La "prioridad nacional", de la Autoridad independiente de
Responsabilidad Fiscal (AiREF), del Círculo de Empresarios, en España, y del
Fondo Monetario Internacional (FMI), y los asesores del gobierno de Alemania,
desde el extranjero, es que se apliquen nuevos y mayores recortes a las gentes
españolas que no somos del Ibex35 y compañía. Para los extremadamente ricos
quieren nuevos y mayores beneficios de los que ya llevan apropiándose estos
años.
La actualidad está dominada por los escándalos de corrupción. Nos oponemos
a la corrupción y a los corruptores. Todo el peso de la ley debe caer sobre
todos ellos. Pero no nos olvidemos de los recortes. Siguen ahí. Están
determinando la vida de la mayoría de nosotros. Y planifican para que vengan
más.
Siempre hay expertos para cada crimen
La AiREF, la "policía fiscal" española, exige que se recorten
hasta 15.000 millones de gasto hasta 2028. Cínicamente cuando hablan de
"recortar gastos" no hablan de reducir el presupuesto militar, que
está aumentando, sino de dar un tijeretazo en el gasto en pensiones, sanidad,
educación y ayudas sociales.
La AiREF es todo menos independiente ya que se creó tras el rescate
bancario de 2012. Fue una imposición de Bruselas, para que actuara como un
"policía fiscal" que controlara las cuentas para obligar al gobierno
a reducir gastos sociales. Para más inri son funcionarios que nos obligan a
pagar, vía impuestos, a todos los que sufrimos los recortes. Pagar al verdugo,
como en la Edad Media.
Nuevos recortes, nuevo crimen
Ahora la AiREF exige más "ambición" al gobierno. Exige recortes
"adicionales" del gasto -es decir además de los ya planteados- del
0,6% del PIB en 2027 y del 0,3% en 2028. Esto suponen 10.000 millones el año
que viene y 5.000 millones el siguiente. Para que nos hagamos una idea de lo
que esos recortes acumulados de 15.000 millones significan, suponen el doble de
todo el gasto contemplado en el plan de vivienda del gobierno, y el triple de
todas las ayudas para contener los efectos de la subida de precios a raíz de la
guerra en Oriente Medio.
¿De dónde va a salir? Ya sabemos de dónde no. La Unión Europea (UE) ha
concedido permiso para que el aumento del gasto en defensa no compute en estos
cálculos de recortes. Hay carta blanca para gastar todo lo que se quiera en
armamento que compramos dominantemente a EEUU. Quieren que salgan de sanidad,
pensiones, educación, ayudas sociales e inversión productiva.
Más expertos para el mismo crimen
También el FMI acaba de exigir a España retirar las ayudas aprobadas para
paliar la subida de precios. Esto significa que la luz, el gas y los
combustibles van a subir, repercutiendo en nuestros bolsillos. Y lo que es
peor, el FMI pone el foco en "el inminente aumento drástico de las
presiones de gasto relacionadas con el envejecimiento de la población",
señalando a que "España se enfrentará a uno de los mayores aumentos
proyectados en el gasto público en pensiones, sanidad y cuidados".
Alemania encabeza en Europa un camino que se puede resumir en más rearme y
más recortes. Está emprendiendo el mayor aumento del gasto militar desde la
Segunda Guerra Mundial, y paralelamente ejecuta drásticos recortes en
pensiones, sanidad y gastos sociales al grito de que "el Estado del
bienestar es insostenible".
Ya ganamos mucho, pero queremos más
La oligarquía ha ganado mucho dinero con este gobierno. Pero ahora quieren
más. Apuestan por otro ejecutivo que no esté obligado a otorgar concesiones a
la izquierda, y que pueda ejecutar "recortes sin complejos". La
ofensiva global que está desatando Estados Unidos (EEUU) desde la llegada de
Trump a la Casa Blanca incluye un programa económico y social ultra
reaccionario. No se puede elevar el gasto militar al 5% del PIB sin recortar en
pensiones y en sanidad.
Disparan contra las pensiones. El gobierno alemán emprende el mayor rearme
financiado mediante recortes en gastos sociales, pensiones, obligando a que
cada alemán a partir de los 6 años se abra un fondo de pensiones privado. Y
pretenden imponer esta gélida ola de ataques contra las pensiones públicas en
España.
Alternativa haberla hayla. Redistribuir la
riqueza
La inflación devora los salarios. Las petroleras se forran. Las eléctricas
nos suben la luz. La banca cada vez gana más. El atraco de la vivienda se
dispara. Hay una alternativa, redistribuir la riqueza. Esto implica recortar
las desorbitadas ganancias de grandes bancos, oligopolios y fondos
estadounidenses.
Hay que blindar las pensiones en la Constitución como un derecho
fundamental. Acabar con el atraco de la vivienda, imponiendo un tope a los
alquileres que no supere el 30% del salario medio. Terminar con el atraco
monopolista y financiero. Imponer un control real sobre el precio de los
combustibles. Y establecer topes a los precios de los productos básicos.
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