Félix Lareki Garmendia 18/09/2025
El titular del artículo de hoy presenta varias preguntas clave. Voy a intentar dar algunas respuestas a aspectos relacionados con el capitalismo en sus dos amplias vertientes, el capitalismo radical, el que actualmente a mi juicio tenemos y el humanizado o Postcapitalismo.
Hasta no hace muchos años, se decía que el Capitalismo era fantástico. El Capitalismo de libre mercado ha sido una de las mayores fuentes de prosperidad humana y libertad de oportunidades. Hoy ya está oxidado y desfasado para los nuevos retos sociales, sobre todo.
Podemos visionar a nivel personal, de qué manera vivimos en una sociedad
capitalista que rige todo el sistema, que es tanto como aceptar que nuestros
sistemas de relaciones están basados en un sistema de economía capitalista. Y
la segunda pregunta nos lleva a una respuesta, la de ver como podemos humanizar este sistema, podríamos contestar, “es bien
simple humanizándolo”, pero eso tiene una complejidad diabólica.
EL DECRECIMIENTO COMO MODELO EN PERIODOS
CONCRETOS ES SALUDABLE
Una parte importante de nuestro planeta vive gobernada desde una visión
capitalista de las cosas, decimos, el dinero y el crecimiento son
lo primero, son lo más importante, junto
con las ratios de crecimiento de cada país, o lo que es igual el crecimiento y
progreso de sus ciudadanos. No crecer se asume que es estancarse y no es bueno
según los expertos para las economías globales, las de las familias y las de
las personas. Ya hay teorías que afirman que un decrecimiento
planificado puede aportar grandes ventajas.
Por otra parte los que manejan las riquezas, desde los estados y muchas
fortunas particulares, proclaman para el estado perfecto de las cosas, que las
economías deben crecer, es la acumulación de la riqueza, el grado de
insatisfacción de la misma, pero hay una realidad, a medida que las riquezas
son más abundantes, el número de multimillonarios crecen, la concentración
extrema de la riqueza en un pequeño porcentaje de la población es mayor, hay
mayores brechas salariales entre géneros, hay muchos más pobres, la falta de acceso
a la protección social es cada día mayor, la educación y la salud, son lujos
para millones de personas en el mundo. Las comunidades indígenas sieguen
estando explotadas y los refugiados y migrantes sufren de discriminación y
oportunidades.
Reducir la producción y el consumo masivo para crear una sociedad más
sostenible y en equilibrio con los recursos limitados del planeta.
LA RIQUEZA MANDA
Hay una evidencia sin lugar a dudas, la riqueza manda,
la distinción entre ricos y pobres la hace el nivel del capital. Las grandes
transformaciones urbanísticas, las pensiones, el horario laboral que como en
España se quiere reducir a 48 horas semanales frente a la oposición de los
empresarios y la clase política conservadora, la salud y la atención
medica pública, la educación en su concepción más amplia, las grandes
decisiones políticas, todo viene determinado absolutamente por el dinero, por
el capital, la propiedad privada es propia del sistema capitalista y lucha
contra lo público a nivel de ideologías, también el mercado es libre y sujeto a
las leyes de la oferta y de la demanda. Somos claramente una sociedad
capitalista en el que la intervención del Estado es mínima, las fuerzas de la
propia economía marcan la marcha del sistema, y eso así no funciona.
Sistema terriblemente deshumanizado como fácilmente se puede observar.
Y la pregunta del millón es si eso es bueno o es malo
para los ciudadanos. Casi el único referente que marca la pauta en casi todo,
es la riqueza o la falta de ella. Se establecen las clases sociales en
función de la riqueza que se posee, hay muy ricos, ricos, clase media alta,
media baja, pobres y necesitados, sin techo, sin hogar y hay parias. En la
india hay muchas castas con mucha variedad de parias. Pero sucede igualmente en
otros países.
Seguramente si tienes muchos amigos influyentes, es
porque tienes muchas riquezas, y si tienes mucho poder es que eres rico. Y si manejas muchas decisiones es que eres multimillonario.
