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jueves, 30 de octubre de 2025

30/10/2025 - IRPH: UN MILLÓN DE PERSONASHA SUFRIDO LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL DE ESPAÑA

La tortura que han sufrido durante décadas las víctimas del IRPH es el mejor reflejo de un sistema cruel en el que las togas y las corbatas se convierten en aliados en contra de los ciudadanos

José Antonio Gómez 30/10/2025

Siguen pasando los días y el Tribunal Supremo continúa sin hacer pública su decisión sobre el IRPH tras las distintas sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que han dejado acorralado al Alto Tribunal español. Esta situación está generando ansiedad y estrés entre los afectados, una tortura más de las que llevan sufriendo desde que se descubrió que se les había vendido hipotecas con un índice abusivo y comercializado con falta de transparencia.

En la España poscrisis, donde los indicadores macroeconómicos proclaman estabilidad y la banca presenta beneficios récord, subsiste una herida moral que no figura en los balances: el IRPH. Bajo esas siglas técnicas se esconden miles de historias de angustia y desengaño. Familias que confiaron en sus bancos, que creyeron en la transparencia del sistema y que, década y media después, siguen pagando por esa fe.

El IRPH no solo fue un producto financiero cuestionable. Fue, y sigue siendo, una experiencia colectiva de indefensión. Quienes lo padecen no se definen a sí mismos como “clientes engañados”, sino como ciudadanos defraudados por un Estado que eligió proteger la estabilidad del sistema antes que la justicia del individuo.

El IRPH nació con apariencia de neutralidad. Se presentaba como un índice “oficial”, calculado por el Banco de España, y destinado a reflejar el coste medio de las hipotecas. Pero detrás de su fórmula había un sesgo estructural: el índice se basaba en los tipos de interés que las propias entidades aplicaban a sus clientes. En otras palabras, el zorro vigilaba el gallinero.

Durante los años de la burbuja, los bancos lo ofrecían como alternativa “más estable” al Euríbor, cuyo comportamiento era más volátil. Pero cuando estalló la crisis y el Euríbor se desplomó, el IRPH se mantuvo obstinadamente alto. Miles de hipotecados descubrieron entonces que su cuota mensual no bajaba como la del vecino. En muchos casos, el sobrecoste superaba los 200 euros al mes. En otros, implicó el desahucio.

La diferencia técnica se tradujo en un drama humano: hogares desbordados, familias obligadas a elegir entre pagar la hipoteca o alimentarse. En los barrios trabajadores de toda España, los recibos del IRPH se convirtieron en símbolo de una estafa institucionalizada.

Calvario judicial

El recorrido judicial del IRPH ha sido un laberinto. Tras años de denuncias, el TJUE abrió la puerta a que los jueces nacionales analizaran si las cláusulas eran abusivas por falta de transparencia. La noticia encendió una chispa de esperanza entre los afectados. Muchos creyeron que, por fin, el Estado reconocería su error.

Pero el Tribunal Supremo español cerró esa puerta casi de inmediato. En una serie de sentencias posteriores, consideró que el uso del IRPH no era abusivo per se, siempre que el índice fuera oficial y el consumidor hubiera sido “suficientemente informado”. En la práctica, esto significó que la inmensa mayoría de demandas fueran desestimadas. Los bancos ganaron; los ciudadanos, no.

Para los afectados, cada sentencia fue más que un revés económico. Fue una humillación. ARL, profesora de primaria en Murcia y afectada por el IRPH, recuerda lo que sufrió durante un juicio. “Salí de la sala llorando. No por el dinero, sino porque fui consciente de que no importábamos a nadie”.

El proceso judicial, para muchos, se convirtió en una segunda forma de violencia: la institucional. Años de papeleo, audiencias, costas y esperas interminables. Algunos, agotados, lo abandonaron. Otros, empujados por la rabia, se convirtieron en activistas improvisados.

Deuda que se convierte en identidad

Psicólogos especializados en trauma económico consultados por Diario Sabemos describen un patrón que se repite en las víctimas del IRPH: ansiedad crónica, insomnio, ataques de pánico y una sensación de culpa irracional. El sufrimiento de estas personas es muy real. Muchos han internalizado la narrativa de la culpa: “firmé, así que es mi responsabilidad”. Pero lo que ocurrió fue un abuso de poder asimétrico.

El impacto psicológico de la deuda tiene su propia lógica. No solo afecta a la economía doméstica, sino a la autoestima y la percepción del futuro. Muchos afectados han renunciado a proyectos vitales por miedo a un nuevo golpe financiero.

Hace años, Diario Sabemos dio voz directa a los afectados y, en algunos casos, abundan testimonios de depresión y rupturas familiares. El estrés prolongado ha derivado en problemas de salud mental y física: hipertensión, gastritis, crisis de ansiedad. Tal y como afirmó una afectada, “los bancos se defienden con abogados; nosotros, con ansiolíticos.”

Rabia y resignación

Con el paso de los años, la energía inicial del movimiento de afectados se ha transformado. Las manifestaciones frente al Banco de España o el Tribunal Supremo se han vuelto menos frecuentes, pero más simbólicas.

Muchos han aprendido a vivir con la injusticia, como quien convive con una cicatriz. La resignación, paradójicamente, se ha convertido en una forma de resistencia. Las plataformas de afectados continúan su labor pedagógica y jurídica, documentando cada caso, acompañando a quienes aún litigan, y manteniendo viva la memoria de lo ocurrido. Las víctimas no olvidan, porque si lo hacen, volverá a ocurrirles a otros.

Coste humano de una justicia parcial

El sistema judicial español ha respondido al IRPH con frialdad técnica. Sus resoluciones, redactadas en un lenguaje abstracto, parecen inmunes al sufrimiento que hay detrás de cada expediente. Pero esa desconexión tiene un precio. En la psicología política contemporánea, la confianza institucional es una forma de capital social. Cuando los ciudadanos perciben que los tribunales no los protegen frente a los poderosos, ese capital se evapora.

