Con mi escrito sobre “Jesús”, me había propuesto dar por finalizado el año y no escribir hasta el próximo 2026, pero lo ocurrido en las Elecciones de Extremadura me han hecho recapacitar y quiero decir mi sentir, mi triste sentir, por cómo se han desarrollado y el porqué de unos resultados que, por desgracia, servidor sí había previsto en parte, como más adelante explicaré.
Antes de nada, dejar claro que no quiero referirme a
que las dos personas que voy a nombrar sean políticos ladrones. Igual también
lo son, pero servidor no tiene ninguna base ni ningún fundamento para poder
afirmar eso, por lo tanto, quede claro que lo que quiero exponer en este
escrito es que las dos personas que voy a citar, a mi modo de ver, son dos
ladrones de políticas, sencillamente, porque sus políticas sociales han sido
eliminadas de su agenda y sólo les ha interesado lo que vulgarmente se llama
“el politiqueo” y un salario que en ningún caso habrían tenido de no ser por
sus cargos públicos y políticos. Han secuestrado cualquier política que pudiera
favorecer a la clase obrera y, por descontado, a los más desfavorecidos, para,
“escondidos” (que ni para eso sirven) en un partido que se tiene por formación
de izquierda, “robar” sus pocas políticas de este signo.
Cada uno de ellos ha salido vapuleado en sus propios
pueblos, donde, prácticamente, nunca habían perdido de la manera tan
contundente como ahora lo han hecho. Sus pueblos eran feudos socialistas sin
discusión, y los populares nada tenían que hacer que no fuera oposición. Por
cierto, una oposición tan blanda que para ellos era algo así como un “hazme
reír” en cada pleno del Ayuntamiento, y, en casos, utilizaban (ellos y sus
ediles) una forma de tratar al adversario político de manera despectiva e
insultante o con una ligera mofa en cada una de sus pocas intervenciones, dada
la poca talla de los populares y su más que clara abulia. Con la que, dicho sea
de paso, piensan llegar a gobernar el país, a costa -como se está viendo a
diario- de la inutilidad de los que se tienen por socialistas, pero que no lo
son, evidentemente, pues de no haber sido por Sumar y Podemos no tendríamos un
SMI medio decente, un IMV, unas pensiones, al menos, sin congelar y algunas
otras medidas que ellos nunca hubieran traído a la ciudadanía, por la sencilla
razón de que sólo son la derecha que mira de reojo a la Banca (miren lo del
IRPH de las hipotecas y la deuda que mantienen con los españoles por el
“rescate”, unos ¡110.000 millones de euros!) y las medidas sin el mínimo
escrúpulo del mundo empresarial, aunque, ciertamente, no la derechona popular.
Si nos atenemos a los resultados, aunque no he
realizado las cuentas, pero me queda bastante claro, es curioso como el PP suma
un escaño más (que pueden ser dos) con menos votos de los que tuvo en el 2023
(228.300 ahora contra 237.384 antes); y la debacle socialista, pienso que ha
beneficiado tanto al PP como a los del diccionario de los bulos, las noticias
falsas y las mentiras, VOX, puesto que la ley de D´Hondt, es posible que les
haya echado una mano, ya que los socialistas han pasado de 244.227 votos en el
2023 a sólo 136.017 ahora, y gracias
también a las listas cerradas que han colocado a personajes encausados, lo cual
ha supuesto que los extremeños no se iban a tragar semejante sapo así por las
buenas. En definitiva, estas Elecciones, como la mayoría, las ha ganado la
abstención una vez más. De 236.760 en el 2023 ha pasado a 320.292 ahora, es
decir, ha subido en 83.532 personas más que han decidido quedarse en casa, lo
que supone que hemos pasado del 27,57% en el 2023 al 37.27% ahora.
Sólo queda por ver de estas Elecciones, si la Sra.
Guardiola va ser capaz -cosa que dudo mucho- de “defenestrar” a la “escoria” de
VOX llegando a un acuerdo con los del PSOE, que, está más que claro, los
pobrecitos, estarían totalmente de acuerdo sin pedir nada a cambio. Mas, seguro
que no va a ocurrir, tanto PP como VOX son perros de la misma camada y tratarán
de “chupar” juntos de la misma teta, por desgracia para la mayoría de la
ciudadanía extremeña.
Para terminar este escrito, diré lo siguiente:
tiempo antes de las Elecciones, dije a un amigo (de los pocos que me quedan)
que tanto el alcalde de Castuera (donde vivo y desde donde escribo) como el
Secretario General del PSOE de Extremadura, eran dos personajes políticos
“muertos”, dadas sus presuntas causas de corrupción que los tenían, por el
momento, sólo imputados. Y que no sólo se habían cargado sus pueblos (como ha
quedado demostrado, consiguiendo una total debacle en ambos) sino que se habían
cargado el partido del que “mamaban”, que, dicho sea, los debería haber
expulsado como, según parece, se recoge en sus Estatutos, y que, sus resultados
(no sólo a nivel local sino también a nivel regional) serían escandalosos, pues
como dijo ese Presidente americano, Abraham Lincoln -aunque hay duda de que
fuera él quien pronunció la frase-, “Puedes
engañar a todas las personas una parte del tiempo y a algunas personas todo el
tiempo, pero no puedes engañar a todas las personas todo el tiempo”. Parece
ser, sin ánimo de presunción como adivino, que servidor tenía bastante razón en
sus predicciones. Será quizás los años en esto de la crítica política…
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