Comparando gestiones, el Ejecutivo socialista saca mejor nota que el conservador en parcelas como salario mínimo, prestaciones sociales, cobertura por desempleo, becas y dependencia
Marcos López 17/12/2025
En medio del vendaval de casos de corrupción y a mitad de legislatura (con
rumores de elecciones anticipadas), es momento de hacer balance de las cosas
positivas del Gobierno de coalición de izquierdas (el
primero desde la Segunda República). Y es preciso destacar que la experiencia,
a pesar de que los detractores vaticinaban un fiasco, no ha ido mal del todo en
lo que se refiere a políticas sociales.
Basta comparar la situación del país en 2018, con gobierno de Mariano Rajoy, con la de hoy, para entender que ha
habido notables avances. Para empezar, hace ocho años el salario mínimo interprofesional estaba en 735,90
euros, hoy se sitúa en 1.184. A su vez, la pensión media por
jubilación con Rajoy estaba en 1.082 euros, con el Gobierno de
coalición progresista en 1.510 euros. En cuanto al ingreso mínimo vital, con el Ejecutivo del PP
sencillamente no existía. Hoy se benefician de esta prestación más de 770.000
familias (2,3 millones de personas), un avance importante que puede terminar en
nada en el caso de que el PP y Vox logren formar un Gobierno de coalición de
derechas (ya han anunciado que planean suprimirlo).
En general se han aprobado leyes de apoyo a la diversidad y a colectivos
vulnerables y se han reforzado programas de prestaciones sociales y ayudas a
familias en situación de especial vulnerabilidad. Todo ello en un contexto macroeconómico exitoso, como reconocen
organismos internacionales, agencias de calificación, entidades financieras y
medios de comunicación de todo el mundo. Mientras en Europa, el crecimiento se
estanca, España crece a un ritmo de entre un 2,1% y un 2,3% del PIB,
situándose a la cabeza de la UE. Cuestión diferente es que esas cifras macro
estén sirviendo para reducir los elevados índices de desigualdad.
En cuanto al mercado laboral, el número de afiliados a la Seguridad Social se
elevaba a 18.678.000 en 2018, en la actualidad el registro marca 21.839.592
personas, récord histórico. La creación de más de 3 millones de empleos desde
2018, con un crecimiento económico superior al promedio europeo, supone un hito
del actual Ejecutivo. El empleo femenino también
ha mejorado: hace ocho años había 8.826.470 mujeres en activo; en 2025 asciende
a 10.344.583. Además, con el Gobierno Rajoy la tasa de
temporalidad de contratos estaba en el 26,86 por ciento; en
nuestros días esa lacra ha bajado hasta el 16 por ciento. También los permisos de paternidad han mejorado. Rajoy daba 5
semanas para la crianza de un bebé recién nacido. Esa cobertura se ha ampliado
hasta las 19 semanas con el gabinete de Pedro Sánchez. En políticas de transición ecológica vinculadas a la justicia
social también se ha avanzado, buscando que la transformación energética no
deje a nadie atrás. Medidas como el bono energético y el bono transporte han
llevado alivio a miles de familias. Nada de eso existía con Rajoy.
La educación también ha tenido un impulso importante
con el Gobierno de coalición. Con Rajoy se gastaban 1.525
millones de euros en becas a estudiantes, hoy
la cifra asciende a 2.544 millones. También la ley de dependencia ha recibido
una inyección fundamental. Los 1.401 millones para las personas dependientes se
han convertido en 3.729 millones, según datos de este año.
El terrorismo machista también ha sido objeto de
especial atención del Gobierno Sánchez dentro del pacto de Estado contra la
Violencia de Género. Con Rajoy se destinaban unos raquíticos 200 millones de
euros; hoy el Estado gasta 1.500 millones de euros.
Las sombras vienen en parcelas como la vivienda. Aunque es cierto que se
han puesto en marcha programas de apoyo a jóvenes para el acceso a una casa o
piso, el Gobierno ha fracasado en el control de los precios y alquileres. La
burbuja inmobiliaria no para de crecer y los jóvenes ven cada vez más imposible
poder adquirir un hogar. Además, persisten problemas como el bajo poder
adquisitivo por los bajos salarios, las deficiencias y falta de inversión en la
Sanidad pública y los casos de acoso sexual en el seno del PSOE, que han
empañado una gobernanza más que aceptable.
No hay color. En lo social el Gobierno Sánchez gana por goleada al Gobierno Rajoy, marcado por un fuerte sesgo conservador
traducido en drásticos recortes. El Gobierno de Pedro Sánchez ha destacado por
reforzar el Estado del bienestar, con avances en salarios, pensiones, sanidad,
igualdad y vivienda, aunque reconoce que aún persisten retos como el poder
adquisitivo y la crisis de vivienda.
En definitiva, es cierto que el Gobierno Sánchez ha puesto el foco en
medidas sociales que buscan ampliar derechos y reducir desigualdades, con
logros tangibles en salarios, pensiones y sanidad, aunque enfrenta críticas por
la falta de soluciones estructurales en vivienda y por la debilidad política
derivada de crisis internas.
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