El IRPH ha contribuido a una silenciosa desafección democrática. Muchos afectados afirman que ya no creen en los mecanismos del Estado porque si el Supremo protege a los bancos, ¿de qué sirve la democracia? Esa pérdida de fe trasciende la esfera económica: erosiona la idea misma de ciudadanía.

La cultura de la impunidad

El caso IRPH no es una anomalía, sino un reflejo de la cultura financiera española. Durante décadas, la banca ha gozado de una influencia política y mediática desproporcionada. Los grandes grupos financieros son, a la vez, acreedores del Estado, patrocinadores de medios y empleadores de ex altos cargos. En ese ecosistema, la línea entre regulación y connivencia se desdibuja.

La captura institucional no se produce de la noche a la mañana. Es el resultado de años de deferencia cultural hacia el poder financiero.

Esa deferencia explica por qué el IRPH sigue vivo, incluso después de que Bruselas Luxemburgo hayan cuestionado sus prácticas. En última instancia, los jueces españoles han preferido proteger la “seguridad jurídica” del sistema bancario antes que la justicia para los individuos.

Más allá de las cifras, el IRPH ha moldeado una generación entera de ciudadanos que crecieron con la sensación de haber sido sacrificados en nombre de la estabilidad financiera. Son hombres y mujeres que compraron su primera vivienda en los años previos a la crisis, que perdieron su empleo durante la recesión, que fueron rescatados o desahuciados durante la austeridad, y que ahora viven en una precariedad emocional constante.

Es la generación de la deuda infinita: personas para quienes el sistema financiero no es una herramienta de progreso, sino un mecanismo de control. El IRPH no solo los empobreció, los disciplinó. Les enseñó que la justicia en España tiene límites cuando se enfrenta al dinero.

La historia del IRPH no se mide en gráficos ni estadísticas. Se mide en noches sin dormir, en conversaciones rotas, en lágrimas contenidas frente al notario. Y, sobre todo, en la persistencia de la idea de que nadie protege al ciudadano cuando el Estado decide proteger al banco

Economía sin alma

España ha aprendido a medir su recuperación en términos de PIB, empleo y déficit. Pero lo que no mide es el coste humano de su modelo financiero. El IRPH es una lección ética disfrazada de tecnicismo. Enseña que la estabilidad sin justicia no es estabilidad: es resignación.

Mientras los balances bancarios cierran con miles de millones de beneficios y las sentencias del Supremo consolidan su doctrina, un millón de familias siguen pagando una deuda que ya no es solo económica, sino existencial. Una deuda con el país que les prometió justicia, y que les entregó silencio, impunidad para con el poderoso, tortura y violencia.

 

miércoles, 29 de octubre de 2025

29/10/2025 - TRES CONFUSIONES QUE IMPIDEN ENTENDER Y RESOLVER EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA

 


Se vienen cometiendo constantemente, no sólo entre la gente corriente, sino entre los políticos que debieran hacer frente a este asunto y también entre muchos economistas

JUAN TORRES LÓPEZ 29/10/2025

No hace falta que explique hasta qué punto es grande el problema de acceso a la vivienda debido a su alto precio, ni las consecuencias tan dramáticas que provoca, principalmente en el ámbito personal y familiar, pero también en el económico, financiero, urbanístico y social, en general.

Hoy me limito a señalar tres confusiones que, a mi juicio, se vienen cometiendo constantemente, no sólo entre la gente corriente, sino entre los políticos que debieran hacer frente a este asunto y también, aunque parezca mentira, entre muchos economistas. Como se verá enseguida, son graves porque impiden percibir correctamente la naturaleza del problema, de modo que resulta entonces imposible solucionarlo.

Son las siguientes.https://adserver3.bigapis.net/www/delivery/lg.php?bannerid=26281&campaignid=12879&zoneid=27603&loc=https%3A%2F%2Fwww.diariosigloxxi.com%2Ftexto-diario%2Fmostrar%2F5542798%2Ftres-confusiones-impiden-entender-resolver-problema-vivienda&cb=016b5128a6

En primer lugar, creer que la subida exagerada de los precios de la vivienda ocurre sólo en nuestro entorno, en nuestro pueblo o ciudad, en nuestra región o país. No es cierto. Es un error de percepción porque la subida y su exagerada magnitud se está produciendo en la práctica totalidad de los países. Si bien es verdad que algunos, incluso de nuestro entorno más cercano, registran subidas más moderadas, se puede decir con total fundamento que el alza de los precios de la vivienda es un auténtico fenómeno global.

Una confusión de este tipo impide resolver el problema por una razón bien sencilla. No es lo mismo que cualquier tipo de mal se padezca individual o localmente que de forma generalizada. No se trata igual ni se cura con el mismo procedimiento una enfermedad singularizada en una persona que la producida por una pandemia. Las causas que lo generen serán, con toda seguridad, muy diferentes.

Una segunda e importante confusión consiste en no percatarse de que el precio de la vivienda no es el único que está subiendo.

La realidad es que a la vivienda le viene ocurriendo exactamente lo mismo que a otros bienes que se han convertido en objeto de la inversión de quienes en los últimos años han acumulado una cantidad ingente de ahorro y riqueza.

Si sólo fuera el precio de la vivienda el que está subiendo, tendríamos que darle solución específica. Pero si comprobamos que evoluciona al alza siguiendo la misma estela que otros bienes como el oro, la plata, los objetos de lujo, las piezas de arte, o los activos financieros, y si tenemos en cuenta que todos ellos son los que efectivamente adquieren quienes disponen de ahorro en abundancia, tendremos otra clave fundamental.

La razón es sencilla, sabemos que en los últimos años y muy particularmente tras la pandemia, los grandes patrimonios han multiplicado su magnitud en casi todos los países. Y ese incremento no se destina al consumo de bienes y servicios corrientes, sino al tipo de activos de inversión que he mencionado. Eso es lo que ha producido un incremento muy grande de su demanda que impulsa extraordinariamente al alza sus precios o cotizaciones, según el caso.

