Nos ponen como ejemplo de futbolista a Messi y es uno de los mejores de la
historia, pero también pretenden que sea el ejemplo del futbolista ejemplar,
que no molesta, que se reúne con el poder, que abraza a genocidas, que se reúne
con bestias como Donald Trump y Netanyahu mientras niños que llevan su camiseta
son asesinados por miles en Palestina, en Irán, en el Líbano.
Según algunos los futbolistas no deben opinar de política y aún menos
enfrentarse al poder. Los apolíticos también hacen política, pero de la
cobarde.
"El analfabeto político
El peor analfabeto
es el analfabeto político.
No oye, no habla,
ni participa en los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de la vida,
el precio del pan, del pescado, de la harina,
del alquiler, de los zapatos o las medicinas
dependen de las decisiones políticas.
El analfabeto político
es tan burro, que se enorgullece
e hincha el pecho diciendo
que odia la política.
No sabe, el imbécil, que,
de su ignorancia política
nace la prostituta,
el menor abandonado,
y el peor de todos los bandidos,
que es el político trapacero,
granuja, corrupto y servil
de las empresas nacionales
y multinacionales".
Yo siempre seré de Maradona, un futbolista a quien no le daba la gana de
callarse, de lamerle las botas al poder, que decía lo que pensaba y no podía
olvidar de donde venía.
A Maradona algunos no le perdonan lo humano, porque él era muy todos
nosotros, lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Y el mejor 10 de la historia.
Maradona gracias a ti estamos recibiendo una clase de hipocresía progre
acelerada, algunos pseudo progres de los que se hacen pasar por gente de
izquierdas te tiran más mierda a ti que al Rey emérito.
¿Porque a los efímeros les molesta tanto que un ángel caído como Maradona
ya sea eterno?, no entiendo el ensañamiento, el odio, al Dios más humano. Gente
que se cree clase obrera insultando la decisión de todo un pueblo que ha
decidido libremente hacerlo eterno.
Gente que no entiende que ese niño nacido en uno de los barrios más pobres
de la pobre Argentina, fue la alegría del pueblo cuando no tenían un plato en
la mesa.
"...Vivíamos los 7 en una misma habitación. Yo veía a mi papá que se
levantaba a las 4 00 AM para ir a laburar..."
(Diego)
Jamás podréis entender el corazón de los pueblos, porque os ciega un ego
absurdo basado en la nada.
Diego Armando Maradona era el 10 de todo un pueblo. ¿Por qué a los 0 a la
izquierda les cuesta tanto entenderlo?
Ahora le tiran mierda a la tumba al Diego, ahora que el 10 ya es eterno, lo
acusan de todos los males.
¿O el problema es que Diego Armando Maradona era hijo de un barrio pobre
con pocos estudios y os jode que a pesar de todo ya es una leyenda?
"Un villero con mucha guita, pero con conciencia de clase. Un Dios
errante, sucio y pecador. El más humano de los dioses."
(Eduardo Galeano).
Maradona el niño de un barrio muy pobre, que se hizo millonario con veinte
años, con lo difícil que debe ser gestionar mentalmente esa tremenda fama y
gran cantidad de dinero, era un gran admirador del Che, Fidel Castro, Hugo
Chávez, Lula, la causa palestina y en general defensor de la clase trabajadora
y de los pueblos oprimidos, que aun siendo millonario se sentía clase obrera y
la admiraba.
Y claro que tenía defectos y cometió uno y mil errores y algún horror
¿Quién no?
Os sumáis a la derecha para criticar a Diego Armando Maradona desde vuestra
supuesta superioridad moral. Sus supuestos vicios y excesos os escandalizan tanto
como a la ultraderecha nacionalcatólica que tampoco le perdona haber sido el
mejor y decirse de izquierdas.
Diego Armando Maradona hizo lo que quiso, bueno y malo, políticamente
incorrecto casi siempre. Pero ¿quién soy yo para juzgar esa parte de su vida?
Me faltan datos y no estoy por la labor.
Solo sé que fue el mejor futbolista del mundo y que el fútbol, puede gustar
o no, es un deporte que mueve masas y que a muchos nos gusta y que para otros
es casi una religión.
Maradona era fútbol y también pueblo
Como futbolista fue el mejor, más que un futbolista era un mago del balón,
un artista de la pelota, un líder capaz de hacer a cualquier equipo bueno, de
marcar la diferencia. Daba el pase, metía el gol, tiraba las faltas y los
penaltis, podía regatear a todo el equipo contrario.
Maradona era fútbol y también pueblo. Apoyó la causa palestina, a la
Revolución Cubana, sentía una gran admiración por Fidel Castro y el Che
Guevara. Apoyó a la Revolución Bolivariana en Venezuela, conoció a Chávez y a
Maduro. También a Evo Morales, a Lula, a Ortega, a la izquierda en Argentina.
En Argentina Maradona era mucho más, la hizo campeona del mundo y fue
estandarte de la mejor época de una selección que él se echó a la espalda. En
Italia hizo grande al Nápoles, a un equipo pequeño. Hasta su llegada ningún
equipo del sur de Italia, de la Italia pobre, había ganado nada, Maradona hizo
al Nápoles dos veces campeón de la liga y una vez de la UEFA. Allí Maradona
sigue siendo un gigante.
Organizó un partido en Nápoles, enfrentándose a su directiva en un campo de
tierra para recaudar fondos para un niño enfermo.
Todos tenemos luces y sombras y muchas veces somos hijos de nuestras
circunstancias. A pesar de no haber podido estudiar por ser de origen humilde,
fue de izquierdas por intuición. Admirar y homenajear a Maradona en el día de
su muerte ¿nos hace peores? No lo veo así. El miedo a ser juzgado no hará que
deje de decir lo que pienso o de sentir como siento.
Dijo Maradona que «me arrepiento del 99% de las cosas que hice en la vida,
pero el otro 1%, que es el fútbol, compensa todo lo demás».
Lo dijo todo en un campo de fútbol porque en la cancha Diego era el Dios de
los pobres. Pero también habló y opinó sin miedo poniéndose siempre al lado de
los más débiles.
Maradona denunció la barbarie del imperialismo Yanqui y del sionismo
genocida de Israel, hubiese sido más cómodo no hacerlo, pero Maradona tenía
empatía y era valiente.
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