Comentario: Antes de que lo lean. El Real Madrid se ha personado como acusación particular. Bien, esperemos que no les surta el efecto bumerang, porque ellos están más bien pringados en esto del favoritismo arbitral. Y, sino que se lo digan al Atlético de Madrid y a Julián Álvarez, y a otros muchos jugadores del Atlético que lo han vivido en múltiples ocasiones, o al ex portero blanco Paco Buyo. Hasta el punto de que un ex árbitro italiano, si mal no recuerdo, dijo que el Real Madrid no debería haber ganado las tres últimas copas de Europa. Se acuerdan de aquella final de la Champions en la que lo del tiempo añadido se convirtió en chiste que decía así: “hasta que el Madrid empate”. En fin, para no agobiar: Van tres partidos de la liga española y en los tres ha habido polémica arbitral con el Real Madrid, por supuesto, como no podía ser de otra forma, resueltas a su favor. ¡¡¡Se necesita “JETA” para andar acusando a los demás!!! … Ni que decir tiene, con el beneplácito de la UEFA, la FIFA y, cómo no, la Liga española.
Laporta llegó a estar investigado por decisión del anterior instructor, el magistrado Joaquín Aguirre, aunque la Audiencia de Barcelona revocó su imputación al entender que su eventual responsabilidad penal por los hechos estaría prescrita
Ernesto Carratalá
06/09/2025
Quien adelantó que la titular del juzgado número 1 de Barcelona, Alejandra
Gil, iba a archivar el caso Negreira se
equivocaba. No sólo no lo ha cerrado, sino que ha prorrogado la instrucción
otros seis meses reconociendo, eso sí, que las diligencias “se encuentran en el
mismo punto” que en la fecha en la que dictaminó la anterior prórroga porque
está pendiente de la declaración como imputados de Sandro Rosell y Josep María Bartomeu y,
ahora, ha decidido llamar como testigos a Joan Laporta, que en
un principio tuvo la condición de investigado por haber sido presidente en la
etapa en la que el exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros recibió
dinero de la entidad, y los entrenadores Luis Enrique Martínez y Ernesto
Valverde a los cuales se les preguntará sobre si tenían conocimiento de los
informes técnicos que José María Enríquez Negreira y los directivos de la
entidad blaugrana justifican como pago de sus retribuciones. La comparecencia
de los imputados está prevista para el día 18 de este mes y las de los testigos
el 25 de noviembre. Si para entonces no es necesaria la práctica de nuevas
diligencias es bastante probable que la magistrada proceda a la conversión del
sumario en procedimiento abreviado, el procesamiento de los imputados y la
apertura del juicio oral.
Pero, como dice la instructora, las declaraciones de los imputados pueden
dar lugar a nuevas diligencias como el rastreo del dinero o testificales de
personas que puedan confirmar la versión de los investigados. Porque de lo que
se trata es de que se aclare el motivo por el cual Enríquez Negreira y su hijo recibieron 7,6
millones de euros entre los años 2001 y 2018 que el club justifica como abono
por la confección de 629 informes técnicos arbitrales.
Laporta llegó a estar investigado por decisión del anterior instructor, el
magistrado Joaquín Aguirre, aunque la Audiencia de Barcelona revocó su
imputación al entender que su eventual responsabilidad penal por los hechos
estaría prescrita. Además de Bartomeu, Rosell, Enríquez Negreira y su hijo se
encuentran imputados los directivos Albert Soler, Óscar Grau, entre otros, y el
futbol club Barcelona como entidad jurídica.
El sumario ha sufrido muchas dilaciones. Incluso los abogados de los
imputados presentaron un recurso de apelación porque dicen haber recibido el
auto donde se confirma la prórroga de la instrucción días después de agotado el
plazo. Los letrados de Bartomeu y Rosell, además, han pedido el aplazamiento de
la comparecencia de sus clientes alegando diversos compromisos personales. Pero
la realidad es que el anterior instructor, el jubilado juez Joaquín Aguirre,
mantuvo la causa en el cajón de su despacho sin apenas llevar a cabo
diligencias.
