AL RESCATE DEL EMPLEO AUTÓNOMO
Uno,
que no está orgulloso de muchas cosas, lo está de la sensibilidad que siente
por el empleo autónomo y por sus reivindicaciones, que, curiosamente, siguen
siendo casi las mismas que cuando entre los años 1997 y 2000 servidor y otros
compañeros de la Organización de Profesionales y Autónomos (OPA) recorríamos
Extremadura dando charlas por sus pueblos para tratar de movilizar y despertar
a estos TRABAJADORES con la finalidad de que exigieran sus tantos y tantas
veces pisoteados derechos.
Ha
pasado el tiempo –ya no soy autónomo ni pertenezco a ninguna Organización de
ellos- y, paradojas de la vida, quizás la solución de la que tenemos encima los
que la tenemos –que siempre somos los mismos- pase, en parte, en gran parte en mi opinión, por el empleo
autónomo y olvidando un poco la Gran Empresa que, dicho sea de paso, ha
recibido durante mucho tiempo miles y miles de millones de € (en Extremadura,
donde Ésta es casi una oligarquía, hay un caso, que todo el mundo conoce, que
resulta un tanto escandaloso) que ahora
nos está devolviendo “ERE viene ERE va” y mandando al paro a mucha gente para
“sanear” sus cuentas. Y que aquí –en Extremadura- donde el 40% es pobre, para
más escarnio, sus mandatarios (por decisión del Consejo de Gobierno para
suavizar la crisis, dicen) han decidido, sin importarles que seamos los líderes
del desempleo, desligar los Incentivos Empresariales de la creación de empleo y
subvencionar hasta lo adquirido mediante leasing. Lo que supone, entendible
incluso dicho en latín, más dinero para el Empresario sin necesidad de crear
ningún empleo. Que no es sino lo que se ha estado haciendo muchos años, casi
todos los de la Democracia (sólo hay que mirar la “evolución” del desempleo en
este tiempo para convencerse), y que ahora, para establecer la diferencia, se
hará a la manera “decreto-legalista”, que es muy propia de los politicastros,
fundándose en la necesidad del mantenimiento del empleo existente. Del poco y
mal pagado empleo existente, diría yo.
De
modo que en Extremadura y, por supuesto, en todo el País es necesario salir al
rescate del empleo autónomo. Pero para ello hay que analizar y dar respuesta
–el Gobierno Central y los de las Autonomías son quienes tienen la
responsabilidad de hacerlo- a una serie de circunstancias sin olvidar otras:
Como
es la de que los autónomos aportan más del 60% del PIB y cerca del 18% del
empleo, sin contar que más de 900.000 de ellos, además, son empleadores. Lo que se merece, cuando menos, respeto y
consideración. Mucha consideración.
O
como esa, verdaderamente progresista, de “IMPUESTOS CERO”. Pues ¿qué más y
mejor que crearse su propio empleo se le puede pedir a un trabajador? Y si no
impuestos cero para todos –no sea que vaya a salir D. Emilio Botín diciendo que
él también es autónomo-, al menos, que así sea hasta los 150.000 € de
facturación y 30.000 € más por cada empleado que se tenga –incluidos
familiares-, lógicamente, sin superar los diez que es donde está el límite
entre Microempresa y Empresa, o entre Autónomo y Empresario.
O,
no digamos, la referente a la “miseria” de ayuda que ahora existe por hacerse
del gremio. ¿No estaría más ajustado a la realidad que ésta fuera, como mínimo,
del 50% del valor del negocio que se va a implantar? No hay que olvidar, porque
es así, que con lo que nos va costar eso que se ha dado en llamar “socialismo
para ricos y banqueros” tendríamos más que suficiente para afrontar lo que
necesita el empleo autónomo y, de paso, sanearíamos un poquito el paro y una
parte importante de las cuentas públicas.
Y -sólo
dos más para no cansarles-, cómo no, la abrogación de la Ley de Módulos que ya
ha quedado claro que es un sistema mal concebido, anacrónico y que no refleja
realmente cuales son los ingresos de los contribuyentes; y la reforma de las
Cámaras de Comercio para que los autónomos estén en ellas representados o sean
excluidos y no tengan que pagar por un servicio que no reciben.
Así,
mejorar el empleo autónomo no es, seguramente, poner la flecha en el talón de
Aquiles de la crisis, pero seguro que ayudará bastante a su debilitamiento y la
“inversión” se me antoja bastante más justa que proteger a gente que con
seguridad estará pensando más en la subasta del yate de Sadam Husein (valorado
en 24 millones de €) que en la crisis.
04-11-08
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