Me van a perdonar tres veces: por empezar hablando
de fútbol, por el título en inglés, y por dividir este escrito en dos partes;
esto último para que nadie se atragante demasiado pronto y deje de leer
pensando que va sólo de fútbol, aunque ya se sabe lo que pasa con la prensa
deportiva, se lee -en mi modesta opinión- más de lo debido, y el fútbol acapara
titulares a la más mínima.
“Respect” figura en las camisetas de los futbolistas
de todos los equipos. Mas, antes de nada, hay que decir que “respect” se
traduce al español como “respeto”, y se refiere a la consideración, admiración
y valoración hacia algo o alguien. Significar que la Declaración Universal de
los Derechos Humanos de 1948 (mi año de nacimiento, ya ha llovido) establece
los derechos del individuo y, entre ellos, el derecho a la protección de la
vida privada. Y que, entre los pensadores, la afirmación que ha alcanzado más
peso o influencia es la incluida en la filosofía de Kant, que dice que a todas
las personas se le debe respeto por el simple hecho de ser personas, o, dicho
de otra forma, por ser seres racionales libres. Kant señaló que era preciso
enseñar a temprana edad a los niños el respeto y consideración del derecho de
los demás. Algo, esto de Kant sobre los niños, que la mala educación recibida
durante el periodo democrático y el adoctrinamiento político hacen de España un
país, solamente, un poquitín diferente en la actualidad en un porcentaje muy
alto de casos, siempre contando que hay una gran cantidad de jóvenes y de menos
jóvenes que muestran una esmerada educación y un gran respeto por los demás y,
sobre todo, por los mayores, pero...
Pues que le hablen de respeto a esa “escoria” de gallinas (uno a uno no tendrían agallas para enfrentarse a nadie que no sea una persona mayor indefensa) de Vox que están tratando de amedrentar a los ciudadanos de Torre Pacheco y que pretenden expandir por toda España la famosa “noche de los cristales rotos” del nazismo alemán del Tercer Reich. Aunque aquí no va a colar, porque el clientelismo del PSOE y del PP es muy difícil de derrotar mientras esté vigente la LOREG; y si no triunfó el 23F, crudo lo van a tener, aún a pesar de que las fuerzas del orden estén “siendo muy condescendientes” (no olviden los escraches a Pablo Iglesias y a su familia por los ultras durante meses en Galapagar sin que nadie moviera un dedo) con este atajo de parásitos y maleantes, mientras apalean sindicalistas a la más mínima, y sino que se lo digan a los gaditanos del metal, con más detenidos -cuando escribo esto- que en Torre Pacheco.
Bien, pues empezando por el deporte rey ya en casi
todo el mundo, el fútbol, el respeto es algo que se pasan por donde todos
sabemos la mayoría no sólo de los futbolistas, sino todo lo que al fútbol hace
referencia. ¿Se acuerdan de los De Felipe, Benito, Camacho, Sanchís, Sergio
Ramos, etc. etc. que implantaron el terror entre los delanteros contarios con
una total falta de respeto? O, ¿qué me dicen de ese alemán, Rüdiger, que se
aprovecha cada día que juega de la falta de respeto debido a la parcialidad de
los árbitros cuando arbitran al todopoderoso Real Madrid? Fíjense ahora, por
ejemplo, en ese futbolista del Real Madrid, Dani Carvajal, que no muestra el
mínimo respeto por el contrario y, por menos de nada, le sopla una toña en
cualquier parte del cuerpo al primero que se le acerca, como ocurrió en el
partido contra el PSG del mundialito ese de Clubes que se ha inventado la FIFA (esa
Organización que es capaz de manipular un video de un partido para darle la
razón al “protegido”) faltando al respeto a todos los Clubes, pues si analizan
el calendario y los grupos verán que ha sido una vulgar tomadura de pelo;
aunque, cosas del fútbol, le ha salido, como vulgarmente se dice, “el tiro por
la culata”. Y no digamos ya lo ocurrido al final de la Final, con una tangana
entre futbolistas, y con el entrenador del PSG que, al parecer, perdió los
papeles y fue faltando al respeto a todo el que se le ponía al alcance, dejando
claro que eso de perder no estaba en su cabeza, ni, por supuesto, ningún tipo
de respeto hacia nadie. Bueno, en el próximo agosto comienza la Liga en España,
y ya pueden Vds. comprobar, si miran el calendario, como en la primera jornada
hay una clara falta de respeto hacia algunos de los clubes participantes. Vamos,
lo mismo de cada año: yo en casa; tú fuera, ¡a viajarrrrrr! Mejor dejamos el
fútbol… pero sin dejar de reconocer que lo de la falta de respeto de los
jugadores no se da sólo en el Real Madrid, sino en otros muchos clubes de todas
las divisiones, aunque el Club blanco sea el mayor exponente sin ningún género
de dudas, en parte debido a la manifiesta parcialidad arbitral con sus
jugadores…al igual que con la de los jugadores del Barça por el mismo motivo,
claro.
No me quiero alargar demasiado en esta primera parte,
por lo tanto, sólo diré algo de la cortesía y la tolerancia para luego
señalar una enumeración de faltas de respeto que se producen frecuentemente en
nuestro querido país, pero eso será en la segunda parte de este escrito.
La cortesía abarca
un conjunto de comportamientos sociales entre individuos de una misma sociedad
orientados a expresar reconocimiento a los demás y consistentes en expresarse y
actuar con respeto hacia los demás. La Cortesía es generalmente un reflejo de
los buenos modales.
Significativamente distinta de la noción de respeto,
la tolerancia es una actitud consistente en admitir en otra persona una
manera de pensar o de actuar diferente de la que uno adopta. Se trata en
realidad de respetar la libertad de los demás en cuestiones de opiniones,
creencias o normas de vida; desechando, obviamente, los comportamientos de esa
“escoria” de VOX, en razón de su manifiesto incivismo, sus actos de vandalismo
y déspotas soflamas. Por cierto, ¿entre esos ocho millones de migrantes que
piensan deportar está el futbolista del Real Madrid Brahim Díaz que, si mal no
recuerdo, juega con la selección marroquí? ¿Y a Lamine Yamal, lo deportarán
también? Seguro que no, pasará como cuando El Roto pintó una balsa de migrantes
llegando a la costa y un guardia, megáfono en mano, les decía: “¡alguno de Vds.
sabe jugar al futbol!”. En fin… en unos días, las enumeraciones de falta de
respeto, que son muchas y muy diversas.
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