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jueves, 27 de marzo de 2025

26/03/2025 - LA CARRERA BELICISTA EUROPEA: ¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE LA INDUSTRIA DE LA GUERRA?

El sector de defensa vive su mejor momento desde la II GM, gracias al apoyo de la Comisión Europea y al impulso del eje franco-alemán, que ve una tabla de salvación al declive de sus economías

Rubén Juste de Ancos 26/03/2025

Más allá de la posición de Trump en la posible paz en Ucrania, Europa parece haber tomado ya de manera indiscutible la senda de aumento del presupuesto militar. La Comisión Europea, presidida por la exministra de Defensa alemana Von der Leyen, y que integra la gran coalición formada por la ultraderecha, socialistas y conservadores, ha prometido la movilización de 800.000 millones de euros. “Estamos en una era de rearme y Europa está dispuesta a impulsar masivamente su gasto en Defensa”, dijo a principios de marzo la presidenta de la Comisión, tras la congelación de la ayuda de EEUU a Ucrania decretada por Trump. El nuevo plan, denominado “Rearmar Europa”, plantea romper reglas tradicionales de la Unión, como congelar las reglas de déficit fiscal para autorizar el endeudamiento si es para gasto militar; o la compra mancomunada de material militar, para evitar sobrecargar los precios y las cadenas de suministros; y préstamos por valor de 180.000 millones para estas compras. El objetivo es “la adquisición de sistemas de defensa aérea y antimisiles, los sistemas de artillería, misiles y munición, drones y sistemas antidrones, pero también para abordar otras necesidades, desde el ciberespacio a la movilidad militar”, según aseguraba Von der Leyen. Ante esta espiral incuestionable, cabe preguntarse qué actores se pueden beneficiar de esta carrera. 

El declive económico del eje franco-alemán 

Macron y la industria francesa de defensa son uno de los grandes beneficiados de este plan de rearme. Desde la convocatoria de elecciones anticipadas el año pasado, y el frustrado gobierno de su delfín, el conservador Michel Barnier, las malas noticias se le han ido acumulando. En unos pocos meses ha perdido a su socio alemán Olaf Scholtz, y principalmente al estadounidense Biden, con quienes compartía objetivo estratégico en Ucrania. Más allá, la economía sigue una senda de estancamiento, con un tímido crecimiento del 1,1% en 2023 y 2024. Tras la crisis de gobierno y los datos económicos de fin de año, las agencias rebajaron la calificación de la deuda, cuyos intereses están en máximos históricos desde la crisis de 2011

Macron ha abrazado con fervor el plan de rearme europeo y cuestiona las reglas de déficit

Una situación que ya hace mella en las familias. Según una encuesta de IPSOS, el 32% de los franceses afirma que apenas puede satisfacer sus necesidades esenciales (+2 puntos en un año) y el 13% que no lo hace (+1 punto en un año). En total, casi uno de cada dos franceses se encuentra, por tanto, en una situación económica incómoda (45%, una proporción que ha aumentado 3 puntos respecto a 2023).

En enero, otra encuesta situaba a Macron como el presidente con menos popularidad desde François Holland en 2015. Bajo este aguacero, Macron ha abrazado con fervor el plan de rearme europeo y cuestiona las reglas de déficit. Ya en enero decía que estaban “caducas”, con una deuda del 113,7% y un déficit del 6%, muy por encima del resto de países, y el doble de lo que marca el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), que limita el déficit público al 3% y la deuda pública al 60% del PIB. 

Con el rearme europeo, Macron fía su futuro al desempeño de la industria gala en el sector. Tras casi tres años de guerra en Ucrania, Francia se ha convertido en el segundo exportador de armas a nivel global, sólo por detrás de EEUU. Cinco de sus empresas se sitúan entre las 50 mayores del mundo (Thales, Dassault, Naval Group, Safran y CEA). Estas empresas se caracterizan, dentro del ecosistema global, por tener una participación estatal de control por parte del gobierno francés y el Ministerio de Defensa. Esto beneficia a ambas partes de la carrera armamentística, pues asegura un crecimiento de pedidos por parte del Estado y aumenta su recaudación. Sólo en 2024, los beneficios por la venta de armas de Thales aumentaron un 45%.

La locomotora parada

Alemania es otro de los países que encuentra una salida económica con esta guerra. La locomotora industrial de Europa no ha levantado cabeza tras la crisis del covid y el final del gas ruso barato: su producción industrial sigue 10 puntos por debajo del nivel precrisis, y en 2024 cayó un 3%. La economía alemana arrastra dos años de crecimiento negativo, en 2023 y 2024, una situación que no se producía desde el inicio del milenio. 

Los efectos de la recesión se han dejado ver en los recientes cambios políticos en el país. Las encuestas electorales destacaban la economía y la inmigración como los principales problemas que preocupaban a la ciudadanía, y acabaron provocando el cambio de gobierno. Otro de los elementos es la disparidad creciente entre ricos y pobres, muy común en el resto de países europeos. Las condiciones de vida de muchos ciudadanos han ido empeorando, y Alemania figura entre los países líderes en indicadores como pobreza energética, con un 8,2% de su población pasando problemas para mantener caliente su hogar, frente al 20,8% en España, que lidera el ranking; y por encima de países como Polonia (4,7%), Finlandia (2,6%) o Austria (3,9%), lo que apunta directamente al incremento de precios de la energía tras el inicio de la guerra de Ucrania (el porcentaje era del 2,5% en 2019).

Elementos que ha sabido canalizar la ultraderecha para su propio interés, y que figuran entre los factores que influyen en la buena prensa de esta carrera armamentística. La crisis de gigantes como Volkswagen contrasta con el crecimiento de la industria alemana de defensa. Las icónicas empresas Thyssen y Rheinmetall AG han encadenado años de beneficios y la última está en conversaciones para adquirir la planta de Volkswagen en Osnabrück para la construcción de tanques. A diferencia de las empresas francesas, son compañías de capital abierto, con fondos norteamericanos como sus principales accionistas (Blackrock, Vanguard o FMR) y, en el caso de Thyssen, con la familia Krupp como accionista mayoritario que acompaña a dichos fondos. 

Los británicos, los grandes beneficiados del plan europeo 

Otro de los beneficiados por la espiral belicosa es Gran Bretaña. Tras un turbulento periodo de crisis abanderado por el partido conservador y el fin de la era brexit, los laboristas, liderados por Keir Starmer, han congeniado con los intereses europeos respecto a Ucrania. El primer gesto de acercamiento fue premiar a Zelensky con la primera asistencia en treinta años de un líder extranjero a la reunión del nuevo gabinete, en julio del año pasado

Starmer pasa en estos momentos por ser el socio más fiel del presidente ucraniano. Ha apoyado el envío de tropas, aviones de combate y soldados. Se acerca así a lo que Rusia asocia a una declaración directa de guerra. Recientemente sorteaba la amenaza rusa ante estas propuestas adoptando una que incluyera un contingente de “paz”. Keir Starmer afirmaba su compromiso de alcanzar el 2,5% del PIB en gasto militar. Como asegura el partido en su página web, “los laboristas pararán el caos, pasarán página, y volverán a los cimientos de seguridad nacional, fronteras seguras y estabilidad económica”. 

