Comentario: La cosa está muy fácil: si llegasen el PP y VOX al gobierno (cosa poco improbable si la izquierda real no hace el idiota) todas estas empresas que facturan más de 1.000 millones no PAGARÍAN NADA.
En 2024, Hacienda recaudó 43.296 millones en el Impuesto de Sociedades con un tipo medio efectivo del 13,11%. La banca es el sector que menos tributa sobre sus ganancias, con un tipo del 7,97%.
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Las cuentas consolidadas del tributo reflejan que las grandes empresas
pagan proporcionalmente menos a Hacienda que las pymes, al beneficiarse de las
exenciones y bonificaciones que incluye la ley.
La
recaudación del Impuesto de Sociedades sigue dejando grandes
agujeros en las arcas del Estado, pero va mejorando, aunque muy lentamente. Las cuentas anuales consolidadas del Impuesto correspondientes al
año 2024 —una exhaustiva estadística que disecciona de forma
minuciosa esta figura tributaria— certifican que este tributo aún no ha
recuperado el nivel de ingresos que alcanzó en el año 2007 pese a que los
beneficios empresariales se han duplicado desde entonces. Aquel año, el impuesto recaudó 44.823 millones de euros. En 2024,
43.296 millones, la cifra más alta desde entonces. Esta cantidad,
además, es superior a los 35.198 que se recaudaron en 2023.
Los datos de
la Agencia Tributaria demuestran que, cuanto más grande es la
empresa o más factura, menos paga sobre sus beneficios. En 2024, las
grandes empresas —aquellas que cuentan con más de 5.000
empleados— tributaron por el Impuesto sobre Sociedades a un tipo medio del
19,71% sobre la base imponible, frente al 25% del gravamen general del impuesto
que marca la ley, o del 30% para la banca y las eléctricas. Pero eso es antes
de restar las bonificaciones, exenciones y deducciones
que se aplican antes de la liquidación final del impuesto. Tras esa
resta, las empresas con más de 5.000 empleados que tuvieron que pagar el
Impuesto de Sociedades —de forma efectiva y real— aportaron solo el 7,08% sobre
sus beneficios en 2024. Ninguna otra empresa de menor tamaño paga un tipo tan
bajo por sus ganancias.
La estadística
también refleja que los tipos efectivos del Impuesto de Sociedades no solo
varían según el tamaño. También intervienen otras variables
como la facturación o el sector.
Si nos
fijamos en la facturación de las empresas, hay otro dato igualmente
llamativo: cuanto más factura una empresa, menos paga en el Impuesto de
Sociedades. Al mismo tiempo, la estadística refleja que según
disminuye el tamaño de la empresa, los tipos que pagan son más elevados. Según
la Agencia Tributaria, 300 compañías facturaron más
de 1.000 millones de euros al año en 2024, pero solo 266
tuvieron que pagar el Impuesto de Sociedades: 34 no tuvieron que pagar nada por
imputarse pérdidas y beneficiarse de bonificaciones y exenciones fiscales. Y lo
hicieron a un tipo efectivo del 20,64% sobre la base imponible, pero solo del 8,91% sobre sus beneficios. Estas 266
grandes compañías concentraron el 25% de la recaudación de Sociedades en 2024.
De hecho, estas empresas obtuvieron 132.205 millones de beneficios en 2024 y
pagaron solo 11.780 millones a la Agencia Tributaria.
Son las pequeñas empresas las que, según la estadística de Hacienda,
pagan más por el impuesto sobre sociedades, con un tipo efectivo
sobre la base imponible que supera el 22,8% y del 18,78% sobre sus beneficios. En
este caso, solo las empresas con una cifra inferior a 50.000 euros al año
presentan un tipo menor que las que facturan 2.000 veces más, pero solo
ligeramente: pagan el 8,69% de sus beneficios en impuestos, en realidad casi lo
mismo. Todo ello ocurre a pesar de que ya está en vigor la tasa mínima global del 15% impulsada por
la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en
2021.
