa que cada ciudadano del pueblo “necesita” para los servicios que recibe la cantidad de 1.350 € aproximadamente. No está nada mal, ¿no creen Vds.? Pero, además, como ya he señalado antes, si sólo pagamos al Consistorio un número determinado de ciudadanos, se supone que esos 1.350 € se incrementan bastante. ¿Es para hacerle un monumento a las chilindrinas de este alcalde o no?

viernes, 24 de abril de 2020

24/04/2020 - EXTRACTOS DE VERDADES SOBRE EL COVID-19 (2ª PARTE)


EXTRACTOS DE VERDADES SOBRE EL COVID-19 (2ª PARTE)

 

“Así de claro” es como termina el profesor (al final diré su nombre, aunque más de un lector ya lo habrá adivinado, es único) sus escritos; que, dicho sea de paso, son irrebatibles.

Vamos con los tres del mes de abril (hasta el día 16) y, si publica alguno más a partir de entonces, lo incluiré si está relacionado con el maldito Covid-19.

LAS POLÍTICAS ECONÓMICAS NEOLIBERALES MATAN. HAY QUE CAMBIARLAS: El impacto de la pandemia en el deterioro de la calidad de vida y bienestar de las poblaciones (y, muy en particular, de las clases populares), así como la respuesta de los Estados para intentar contenerla están afectando todas la dimensiones sociales, económicas, políticas y culturales de cada uno de los países afectados. Casi una tercera parte de la población mundial está viviendo en condiciones de confinamiento, incluidas las tres cuartas partes de la población que viven el mundo capitalista desarrollado. Y algo extraordinario como consecuencia de la pandemia y de las medidas tomadas contra ella: La economía mundial está sufriendo una crisis sin precedentes. Es muy posible que la cultura económica del mundo post-pandemia sufra cambios y el pensamiento pre-pandemia -el neoliberalismo- cambie y sea diferente, y que el éxito de la actividad económica deje de estar basado en la austeridad del gasto público social conseguido a base de recortes que ahora se han hecho imprescindibles para combatir la pandemia como son los sanitarios y de servicios sociales. España, Italia y EEUU son los países con mayores índices de mortalidad y donde hay un mayor porcentaje de trabajadores contagiados debido a al debilitamiento de sus sectores sanitarios (en parte, debido a la gran escasez de respiradores y material protector) y sociales consecuencias del empobrecimiento del sector público y de la expansión del privado. Según datos de la OCDE, entre 2008 y 2016 España redujo sus camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes de 3,2 a 2,97, Italia de 3,79 a 3,17 y los Estados Unidos de 3,13 a 2,77 (en Cataluña, por ejemplo, se recortaron 1.500 millones de euros y se eliminaron 1.100 camas). Reducciones que han afectado muy en particular a las clases populares mientras se reducían los impuestos de sucesiones y de patrimonio para las clases de renta superior. El neoliberalismo mata. Pero, gracias a la presión popular, los Estados están tomando mayor protagonismo, interviniendo activamente en la reconversión industrial y anteponiendo el bien común a cualquier interés particular minoritario. Hay un gran hartazgo popular contra las políticas neoliberales y los intereses económicos y financieros que las han promovido, y también contra los economistas a su servicio y su excesiva influencia sobre el Estado y sobre los medios de información y comunicación. Y no es de recibo el intento en España de aprovechar el enorme sufrimiento ciudadano para desgastar al gobierno de coalición de izquierdas que están haciendo los partidos conservadores (como el PP) o neoliberales como Vox, Ciudadanos o JxCat, presentándose como los grandes de la ciudadanía frente al gobierno, acusándolo de incompetente -de un cinismo extremo- cuando fueron ellos y sus políticas de austeridad los que causaron la indefensión de la población debilitando los servicios públicos. En definitiva, la rebaja de impuestos a las rentas superiores, la privatización de los servicios públicos y los recortes del gasto público sanitario y social son los que está causando el exceso de mortalidad mucho mayor que en otros países.