Siete de las cien mayores empresas de defensa en el mundo son británicas. Entre ellas destaca BAE Systems, líder en ámbitos clave del plan de rearme europeo, como misiles, sistema de defensa, vehículos de combate y transporte, o sistemas de comunicación. Aporta el 17% del total de ventas de la industria militar y de defensa europea. Eso ha hecho que Bruselas modifique la estrategia de “comprar más, mejor y más europeo” e incluir a empresas de armamento y defensa británicas en la ecuación, y a otros países como Turquía. 

Al igual que la industria alemana, las empresas británicas tienen como principales accionistas a los fondos norteamericanos. Tras las privatizaciones de Margaret Thatcher, no obstante, el gobierno británico se reservó la llamada acción de oro, que concede a este las facultades de vetar la toma del consejo de administración por parte de inversores, o la facultad de que sea un británico el presidente del consejo.

Las empresas de EEUU han sido las favorecidas de la guerra de Ucrania. Su posición en el mercado ha crecido del 35% del total de exportación de armas a un 43%

El capital financiero estadounidense: adalides de la industria militar

A pesar de la gran importancia de la industria europea, la dependencia de las empresas norteamericanas de seguridad y defensa es un hecho, y más después de la invasión de Ucrania. Entre 2015 y 2019, los países de la Unión Europea importaban un 52% del material de defensa de EEUU, y esta cifra ha subido al 64% en el periodo posterior (2020-2024), beneficiándose del incremento de importación de armas del continente europeo (aumentó un 155%), según el Instituto de Estocolmo de Investigación de la Paz. Las empresas de armamento de EEUU han sido las grandes favorecidas de la guerra de Ucrania y su posición sigue siendo dominante en el mercado internacional. Desde su inicio, su posición en el mercado ha crecido desde el 35% del total de exportación de armas a un 43%, acercándose a controlar casi la mitad del mercado internacional, según datos del instituto sueco.

Los datos recabados por CTXT no dejan lugar a dudas: de las 523 empresas de armamento a nivel global, 185 son norteamericanas. Sus compañías facturan 574.716 millones de dólares, muy lejos del segundo país, Francia, con 97.513 millones. Su principal baluarte actualmente es la corporación RTX, que se queda un poco por detrás del total de la factura de las empresas francesas, con 80.738 millones. Su división Raytheon Missiles & Defense produce los famosos misiles Patriot, tan demandados en la guerra de Ucrania. Es, a su vez, uno de los principales suministradores de armas de Israel, ya sea por venta directa, o a través del programa de financiación de armas del gobierno norteamericano con este país.

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El país norteamericano es líder no sólo a través de sus empresas de armamento, sino también a través de sus tentáculos financieros. Los fondos norteamericanos controlan la mayor parte de empresas globales de armamento. Blackrock es el principal inversor en el sector, con 542 empresas participadas. Le siguen entidades como Invesco, Fidelity o Vanguard, con centenares de participaciones en empresas clave de la industria armamentística. 

Otras de las empresas importantes es Lockheed Martin, productor del popular F-35 que usan la mayoría de países occidentales. Tras el anuncio de Trump de aumentar los aranceles, Canadá y varios países europeos plantean sustituir la compra de estos por otros similares como el Eurofighter de Airbus. Su accionista de referencia es State Street, otro de los bancos estadounidenses que domina la industria, y que es a su vez el primer accionista de RTX Corporation.

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El rearme europeo: qué se ha hecho hasta ahora 

Ante el nuevo escenario de competencia entre bloques productores, la Comisión Europea ha puesto sobre la mesa la posibilidad de compras conjuntas para los países miembros, y un fondo común para evitar problemas de suministro como sucedió en la pandemia. La posibilidad de mancomunar el presupuesto es uno de los primeros pasos hacia la interoperabilidad, es decir, que puedan generarse sinergias entre los distintos ejércitos europeos con el objetivo de alcanzar la autonomía estratégica deseada. Pues, como ya se ha puesto en evidencia, no es el gasto militar lo que diferencia a Europa de su entorno (sólo por detrás de EEUU), sino la autonomía respecto al suministro de bienes militares, y la operatividad entre los distintos ejércitos de los Estados miembros. 

Así, el 6 de marzo, tras la reunión del Consejo Europeo y el lanzamiento del plan Rearmar Europa, se ponía énfasis en la “firme voluntad de reducir sus dependencias estratégicas y aumentar sus capacidades. La base tecnológica e industrial de la defensa europea debe reforzarse en consecuencia en toda la Unión”. El plan incluye las ya citadas compras conjuntas, e incentivar a la industria europea de defensa a través de los presupuestos nacionales y préstamos del Banco Central de Inversiones, el organismo presidido por Nadia Calviño. 

Como menciona un informe del Instituto Elcano, bajo estos relatos (Rearmar Europa), “la defensa pasa a ser otro instrumento de competición y se utilizan las inversiones en defensa como un instrumento para potenciar la resiliencia del tejido industrial, el empleo y la prosperidad de las poblaciones”.

Una de las fórmulas ensayadas se puso en marcha tras la invasión de Ucrania, a finales de 2021, con la creación del Fondo Europeo de Defensa. Según el Instituto DELAS, uno de los problemas de este fondo ha sido la opacidad en las adjudicaciones y el desarrollo de programas como los aviones no tripulados dirigidos por IA. Este fondo se dedica a Innovación y Desarrollo en programas militares y, según el Instituto, más del 30% de los fondos han tenido cinco beneficiarios (Leonardo, Thales, Airbus, Saab e Indra). Un proceso de adjudicaciones y desarrollo que pone en cuestión el instituto DELAS al ser estas empresas parte del panel de expertos que ayudó a la Comisión a erigir este fondo. 

Otros, en cambio, ven estas sinergias entre empresas privadas europeas o semipúblicas y el Estado como una estrategia necesaria para el desarrollo de la autonomía. Así pues, esta conexión entre oferta y demanda sería propia de una industria oligopólica por definición con un solo comprador (los estados), que premiaría a aquella industria que desarrolla productos bajo la supervisión y dirección del Estado. 

Uno de los ejemplos de esta estrategia lo tendríamos en la empresa pública Airbus aerospace y Airbus Military, cuya matriz EADS (fundada por la francesa Matra, la alemana Daimler, y la española CASA) es controlada por los gobiernos de España (4%), Francia (10,83%) y Alemania (10,82%). Sería la más beneficiadade en estos fondos, y uno de los principales contratistas de los Estados miembros (como España). 