La Agencia
Tributaria discrimina entre las empresas individuales y los
grupos empresariales consolidados. En este caso, el agravio
comparativo es mayor: los grupos empresariales tributaron por un tipo del
20,79% sobre la base imponible y el 9,01% sobre sus beneficios. Las empresas
individuales no integradas en grupos lo hicieron al 22,42% sobre la base
imponible y al 18,13% sobre lo que ganaron ese año, casi el doble que los
grupos.
Lo cierto es
que esas deducciones en forma de beneficios fiscales y bonificaciones se
extienden a todo el tejido empresarial. De media, las empresas españolas
pagaron en 2024 un tipo efectivo del 21,78% sobre la base imponible, pero ese porcentaje se redujo al 13,11% al extrapolarlo al
beneficio. En cualquier caso, este último tipo es un punto superior
al registrado en 2023, pero aún muy inferior al que había en 2007, cuando
superó el 16%. En este sentido, el economista Nacho Álvarez, profesor de
Economía Aplicada en la Universidad publicó a principios de semana un
tuit con un dato muy revelador: si a día de hoy, el tipo efectivo
fuese el de 2007, el Impuesto de Sociedades recaudaría 40.000 millones de euros
más.
Por
sectores, la estadística es especialmente sangrante: la
banca española solo aporta a las arcas públicas el 7,97% de sus ingentes ganancias,
pese a que el tipo sobre la base imponible es del 21,15%. Las 161 entidades de
crédito que pagaron Sociedades obtuvieron un beneficio de 43.267 millones de
euros en 2024 —solo los seis grandes bancos españoles ganaron 31.768
millones— pero a Hacienda solo le pagaron 3.448 millones. El dato
esperanzador es que el tipo real que pagan las entidades de crédito ha subido
sensiblemente respecto al año 2023, cuando éste quedó fijado en el 4,26%.
En cuanto a
otras ramas de actividad, las aseguradoras
tuvieron un tipo sobre la base imponible del 21,59% y del 14,55% sobre el
beneficio. Las más de millón y medio de empresas no financieras existentes en
España pagaron un tipo sobre la base imponible del 21,84% y del 13,86% sobre el
beneficio. Las empresas industriales y las energéticas tributan un 21,48%
sobre la base imponible y un 13,18% sobre sus beneficios. En el caso
de las constructoras y las inmobiliarias, estos porcentajes se quedan en el
21,58% sobre la base imponible y en el 15,38% real.
Todos estos
sectores presentan tipos sobre la base imponible muy similares, ya que se
mueven entre el 21% y el 22%, pero las deducciones y las
bonificaciones fiscales contempladas por la ley favorecen más a determinados
sectores que a otros, como se puede comprobar en el caso de la
banca.
Deducciones
y bonificaciones
El Impuesto
de Sociedades está trufado de beneficios fiscales, bonificaciones y deducciones
para las empresa. La principal deducción es la denominada "compensación de bases imponibles", en forma de créditos fiscales, exenciones, bonificaciones y
deducciones. En este aspecto también se ha mejorado: en 2024 esta
exención sumó 22.565 millones de euros frente a los 27.752 millones del
año anterior.
José María
Mollinedo, portavoz del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda
(Gestha), explica el motivo por el que estas exenciones y deducciones
benefician más a las grandes empresas que a las pequeñas: "La clave está
en la exención fiscal de los dividendos que estas reparten
a sus accionistas. Ese es el beneficio fiscal máximo: tributan al 0%".
Todos estos
datos explican por qué hace ya tiempo los fiscalistas acuñaron un término para
describir la esencia y las características del
Impuesto de Sociedades: el queso gruyère. La
metáfora alimentaria resulta evidente: el tributo está lleno de agujeros
por los que se va el dinero que no pagan los que deberían hacerlo.
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