POR QUÉ LA MORTALIDAD POR CORONAVIRUS EN ESPAÑA ES DE LAS MAYORES DEL MUNDO: Hemos hablado de la mortalidad en el anterior resumen, pero conviene hacer algunas puntualizaciones para entender mejor aún el porqué de que seamos los más afectados los españoles. Sólo esclarecimientos: 1º) La tasa de mortalidad debida a esta enfermedad varia mucho incluso entre países de semejante nivel de desarrollo económico. ¿Qué se entiende por tasa de mortalidad debida al coronavirus? Una manera de definirla es tomando el porcentaje de toda la población que muere como consecuencia de tener la enfermedad causado por tal virus (los muertos en el numerador y los que viven en el país en el denominador). De ahí que, siguiendo esta fórmula, la composición demográfica sea de especial importancia, pues al saberse que los ancianos son más vulnerables que los jóvenes a caer enfermos y morir a causa de este virus, se concluye que las sociedades más envejecidas tendrán tasas de mortalidad más altas que los países con poblaciones de edades más jóvenes. Argumento utilizado en España e Italia, pero que pierde peso cuando vemos que Alemania que tiene una composición demográfica parecida a la española tiene una de las tasas de mortalidad más bajas del mundo (actualmente 17 muertos por cada millón de habitantes por 265 en el caso español); 2º) Qué otra causa podría explicar la mortalidad tan alta en España. Otra manera de analizar la mortalidad de una enfermedad es calcular el porcentaje de personas contagiadas por el virus que mueren, lo que se conoce como “tasa de letalidad” (el numerador sigue siendo el número de fallecidos, mientras el denominador es el número de contagiados y no habitantes), pero el problema es que la mayoría de países no dispone del dato del número real de contagiados. Este dato, sin embargo, es de gran importancia, pues puede asumirse que, a menor número de gente contagiada, menor debería ser la tasa de mortalidad. Supuesto que sostiene la estrategia del confinamiento, enfocada en aumentar el distanciamiento social y, con ello, el riesgo de contagio. Medida necesaria para contener la pandemia, pero insuficiente, ya que, es imposible tener confinada a toda la población. No todas las personas pueden “tener el lujo” de confinarse, muchos deben continuar trabajando en los servicios esenciales para la sociedad (servicios sanitarios y sociales, la industria de la energía, el transporte público y de mercancías, los trabajadores agrícolas, etc., casi el 35% de la población). Otra razón para no limitarse a confinar a la población es que controlar la expansión y reducirla no es equivalente a que desaparezca. Así, uno de los determinantes más importantes de la tasa de mortalidad son los servicios de prevención y curación sanitarios y sociales. España es uno de los países que ha tenido mayor propagación de contagios debido a su menor desarrollo de los servicios públicos de sanidad y servicios sociales, incluyendo una mayor escasez de material protector y material curativo para atender la pandemia. Además de estar también a la cabeza, consecuentemente, de los países con mayor porcentaje de profesionales y trabajadores de la sanidad, servicios sociales y servicios esenciales contagiados por el virus. La realidad es que el gasto público sanitario y social del país está entre los más bajos de la Europa Occidental, muy por debajo de lo que correspondería por su nivel desarrollo económico, creando una pobreza de recursos que se acentúa todavía más con los recortes aplicados por los sucesivos gobiernos españoles durante la época de la Gran Recesión. La escasez de recursos crea una dualidad en la sanidad española (pública y privada) que explica, en parte, dicha escasez de recursos. De modo que si nos fijamos en las tasas de personas contagiadas por Covid-19 por clases sociales, vemos que el factor “clase social” tiene una gran importancia para conocer la distribución de tal pandemia. Las más afectadas son las clases populares donde la tasa de infección es más alta, siendo menor la de las rentas media-superior y mucho menor entre las clases pudientes, dado su diferente modo y posibilidades de acceder al confinamiento, en parte, debido a las viviendas de que cada grupo dispone (en todos los estudios sobre la propagación de la enfermedad, se ha visto que está mucho más extendida en los barrios obreros que en los barrios de clase media, siendo los barrios pudientes los que tienen menor índice de contagios). Hay una relación inversamente proporcional entre nivel de renta e incidencia del Covid-19. El enorme poder que tiene el 20% de la población con un elevado nivel de renta sobre las instituciones del Estado explica la dualidad de la sanidad española con la pública enormemente subfinanciada, aunque esta dualidad perjudica también al 20% de renta superior, como la pandemia está mostrando, pues las grandes limitaciones de la sanidad privada han quedado en evidencia al estar menos equipada para resolver problemas tan graves como los generados ahora, de ahí que el 20% se haya visto perjudicado, incluso con muertes. Hacer recortes en la sanidad pública como se hizo en España, está claro que es incluso suicida para las clases pudientes. Y tercero.