Tras el anunciado plan de rearme de Von der Leyen, Sánchez quiere reformular el programa Rearmar Europa y dirigirlo hacia la seguridad, y no sólo a las armas

España: un conglomerado tecnológico-militar afín

Se ha puesto el énfasis en que España estaría en la cola europea en gasto en defensa en relación al PIB. El Gobierno de Sánchez se comprometió tras la cumbre de Madrid de 2021 a alcanzar el 2% del PIB en 2029. Una cifra muy relativa, como muestra un informe de Felix Arteaga, investigador del Instituto Elcano (organismo público de estudios internacionales), pues “España cumple con creces (30,3%) el objetivo del porcentaje de inversión en equipamiento sobre el total de gastos de defensa de la OTAN (20%). De hecho, está por delante de EEUU (29,9%), Dinamarca (29,8%), Alemania (28,7%), Francia (28,4%) e Italia (22,1%)”. A su vez, el incremento del gasto militar no ha hecho más que crecer durante la última década. Entre 2014 y 2024, España aumentó su gasto un 107%. Sin embargo, este incremento se hace menos visible por el crecimiento del PIB en estos años. El investigador del Instituto ve, en consecuencia, imposible que se alcance el 2% del PIB prometido bajo el actual contexto, ya que implicaría un aumento sustancial respecto a la senda trazada en pasados presupuestos. Algo que parece difícil ante la imposibilidad de tener una mayoría que lleve adelante unos nuevos Presupuestos Generales del Estado para este año o el siguiente.

El presupuesto militar del Estado muestra un crecimiento y una concentración de empresas a su alrededor. El principal beneficiario de este sería el conglomerado europeo Airbus (49,6%), seguido por Navantia (14,2%), e Indra (5,8%). Como marca el Ministerio de Defensa en su informe anual, el objetivo del incremento en el presupuesto de defensa es potenciar la inversión en programas militares. Esto supone el “lanzamiento de nuevos programas como los buques hidrográficos, la radio táctica SCRT, el RPAS Sirtap, sistemas de mando y control, misiles Patriot o sustitución de aviones y helicópteros. Estos nuevos programas se unirán a los que están actualmente en desarrollo, entre los que destacan el vehículo 8x8, las fragatas F-110, el submarino S-80, el helicóptero NH-90, el caza de nueva generación NGWS/FCAS, los EF2000, el A400M o los satélites HISDESAT”.

Estos proyectos de I+D cuadran con los movimientos de Sánchez en el campo económico. Por un lado, el nombramiento del expresidente de Indra Marc Murtra en Telefónica –un 10% de sus acciones está en manos de la SEPI–, así como la adquisición de Hispasat por parte de Indra. Ambos movimientos han puesto sobre el tablero la apuesta del gobierno por un sector, el de las telecomunicaciones, como ámbito clave en el esquema de seguridad nacional y defensa. 

Por otro lado, Indra, controlada por el Estado (y bajo los mandos de los hermanos Escribano, que controlan el 15%, con el beneplácito de Moncloa), está dispuesta a aprovechar las nuevas inversiones para adquirir otras compañías que amplíen su competencia. Es el ejemplo de la empresa norteamericana fabricante de blindados Santa Bárbara. Indra pretende hacerse con ella para controlar la fabricación de los vehículos blindados 8x8 (ahora participa en la parte electrónica). O la ya mencionada adquisición de la empresa de satélites y telecomunicaciones, Hispasat. Una operación que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, bautizaba como “muy buena noticia para España”, pues refuerza a “una empresa estratégica en un sector clave”, refiriéndose al ámbito aeroespacial y las comunicaciones.

Todo ello dibuja un futuro que debe conjugar la necesidad operativa de los Estados europeos de controlar los proyectos de la industria militar

Tras el anunciado plan de rearme de Von der Leyen, y con una opinión pública española tradicionalmente reacia a aumentar el gasto militar, Sánchez quiere reformular el programa Rearmar Europa y dirigirlo hacia la seguridad, y no sólo a las armas. Unos movimientos que muestran la apuesta del Gobierno español por disputar el terreno de la I+D al resto de socios, y optar, con un conglomerado público-privado, a los nuevos fondos pactados en Bruselas. Estas iniciativas enlazan bien con la idea francoalemana de ligar el aumento del gasto en defensa con el empleo y el crecimiento. En ese sentido, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, defendió el crecimiento del gasto militar prometido a Bruselas por Sánchez con el argumento de que “solo en 2023, más de 120.000 personas estaban empleadas en el sector de la defensa y de la seguridad”.

Algo que, a priori, no parece chocar con el conglomerado financiero-militar estadounidense, que participa prácticamente en la totalidad de empresas europeas como importante accionista, o incluso como el mayoritario. En la propia Indra, la estadounidense Goldman Sachs supera a los hermanos Escribano en participación. También lo hacían en Telefónica antes de la entrada del Estado en el accionariado. 

En resumen, la industria de armamento europea vive su mejor momento desde la Segunda Guerra Mundial, gracias al apoyo de la Comisión Europea y el impulso del eje franco-alemán, que ve en este sector una tabla de salvación al declive de sus economías y a la legitimidad de sus gobiernos. Todo ello dibuja un futuro que, según esos gobiernos, debe conjugar la necesidad operativa de los Estados europeos de controlar los proyectos de la industria militar, con los beneficios en un sector en auge que compite con compañías norteamericanas cada vez más poderosas.

 

miércoles, 26 de marzo de 2025

25/03/2025 - LA USURPACIÓN DE LOS SIGNIFICADOS

Miquel Ramos 25/03/2025

Viva la libertad, carajo. ¿Quién no lo suscribiría? Todos y todas deseamos libertad. Pero el ultraderechista y estafador Javier Milei tiene claro que, en su lema, el del carajo, esa libertad es una carcasa vacía para la mayoría de sus ciudadanos, como estamos viendo desde que tomó el poder. La libertad como concepto abstracto no se traduce en nada material ni en ningún beneficio vital, ni en ningún aumento de derechos cuando es usada para vaciarla de contenido. Mucho menos lleva aparejada la inseparable responsabilidad para con los demás que la debería acompañar. No hay palabra más manoseada y pervertida a lo largo de la historia que esta, la libertad, usada hasta por quien estira la cuerda de tu horca.

Libertad era también poder tomarse una cerveza en una terraza de Madrid en plena pandemia de la covid, como dijo Ayuso. Ella la encarnaba en oposición al comunismo que acechaba y amenazaba con tomar las instituciones en las últimas elecciones si no ganaba. Comunismo o Ayuso. Comunismo o Libertad. Libertad era también beberse tantas copas de vino como uno considerase, como dijo Aznar ante las leyes que bajaban la tasa de alcohol permitida al volante. Libertad para abarrotar un bar en pandemia. Para conducir bañado en alcohol. Siempre hay una pulsión liberticida en aquellos que tratan de limitar tus deseos. Es el mantra de los mal llamados libertarios, a quienes me niego a regalarles tan bella palabra, hasta ahora reservada a los anarquistas y a sus anhelos de una sociedad tan libre como responsable consigo misma.

