ÁNGEL MORILLO TRIVIÑO
Como los Sres. del Partido Popular y de VOX hacen bueno eso que dijo Lev Tolstoi de que “debe valorarse la opinión de los estúpidos: están en mayoría”, he traído a colación este escrito sobre los pensionistas de 23 de enero de 2025 (no lo olviden: 23/01/2025). Y esto es lo que dije entonces, que puede valer para lo que está pasando ahora y de cómo opinan los de la derecha que cuando se jubilen no necesitarán ninguna pensión, como, así mismo, tampoco la necesitarán esos de la CEOE (el Ibex y Cía. y Banqueros) que ahora se están forrando con el sudor ajeno y se niegan a cualquier subida, por difusa que sea al estilo M. Rajoy.
No
sé si será cierto eso que se dice de qué cuando se está convaleciente de una
enfermedad -aunque sólo sea una maldita gripe del nivel 5- se vuelve uno más
radical de lo que ya lo es. En mi caso -los lectores de los periódicos que me
publican lo saben bien- me da que no
hace falta ninguna “gripe” para comprobar mi radicalidad, que no es otra cosa
que decir la verdad de lo que acontece y de lo que piensa, aunque para algunos
“piadosos” eso se llame radicalidad. Cuando lo verdaderamente radical estriba
en ciertos comportamientos fuera de contesto que se dan en la política española
cada día que pasa y sin que se vea ninguna luz al final del túnel, que servidor
trata, lo mejor que sabe, de poner de manifiesto en sus humildes escritos.
Como
pensionista que soy, me ha dolido bastante la no aprobación de esa propuesta
del gobierno sobre la subida de las pensiones y las otras cosas que la
acompañaban. Y como pensionista que no llega a ¡1.000 € al mes! el dolor se ha
convertido en algo así como “retortijones”, que decimos mucho aquí en
Extremadura cuando nos duele la tripa.
No
sé, pero si me importa mucho (luego diré por qué), cuantos pensionistas, de los
más de nueve millones que hay en España, cobra lo que yo o incluso menos.
Cierto que no somos pensionistas pobres
-la pobreza relativa está por debajo de nuestra pensión- pero no es menos
cierto que somos unos pobres
pensionistas.
Es
una vergüenza más de este país -entre las muchas que atesora- que unos
individuos sospechosos de traición a su patria, (y no me gustan los
patriotismos), que tienen a un Presidente huido de la justicia, pero cobrando
todos los meses un salario para vivir holgadamente en el extranjero, un salario
que para sí querría el pensionista que más gana, se muestren contrarios a
aprobar una casi “ridícula” subida de las pensiones que, a los que cobran lo
que servidor, supone la nimia cantidad de 25 € al mes. Radical, sí: “cochinas
manos” las de estos políticos que cuando se jubilen no tendrán que estar
pendientes del Índice de Precios al Consumo (IPC), y que ahora se embolsan
entre ¡6.000 y 8.000 € al mes por negar en un pleno del Congreso una “limosna”
para unos pobres pensionistas.
Y
claro, como no podía ser de otra forma, no podían faltar a la “recancamusa” los
integrantes del Partido Popular y los de Vox (estos últimos no han trabajado en
su vida ni lo piensan hacer nunca, y a los que, curiosamente, su “Jefe” supremo
habría enchironado por su famosa ley de Vagos y Maleantes, pero que tendrán una
pensión que ni sueñan los que se han hartado de trabajar toda su vida).
Qué
decir de los “populistas”: El partido más corrupto de la historia de la
Democracia, con miles de casos de corrupción en sus filas, muchos de ellos
pendientes de que la justicia los archive por haber prescrito, y con unos
líderes que, por no respetar no respetan ni siquiera a los muertos (Aznar, “el
muñeco Luciano”, con las víctimas de la Guerra y las de los trenes de Atocha,
¿500 muertos?; la tal Ayuso con cerca de ¡ocho mil! pensionistas fallecidos por
su descarada falta de asistencia; el tal de la Comunidad de Valencia, Mazón,
con más de ¡200 muertos! por su negligencia, y suma y sigue). Estos señoritos
del PP, que nunca tendrán que mirar el IPC para ver cuánto ha subido su
pensión, comandados por un amigo de narcotraficantes y con una familia “enturbiada”
en más de un posible caso de corrupción, se vanaglorian de haber conseguido que
las pensiones no suban lo que los socialistas y algunos otros pretendían. Las
suyas, lo dicho, no tienen ningún peligro. Y ni siquiera se lamentan de haber
“trincado” la caja de la Seguridad Social para atender la debacle bancaria
¡unos 80.000 millones de euros! mientras gobernaba el Sr. Rajoy, también
gallego como Feijóo. Un atraco a los pensionistas en toda regla que aún están
esperando que se les devuelva lo suyo, pero que ellos se descojonan cuando
alguien se lo recuerda, y encima se permiten el “lujo” de negarles una subida,
como he dicho antes, irrisoria al mes.
Lo
de Junt, el PP y Vox no tiene justificación nada más que en un país como el que
quieren copiar, el de los gringos de ese fanático Trump que quiere abocar el
mundo a la pobreza.
Pues
bien. Como advertí, más arriba. De esos más de nueve millones de pensionistas
que hay en nuestro país, ¿cuántos hay que cobran menos de ¡1.000 € al mes?,
¿cuántos que cobran menos de ¡1.500 € al mes? En manos de esos millones está
(porque los pensionistas votan casi todos) una parte importantísima de los
votos necesarios para gobernar. Los
pobres pensionistas tienen la palabra para acabar con estos “pájaros” de
una vez por todas, con su voto a favor de quienes se molestan en velar por
ellos -aunque no sea lo suficiente- se habrá dado un paso de gigante para que
en este país no entre la pobreza entre quienes fueron capaces de
levantarlo.
Sres.
del PP, Vox y Junt: ¡Quiten sus sucias
manos de encima de los pensionistas!
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