La vivienda es un bien de inversión muy atractivo, quizá no tanto como el oro o las acciones cuando se tienen grandes capitales, pero sí lo suficiente como para que allí se destinen cantidades de dinero muy grandes que elevan, como acabo de decir, la demanda de viviendas y su precio. Lógicamente, no para que en ellas vivan quienes las adquieren, sino para obtener rentas de su mera posesión, dedicándolas al alquiler o a usos turísticos, por ejemplo.

 

Además, la mayor demanda de vivienda para los grandes ahorradores no sólo eleva su precio, sino que «tira», por una especie de efecto reflejo, de los precios de todas las viviendas que hay en el mercado, para propiedad o alquiler.

La consecuencia de esta confusión es que se intenta resolver el problema de la vivienda dentro del mercado cuando su origen, como acabo de mostrar, se encuentra fuera de él.

La tercera confusión es un efecto de la anterior. Consiste en creer que, ante la gran presión de la demanda producida por la razón que acabo de apuntar, la solución es elevar la oferta, hacer que el número de viviendas construidas crezca, crezca y crezca si cesar. Como ocurre ante tantos otros problemas económicos, sólo se sabe recurrir al crecimiento constante, cuando el problema que se sufre no es, en realidad, de cantidad, sino de calidad o de reparto, como en este caso.

Se trata de otra confusión no menos relevante que las dos anteriores porque igualmente impide resolver el problema de acceso a la vivienda o, cuanto menos, frenar el alza de su precio.

Cuando la oferta de viviendas aumenta mediante la iniciativa privada, se buscará atraer a la demanda más solvente, justo la que en mayor medida impulsa el alza de precios, pues puede pagarlos sin apenas tener que preocuparse por cuál sea su cuantía. Y, aunque la oferta de viviendas sea pública, será esa misma demanda la que más fácil y rápidamente pueda adquirirlas. Y en ambos casos, como he dicho, la mayor oferta atrae más demanda que arrastra al conjunto del mercado y lo que sucede, como está sucediendo, es que, aunque suba la oferta, los precios siguen aumentando sin cesar.

El corolario de todo lo que acabo de señalar es bastante evidente y se puede resumir con claridad: no se puede enfrentar el problema de la vivienda como si fuese un problema local (porque es global), sin tener presente que está causado por un fenómeno que no tiene origen en el mercado de la vivienda (la concentración extraordinaria de la renta y la riqueza) y limitándose a aumentar el parque de viviendas que se ofrecen en el mercado (pues, en su totalidad o en una proporción suficientemente determinante, serán adquiridas por la demanda de alta riqueza, retroalimentando la subida de precios).

Sabiendo esto, lo que se puede y se debe concluir es que resultará materialmente imposible no ya resolver, sino incluso paliar en pequeña medida el problema de acceso a la vivienda de los grupos sociales de menor renta si no se cumplen dos requisitos imprescindibles:

a) Frenar con firmeza la desigualdad y a la concentración de la riqueza.

b) Impedir que la vivienda siga siendo un activo de inversión, al menos mientras no esté asegurado que sea lo que debe ser, un bien de primera necesidad para los individuos y familias y cuya provisión debe quedar garantizada a todas las personas por los poderes públicos.

En resumen, sencillo de todo lo anterior: es un hecho objetivo y claramente observado día a día que el mercado está siendo incapaz de resolver el problema de la vivienda. Es más, está generando otros al conjunto de la economía y a la sociedad de gran magnitud y que pueden llegar a ser explosivos si no se resuelve. Por tanto, no hay otra alternativa que sacar, literalmente hablando, u ofrecer fuera del mercado el número de viviendas suficiente para garantizar el derecho de habitación de todas las personas que hoy día la necesitan y no pueden acceder a ella; por supuesto, contribuyendo a su financiación en la medida de su capacidad.

Todo lo demás es retórica y cada día que pase sin que se asuman y pongan en práctica estos últimos presupuestos hace que el problema se haga cada vez más difícil, por no decir imposible, de resolver.

 

29/10/2025 - EXTREMADURA, "COBAYA" DEL PARTIDO POPULAR

Lo primero que se me ocurre al conocer que la Sra. Guardiola ha convocado Elecciones Autonómicas para el 21 de diciembre (un día antes de la tradicional lotería de Navidad, de eso diré algo luego) es que ha querido dejar claro que es una persona muy dada a la precrastinación (tendencia a realizar tareas o cumplir obligaciones de manera inmediata), es decir, muy contraria a la procrastinación, que es posponerlo todo, dejarlo para luego, algo muy común en política.

A primera vista, da la impresión de que el Partido Popular quiere utilizar Extremadura como “cobaya” para conocer sus posibilidades de cara a unas Elecciones Generales. Craso error. Allá ellos, pero los que conocemos esta tierra sabemos que aquí está “todo el pescado vendido” en cuanto a política se refiere. Tanto socialistas (incluidos los que no lo son, la mayoría de los que están política) como populares saben con casi total exactitud quienes son de un lado y quienes, del otro, y poca o muy poca gente cambia su voto en unas Elecciones del tipo que sean, más si son de la Comunidad. Quizás en las ciudades más pobladas, Badajoz, Cáceres, Mérida, Plasencia, Almendralejo, Don Benito y algunas otras, pocas, puede que se den ciertos cambios, en general, no muy significativos.

Es fácil pensar que la Sra. Guardiola esté pecando de histrionismo, y quiera hacernos ver a los extremeños (perdón, pero no sé si debería escribir extremeños con “s” después de la “E” como ha aparecido en un rótulo de televisión) que sus fracasos o decepciones no son culpa suya sino de la oposición, que, dicho sea de paso, me da que ha sido más bien un tanto “blandengue”, y si acaso alguien ha piado en Extremadura han sido los de Unidas-Podemos en lo poco que se les permite hacerlo. En cuanto a los del diccionario sin palabras (léase VOX), pienso que poca o ninguna lata han dado habiéndole dejado su caza y sus toros para que ellos los manejen. En líneas generales, la Sra. Guardiola, ha gobernado a sus anchas, como se suele decir cuando nadie impide hacer nada de nada.