Hay muchas otras palabras y frases hechas que quedan muy bien en toda causa, pero cuyo significado dista mucho de lo que entienden unos y otros. Solo el pueblo salva al pueblo, por ejemplo, un lema de los movimientos sociales que resurgió tras la catastrófica Dana en Valencia, cuando los vecinos y las vecinas se ayudaron ante la dejadez y la negligencia de las autoridades. La extrema derecha trató de apropiárselo, de resignificarlo para arrojarlo contra el gobierno de Pedro Sánchez y el Estado como parte de su postizo discurso antiestablishment. Los mismos que hoy protegen al principal responsable de avisar a la ciudadanía para que estuviese a salvo ante el temporal. Vox ha salvado a Mazón mientras trataba de apropiarse de aquel lema. No ha sido 'el pueblo' salvando 'al pueblo'. Han sido los ultraderechistas salvando al principal responsable de las más de 200 muertes, el mismo que hoy les da una parte del pastel. Y hubo quien decidió regalarles aquel eslogan, renunciando a dar la batalla por el lenguaje, por el significado de pueblo y de salvar al pueblo. Un error tremendo. Pero no es el único ejemplo.

La defensa de la vida es otro de los marcos en disputa. Hemos regalado la palabra provida a quienes tan solo defienden fetos y embriones, y a la vez, atacan a quienes ya han nacido por cualquier otro motivo. La ultraderecha nunca ha sido provida, sino todo lo contrario: perpetran o justifican genocidios, represión y desigualdades contra cualquiera que, una vez nacido, reniega o no encaja en su modelo de sociedad. Sin embargo, hablar hoy del derecho a vivir evoca inmediatamente a la turba antiabortista coaccionando a las mujeres a las puertas de las clínicas. Otra derrota.

¿Quién no desea sentirse seguro? La libertad es no tener miedo, dijo Nina Simone. Es, por tanto, sentirse seguro. Pero ¿de qué seguridad estamos hablando? De nuevo, otro marco robado. Hablar hoy de seguridad evoca inevitablemente a la delincuencia en las calles, a que te asalten o te okupen la casa, o a que al turista le sisen el Rolex de medio millón de euros en las Ramblas de Barcelona. ¿En qué momento la seguridad ha dejado de ser, por ejemplo, tener una vivienda y un trabajo digno? Pues nada. La derecha consiguió enmarcar la seguridad en sus propios términos, eximiendo siempre lo estructural que genera desigualdades y, por extensión, muchas de las delincuencias que hoy se presentan como desvíos morales. Aderezadas, además, con ingredientes culturales o raciales, un clásico del argumentario reaccionario y racista de todos los tiempos.

Esta semana, la policía metropolitana de Washington DC advertía que estaba investigando los ataques a los Teslas, la marca de Elon Musk, como delitos de odio. Coches discriminados porque la marca pertenece al hombre más rico del mundo y mano derecha de Donald Trump en su cruzada antiderechos. La última aberración respecto al uso perverso de los delitos de odio para proteger al privilegiado, al fascista, al mayor difusor de odio. Algo a lo que en España nos acostumbramos tan pronto como aterrizó esta legislación, usada por los ultraderechistas contra los antifascistas, contra quienes se plantan ante su odio y su maldad. La última: varios estudiantes investigados por protestar ante una charla ultra en la universidad, acusados de delito de odio. Otra usurpación del significado, tan aceptada ya incluso entre supuestos demócratas que aterra.

Cientos de miles de argentinos salieron anteayer a las calles para recordar el terrible golpe de estado de Videla, para honrar a sus víctimas y desafiar la reescritura que el nuevo gobierno pretende hacer de su historia. Nada nuevo. Es el habitual empeño neofascista, imponer un relato alternativo a lo que sus padres ideológicos perpetraron. En Alemania, en Italia, en España, en Argentina o donde sea. Todo negacionismo de la historia, que hasta hace poco atribuíamos tan solo a los apolillados franquistas y a los revisionistas del Holocausto que negaban la existencia de las cámaras de gas, cobra hoy un carácter de Estado, con figuras como Milei y sus homólogos en el mundo asaltando no solo las instituciones, sino también el significado de las palabras y la propia historia.

Ante la ofensiva reaccionaria en todos los frentes, ninguna trinchera admite deserción. Tampoco la semántica. Regalar el significado de las palabras, situarse en posiciones equidistantes y supuestos centros virtuosos, donde verdad y mentira son tan solo opiniones enfrentadas, es una de las principales derrotas de nuestro tiempo.

El politólogo Elvin Calcaño recordaba ayer en X a Koselleck cuando decía que los conceptos políticos se politizan e ideologizan con la distancia del tiempo. Y nos recordaba que hoy “pasa lo mismo con el significado de esas dictaduras: se ha ideologizado y, así, para las actuales subjetividades derechizadas y manipuladas desde algoritmos de redes sociales pueden representar lo contrario de lo que fueron. Hoy es fácil reescribir la historia porque ya no hay marcos comunes de referencia; de manera que se ha eliminado la frontera entre verdad y mentira,” decía muy acertadamente sobre esta ofensiva revisionista de Milei.

El robo de la historia, la usurpación de las palabras y de los marcos es hoy el principal frente de batalla de la reacción antiderechos. De quienes pretenden dar marcha atrás en toda conquista social y política. Una de las principales derrotas de nuestro tiempo es haber aceptado el juego, considerar que todo es debatible, también tu vida y tu dignidad, y que la verdad depende del punto de vista, y no de hechos objetivos. Si abandonamos esta disputa, si no peleamos por el significado de cada palabra, por la verdad de los hechos y de la historia, todo será mucho más fácil para quien pretende repetirla. Si no se pelea por el marco, el futuro instalará inevitablemente toda la mentira reaccionaria. Porque no basta con saber que uno dice la verdad o defiende una buena causa. Hay también que saber mantenerla y explicarla. Y no regalar nunca ni una bandera, por mucho que algunos se limpien el culo con ella y luego la enarbolen como su principal insignia.

26/03/2025 - MÁS MADERA, ESTO ES LA GUERRA

Comentario: De acuerdo con José Antequera en casi todo, pero no en todo, sencillamente, porque no es de recibo que los rusos vayan a invadir Europa. Si esa Sra. alemana lo que quiere es meternos miedo para que desembuchemos unos cuantos miles de millones de euros y sus empresas y las de los yanquis de armamento se forren y ella también con sus presuntas comisiones, va dada. El miedo es libre, pero estamos muchos que no tenemos miedo y nos resbala eso de que los rusos -que nunca nos han hecho nada que no sea poner ¡6.000.000 de muertos para que media Europa tenga eso que llaman democracia- tengan intenciones, como ese yanqui de pacotillas con Groenlandia, de invadirnos así de un plumazo.

Si algún día, poco probable, se desencadena una guerra, iremos todos por delante, chinos, rusos, americanos y, por supuesto, europeos (con España, cómo no, incluida en el desaguisado). Mas, de momento, lo que hay que hacer es no poner ni un euro para un rearme que sólo interesa a las ya dichas empresas de armamento y a los/las previsibles comisionistas.