LA FALSA DICOTOMÍA ENTRE MANTENER LA SALUD O SALVAR LA ECONOMÍA: Un argumento promovido por opinadores y políticos de sensibilidad neoliberal es que hay que terminar con las medidas de confinamiento (que según algunos nunca tendrían que haberse iniciado), ya que, están amenazando con colapsar la actividad económica del país. Consideran que las muertes por el Covid-19 significan un coste menor y asumible (la mayoría de la población no está afectada) que es necesario para salvar la economía. Hasta el punto de que el vicegobernador del Estado de Texas en EEUU, Dan Patrick, dijo en una entrevista en el canal Fox News que “los abuelos de ese país deberían aceptar su muerte a fin de salvar la economía para sus nietos”. Y hay algunas de estas voces neoliberales (caso del ministro japonés de Finanzas, Taro Aso), que incluso piensan (aunque no lo dicen) que la alta mortalidad entre la gente mayor facilitaría la salvación del sistema de pensiones público, que hoy consideran insostenible. Considerando que habrá un problema más grave que la pandemia: el paro y la falta de trabajo. En expresión, más bien uno de sus muchos exabruptos, del presidente Donald Trump: “no podemos permitir que la cura sea peor que el problema”. Pero, ¿cuál es la economía que se quiere salvar? Pues lo que se quiere salvar (que llaman “la economía”) son las políticas económicas que han sido, en gran parte, la causa de la enorme tragedia que está amenazando la propia supervivencia del ser humano (tanto la crisis climática como la insuficiente respuesta a la epidemia). En realidad, el sistema económico dominante se basa hoy en una producción y distribución de bienes y servicios que se rige por unas leyes del mercado que priorizan sistemáticamente a aquellos individuos y sectores de la población que tienen mayor capacidad adquisitiva, a costa de todos los demás. El beneficio de minorías propietarias y gestoras de los medios de producción y distribución, cuyos beneficios económicos -sus intereses particulares- se anteponen al bien común de toda la ciudadanía. ¿Quiénes son los ganadores y los perdedores en esta economía? La pandemia ha mostrado con toda claridad las consecuencias de este sistema económico por el que las rentas de capital suben y las rentas del trabajo bajan. En el caso de España, por ejemplo, las rentas del capital subieron, pasando de representar un 42,8% de todas las rentas en 2008 a un 46,5% en 2019, mientras que las rentas del trabajo descendían durante el mismo período de un 57,4% a un 53,5%. Y ello se consiguió, primordialmente, a costa de reformas laborales regresivas (que aumentaron la precariedad) y de unos recortes del gasto público, primordialmente social, que debilitaron enormemente el mundo del trabajo. Tales recortes causaron las monumentales carencias del sector sanitario, incluyendo la falta de respiradores que se necesitan para poder salvar vidas y de equipamiento protector para los profesionales y trabajadores del sector sanitario y de todos los servicios esenciales. Todos los recortes y reformas laborales (la del 2012 aún sigue vigente, y lo que te rondaré morena) se hicieron para salvar la economía, es decir, los intereses del mundo del capital. Y estamos viendo ahora las mismas voces utilizando el mismo argumento, subrayando que hay que permitir que la gente (muy en especial los ancianos) muera para salvar tal economía, o sea, sus intereses. Pero ahora hay respuesta popular: los aplausos a las 8 de la tarde a los “héroes” (la mayoría perteneciente a las clases populares) en esta guerra contra el virus de millones de españoles e italianos. Aplausos que llevan implícita una protesta frente al orden económico (sostenido por el sistema político-mediático del país) que, en una guerra contra el virus, ha enviado a estos soldados a las trincheras sin haberles dado las armas suficientes, lo que ha dado lugar a que las muertes de tantos profesionales y trabajadores del sector sanitario no esté causada por el virus sino por la falta de protección frente a él. Dicho lo dicho, el reto de la futura economía es poner lo social en el centro y pasar de esta economía neoliberal a otra que ponga en su centro “la economía de los cuidados”. Es urgente y necesario priorizar la producción y distribución de los bienes y servicios que favorezcan el bien común en lugar de intereses minoritarios particulares (no se puede permitir que productores de ciertos productos necesarios se estén aprovechando de la escasez -que mata a la gente- para incrementar su coste). Hoy hará falta que el Estado cree empleo, y es ahí donde la necesaria expansión de los servicios del Estado del bienestar es de una enorme importancia. En España sólo un adulto de cada diez trabaja en los servicios públicos, mientras en Suecia es uno de cada cinco y donde hay menos desigualdades sociales (de clase social y género), mayor conciencia ambiental y mejores indicadores de calidad de vida en el mundo. Y mayor eficiencia económica, como incluso el Vaticano del neoliberalismo, Davos, ha tenido que reconocer en su informe The Global Competitiveness Report 2019. Concretamente, en dicho informe se reconoce que "Suecia, Dinamarca y Finlandia no sólo se han convertido en unas de las economías del mundo más avanzadas a nivel tecnológico, más innovadoras y dinámicas, sino que también proporcionan mejores condiciones de vida y mejor protección social, están más cohesionadas y son más sostenibles que sus iguales". Es un error considerar que las medidas neoliberales (neoliberalismo es la ideología del mundo del capital) son las más eficientes para recuperar la economía. Hoy, la salida de la crisis económica tiene que pasar por el aumento de la población empleada en los servicios públicos del Estado del Bienestar muy poco desarrollado en nuestro país. Así de claro, que es como finaliza sus artículos el profesor Vicenç Navarro.