Lógicamente no conozco sus Presupuestos, y mucho menos, el motivo de que no pueda aprobarlos, algo que a los extremeños (o estremeños) no nos preocupa demasiado, dado que ya sabemos cómo son los Presupuestos de la derecha (las dos derechas principales, PP y PSOE) en Extremadura y en cualquier parte del país: Todo para las clases medias-altas y los señoritos latifundistas y demás privilegiados y mucha, mucha, la que se pueda, miseria para los demás; privatización -en lo posible- de todos los servicios sanitarios y educativos y demás servicios sociales; mucha pasta para las “juergas” que haga falta y para la gente de la política (casi ¡500.000! personas hay en España que viven de la política, cuatro veces más que en Alemania que nos dobla en número de habitantes); dinero para mantener una Administración saturada de personajes innecesarios (directores generales, subdirectores, secretarios, etc., etc. que en casos no dan la talla y son, como vulgarmente se dice “analfabetos funcionales”); lo que convenga para mantener viva esa ley manifiestamente podrida de los sobrecostes y las subcontratas que producen la mayoría de los casos de corrupción política; y por último, querer convertir el país y, por supuesto, las CCAA, en Dictaduras del PROPIETARIADO, donde el mundo del trabajo, sobre todo los de a pie, se encuentren a su paso a los antiguos esbirros de la Edad Media.

En fin…, vamos para acabar con lo de la lotería: en 77 años que tengo no recuerdo que haya tocado el Gordo de Navidad en Extremadura (corríjanme si yerro), salvo décimos sueltos comprados durante las vacaciones (los pocos que ya se las pueden permitir) en las ciudades de veraneo y en las grandes capitales. Este año, seguramente (perdón, no quiero ser aguafiestas), tampoco caerá el Gordo den Extremadura, en razón de que somos la Comunidad que menos juega, también en razón, valga la redundancia, de que nuestro poder adquisitivo es de los peores del país y no da para loterías. Mi madre siempre decía por estas fechas navideñas que la mejor lotería era el trabajo y la economía, y con ese principio consiguió que sus hijos pudiéramos estudiar sin estudiar.

En cualquier caso, lo cierto es que el día 21 de diciembre, habrá 65 “políticos” (pongo políticos con comillas porque las tres cuartas partes sólo servirán para apretar el botón que su partido les mande) a los que anticipadamente les tocará el Gordo de la Asamblea de Extremadura, con su correspondiente salario estratosférico en comparación con el sueldo medio de los extremeños (o estremeños si es que se escribe así), que seguirán la senda de la historia de esta región sin meter mano a la pobreza ya crónica (el índice más alto del país con diferencia), ni a la creación de alguna que otra infraestructura que sirva para un mínimo desarrollo, ni, obviamente, al tren (al menos al convencional) para que no se siga averiando en medio de cualquier campo y deje a los usuarios a 40 grados y al sol sin agua. Y, por supuesto, con la incondicional ayuda de los del diccionario, seguirán olvidándose del medio ambiente y de poner los medios necesarios para que -como ha ocurrido este pasado verano- no ardan miles y miles de hectáreas poniendo en peligro a la gente de muchos pueblos.

En definitiva, con la Sra. Guardiola y los de VOX o con el Sr. Gallardo, como lo ha sido desde hace más de tres siglos, esta tierra seguirá siendo expoliada y sus habitantes paseando sus miserias. Esperemos que nos ocurra como a mi querido México, que llevan tres siglos expoliándolo y no han podido acabar con él.

domingo, 26 de octubre de 2025

26/10/2025 - REGRESO AL MITO CIVILIZATORIO: EL VÍDEO DE LA CASA ROSADA Y LA NOSTALGIA EUROCÉNTRICA DEL "ORDEN"

Eduardo Rivas 26/10/2025

Según el Decreto 1584/2010 publicado el 3 de noviembre de 2010, el 12 de octubre se celebra en Argentina el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Sin embargo, en algunas publicaciones gubernamentales eligieron retomar la antigua e ilegal denominación de 'Día de la Raza'. Porque, claro, ¿para qué respetar un decreto vigente cuando podemos hacer un viaje nostálgico al pasado colonial? 🙄

En línea con este revisionismo histórico, la cuenta en X de la Casa Rosada difundió un video que no es un simple acto de propaganda simbólica: constituye un flagrante retroceso discursivo en la batalla por la memoria histórica y una reafirmación del viejo relato colonizador que pretende restaurar la noción de que 'la civilización prevaleció sobre la barbarie'. Como si fuéramos personajes atrapados en una máquina del tiempo programada para retroceder exactamente 500 años.

La propaganda oficial: cuando 1 minuto y 31 segundos bastan para borrar 500 años de sangre

En apenas 1 minuto y 31 segundos, el video oficial recorre -con voz en off e imágenes animadas- un guión que revaloriza la llegada de Colón como el inicio de 'un proceso de civilización, orden y progreso', frente a un supuesto 'mundo sumido en la barbarie' al arribo europeo. Su tesis es clara: el antes era caos y salvajismo, y lo que vino después es progreso y estructura. Esa simple oposición -salvajismo/orden; barbarie/civilización- no solo es ideológica, sino esencial para comprender el giro simbólico que este gobierno pretende instalar.

León Gieco lo dijo mejor en 'Cinco Siglos Igual': 'Es tinieblas con flores, revoluciones, y aunque muchos no están, nunca nadie pensó besarte los pies, cinco siglos igual’. Pero parece que el equipo de comunicación de Casa Rosada prefirió saltarse esa clase de historia. O tal vez la consideraron demasiado 'zurda' para su narrativa.