Un clima prebélico como no se respiraba desde la Segunda Guerra Mundial impregna a todos los países del mundo

José Antequera 26/03/2025

Tras liquidar y enterrar el Derecho internacional, instaurando el tiempo de la ley de la jungla, del más fuerte y la guerra de todos contra todos, China reclama su parte de la tarta global. El gigante asiático mira con ambición a Taiwán y aguarda el momento de darle el zarpazo a la isla. Si el magnate neoyorquino anhela plantar las barras y estrellas en Groenlandia, con un par de hamburgers, ¿qué impide a los chinos hacer lo propio en un territorio que considera suyo? Nada. 

Un clima prebélico como no se respiraba desde 1945 impregna al mundo entero. La guerra eterna de Ucrania, el exterminio del pueblo palestino, los países árabes organizándose para la Yihad... Y ahora también China. Los informes de inteligencia apuntan a una posible invasión de Taiwán antes de 2027. Y el Gobierno taiwanés ha puesto en marcha maniobras militares, lo que se conoce como “estrategia del puercoespín”. Cuando se ve en peligro, este animal despliega sus pequeños pinchos para disuadir a los depredadores más fuertes. “El dolor de pisar las púas se convierte en el principal impedimento para aplastarlo”, asegura el diario local Taipei Times en un artículo editorial. En realidad, tal estrategia no es más que un ingenuo y cándido intento de los taiwaneses por demostrar su orgullo herido, por reforzar el espíritu de unidad nacional y por canalizar el pánico ante los planes bélicos de Pekín. Cuando Xi Jinping dé la orden de atacar, los soldados de Taiwán parecerán soldaditos de plomo al lado de la formidable y feroz maquinaria china. Y las patrulleras locales barquitos de papel. No será una invasión, será un paseo militar.

El régimen capitalcomunista de Xi no hace más que lo que ve hacer al niño malcriado Trump. Coger lo que más le apetece en cada momento. Si al nuevo presidente norteamericano le pone quitarles el canal a los panameños, lo hace; si le da por meter los marines en México y Canadá, no ve reparos; y si le entra la venada de tirar un par de misiles en el Yemen, no hay problema. Trump ve el mundo como un inmenso solar de su propiedad donde poder construir muchos chalés para los ricos y colonos de MAGA. Es la política internacional como suculento negocio inmobiliario. Gilismo en Wall Street (Jesús Gil fue un pionero, un visionario del pelotazo político). El problema es que los chinos no son tontos, al contrario, son los más listos de la globalización, unas fieras del plasma y los dueños de facto del planeta, ya que, sin sus chips, robots, motores baratos e inventos informáticos, la civilización occidental colapsaría sin remedio. Xi Jinping tiene el mando a distancia de la historia y si le da al interruptor de apagado colapsa la economía mundial. Si China estornuda, el trancazo en Occidente puede ser antológico. Trump no es consciente de nada de esto porque no lee libros (en realidad, no lee nada que tenga más de cuatro letras, los balances de la Bolsa para ver si se hunde Tesla, la empresa de su amigo Elon, y poco más) y esa visión yanquicéntrica de la vida le pierde. Trump es un señor del siglo XIX, un esclavista colonial, un bóer de manual, y cree que a un chino se le puede engañar como a un ídem, tal como decía aquel dicho racista salido de la Union Pacific, la empresa que abrió el ferrocarril al Oeste con la sangre y el sudor de miles de asiáticos explotados. Sobre esa realidad despiadada, injusta y cruel, se construyó el imperio yanqui, el nuevo imperio romano condenado al desplome cual gigante con pies de barro.

Esa visión distorsionada del cateto de mente obtusa es la que puede llevar a Trump a hacer realidad su sueño más húmedo: un combate a muerte con China. Menospreciar el inmenso poder del régimen de Pekín puede traer nefastas consecuencias, no solo para el futuro de Estados Unidos, sino para toda la humanidad. En las redes sociales circula una declaración de Mary Anne Trump, madre del susodicho, quien, tiempo atrás, advirtió de las pocas luces de su hijo. “Sí, él es un idiota con sentido común cero y sin destrezas sociales, pero es mi hijo. Espero que nunca se meta en política. Sería un desastre”. Vaya por delante que la cita puede ser un bulo o fake, ya que no hay evidencia de que la señora Trump soltara esa frase, aunque vista la catadura del ceporro, no nos extrañaría nada que lo hubiese dicho.

La llegada al poder del millonario de Mar-a-Lago ha instaurado la guerra en sus diferentes acepciones como forma de relación humana. Guerra cultural, guerra religiosa, guerra arancelaria y, por supuesto, la guerra de siempre, esa que parece cada vez más cercana. La amistad de Trump con Putin no puede traer nada bueno. Von der Leyen pide a los europeos que se hagan cuanto antes con el kit de supervivencia por si a Rusia se le ocurre obsequiarnos con sus ojivas nucleares. Sobrecoge la frivolidad con la que la presidenta de la Comisión, y los prebostes de la UE, tratan el asunto del Apocalipsis. Las tiritas, latas de atún, pilas y botellines de agua de la señora Ursula nos servirán para bastante poco llegada la hora del Fin del Mundo. Primero el esperpento, luego el espanto. Primero el trumpismo con el satánico payaso Pennywise activando la palanca de la guerra, después lo grotesco como paso previo a la barbarie. ¿Nos tratan como a borregos, como a niños a los que engañar con cuentos infantiles o como simples números? Cualquiera de las tres interpretaciones resulta de lo más siniestro. De la decadente democracia del hombre blanco emerge un lejano imperio amarillo que reclama el poder total. Si Trump les toca el bambú a los chinos estamos perdidos. Más madera, esto es la guerra, como dijo Groucho. Pues todos al súper, que se agota el kit.

 

domingo, 23 de marzo de 2025

23/03/2025 - TIERRAS RARAS ENSANGRENTADAS

David Márquez 23/03/2025

Ucrania ya no es objetivo como granero, sino como depósito de tecnomateria prima: qué realidad más elocuente: prioridad del chip frente al pan: doctrina a sangre de ese grupo de industriales y «grandes empresarios» pertrechados con bombas, medicinas, paneles solares y marionetas disfrazadas de dirigentes políticos, que está tomando el control del planeta, de las tierras, para su inmisericorde explotación, porque el Mercado, su Sagrada Escritura, así lo ordena, y puesto que la coyuntura comercial reclama toda clase de metales pesados y demás basuras como elementos valiosísimos, que cotizan de lo más alto, ya que son la materia prima de las prótesis y pantallas que el ganado humano cree precisar para la supervivencia, otorgándole infinita mayor atención que a la calidad del aire, el agua, la comida, sin conocer siquiera el mismísimo fin de todo ese neurótico protocolo de insanas maniobras de autorretrato, comentario, desplazamiento y demás «obligaciones» sociales auto-cretinamente-impuestas.