martes, 21 de abril de 2020

21/04/2020 - EXTRACTOS DE VERDADES SOBRE EL COVID-19 (1ª PARTE)


EXTRACTOS DE VERDADES SOBRE EL COVID-19 (1ª PARTE)

 

Una mentira, bien o mal comunicada, sigue siendo una mentira, de eso no hay la menor duda. Los grandes medios de desinformación españoles, prensa -sobre todo la de papel, con raras excepciones, y muchos digitales- radio y TV son maestros en la manipulación informativa al dictado de los gobiernos y de “la jefa” del País y del Banco Santander (y como del Popular, es posible que pronto lo sea también del BBVA). Pero, las mentiras tienen las patas muy cortas, dice el refranero español. Las estadísticas (las fiables -entre las que no está el INE, evidentemente- que no son muchas por desgracia) cantan y no valen cuentos de hadas ni rollos macarenos. Lo que ocurre, ocurre. Y no es de recibo inventarse un bulo para camuflárselo a la ciudadanía de manera miserable y ruin. Servidor, lo reconozco, es un forofo de las estadísticas. Pero no de las de cualquier medio ni de cualquier articulista o contertulio al servicio del neoliberalismo imperante en el mundo occidental del club Bilderberg (al que, por supuesto, pertenece, como no, la Sra. del Santander). No, claro que no, hay muchos escritores, catedráticos y magníficos articulistas que no tienen pelos en la lengua y dicen lo que hay que decir al estilo del sabio Aristóteles: “El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice”. Y en España, como dijo Pio Baroja: “Siempre ha pasado lo mismo: el reaccionario lo ha sido de verdad, el liberal ha sido muchas veces de pacotilla”.