El dirigente arbitral intentó sustraerse a la obligación de declarar
alegando demencia, lo que también provocó retrasos. Al final reconoció
que la entidad le pagó para evitar que se tomaran decisiones en contra del club.
En un principio se dijo que los pagos, demostrados por la Guardia Civil y la
Agencia Tributaria, obedecían a la elaboración de unos estudios de
asesoramiento técnico sobre arbitraje. Se pretendía obtener información y
análisis para comprender mejor las decisiones arbitrales y mejorar su
rendimiento en el campo.
Otra de las líneas de la investigación se refiere a las actividades del
hijo del exvicepresidente del CTA, Javier Enríquez. Este facturaba a la entidad
a través de la sociedad Tresep, propiedad del exdirectivo del club, Josep
Contreras Arjona, que, a cambio, obtenía una comisión que podía llegar al 50%
de lo facturado. Existen testimonios que aseguran que Javier Enríquez estuvo
presente en los vestuarios del equipo en numerosas ocasiones y que era el que
llevaba los “regalos” a los árbitros como tarjetas amarillas y rojas
personalizadas, y monedas para sortear los campos con el nombre y apellidos de
los beneficiarios, así como jamones por un valor total de 10.000 euros,
entradas para partidos de futbol, palas de playa, sombrillas y bolsas
enfriadoras. Ni el club ni Negreira han conseguido acreditar el motivo de los
pagos. Los famosos informes no aparecen. Las declaraciones de Laporta, Luis
Enrique y Valverde pretenden, precisamente, averiguar si efectivamente se
realizaron esos supuestos informes y se entregaron a los responsables
deportivos del equipo.
El caso Negreira comenzó en mayo de 2022 cuando la AEAT denunció ante la
fiscalía Anticorrupción la existencia de unos pagos del FC Barcelona a José María
Enríquez Negreira que, presuntamente, no obedecían a ningún trabajo real. El 28
de septiembre de 2023 el juez Joaquín Aguirre imputó al Fútbol Club Barcelona
por delito de cohecho. También inició una investigación contra Enríquez
Negreira y su hijo y los expresidentes azulgranas Josep María Bartomeu y Sandro
Rosell. El escándalo estalló hasta tal punto que provocó la intervención de los
organismos rectores del futbol, la UEFA y la FIFA quienes han dicho que no
adoptarán medidas contra la entidad blaugrana hasta que se pronuncien los
tribunales.
La justicia investiga presuntos delitos de corrupción entre particulares,
cohecho, administración desleal, falsedad en documento mercantil y blanqueo de
capitales. Es muy probable que los actuales investigados acaben por sentarse en
el banquillo acusados de todos estos delitos. De ser así el juicio tendrá gran
repercusión social. José María Enríquez Negreira fue vicepresidente del
organismo que gestiona los arbitrajes en el fútbol español desde 1996 hasta
2018. Por su condición, tenía potestad para calificar a los colegiados que
dirigían los partidos de futbol. Designaba a los árbitros internacionales, y
decidía los ascensos y descensos de categoría. Hay varios clubes de futbol que
se consideran perjudicados por su gestión y alguno, como el Real Madrid, se han
personado como acusación particular.
Todavía queda lejos una condena en firme, si es que llega a producirse, ya
que, como pronto, la Audiencia de Barcelona no enjuiciará a los implicados
hasta finales de 2026. Luego habrá los correspondientes recursos ante el
Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, y el Supremo. Es bastante probable
que se tarde unos cuantos años en conocer el desenlace de este asunto que
socialmente repercute en el espectáculo hasta el punto de cuestionar el sistema
arbitral. En los estadios y campos de futbol españoles es muy habitual escuchar
gritos de “Negreira, corrupción en la Federación”. De hecho, en fuentes de la
patronal del futbol profesional, la LFP, reconocen que el asunto está
perjudicando la imagen deportiva de España y que la justicia debería aligerar
los resultados de su investigación. Pero ya se sabe la lentitud con que actúan
los jueces de este país, incluso para una actividad de las consideradas
fundamentales para país, socialmente hablando, como es el futbol
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