Existe la misma diferenciación de países, los ricos y los pobres, siempre a
expensas de lo que dicten los países más ricos del mundo. Hay países que
dominan, otros aceptan al dominante, otros son serviles, otros superviven de
largas dictaduras. El que más, acepta la relación ya que con ello disfruta de la seguridad que le da el país dominante y se
establecen bloques a nivel mundial, en los que se reparten los poderes, las
influencias y las riquezas. Se añade a esto la mucha corrupción y una larga
lista de países corruptos, en los que las riquezas, están al servicio del poder
y de las clases dominantes.
Los niños son los primeros sufridores del
endiosamiento de la fortuna
LA INMIGRACION, Y LAS CORRIENTES
MIGRATORIAS
La ruina de las políticas de un sistema capitalista de
corte profundo ha generado que se generen las corrientes migratorias y ha sido
el principal culpable de dichas migraciones de trabajadores a otros países y
ciudades. Cuando las circunstancias aprietan y uno necesita para vivir más recursos
los movimientos de trabajadores hacia afuera de sus lugares de residencia han
crecido notablemente. Esto además cada vez afecta más a las clases medias que
también resultan afectadas.
Las ciudades se hacen cada día más dormitorio y los niveles de infelicidad
por ausencia de los seres queridos con las migraciones se agudiza. Surge la
emigración a otros países como única salida a una forma de vivir mejor y más
justa.
Una sociedad capitalista no ve con buenos ojos a los
inmigrantes, desde una visión nacional del país y choca frontalmente con ellos,
demandando muchas veces como hace el presidente USA las fuerzas armadas para
frenar eso que llaman invasión. También sucede en otros países con la
derecha y la ultra derecha, estas últimas con un discurso puramente combativo.
En este tipo de sociedad, en la que lo único que manda
es el CAPITAL estamos ayudando a crear grandes corrientes de inmigrantes. Personas que, por
diversas causas, casi siempre económicas, deciden pegar el salto e intentar
entrar en otros países para buscar una vida mejor, con más recursos y quizás
también con regímenes políticos más democráticos. Buscan por tanto democracia y trabajo, es decir recursos
económicos para mantenerse ellos y sus familias. Otros países se
sientes invadidos e intentan frenar estas corrientes migratorias, a las que
llaman invasoras. España fue un ejemplo claro de emigración hacia Alemania y
Francia después de la guerra que el fascista General Franco inició en 1936, en
este caso buscando trabajo y esperanzas.
Algunos ahora dicen, “vienen a quitarnos el pan para nuestros hijos, y
nuestros puestos de trabajo”. Y es un mensaje que la derecha intenta propulsar
para equivocar.
DATO GRAVE
Ellos desconocen, por pura ceguera, por incultura o porque mucha
información no se procesa, que en 2025 por cada 2,2 trabajadores en España hay
un pensionista y que en el caso de las comunidades nacionalistas como Euskadi,
son 1,8 trabajadores cada pensionista.
Si sumamos que la natalidad es muy baja, ¿Cómo se
pueden sostener pensiones que aseguren el bienestar de las personas en un
futuro cercano sino es recurriendo a corrientes de personas que refuercen el
mercado laboral? Es impensable. Un sistema capitalista de corte humanista debe
garantizar el reparto de riqueza y de paso la felicidad de la gente y la
estabilidad de los gobiernos.
EL TURISMO INVASIVO
Parece que todo se lo damos al turismo con 100
millones de visitantes al año, en un país de 52 millones de ciudadanos. Este es
el verdadero camino para adueñarse de un país. No la inmigración.
El turismo es un valioso aportador de divisas para
cualquier país, pero un turismo invasivo todo lo destruye.
Se concluye estableciendo tasas de entrada para los
turistas, en un afán de frenar su entrada discriminada, cuando lo único que se
consigue es aumentar las arcas de la administración, y no la regulación del turismo.
El dinero de las tasas no se redistribuye en mejorar las infraestructuras
naturales y la defensa del medio ambiente.