A continuación, les voy a copiar extractos (sus escritos son demasiado extensos) de un catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas y profesor de Política Social y Sanitaria de la Escuela de Salud Pública de la Johns Hopkins University y director de JHU-UPF Public Policy Center (que ha sido asesor de gobiernos de EEUU y de Suecia), cuyas opiniones de lo que está pasando con el coronavirus son bastante más fiables que las que se oyen y se leen en la mayoría de los antedichos medios de desinformación que, obviamente, rechazan de plano las publicaciones de su blog…, por la cuenta que les tiene, claro. Periodismo de sumisión, en suma, al servicio del club Bilderberg.

LO QUE NO SE HA DICHO DE LA EPIDEMIA DEL CORONAVIRUS: Hay tres dimensiones de la propagación de la epidemia Covid-19 que apenas ha sido citadas en los mayores medios de información. Una de ellas es la creciente frecuencia de epidemias de virus. En un periodo relativamente corto hemos sido testigos de varias epidemias, Ébola, SARS, MERS y ahora el Covid-19, que un tal Peter Daszak (experto en salud pública) ya predijo en el año 2018 como consecuencia del aumento de contactos de los seres humanos con animales (todos ellos portadores de virus). Todas estas epidemias han comenzado con virus que viven en animales y que se adaptan al ser humano entre otros factores debido al escaso desarrollo de las medidas higiénicas tanto de los animales como de los seres humanos, lo cual explica que todas estas epidemias se iniciaran en países en vías de desarrollo y que una de las causas del crecimiento de  tales epidemias ha sido que las sociedades no están preparadas para hacerles frente, como demuestra la manera en cómo se está respondiendo a cada una de estas epidemias: la más común intentando encontrar fármacos o vacunas una vez que estas han aparecido (asumiendo erróneamente que se puedan producir en cuestión de días), y cuando por fin se desarrollan, la epidemia se ha convertido en pandemia. Lo que urge pues es desarrollar vacunas frente a posibles virus que ya existen en la fauna animal para estar preparados tan pronto como aparezcan los primeros casos. Es conocido que sólo en los murciélagos hay aproximadamente 50 virus relacionados con el Covid-19 que continúan siendo ignorados.

Pero, quién conduce y lidera la investigación farmacéutica y clínica hoy en el mundo. Los productores de vacunas y fármacos son las empresas farmacéuticas, en su mayoría radicadas en países ricos, que tienen como objetivo optimizar sus beneficios, lo cual significa que sólo producen vacunas o fármacos para enfermedades que les son rentables según el criterio de lo que llaman “mercados”. La previsión no es el punto fuerte de estas empresas, cuya rentabilidad tiene que ser inmediata para justificar las inversiones. Así, la indefensión de la población mundial está basada en el modus operandi de las empresas que controlan la producción de estos fármacos y vacunas. De modo que el orden (o mejor dicho desorden) económico internacional es el responsable tanto de la crisis climática como de las crisis epidémicas que frecuentemente ocurren y que afectan primordialmente a las clases populares, tanto de los países pobres como de los países ricos.

LAS CONSECUENCIAS DEL NEOLIBERAISMO EN LA PANDEMIA ACTUAL: La sumisión de los intereses generales a los intereses privados en sectores tan importantes para la salud y la calidad de vida como lo es la sanidad (incluyendo el sector farmacéutico) ha sido la característica del periodo neoliberal, iniciado en los años ochenta en el mundo occidental con la amplia privatización de tales sectores vitales para el bienestar de la población. Prácticas iniciadas por el presidente Reagan en EEUU y la Sra. Thatcher en el Reino Unido y seguida por los gobiernos europeos conservadores, liberales y socialdemócratas que las hicieron suyas convirtiéndose en la ideología hegemónicas en las instituciones nacionales e internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Central Europeo (BCE) y el Parlamento y la Comisión Europea (CE) entre otros. Las consecuencias de su aplicación han sido enormes, contribuyendo en gran medida al establecimiento de las bases que permitieron la expansión de la pandemia actual.