Este video inaugura un cambio de paradigma simbólico que colisiona con los discursos sobre pueblos originarios que se habían desarrollado en años recientes, no sin contradicciones, pero con avances importantes en la visibilización, reconocimiento y derecho a cuestionar el relato hegemónico del mestizaje benigno. Ahora, en cambio, el Estado dice: 'honremos un legado que tanto costó construir… la civilización occidental'. ¿Costó? Sí, costó millones de vidas indígenas, africanas, culturas enteras borradas del mapa. Pero bueno, detalles menores en la gran epopeya civilizatoria. 💀

Pero no podemos quedar impávidos frente a semejante atropello, y por ello es preciso enumerar una serie de críticas al discurso propagandístico oficial.

1. La reactivación del mito del 'orden civilizador' (o cómo justificar un genocidio con palabras bonitas) 🎪

La pieza rescata literalmente la narrativa clásica del 'orden' europeo que llega a imponer estructuras políticas, derecho, fe cristiana, valores occidentales. Pero este relato insiste en una lectura lineal y unidireccional: antes del 'orden' europeo no había nada legítimo, las sociedades originarias eran primitivas o bárbaras.

Eso es un recurso discursivo colonial de manual: definir al otro como bárbaro para legitimar su dominación. Es la excusa perfecta: 'Los estamos masacrando, pero es por su propio bien, ¿entiendes? Les traemos progreso'. Como si el Imperio Inca, con sus más de 40,000 kilómetros de caminos pavimentados, o la civilización Maya, con sus complejos calendarios astronómicos, fueran apenas bandas de salvajes corriendo por la selva.

Es preciso rechazar enfáticamente esta dicotomía simplista: las sociedades precolombinas tenían formas complejas de organización política, cosmologías, sistemas jurídicos, estructuras agrarias e intercambio interregional. Los imperios como el azteca, maya, inca o las confederaciones mapuches tenían instituciones sofisticadas que muchos europeos de la época ni siquiera podían comprender. Negar esa complejidad es reescribir la historia para reponer el relato de superioridad occidental que tanto daño ha hecho y sigue haciendo.

Los Fabulosos Cadillacs lo expresaron con claridad en Quinto Centenario: 'Falsos estandartes en las carabelas, cruzando océanos, la decadencia, Hispanoamérica se viste de fiesta, celebrando la matanza al indígena'. Pero claro, en el video oficial esa parte queda convenientemente omitida.

2. Invisibilización del genocidio y las resistencias: la memoria que no conviene 🔇

El video oficial omite deliberadamente las violencias masivas, las enfermedades impuestas, los desplazamientos forzados, las deportaciones, el esclavismo indígena y africano, la destrucción de lenguas y culturas que acompañaron la 'colonización'. Al presentar la conquista como 'el inicio de algo mucho más grande', la pieza apaga las memorias del dolor y la resistencia.

¿'Algo más grande'? Sí, más grande fue el genocidio: se estima que entre 50 y 70 millones de indígenas murieron en los primeros cien años de la colonización. Más grande fue el saqueo sistemático de oro y plata que financió el desarrollo europeo a costa de la sangre americana. Más grande fue la destrucción de códices mayas, de templos incas, de toda una cosmovisión que molestaba al canon occidental.

No podemos construir una narrativa liberadora sin reconocer el carácter traumático y muchas veces genocida de la colonización. Las luchas indígenas, campesinas y afrodescendientes son parte esencial de nuestra memoria política y no pueden reducirse a meras sombras frente al 'progreso'. Pero en el relato oficial, esas luchas simplemente no existen. Es más cómodo así, ¿verdad? Sin víctimas incómodas, sin resistencias molestas, solo el dulce relato del progreso imparable.

3. La regresión simbólica: volver al 'Día de la Raza' (porque 'respeto a la diversidad' es muy complicado) 🔙

Ese retorno no es anecdótico: implica reposicionar el eje simbólico del vínculo con España, la Hispanidad, el legado occidental como médula de identidad nacional. Es decir, volver a mirarnos en el espejo europeo en lugar de reconocer nuestro rostro mestizo, múltiple, contradictorio pero propio.

En un contexto de fractura social, este movimiento homogeneiza la memoria histórica e invisibiliza las luchas de reconocimiento intercultural que habían logrado algún consenso (aunque precario) en décadas recientes. Es como si dijeran: 'Olvídense de todo lo avanzado, volvamos a cuando las cosas eran simples: nosotros los civilizados, ellos los salvajes'.

La pregunta es: ¿a quién le sirve esta simplificación? ¿Qué proyecto político necesita reinstalar esta narrativa binaria y excluyente?

4. Eurocentrismo explícito y negación del pluralismo: o sos occidental o no sos nada 🌍❌

El video hace un llamado a 'defender la civilización occidental' como si esa fuera la matriz única de sentido. Como si América Latina fuera apenas una sucursal tercermundista de Europa, una extensión geográfica sin identidad propia. Pero América Latina no es una prolongación de Europa, sino un espacio híbrido, mestizo, múltiple, atravesado por tensiones y contradicciones que lo hacen único.

Desde una perspectiva de izquierda democrática, la identidad latinoamericana debe tomar en cuenta la pluralidad étnica y cultural, no someterla al canon occidental. Ese es precisamente el problema con este discurso: resta legitimidad a la idea de 'descolonización cultural' y a los proyectos de reconocimiento de las lenguas originarias, territorios comunitarios, soberanía cosmológica.

El otro (indígena, afro, campesino) es presentado simbólicamente como un residuo salvaje que el Occidente 'civilizador' debió domesticar. Y si no se dejaba domesticar, bueno, había que eliminarlo. Simple, ¿no? El genocidio como política de Estado, pero narrado con música épica de fondo.