Se venden miles de viviendas a los fondos buitre y con
ello se desnaturalizan las ciudades y pueblos, la idiosincrasia de las personas
desaparece, su sentido de pertenencia también, hasta el propio idioma se
resiente. Se empuja a los jóvenes a vivir en el extrarradio de las capitales y
se siguen vaciando los pueblos y el centro de las ciudades se entrega a un
turismo sin alma. Y en este sinsentido el único que resulta beneficiado es el
CAPITAL.
Se intentan atraer grandes proyectos, como el del
segundo Guggenheim al Urdaibai, una zona de 50.000 personas calificada como de
Reserva de la Biosfera, con la disculpa de los beneficios que incorporó dicho
museo en Bilbao. El resultado una reacción popular global contraria a dicho
proyecto, muy costoso, todavía no se conoce el verdadero alcance de la
inversión. Ahora está en manos de una consulta popular de la Administración
pública, una fundación en la que está el Gobierno Vasco, que es por donde se
debió empezar.
Se hacen grandes inversiones viarias y de
infraestructuras muy elevadas, sin asegurar la reversión de sus rendimientos en
la ciudadanía, gastos desmesurados, como ciudades de la justicia, que hoy están
siendo infrautilizadas y ninguna de ellas ha sido programada previa consulta
popular. Algunos políticos, muy pocos desgraciadamente terminan en la cárcel. Y
estas formas de hacer se sigue perpetuando. Es una carrera de locos, el CAPITAL
no tiene freno.
Los problemas que tiene hoy nuestra sociedad nos hace pensar, ¿Qué es lo
bueno y qué es lo malo de este sistema capitalista radicalizado y que aporta a
nuestro modo y forma de vivir? No deja de ser una pregunta que todos los
ciudadanos se han hecho en algún momento de sus vidas. Prosigo.
LAS ALTAS RENTABILIDADES
El capital y la forma de generar riqueza no tiene límites. La gran banca y los inversionistas hacen su agosto a través de
hipotecas y acuerdos en los que el único beneficiado es el CAPITAL. En caso de
crisis del sistema, es el Estado el que sale a financiar las pérdidas de
instituciones privadas. Destinando unos dineros muy elevados
que ya no irán a la sanidad y a la educación pública por poner un solo ejemplo.
Recordemos como se entregó un fondo de 50.000 millones de euros al sistema
bancario en España en la crisis del ladrillo, sin retorno en la actualidad. Es
una vergüenza, exclaman algunos/as, de forma inevitable.
QUE COSAS CAMBIARÍAMOS
¿Qué cosas cambiaríamos de esta sociedad capitalista,
alejándonos por un momento de la intoxicación actual a la que nos tienen
acostumbrados los partidos políticos y los “lobys” interesados?
En la sociedad capitalista, el dinero gobierna como
elemento central del desarrollo y determina el grupo social en el que Usted se
encuentra. Supuestamente ayuda a construir una clase media, aburguesada que con
el paso de los años está cada vez más tocada o más afectada por los conflictos
de todo tipo (económicos, sociales, políticos, religiosos y sanitarios).
El capitalismo radical hace un menosprecio de “lo
público”, intentando privatizar o dar mayor énfasis a la sanidad y a la
enseñanza privada. Convirtiendo en negocio las dos áreas más importantes de la
vida de los ciudadanos, la sanidad y la educación. Se crean grandes
infraestructuras, bajo el pretexto que de no hacerlo nuestro futuro será
incierto y la deuda pública crece desmesuradamente, en el camino surgen nuevos
millonarios. No hay comisiones de control que puedan actuar con rigor. Todo se
compra.
Esto exige cambios inmediatos.
Vivimos en esa sociedad capitalista radical, ignorando
que en el centro del sistema está la persona, es decir el ser humano, las
reivindicaciones pasan por crear un capitalismo de corte humanitario, que podría asumirlo
tanto la derecha, los conservadores, el centro y la izquierda progresista. Y
dejo al margen la ultraderecha y la ultraizquierda, desestabilizadores por
naturaleza. Se ha adquirido una gran experiencia en el pasado con la derrota
material y moral que han significado ambas.
¿SE PUEDE CONSTRUIR UNA SOCIEDAD SIN
HIJOS?