En último y primer término, tú, ciudadano, que no das descanso a la pantallita en veinticuatro horas, al igual que tu pareja y tus niños y tantos millones de consumidores desesperados por actualizar sus prótesis para todo, sus «dispositivos inteligentes», inquietos ante la idea de «no disponer aún» de otra pantalla lo suficientemente grande, otra conexión, más y más prótesis auxiliares; tú y el resto, sois responsables, con vuestra colaboración, del pico en bolsa de los productos cuya materia prima descansa en «tierras raras». Y ya veis a dónde conduce la glotonería de esos gigantes industriales sin alma ni tripas: guerra, neocolonialismo, saqueo, envenenamiento del aire, el agua y la comida, procesada o no, que os metéis en el cuerpo, todo convenientemente aceptado gracias a la apropiada y constante dosis de opio-tele: series adoctrinadoras, telediarios basura, tecnociencia para tecnoidiotas (más idiotas que el tonto con su tiza), idiotez artificial para burros (I.A); todo aceptado en paralelo a una merma galopante de integridad, análisis, na-tu-ra-li-dad y valentía, en oposición al desenfrenado aumento de egolatría, ceguera consumista, yoísmo conservador de lo mío para mí y los míos y punto. Los estudiosos del Mercado y sus ingenios tecnológicos analizan conductas de consumo para adaptarse a tu navegación compulsiva y machacar hasta que comulgues: «este es el camino, lo estoy haciendo bien, como todo el mundo, no hay otra».

Las pantallas, la atención privilegiada que millones de consumidores otorgan a sus jetas, a sus «perfiles», los cuales han de actualizarse inmediatamente bajo pena de… no sé (¿por qué lo hacéis?); la continua tensión por lo que otros ven, dicen, tienen, comentan, la indignación incluso (¡de locos!) por lo que alguien «parece insinuar», la idea, exitosamente inculcada de que «hay que» viajar, adquirir un nuevo dispositivo, actualizar los «antiguos», renovar incansablemente las posesiones y el look y el «outfit», tragarse y creer TODO lo que un mal llamado «informativo» (financiado por el Mercado) quiera vomitarte encima para que aceptes, calles y compres, todo lo anterior, en definitiva: tus hábitos y «necesidades», mo-de-lan tu conducta, y piden, para ti, los tuyos y los industriales dirigentes, en este momento de la historia, en primer y último término, tierras raras.

A cuatro patas y trabadas las manos a la espalda, los ponía yo, a esos grandes empresarios «modelo de éxito», en el hoyo más tóxico de sus minas, a tragar hasta hincharse, con todas sus bombas, sus guerras, sus «medicinas», sus satélites: con toda su irracionalidad: Koyaanisqatsi es la palabra.

 

viernes, 21 de marzo de 2025

21/03/2025 - VA DE JUSTICIA... Y ELECCIONES

Sin ninguna duda, hablar o escribir de Justicia resulta un tanto complicado, en razón de que como en todas las profesiones -y en esa más- hay de todo como en “la viña del Sr.”. Jueces -y juezas, claro- que hacen justicia de manera imparcial, pero, por desgracia para los de siempre, los de a pie, son los menos. He podido comprobar in situ como una jueza impedía a un denunciante que hiciera unas preguntas a los denunciados (dos municipales que entraron en una casa sin ninguna orden judicial y amenazaron a una persona e intentaron agredirla por negarse a recoger una documentación de la Alcaldía que, para colmo, no era para él), a pesar de que legalmente (lo dice la Ley y lo saben todos los jueces y fiscales) el denunciante en un juicio tiene la palabra al final del mismo que ni la juez ni el fiscal (fiscala en el caso que yo contemplé) pueden impedir si quieren ser imparciales. Todo terminó con la juez diciendo al denunciante: ¡¡¡Vd. no pregunta aquí nada!!! Y los dos policías municipales (¿sicarios del Alcalde?) absueltos, como no podía ser de otra forma en una jueza de esas que tanto presumen de imparcialidad. 

En otra ocasión comprobé como unos Sres. Ilustrísimos Magistrados de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (podría decir sus nombres si hiciera falta) resolvían un caso quitándole la razón al denunciante y dando por bueno el “DON DE LA UBICUIDAD”, tanto del denunciante como de la persona que había tratado de entregarle una documentación -falsa, probablemente- en dos lugares distintos a la misma hora exactamente, y negarle así lo que sus abogados consideraban que le pertenecía sin ningún tipo de lugar a dudas, pero ante su asombro, los Ilustrísimos dictaron sentencia que debería estar en los libros de la Universidad… como caso ejemplar de justicia bien impartida.

Sigo, pero ya no cuento más casos, que podría hacerlo, pero por hoy vale ya. No obstante, en mi blog: (https://www.blogger.com/blog/post/1696652364015469119) pueden encontrar más de un escrito sobre justicia si se quieren molestar un poquito.

Ni que decir tiene, hay “otros” jueces -jueza, en este caso- que tras dar una sentencia se volvió atrás cuando servidor le demostró que estaba equivocada, y lo hizo sin ningún tipo de complejos. Eso sí que es justicia imparcial y no los dos relatos anteriores.

Por cierto, ya veremos en qué queda lo del hermano de Pedro Sánchez que todavía está en procedimiento y la jueza que lo lleva, al parecer, no da su brazo a torcer, y en el que, al parecer, está “investigado” el Alcalde de Castuera, Francisco Martos, por sus presumibles intríngulis con David Sánchez cuando era Diputado provincial. Esperemos que la sentencia -si se produce al fin- no sea como la del Tribunal Supremo de hace algo así como un mes y en la que Francisco Martos ha sido absuelto de un caso de ACOSO LABORAL CON DAÑOS que, según se dice en el pueblo, estaba más que claro su acoso, que ya fue sentenciado con cárcel antes de ir al Supremo. Sólo añadir que Castuera, con este Alcalde, está, como decíamos de pequeños, “tocada” y “hundida”, próxima a convertirse en una Aldea sino hay cambio político que lo evite. Y el cambio que pudiera llegar, me da que no lo va a evitar porque será más de lo mismo. En fin…

Leyendo un artículo sobre la Judicatura de un articulista, para mi genial, he recordado los escritos sobre el tema que “me he visto obligado a escribir”. Y en mis muchas divagaciones, he pensado que La Justicia -La Judicatura más bien- debería presentarse a las próximas Elecciones Generales. Sí, porque así los españoles tendríamos una oportunidad más de elección, un partido más al que poder emitir nuestro voto. Por supuesto, obviamente, un partido bastante más serio que los actuales. Digo esto, porque, después de leer, no sólo a un articulista, sino a dos, lo de La Justicia en España es algo inaudito, algo que es difícil encontrar en otros países si exceptuamos a los Estados Unidos de América (USA, o Yanquilandia, como se le suele llamar últimamente) donde con dinero de sobra, se puede retorcer la justicia todo lo que se quiera y más, y si no que se lo digan a su actual Presidente, el Sr. de los Sres. Donald Trump.