LO QUE SE ESTÁ OCULTANDO EN EL DEBATE SOBRE LA PANDEMIA: La expansión de la pandemia era predecible y así se había alertado. Pero tales alertas no sólo no se atendieron e ignoraron, sino que muchos Estados aplicaron políticas públicas que han deteriorado la infraestructura de servicios (a base de recortes de gasto público y privatizaciones) así como otras políticas públicas desreguladoras de mercados laborales que han disminuido la protección social de amplios sectores de la población, afectando primordialmente a las clases populares de tales países, con notables reducciones del número de camas hospitalarias y del número de médicos, por ejemplo en Italia y España. Estas políticas de recortes del gasto público social y de reformas del mercado de trabajo que incrementaron la precariedad fueron estimuladas por organismos internacionales como el FMI, el Banco Mundial y el BCE, entre otros, debilitando el sistema de protección social, pieza clave en la respuesta a la pandemia en tales países. Los enormes déficits de camas, de médicos y enfermeras, de mascarillas, de ventiladores y un largo etc. se ha hecho patente en cada uno de los países donde la austeridad tuvo mayor impacto (de nuevo, Italia, España y EEUU); y déficits similares aparecen en los servicios sociales de atención a las personas mayores y a las personas dependientes, especialmente agudos en estos momentos de la pandemia. Se sabían, y se continúan sabiendo, las causas de la pandemia y cómo responder a ella. Y se sabía y se sabe que hay en el mundo los recursos para controlarla y vencerla. El mayor problema que existiría pues, no sería la falta de recursos, sino las enormes desigualdades en la disponibilidad de estos recursos, es decir, no sería un problema económico sino político que demuestra que no había (y no ha habido) voluntad política para anular las condiciones que han causado la pandemia. Como, dicho sea de paso, ocurre con otro gran problema social existente también a nivel mundial, tal es el cambio climático; las causas son conocidas y los recursos para resolverlo existen, pero lo que no existe es la voluntad política de los Estados y de las agencias internacionales que los Estados hegemónicos dominan. Por tanto, hay que preguntarse: ¿Qué fuerzas económicas y financieras dominan los Estados? Y lo que hemos estado viendo es que las políticas económicas y sociales promovidas por la gran mayoría de tales Estados han sido aquellas que representaban los intereses minoritarios de grupos económicos y financieros que antepusieron sus beneficios particulares al bien común, contribuyendo con ello a crear la enorme crisis climática por un lado y la pandemia por otro. A los dos lados del Atlántico Norte ha habido una gran derechización de la cultura e instituciones políticas, causa y consecuencia a la vez de la enorme desigualdad y del deterioro de las instituciones democráticas, lo que explica que nuestros países (España e Italia en Europa y EEUU en América) estén hoy en una situación muy vulnerable a la propagación de la enfermedad del Covid-19.

Para terminar esta primera parte: Estamos siendo testigos del fin del neoliberalismo, fruto de la urgencia de cambio. La pandemia está mostrando la necesidad de cambiar profundamente las correlaciones de fuerza dentro de los Estados, a fin de eliminar la excesiva influencia de unos intereses particulares que obstaculizan alcanzar el bien común.

La gravedad del problema actual requiere unos cambios más sustanciales en el ordenamiento económico y político de las sociedades en las que vivimos de los que ahora se están considerando. La evidencia de ello es abrumadora.

Han sido los extractos del mes de marzo, en la segunda parte les resumiré los del mes de abril. ¡Ya mismo!

martes, 14 de abril de 2020

14/04/2020 - ¿LA OTRA GRAN DEPRESIÓN O LA GRAN REGENERACIÓN?


¿LA OTRA GRAN DEPRESIÓN O LA GRAN REGENERACIÓN?

 

Pues miren Vds., a mi humilde modo de ver, ambas cosas. No hay ninguna duda de que el COVID-19, aparte de las altas tasas de mortalidad, nos va a acarrear una gran depresión económica, la segunda en las dos décadas más recientes. Pero, haciendo caso omiso al dicho “no hay mal que por bien no venga”, porque dudo que en nuestro país valga para algo, de algún modo, la desgraciada pandemia que estamos sufriendo, pienso que esta fatalidad podría ser aprovechada para que la ciudadanía recibiera una gran regeneración de la política y de la economía. Obviamente, a favor de las clases menos favorecidas principalmente que son las que siempre terminan pagando el pato en nuestra querida España (en este caso, muy especialmente, los mayores, que, ni que decir tiene, eran consiguientemente pensionistas a los que siempre les toca la “china”).