5. Fallas históricas concretas y omisiones: cuando la propaganda tropieza con los hechos 📚

– El video afirma que Colón 'estableció las primeras estructuras sociales y políticas fundadas en el derecho, la fe cristiana y los valores occidentales' como si eso hubiese sido una evolución progresiva. Pero esas estructuras fueron impuestas con armas, con derramamiento de sangre y con destrucción sistemática de instituciones propias que funcionaban desde siglos antes. El 'derecho' que trajeron los europeos incluía la encomienda, un eufemismo colonial para la esclavitud. La 'fe cristiana' llegó con la Inquisición y la quema de herejes. Los 'valores occidentales' se tradujeron en despojo territorial y aniquilación cultural.

– No hay mención de la deuda por esclavitud, no hay reconocimiento de que las poblaciones originarias continuaron resistiendo siglos después, e incluso hoy siguen siendo víctimas de discriminación, expulsión territorial y marginalización. En Argentina, las comunidades mapuches, wichís, qom, siguen luchando por tierras que les pertenecen ancestralmente. Pero en el video oficial, esa lucha contemporánea simplemente no existe.

– Los pueblos indígenas no eran sistemas caóticos con 'rituales sangrientos' caricaturizados: usar ese cliché es recurrir a la estrategia racista de demonización. Sí, algunas culturas precolombinas practicaban sacrificios rituales, pero contextualizar esas prácticas dentro de su propio universo simbólico es muy diferente a usarlas como argumento para justificar una invasión. Los europeos también tenían sus propias formas de violencia ritualizada: las hogueras de la Inquisición, las ejecuciones públicas, las torturas judiciales. Pero claro, eso era 'civilización'.

– No se problematiza la función del mestizaje histórico: ¿cómo se construyó la identidad nacional a costa de borrar lenguas y cosmovisiones indígenas? ¿Cómo los poderes del Estado siguieron subordinando a comunidades originarias durante toda la construcción republicana? El mestizaje en América Latina no fue un feliz encuentro de culturas, sino el resultado de violaciones masivas, despojos y políticas de blanqueamiento deliberadas.

6. ¿Por qué este giro simbólico hoy? La pregunta del millón (o del millón de muertos) 🤔

Este video no surge en el vacío: es parte de una estrategia política para reposicionar el relato nacional. En momentos de crisis cultural, la reinstauración del 'orden occidental' funciona como ancla ideológica para un proyecto de poder que rechaza la pluralidad.

En ese sentido, supone una revancha simbólica frente a décadas de discursos multiculturalistas y hermenéuticas críticas que buscaban revalorizar lo indígena como parte constitutiva de la identidad latinoamericana. Es el péndulo que vuelve hacia atrás, pero no por inercia, sino por voluntad política consciente.

¿Qué modelo de país necesita reinstalar la narrativa de la 'civilización versus barbarie'? Uno que busca legitimar nuevas formas de exclusión, que necesita un enemigo interno (el 'salvaje' contemporáneo: el piquetero, el indígena reclamando tierras, el militante social), y que apela a un pasado mítico de 'orden' para justificar políticas de disciplinamiento social.

Como decía Eduardo Galeano ‘En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja.

 La memoria resiste.

 

sábado, 25 de octubre de 2025

23/10/2025 - EL EVANGELIO CONTRA LA ULTRADERECHA

Eduardo Luis Junquera Cubiles

Esa ultraderecha que se proclama depositaria de los valores cristianos entra en contradicción permanente con el Nuevo Testamento, promoviendo en realidad ideas profundamente anticristianas. Predican exclusión, violencia y supremacía, mientras el Evangelio habla de acogida, humildad y amor al prójimo. Es inequívoco y no depende de interpretaciones. No sé qué Evangelio han leído. ¿Desde cuándo los cristianos portan símbolos de terror como las esvásticas? ¿Desde cuándo recurren a una retórica incendiaria, no para reclamar justicia –tal como hizo Jesucristo-, sino para pedir castigos para los más vulnerables? ¿Desde cuándo un cristiano retuerce los textos bíblicos con el fin de justificar el racismo y la discriminación? ¿Desde cuándo un cristiano en vez de hablar de amor lo hace de condenación y violencia, invocando la justicia divina como arma de castigo? ¿Desde cuándo los cristianos ostentan crueldad e indiferencia ante el sufrimiento ajeno, tal como hacen los políticos ultraderechistas?

Estos líderes se han quedado anclados en teorías que predominaban en los siglos XVII y XVIII acerca de las razas, lo cual es ridículo porque entonces éramos aún más eurocéntricos y, sobre todo, muy ignorantes. El conocimiento científico no admite volver atrás por nostalgia o romanticismo mal entendido. Cuando los griegos empezaron a creer que las enfermedades no eran castigos que enviaban los dioses, comenzaron a pensar en la forma de curarlas. Ese cambio de la cosmovisión mitológica a la racional es uno de los orígenes del pensamiento científico. Sin embargo, estos ultraderechistas niegan la ciencia, la evolución biológica y el cambio climático, son antivacunas y desconfían de la medicina moderna. Hay un deseo de la ultraderecha de retornar a las tinieblas, cuando la humanidad hace siglos que vio la luz y los caminos por los que debemos transitar, que son la ciencia y la democracia. Si alguien tiene mejores recomendaciones, por favor, que las comparta con todos nosotros.

El científico sueco Carolus Linneaus nació hace más de 300 años. Creó una clasificación taxonómica de las razas que atribuía a cada una características determinadas, incluso morales, algo que a la luz de las ciencias actuales –desde la psicología, la neurociencia, la sociología, la biología evolutiva o la Antropología- nos parece no solo refutable por completo, sino ridículo. Aunque siempre habrá un paleto español, vasco, catalán, japonés o alemán capaz de dar crédito a estas tonterías con el fin de justificar la discriminación hacia otros seres humanos. En cuanto las ideas de Linneaus cayeron en manos de científicos como Blumenbach, Gobineau, Morton y Galton las adaptaron a sus delirantes prejuicios con el fin de crear todo un universo de jerarquías que terminó justificando la esclavitud, el colonialismo, la eugenesia y, más tarde, el genocidio. Aunque estas personas fueron influyentes hombres de ciencia, no es menos cierto que distorsionaron el método científico con el fin de afianzar una cosmovisión supremacista.