El sistema capitalista deshumanizado está produciendo crecimientos con
bajos índices de natalidad. Cada día es más difícil seguir disponiendo del
status de ciudadano de clase media, horario laboral controlado, coche, vivienda
propia o en alquiler, “fiestuki” el fin de semana, comida semanal al
restaurante y vacaciones, aunque luego se paguen a plazos”. Los hijos son una
carga difícil de asumir.
Con la pérdida del poder adquisitivo las prebendas y la seguridad
desaparecen y se crea un cierto desencanto. El número de hijos sería mayor si
el poder adquisitivo, es decir lo que hay para gastar no fuera deteriorándose.
Vivir un capitalismo de corte social demócrata, puede no ser lo razonable. Lo
social es muy importante, pero eso solo queda en las hemerotecas. La intervención del Estado puede ayudar al mantenimiento de
políticas más justas para todos.
ESTADO MAS INTERVENCIONISTA
El crecimiento de un sistema capitalista humanizado, con mayor intervención
del Estado que la actual, provocaría que igualmente la mujer ocupe espacios
sociales más importantes y esté mucho más presente en empresas e instituciones
y en lo legislativo. Un capitalismo
humanista acentúa la presencia de la mujer en todos los estamentos
Por ejemplo, en España uno se pregunta que quien gobierna es un partido
socialista, pero ¿Hasta qué punto lo es? ¿Es una auténtica izquierda social o
se limita a marcar algunas posiciones sociales, pero dentro de un capitalismo
duro como forma de gobernar?
Algunos de los países marcados por la social
democracia, son lo más parecido a gobiernos conservadores con lo que ellos
proclaman.
Deberían intervenir mucho más en determinados procesos de gobernabilidad de
carácter social, pero o no se atreven, para no alejarse tampoco de posiciones
centristas o quieren más nadar y guardar la ropa. Y creo este es el supuesto que más se lleva en países que como
España, navegan entre dos aguas, con vistas siempre en las elecciones, lo que
les hacen desarrollarse como fuerzas políticas a medio camino entre situaciones
de izquierda y de derecha – bipartidismo-.
Al no disponer de una mejor definición, hace que el ciudadano llegado la
hora de votar, entienda que entre la derecha y la izquierda no hay realmente
muchas diferencias “falta de compromisos sociales”, con fuertes influencias de
un intenso Capitalismo.
LA ALARMA YA ESTA CREADA. HAY QUE FRENAR
COMO SEA A LA ULTRADERECHA
En España el índice es dos trabajadores por cada pensionista. En Euskadi
todavía es más alarmante, cuando son 1,8 trabajadores por cada pensionista. Con
natalidad baja todavía, quien pronostica cómo será el próximo futuro. En 20 o
30 años, por ejemplo. Sino disponemos de trabajadores suficientes para pagar
las pensiones, como podrá pagarse a los próximos jubilados/as o cubrir los
presupuestos generales. Con un sistema político en el que la banca domine por
goleada en lo económico con beneficios absolutamente desmesurados y el
Estado se limite a ver esto con absoluta normalidad, cómo podremos funcionar a
futuro. ¿Qué es lo que realmente nos espera?
La ultraderecha tomando posiciones a nivel mundial, Europa, USA, Rusia,
América latina, la India, etc. La ciudadanía sebe ser sumamente consciente que
esto es una realidad, una mala realidad, pero no es un sueño.
¿NUESTRAS MEJORES PERSONAS SE VAN A OTROS
PAISES?
¿Sabe Usted que mientras recibimos a gente sin
formación, nuestros mejores universitarios y mano de obra cualificada se va a
otros países, para empezar con sueldos como el doble o más que lo que perciben
en España?
Uno que ha tenido la suerte de estudiar economía, y está
acostumbrado a equilibrar balances, no ve más que fuertes problemas y una
economía con demasiadas tensiones a futuro, sino cambiamos nuestras reglas
políticas y sociales.