Quizás sería bueno que nuestros políticos analizaran a fondo el sistema mixto (capitalismo- comunismo) de los chinos que los ha llevado a ser la 2ª economía mundial. Con dos empresas en el Top-10 de las mayores del mundo y con cuatro Bancos (los cuatro primeros por capitalización del mundo por delante de JP Morgan Chase) en el Top-20 de la Banca, en el que el Banco de Santander ocupa el puesto 16 con 1,671 billones de dólares de capitalización bursátil. Aunque dudo mucho que eso vaya a ocurrir.

Pero si deberían tomar buena nota de lo que ocurrió en EEUU con la Gran Depresión de 1929 y cómo el presidente Franklin D. Roosevelt del partido Demócrata (el único hasta la fecha ganador de cuatro elecciones, 1932, 1936, 1940 y 1944, doce años en la Presidencia que podrían haber sido dieciséis de no ser por su muerte el 12 de abril de 1945, hace 75 años) llevó a cabo el programa político-económico conocido como NEW DEAL (Nuevo Trato o Nuevo Pacto Global) que sacó al país de la Gran Depresión. Cambió el país mediante una revolución, como él mismo expresó: “Si es una revolución, es pacífica, llevada a cabo sin violencia, sin el derrumbe del Imperio de la Ley y sin la negación del derecho equitativo de todo individuo o clase social”. Adoptando la ley WACNER ACT que permitió a los Sindicatos ser un colectivo poderoso. No como aquí, que D. Felipe González -al que habían hecho dos huelgas generales- los convirtió, mediante cursos de formación, en sindicalismo displicente..., y, por desgracia, en esa siguen, con sus correspondientes casos de corrupción como, por poner un ejemplo, los famosos ERE de Andalucía.

Numerosos programas del NEW DEAL todavía permanecen activos, el “Social Security System”, la primera experiencia del Estado del Bienestar; o la “Securities and exchange commission (SEC) en el ámbito de la regulación financiera. Política intervencionista puesta en marcha para luchar contra los efectos de la Gran Depresión en EEUU (1933-1938) con el objetivo de sostener a las capas más pobres de la población, reformar los mercados financieros y redinamizar una economía herida desde el CRAC de 1929 por el desempleo y las quiebras en cadena. Así, la primera parte del NEW DEAL consistió en leyes de reforma de la Banca, programas de asistencia social urgente, programas de ayuda para el trabajo, o incluso programas agrícolas. Y en la segunda parte se abordó una nueva distribución de los recursos con leyes sindicales de protección (la Ley de Seguridad Social) y programas de ayudas para agricultores y trabajadores ambulantes. El NEW DEA abrió la puerta (la vía) a un mejoramiento de la Democracia que perdura hasta hoy día. O sea, al principio del NEW DEA vieron la luz proyectos de lucha contra el desempleo, como CIVILIAN CONSERVATION CORP que movilizó a 250.000 jóvenes y por el que dos millones de personas fueron contratadas; o el CUERPO CIVIL DE CONSERVACIÓN que fue un programa estatal de ayuda laboral para jóvenes estadounidenses creado para combatir la pobreza y el desempleo durante la crisis.