Presuntamente (que no quiero historias), La Justicia, ha “degenerado” (salvo excepciones puntuales, como he señalado antes) de tal manera que -en España, al menos- está pudriendo la política hasta el punto de que trae recuerdos de aquello de La Inquisición. La política de derechas, evidentemente, la del Partido Popular y la del PSOE, que viene a ser aquello de “tanto monta, monta tanto”, aunque, indudablemente, el Partido Popular, en esto de la inmundicia, lleva ventaja al PSOE. Sencillamente, porque los Jueces consideran, erróneamente, a los “socialistas” como un partido de izquierda. Y de izquierda real (para bien o para mal) sólo quedan Podemos y IU (los de las subidas del SMI, la creación del IMV, las subidas de las pensiones, etc., etc.) que, como es bien sabido, han sido vilmente defenestrados y poco pintan ya en eso que llaman algunos Democracia, que no es sino una vulgar Plutocracia en mi modesta opinión. Aunque no hay que olvidar que Podemos aún colea, y es posible que, cuando menos se lo esperen algunos, se levante y vuelva a andar. Hay mucha gente que no han dado “LA GUERRA” por perdida, que creen que sólo se ha perdido “UNA BATALLA”. Ya veremos en qué queda la cosa, porque son muchos los que no se han rendido aún, y ahí están dando lata en el Congreso a pesar de ser sólo unos cuantos.

Es cierto que La Judicatura tiene una gran implantación en el País, son innumerables los Juzgados en toda España, eso es innegable. Palacios de Justicia los llaman en algunos pueblos, caso de Castuera (Badajoz) -desde donde escribo esto- que sólo tiene ya algo más de 5.000 habitantes y bajando ese número cada día que pasa. Y claro, con tan importante implantación no les sería nada difícil concurrir a unas Elecciones.

Pero, al margen de utopías electorales, lo cierto es que La Justicia, como dijo el Juez Marchena cuando era Presidente del CGPJ, se está quedando sólo para los robagallinas. Habrá que pensar sino será cierto eso de que “la tiranía surge de forma natural a partir de la democracia”, porque como dijo Freud: “los malvados no tienen reparos y actúan independientemente de las consecuencias morales”. Algo que está ocurriendo en nuestro país últimamente cuando La Justicia se pone en marcha por algo sin importancia contra quienes, para ellos, están cometiendo algún delito sin pruebas que lo puedan demostrar. Olvidando, que el primer requisito de la civilización es La Justicia, porque sin Justicia no puede avanzar una civilización. Y está más que claro: la civilización actual se está empobreciendo por motivos judiciales en casi todo el mundo, no sólo en España; y si no miren como está el todopoderoso USA, donde La Justicia está desaparecida prácticamente al igual que en otros muchos países que se tienen por muy progresistas.           

Olvidando, por un momento, los múltiples casos de los jueces españoles contra miembros del PSOE en la actualidad (el PP quiere llegar a gobernar sin haber movido un dedo y sólo con la ayuda de La Judicatura), y la, presumible, DEGENERACIÓN JUDICIAL llevada a cabo contra Podemos para su total eliminación de la política (aunque no totalmente conseguida, al parecer), hay que recordar que hasta este año 2025 la Audiencia Nacional tiene que juzgar ¡27 casos! de corrupción del Partido Popular, y que el Juez García Castellón ha sobreseído ¡275 causas! Vinculadas con el PP, según un Sr. llamado Miguel Ángel de la Cruz.

De tal modo, que está más que claro que si se creara un partido político-judicial (reitero, algo utópico en buena lógica) la corrupción actual -que no es poca- se vería, presuntamente, incrementada ostensiblemente, aunque es muy posible que ese partido obtendría muchos votos. De la política y de las injusticias se vive muy bien en este país… y en todos.

Quiero, para terminar este humilde escrito, referirles algunas frases famosas, o de famosos, sobre La Justicia, o, cuando menos muy cercanas. Son estas: De Antonio Machado: “es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”; de Marshall McLuhan: “la indignación moral es la estrategia tipo para dotar al idiota de dignidad”; de Federico II de Prusia: “ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar”; de G. Bernard Shaw: “cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber”. ¡Hasta pronto!

 

Fdo.: Ángel Morillo Triviño

En Castuera, a 21 de marzo de 2025

 

21/03/2025 - PEDRO sÁNCHEZ Y EL PENALTI DE JULIÁN ÁLVAREZ

Comentario: No voy a entrar en el análisis de José Antonio Gómez, que, sin lugar a dudas, es muy ilustrativo y les recomiendo que lean detenidamente. Pero, lo del penalti de Julián Álvarez es algo que requiere una sencilla aclaración: Esa regla que el Real Madrid, por medio de su entrenador, está tergiversando (salvo que se refiera a que los madridistas tienen como las mujeres “la regla” periódicamente… siempre a su favor) dice -resumiendo el extracto del artículo 14- así: “el balón estará en juego en el momento en que se golpee y se desplace con claridad”. De tal modo pues, en el de Julián Álvarez el balón no se desplaza nada. ¡¡¡Aclarado el atraco!!! Como ya ha ocurrido en múltiples ocasiones, la última con el gol en fuera de juego en el partido de ida que supuso la victoria madridista, y que de haber sido anulado habría supuesto su eliminación. ¡¡¡Hala Madrid!!!

Los últimos movimientos del PSOE en distintas materias han dejado solo al principal partido de la coalición de gobierno, lo que deja abierta la puerta a ejecutar la acción política que los socialistas no quieren pero que es lo que necesita España

José Antonio Gómez 21/03/2025

Pedro Sánchez se encuentra en la situación más comprometida de sus años de gobierno. No se trata de las presuntas tramas de corrupción que se están dirimiendo en los tribunales, sino de una cuestión meramente política. Está en la misma soledad que el lanzador de penaltis en la tanda final. Como Julián Álvarez en el partido de Champions League antes de que su lanzamiento fuera anulado por un claro doble toque que el mismo jugador argentino reconoció a sus compañeros con un evidente «puede ser».

La realidad es que el PSOE Sánchez se están quedando solos. De momento sólo les salva sacar la chequera para aumentar los activos del partido de un prófugo de la justicia. Sin embargo, el dinero no lo paga todo.

Hay demasiados asuntos en los que el Partido Socialista (ahora ya sólo Sanchista) se halla en la más absoluta soledad. En primer lugar, tiene el enfrentamiento con todo el arco parlamentario por la decisión de la ministra de Hacienda de que los trabajadores que perciban el salario mínimo paguen IRPF cuando, hasta ahora, estaban exentos.

Más allá del infame castigo tributario que supone atacar a los que menos cobran mientras no se atreven a atacar la evasión y la elusión fiscal de las grandes fortunas y las grandes empresas, esta decisión ha dejado solo al PSOE en su defensa e, incluso, llegó a provocar que se haya recurrido de manera unilateral a un privilegio del gobierno de vetar iniciativas y evitar que se debatan y se voten. Esto iguala al PSOE con el movimiento ultra MAGA de Donald Trump.  

