Un tercio de los niños, niñas y adolescentes viven en hogares con unos ingresos inferiores al umbral de pobreza en el sur del país.
·
RAÚL BOCANEGRA 16/10/2025
La desigualdad económica y social y la brecha que existe entre el norte y
el sur en España es endémica. El
último informe de la Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social
(EAPN), que engloba, según sus datos, a más de 8.000 entidades sociales en el
Estado, así lo confirma: "Es evidente la asimetría en los niveles de vida
entre la mitad norte y la mitad sur" del país.
En el trabajo, que lleva por título Pobreza y territorio:
Comunidades Autónomas y Unión Europea, se puede leer: "Las
comunidades que se encuentran de Madrid al norte conservan menores tasas de
pobreza y/o exclusión social —entre 1,8 y 11,0 puntos porcentuales por debajo
de la media estatal— y compatibles con las tasas medias europeas y las de algunos de los países europeos más avanzados. Por otro
lado, aquellas situadas al sur mantienen tasas extraordinariamente elevadas,
entre 4,1 y 9,8 puntos porcentuales por encima de la media estatal".
El estudio expone que esta que denomina "desigualdad norte-sur"
se agudizó notablemente durante los años de la crisis
financiera de 2008 y que esa brecha no ha logrado cerrarse: "La
recuperación macroeconómica posterior no [ha sido] suficiente para compensar
esos años de pérdida". De este modo, exponen los autores del informe, la
mejora en los indicadores que miden la pobreza y la exclusión en el sur de
España entre 2022 y 2024 es "insuficiente" y se mantiene aún "un gran contraste entre los distintos territorios",
según EAPN.
Las variaciones en las tasas que miden la pobreza y sus componentes
"son siempre más acentuadas en el sur que las
que soportan en el norte", lo que, a juicio de EAPN, señala
"la mayor inestabilidad que producen las tasas altas de exclusión y
vulnerabilidad".
Se considera, asume el estudio, que las personas están en riesgo de pobreza
si viven en un hogar cuyos ingresos anuales son inferiores a 11.584 euros por
unidad de consumo (965 euros al mes). Teniendo en cuenta esto, la tasa de
pobreza —las personas que están por debajo de ese umbral— refleja de manera
meridiana la brecha de la que habla el informe. Así, en el Estado la cifra es
del 19,7%. Por encima, sencillamente, están las
comunidades del norte —Navarra, Galicia, Madrid, Aragón,
Asturias, Cantabria, Castilla y León y La Rioja, además de las tres
líderes— y por debajo, las del sur:
Canarias, Comunitat Valenciana, Murcia, Castilla La-Mancha, Extremadura y
Andalucía.
Así, recoge el estudio, "para las regiones del sur", entre
las que está Andalucía, a la cola una vez más, "la tasa de
riesgo de pobreza alcanza en 2024 el 27,2% de la población residente, cifra que
se reduce prácticamente a la mitad, el 13,9%, para aquellas que viven en la
mitad norte del país". Además, "las variaciones regionales de la tasa
de pobreza son más intensas en el sur".
Las tres comunidades con mayor proporción de población en pobreza, con las
tasas más elevadas son Andalucía (29,1%), Extremadura (27,5%) y Castilla-La Mancha (27,4%). Por otro lado,
Euskadi, Illes Balears y Catalunya registran las tasas más bajas con un 9,4%,
11,3% y 12,9%, respectivamente.
En estas condiciones, según EAPN, la evolución de la "brecha
norte-sur" que había mostrado una reducción de la
desigualdad regional, desde los 16,2 puntos porcentuales de diferencia en 2016
hasta los 11,8 de 2022, se ha incrementado este año hasta los 13,3 puntos
porcentuales. Así, concluye EAPN, "esta estructura de relaciones de pobreza
y/o exclusión entre las distintas comunidades se mantiene en el tiempo y las
variaciones son solo de intensidad".
Todos los datos del estudio reflejan esta brecha norte-sur. También los de
pobreza infantil. La Red tiene en cuenta, para esta estadística, la capacidad
familiar en su conjunto y no la que puedan tener las personas de forma
individual. De este modo, lo que se contabiliza son aquellos y aquellas niños,
niñas y adolescentes que residen en hogares en pobreza.
"Al igual que con el resto de indicadores, —expone la Red— el análisis
comparado por regiones refleja diferencias importantes". Así, mientras que
en comunidades autónomas como Galicia (13,5%), Euskadi (15,4%) e Illes Balears
(19,4%) menos de uno de cada cinco menores de edad está en pobreza, en Murcia (40,7%)
y Andalucía (40,5%) son dos de cada cinco. Del mismo modo, "en el resto de regiones del sur un tercio de los niños, niñas y
adolescentes viven en hogares con unos ingresos inferiores al
umbral de pobreza".
Este patrón norte-sur se repite con todos los datos del trabajo, ya sean
los índices de carencia material y social severa, los datos de renta y los de
empleo. Todo esto tiene sus consecuencias en términos de contrastes sociales.
Así, si se atiende al índice de Gini,
el indicador más utilizado para medir la desigualdad en un territorio, este
revela que estas son mayores en el sur que en el norte del país. Así, cuatro comunidades son más desiguales que la
media, en ellas la diferencia entre los más ricos y los más pobres es
mayor. Y tres de ellas son de la franja sur: Comunitat Valenciana, Canarias y
Andalucía. La cuarta es la Comunidad de Madrid, que tiene una elevada
renta.
11,1 millones de personas
Desde esta perspectiva, plante EAPN, "el territorio se configura como
un factor determinante de desigualdad, y la cohesión territorial debería
constituir, más allá de lo meramente formal, una meta política
prioritaria". La Red, expone, "lleva años sosteniendo que el mero crecimiento económico no resolverá el problema de la
pobreza si no va acompañado de medidas que amplíen los derechos
sociales y económicos, como una fiscalidad justa, políticas de vivienda
adecuadas, fomento del empleo de calidad o un sistema mejorado de garantías de
rentas".
"Las desigualdades territoriales no surgen de manera espontánea",
abunda el trabajo. "Si bien —puntualizan sus autores— la pobreza y la
exclusión social se distribuyen de forma asimétrica entre los territorios
debido a factores como la historia particular de cada comunidad autónoma, su
localización geográfica, el tipo de economía predominante, la evolución del PIB
o la composición demográfica —elementos en muchos casos poco modificables—,
también influyen de manera decisiva la acción política, el nivel de
inversión pública, las transferencias estatales, los fondos europeos
y las políticas comunes. En definitiva, las diferencias responden a las
distintas estrategias de cohesión e integración social".
En el trabajo, hacen un cálculo que revela el peso corrector del Estado en
la desigualdad y llegan a esta conclusión: "La acción de [las
administraciones, no solo el Gobierno central, sino todas,
autonomías y ayuntamientos también], a través de las transferencias, incluidas
las pensiones, consiguió reducir entre 19 y 26 puntos porcentuales la tasa de
pobreza. Por ejemplo, para 2024,
resulta que [esa acción estatal...] consigue reducir la tasa desde el 42,6%
hasta el 19,7%, es decir, retira de la pobreza a un
total de 11,1 millones de personas".
No hay comentarios:
Publicar un comentario