Pero Roosevelt no se conformó y siguió su lucha contra la PLUTOCRACIA y los TRUSTS: Elevó la tasa de impuestos hasta su máximo histórico, un 94% aplicada a los ingresos por encima de los 200.000 dólares, o lo que es lo mismo, 2.600.000 dólares del año 2013. De modo que, durante casi 20 años, la tasa que tenían que pagar las grandes fortunas de EEUU, a partir de 400.000 dólares, nunca bajó del 90%. Los presidentes del país capitalista más rico del mundo entendían que los impuestos debían ser progresivos y que los más adinerados debían pagar más, y ello dio lugar a que fueran los años dorados del crecimiento económico y sociocultural de los americanos. Y, para que se hagan una idea de lo que cambia todo cuando se bajan los impuestos a ciertas clases sociales, por no decir “castas”, actualmente en USA es del 39,6% la tasa máxima, y ha llevado al país a endeudarse hasta los ¡17 billones de dólares! y sigue subiendo, lo que constituye un gran peligro para la economía mundial.

Por tanto, aviso para navegantes: Si no se hace que paguen (lo que evadieron) los amnistiados, si no pagan las multinacionales lo que les corresponde en lugar de la miseria que ahora abonan (entre un 0,62% y un 3%), si las empresas del IBEX con la Banca al frente no reducen el fraude fiscal que ahora es cada año de ¡90.000 millones de euros! (menos limusinas y menos yates de lujo atracados de los atracos), si los ejecutivos de esas grandes corporaciones (entre 3 y 12 millones anuales de “salario”) siguen pagando una miseria de renta regresiva a base de deducciones y bonificaciones, si las élites de todo tipo (deportivas, sobre todo) siguen sin pagar lo que les corresponde, si los Clubes no pagan su deuda con la Seguridad Social, si no se hace un ERE a la política (casi 500.000 políticos, cuatro veces más que Alemania que nos dobla en habitantes), si no se para los pies a las autonomías (la Junta de Extremadura tiene ¡45.000 trabajadores!) para que dejen de ser, aparte de ruinosas, totalmente incompetentes como está quedando patente estos día, y si la UE no deja de poner (“prestar” al 0%) a la Banca y compra deuda de los Estados, saldremos tarde o temprano del COVID-19, pero se va a generalizar la pobreza de tal forma que sino aparece pronto un Roosevelt (cosa que dudo mucho en este país y en esta Plutocracia), la mayor parte de la población lo va a pasar “de a cuarta”, y “de a cuarta y media” los jóvenes.

En fin, no caber la menor duda de que van a hacer mucha falta medidas muy drásticas y que este Gobierno (que gusta poco a las viejas glorias socialistas, Ibarra, Bono, González, Guerra y un largo etc., de convicciones claramente neoliberales con la vejez, hasta el punto de haber pedido a las juventudes socialistas que paren los pies a Pedro Sánchez) debería, temporalmente, nacionalizar parte de la Banca; debería suspender esos “sospechosos” perdones de más de ¡3.000 millones! anuales a las eléctricas y esos ¿¡20.000 millones!? de abono a las hidroeléctricas y nucleares desde hace más de 20 años y suma y sigue; debería poner a raya a las autonomías, pues todas están entrampadas con el Estado (Cataluña en primer lugar con más de ¡80.000 millones de euros de deuda, mientras siguen cobrando hasta los políticos evadidos); debería recuperar mediante la nacionalización esas empresas que el “muñeco Luciano” (el Sr. Aznar, posiblemente, el peor presidente que ha tenido la democracia: engreído, falso, inútil, parsimonioso, chuletilla, insolente, soberbio, despectivo, encopetado, fanfarrón, vanidoso, ególatra, creído, narcisista y todos los adjetivos que le quieran añadir) vendió a sus amigos por nada y que ahora se están forrando cuando la realidad es que eran de todos los españoles que ahora incluso tenemos que pagar por su utilización como es el caso de telefónica; debería…,, me cuesta seguir, porque no acabaríamos nunca. Y, para finalizar: El Estado Central tiene que recuperar la potestad de toda la Sanidad (para que no sea el caos que ahora estamos viendo en la mayoría de las CCAA, con la palma, como siempre, en Extremadura), de toda la Educación (para no llegar pronto a los niveles de Burkina Faso), y, por descontado, de toda la Justicia (con más “comisarios políticos” dentro que con Franco) si quiere salir de ésta. Y, por supuesto, que lo olvidaba, recuperando la Hacienda del País Vasco para que no vivan tan bien tantos listos.