No, no se asusten, no va de fútbol, aunque sí diré algo también de ese deporte tan popular y de tanta infamia en algunos clubes y, generalmente, en lo que se refiere a sus Estamentos, podridos como tantas cosas de la vida.
Según reza en la RAE, en una de sus acepciones,
abismo significa maldad, perdición, ruina moral o económica. Y esas palabras
del diccionario, muy acertadamente, es lo que nos trae a la memoria lo que está
pasando en esta “Mi querida España”, como dice esa canción del siglo pasado, si
mal no recuerdo, de Cecilia allá por 1975. Decía Cecilia: ¿Dónde están tus
ojos? ¿Dónde están tus manos? ¿Dónde tu cabeza? ¿Quién pasó tu hambre? ¿quién
bebió a tu sangre cuando estabas seca? Pueblo de palabra y de piel amarga,
dulce tu promesa. Palabras que dicen cantando los desvaríos de la vida, de una
gran cantautora ya fallecida. Y qué está pasando ahora en esta “nuestra querida
España, en esta España mía, en esta España nuestra”. Pues, sencillamente, que está
al borde del abismo por culpa de tanta arbitrariedad.
Como todo el mundo sabe, arbitrariedad significa
hecho o dicho arbitrario. Injusticia, iniquidad, sin razón, atropello,
alcaldada… algo que depende de la voluntad o del capricho de una persona en
lugar de seguir la razón, la ley o un criterio objetivo.
Para mí que hay algo que tiene un gran peso en lo
que está ocurriendo en la España de las Autonomías: la descentralización de la
sanidad (muy especialmente), de la educación y de los servicios sociales a
cargo del Estado está resultando un fiasco de gran magnitud. Lo que no quiere
decir que lo de las Autonomías sea algo que está mal hecho en su fundamento,
pero si en su devenir. ¿Por qué no un Estado Federal y acabamos con la
arbitrariedad?
No es de recibo lo que está ocurriendo con la
sanidad transferida a las CCAA, sobre todo, en las Autonomías de Andalucía,
Madrid, la Generalitat Valenciana, y las demás comunidades autónomas gobernadas
por la ultra derecha y la derecha que son dos “perros” de la misma camada, es
decir, la misma gente. Que se esté promocionando la sanidad privada en total
deterioro de la sanidad pública, obligando a los trabajadores con los salarios
más bajos a contratar una de esas tarjetas que sólo sirven para una paupérrima
atención sanitaria, es una auténtica arbitrariedad, que como ha ocurrido con
las mamografías y esos cribados, por citar algo muy reciente, van a lograr que
nuestra sanidad pública, que era una de las mejores del mundo, se convierta en
una pantomima sanitaria por llamarlo de alguna forma.
Mientras, obviamente, los políticos como ese tal
Mazón (no sé si llegan ya a 230 los muertos a su cargo por negligencia), el
andaluz Moreno Bonilla (un mentiroso compulsivo que está destrozando Andalucía
más de lo que ya estaba cuando los fachas llegaron al poder debido a lo que los
falsos socialistas llamaban externalizaciones en favor de la sanidad privada y
a costa del dinero público), la tal Sra. “Israel” Díaz Ayuso y sus entresijos
con la gente de Quirón Salud (7291 personas fallecidas a su cargo -los
protocolos de la vergüenza- por falta de atención hospitalaria, aunque para el
fascismo los muertos no cuentan), y, prácticamente, todos sus compañeros de las
demás autonomías por el fascismo gobernadas, se lo han tomado a eso que se
llama “si te vi, no me acuerdo” y se mantienen en sus puestos en contra de la
ciudanía que les ha pedido reiteradamente su dimisión. No se van, no se irán
hasta que los echen las urnas, pero mientras tanto, los ciudadanos -sobre todo,
los de a pie- seguiremos sufriendo sus aberraciones y sus arbitrariedades que
nos ponen al borde del abismo sanitario. La Sanidad devuelta al Estado, sino se
acabará con la sanidad pública antes de lo que muchos se imaginan. No sé si
será cierto, pero he oído que se han construido últimamente tres Hospitales
públicos por ¡cincuenta y dos! privados. Supongo que el dato está referido a
los treinta años últimos, más o menos, porque si no... Algo, de todas maneras, ya
en sí muy escandaloso, sea desde cuando sea.