Frente a los negacionistas de la inmigración que lo
que pretenden es alterar las reglas, imponer las suyas, con un capitalismo
sangrante y construir una sociedad de sufrimiento y de penas con una dictaduras
decimonónicas hay que proponer fórmulas de corte social atrevidas y sin miedos, en todo caso un
capitalismo de alto contenido humanístico y social, con una posibilidad de
hacer intervenir al estado en temas clave, como la vivienda, los beneficios bancarios, el reforzamiento de una
sanidad pública, al igual que el apoyo sin fisuras a la enseñanza pública de
nivel, con tasas mínimas en nuestras universidades y unos servicios
públicos en lo que la corrupción no quepa. En España el bipartidismo
era lo que se usa, vista la perspectiva de años y los controles de los
gobiernos para evitar la corrupción ha sido más bien escaso. Así no se puede
caminar.
Como se financiarán los servicios públicos sino hay suficientes
trabajadores para fortalecer un sistema de pensiones digno. Esto exige una
respuesta clara y precisa y un buen foco es evitar las salidas de nuestros
mejores estudiantes al extranjero y facilitar la entrada y formación a una
inmigración que toca las puertas del Estado para fortalecer la presencia de
trabajo.
Trump pelea por evitar inmigrantes, pero la sociedad
americana ya no puede prescindir de ellos, forman parte de la riqueza del país.
Cualquier otra cosa, como sacar el ejército a sus fronteras, y esto mismo es lo
que dice el Presidente del Partido Popular en España, de centro derecha se
denominan, cuando propone el mismo asunto en nuestro País, es una barbaridad,
un desacato a ese capitalismo humanitario, un atentado contra lo social y lo
social somos todos y todas.
ALGUNAS SOLUCIONES POSIBLES
Con la ultraderecha creciendo en el mundo, los
inmigrantes mayoritariamente sobran, pero es lo que necesita este país para
afrontar su próximo tiempo con dignidad para los trabajadores, regulando los
flujos de capital e interviniéndolos. Con políticas de vivienda dignas, con
equilibrio social hacia los perceptores de las hipotecas bancarias, con una
enseñanza pública que garantice buenos ciudadanos bien formados. Y con jueces y
magistrados que garanticen cada día más una sociedad justa, con oportunidades
por igual. También con unas pensiones más justas y solidarias.
El decrecimiento como sistema alternativo, mejores y más profundas
economías sociales de mercado, con un socialismo más profundo y equitativo,
apoyando el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Stop a las
inversiones armamentísticas.
Con una corrupción cero, con comisiones anti corrupción, UCO u otras en
todas las comunidades incluidas las históricas – Euskadi, Cataluña y Galicia.
Capitalismo humanitario o llámenlo de otra manera, participación ciudadana
con influencia en las decisiones clave, con un gobierno o gobiernos locales
capaces de intervenir sobre las instituciones clave, sanidad, educación, banca,
inmigración, etc. Con legisladores no sujetos a algunas directrices políticas
de tiempos pasados. Con un apoyo a la inmigración, clave en nuestro tiempo
futuro. Humanismo y capitalismo, dos figuras de difícil matrimonio.
Las soluciones también pasan por una redistribución
del poder y la riqueza, ambos son necesarios, fortalecer la sanidad desde lo
público y las protecciones sociales, los gobiernos deben intervenir – sin que
sean comunistas para nada- en sistemas financieros justos y en las subvenciones
a la banca, asegurando su reversión y pago, y un menor peso de los poderes
corporativos. También impuestos especiales a los grandes beneficios y grandes
fortunas.
Otro aspecto a tener en cuenta es que en el mundo de las finanzas deberían
existir nuevas métricas o sistemas de medición, no solo con valores económicos,
sino de tipo ambiental y social en las operaciones empresariales, excluyendo un
capitalismo limitativo.
Existe uno de los cursos más populares de la
Universidad de Harvard, se titula “Reimaginando el capitalismo” para
aproximadamente 300 líderes, dispuestos a escuchar que el capitalismo actual no
funciona. Su filosofía pasa por afirmar que el trabajo está matando a la gente y a
nadie le importa.
Esto no es soñar. Se puede. Es urgente. reinventar el
capitalismo. El Post capitalismo humanitario.
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