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Esto ha provocado que los propios socios de gobierno hayan afirmado, a través de la vicepresidenta Yolanda Díaz, que «cuando alguien acude a un veto es que ha fracasado en su política». Además, ha señalado que su formación levantará ese veto a través de los órganos democráticos para que el Congreso pueda debatir y decidir sobre si los perceptores del SMI deben o no deben tributar. «Si la Cámara después dice que los trabajadores con esta renta exigua tienen que tributar, lo ha dicho el pueblo español. Pero nosotros vamos a levantar ese veto», ha señalado Díaz.

Por otro lado, se encuentra la cuestión migratoria, en la que el PSOE también se ha quedado en minoría. La cesión ilegal, porque la soberanía de fronteras es exclusiva de la Unión Europea, de las competencias de migración y control de fronteras a Cataluña ha provocado que la izquierda haya anunciado su voto rotundo, sobre todo porque el pacto se realizó con la formación de extrema derecha supremacista catalana que ha reivindicado la superioridad del catalán sobre el resto de los ciudadanos.

A esto hay que añadir, además, que se haya pactado el reparto de migrantes menores no acompañados y que a Cataluña se le haya dado el menor número mientras a las comunidades del Partido Popular se les haya repartido el mayor número.

Otra cuestión que deja a Sánchez solo es todo lo relacionado con el incremento presupuestario para defensa que está estudiando la Unión Europea y que exige Donald Trump a sus socios de la OTAN. En este punto, sólo cuenta con el apoyo muy condicionado del Partido Popular. Todos los socios parlamentarios se oponen a ello. A esto hay que añadir la alergia a debatir en el Congreso que tiene Pedro Sánchez, más allá de sus participaciones de media hora en las sesiones de control que, por cierto, cada vez son menos porque la agenda internacional del presidente suele estar muy ocupada en los días en que tiene que acudir al Parlamento. Nada es casual, aunque pueda serlo.

A pesar de esto, Sánchez está ante la gran oportunidad de su vida política que sólo será posible hacerla efectiva si se pone a trabajar de la mano de Alberto Núñez Feijóo. En el escenario actual, es fundamental tomar ejemplo de lo sucedido en Alemania. Ni Sánchez va a dejar de ser socialdemócrata ni Feijóo abandonará el conservadurismo liberal. Se trata de elevar las expectativas y comenzar a explorar el terreno de la política con mayúsculas.

Los hombres de Estado hacen eso: primero España, luego los partidos y después las personas.

Uno de los principales puntos positivos de una coalición entre el PSOE y el PP sería la estabilidad política, sobre todo en un momento en el que la fragmentación política dificulta la formación de gobiernos sólidos. Una coalición entre los dos partidos más grandes proporcionará una mayoría parlamentaria robusta, lo que facilitará la aprobación de leyes y la implementación de políticas, reformas y pactos de Estado a largo plazo. Esta estabilidad, evidentemente, será muy beneficiosa tanto para la economía como para la confianza de los ciudadanos en sus instituciones.

Además, se alcanzarán consensos en políticas clave que requieren soluciones a largo plazo. Temas como la educación, la sanidad, las políticas sociales y las reformas económicas se abordarán de manera más integral y eficiente. Además, se hará más fácil la implementación de políticas que reflejen un equilibrio de intereses y valores, beneficiando a una mayor parte de la población y acabando con la crispación.

La entrada de los extremos ideológicos en el Parlamento con una importante presencia y siendo claves para la gobernabilidad ha derivado en un fenómeno como la polarización política. Una coalición entre el PSOE y el PP contribuirá a reducir esta polarización, promoviendo, si se hacen bien las cosas, un clima de diálogo y cooperación. Esto no solo beneficiaría al sistema político, sino también a la sociedad española en su conjunto, fomentando un mayor entendimiento y respeto entre ciudadanos con diferentes inclinaciones políticas. Además, en el caso de que este pacto se implemente de manera adecuada, el incremento progresivo de la prosperidad de las economías familiares derivará en la pérdida de apoyos de las fuerzas populistas de extrema derecha y de extrema izquierda.

Las reformas estructurales son esenciales para el crecimiento y desarrollo de cualquier país, pero a menudo resultan difíciles de implementar debido a las divisiones políticas. Por eso, en el momento actual, es crucial la conformación de la coalición entre el PSOE y el PP, para superar estos obstáculos, permitiendo la implementación de reformas necesarias en áreas como el mercado laboral, la fiscalidad y la administración pública. La colaboración entre ambos partidos garantizará que las reformas se lleven a cabo de manera efectiva y con el consenso necesario para su sostenibilidad. Se logró en el pasado, ¿por qué no se puede conseguir en el presente?

Es evidente que no es una tarea fácil poner de acuerdo a los dos grandes partidos a la hora de conformar una coalición de gobierno. Nunca se ha hecho desde la restauración de la democracia en 1977, pero tampoco se había implementado un gobierno de coalición y, a día de hoy, España lleva contando con un poder Ejecutivo formado por dos fuerzas políticas desde hace 5 años.

Las diferencias ideológicas y de políticas entre ambos partidos podrían generar tensiones y dificultades en la gestión de gobierno. Además, la base electoral de cada partido podría ver con desconfianza una alianza con su oponente tradicional. Para que una coalición tenga éxito, sería necesario un compromiso genuino y un enfoque pragmático hacia la cooperación absoluta durante lo que resta de legislatura.

Alguien podrá pensar que las diferencias actuales son insalvables. Sin embargo, un análisis de los programas electorales indica que hay muchos puntos de encuentro como para conformar un buen pacto de gobierno.

Ambos partidos reconocen la importancia de fomentar el crecimiento económico y la creación de empleo. En sus programas, tanto el PP como el PSOE proponen medidas para apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PYMES), que son el motor de la economía española y la mayor fuente de creación de puestos de trabajo.

La educación es otra área donde los programas del PP y el PSOE muestran coincidencias significativas. Ambos partidos abogan por una mejora en la calidad del sistema educativo español, con el objetivo de garantizar una formación integral y equitativa para todos los estudiantes. Los cuestionamientos que pueda haber sobre quién gestiona esa educación es un obstáculo perfectamente salvable.

A pesar de sus diferencias ideológicas, el Partido Popular y el PSOE tienen importantes puntos de encuentro en sus programas electorales para llegar a un acuerdo de gobierno. Estas coincidencias reflejan un compromiso común para abordar cuestiones fundamentales que afectan a la sociedad española, como la economía, la educación, la sanidad y la transición ecológica. Reconocer y aprovechar estas áreas de convergencia puede facilitar el diálogo y la cooperación entre ambos partidos, contribuyendo así a la estabilidad y el progreso del país. La colaboración bipartidista en temas clave es esencial para el desarrollo armonioso de España y para atender las necesidades de sus ciudadanos y, sobre todo, mejorar sus vidas.