Así es, ¿verdad? Piensen un poco: seguro que ninguno de ustedes ha conocido un español deshonesto o mentiroso, como tampoco un venezolano, colombiano o marroquí que no sea violador, ladrón o alcohólico. No me hagan reír; eso es, simplemente, no conocer la naturaleza humana. Además de la imposibilidad de establecer clasificaciones morales entre grupos humanos, existe la dificultad de definir un grupo étnico por el color de la piel debido a la abundancia de casos intermedios que desafían una categorización rígida. Los niños pueden percibir perfectamente que alguien tiene otro color de piel –incluso si la diferencia es leve- o un acento distinto, pero no le dan importancia. Los bebés de solo 6 meses ya disponen de la capacidad de hacerlo, entre otros motivos porque distinguen, sin discriminar, entre familiares y conocidos, en lo que forma parte de la etapa temprana de la llamada intersubjetividad primaria y la percepción social básica. Pero la interpretación de esas diferencias —buena, mala, inferior, superior— es aprendida en el entorno familiar y social, por eso hay que procurar que jamás escuchen opiniones despectivas hacia los demás o expresiones racistas. La principal razón es que el ser humano, especialmente en sus primeros años, aprende por imitación. No solo repite palabras y gestos, sino que absorbe, para después reproducirlos, patrones de valoración, jerarquías simbólicas y actitudes afectivas hacia los demás. Por favor, no eduquen en el odio con la excusa de que el cristianismo es eso porque no lo es.

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Evidentemente, algunos de los pueblos que he citado no eran lo que entendemos por blancos, pero cada uno ha dejado huellas en la lengua, la arquitectura, la gastronomía, el fenotipo, el derecho, la música y las formas de vida europeas. La repostería española tiene una herencia árabe-musulmana innegable, procedente de la época andalusí. Y cuando los franceses nos invadieron, en 1808, robaron miles de recetas de los monasterios y los conventos porque admiraban la cocina de nuestros centros religiosos. Luego parte de lo suyo es nuestro, y parte de lo nuestro es árabe-musulmán, es decir, somos todos hijos de una misma historia. Somos una sola humanidad, no es idealismo, es la realidad, y la Antropología lo prueba una y otra vez de forma tozuda.

Algunos niños y adolescentes españoles manejan ya y con soltura modismos sudamericanos en el habla cotidiana, y yo he visto a padres corregirlos cuando los escuchan decir, por ejemplo, “me voy a la casa”, no porque les desagrade el hecho de que usen o no el artículo, sino porque asocian lo sudamericano a un estatus inferior. Esa nueva manera de hablar es una consecuencia lógica del intercambio con niños sudamericanos que los niños españoles -que aún no aplican de forma consciente las execrables jerarquías en las que somos educados- hacen de forma natural. El constructo social de la raza no es fácil de aprender, ha de ser inculcado, y si no lo creen, estudien el ingente esfuerzo de las políticas educativas coloniales desarrolladas entre los siglos XVII y XX para que los niños europeos no olvidaran sus orígenes y no se mezclaran con las poblaciones nativas de las colonias.

Incluso pretender que existe un solo cristianismo es otra falacia: el cristianismo ortodoxo, el romano, el protestantismo en sus múltiples ramas y las teologías de la liberación –aunque en menor medida- han coexistido en Europa, a veces en conflicto, a veces en diálogo. Y también se han transformado, y no siempre por disputas teológicas, sino puramente políticas o económicas.

La ultraderecha no defiende lo europeo ni lo estadounidense ni lo occidental ni nada más que la incultura, la melancolía por un pasado que no existió y políticas que, de llevarse a cabo, nos harían retroceder décadas. Algunos de sus líderes, en un lamentable ejercicio selectivo, mencionan versículos de la Biblia para condenar la homosexualidad, pero jamás desprenden amor en ninguna de sus palabras. Yo me pregunto qué proyecto tienen para los millones de miembros de la comunidad LGTB que viven en Europa, si mantienen ese discurso para sus familiares homosexuales y si ese radicalismo no los emparenta más con el islamismo que con lo cristiano. En realidad, su discurso moral y político es el pretexto para desatar su maldad, porque carecen del coraje para admitir que lo único que defienden es el odio y la exclusión. Ah, y que las mujeres vuelvan a las cocinas y gocen de cierta visibilidad –con este gesto pretenden mostrar que no comparten la exclusión total que el islamismo reserva a las mujeres- , pero siempre con menos protagonismo que los varones, eso también les entusiasma. Lo llaman libertad y verdad, pero han redefinido estos términos para legitimar exclusión y jerarquía. Necesitan apoyarse en una autoridad absoluta como Dios porque el fanatismo religioso es lo único que puede justificar y restaurar sus jerarquías perdidas, privilegios heridos y órdenes sociales que se resisten a morir. Lo más alarmante y trágico de nuestro tiempo es que quienes antes llegaban al poder mediante golpes de Estado, lo hacen ahora de la mano de nuestros votos.

