OBLIGACIÓN Y FRAUDE FISCAL… Y CONSUMO.
No
hace falta ser ecónomo ni director del Observatorio Social de España para
deducir que el hecho de que el porcentaje de carga fiscal española sea más bajo
que el de la UE-15 signifique que se soporta menor estrujón fiscal. Ya que es
incontestable que, como éste se determina sobre el salario, dos puntos sólo por
debajo (32% la UE, 30% España) de una percepción que es menos de la mitad que
la de los europeos, dan como resultado el que, aunque nuestra servidumbre
fiscal sea porcentualmente inferior, nuestro poder adquisitivo se vea muy
afectado: Pues, en tanto que a los ciudadanos de la UE les quedan para vivir
unos 24.000 €/año (a alemanes, nórdicos e ingleses algo más de 30.000 €), nosotros sólo metemos en casa unos 12.000
€/año (sin contar Extremadura, obviamente, que no llega a 9.000 €/año); y al
mismo tiempo, para colmo, ocurre que nuestro Gasto Social (con el que financiar
las pensiones, la sanidad, la vivienda social, la escuela, etc.), con un PIB
similar a la media europea, sólo es el 74% de su promedio (un 20,8% del PIB, siete puntos por debajo de la media
europea), lo que significa que decir que tenemos el gravamen público más bajo
de Europa es pura argucia.
Mas,
ya que hablamos de poder adquisitivo, se debe saber que el de los españoles ha
aumentado un infame 0,4% en los últimos diez años; frente al 27,3% de ingleses
o el 21,8% de polacos. Queda claro que somos los peores de la UE en evolución
de salarios, un 18% inferiores a los de Italia, un 27% más bajos que los de
Francia y un 37% inferiores a los de Alemania, según datos del 2008. Así pues,
algunos deberían pensar que si no tenemos suficiente poder adquisitivo, ¿quién
comprará todo lo que se produce que no es básico para vivir?, ¿Cómo pagaremos
los impuestos? Y si no pagamos, ¿de qué viviréis vosotros?
No
puedo asegurar que en lo de la defraudación fiscal si estemos a la cabeza,
porque, hay que contar con los italianos que “dan codazos hasta en los sprint
del ciclismo”. Desde luego, de lo que no hay duda es que los empresarios se
valen de todas las artimañas habidas y por haber para no pagar (incluso
regalando viajes a tutiplén); los profesionales (los que están dados de alta,
porque “escondidos” en sus domicilios hay la tira) trapichean que es un gusto;
los autónomos (¡pobres trabajadores, algunos!) hay que ver la que tienen
formada con la Ley de Módulos y el IVA; y los ricos y poderosos y las élites,
todo el mundo sabe, que están en las SICAVs, donde no se paga nada más que el
¡1%! “de lo que se quiere declarar”. El resultado de todo esto es que la bolsa
de malversación ronda ya el 23% de la riqueza nacional. Así, quizás sea que
estos “colectivos” estén influenciados por el abuso salarial y la corrupción
que reina en los ámbitos de la política. Un macro-escándalo universal, no sólo
español, que, por supuesto, condiciona.
No
quiero pasar al consumo sin antes decirles que, ya que, hablamos de IRPF,
sorprende que otro ministro (también “economista”, como todos), Miguel
Sebastián, diga que hay que bajar el tramo máximo del 43% y no se le ocurra
subir, sería lo lógico, hasta ese índice las rentas del capital más cuantiosas,
para que capital y trabajo –es lo menos que se puede pedir- tributen, al menos
en parte, lo mismo. ¿No será, quizás, que D. Miguel pretende hacer bueno eso
de: “Fue el Estado y no el mercado quien los enriqueció”?
Y
ya, el consumo, pues de él depende, al parecer, el 70% de la economía: Si en la
Europa desarrollada apenas se ha resentido debido a que los salarios son
normales para los tiempos que corren; aquí, que son de los más bajos de la UE,
ha caído en picado (aunque otro ministro “economista”, el Sr. Corbacho, nos
quiera convencer de lo contrario), y ahora, con la subida de impuestos
anunciada, se debilitará aún más. No se explica cómo los empresarios quieren
encima bajar los estipendios. ¿A quienes pensarán venderle lo que fabrican si
ni siquiera se va a poder hacer buena la incongruencia de que a los pobres nos
gusta mucho comprar? Elevar impuestos a los trabajadores y moderar salarios son
dos objetivos que se dan de bruces. Para que se recupere el consumo –única arma
para combatir el desempleo- hay que hacer lo contrario, que es lo que hace
Europa. Allí para aumentarlo, no para recuperarlo.
En
fin…, que politicastros y patronos hacen buen uso de su conciencia errónea,
olvidando que hay ciudadanos que, como los sabios del proverbio, hablan porque
tienen algo que decir; mientras ellos, sin hacerles caso y tontamente, hablan
porque tienen que decir algo.
05-10-09
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