¿Y qué decir de la Educación? Diecisiete sistemas
educativos es algo aberrante en un país civilizado. Cada Comunidad Autónoma a
lo suyo: adoctrinamiento, y creación de ignorantes, que como dijo alguien “son
muy buenos votantes”, y “si les das un pesebre, te votan alegre”. Está más que
claro: Un país sin una educación medianamente aceptable, es un país lleno de
arbitrariedades y desafueros políticos muy convenientes para la corrupción
generalizada. No hace falta señalar los casos de corrupción que estamos
viviendo y los que vendrán en el 2026 (múltiples del PP por dilucidar), en gran
parte debidos a esa “maldita” ley de sobrecostes y las afamadas subcontratas. Un
sistema educativo único en manos del Estado, o pronto seremos un país con más
analfabetos funcionales de los que se pueden soportar. Y, sino que se lo
pregunten al Sr. Feijóo.
De los Servicios Sociales, sólo decir en qué estado
está la dependencia, con miles de muertos cada año por falta de atención aun
teniéndola concedida, pero sin llegar por falta de ¿medios?, ¿dinero? O vaya
Vd. a saber si no hay una atención arbitraria en su concesión, como pasa aquí
en donde vivo con las incorporaciones de la Residencia de Mayores cuando hay
que cubrir algún fallecimiento.
En fin, lo dicho: o recurrimos a la recentralización
de la Sanidad, la Educación y los Servicios Sociales, o nos despeñaremos por la
arbitrariedad.
¡Ah!, que lo olvidaba, lo del fútbol: En el país de
las arbitrariedades, el fútbol, como no, cumple una misión que lo hace ser
quizás uno de sus máximos exponentes. Nada más arbitrario que los partidos de
algunos equipos…
Creo que van nueve jornadas de la “Liga de las
Estrellas”, que ahora se llama, según los acuerdos de patrocinio de este año
2025/2026, la Liga EA SPORT, y ya hemos comprobado la desvergonzada
arbitrariedad para con el Club todopoderoso del Sr. Florentino Pérez: En todos
esos partidos hasta ahora jugados, el Real Madrid, ha solventado sus resultados
con polémicas, evidentemente, dirimidas al completo a su favor, y aún a pesar
de la abultada derrota (5/2) sufrida contra el Atlético de Madrid -donde el
trencillas y su colega del VAR no pudieron hacer nada- camina como líder,
incluso por delante del Barça, que últimamente le mete cada tunda de esas de “no
te entumas” que decimos los mayores. Y, como la arbitrariedad también se
moderniza, este año asistimos, cosas del Comité Técnico de Árbitros (CTA) a una
manera de consolidar la arbitrariedad que consiste en expulsar a la mínima al
jugador del equipo no elitista que marca y anula a ese francés tan bueno, Mbappé,
(contra Atlético y Barça no aparece) que vino al Real Madrid gratis por cien
millones. Expulsiones que han sufrido, si mal no recuerdo, entre otros, Mallorca,
Villarreal y Getafe cuando tenían casi todo a su favor para puntuar. Hasta el
punto de que la Sra., Delfina Silva, del defensa del Villarreal, Santiago
Mouriño, expulsado en el Bernabéu, gravó un vídeo corriendo por los aledaños de
ese estadio para denunciar el “robo” en el partido al grito de ¡¡¡me voy antes
de que me sigan robando!!! Y esto sólo
acaba de empezar, lo que venga luego, imagínenselo, porque no sólo se queda en
la arbitrariedad para consigo mismo, sino que también se emplea en los partidos
de cualquier equipo que esté en racha y pueda complicarle las cosas al
españolista Real Madrid; por cierto, plagado de jugadores de raza negra que los
de VOX expulsarán junto a los demás de este color de piel cuando lleguen al Gobierno,
que espero y deseo que no sea nunca, aunque favorezca al Real Madrid y pueda
seguir con los jugadores de ese color.
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