 

viernes, 24 de octubre de 2025

24/10/2025 - LAS DEMANDAS DEL JUEZ PEINADO CONTRA POLÍTICOS Y PERIODISTAS ESTAN ABOCADAS AL FRACASO

Comentario: De los jueces se puede esperar cualquier cosa, no siempre están a la altura… o no quieren estar. Conozco un caso en que Magistrados de alto copete dieron por sentado que dos personas (dos, no una sola) poseían el don de la ubicuidad, es decir, que habían estado en dos sitios diferentes a la misma hora y el mismo día. Se ve que hay más de un Dios verdadero, que diría un ateo.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo es clara al respecto: se garantiza el derecho a la libertad de expresión, de crítica y de sátira cuando se debate sobre un asunto de interés general

Marcos López 24/10/2025

El juez Peinado ha iniciado una ofensiva en los tribunales al considerar que su honor ha sido mancillado y dañado. Periodistas, políticos, tertulianos televisivos, nadie se libra de la airada respuesta de un magistrado que no tolera ni se resigna a que la opinión pública le juzgue a él por su instrucción del caso Begoña Gómez. La lista de damnificados es larga: Max Pradera (el primero en ser demandado); Ernesto Ekaizer (periodista y analista político); Antón Losada (columnista y comentarista de actualidad política); Sergio Calderón (director de contenidos de RTVE); Pablo Iglesias (ex vicepresidente del Gobierno); Fernando Jabonero (exconcejal del PSOE en Pastrana); Fernando Grande-Marlaska (ministro del Interior); Óscar Puente (ministro de Transportes); Gabriel Rufián (portavoz de ERC en el Congreso); Patxi López (portavoz del PSOE en el Congreso); y Óscar López (líder del PSOE en Madrid). Las demandas se basan en declaraciones públicas, tuits y entrevistas en las que se ha cuestionado la imparcialidad del juez o se le acusa de prevaricación. Peinado reclama indemnizaciones que oscilan entre 10.000 y 60.000 euros, además de rectificaciones públicas

¿Tiene alguna posibilidad de prosperar esta ambiciosa ofensiva judicial de Peinado? Si examinamos jurisprudencia, todo apunta a que esta vez el juez más duro con el sanchismo no lo tiene fácil para ver atendidas sus exigencias. Así, la sentencia del Tribunal Supremo (STS 807/2013), de 8 de enero de 2014, aborda la colisión entre el derecho al honor y la libertad de expresión y reconoce que el interés general puede justificar la publicación de información sobre personas con notoriedad pública, incluidos los jueces. Otra resolución es la sentencia del mismo alto tribunal 69/2016, de 16 de febrero de 2016, en la que el Supremo avala la libertad de expresión en una web crítica, estableciendo que la crítica dura o irónica no vulnera necesariamente el honor si está amparada por el interés público. Y la sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Civil, de 20 de septiembre de 2023, reafirma que los periodistas pueden realizar valoraciones personales, incluso exageradas o hirientes, si están vinculadas a hechos de interés general. Se admite la formulación de hipótesis razonables sobre irregularidades, siempre que no se incurra en falsedades o insultos gratuitos.

Pero en los últimos cuarenta años de historia se han dictado otras muchas más sentencias siguiendo ese mismo hilo jurisprudencial. Sentencias como la STS 807/2013 (“La crítica a figuras públicas está amparada si hay interés general”); la STS 69/2016 (“La crítica dura no vulnera el honor si no es insultante”); la STS 26/2025 (“La sátira basada en hechos reales no vulnera el honor”); la sentencia del Tribunal Constitucional STC 471/2020 (“No hay derechos fundamentales absolutos”); la STC 93/2021 (“Reafirma la protección del honor, pero admite críticas razonables”); y la STS 960/2024 (“La libertad de expresión prevalece sobre el honor en debates públicos”). Esa ha sido la interpretación consolidada de nuestro actual marco jurídico, otra cuestión es que ahora el Tribunal Supremo decida cambiar de criterio y darle amparo al juez Peinado ante la avalancha de críticas por un caso, el que afecta a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que presenta numerosos aspectos oscuros, dudosos y controvertidos desde el punto de vista legal. Si el Supremo da un giro radical a esa jurisprudencia histórica habría motivos para pensar que otros criterios, y no solo jurídicos, están pesando en este caso sobre el que ha sobrevolado desde el principio la sombra de la politización o el lawfare judicial.

El juez ha presentado varias demandas civiles contra políticos y periodistas por injurias y calumnias, alegando vulneración de su honor. Las críticas tienen que ver con su polémica investigación sobre Begoña Gómez, una instrucción que ha sido puesta en cuestión (por haber sobrepasado los límites del Derecho), por expertos juristas como Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional, José Antonio Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo, y Joaquim Bosch, juez de Moncada y exportavoz de la asociación Jueces para la Democracia.

El criterio jurisprudencial que hace prevalecer el derecho a la libertad de expresión sobre el derecho al honor se basa en interpretaciones garantistas de la democracia como salvaguardar el interés general (si la información o crítica se refiere a hechos relevantes para la sociedad, la libertad de expresión tiene mayor protección); el principio de veracidad (la libertad de información exige que los hechos comunicados sean veraces o al menos diligentemente contrastados); y regular el tono y la forma del derecho a la crítica legítima (las expresiones ofensivas, insultantes o vejatorias no están protegidas, aunque haya interés público). En todo caso, el Tribunal Supremo siempre ha considerado (desde la aprobación de la Constitución de 1978) que los jueces, políticos y otras personas con notoriedad pública tienen una protección más limitada del honor en su faceta profesional.

De momento, ya se han programado diversos actos de conciliación como paso previo a las demandas del juez Peinado contra todos los afectados. Sin embargo, el magistrado sabe que el Tribunal Supremo y el Constitucional han establecido, por activa y por pasiva, que la libertad de expresión y de información prevalece cuando hay interés público; y que el derecho al honor de jueces y funcionarios públicos puede ser limitado si las críticas se refieren a su actuación profesional. Solo las expresiones insultantes o falsas podrían vulnerar el honor y justificar una demanda, pero le va a resultar difícil a Guadalupe Sánchez Baena (abogada que defiende los intereses de Peinado y también de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, y del rey emérito Juan Carlos I) lograr que le den la razón a su cliente.

“El origen de las demandas se enmarca en la polémica investigación de Begoña Gómez. Los demandados han emitido opiniones críticas sobre la actuación del juez, desde tuits irónicos, como es el caso de Pradera, a intervenciones en televisión, como las de Pablo Iglesias o Ekaizer”, asegura el diario Público.